Esta serie no nos pertenece, es del señor Hiroyuki
Sin fin lucro ni nada por el estilo y bla bla bla.
Advertencias, Horo x Ren por lo tanto Yaoi
¿Alguna duda? si no que pena
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¿Un mes, dos? ¡tres¡ jeje
La verdad amo este fic, pero como fui a un concierto de la sinfónica en la representación de "los cuadros para una exposición" se me ilumino la mente y se vino todo el final. Por lo tanto en mi cabeza ya acabó este fic… y no lo escribí… y la verdad con la música que había quedo genial xD eso paso hace un mes… mas?
Ahora ya no recuerdo cómo iba… jajaja
Lo siento muchas gracias por sus mensajitos, son poquitos. Pero los recibo con mucho cariño. Les contestare a todos como se debe nya. Al final nya.
Prometo que los anónimos los contestare en el ultimo cap, y los demás en sus correo nya muchas gracias.
Capitulo 15
Antes del final
Pov´s Horokeu Usui
-hummm - podía sentir la calidez de su lengua contorneando mi cuello, su húmeda respiración y sus manos cálidas acariciando mi piel, intentaba abrir los ojos, pero no lo lograba.- Ren
- …- le decía pero no obtenía respuesta, quería moverme, pero tampoco lo podía hacer; solo podía decir su nombre.
- Ren - ahora con la voz entrecortada, sentí mi corazón latiendo a un ritmo desenfrenado y mi respiración difícil de controlar… pero solo podía sentir lo suaves movimientos que contorneaban mi cuerpo.
Cuando sentí como su respiración descendía despacio de mi cuello hasta mi pecho, y descendió aun más y le dije un simple… te amo; y no obtuve ninguna respuesta; supe que no era él.
Me sentí usado, sentía que lo engañaba. Ren Tao no se comporta así. El es… tímido para eso.
Entonces me asuste… esto solo era parte de mi subconsciente.
¿Qué estaba haciendo aquí?
¡Por qué de pronto todo de detuvo!
¿Era para estar con él?
Entonces ¡él donde esta!
Y porque me sentía… excitado
Pov´s Ren Tao
Solo podía sentir frio y la completa oscuridad que rodeaba todo mi ser. El dolor que había sentido hace unos instantes se había acabado por completo. Irónico, no puedo dejar de sonreír y no sé porque.
Me preguntó si Horokeu ya habrá roto el sello.
-¿Eso es todo? – aquella chica me habló quería responderle un "no", al menos hasta que vea de nuevo a Horokeu y terminemos nuestro pequeño asunto pendiente. Aquel que Hao sin mucho descaro interrumpió en la parte mas "entretenida"
-No juegues niña- abrí los ojos con ira y me moví lo más rápido que pude. Mi cuerpo reacciono justo cuando esa mujer estaba a punto de darme un golpe directo al pecho, al menos agradezco que mi cuerpo reaccione por si solo en situaciones como esta.
-No te rindes ¿verdad?- rió molesta, su largo vestido ondeaba por la energía que salía dentro de ella, ahora estaba usando su propio poder. Sin durarlo empezó a atacarme en un estilo de pelea que no había visto antes, solo usaba las manos. Dejó de lado al corazón que tenía en manos- así será más entretenido.
-Dejaras de usar el poder de alguien más, no eres tan débil como creí.- con la mano izquierda limpie un poco de sangre que salía de la comisura de mis labios. Era hora de pelear frente a frente.
- Nunca lo he sido- empezó a atacarme más rápido de lo que una persona normal puede hacer, no podía esquivar los golpes. Me llamaba la atención que, tanto como yo era herido por los golpes, ella se debilitaba también; esta pelea solo es cuestión de resistencia… quien muera primero.
- Ren- esa voz… ¡que hace ella aquí! no me imagine verla tan pronto y después de todo lo que ha pasado, sin duda ella es una persona excepcional.
- Tamao- le respondo con dificultad, mientras la chica se detiene, al percatarse de la presencia de más personas; esto nos dará tiempo a los dos recuperarnos. Aunque lo que viene a mi vistas no me es de mucho agrado.
- yo también vine pues- al menos ver a Chocolove me da gracia, solo espero que no salga con una más de sus tonterías.
