Capitulo trece: infierno
(Bella P.O.V)
Cuando la loca de Irina me dejó sola pensé en muchas cosas, desde Edward hasta en mi gato, ¿Qué le habrán dicho sobre mi?, ¿vendría a buscarme?, ¿Y las chicas?, ¿Jasper y Carlisle?, ¿mi trabajo?, ¿mi casa?, ¿Quién alimentaria y cuidaría a bigotes en mi ausencia?
-Cariño, debes ponerte esa bata, a ninguno de los internos se les permite usar ropa con broches o cierres para evitar que se hagan daño- dijo una enfermera amable que había entrado a mi habitación con una charola que contenía una jarra de agua, un vaso y tres pastillas.
-Yo no estoy loca, por favor sáqueme de aquí- le rogué a la mujer.
-Todos dicen lo mismo querida, solo estas asustada, yo te cuidaré, no me da buena espina esa nueva chica que contrataron- expuso la enfermera vaciando un poco de agua en el vaso.
-Tiene veneno, Irina quiere matarme- dije desesperada, no quería beber de esa agua después de la confesión que Irina acababa de hacerme, había sido capaz de envenenar a su propia hermana y de hacerlo pasar por un suicidio, la loca era ella, ¿en qué clase de mente cabía la posibilidad de matar a una hermana para quedarse con el amigo de esta?
-No tiene veneno cariño, yo misma la puse en la jarra, ahora toma tus medicinas, sino no podrás soportar tu terapia- me explicó la mujer y confiando en su palabra me tomé las tres pastillas con el agua que había traído.
-Me llamo Sue, ¿y tú?- me preguntó la enfermera.
-Bella- dije algo atontada por el efecto de los medicamentos, eran como los antidepresivos que me recetada Edward solo que con un efecto aumentado muchas veces, sentía que todas las imágenes pasaban demasiado rápido frente a mí, no fui capaz de ponerme la bata sola, le pedí ayuda a Sue y ella amablemente me la proporcionó.
-¿Sabes por qué estás aquí Bella?- me preguntó cuando ya estuve vestida como toda una loca de manicomio.
-Me enamoré de mi doctor y Aro lo descubrió- solté sin pensar, esos medicamentos no me dejaban actuar bien, debí sonar como una loca ante Sue, así nadie me creería que estaba en mis cinco sentidos, nadie me ayudaría.
-Pobre pequeña, ¿pero sabes qué enfermedad tienes?, ¿alucinaciones o Esquizofrenia quizás?- preguntó Sue acariciando mis cabellos.
-¡No me toque!, no me gusta que me toquen, solo Edward puede porque lo amo, no quiero que nadie me toque- dije yéndome al otro extremo de la habitación, perfecto Bella Swan, han logrado que actúes como una verdadera loca.
-Sue, déjala, es una paciente muy peligrosa, atacó a su doctor porque él la examinó, está aquí por un severo caso de Esquizofrenia, esta demente- dijo Aro Volturi entrando a la habitación.
-¡Que hiciste que tomara viejo del demonio!- le grité sin poder controlarme.
-Son solo sus medicinas señorita Swan- respondió el muy bastardo
-Yo sé que tomaba antes Sue, yo no estoy loca, no lo estoy, yo tengo un trastorno obsesivo compulsivo, tengo novio, un trabajo, amigas, un gato, una casa… ¡tengo hipotiroidismo maldita sea!- grité sin importar quién me escuchara.
-¿ves como esta de enferma?-le dijo Aro a Sue.
-¡No estoy enferma viejo desquiciado!, Edward debe estar buscándome, él me sacará de aquí, yo lo sé- le grité a Aro completamente descolocada, ahora sí que parecía una esquizofrénica total, no era capaz ni de controlar como decía las cosas, estaba totalmente fuera de mis cabales.
-Llévala a la sala de hidroterapia, después de dos horas la vienes a buscar para secarla y dejarla nuevamente en su habitación, Irina me ayudará en ese procedimiento- indicó Aro y yo temí lo peor, ¿hidroterapia?, ¿dos horas?, ¿con Irina en ese procedimiento? Eso era más que el infierno.
-Sue no me dejes por favor, le temo al agua, quiero a Edward, ¡Edward ven por mi!- grité mientras entre Sue y Aro me subían a una silla de ruedas y me amarraban a ella para asegurarse de que yo no escapara.
-Se ha obsesionado con su anterior médico tratante, pobre muchacha, pero aquí estará mejor, el pobre chico que la trataba no sabía cómo manejar una enfermedad de estas magnitudes- iba diciendo Aro por el pasillo mientras me llevaban a la sala de torturas.
