¡Ohayo, amigas y amigos! Ufff, ya se que me demore demasiado en actualizar, la verdad es que ya tenía escrito el cap. pero me da mucha pereza escribir en el Word, espero que entiendan. Ahh, y encima, el trafico de la cuenta esta roto, no sé qué le pasa, pero no puedo ver de dónde y cuantas personas me leen, yo pensé en algo como demandara a fanfiction, pero ya saben soy una persona muy pasiva a menos que me entere que alguien ha denunciado la cuenta de angelzoe, porque si es así lo morderé…muajajaja. No, no, tengo que parar de delirar mejor me voy a las agradecimiento (Gracias:"AngelKizuna", "Digimo4never99", "Melisa", "White angel love 1980", "Sakura tachikawa", "may-chan")… bueno mejor no sigo y ya me callo…

P/d: Disfruten el cap.

: /Como treinta de febrero/:

: /Capitulo 6/:

: /Mimi Pov/:

-¡Ay! ¡No, no!... no se puede haber perdido… debo encontrarlo… pero… ¡¿Dónde estará? – farfullaba en mi búsqueda sin éxito.

Me sentía predispuesta y motivada a continuar con mis fanfics, a pesar de todo se me hacía imposible encontrar mi manuscrito.

-¿Que ocurre, tesoro? – pregunto mi madre asomándose por la puerta entreabierta de mi cuarto.

-¡Me han robado! – exclame.

-Oh, linda. Eso es grave ¿te hicieron daño? ¿Qué te quitaron?

-Por supuesto que es grave. Me han arrebatado mi querida historia.

-Mmm… ¿te refieres a esas hojitas de papel en las que escribes y dibujas?

-Agh, se llaman "Fanfic" y sin el mío me siento vacía – dramatice.

-Ahh, pero querida no es para tanto. No te preocupes, si quieres más tarde te ayudare a escribir otro de esos cuentitos. Primero ven a comer, la cena esta lista.

-Mama – rezongué.

-Vamos, papa nos espera.

- Esta bien, en un segundo iré.

-Humm, no te demores – dijo frunciendo el ceño mientras salía de la habitación.

Una vez sola, continúe con mi odisea por el desorden en la que se había convertido a mi alcoba. Después de unos minutos y sin triunfo alguno con mi propósito, me deje caer sobre la cama. Fije la vista en las almohadas sin mirarlas en realidad. Aunque las estuve contemplando, solo luego de unos momentos, llegue a percatarme de un sobre entre ellas. Me erguí y busque el contenido dentro del inmaculado papel. Había una carta dirigida a mí de parte de… Ishida:

((Hola, tiramisú…

Muy bien, de seguro si estás leyendo esto es porque estabas buscando algo y así encontraste mi mensaje. En fin, solo quería avisarte de que yo tengo tu diario, quiero decir, tu cuento, ya que no tuve tiempo de informarme de mis exageradas acciones que solo tú puedes llegar a imaginar. No te alteres, te lo devolveré… algún día.

Otra cosa más, detrás de estas palabras encontraras un recuerdo – ¿a qué se refería con esa frase?-

P/d: mira el reverso de la tarjeta…

"Ishida" oxox.))

Cuando di vuelta el papel descubrí una fotografía del festival, la cual nos habían tomado de imprevisto en uno de los tantos puestos. La imagen era de mí, intentando hacer que él probara mi helado y de Ishida alborotándome los cabellos.

Esto me trajo nostalgia, sin embargo ¿Dónde demonios estaba mi enfado? Mi interrogatorio trajo a conciencia que el ladronzuelo del rubio se había llevado mi manuscrito.

-¡Ay, te detesto Yamato Ishida! – apareció mi rabia.

-¡Mimi, a cenar! – me llamaron.

-¡Un momento!

A la mañana siguiente debería de haberme levantado unas horas antes de lo habitual, ya que supuestamente me reuniría con mis amigos para desayunar antes de ir al instituto, pero debido a lo de la noche anterior, me le pasa dándole vueltas al asunto sin poder dormir.

-¡Hola mama!, adiós mama. Debo irme! – le dije una vez lista para salir.

-Buen día, querida ¿Dónde vas? Aun es temprano.

- Me encontrare con mis amigos a desayunar.

-Humm, muy bien. Recuerda que hoy es el cumpleaños de papa no regreses tarde.

-Ok. Vendré directamente luego del trabajo y acerca del cumpleaños… "¿Cómo olvidarlo?" - demonios lo había olvidado.

-Sí. Adiós, hija. Cuídate y suerte. Te quiero.

-Sí, sí. Yo también – hable precipitándome por la puerta.

El bar de encuentro quedaba apenas a unas ocho cuadras del departamento en donde vivía, por lo que podría tomar el autobús y llegar todavía.

-¡Miimiii! – grito alguien a mis espaldas. Al darme a vuelta lo reconocí.

-¡Joe! Hola ¿Cómo has estado? – le dije al muchacho que iba en su motocicleta. El era un estudiante universitario de segundo año. Joe le hacia los envíos a mama, ya que ella trabajaba haciendo pasteles a domicilio.

-Estoy bien ¿y tú?