- Chocolove- le sonrió y apenas hago eso y él se pone a mi lado, con su posesión de objetos. Planea pelear a mi lado. No me moleta, lo que si me molesta es aquella presencia que está al lado de Tamao, está de más.
-Parece que te están ganado- su voz adorno el lugar, aquel tipo que se parece a mí, acomodo sus lentes y rio sarcásticamente. Cerró los ojos y luego rio de nuevo.- todo va estar bien aquí, sigamos- le sonrió a Tamao y la tomo de la mano, parecía que seguirán su camino.
- Ren, ¿estás bien?- Tamao me sonrió aunque parecía algo forzada, no entendía exactamente que hacían en este lugar, pero sin duda se lo agradecía.- ayuda a Ren por favor Chocolove, nosotros tenemos que seguir… por el bien del joven Horo- esa era la explicación ¡por el bien de Horo! Es que, ella sabía algo que nosotros no… debía terminar esto.
- yo no puedo dejar que más personas pasen- la chica jadeaba un poco, y se interpuso; Tamao solo le sonrió.
- tu también quieres ser feliz, y no quieres que le pase nada a Horo- Horo ¿verdad?- él tipo ese sabía algo, aunque no estaba en posición de preguntarle, solo fui hacia allá y detuve a la chica; si ellos tenían algo que hacer, los ayudaría.
- Horo era feliz hasta que se fue- ella los intento atacar pero recibí el ataque mientras Chocolove la detuvo.
-lo siento güerita, pero no te vamos a dejar lastimar a la novia de Ren – una muy mala frase, solo cerré los ojos y negué con la cabeza, en ese momento quería patearlo sin embrago, Chocolove no tenía que saber que Tamao y yo ya no éramos novios.
-simpático tu amiguito- el tipo ese, el tal Yuki solo rió mientras siguieron en su camino.
Pov´s Tamao Tamamura
Ren estaba muy herido, sentí la necesidad de quedarme con él y ayudarle a curar cada una de sus heridas como lo había hecho tiempo atrás, pero ahora todo era diferente.
Ren Tao estaba aquí peleando por Horo- Horo, porque él lo amaba. Yo ya no podía intervenir. Era su decisión, además de que ahora yo, me sentía extrañamente atraída hacia la persona que me había traído hasta aquí. Nosotros teníamos un deber que cumplir. Cambiar el destino que nos habían mostrado.
-Es la segunda parte de la cueva- me dijo Yuki mientras revisaba cautelosamente la cueva.
-¿Crees que podamos pasar?- le pregunté mientras me encogía de hombros hacia mucho frio, alcancé a ver a un lado y pude a ver a una persona
-No lo sé todo… pero creo que ahí hay alguien- señalo hacia un pequeño bulto enseguida lo reconocí.
-Tamao- me miró y sonrió la hermana de Horo estaba más linda de lo que recordaba, su cabello había crecido y le llegaba casi hasta las rodillas.
-Pilika- le sonreí, ella había sido una gran amiga, la recordaba como una chica muy alegre, sin embargo ahora su mirada se veía triste, ya no era la persona que yo recordaba.
-La hermana de Horo- Yuki la vio la saludo, era como si en seguida la hubiera reconocido " de la visión del futuro"
-Si mucho gusto, ¿ vinieron a ayudar a mi hermano?- ella enseguida contesto, por lo visto lo único que le importaba era su hermano
-Si- le respondí tranquilizando, ella tampoco debía ver como su hermano estaba predestinado a morir.
-Sabes, lo mejor que puedes hacer es no obligar a tu hermano a hacer algo que no debes, eres muy linda, encontraras a alguien. Por favor si tu nos sigues puedes provocar que el desino sea inevitable- Yuki tomo su mano y se puso a su altura mirándola a los ojos, ese chico sabia como tratar a una chica, Pilika se había sonrojado.
-Yo… quiero ir con el- dijo despacio pero trate de detenerla, pero Yuki acaricio su cabello, esta vez iba a hablar con la verdad.
-Si en verdad amas a tu hermano, no te acerques mas… tu estas dentro de mi visión y en ese lugar, el muere- solo suspire, mientras pude ver como los ojos de Pilika se llenaron de lagrimas.
-Que… ¿quién eres tú?- le dijo mientras apretó los puños, después de todo el era un extraño para ella.