Me fui llorando todo el camino, por los pasillos podía ver como otras personas realmente enfermas eran perseguidas por sus enfermeros, vi pirómanos, dementes, personas con alucinaciones, trastornos de personalidad, en fin, un escenario deprimente. Sue me dejó en la puerta de la sala de hidroterapia, ahí toco la puerta y la estúpida de Irina sin delicadeza tomó el mando de la silla de ruedas, era oficial, me había quedado sola con dos locos para que me torturaran dos largas horas.
Yo no tuve fuerzas para oponer resistencia, sabía que era peor, entre más rápido pasara el tiempo mejor seria para mi, llorando me sentaron en una silla que se ubicaba enganchada sobre una pequeña piscina en la que flotaban cubos de hielo demasiado grandes, ahí me amarraron los pies y las manos, vi que Irina tomaba notas en una libreta que parecía ser mi expediente en ese infierno mientras que Aro se ubicaba al lado de la piscina, en donde un sistema de manivelas controlaba la silla, el muy maldito planeaba sumergirme en esa agua helada solo para experimentar conmigo, maldito viejo de mierda.
-Empecemos-, dijo el idiota, -¿Sabes por qué estás aquí?- preguntó y yo le escupí en la cara.
El mal nacido giró la manivela y me hundió en aquella agua extremadamente helada, el frio me calaba los huesos, dolía contra mi piel, ya no podía seguir aguantando la respiración, para mi fortuna Aro subió la silla y me quedé tiritando con mi ropa mojada.
-Dime porque estás aquí Isabella- bramó volturi.
-Porque tú me encerraste viejo loco- contesté con la verdad pero parece que esa no era la respuesta correcta porque el maldito me volvió a hundir, esta vez tomé un poco de aire por lo que pude aguantar un poco más.
-Ultima vez que te pregunto y si no me respondes bien te dejo media hora bajo el agua, porque estás aquí- dijo con la voz cargada de enfado.
-¿Por qué estoy loca?- le respondí con una pregunta pero el maldito no me hundió, al parecer esa clase de respuestas quería escuchar.
-¿Quién es Edward Cullen?- preguntó y vi como Irina estaba expectante ante mi respuesta.
-El amor de mi vida- le respondí mirando fijamente a Irina, nuevamente me hundió, el frio era insoportable, apreté mis dientes para evitar que castañetearan, ya no aguantaba más, podía simplemente mentir y salvar mi pellejo pero sabía que en esta misma situación Edward no lo haría por lo que para la segunda vez que me preguntó yo le respondí lo mismo.
-¡Ya me hartaste maldita perra!, Cullen es solo un medicucho incompetente que no te ha logrado mejorar, ¡Repítelo!- gritó mientras se paseaba por la sala.
-¿Y acaso usted lo hará Doctor Frankestein? Le pregunté calmada mientras tiritaba
-Si mocosa, yo lo haré, le demostraré a la comunidad médica que estas terapias aun son efectivas y tu querido noviecito no será más que el hazmerreir entre los médicos- dijo el imbécil hundiéndome una vez más.
-Dilo de una vez estúpida-pidió Volturi mientras Irina se reía histéricamente como una hiena.
-Cullen no es más que un imbécil que no ha ayudado en nada a mi tratamiento- mentí con el dolor de mi alma pero ya mi corazón ni lo sentía, el frio era demasiado y necesitaba estar viva para poder volver a verlo.
-Muy bien Isabella, vas aprendiendo- dijo el idiota muy pagado de sí mismo.
-Irina, llama a Sue y dile que venga con una toalla y una bata seca para Bella- ordenó Aro.
-Pero si aun no han pasado las dos horas- se quejó Irina.
-No me importa, haz lo que te digo- la regañó.
-¿Ves que puedes ser buena paciente cuando te lo propones?, mañana empiezas con electrochoques- dijo el muy maldito saliendo de la sala riendo y dejándome a mi ahí sola, ¿electrochoques?, esto tenía que ser una broma, no podían hacerme esto, simplemente no podían.
(Edward P.O.V)
Cuando Bella salió de la consulta de mi padre mi mundo se derrumbó, quise seguirla pero mi padre me convenció de que eso solo arruinaría las cosas, pensé que lo mejor era visitarla en su casa y hablar de lo sucedido, siempre había una solución, siempre.
-hijo, ella aun puede mentirle a Aro, decirle que sigue su tratamiento cuando en realidad sigue el de nosotros, podemos cambiarnos de hospital los tres y estaríamos lejos de Aro, todo tiene una solución- me comentó mi padre animado.
