Capítulo 2
.
.
Ya había amanecido cuando estacione a las puertas de la casa de mi tía Esme. El BMW M3 convertible rojo de Rosalie también estaba allí. Si las conocía bien, mis dos mejores amigas estarían esperando por mí adentro y sus regaños serian peores que cualquier sermón de mi tía Esme. Las conocía desde que éramos niñas, las posiciones sociales tan distintas entre ellas y yo jamás fueron un obstáculo para nuestra amistad.
Alice siempre fue una chica alegre y muy vivaz, siempre había llevado el cabello negro bastante corto, era la más bajita de las tres, pero su carácter dominaba todo. Descubrió su estilo cuando teníamos 12 y desde entonces lucía un cabello desfilado y alborotado, era una adicta a las comprar y no tenía remedio.
Rosalie por su parte era la más alta, sus piernas bien torneadas, su piel exquisita, su cabello rubio dorado, era realmente hermosa, la encarnación de la pura belleza. Ya a los 14 era modelo de revistas y le encantaba lucirse, pero solo era ella misma cuando estaba con nosotras.
Al entrar en casa mis amigas estaban de pie, una al lado de la otra.
—Isabella Marie Swan —sentencio Alice. Sabía que odiaba que me llamara Isabella—. Sabes lo muy preocupadas que hemos estado, toda la noche perdida, sin llevarte tu móvil, pusiste a Esme con los pelos de punta, sin contar que Rose a desgastado sus mejores zapatos caminando en círculos toda la noche.
—Bella, por Dios —exclamo ahora Rosalie—. Alice ha llamado a la policía, a los bomberos, a los hospitales, solo le faltó movilizar a la guardia y no lo hizo porque la detuve.
Esme no decía nada, me miraba desde el sofá, sus ojos estaban llenos de compasión, ella también había perdido a sus padres muy joven, pero tenía a Charlie, mi padre, que se encargó de ella. Mis padres se casaron jóvenes y Esme siempre permaneció con ellos, no se casó, no tuvo hijos, decía que Boss y Lucky (sus lobos siberianos) eran suficiente compañía para ella.
Alice se acercó a mí oliendo mis ropas.
—Bella apestas —dijo con rabia—. Debes detenerte, por favor —y la frase final fue suplicante—. No puedo decir que se lo que sientes porque no he perdido a mis padres, pero Bella, no eres la única en el mundo que lo ha hecho, por favor… —y no pudo terminar de hablar.
—Bella —intervino Rose—. Sé que piensas que has perdido a tu familia y que estas sola, pero es que no entiendes que aun te queda familia, tu tía Esme se preocupa por ti y nosotras también, Bella, hemos sido… —se le corto la voz— somos… somos tus hermanas y nos duele verte así, por favor, no te pierdas, nosotras también te necesitamos.
Me lance en sus brazos y lloramos juntas, llore como nunca lo había hecho, como no lo hice cuando me entere de la muerte de mis padres, lloraba porque comprendía que tenían razón, había perdido a una familia, pero una muy diferente estaba allí conmigo ahora.
…
~0~
…
Dos meses después, mi vida había tomado un nuevo rumbo, claro, con la excepción de que no pasaba un día sin pensar en "mi Coyote", sus ojos verdes me acompañaban en mis sueños cada noche, era irremediable. Volví a la escuela, recupere mis clases, recupere mi trabajo de medio tiempo en la tienda de víveres e increíblemente volví a escribir, había enviado un cuento corto al concurso nacional de cuentos, justo a tiempo (Alice y Rose estuvieron sobre mí por una semana entera para que lo enviara) y sorprendentemente había ganado, el dinero era perfecto para completar el fideicomiso de estudios universitarios que mis padres providencialmente habían acumulado, así que el futuro por un tiempo se veía mejorable.
Si no fuera porque mi cuerpo no estaba ayudando en lo absoluto.
Siempre había sido una chica patosa, pero los muy frecuentes mareos en las mañanas ya no parecían parte de lo que siempre me pasaba. Mareos, náuseas, mis pechos ahora más grandes, tenía una leve sensación de saber que estaba ocurriendo, pero mi cabeza se negaba a la posibilidad.