-Pilika confía en nosotros…- le dije con determinación mientras seguimos caminado, era por su bien.- Quédate aquí.
Pov´s Lizerg Diethel
Trate de ponerme en pie de nuevo, no lo quería hacer pero me era inevitable, pude sentir mi rostro lleno de lagrimas, aun así no lo dude y lo ataque. No porque aquel Gurú me lo pidiera, o porque odiara a Hao. Simplemente porque, no iba permitir que Hao matara a nadie más.
Use la radiestesia y lo jale lejos del chico, pude ver como Hao me miro con odio. Me dolió su mirada. Aun así lo mantuve sujeto mientras cerré mis ojos. La carga era muy dura, mientras tenia escenas de Hao matando a mis padres y lo tenía sujeto con péndulo me era realmente difícil no hacerle daño.
-Anda ¡mátame ahora que puedes!-fueron sus palabras mientras pude ver como el otro chico recuraba su respiración- para mi sorpresa se levantó, dejándonos solos a Hao y a mí ¿que pretendía?
- ¿qué piensas hacer?- le dije mientras caminada hacia donde se había marchado Horo, ya había quitado la barrera.
-yo ya hice mi trabajo aquí, ahora tengo que estar al lado de Usui – él habló. Mientras Hao y yo nos deteníamos unos al otro. Después de todo él había ganado- yo solo debo mostrarles lo que se puede hacer pensando en el odio, le venganza y demás
- espera- Hao se liberó y fue hacia él, por lo visto aun estaba cegado por lo recuerdos. El poder del shaman de fuego era inmenso.- mi deber es acabar contigo, niño bonito.- entonces lo entendí, su intención nunca fue hacernos daño. Los que hicimos daño fuimos Hao y yo… él no estaba en nuestra contra.
-Espera Asakura – le dije y él me miro a los ojos, nunca lo había llamado así- mi deber es estar a tu lado, la señorita Anna me encargo cuidar de ti – le dije mientras le sonreí.
-¿Qué estás diciendo?- me dijo mientras pude ver como su cara cambio de nuevo, entonces me acerque a él y lo abrasé por la espalda. Sentí su calidez.
-el no es nuestro enemigo Hao, somos nosotros mismos… debemos estar juntos- no sé qué en que tono dije eso… pero él, Hao Asakura, se sonrojo y por lo la sensación en mis mejillas yo debo estar en las mismas circunstancias.
- Lizerg… tu- me dijo mientras desvaneció todo el poder espiritual que estaba irradiando desde hacía ya un rato, entendí lo que intentaba decir.
- Hao, todo lo que paso esta en el pasado, yo ya te perdone por lo que pasó… seas quien seas… el que tiene los recuerdos y el que no…yo ya te perdone- le dije mientras algunas palabras salían entrecortadas y salían unas lagrimas de mis ojos…después de eso puse sentir como me abrazó con fuerza.
El chico frente a nosotros sonrió mientras sentí como alguien se acercaba seguramente Ren o Pilika. No fue así. Me extraño lo que vi. Solo seque algunas de mis lágrimas con el dorso de mi mano
Tamao- dije en cuanto la vi, venia con un chico que no había visto antes, muy parecido a Ren.
Joven Lizerg, ¿está bien? – me preguntó la peli rosada mientras el chico nos veía con curiosidad, seguramente porque Hao y yo seguíamos abrazados. Me separe enseguida.
Tamao, el destino ya está cambiando- le dijo mientras ella solo le sonrió feliz.
Aun así debemos llegar hasta donde está el.
Claro- él le sonrió, y luego hizo un sonrisa muy extraña- siguán en lo que estaban – Hao solo lo miro con algo de odio, después de todo el abrazo que había compartido había sido… tranquilo y bello…
Pov´s Fausto VIII
Era fuerte, insensible y tenía una gran posesión de objetos con esa mujer, sus ataques eran feroces, sabia mi debilidad; yo jamás dejaría que algo le pasara a mi querida Eliza. Por ello cuando veía algo que podía hacerle daño me interponía.
Lo peor del caso es que, cuando yo iba a atacar al posición de objetos de Usui; me detenía al pensar que le hacía daño a la mama de Horo- Horo.