-Fantástico, pero con algo de prisa.

-Ya sabes me refiero a tu…

-Joe, ¿me llevarías hasta un lugar? – le interrumpí. Lo malo de él es que era el único que por una errónea casualidad sabia mi secreto, mi más silencioso secreto.

Durante el corto viaje evadí algunos de sus comentarios acerca de lo que el sabia de mí dándole vía libre a su torpe filtreo. Sinceramente prefería eso a lo otro.

-Aquí es – anuncie cuando reconocí el lugar.

-Bueno, te veré después.

-Sí, ya veremos. Adiós – me despedí con la mano hasta que lo vi alejarse.

-¡Hey! ¿Dónde estabas? Estuvimos esperándote – hablo Ken con los demás por detrás, saliendo del local.

-Oh, lo siento, me dormí.

-No importa. Taichi también llego un poco tarde. Aun podemos acompañarlas a Miyako y a ti al instituto – menciono Sora. Miya-chan iba un año superior al mío.

-¿Por qué tan amble, amiga? – recele.

-Antes de terminar mi primer año como futura diseñadora, debo presentar mis modelos de la forma más cortes y agradable posible – se explico.

-Tendríamos suerte si eso ocurriera todos los días, así podrías aprender a comportarte – comento Tai.

-No te preocupes, ya la tenemos. Por milagro tú también estudias, lo que te mantiene la mayor parte del tiempo ocupado como para no verte – mi amigo tenía una beca en deporte e iba en su primer año.

-¿Que quieres decir con "milagro"? además, yo pienso que tu terminaras como una de esas locas y pesadas que cambian el estilo de la gente en uno de esos programas de televisión, los cuales nadie ve…

-Agh, seguramente el director de tu universidad debe de ser un idiota para aceptarte… o quizás te acostaste con él o algo parecido – se burlo ella.

-Ya dejen eso, perecen niños… – farfullo Ken. El morocho iba en su segundo año como futuro ingeniero.

-Darling, a veces eres tan serio… me gusta – musito tomando por las manos a su novio.

-Que linda eres Miya-chan – continuo él.

-Puaj, si van a hacer eso vayan a un hotel. Aquí nadie quiere ser testigo de su amor – masculle de lado.

Llegamos al instituto justo para el toque de campana. De allí en más, el día transcurrió tranquilo y sin nada interesante. Durante el receso me la pase bromeando con Koichi Kimura, el hermano gemelo de Kouji. Cuando nos dirigíamos a nuestro salón…

-¿Qué piensas regalarle a tu padre por su cumpleaños? – me pregunto.

-Nh, ¿hasta tú lo recordaste? – Comente apenada – aun no le he comprado nada, pero capaz le regale una tarjeta musical o un calendario junto con uno de esos muñecos de cabeza movible, en realidad es muy fácil hacerlo feliz.

-¿Michael piensa regresar?

-Mmm, creo que sí. Regreso a , con el propósito de convencer a sus padres de unas largas vacaciones en Japón.

-¿Crees que lo consiga?

-Si sus padres son igual a los míos… por supuesto.

Ding dong, ding dong sonaba el timbre del fin de receso.

-Debemos apresurarnos, ya sabes cómo es nuestro profesor de ingles…

-Ahh, si. En un rato te alcanzo, es que olvide mi libro – le dije mientras corría hacia mi casillero.

Tras pasar frente el baño de los varones escuche a dos chicos platicar sobre un tema de sumo interés para recuperar mi objeto perdido.

-Ahh, eso del supuesto "Matt", también oí algo de eso. ¿De donde era?

-Supuestamente del instituto "Elementary Kawada", pero él es muy diferente, creo que…

-¿Hablan de Yamato Ishida? – les interrumpí mientras entraba en el baño.

-Hey, ¿qué demonios crees que haces? Tú no puedes estar aquí.

-Te pregunte si ese tal "Matt" del que hablan es ¿Yamato Ishida? – le repetí mas seriamente, si esta era mi oportunidad de saber el paradero de ese ladrón no la arruinaría.

-Si… si, pero nosotros no…

-Shibuya sera el mejor lugar para pasarlo el viernes ¿tú qué crees, Kouji? – le dijo Henry aproximándose al baño por el pasillo junto con Kouji. El no podía encontrarme aquí.

-Ok, gracias, me voy – anuncie por lo bajo acercándome a la puerta.

-Ehh, ¿en realidad no quieres saber que nosotros exactamente no estábamos…? – no lo deje terminar.

-No, no me interesa. Debo irme – y me escape de allí tan rápido pude como también del instituto. Era la primera vez que me saltaba las clases.

Luego de pedir indicaciones, perderme en las calles, retomar el camino un par de veces, y tomar el subte por fin llegue al Kawada.

Los patios estaban totalmente vacios. Al parecer todos cumplían con sus obligaciones.

Me senté en unos de los canteros del campus, esperando a que el timbre sonara y poder preguntarle a alguien acerca de Ishida.

Mientras contemplaba el infinito cielo, me llamo la atención un molesto ruido de ramas. Me acerque a unos de los tantos arboles y astive a un muchacho gateando por una gruesa rama. En una de sus manos llevaba algo, era una pequeña ave. La dejo en su nido para después acomodarse y repantigarse en el árbol.