Me negaba a contarles a las chicas lo que me estaba pasando y mucho menos a tía Esme, temía el discurso de "la irresponsabilidad de mi comportamiento", pero las chicas me conocían bien y sabían que algo estaba pasando. Alice era la más sensitiva de todas. Faltaban meses para nuestra graduación, pero ella ya había diseñado y hecho los vestidos para la ocasión.
—Todos los vestidos están listos —nos dijo a Rose y a mí—. Aunque el de Bella me niego a realizarlo —me indigne ante sus palabras—. No jovencita, no me mires así, me niego a ayudarte a lucir un vestido bonito, cuando todas sabemos que necesitas ayuda de otro tipo y no nos cuentas en que.
Mire a Rose que afirmaba cada palabra dicha por Alice.
—Vamos chicas, no me pasa nada.
—Bella —dijo Rose, con un dejo de tristeza—. Algún día, espero que sea pronto, comprenderás al fin que nada de lo que hayas hecho o hagas en el futuro podrá cambiar el cariño que sentimos por ti.
—Es cierto —acoto Alice—. Cuando eso suceda, cuando te des cuenta, estaremos allí, te apoyaremos siempre.
…
~0~
…
Ese día calle, sin saber porque, ese día debí contarles todo, pero no lo hice y ahora estaba aquí, en mi lugar favorito con un sobre de resultados de laboratorio sin abrir y pensando que mi vida cambiaria más drásticamente de ahora en adelante, más de lo que nunca había cambiado.
Las chicas estaban de compras, me había excusado días antes diciendo que habría inventario en la tienda donde trabaja a medio tiempo y no podía faltar. Había planeado recoger las pruebas de laboratorio y volver al trabajo. Pero estaba demasiado nerviosa para hacerlo. Así que estaba en el Mirador. No había estado allí desde la noche que pase con "mi Coyote", estaba nerviosa, escuchaba mi voz en off "de pelos Bella, de pelos, pero estaremos bien". El sobre daba vueltas entre mis dedos y aun no sabía qué hacer.
La vibración en el bolsillo de mi chaqueta me saco de mis pensamientos, era Alice llamando a mi móvil.
—Bella, es Alice, estoy con Rose en el Mall… —su voz sonaba preocupada—. Bella, sé que no entenderás pero… ¿te pasa algo? —bendita Alice, como podía hacer esas cosas, no sabía si reír o llorar, ellas una vez más estaban allí, queriendo ayudarme.
—Alice —dije finalmente—. Estoy en el Mirador, por favor, por favor, las necesito a ambas.
—Salimos para allá —fue su única respuesta antes de cortar la comunicación.
…
~0~
…
El auto de Rose era veloz, pero ella al volante daba miedo, me sorprendí cuando estaciono el auto solo 10 minutos después de la llamada de Alice. Ambas salieron del auto y se abalanzaron sobre mí, abrazándome, yo las estreche a ambas fuertemente como me fue posible. Me separe de ellas para mirarlas, ninguna de las dos pronuncio palabra.
—Hay una historia que debo contar, es necesario que ustedes me escuchen.
…
~0~
…
Les conté a las chicas todo lo que había pasado aquella noche, detalle por detalle, sus rostros no cambiaron de expresión en ningún momento, así que al terminar, no sabía que pasaba por sus mentes. La primera en levantarse de la barda y caminar de un lado a otro fue Alice, luego se acercó a mí y poso sus manos sobre mis hombros.
—¿Quién eres tú y donde tienes escondida a Bella?
—Oh Alice, esto es serio —espete.
—¡Serio!, serio dices, ¡por favor Bella!, nos cuentas que tuviste una noche de pasión con un desconocido y no quieres que piense que te has transformado. Si hubiera cerrado los ojos hubiera jurado que era una historia vivida por Rose.
—O no, no creo —intervino Rose—. Si es tal como lo ha contado Bella, conociendo su buen gusto y su facilidad para describir con exactitud, es imposible que yo viviera algo así —para después soltar, con una sonrisa que llegaba a los ojos—. Jamás me he tirado a alguien tan pero tan bueno.
Ambas rompieron en carcajadas, no podía creer que después de haberles contado todo, esa fuera su reacción.
—Chicas, esto es serio, no se burlen de mí.
—No Bella, no nos burlamos —dijo Alice, aun sonriendo—. No te imaginas las cosas horribles que Rose y yo hemos llegado a pensar sobre que te estaba pasando, escucharte ha sido un alivio absoluto.
