Esta serie no me pertenece, es del señor Hiroyuki

Empecé acompañada, terminé solita

Sin fin lucro ni nada por el estilo y bla bla bla.

Advertencias, Horo x Ren por lo tanto Yaoi

Gracias ante todo, por llegar hasta acá conmigo dejen RW

Por último este epilogo es lemon, por lo tanto este Cap. es M

/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_

Cap. 16

ELFinal


Pov´s Ren Tao

Los días, como todo en la vida, se abrieron paso monótonamente. Todo sigue un rumbo tal que, era imposible; pensar que en algún lugar recóndito de una isla septentrional de Japón el destino del mundo estuvo por acabar. Ahora es solo un recuerdo, que parece no ser real.

La cena esta lista, desde que ella no está aquí he cenado lo mismo. Casi dos meses metiendo agua en un microondas por dos minutos para luego ponerlo en el rameen y esperar; finalmente comer. Luego prender el televisor y ver qué hay de nuevo. La verdad no me aburro, no es como si me hiciera falta la compañía de alguien, tampoco la comida, de hecho duermo más tiempo y descanso mejor y de hecho... tampoco estoy solo. No he ido a casa de los Asakura. Anna está embarazada, Yoh está feliz y no quiero interrumpir sus momentos de felicidad. Creo que ahora es mejor que ellos estén juntos.

Ryu sigue con su restaurante, casi se viene a quiebra desde que los clientes se enteraron que Tamao ya no está. Nunca me imagine que su presencia fuera tan indispensable para tantas personas. Al fin alguien tomó su lugar, pero sin duda no la reemplaza. Ahora Ryu trabaja más, tal vez me odie. No me importa mucho, pues ella esta bien. Me llegó una carta desde Hokkaido, la escribió ni más ni menos que el cabeza de hielo. Desde aquel día no lo veo.

Según él todo está bien, en su tribu todos aceptaron a los nuevos guardianes del sello del norte. ¡Hasta les hicieron una fiesta de bienvenida! El tal Yuki enfermó por el frio, pero gracias a Tamao no fue nada serio. Su hermana aun no se recupera, según él está en un estado depresión muy grave, su padre jugó con su mente de forma tal que ahora a ella le es imposible entender que Horokeu jamás será algo más que su hermano. Ella esta encaprichada con él. Horo no quiso regresar hasta que, según él todo estuviera bien. Yo creo que es él quien no está bien.

En fin, tampoco es como sí yo lo estuviera esperando. O algo por el estilo. Humm y Hao ese imbécil, para su suerte de Anna no está en la pensión, para la mala mía, esta de paracaidista en la mía, no está en todo el maldito día, faltaba más. Solo llega a dormir la media noche, se sienta en el sillón y ahí duerme, por la mañana solo lo veo durmiendo.

Parece que tiene un empleo, no estoy del todo seguro; pero de lo que si estoy seguro es que, al menos cada tercer día llama a Londres, lo sé por cierto recibo de teléfono que, claro, yo pago. Ese tipo debe de creer que tengo todo el dinero de China. No lo odio, tanto.

Ya casi es hora de que llegue, así que, como no soy fanático de las charlas al igual que él solo le dejo la puerta abierta para que pase y yo entro a mi habitación , esperando que él no me moleste. Parece que hoy no será así pues oigo los toquidos en mi puerta, salgo en bata a decirle de forma atenta que no me moleste.

-Hao, una cosa es que estés de mantenido en mi casa y otra que… - no acabe de decir eso pues me quitaron de mi pose histérica, que era mi costumbre

Pov´s Horokeu Usui

Él abrió su puerta, la verdad cuando lo vi en esa pequeña bata de seda no pensé en otra cosa más que quitársela ¡cómo es que anda con esa ropa! Se ve muy provocativo… su cara no muestra otra cosa más que sorpresa, supongo que, por la carta que le envié pensará que me olvidé de él y no pensaba regresar.

Todo fue muy difícil para mí desde que, en aquel momento todo acabó. Mi hermana no quería entender para nada. Pero me di cuenta que, si yo seguía ahí no solo iba a ser más difícil para ella sino también para mí. Yo tenía que hacer mi vida y ella la suya, el que yo estuviera cerca de ella solo hacía que pensara que era mi deber estar a su lado y como consecuencia ella, no dejaba de pensar que algún día ella y yo viviríamos felices. Cuando me di cuenta de eso tomé una maleta y empaqué mis cosas ya era libre, no podía dejar mi destino de nuevo. Menos ahora que tenía algo pendiente con esa persona que era especial para mí.