-Hola ¿qué haces? – intente llamar su atención, quizás él sabía algo.

-¿Ah? – soplo despreocupadamente. Cuando me miro no pude evitar ver a ese muchacho como Ishida, tenían el mismo color de cabello y de ojos, aunque este aparentaba ser menor que yo. Se parecía al rubio pero en versión compacto.

-Tú no eres el pervertido, sin embargo te le pareces tanto… – comente examinándolo.

-Humm, gracias. No te imaginas que tan a menudo me dicen eso – dijo en tono sarcástico entornando los ojos – y tú debes de ser muy observadora.

-¿Quién eres tú? – demande.

-Enrique VIII ¿Quién eres tú? – contesto con semblante amable.

-Hmpf, me preguntaba si tu tendrías algún tipo de conexión con "Yamato Ishida" – fui directa.

-Nh, no, no tengo ningún tipo de conexión con él. No puedo conseguirte un autógrafo. No, no sabía que tú eras su novia, su mascota o algo. Tampoco tengo entradas a sus conciertos o pases especiales para el detrás de escena de sus películas. Si quieres salir conmigo eso no te llevara a él ¿me olvido de algo? – repitió todo eso como si fuera una rutina.

-Perdón, yo no busco nada de eso. Es solo que busco algo que él tiene y me pertenece.

-Adivino, a que son tus bragas o tu corazón.

-Eres igual de irritante – masculle.

-¿Te parezco "irritante" y Yamato también? – interrogo con asombro y una pizca de alegría.

-Emm, disculpa, tú solo un poquito y él es un idiota importante.

-Takeru Takaishi – se presento.

-¿Qué? No entiendo.

- Eres la primera persona que no viene por interés, pero eso no quiere decir que confié ciento por ciento en ti, te estaré observando – definitivamente era menor que yo.

-Acaso ¿Sabes dónde podría encontrarlo o por lo menos de alguien cercano?

-Aja, se donde vivía y también se de alguien.

-Estupendo. ¿Quién es y donde es?

-¿Y que gano yo? – pregunto mirando de reojo.

-Tich ¿qué quieres?

-Mmm – pensó – no lo sé.

-Hmpf, como no llevo mucho dinero conmigo ¿te perecería un helado?

-¡Que rico! Sígueme… em… – dijo bajando del árbol.

-Mimi Tachikawa – me presente.

-Humm, yo seré tu fiel servidor por un helado, ja.

-¿No deberías estar en el instituto?

-Supongo – añadió sin importancia – pero no me sermonees o me caerás mal.

Cuando llegamos a una zona departamental, subimos por una escalera metálica hasta el tercer piso, el muchacho hurgo en los bolsillos de su pantalón para sacar una llave y abrió la puerta.

Como las luces estaban apagadas dude en entrar…

-Ven, pasa, no voy a morderte y tampoco creo que me vayas a caer mal – tenia la misma sonrisa refrescante de Ishida ¿serian parientes?

Al encender la luz, el lugar se ilumino descubriendo a un hombre en el suelo.

-¡Ahh! – solté un grito ahogado.

-Hey, hey, hey – repetía mi acompañante propinándole suaves puntapiés al hombre.

- N-no creo que deberías hacer eso – dije preocupada.

-Tranquila. Hmpf ¡hey te tengo una noticia importante y además traje comida!

-¿Ah? ¡Ah! ¿Cómo? ¿Dónde? – hablo estupefacto el desconocido.

-No me digas que estas ebrio – se quejo Takeru.

-Agh, no. Es solo un poco de resaca. Ya sabes la oficina y luego del quinto trago al ver… – se callo al percatarse de mi presencia.

-Ah, ella es Mitachi Kawa – me presento erróneamente.

-Es Mimi Tachikawa – le corregí.

-Emm, soy el señor Hiroaki Ishida, pero llámame Hiroaki – dijo esto y se dirigió a Takeru - Que buen ojo, es muy bonita. No sabes cuánto esperaba a que me trajeras a alguien ¿Hace cuanto que están saliendo? Y hasta parece mayor que tu – le susurro por lo bajo.

-¿De qué hablas? Apenas la conocí hoy – le especifico.

-Vaya, que rápido – menciono sorprendido.

-Tsk, cállate. Ella está aquí porque quiere saber de Yamato.

-¿De él? Ahh, ya me imagino, porque…

-No, no es por eso – le interrumpió el joven.

-Yamato, a ver, a ver – pensó – Mmm… al menos tu me visitas una vez al mes, pero ese bueno para nada se fue dejándome solo, con hambre y aburrido. Ay, mi querido cocinero, digo, hijo. El muy mal agradecido me abandono luego de que le brinde amor afecto y cuidado…

-Yo pensé que era al revés – agrego el joven.

-Lo importante es que aun lo extraño y siempre lo esperare…

-¿Ah, sí? No sentías eso la última vez que lo viste. Le dijiste que se largara y que jamás regresara.

-¿De veras? Prefiero quedarme con mis recuerdos. En fin, ¿Qué curre, pequeña?