—¡Alice! Pues aun no termino de contar.
—A claro que hay más, ¿no es cierto Bella? —aclaro Alice—. Algo que tiene que ver con el sobre que sostienes nerviosa, un sobre aun sin abrir.
—Supongo que estaremos en el momento dramático, ¿no es así? —afirmo Rose—. Es el momento en que nos miraras muy seria y nos dirás "chicas, estoy embarazada".
—¿Cómo? ¿Cómo lo sabes? —fue lo que atine a decir.
—Me lo dijo la enana.
—Te dije que imaginábamos lo peor, hasta que la mejor alternativa surgió —concluyo Alice—. Tus dolores de cabeza, tu falta de apetito, tus nauseas, tus caderas redondeadas, ¡Bella! Hace semanas que lo sabemos.
—Aun no lo sabemos —intervine—. Aún no he abierto el sobre —Rose fue directo hacia mí y quito el sobre de mis manos.
—Bella —dijo—. No necesitamos abrirlo, pero lo haremos, solo para que todas, incluyéndote, estemos seguras de lo que todas ya sentimos —Rose rasgo el sobre y saco la pequeña página, su sonrisa se mantuvo en su cara todo el tiempo y mucho más cuando me paso la pequeña página.
Escuche a Alice canturrear a mis espaldas.
—Voy a ser tía, voy a ser tía, tendrás una niña, ya lo veras será niña.
El pequeño papel mostraba una frase en mayúscula "POSITIVO".
Y sí, mi mundo sí que cambio definitivamente.
…
~0~
…
Tía Esme no pronuncio palabra después de darle la noticia. Permaneció inclinada en la mesa de la cocina, sus ojos perdidos en algún lugar.
Veinte minutos después, me miro y dijo: —Bella, solo tengo 2 preguntas para ti, después de esto no habrá más cuestionarios. Bella, ¿Sabes quién es el padre?
Mi cabeza mostró la negativa sin que Esme cambiara su expresión.
—Bien, ¿Tendrás al bebe?
—¡Tía Esme!
—¡Vamos Bella! No seré la tía anticuada, pondré los pies sobre la tierra, tu y yo sabemos que hay otras alternativas y que puedes tomarlas, así que, ¿Tendrás al bebe?
Sabía que había otras alternativas, no era tan tonta, solo que me negaba a pensar en ellas, no tenía miedo, no era pudor, ni siquiera tenía motivos religiosos para ello, solo me estaba guiando por lo que sentía y desde el principio, sin comprenderlo totalmente, quería a este bebe, sentía que en cierta forma complementaria a la perfección la familia que ahora tenía, era un regalo después de tantas perdidas, una bienvenida después de tantas despedidas. Y si, no podía negarlo a mí misma, era mío, pero también era suyo, el desconocido que no salía de mis sueños, sería el recuerdo más palpable de que lo que viví no era un sueño, seria real, tan real como lo era él, en alguna parte allá afuera.
—Sí, tendré al bebe —fue mi respuesta.
—Bien —dijo Esme—. Entonces, hay 4 cosas importantes que hacer y recordar. Primero, debes cuidar de ti y del bebe desde ahora. Segundo, ajustaremos nuestro presupuesto. Tercero, por ningún motivo y escúchame bien Bella, bajo ningún concepto, dejaras tus estudios y por último —suspiro fuertemente—. Todo va a salir bien, ya verás que si —y me abrazo fuertemente.
…
~0~
…
Las semanas pasaron más rápidamente de lo esperado, el bebe nacería durante el receso de las vacaciones, mis citas médicas eran realizadas con precisión absoluta. El ecosonograma de mi quinto mes mostró el sexo del bebe y no hubo seres más emocionados que Alice y Rose.
—Es Niña —dijo el Doctor.
—Lo sabía, lo sabía —gritaba Alice.
—O Bella —dijo Rose—. Imaginas como nos divertiremos vistiéndola.
La graduación llego y corrió con rapidez asombrosa, Alice insistió en que asistiera bajo múltiples amenazas, mi vientre prominente era notorio, pero insistió en que la bebe vería las fotografías y sabría que también compartió momentos importantes. Decidimos remodelar la habitación de mis padres para darle espacio a mi nena. Rose se encargó de los muebles y de la decoración, el rosa predomino por doquier, mientras Alice debió haber sobregirado sus tarjetas de crédito comprando su guardarropas.