-Tu papá tiene razón Edward, él no la tiene en sus manos- dijo Jasper para luego abrir la puerta ante los insistentes golpeteos.
Entró Jane de Radiología con un sobre en sus manos, se veía extraña, como si ella fuese una niña que acaba de cometer una travesura.
-Doctor Cullen, su paciente ha decidido internarse en el hospital psiquiátrico del doctor Volturi- dijo la muchacha entregándole a mi padre el dichoso sobre que traía para luego retirarse con una sonrisa en su rostro.
-¿Bella se internó?, eso no lo creo, aquí hay algo raro, algo le debe haber dicho Aro para que Bella tomara esa decisión, ella no es tonta, algo pasa aquí- especuló Jasper adueñándose del sobre para leer el contenido.
-Es un permiso para internarse, aquí dice que Bella lo autoriza y que se internó por su propia voluntad, también que autoriza que Aro sea su médico tratante así como que está de acuerdo con el tratamiento que él elija para ella- dijo Jasper entregándome el sobre.
-Aro cree en la medicina antigua, la someterá a electrochoques, convulsiones inducidas, hidroterapia, puede incluso tenerla drogada, la despojará de sus actuales medicamentos y Bella puede presentar un síndrome de abstinencia, además ella tiene una anemia severa, padece hipotiroidismo, estábamos tan cerca Edward, tan cerca…- explicó mi padre el terrible panorama al que se veía enfrentada Bella.
Pero ¿Cómo había accedido a semejante propuesta?, ese Aro me las iba a pagar si había sometido a mi pequeña princesa a alguna de esas terapias retrogradas y retorcidas. Jasper había quedado de contarle a Alice lo que había pasado con su amiga, al poco rato de haber abandonado el hospital recibí un llamado de la novia de Jasper, me pidió que nos encontráramos en casa de Bella, también iría Rosalie y Emmett, sus amigos.
-Bueno gente, los he reunido aquí por un asunto muy serio, un maniático tiene a Bella internada en un manicomio y nuestro deber como amigos es sacarla de allí a como dé lugar- dijo Alice muy calmada, demasiado para ella, quizás era para mantener la cabeza fría.
-¿Y si simplemente la secuestramos?, ese tal Aro Volturi solo conoce a Edward, Jasper y a ti, ni a Emmett ni a mí nos ha visto- sugirió la rubia que se hacía llamar Rosalie.
-No sabemos cómo infiltrarnos, tampoco pueden decir que son visitas, quizás su retorcido tratamiento le impida ver gente o algo así- dijo el grandote musculoso enfadado.
-Yo si es como entrar- dijo una voz masculina tras nosotros, me volteé y frente a mi tenia a Jacob Black, al imbécil que la había venido a insultar, me levanté de mi asiento y lo agarré de la camisa dispuesto a golpearlo si fuese necesario.
-¡Tu no debes estar aquí maldito perrucho!, ¿Acaso no te basta con el daño que le hiciste a mi amiga?- le espetó Rosalie completamente enojada.
-Lo siento Barbie, vine a pedirle una disculpa a Bella, la puerta estaba abierta y sin querer escuché lo que hablaban- se excusó Jacob.
-Dijiste que sabias como entrar, por favor ayúdame, estoy desesperado- le pedí soltándolo.
-Aro Volturi solicitó un arquitecto para que evaluara su hospital, hace mucho que no le hace una mantención y algunas áreas están derrumbándose, yo soy el arquitecto que solicitó, yo debo ir en tres días a su hospital psiquiátrico, yo puedo entrar, ver a Bella y sacarla de allí, se lo debo, ella es una buena chica- dijo Jacob dándome una luz de esperanza.
-Y hasta que te das cuenta idiota, claro que Bella es una buena chica y no merece estar donde esta ni haber tenido un novio tan estúpido como tu- le soltó Rosalie sin razón.
Jacob ignoró a la amiga de Bella, se sentó junto a Emmett en el sofá y de inmediato el "casi hijo" de Bella, Bigotes, le vino a demostrar su aprecio.
-Ese gato siempre te gruñía Jacob, aun lo recuerdo, debe ser que ahora por fin has cambiado y serás de ayuda para Bella- dijo Alice ganándose la sonrisa de Black.
-Solo debe resistir tres días, luego la sacaré y la tendrás de vuelta junto a ti- me tranquilizó Jacob.
sé que es un poco corto pero hasta a mi me da rabia toda esta situacion...veanle el lado bueno, jacob no resultó ser del todo malo
gracias por leer y por comentar