-Lo que sucede es que su hijo tiene algo que me pertenece y es de urgente necesidad recuperarlo – explique.

-Ahh, era eso ¿Por qué primero no tomamos algo de café, agua o sake?

-¿Qué te parece, Mimi?

-Está bien, pero prefiero tomar algo de té, si no es molestia – ya que me había saltado las clases podía pasar el rato aquí.

-Yo también quiero té .

-Ustedes se lo pierden. Hey ¿tú no deberías estar en el instituto? – le dijo a Takeru.

-¿Y tú no debería estar en el trabajo? – contesto con otra pregunta.

-Touche.

Más tarde, luego de servirnos té para Takeru y para mí y café junto con un Tylenol para el señor Ishida, espere ansiosa los datos faltantes para resolver mi rompecabezas pero desafortunadamente Hiroaki se iba por las ramas de un tema a otro.

A pesar de todo, las divagaciones del padre de Ishida me hicieron conocerlo como una persona despreocupada, poca activa a excepción en su trabajo en FujiTv. Me resultaba muy poco creíble que el rubio hubiera vivido con él, aunque me intrigaba más el hecho de ¿Por qué se había marchado?

Al ver que el relato de Hiroaki, sobre su día laboral, se extendía y yo no contaba con horas de sobra ya que debía trabajar, tuve que interrumpirlo…

-Señor ¿podría decirme como puedo contactar con Ish… Yamato? – aun no entendía porque me costaba decir su nombre pero creo que era por la confianza inexistente entre nosotros.

- Mmm – pensó – Emmm… humm…

-¿Y bien? – le inste.

-¿Ah?... Ah… etto… no tengo ni idea de cómo podrías hacerlo.

-¿Qué? – pregunte indignada.

-Lo siento, es que en realidad hace mucho tiempo que se fue, creo que vivía con pariente, sin embargo ahora esta solo – mascullo como quien no quiere la cosa.

-Oh… emm, está bien, igual gracias. Ustedes son muy amables – dije levantándome no quería importunar.

-¿Ya te vas? – pregunto el joven.

-Sí, tengo algo que hacer.

-Hey, lamento que no consiguieras lo que querías – hablo apenado.

-No te preocupes – me gire hacia el hombre – Adiós señor Ishida, y muchas gracias.

-Adiós, pequeña. Cuídate. Espero que resuelvas tu problema – si yo también añadí en mi fuero interno.

-Bueno, creo que te veré luego – comento levantando las cejas.

-¿Ah?

-Ya sabes, "tu fiel servidor por un helado" – rememoro.

-Oh… si, te veré después y te pagare el favor. Adiós.

-Adiós, Anahi – otra vez se equivoco.

-Aja, y es Mimi.

En mi trabajo como servicio a la habitación en el "Nikko Hotel", pedí un adelanto para poder comprarle a papa un regalo.

Al llegar a casa mama ya tenía preparado un gran pastel, la sala decorada con banderines y a mi padre con un gracioso sombrero en punta de muchos colores que tenia la frase escrita "Edad: secreto". Por su día le regale una tarjeta con luces y un adorno que resulto ser una lata bailarina, y justo como imagine… le encanto.

La semana transcurrió con casi nada interesante, a excepción de que el miércoles Kouji estuvo asombroso en otro de sus partidos de tenis, al cual asistí mas que contenta ya que el ahora si me llamaba por mi nombre, ah y que mi madre como regalo de cumpleaños para papa se irían por decima cuarta vez de luna de miel, pero solo hasta el otro miércoles. A mí la idea al principio me perturbaba en cuanto a eso de hacer los pedidos y envíos, sin embargo cancelarían los pedidos durante ese periodo y solo me restaría hacer que Joe entregara las ordenes ya listas para los clientes.

El jueves después del instituto…

-Deberíamos ir a Shibuya mañana – propuso Taichi propinándole un golpe sordo a la mesa del bar.

-¿Qué? – pregunto Miya-chan.

-Aja, ¿Por qué no? Además será viernes. Sean sinceros nadie estudiara ese días y a pesar de eso tengo muchas ganas de conocer "The Lockup".

-¿Es ese bar en donde las meseras están vestidas de policías y los camareros de presos?– interrogo Ken.

-¿Lo conoces?

-Humm, yo…

-Darling – levanto las cejas Miyako admirada.

-No, nunca fui. Deberíamos ir ¿Qué opinas, Mimi? – hablo e intento desviar el tema.

-Emm… no lo sé – pensé y justo recordé que Henry, el amigo de Kouji, le comento acerca de ir allí mañana – creo que sí, y si quieren podemos aullar en el karaoke "Kan" – dije con la ilusión de encontrarme con mi compañero de clases.

-A mi me parece bien, además hace tiempo que quería ir a "Shibuya 109" –opino Sora.

-¿Y a esta quien la invito? – bromeo Tai señalando a Sora como una desconocida.

-Cállate, burro. Tienes suerte de ser nuestro amigo.

- Y hablando de amigos ¿Quién es él, Mimi? – me pregunto Ken señalando con el índice al muchacho sentado a mi lado.