Esta vez tomé un camión directo y llegué sin ningún contratiempo a casa del chino, todo el camino había pensado que decirle en cuanto lo viera, lo imaginaba con su cara feliz al verme, porque claro que iba a estar feliz, aunque lo disimule, sé muy bien lo que le hace feliz. Había ensayado miles de formas de decirle; estoy aquí, regresé, que tal y hasta el simple hola.

La verdad cuando lo vi, y noté su cara no hice nada de eso, solo lo abracé el enseguida me correspondió, no dijo nada solo se dejó. Los dos nos abrazamos tan fuertemente teniendo miedo de separarnos de nuevo, tratando de decir todo lo que no habíamos dicho sintiendo el calor de nuestros cuerpos hasta que, en determinado momento, nos separamos para mirarnos a los ojos.

-Te extrañé Ren- le dije con una sonrisa en los labios mientras él solo se limitaba a mirarme dulcemente, algo totalmente extraño en él. Eran de las pocas veces que lo podía ver de esa forma.

- idiota… - sonrió luego cerró la puerta de su departamento, miré un poco hacia adentro y reí un poco, la verdad ese departamento había cambiado un poco, no estaba tan ordenado como siempre y extrañamente había cosas ahí que simplemente no eran de Ren.

-¿por lo visto alguien más vive aquí? – le dije enseguida cuando fui a aquel sillón donde hacía ya tiempo alguna vez me había besado tan deliciosamente con él.

- porque ¿estás celoso? O ¿temes que te cambiara por alguien más? – me contestó inquisitivo, sin duda no había cambiado en nada ese chino, solo reí, era obvio que no cambiaría, lo conozco y sé que de alguna manera él respetaba lo nuestro.

- no realmente, solo es extraño que este lugar no tenga el patentado orden Tao- le dije riendo un poco, mientras él se sentó a mi lado en el sillón

- el tarado de Hao, se instaló sin mi permiso en mi casa- frunció el ceño, eso significaba dos cosas, una que le molestaba que Hao lo invadiera y otra que después de todo no lo pensaba correr – quien por cierto ya no debe de tardar en llegar- entonces lo miré un poco sonrojado, la verdad pensaba estar a solas con él… y no solo por razones privadas y condecorosas si no también, porque había algunas cosas que después de todo quería hablar con él, sin ninguna interrupción y no pensaba guardar más.

- hummm- resoplé un poco a lo que él solo se levantó y tomó su móvil marcando un número. Luego escuché su voz clara y segura "más te vale que hoy no te aparezcas por mi casa si no quieres que te cobre cada una de las llamadas que haces a Londres" luego guardo silencio y contestó de nuevo… "¡pues vete a un hotel a una casa de huéspedes a Londres si quieres cárgalo a mi tarjeta pero déjame en paz entendiste". Luego solo colgó. Y yo le sonreí.

- ¿contento?- me preguntó a lo que yo solo reí un poco.

- no tenías por que correrlo, pero por mi está bien… la verdad quiero pasar mucho, mucho tiempo contigo a solas- le dije mientras deliberadamente estiré mi brazo, y aun con algo de vergüenza lo abracé. El solo se sonrojó ante mi afirmación sin duda debió parecer extraña esa propuesta- es decir quiero hablar contigo y esas cosas tu sabes.

- si hablar y esas cosas- me dijo aun cohibido, justo cuando iba a empezar a decirle todo mi estómago, oportuno como siempre, sonó. La verdad me dio gracia y a él también – pediré algo de comer…

- que no sea comida china por favor- le dije con un poco de gracia justo cuando él tenía ya el teléfono en la mano, solo me miró con molestia y colgó; luego marcó otro número.