Seguí trabajando a medio tiempo en la tienda y tía Esme consiguió un ascenso importante de Publicista en Jefe que nos hizo saltar como locas por toda la casa y para mi sorpresa y satisfacción absoluta, Esme salía con uno de sus colegas, un hombre muy dulce llamado Carlisle, la tía parecía adolescente cada vez que él llamaba a su teléfono, podían pasar horas conversando.
El nombre de la bebe convirtió todo en un juego que duro semanas, la tía y las chicas proponían un nombre nuevo todos los días e insistían en que su elección era la más adecuada, me negué a seguir con este juego y las reuní a todas una tarde de sábado.
—Basta de nombres, la elección está hecha y no hay vuelta atrás —dije—. Se llamara… Reneesme.
Se miraron una a la otra sin entender.
—Reneesme… es como colocar Renée que era el nombre de mi madre y el de tía Esme juntos.
La tía rompió en llanto y se levantó para abrazarme, una vez que pudo soltarme, mire a las chicas.
—¿Muy extraño? ¿No les gusta?
—O si puede parecer extraño —dijo Alice.
—Pero es único, como lo será ella —dijo Rosalie.
—Definitivamente —concluyo Alice, asintiendo a Rose, ambas chocaron sus palmas y se dirigieron a la habitación de la bebe. Alice se detuvo en la puerta y se volvió hacia mí—. Y Bella, definitivamente Nessie sería el mejor diminutivo para ella —y claro ella siempre se tenía que salirse con la suya.
…
~0~
…
Todo parecía ir progresando, mucho mejor de lo que nunca había esperado, pero algo seguía faltando, pasaba algunas noches pensando demasiado, pensando demasiado en él, los días libres los pasaba en casa o iba a mi lugar favorito solo para alejarme de todo. Allí estaba una tarde de viernes sola en el Mirador, sentaba en la barda, mirando la ciudad. Nessie se movía más que nunca, parecía que quisiera decirme que no importaba lo que pasara ella estaría conmigo. El auto de Rose se estaciono al lado de mi Chevy y mis amigas descendieron de él, sentándose una a cada lado de mí.
—Y bien, sabía que estarías aquí.
—Si Alice, a veces pienso que lo sabes todo —dije.
—Bueno, no sé, tal vez seré una cadáver culto, mientras, disfrutare de mi belleza inigualable y de mi excelente guardarropas —reí de sus ocurrencias.
—Y bien Bella —intervino Rose—. ¿Crees que has adivinado en que parte de la ciudad estará él?
—¿A quién te refieres?
—A tu Dios griego, por supuesto —espeto Alice—. Sabemos que está dentro de tu cabeza, más presente que tu voz en off.
—Y mucho más sexy debería agregar —concluyo Rose.
Dios estas mujeres no se les escapaba nada. Pero tenían razón. No dejaba de pensar en él, no dejaba de pensar que tal vez estaba en algún rincón de esta ciudad, tan lejos y tan cerca.
—Bien Bella, no sabemos si algún día vuelvas a ver a tu Dios griego, aunque Rose y yo no olvidamos mencionarlo en nuestras oraciones, cuando pensamos en un hombre amable y muy sexy para ti.
—Amen —dijo Rose, asintiendo insistentemente.
—Si no es él, pensamos en uno igual de bueno o "mejor" —no podía con estas chicas—. Pero solo puedo apostar algo, si él vuelve a verte, no querrá jamás volver a separarse de ti.
—¿Están seguras de eso? —pregunte.
—Lo certifico —dijo Rose.
—Tan segura como la autenticidad de mi nuevo bolso Louis Vuitton —dijo Alice.
—O lo realmente sexy que luzco con mis nuevos Victoria's Secret —dijo Rose.
La bebe patio dentro de mí.
—Sí, Nessie, tienes razón, están totalmente locas, pero te aseguro que no tendrás mejores tías que ellas en todo el mundo —y todas terminamos mostrando nuestras sonrisas.