-Oh, el es Takeru Takaishi, un amigo. Le debía algo y ahora se lo estoy pagando – le explique mientras observábamos al joven tomar su helado.

-Oh, mi querida amiga ¿Qué tipo de favores andas haciendo o peor como los andas pagando? – me abrazo Miya-chan.

-Creo que él es un conocido de Ishida o algo así – especifique.

-Es cierto, se le parece bastante – especulo Taichi.

-¡Que rico! – exclamo Takeru al terminar su postre.

-¿Qué? ¿Y ahora dirás como ese gato de la televisión: "Ya bebí, ya comí, ya no me hayo aquí"? – se mofo Tai.

-Lo pensé, pero no – sonrió.

-Nh ¿Quieres venir con nosotros mañana, Takeru? – le invite.

-¿De veras? ¿En serio me invitas a ir con ustedes? – mire a los demás y todos asintieron.

-Por supuesto, quiero que vengas.

-Que amable eres, muchas gracias.

-¿Eso quiere decir que vendrás?

-Nop. Lo siento, ya tengo planes – dijo levantándose de su silla – pero estaré mas que encantado para "otro" helado en otro "encuentro".

-¿Qué?

-Si te refieres a eso de, "si te invitamos para una próxima vez", creo que sí – añadió Taichi.

-¡Son fabulosos! Creo que ya me voy – anuncio caminando hacia la puerta.

-Adiós – susurramos al unisonó ya casi cuando desapareció.

El viernes después de clases, Miyako y yo esperamos a los demás fuera del instituto. Primero llego Ken y luego Sora, al parecer Taichi estaba demorado con un problemita.

-¡Miki! – alguien llamo, me di la vuelta porque creí saber quién era.

-Le fallaste solo por una letra. Es "MIMI" – le dedique una sonrisa.

-Ahh, lo siento. ¿Que hacen aquí?

-Estamos por ir a Shibuya ¿Estás seguro que no vienes?

-Sí. Ahora me dirigía hasta un lugar.

-Humm ¿Y se puede saber con quién te encontraras?

-Te diré solo una cosa: "Tú no sabes cuantas chicas por semana me visitan en el instituto"

-Ahh, pero pensé que no te gustaban las interesadas.

-No me gustan, sin embargo ellas me tratan bien y pagan toda la cita, es como un entretenimiento gratis ¿Entiendes?

-¿Eso no es jugar con las personas?

-Me pregunto algo en esas salidas ¿Quién es el que juega con quien? – Hablo distante– pero ¿a quien le importa? Jajaja – Se recompuso.

-Si ¿A quién? – balbucee.

-¡Mimi! ¡Hola! – unos brazos rodearon mi cintura.

-Hikari ¿Que haces? ¿Acaso tú también vendrás con nosotros?

-Por supuesto – asintió sonriente la hermana menor de Taichi. Mire a su hermano, el mismo solo se encogió de hombros con expresión frustrada.

-Ohh, creo que así será más divertido.

-¿Vamos? – Pregunto Sora. Me volví hacia Takeru con Hikari aun pegada a mi cintura.

-Espero que disfrutes de tu "cita" ¿o prefieres "entretenimiento gratis"? – el solo asintió y sonrió socarronamente. Cuando estuve de espaldas, una mano me tomo por el brazo izquierdo.

-Pero tendrás que pagarme un jugo – dijo Takeru sonriendo con sorna y luego mirando a Hikari con expresión desafiante, ella ladeo se cabeza con petulancia.

De esta manera, los siete nos dirigimos a destino. Primero nos quedamos en la estación Shibuya un rato observando las tiendas mientras que Ken compraba unas bebidas, luego nos fuimos por la salida de Hachiko en donde nos quedamos observando a unos fanáticos del otaku, eran realmente extravagantes aunque nada asombraba más que los llamativos cosplayer, hasta había disfraces de series que ni siquiera sabía que existían.

-Y eso que aun no estamos en centre-gai – me dijo Sora al ver mi asombro.

-¿Que prefieren primero comer o cantar? – pregunto Taichi.

Todos nos miramos aunque parecía que nadie tenía hambre aun, tampoco nadie se animaba a decir que preferirían ir a pasar vergüenza en el karaoke, eso era absurdo.

-Yo prefiero ir a "Kan" – exclame.

-Bien ya que nadie hablo más que mi compañera de dueto, iremos allí – anuncio mi amigo.

-Al fin y al cabo ya quiero reírme – comento Miya-chan.

Una vez en el karaoke, dejamos que el ritmo de la música sonara de fondo ya que todavía no dejábamos de reír porque antes de llegar pasamos por "Disney Store" además de que Takeru por discutir con Hikari rompiera un suvenir, nos corrieron del lugar debido a que un empleado de la tienda vestido como un enorme ratón decidió que sería divertido y bueno aplicarle un body paint en el rostro a Taichi, el cual lo tomo como una ofensa y lo golpeo mientras insultaba a Mickey y sus amigos de ficción. Nos costó unos minutos convencerlo de que era solo un disfraz, para que luego, por alguna estúpida razón en su cabeza, fuera y se disculpara con Mini ya que el ratón huyo de su vista.