- pediré comida italiana y te callas imbécil- luego de eso ambos reímos

POV´s Hao Asakura

Estaba por subir a mi nueva casa cuando mi teléfono sonó, para mi sorpresa no era ni más ni menos que el mismo Tao. Lo que quería, molestar. O como él dice que mi gran presencia no lo moleste a él. Debería estar feliz de que, alguien como yo le haga compañía nocturna. En fin la verdad ir a casa de Yoh no me da mucha gracia. Y menos desde que ese monstro con cara de ángel y cabellos rubios está preñada. La verdad Anna es temible, mucho, mucho. No sé como mi hermano la aguanta, jamás desearía tener a una mujer a mi lado, y supongo que ninguno de los que conoce a Anna, quiere una mujer. Ella deber tener la culpa de que casi todos los amigos de Yoh sean homo. No cabe la menor duda, si las mujeres son como ella, prefiero un hombre y si es como Lizerg mucho mejor.

En fin noche libre, lo que debería de hacer es usar la tarjeta de Ren y gastarla a mi sano juicio, claro está. Lo primero llamar a ese chico desde un hotel. Si eso iba hacer cuando mi teléfono sonó.

-¿si?- pregunté aunque era obvio quien era, pues el número de mi hermano era el que aparecía en el identificador de llamadas.

-¡Es Anna! Que hago… hermano ¡ayúdame!- escuché que gritó, entonces entendí, el monstro estaba por tener a su cría, que va ¡ era mi sobrino! Tenía que ir, un nuevo Asakura nacería.

-¡Ve al hospital idiota! Ahora mismo tomo un taxi para irnos juntos dile a la rubia que aguante- justo cuando acabé tome un taxi listo para ir a la pensión. No tarde ni 10 min en estar ahí para ver a mi hermano muerto de miedo y a la chica con la cara más terrible que jamás en vida veré. Dolor junto con alegría se podía ver, eso y su cara de histeria al ver a Yoh correr sin hacer nada.

Yo medio reí, tomamos el taxi los tres en dirección al hospital donde en seguida la pusieron en una camilla y la atendieron, luego de eso Yoh me miró pálido y luego tomo aire.

-voy a ser papá – me dijo, luego de eso su cara se puso aun mas pálida, tembló un poco y luego cayó al piso desmayado. Sin duda esta noche la iba a pasar en el hospital. Lo brinque dejándolo en el piso, para llamar a una enfermera a que lo fuera a quitar del piso.

La verdad no entiendo como no se desmaya, después de las palizas que todo el mundo le da y no pueda mantenerse con su sonrisa boba cuando esta por tener un hijo.

Tomé mi celular una vez más aun tomando en cuenta la larga distancia llamé ya tenía una escusa para llamar después de todo.

-¡ya casi soy tío! ¡Felicítame!- le dije, mientras el solo suspiró.

- Hao… felicidades, aunque creo que debería de felicitar a Yoh y a Anna…

- Están en el hospital los dos imagínate pobre de mí, el idiota de mi hermano se desmayó justo después de que se llevaron al Anna-

- Que gracioso, Hao debes de cuidar de ellos entonces- me dijo mientras solo dejamos un poco de silencio, luego ambos reímos –

- ¿vendrás? – le pregunté, dejando escapar un leve suspiro que solo él entendió.

- bueno yo… iré en el próximo vuelo- contestó luego de un poco de duda… me sentí un poco más tranquilo y luego simplemente fui con la enfermera para ver como seguía el debilucho de mi hermano.

Pov´s Yoh Asakura

Estaba mareado, la verdad no sé bien como llegué a una camilla, se supone debo estar al lado de Anita, me paré rápido y vi a Hao al lado de mí. Todo comenzó justo cuando estábamos por acostarnos, la verdad yo había notado a Anita un poco extraña desde temprano, estaba más callada y un poco seria. Pero justo cuando la ayudaba a recostarse tomó mi mano con más fuerza y finalmente me dijo que Hanna iba a nacer en ese instante. Su mirada se volvió un poco cristalina y me abrazó. En ese instante entre en estado de pánico, lo que hice fue llamar a Hao. Le dije a Anna que llegaría un taxi por nosotros y ella simplemente se recargó un poco en mi y salimos lo más despacio posible a la entrada de la pensión para tomar el taxi. Todo el tiempo tomé su mano y la miré nervioso tenía miedo de que cualquier cosa no saliera bien, sin embargo ella parecía tan tranquila y calmada que me tranquilizaba a mi también.