…
~0~
…
Nessie llego el 10 de septiembre, 3 días antes de mi cumpleaños, se convirtió en el mejor regalo que alguna vez hubiera deseado. Era tan hermosa, mi voz en off enloqueció cuando la vio "Santo Dios Bella, que hermosa la hemos hecho, aunque definitivamente él hizo la mayor parte del trabajo" y si, se parecía tanto a él. Crecía más rápido de lo que podía creer. Paso de gatear a caminar tan rápido que asombro a todos. Dijo "Mamá" antes de cumplir el año y a los 3 ya hablaba sin parar. Seguía sin creer lo hermosa que era, su nariz respingada, su boca bonita, su cabello color bronce. Él estaba allí. Todo en ella era tan parecido a él, aunque insistía en buscar algo de mí en ella, sus bucles por ejemplo eran tan parecidos a Charlie y sus ojos, bueno, eran chocolate como los míos, ella era mía, mi bebe, tanto como lo era de él.
Nessie brillaba cada día más. Llamo a Carlisle "Tío" sin que nadie se lo indicara y él se sentía fascinado con ella, tanto como lo estábamos todos, creo que saco esa conclusión de que Carlisle era su tío porque pasaba todo su tiempo libre en casa. No podía separarse por demasiado tiempo de la tía Esme, hacían realmente una pareja hermosa, pero sentía que necesitaban mucha más privacidad, así que empecé a pensar que tenía que buscar solución a eso.
Organizaba mi tiempo entre la universidad, mi familia y escribir.
Tía Esme había insistido en que dejara el trabajo de medio tiempo ya que ella tenía una mejor posición económica, el dinero se convirtió en algo que no nos preocupaba.
Comencé a escribir como loca una historia que rondaba mi cabeza durante meses, bullía queriendo salir. Me encerré en mi cuarto un jueves en la tarde y no salí de allí hasta el siguiente martes en la tarde. No había dormido, mi cabello estaba desordenado, mi cuerpo dolía en lugares que no sabía que tenía y cuando busque a mi hija, esta jugaba con sus tías a desfilar una vez más, las tías voltearon a mirarme y casi gritaron del susto.
—Nessie, cariño, no deberías de ver este tipo de cosas —dijo Alice—. Arruinaría tu buen gusto y acabaría con tu camino exitoso en el mundo de la moda.
Nessie tapo sus ojos con ambas manos, mientras decía: —No ver a mami, no ver a mami.
—Bella —dijo Rose—. El baño esta por allí, creo que necesitas unas 3 horas o un milagro, para poder volver a ser una persona presentable.
¡Y estas eran mis amigas!
Una vez que volví a ser un "ser humano presentable", abrace a mi hija fuertemente.
—Espero que este lapsus de locura valga la pena Bella —dijo Rose.
—O sí, yo también lo espero, de verdad que si —las últimas palabras las dije como un susurro.
—Lo valdrá —dijo Alice—. Tengo un buen presentimiento, claro aún estoy impactada por las imágenes anteriores —gruñí al escucharla—. Pero tengo un buen presentimiento
…
~0~
…
Mi manuscrito gusto de inmediato, Ángela mi editora casi me lo quita de las manos, decía que era lo mejor que había leído en años y su compañía pago una fuerte suma de adelanto por la publicación. Esto me permitió comprar una casa cómoda muy cerca de Esme. Esta reacciono furiosa cuando le conté de mis planes de mudarme, pero comprendió al final de nuestra charla que en vez de quitarle a Nessie o nuestra compañía, le regalaba lo que realmente necesitaba, intimidad con Carlisle.
Así que realice mi fiesta de graduación universitaria en Literatura en mi nueva casa, junto a Esme y mi nuevo tío Carlisle y junto a mis dos buenas amigas. Alice también se graduaba en Diseño de Modas en una prestigiosa institución y Rosalie en Arquitectura, aunque una carrera paralela como Modelo Exclusiva en una agencia desde los 16 años era lo que la mantenía ocupada.
…
~0~
…
Nessie seguía creciendo, estaba en su etapa de las preguntas y muy pocas veces salía bien librada de ellas.
Me preparaba para una reunión con Ángela cuando entro a mi habitación y se quedó observando.
—¿Pasa algo Correcaminos?
—¿Porque soy el Correcaminos? —pregunto ella.
—Es una historia que algún día te contare.