Primero canto Miya-chan el opening de "Kimi ni todoke" fue muy divertido pero no más gracioso que ver a Ken cantar "My sunshine-Rock'a'trench".

-Nuestro turno Mimi – dijo Tai. Estaba por levantarme pero mi estomago se retorció de dolor, me sentía realmente mareada y descompuesta.

-No, lo siento. Me duele un poco la cabeza, tomare un poco de aire.

-Vamos, en honor a nuestro viaje a las montañas cantaremos "Vanilla salt".

-¿Estarás bien? – interrogo Sora preocupada.

-Si, solo necesito salir un rato y estaré bien – no la convenció – No creas que por una jaqueca dejare que ganes amiga, no te confíes – lo mejore.

-¿Quién dice que ganaras? Yo siempre triunfo en lo que quiero.

-Si como no. Mimi no te metas con ella, porque si se trata de quien aúlla peor, de seguro Sora ganara – Se mofo Taichi.

-Ya verás – le amenazo. Cerré la puerta dejando el alboroto de mis amigos de lado.

Baje las escaleras hasta llegar a la maquina expendedoras de soda en donde me apoye. Si respiraba profundo varias veces el dolor parecía disminuir. Cerré los ojos, se sentía agradable la brisa fresca en el rostro. De repente, mi migraña comenzó a aumentar, era como tener el oído pegado a una pared y del otro lado alguien martillara. Me concentre los sonidos del lugar, pero el incesante martilleo continuaba. Abrí los ojos, creo que tendría que decirle a los demás que me iría a casa, sin embargo antes de hacerlo descubrí que lo que escuchaba no eran golpes, era un celular que no paraba de sonar. Me agache y lo saque de la maceta en donde estaba, de seguro alguien lo había extraviado. Tenía seis llamadas perdidas y una entrante. Oprimí la opción atender y puse el móvil en mi oreja…

-¿Hola? – susurre.

-¿Hola? ¿Quién es? ¿Por qué demonios tienes mi teléfono? ¿Dónde estás? – aunque la voz se oía bastante enojada era imposible que no la reconociera.

-Hola. Soy Mimi, Mimi Tachikawa. Disculpa, acabo de encontrar tu móvil. Em si quieres puedo llevártelo ¿que te parece, Kouji? – siempre me ponia nerviosa.

-Oh, eres tú. Está bien, puedes traérmelo. Hmpf ¿en qué parte estas?

-En el Karaoke "Kan" ¿Y tú?

-Tsk, en Shibuya 109, quizás en una hora u hora y media iremos para allí…

-Esto, creo que pronto no iremos de aquí…

-Humm, veo que estas ocupada, te llamare a mi celular en un rato, procura contestar así nos encontramos y me lo devuelves…

- Esta bien. Kouji… – susurre pero ya había cortado la línea.

A pesar de que tuve suerte e iba a encontrarme con él, quizás por la jaqueca o su humor, no tenía ganas de ir.

Aunque aun no me sentía del todo bien, igual regrese y cante esa ofensiva canción con mis amigos.

Luego de tanto cantar y reír, nos decidimos a ir a comer, fuimos al restaurante "The LockUp". Antes de entrar en el local, por su apariencia me di cuenta que no era un lugar "normal". La entrada se veía tétrica y lúgubre, parecía encajar con el nombre.

Una mujer vestida de policía con una minifalda y camisa ajustada se acerco a nuestro grupo…

-¿Cuál de ustedes es el que peor se ha portado? ¿A quién debería llevar preso?

Los unos a los otros nos miramos, un poco sorprendidos y confundidos…

-Creo que yo debería sacrificarme por el grupo… – comenzó Ken como si fuera causa de vida o muerte.

-Darling, no – termino Miya-chan.

-Definitivamente yo, aunque la bruja pelirroja de allí – dijo señalando a Sora – parezca la peor, debo decir que soy yo – hablo Taichi sin descaro.

-En ese caso estas arrestado – exclamo la policía y literalmente le coloco las esposas.

Nos guio por una especie de pasillo alumbrado tenuemente por algunas luces de neón…

-¿Cómo te llamas? – Tai la interrogo con mirada picara.

-Me dicen "bambi".

-Ahh, debe ser por tus ojos tiernos y lindos – la alabo.

-No, es porque a mi madre la mataron de un disparo – la miramos sacados de lugar – es broma, solo bromeo. Bien aquí es. Esta es su celda – dijo mientras le quitaba las esposas a mi amigo.

Un rato después de que se fuera ella, llego nuestro camarero, iba disfrazado de preso. El cuarto en donde nos encerraron, en realidad era una celda, con los barrotes herrumbrados, los colores de las paredes desvaídos y demás. Aunque el lugar aparentaba ser totalmente excéntrico la comida no lo era a excepción de las bebidas. Por su lado Ken y Miyako pidieron unos cocteles el cual venia en unos tubos de ensayo, y Taichi pidió un trago que venía con una jeringa grande sin aguja, por nuestra parte, los demás nos decidimos a beber lo tradicional y comer lo normal. En un momento de la velada las luces se apagaron completamente, empezamos a escuchar extraños ruido y gritos provenientes de las otras celdas y de pronto la luz de nuestra celda parpadeo macabramente descubriendo a nuestro camarero con una máscara de hockey y la ropa andrajosa al igual que sucia.