Cuando ella se separó de mi sentí unas ansias tales que me paralizaron, solo pude ver como se la llevaban y su mirada oscura de perdía a la distancia. Esperar es lo más difícil que puede pasar en esta vida, sin duda alguna quedarse sin saber nada y solo esperar que todo salga bien, no es tan simple después de todo, nunca me había resultado tan difícil pensar en " todo se solucionara" hasta ese momento.

-Hao… ¿verdad que todo va a estar bien?- le dije cuando él solo rio de lado y me dio un golpe en la cabeza

- es obvio que sí, es Anna quien esta allá adentro y un heredero de la familia Asakura, no te preocupes- me dijo a lo que solo sonreí. Después de todo tenía razón. Era Anna la persona que más amaba la que estaba allá y pronto me daría un hijo.

Me levanté de la camilla para ir con una enfermera a darme de alta e ir junto con mi hermano a la sala de espera, donde en teoría debí de estar. La verdad esto de los hospitales no es mi estilo, no me gusta para nada. Y si he de admitirlo es de las pocas cosas que me causan terror, entre todo ello las agujas.

En la sala de espera había dos personas más que al igual que yo se veían nerviosos, lo cual me dio algo de gracia, deliberadamente me senté y simplemente esperé junto con Hao.

Pov´s Ren Tao

Había llegado un repartidor hasta el departamento, había pedido un poco de clásico espagueti a la boloñesa y un poco de vino para acompañar la cena. Realmente no quería tener algo extravagante en la mesa y que mejor que algo sencillo.

Si tenía que admitirlo, las manos me temblaron un poco cuando lo vi de nuevo y aun ahora siento que mi corazón late demasiado rápido para mi gusto. Parece que fue ayer que salimos de viaje y todo esto había pasado.

Llevé la comida al comedor, y para mi sorpresa él fue quien se encargó de servir todo mientras yo solo lo veía ir y venir por mi casa libremente, mientras de vez en cuando me preguntaba dónde estaban los platos y tenedores. La cena fue simple y la plática hasta ese momento sencilla, nada del otro mundo; cosas de su tribu y sobre su hermana. Todo estaba bien hasta que terminó de hablar sobre ella. Y me miró a los ojos para llegar al momento cumbre de la conversación donde estábamos él y yo frente a frente en una mesita redonda cenando. Tomó un poco de vino Cabernet Suavigñon y luego se aclaró la garganta.

-La verdad deje a Pilika atrás porque… quiero pasar el resto de mi vida a tu lado- mis mejillas tomaron sin duda un color rosado, lo podía saber por qué las sentía calientes. No me imaginaba que lo dijera tan directamente después de tanto tiempo. Me quede sin palabras por unos momentos, luego suspiré un poco y medio reí.

-Idiota – fue lo único que se ocurrió, la verdad a una declaración tan directa no tenía mucho que decir. Eran de las pocas veces que decía algo como "idiota" solo para opacar mi falta de vocabulario.

- bueno que querías… ¡te quiero Ren!- me dijo mientras cerró los ojos y luego simplemente fue al lado de mi y me sonrió- quiero estar a tu lado, soy libre Ren… y ahora que lo soy lo único que me interesa es estar a tu lado… bueno si tú me lo permites- sentí que por un momento el tiempo se detuvo, así que este el fin de esta historia. El yo estaríamos juntos para siempre… reí de nuevo ante la idea y hasta cierto punto me sentí como la princesa del cuento e hice una mueca, eso no era mi estilo.

-¡pero no creas que yo seré tu novia!- le dije en cuanto pasó la idea por mi cabeza, él abrió los ojos de par en par creyendo que lo estaba rechazando o el sin número de cosas que pasaba por su cabeza congelada eso para nada era un no, era un si... – Bueno, lo que quiero decir es que… no intentes tratarme como una mujer… soy un hombre- él solo me miraba con cara de angustia por lo visto no entendía a que me refería, y eso de hablar de roles era algo bastante incomodo. No pude hacer otra cosa más que ir directo a su cara ver sus labios y simplemente besarlo. El respiró suave sobre mis labios; y lentamente con su mano derecha me acercó a el tomándome de la cintura acariciando suavemente mi cintura mientras que sus labios se daba a la tarea de probarme abriéndose paso entre ellos para probar más dentro, justo como él sabía hacerlo. Suave, dulce, delicadamente, sin dejar de ser sensual. No había notado en qué momento nos habíamos puesto de pié para besarnos mientras nos abrasábamos, simplemente con ese sujeto podía perder completamente la percepción de lo que hacía. Sus besos eran atrapantes e hipnotizantes. Me invadía por completo, ya que aunque yo en un momento había comenzado el contacto entre nosotros, él como casi siempre era quien llevaba el ritmo de cada beso que nos dábamos luego de un tiempo nos separamos, listos para vernos a los ojos.- entonces… ¡desde ahora vivirás conmigo!- le dije casi en forma de orden a lo que solo rio un poco.