No tenía otra opción era la mamá de Horo o mi querida Eliza. Tampoco podía hacer la gran posesión ya que el tamaño del lugar no me lo permitía. Tal vez después de esto lo lamente. Pero es lo mejor.
-¿Te rindes? – me preguntó en cuanto deshice la posesión de objetos.
-Si – le dije mientras suspire, nunca había hecho algo como esto, pero recordé lo que Yoh me enseño, es mejor no pelear. No iba a hacerle daño a algo que me importaba.
-Entonces muere- vi su cara y su odio y solo le sonreí.
-Ya no voy a pelear mas, es mi decisión, pero no por ello voy a dejar que me hagas daño.- En ese momento me moví lo más rápido que pude y me situé su lado robándole su objeto de posesión. Le quite de las manos una pequeña flor con la que contralaba el alma de la mujer. Logrando con eso que el alma de la madre de Horo despertada una vez más.
-¡Qué has hecho!- escuche su voz furiosa, no pude evitar el golpe en el estomago. Ese hombre más que furioso, estaba anonadado al ver espíritu de aquella mujer; ahora solo le mostraba una mirada de decepción.
-Una vez más estoy aquí- escuche la voz suave de la señora, que ahora mostraba su verdadera apariencia. Según la recordaba aparentaba ser una jovenzuela; ahora era el espíritu de una bella mujer con el cabello azul totalmente largo ondeando. No parecía ser un espíritu normal.
-Yuriko, tú me orillaste a hacer esto, ahora ¡ataca a ese hombre!- él le grito, trataba a la mujer como un objeto aun ahora que su alma estaba frente a él. Pero la reacción que se reflejó en el rostro pálido de la mujer me reconfortó.
-¡ya no más! nunca más obedeceré tus ordenes- le dijo mientras le dio la espalda, el hombre azotó su mano contra un muro, después de eso solo pudimos escuchar como la cueva producía ruidos estrepitosos, visualicé el lugar y pude ver que alguien mas había llegado. La chica del cabello rosado y un joven a su lado estaban casi al lado de mi sujetándose mientras el piso se movía.
-Yuriko –san - la rosadita miró a la madre de Horo una vez que la cueva dejo de moverse, ellas se miraron y se sonrieron.
-Tamao, estas aquí- ella la miró contenta la vez, y la chica se apresuro en contestar.
- he venido a ayudar-
-Muchas gracias Tamao- la cueva siguió moviéndose y dio señales de estar derrumbándose, las risas del padre de Horo inundaron el lugar. Aquel hombre se había perdido en su obligación, ya no le importaba nada; solo cumplir con su deber…sin embargo había cometido un error, "dicen que el fin justifica los medios". El se fijo tanto en los medios que al parecer olvido cual era el fin.
-Ya es tarde, la hora llego- nos dijo para luego caminar hacia donde, debían estar, los espíritus del norte. -El no llegó a tiempo- luego camino un poco y se sentó. Supongo que para eso es todo. Lo ojos de la señora Usui de llenaron de lagrimas mientras Tamao y el otro chico miraban hacia el piso.
-Si lo hizo- la voz de él se escucho fuerte y claro. Venia ayudándose de Chocolove y Lizerg de cada lado. Ren Tao había llegado. Por la forma en que llegaron no habían tenido una batalla fácil
-Ren- Yuriko le sonrió, mientras atrás de él Hao y Pilika venían; todos había llegado hasta aquí.
-Estoy seguro que él llegó a tiempo, iré con él- se soltó de Chocolove y Lizerg y siguió caminado aun con dificultad, Ren tao confiaba totalmente en Horo, nosotros debíamos hacer lo mismo.
- Vamos, debemos estar su lado antes de que tome la decisión incorrecta- Tamao le siguió, todos estaban más tranquilos ahora.
-nosotros te ayudaremos – el joven de cabellos obscuros se acomodó lo lentes y sonrió.
-Gracias-
Pov´s Horokeu Usui
-¿Dónde estoy?- pregunté mientras trate de abrir los ojos una vez más. No lo logré. Empecé a asustarme, pero una voz me contestó, una voz que yo conocía.
-donde debes estar- dijo tranquilamente, pero con un dejo de tristeza
-¡quién eres!- conteste sabiendo la respuesta, aun sin querer admitirlo.