—Eso es lo que dices cada vez que algo tiene que ver con papi —Dios cada día era más inteligente.
Era una historia difícil de contar y más para una niña de 7 años y durante años había evadido las preguntas que se referían a su padre.
Ella siguió sin inmutarse.
—Tía Rose dice que papi está allí, en algún lugar allá afuera y tía Alice dice que cuando al fin lo vea sabré exactamente quién es él, ¿tú lo crees también?
—Sí, tus tías suelen tener siempre la razón —al fin dije.
…
~0~
…
Poco tiempo después Rose encontró al hombre adecuado en una fiesta de su agencia de Modas.
Emmett era alto, fuerte, atractivo, con muy buen humor y una risa contagiosa.
—Pues sí, es un oso —contaba Rose, en una noche de piyamas en casa—. Pero un oso de peluche, es dulce, cariñoso, Dios es perfecto y grande, cuando digo grande no solo me refiero a lo obvio, es realmente GRANDE y juro que hace el amor como jamás creí que me lo hicieran —afortunadamente Nessie ya dormía y no escuchaba todo esto.
—Rose no tienes que ser tan explícita —dijo Alice.
—Lo siento, pero cuando alguien tiene algo bueno hay que alardearlo y él sí que tiene algo muy bueno.
Alice y yo rodamos nuestros ojos ante sus exclamaciones.
—A por favor, estoy feliz, tengo lo que siempre soñé y más, él es el hombre perfecto para mí, pero tranquilas chicas, que su hombre perfecto está allí afuera, lo sé. Tal vez Alice ya lo haya encontrado, ¿no Alice? —Alice la miraba con autosuficiencia, era su defensa para no dejarse apabullar por Rose.
—Pues sí, quien sabe…
—Nooo —exclame—. Tú la señorita sabré–que–es–el–hombre–adecuado–cuando–lo–vea ha encontrado al "hombre". ¡Y eso porque yo me lo he perdido!
—No te has perdido de nada, porque ha sido hace unos días, Rose necesitaba una compañía para el amigo de Emmett y tú te negaste por tu reunión con la editora y bueno que quieres que te diga… —hizo una pausa y su rostro se ilumino—. Jasper es el hombre perfecto, lo sé Bella, lo supe cuando lo vi.
—O claro que lo supo —dijo Rose—. La muy loca salto de su asiento presentándose a sí misma cuando él entro al restaurante, tomo su mano y le dijo "¿Sabes cuánto me has hecho esperar?" y lo increíble es que él se inclinó y dijo "Lo siento señorita, eso es algo que no permitiré que pase de nuevo".
—Pues Jasper es un caballero —afirmo Alice—. Y confirmo tus afirmaciones Rose, si, definitivamente si hay otros hombres perfectos —y guiñando un ojo dijo: —Fuera y dentro de la cama.
—NOOOO —gritamos Rose y yo.
—Tan pronto —dije.
—En tu primera cita —río Rose—. Y que paso con tu regla de "nada antes de la tercera cita".
—O si, no necesite más tiempo para saber que él lo es TODO y cuando digo TODO es TODO.
Todas reímos con sus afirmaciones, me sentía tan feliz de que mis amigas estuvieran cumpliendo con sus sueños.
—Y bien Bella —dijo Rose—. ¿Cuál es tu deseo no cumplido? ¿Cuál es el hombre que estas esperando? —mi voz en off decía "Coyote, Coyote" pues realmente él era mi hombre perfecto. Pero no iba a negar a mis amigas que extrañaba las caricias de un hombre sobre mí. Mis últimas experiencia habían sido satisfactorias, pero ningún hombre había llenado mi corazón.
—En este momento de mi vida —espete—. Estaría muy complacida de tener a un hombre que me deje sin dormir la noche entera y ¡no me refiero a una noche de charla!
Ambas abrieron sus ojos como platos y fue Rose quien se acercó a mí, mirándome intrigada.
—¿Dónde demonios has escondido a Bella?
…
~0~
…
Semanas después estaba enfundada en un vestido que me provocaba temblores cuando me veía al espejo.
Había sido diseñado por Alice especialmente para esta noche, su escote mostraba muy sugerentemente mis pechos. Alice había sido explicita "sin brasier Bella, no lo necesitaras". Dejaba mi espalda al descubierto, pequeñas lentejuelas hacían que su tono aguamarina destellara y estaba tan ceñido a mi cuerpo que llegue a pensar que no podría respirar.