- eso es lo que tenía pensado… ni loco me voy a casa de Yoh y Anna- me dijo mientras se separó de mi para levantar lo que había sobre la mesa. Luego simplemente se sentó de la mesa de nuevo.

- Entonces… - le dije intentando saber que haríamos de ahora en adelante.

- Entonces somos novios ¿verdad?- me dijo con una amplia sonrisa sabiendo lo complicado que seria para mí decir eso, solo asentí y luego me levanté de la mesa.

- ¿quieres ver el televisor?- le pregunté sin saber exactamente que hacer ahora, realmente no tenía idea. Había tenido novia pero con él... con él nada de esa pseudo-experiencia servía para algo.

- tenía pensado algo que teníamos pendiente pero, por mi está bien – me dijo sonriente, dándome a entender aquel asunto que gracias a Hao habíamos interrumpido. Me sonrojé de nuevo, y luego simplemente fuimos ambos a la habitación tomados de las manos donde me senté de un lado de la cama y luego tomé el control remoto y prendí el televisor del cuarto.

Pov´s Horokeu Usui

Ren Tao es raro, y no lo digo por ofender; lo amo. Es que me cuesta mucho entenderlo, es por su forma de ser creo yo. Aun así toda mi vida estoy dispuesto darla para poder entenderlo. Sin duda es complicado, justo estaba por quedarme dormido en su cama mientras estaba puesta su televisión cuando sentí como su cuerpo se pegó más al mío. Lo miré y lo abracé mientras le di un beso en la frente a lo que me miró un poco molesto. Entonces comprendí que odiaba que lo tratara como a una chica, pero simplemente me era inevitable tratarlo así. Me inspiraba una terrible ternura, tan delgadito y fino, sus rasgos delicados y sobre todo sexys hacían que cada que lo viera me enamorara más de él.

Cuando vi sus ojos color miel, adormilados no pude hacer otra cosa más que besarlo de nuevo, todo el cansancio que tenía se esfumó yéndose a un lugar sin retorno, acostados en la cama de nuevo seguimos el sendero de aquel sentimiento que teníamos guardado. Nos abrazamos y tocamos lentamente. Mientras nos mirábamos, tenia tanto miedo de no estar a su lado que simplemente lo abrazaba con fuerza manteniéndolo cerca de mi pecho.

Su cintura era estrecha su piel que poco a poco quedaba descubierta y que yo exploraba con calma era suave. Pude notar un dejo de pudor de su parte, en el momento que hice que su bata de seda se resbalara por su hombro dejando al descubierto su pecho; la vista era divina. No podía dejar de verlo y tocarlo entre sábanas tan suaves donde estábamos. En ese instante no pensé en otra cosa que no fuera besar ese pedacito de piel expuesta.

Empecé besando su cuello bajando lentamente por su hombro para luego, dar directamente en su pecho probándolo suavemente. Sentí inmediatamente como se removió un poco, le gustaba. Podía saberlo porque no se había movido ni había hecho ningún ruido hasta que con lengua pasé hasta esa parte en su pecho tan sensible para el donde, en determinado momento soltó un apenas audible suspiró.

Sus mejillas estaba notablemente marcadas en un tono carmín y sus ojos opacaban cierto brillo a causa del deseo que había logrado despertar en el, ojos que eran bellamente enmarcados por las pestañas tupidas con un profundo color negro. Su respiración se había vuelto seductora y yo no podía hacer otra cosa más que seguirlo tentando para provocar más placer. Su piel blanca que brillaba con los tonos del televisor prendido se veía hermosa cuando logré quitarle toda prenda que tenía puesta dejándolo totalmente expuesto para mí.