-soy tu- me dijo aquella voz, un dolor inexplicable en mi pecho se formo, era yo, desde que escuche esa voz lo sabía.
-¡son tonterías!- quise gritar pero mi voz solo quedaba en un susurro ahogado, quise moverme, huir, pero no lo logré. -yo no debo estar aquí. Yo quiero estar al lado de Ren- me dije. En cuanto me di cuenta que. Hablaba conmigo, aquel niño que solía ser tiempo atrás. Aquel que nunca sonreía, aquel que había dejado atrás y que solo obedecía a su papá. El que solo tenía un objetivo. Seguir con las tradiciones de la tribu.
-Ren ya es feliz – pude abrir los al fin, tenía razón. Frente a mí estaba yo. Un niño de simpáticos cabellos azules, mirada profunda y un semblante serio para la escasa edad, ocho años. Y lo peor de todo, aquel niño, se encontraba herido. Mientras yo pretendía ser feliz.
-no- me dije mientras me intente acercar, entonces lo recordé. El dolor de entonces. Aquel sufrimiento que había dejado guardado por tantos años, cuando me dijeron que mi vida no era mía. Que yo solo había nacido para preservar un sello. Todas las veces que intente jugar con demás niños de la tribu y solo me ignoraban. La tristeza de sentirme solo, la crueldad de los demás y las burlas que dedicaban uno que otro; todo lo que había olvidado. Todo aquello lo olvide por mi padre. Todos esos recuerdos él los había sellado.
-Ren, ya está con Tamao- entonces me vi llorar, no solo había un dolor en mi; que no recordaba, también tenía un profundo remordimiento. Yo los había olvidado.
-pero él…- intenté debatir, pero no sabía que decir, no podía irme y dejarme ahí; sufriendo. Ya no podía regresar, ahora sentía ira, por todos aquellos que me hicieron daño. Por todo lo que había pasado y que sin poder negarme… simplemente me hicieron olvidar. Creía que era feliz, pero no lo era. Creí que mi familia era feliz. Nunca lo había sido. El respeto que ahora me tenían en mi tribu; no era amistad o cariño. Solo era respeto y temor por mi familia.
-tu estas de más, él ya es feliz… tu deber es estar aquí- me incline de pronto, no quería pensar, no quería saber nada, quería estar al lado de Ren, pero… tal vez tenía razón y no debía estar ahí.
-Pero yo… no quiero- en ese instante el yo pequeño se acercó a mí y me vio a los ojos alzo mi rostro
-no se trata de lo que quieras, es por el bien de todos.- me dijo con la frase que siempre me decían, una y otra vez.
-pero yo- nunca me había negado, mi padre había hecho conmigo lo que había querido ahora quería hacer algo, quería amar a alguien. Me había enamorado. Pero tal vez él no era la persona correcta. Una vez me dijo que no quería a Tamao, o al menos lo insinuó. Sin embargo yo nunca pensé en cómo se iba a sentir Tamao.
-aquí no le harás daño a nadie, él ya tenía a alguien… la hiciste sentir mal- me juzgó mientras me miraba, se sentía decepcionado de mi mismo, muchas veces me habían hecho llorar, por eso yo dije que nunca le haría daño a nadie. Entonces ¿Por qué lo hacía ahora? Era simplemente porque había olvidado cómo se sentía sufrir de verdad. Aunque ahora me sentía triste, una que otra vez mi padre me había golpeado, no había sentido el verdadero dolor como en aquel tiempo.
-nunca fue mi intención- me dije mientras me acerque más pero, el pequeño se alejó de mi.
-pero ella sufrió y sufrirá por tu capricho- me dijo mientras se dio la vuelta, dándome la espalda.
-no es un capricho- cerré los ojos, ya no quería pensar en todo lo malo solo quería estar al lado de la persona que mas amaba.
-yo lo amo… y él a mi- me acerque tanto como pude, sabía que decirme eso me haría feliz, pues nunca antes había sentido sentimientos tan dulces cuando era un niño.
-¿estás seguro?- aun así las palabras no parecieron impórtale, y recordé, yo lo amaba; no había duda.