-¡Ahh! – salto Hikari refugiándose detrás mío.

-A la próxima no me invites a ningún otro lado – titubeo Takeru.

-Darling, no me digas que realmente te asusto, al fin y al cabo estas encerrado y no podrá entrar a masacrarte, al menos que tenga la llave – intento consolarlo Miyako.

-¡Me quiero ir, me quiero ir! – pedía Tai.

-¿Y Sora? – pregunte al no verla.

-Esta con el camarero – respondió Miya-chan.

Mi amiga había golpeado al "villano" por asustarla y ahora lo estaba tironeando del cuello de su camisa.

-¿Cómo te atreves a engañarme de esta manera con ese horrible truco? Responde – le decía.

Después de pagar para pasar miedo en el restaurante nos fuimos hacia el centro comercial "Shibuya 109" , en donde pasamos casi la mayor parte de la salida.

A pesar de que busque a Kouji por allí, no pude encontrarlo. Me escape un rato de mis amigos para ir al baño pues me sentía nuevamente mareada pero esta vez también algo agotada y agitada.

El móvil de Kouji comenzó a sonar en mi bolsa, la llamada seguía entrante pero no podía encontrarlo, hasta que el corto, al parecer se había enfadado. Intente devolverle la llamada pero no contesto.

-Mimi, debemos irnos antes que pase el último tren – me llamo Hikari.

Una vez en la estación Shibuya otra vez Kouji llamo y conteste.

-¿Que haces? Te dije atendieras de inmediato cuando te llamara. Necesito que si o si me devuelvas el móvil. Ven, estoy en el karaoke.

-¿Qué? Ya debo irme, mis amigos me esperan ¿puedo regresártelo mañana o el lunes?

-Por supuesto que no. Lo necesito ahora. Tú decidiste hacerte cargo, responsabilízate.

-Está bien, espera un momento, no cortes – le dije mientras me volvía hasta mis amigos.

-Chicos, en un segundo vuelvo, tengo que regresar al karaoke.

-¿Qué? Mimi, el tren llegara en cualquier momento – hablo Ken.

-Estaré bien, llegare a tiempo – me aleje corriendo hacia donde encontraría a Kouji.

-Kouji ¿aun estas? – pregunte con el celular pegado a mi oreja.

-Si, te demoraste mucho, es irritante – agh ¿Y cómo te comportas tu? Agregue en mi fuero interno - ¿y bien?

-Estoy yendo para ahí, creo que… – se cortó la comunicación y no fue porque alguno de nosotros cortara la linea sino fue porque un muchacho pasó rápidamente a mi lado empujándome y quitándome el celular. Solo me quede parada en el lugar ¿realmente me habían robado? El calor comenzó a bajar por mi cabeza hasta mis pies, creo que estaba asustada. Mi celular comenzó a sonar en mi cartera…

-¡Mimi! ¿Dónde estás? Vuelve el tren está por llegar.

Impulsivamente me largue a correr en dirección a la estación, quería regresar a casa, y ni siquiera sabía cómo iba a explicarle esto a Kouji. Atravesé corriendo la plaza "Hachiko" y cuando por fin casi llegaba, pude divisar el tren… con mis amigos dentro y las puertas cerradas. Nuevamente me quede parada en el lugar, ¿Alguna otra cosa podría salir peor?

Camine con paso vacilante hasta el monumento de Hachiko y me senté en uno de los asientos a su alrededor.

Recibí una llamada de Sora…

-¿Mimi, donde estas? – Interrogo alarmada - ¿Estas bien?

-Hmpf, si, si estoy bien. Es solo que me encontré con un amigo del instituto y resulta ser que él me llevara a casa – no tenían por qué preocuparse, ya me las arreglaría.

-Mimi, perdónanos por no esperarte – lloriqueo Miyako.

-Pasamela yo quiero hablar con ella – farfullo Hikari.

-No yo – distinguía a Takeru.

-Dame eso – peleo Sora.

Entre tanta discusion lograron cortar la línea, pero a los segundos un número desconocido me llamo…

-¿Que te ocurre? ¿Y ahora porque no contestas mi móvil? Tich , en fin, ya no vengas estamos por irnos, llévamelo el lunes…agh – mascullo Kouji.

-¿Qué? Pero si hasta… espera ¿Cómo tienes mi número?

-Ya te dije, yo… – ¡Tuck! Resonó el teléfono en mi oído al apagare por falta de batería. Ahora definitivamente faltaba que lloviera… y ¿para que hable? Las gotas rápidamente comenzaron a caer hasta convertirse en una cortina de agua. Me sentía como el perro Hachiko, ese perro que aunque su dueño murió igual siguió esperando a su amo en la estación, pero ¿A quien esperaba yo?

Me fui de allí rogándole a Dios que una tormenta no se desencadenara, sin embargo antes de llegar a cruzar la calle mi sandalia se rompió provocándome que me cayera. Con la peor suerte de todas me senté en el cordón de la calle.