Solo la escasa luz podía mostrar los pequeños besos húmedos que había dejado sobre su piel que acomodándolos desde su cuello hasta la clavícula para finalizar en sus brazos. Hasta que después de todas las caricias me puse sobre él y dejé en un movimiento involuntario que, mi cuerpo me dictó, froté mis caderas contra las suyas en un movimiento totalmente sensual. Empezaba a sentir el calor en ambos emanando de nuestros cuerpos en un delicado sudor que hacia brillar su piel y la mía. En ese momento me di cuenta de lo estábamos por hacer, lo miré interrogante, para saber si estaba listo a lo que vendría, y el solo me contestó quitándome la ropa que yo aun tenía puesta. Entendí que tanto él como yo íbamos a dar un paso en nuestras vidas totalmente irreversible para entregarnos mutuamente. Solo con él y para él.

Ambos quedamos expuestos en su cama mirándonos y besándonos yo recorría todo su ser por las infinitas ganas de probarlo mientras él me tocaba y suspiraba. Solo un pequeño jadeo salió de sus labios cuando mi lengua tocó su pezón rosado y lo besaba suavemente.

-¿Se siente bien eso?- le pregunté cuando noté que su cadera se juntó con la mía dejando nuestra excitación al límite haciéndome a mí también jadear.

No tuve respuesta, pero sus gestos corporales y la forma en cómo se movía me hacia pensar que tanto él como yo lo disfrutábamos. Luego sentí como una vez se me pegó a mí, entendí que, era momento para sentir el mayor placer. Mi mano temblaba ligeramente, no solo por ser la primera vez, era miedo, placer y un sin número de sentimientos que se mezclaban en mí justo en el momento en que toqué su parte más privada. Haciendo que ambos disfrutáramos del nuevo contacto.

Sus piernas temblaron, su miembro estaba tan húmedo como el mío, sin prejuicio alguno bajé mi cabeza hasta llegar a él y besar esa parte suya logrando que esta vez sus gemidos suaves y ahogados salieran de sus labios de una forma sublime, regalándole un sonoro gemido que me hacia desearlo más.

Sus delgadas piernas se abrieron lentamente para mí, yo ya me encontraba goteando de necesidad, solo de verlo de forma tan sensual sentía que mi excitación estallaría en cualquier momento. Sentí la necesidad de penétralo ahí mismo y saciar la sed de él que había surgido calentando todo mi cuerpo.

Me contuve solo de pensar en el daño que le haría a él, improvisando un poco pase mi lengua por él y su pequeña entrada que se contrajo al instante. Lo escuché gemir de nuevo con algo de molestia y también vergüenza.

-Te prometo que haré todo lo posible para que no te duela- le dije mientras él se quedo tendido en la cama agarrando con fuerza las sabanas.

-¡mas te vale! Te juro que si me duele te lo hare pagar- me dijo medio jadeando, podía notar que, después de todo él no iba a cambiar y realmente lo adoraba. Con la poca humedad que pude masajee su virgen entrada, para luego irme abriendo paso dentro. Era estrecho y podía ver su cara de incomodidad, sin duda el miedo y la sensación extraña lo había invadido. Con mi otra mano decidí relajarlo un poco acariciando sus muslos hasta llegar a su miembro y frotarlo suavemente haciendo que él de nuevo empezara a gemir.

En cierto momento logré meter un dedo dentro de él haciendo que se removiera, lentamente lo dilaté un poco más haciendo que su cuerpo se moviera al ritmo de mi mano, cuando lo sentí listo introduje un dedo más de la forma más suave posible para que no notara mas incomodidad. Lo preparé con movimientos sutiles haciendo que su cuerpo de nuevo mostrara mucha excitación, el ritmo de sus caderas dictaba velocidad y placer. Estaba listo. Aun en contra de su voluntad saqué mis dedos para ahora remplazarlos por mi propia hombría que estaba lista para él.

Me introduje en el en un principio rápido, pero noté como su cara cambio a una de dolor, su interior se había lastimado y escuché su quejido.