-yo…- pero Ren… nunca me ha dicho exactamente lo que siente por mí. Entonces yo…
-Déjalo ya, no puedes hacer nada… tu deber es estar aquí – sentí que tenía razón; tal vez nunca debí de haber salido de este lugar. Aun así dolía.
-no hay opción – me resigne. Al menos estaría conmigo y sabía que de vez en cuando podría salir de este lugar y ver a mi hermana.
-no lo hay – entones tanto el yo más pequeño y yo nos sonreímos tristemente.
-aquí ya no vas a sufrir- fue su respuesta cuando me acerque para quedarme ahí. Sin embargo alguien se acerco tras de mí.
-Horo- Horo-su mirada dorada me sorprendió, que hacia él aquí… era un sueño como el que había tenido hace un rato, me sonrojé. Pero no quería que mi otro yo viera esa parte tan vergonzosa de mi.
- Ren… ¡qué haces aquí! –le dije sorprendido, pero el pareció ignorarme y se dirigió a mi otro yo. Aun así… no entendía como había llegado hasta aquí, se supone que nadie que no tenga los estigmas puede pasar.
- un amigo mío me dijo, que, todo va a estar bien- fue hacia él y se puso a su altura mirándolo de frente, no le sonreía; tenía un expresión muy seria. Ese era Ren
-tú no debes estar aquí- le contestó mi otro yo, más serio de lo nunca me hubiera imaginado, casi molesto.
- te prometo que yo cuidare de ti, no dejare que sufras de nuevo- entonces me sonroje, y pude ver como mi otro yo también, las palabras de Ren eran frías y hasta bruscas, aún así lo que decía me hacía sentir bien.
- tu… ni siquiera- tartamudeaba mi otro yo, la imagen que veía era tierna, nunca me imagine ver Ren hablando así. Su rostro había cambiado su expresión dura cabio por una más relajada, suspiro.
- yo amo a esa persona, por lo tanto a ti también- luego me señalo y pude ver el tremendo sonrojo que se formó en un cara. El al fin lo había dicho. Tenía ganas de ir tras el abrazarlo, pero no lo hice solo me había quedado observando
-me prometes que no me harás daño- en ese instante Ren lo abrazo, me sentí feliz y sabía que mi otro yo también lo estaba.
-tenlo por seguro- pude escuchar cómo le dijo suavemente mientras poco a poco el pequeño se desvanecía.
-Ren…- me puse de pie y fui a su lado. Entonces lo abrase.
- no puedo estar aquí por mucho tiempo… vámonos- el me miro a los ojos, solo entonces note que tenía muchas heridas y cortadas, la pelea que tuvo debió de ser dura. Y aun así llego hasta aquí. Solo por mí.
- andando Hoto – Hoto- tomó mi mano y caminamos fuera… entones ¿Qué había pasado? y… ¿el sello?
Pov´s Ren Tao
Al fin habíamos salido, pude sentí como su mano temblaba ligeramente; al menos ahora ya lo había sacado de ahí.
El sello había quedado intacto, me sentí un tanto culpable por lo que había hecho. Aun así ya no era tiempo de arrepentirme. Lo que había hecho y la decisión que había tomado ya no tenía vuelta atrás. Después de todo. Debía respetar su decisión
Cundo vi a los demás todos tenía una sonrisa al ver que Horo había regresado, sin embargo no podían ocultar su cara de tristeza.
Acordamos no decir nada, hasta que todo haya terminado, pero creo que Horo se dará cuenta.
-Horo qué bueno que estas bien- Lizerg se acerco a nosotros en cuanto salimos de aquel lugar, la ultima parte de la cueva.
-Me da gusto verlos- Horo vio a su alrededor y noto que estaban todo ahí, esperándonos; después de que entre en ese lugar todos esperaron a que saliera con él.
-Es hora de irnos- le dije mientras aun lo tenía tomado de la mano, pero el se quedo de pie mirado hacia atrás, se dio cuenta que el sello seguía
-Pero…el sello – todo lo vimos, no quería hablar, no aun.
-Todo está bien, anda vámonos- le mentí, pero la expresión que teníamos en el rostro no la podíamos evitar.
-Algo no está bien- me detuvo y me hizo verlo a los ojos, trate de ignorar su mirada pero no podía. Nadie decía nada
-Es mejor que no vallamos – le volví a decir, solo cerré los ojos.