Con la frustración a punto de desbordarse de mis ojos, nuevamente sentí malestar, pero lo olvide luego de estremecerme debido a un Mercedes negro que se estaciono frente a mí. Instintivamente me levante.

Los cristales polarizados de los asientos traseros se bajaron solo un poco y de allí salió una mano que sostenía una especie de cuaderno. No entendí nada hasta que los cristales terminaron de bajarse y dejaron ver a un muchacho de cabello rubio y ojos azules, Ishida. Me contemplo y sonrió con sorna.

-Te dije que algún día te lo devolvería, creo que es tu día de suerte – canturreo. Un nudo en mi garganta se formo - ¿Que ocurre? – frunció el ceño. Me examinó de arriba abajo y solo le basto eso para comprender – disculpa, pero me gustaría pedirte un favor ¿me permites ayudarte? – sonrió amable. Solo pude negar con la cabeza.

-¿Te dije alguna vez que te odio? – pregunte ahogada.

-No exactamente – respondió con una sonrisa torcida.

-Hmpf, quizás nunca quise decirlo…– concluí entre sollozos.

Solo por esa noche me dejaría llevar por Ishida, aunque tenía una duda ¿era una promesa que podría cumplir?

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:/El rincón delirante/: (auspiciado por: LALA y FUJITV producciones)

:/Autora^·^/:Na no da! Jajá, gracias a que conseguí poner el nombre de fujitv en el cap. nos auspician.

:/Michael*·*/: ¿Y que no había nada mejor?

:/Autora^·^/: Era esto o la carnicería de la esquina de mi casa, pero pensé que sería una ironía poner a una carnicería ya que soy vegetariana...jiji. En fin, ¡tachan! Tenemos una propuesta de "digimon4ever99" para Matt- aber q dia nos vamos a la peda para ponernos bien pedos –

:/Matt¬.¬/: Era hora de que alguien se animara a pedírmelo, porque yo sé que hay más de una que quiere pedírmelo y no se atreve…

:/Autora^·^/: Vaya, yo también pienso que "digi99" es una chica…

:/Matt/¬.¬/:No le pongas apodos absurdos a mi compañera de tragos…

:/Michael*·*/: ¿Y como saben ustedes que es mujer?

:/Matt¬.¬/:Es el instinto de "perfec and sexy idol", pero no se, a lo mejor tu sabes, ¿Por qué no usas tu instinto de "Ricky"? y nos dices.

:/Michael*·*/: (Ofendido se va a un rincón rodeado por una aura oscura)

:/Autora^·^/:Etto, yo pienso que eso fue descortés…

:/Matt¬.¬/: ¿Ah sí? ¿Tu piensas? Cállate y continua porque solo gracias a mi tienes visitas… jajaja

:/Autora^·^/: Mmm… bueno creo que Matt dice si a la propuesta , pero en su review también demanda pastel, lo siento pero ni yo tengo creo que hay que pedirle a "Sakura Tachikawa " que nos mande pastel desde Ecuador…ja jajaja.

:/Taichi-.-/:¿Pastel?

:/Autora^·^/:Kyaa, una pregunta y es de "Melisa" - apareceran takeru y hikari? – bueno creo que el capitulo contesta por si solo espero que te haya gustado.

:/Sora+.+/: ¿Y ahora qué?

:/Miyako0.0/: Es verdad ¿Que hacemos? ¿Ya se acabo todo?

:/Autora^·^/: Etto… emm

:/Mimi u.u/: Mmm, parece que ya se le acabo todo, bueno al fin ay al cabo no debería afectarle tanto si hasta escribe con una cuenta que n le pertenece…

:/Matt¬.¬/: Lo que pasa es que en el capitulo anterior me fui de la casa lo que significa que los lectores no tienen interés y además no deberías esperar mucho para esta continuación porque caí no aparezco.

:/Autora^·^/(En el rincón al lado de Mike y juntos intensificaron el aura oscura)

:/Matt¬.¬/: Yo me largo, ni siquiera me pagan por esto…

:/Miyako0.0/:¿Que habla? No siquiera existes. Eres un personaje ficticio. Con muchas características de un superficial metrosexual.

:/Matt¬.¬/: (En el rincón junto a la autora y Michael, sus auras están apoderándose de lugar)

:/Taichi-.-/: Mmm, tengo ganas de ir de nuevo a ese restaurante "The LockUp"

:/Mimi u.u/:Si yo también. Vamos todos.

:/Sora+.+/:tienen razón eso será más divertido.

:/Miyako0.0/:Bueno creo que yo me despediré, mmm ¿Cómo la hago?, a ver, a ver soy una idiota con dos dedos de frente y escribo algo que por alguna extraña casualidad del destino la gente… Ahh ya se, "Hasta la próxima sección de rincón, espero leerlos pronto, los quiero y les deseo muchos éxitos. Bye bye" mmm esperen también algo como ya estoy escribiendo a otra parte para engancharlos así por lo menos lean la historia. Hmpf me diento estúpida, ¡Ay no! Me estoy convirtiendo en la autora, mi peor pesadilla, yo mejor me voy…

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