-Estas muy ancho… ahh duele- me detuve, cuando vi sus mejillas húmedas por las lágrimas que sus ojos habían sacado. No sabía si continuar o no… pero mi erección era tal que dolía. Solo por contenerme. Decidí seguir más lentamente. Tratando de relajarlo aun más hasta que por fin me halle dentro. Sentía un dolor palpitante y pulsante de placer. Quería moverme, pero no lo haría hasta que él estuviera listo. Pero no tarde mucho en gemir, pues él mismo, se movió haciendo que entrara aún más en él. Solté un suspiro de placer, mientras él respiraba rápidamente.

El vaivén comenzó haciendo que entrara y saliera, su interior ardiente y su estrechez era inigualable. Aquellas paredes calientes que se juntaban en mí hacían que jadeara quedándome si aire mientras él de igual forma había sincronizado su respiración y sus movimientos. Sentía todo su ser con él mío dándonos placer hasta llegar a lugares insospechados. Cada que tocaba más profundo él se removía aun más, podía notar como nuestro orgasmo estaba tan cerca, mi corazón bombeaba sangre demencialmente. Sentía que en cualquier momento, junto con él explotaría.

No lo dude más y aumenté la velocidad, al tiempo que toqué su miembro y lo masturbé conmigo, el alzó sus brazos hasta llegar a mi espalda y enterrar sus dedos, fundiéndolos en mi piel, producto del placer. Su espalda se arqueó y enseguida su miembro explotó. Su semilla cálida y viscosa se derramó por nuestros cuerpos manchándonos a ambos y haciendo que su cuerpo se contrajera dentro. Jadeé ante tal estimuló tanto físico como psicológico al verlo. No aguante ni un segundo más y me vine dentro de él llenándolo completamente.

Salí despacio tratando de regularizar mi respiración, para ir justo al lado de él y abrazarlo, lo amaba más que a nada en esta vida. Tanto él como yo estaban cansados, solo alcé una sábana para cubrirnos y dormir abrazados. Esta noche nunca en mi vida la iba a olvidar, era por mucho lo mejor que me había regalado la vida. No solo era la libertad y dejar atrás los estigmas que me tenían marcados. Era una vida al lado de la persona que más amaba.


EPILOGO

Pov´s Manta Oyamada.

Hoy sin duda alguna era un día hermoso, el cielo estaba completamente despejado. Parecía que una nueva era se acercaba y tal vez nadie lo notaba. Sin duda alguna, Hanna Asakura era bien recibido por este mundo.

Hoy por la mañana me había levantado por el celular, era Yoh quien alegre me había llamado para decirme que ya era papá y que Anna y su hijo estaban muy bien. Esa tarde los darían de alta a los dos y con el permiso de Anna podríamos ir a visitarlos.

Para mi sorpresa todos estaban ahí, hasta Lyserg y Chocolove llegaron. Fausto atendió a Anna desde que salió del hospital, pero no había mayor problema. Nunca había visto a Yoh tan feliz. Se la pasaba mirando a su hijo con un gran esmero. Parecía que aun dudaba que fuera de él. Era muy cómico verlo cada que Hanna lloraba aunque sea un poco y no tenía ni idea de que hacer.

Hao solo lo golpeaba y le decía que no le pasaba nada, me sorprende como él está aquí.

Por otro lado Ren está aquí junto con Horo- Horo quienes fueron los últimos en llegar. Por lo visto Ren aunque se ve, extrañamente contento, no se ha movido de su lugar. Y Horo – Horo lo atiendo y le lleva todo hasta su lugar para que éste no se levante.

A Tamao le mandamos fax con la foto de todos, seguramente debe de estar también muy feliz con la noticia. Ryu no ha dejado de gritar ni un momento, de lo feliz que esta es, hasta cierto punto molesto. Pero Hao es quien lo hace callar.

Esto parece toda una fiesta, nunca antes un final como la historia de Horo-Horo había parecido un nuevo comienzo, pero esto es lo mejor de todo. Estar con tus amigos y las personas que mas quieres, porque eso es lo que ellos hacen.

Por cierto, olvide mencionar algo que vi de pura casualidad, jijiji Hao y Lyserg se besaron en el patio de atrás… ahora ellos construirán también su propia historia.

Bueno creo que eso es todo, lo que hasta hoy ha pasado en la pensión Asakura desde Horokeu Usui regresó de Hokaido.

FIN

13/10/2010

© Hollybell