-¿Qué es lo que paso? Ren… no me moveré de aquí- lo conocía, cuando el tomaba una decisión lo cumplía, no tenía otra opción, iba hablar pero ella me interrumpió.
-Lo que pasa es que… - había permanecido escondida pero ahora camino y se puso frente a él, la miré y no pude evitar sentirme mal por ella, tenía todos lo estigmas, aunque solo se podían ver las marcas en su frente.
-Tamao- Horo la miró sorprendido, enseguida se dio cuenta de lo que pasaba.
Yo me voy a quedar en tu lugar. Esto no me molesta- ella le dijo mientras todos nos quedamos en silencio
-Pero tu- le dijo mientras sentí como Horo soltó mi mano, debía de estar molesto
-No me voy a quedar sola… alguien va estar a mi lado- ella le sonrió, no podía creer. Casi podría jurar que ella se encantaba feliz.
-Para que yo pudiera ir por ti… una persona tuvo que dar su alma el amigo de Tamao… me ayudo a cruzar a llegar hasta ti mientras Tamao tomo tu lugar – entonces le dije la verdad, pude sentir como Horo me tomó por el cuello de la ropa, alzándome un poco, podía entender su coraje así que lo deje, de hecho yo me sentía culpable por lo que había pasado. Era una decisión egoísta tal vez, pero para mí lo más importante era Horo.
-Que… ¿Por qué? yo nunca hubiera querido eso, tú lo sabes Ren, tu sabes que yo no hubiera querido esto…porque lo permitiste- me dijo molesto, me grito y jaló, me sentí culpable, hace unos momentos le había prometido que no lo haría sufrir.- Cómo pudiste… es la vida de alguien más.- en ese momento se puso de rodillas y se cubrió el rostro con las manos, me dolió verlo, tal vez debí de haber hecho otra cosa… no lo sé, pero cuando Tamao me dijo que tomaría el lugar de Horo yo solo le sonreí inseguro. Y aunque me dijo que era su decisión, debí contemplar la opinión de Horo al respecto. Debí saber que Horo no quería esto.
-Basta, esta decisión la tomamos él y yo… Ren no tiene nada que ver con esto. – Tamao fue hasta él y le dio una bofetada, todos no quedamos expectantes ante lo ocurrido. Luego vi aquel chico; Yuki, aun con la respiración entrecortada, después de todo gracias a él había podido ver a Horo y atravesar ese lugar,
-Fue nuestra decisión, la verdad yo querías esto, al fin puedo estar sin saber qué es lo que va a pasar, y aun no he muerto…jeje- él lo tomo del hombro y le sonrió, al menos no estaba tan mal, desde que llegaron ellos sabían que era lo que harían. El daría parte de su alma y para seguir vivo tendría que estar cerca de este lugar y Tamao se quedaría a su lado.
-Y yo le acompañare… porque quiero estar a su lado – ambos se sonrojaron, entones lo entendí… ellos no eran amigos. Al menos me sentía feliz de que tamaño, la persona con la compartí tanto tiempo y hasta cierto punto me había hecho feliz y me había hecho compañía, estaba feliz por ella y por mí, pues Horo se había puesto de pie y me miraba extrañado
-todo está bien- me pregunto y solo le medio sonreí, después de todo, sonreír no era lo mío.
-eso creo- le dije mientras lo demás se veían más tranquilos, después de todo al fin conocíamos sus razones.
Es hora de irnos – esta vez fue Hao quien hablo, el momento de tención había acabado al fin.
-y ya es hora de comer – luego Horo hablo y lo mire anonadado, al fin la persona que tanto me gustaba había regresado. Creo que al fin… todo estará bien… y podremos terminar nuestro asunto pendiente.
o_O_O_O_O_O_O_O_O_o
Nyaaaaaaaaaa al finnn el penúltimo cap, solo queda el ansiado lemon del final, cosa que ya no preocupa pues esos se me dan jajajaja. Lo deje hasta el final, por que el neko…no lo iba a leer así que para lo que no lean lemon y para los peques que NO DEBEN leer yaoi esta historia acaba aquí ehh
Ese Todo estará bien es el final eh!!
Jejeje nus leemos dejen sus opiniones que este es el ¿final?