—Hermosa mami —había dicho Nessie.
—¿Te parece Correcaminos?
—O si por supuesto.
Esme y Carlisle también se sorprendieron de mi atuendo, Carlisle aplaudía cuando entre en la sala y Esme no dejaba de decir "deslumbrante" como si fuera su palabra del día.
Me alegraba haber cambiado mi Chevy hacia algunos años, el pobre había vivido una buena, larga y plena vida. Mi muy seguro Corolla se amoldaba muy bien a mí, no era muy lujoso pero me sentía cómoda con él.
—Te quiero mami.
—Yo también te quiero Correcaminos —me despedí de mi hija antes de salir de la casa de Esme a la fiesta planeada por Rose.
Me habían convenció de asistir para despejar mi mente.
—Bella, por Dios, tienes una vida que vivir, eres joven, hermosa y tienes mucho que ofrecer —me había dicho Rosalie, en una de nuestras conversaciones telefónicas.
—Déjame a mí, déjame a mí —escuche la voz de Alice también en la misma línea—. Bella, soy Alice, tu gurú, no esa voz en off loca dentro de ti. Ya te dije que iras a la fiesta, estará el amigo de los chicos allí y queremos presentártelo, sé que son tal para cual, lo sé Bella y sabes que yo no me equivoco.
Tenían razón, aún era joven, era hermosa (o eso me hacían sentir los hombres que me miraban cuando salía a algún lugar público), pero mi historia parecía haberse detenido hace años. Tenía una buena carrera como escritora. Ya tenía 3 libros de éxito y mi editora ya estaba esperando el 4to. que auguraba muchas cosas buenas.
Llegue a la fiesta de Rose y un valet se encargó de mi auto. Celebraban el aniversario de la agencia y Rose era su Modelo principal, su lista de invitados era exclusiva y Rose tenía la decisión final a la hora de incluir o excluir a alguien. Entre a la fiesta y sentí de inmediato las miradas de un par de hombres de pie junto a la puerta, no me intereso voltear, mis ojos se movían buscando a Rose o a Alice. Ambas se dirigieron hacia mí apresuradas.
—Bella, Dios Santo, te ves HOT —dijo Rose.
—Gracias, gracias, te dije que era perfecto para ella —espeto Alice—. Bella, "estas ESTUPENDA".
—Oh por Dios enana, en serio que nunca te equivocas —afirmo Rose.
—Bien, bien, no exageren —dije.
—¿Exagerar? Todos los ojos estarán sobre ti lo veras, pero tranquila cuando lleguen los chicos tú también tendrás algo para mirar —dijo Alice.
—Chicas… ¿Qué es lo han estado planeando? —pregunte.
—Nada —pronunciaron ambas.
—¿Nada?
—Bella, Bella, deja todo en nuestras manos —dijo Rose.
Fui presentada a casi toda la fiesta en la próxima hora y Alice tenía razón, sentía ojos que me miraban desde todas partes, bueno, ayudaba un montón que las tres formáramos un conjunto realmente digno de admirarse, cada una con una belleza distinta, pero juntas, una belleza absoluta. Mis amigas no se separaron de mí en todo ese tiempo, hasta que sus galanes aparecieron en la puerta y supe que las había perdido.
Ambas atravesaron el salón apresuradas. Rose beso a Emmett con fogosidad, ¡eso no era acto para niños! Jasper y Alice no se besaron, solo entrelazaron sus dedos pero fue tan significativo que pensé en darles minutos de intimidad y me voltee a ver hacia otro lado.
Un instante después Emmett se abalanzaba sobre mí, diciéndome: —Bella Bells, por Dios que te vez bien, quemas nena —no podía creer lo perfecto que era para Rose.
Jasper se acercó y beso mi mano.
—Señorita —me sonrío y me guiño un ojo—. Es un placer volver a verla.
Alice demandaba detrás de él, susurrando algo, alcance a escuchar cuando dijo: —Preséntalo Jazz.
—O si claro —dijo él—. Bella, quiero que conozcas a un buen amigo, acaba de volver a la ciudad y creo que se agradaran.
Y…
Allí estaba él.
…
.
