Capitulo 4- ¡Entrenamiento!-parte 1-
Tras esa simple pregunta, no hubo respuesta, sólo una seria, profunda y anaranjada mirada que no descuidaba ninguno de sus movimientos. Sakuma estaba molesto, podía verlo, y quizás no sería buena idea seguir dandole vueltas al asunto; los hombres ya eran un problema enojados, las mujeres…pff…mejor ni imaginarselo; Bien, eso había sonado un poco machista, pensó Genda, pero no tenía otro pensamiento…las malas experiencias con diversas chicas le habían dejado esa enseñanza.
Cómo Sakuma seguía sólo mirandole, optó por levantarse del suelo. Lo hecho, hecho estaba; no servía llorar sobre leche derramada. Simplemente debía rendirse o…¡Idea!. Le habían dejado tomar la prueba antes que el verdadero examen que se llevaría a cabo en próximos días a ese. Y ¿si entrenaba y se volvía a presentar?...bien, pero…no sabía nada acerca de ser portero concretamente, tendría que pedirle ayuda a alguien; ¿a quién? No tenía ni idea. Si le preguntaba a Sakuma, seguramente esta le terminaría evadiendo de alguna manera. Eso se estaba volviendo estresante para el ojiazul.
Por otra parte, el peliplateado (que aun era confundido con una chica, ¡Cuanta rabia le daba eso!) le miraba pensando en el porqué tenía que ser él quien tuviera que ayudarle. Lo que Genda no sabía era que Sakuma estaba ahí por mandato (a voz de Kidou) del director del instituto imperial, el director Kageyama. ¿Qué tenía planeado el director? Sólo Kidou lo sabía, pero por alguna razón quería que fuese Sakuma quién le enseñara a ser buen portero, a jugar, a ser…el mejor.
-¿y bien?...¿Ya terminastes de darle pena al mundo?...-Preguntó seriamente Sakuma al ojiazul que ya levantado, se sacudía la ropa-
Genda le miró con igual seriedad. Le molestaba saber que por más crudas que hubiesen sido las palabras de quien tenía en frente, eran total y completamente ciertas. Había armado todo un show y debía tratar…no, debía esforzarse para lograrlo. Pero, primero lo primero. ¿Qué hacía Sakuma ahí, y que quería con él?.
-Si…-dijo y antes de que pudiera preguntarle que pasaba, Sakuma le interrumpió el habla-
-Bien, vamos-dijo secamente y comenzó a caminar; ¿hacia los camerinos?, sí, creía recordar que hacia ese lugar se encontraban aquellas habitaciones.
-¿ah?...
-¿Acaso eres sordo, o es que no puedes acatar ni siquiera la menor de las órdenes?-le miró de reojo esperando respuesta.-
-…
-¡¿Vienes o no?-ya desesperado se dio vuelta y se le quedó mirando frunciendo el ceño-
-…-soltó un suspiro y se le acercó con nula timidez (lo que sorprendió mucho a quien Genda aun creía que era una chica). Teniéndole de frente sujetó con un poco de fuerza su mentón y con la otra mano posó su dedo índice en la sien de "la" chica haciendo presión en esta- Debes haber tenido un mal día, pero ponerte a gritar eufóricamente no te servirá ni a ti ni a nadie. Además, la gente bonita se ve mejor sonriente…-dijo todo esto en un murmuro muy serio-.
-¡ah!...-soltó de sorpresa al haber sido atrapado con tanta rapidéz. Su rostro fue cambiando graciosamente de tonalidades; pasando desde el suave rosa hasta el carmesí más puro-…t-tú…
-¿Si?...-preguntó aún con cierto estoicismo-
-….¡tsk!-le golpeó en la mano haciendo que le soltara, dándole la espalda volvió a verlo de reojo- c-camina…¿q-quieres?...
-jejeje…-se rió colocándose su mano en la boca para no que no se oyera tan fuerte-…si si voy~-pasó a su lado camino a los camarines sonriente.
-…idiota…-frunció el ceño y recordó sus palabras de recién; "bonita". Sus mejillas ardieron rápidamente-…t-tsk…-se cacheteó ambas mejillas tratando de despavilarse.-
Al cabo de un par de minutos ambos llegaron al objetivo de Sakuma: los camerinos. Ya adentro fue el peliplateado quien avanzó directo hacia los casilleros y comenzó una búsqueda de algo ahí (algo porque Genda no sabía que buscaba).
-Necesitas ayuda?...
-no.
-Bueno~-se sentó por ahí y se le quedó observando como buscaba y maldecía en inaudibles palabras.- lalala~
-¡Por fin lo encontre!...
-¡¿eh?...¿que cosa has encontrado, Sakuma?.
-Esto-sacó del casillero un conjunto deportivo, que por los colores correspondía a la vestimenta del equipo imperial. Caminó hasta donde se encontraba el castaño y le dijo en voz demandante-Levántate.-y así lo hizo Genda. Se levantó quedando de pie frente a Sakuma, quien alzó la polera entre ambos y sonrió un poco más calmado- bien, esto servirá…
-¿servirá?, ¿servirá para qué?-preguntó mirandole curioso-
-Pues es obvio.-mientras se daba vuelta le tiró el equipo por sobre la cabeza y siguió caminando hacia un carrito-canasto con balones de soccer- cambiate y no te demores, te esperaré en el campo.-y el chico que ya se encontraba desde el comienzo con la ropa del equipo agarró el carrito retirándose por donde había entrado.
-Ella…¿me ayudará a entrenar?-se preguntó a sí mismo mientras se desvestía cambiando su ropa por una más adecuada para el momento. Cuando ya estuvo listo salió hacia el campus donde se encontró con Sakuma dominando y calentando con el balón.- ¡Woah!.
-¿eh?-se detuvo y se le quedó mirando- ¿estás listo?.
-¡si!-le sonrió amablemente a lo que el otro sólo le desvió la mirada.-..uh, jejeje.-rascó su nuca y luego se le acercó- eres excelente en el juego, ¿lo sabías?.
-Si uno entrena, lo puede lograr.-dijo. Genda no pudo dejar de sonreir ante eso; a pesar de aquel pesado semblante que mostraba la mayoría de las veces, le alegraba saber que la chica no era para nada egocéntrica ni arrogante. Sakuma luchaba por sus objetivos y si los cumplía era feliz.
-Aun así-le revolvió los cabellos- mereces saber que tus esfuerzos dan buenos frutos..-fue en busca de otro balón al carrito. Sakuma no le replicó ni alegó por nada, sólo se quedó mirando aquel balón que aun yacía en sus manos. Pudo sentir ese ligero ardor en sus mejillas. ¿Qué le estaba pasando?.- Entonces, ¿empezamos?.
-Sí…
Tras ese pequeño intercambio de palabras, ambos chicos comenzaron el duro entrenamiento que fortalecería a Genda para poder volver el portero del Instituto Imperial. Con ayuda de Sakuma sería mucho más facil el comprender y poner en práctica; aprender y demostrar. Esperaba que eso diera sus buenos frutos.
"¿qué podía ser mejor en ese momento que estar compartiendo con quien tanto llamaba tu atención?", pensaba el castaño.
"¿acaso ya era hora que le dejara ver que lo que él pensaba estaba mal?, ¿Qué él era un chico y no una chica?", pensaba –por otro lado- el peliplateado.
(::Mist:: Podemos decir que por fin actualicé este fic*-*. ¿me demoré?, si mucho, pero no importa porque listo está!:D ::)
