N/A: Muchas gracias por el apoyo en el primer capítulo! Y sobretodo…¡Arigatou sensei Higurashi! ¡Es mi ídola y escritoras profesionales como usté no hay ni habrá…menos por la arpía esa que se cruzó en su vida LOL
Pues estoy inspiradísima para continuar el fic! Todo gracias a sus bellos comentarios y sigo agradeciéndoles por darme una oportunidad para entretenerlos con esta loca idea de fanfic…
Ahora como dice mi adorada sensei…ARRIBA EL TELÓN!
LOVE SURVIVES
Capítulo 2: "ELLAS"
Despierta como siempre, sin saber si había dormido, si había desaparecido, si había descendido a los infiernos, simplemente estaba allí, donde estaba desde hacia tanto tiempo, sintió que alguien le llamaba a gritos. Miró a su lado y vio venir a su hermana mayor, casi al borde del llanto, esta la abrazó, segundos después, su otra hermana dio la sensación de aparecer de la nada y la abrazo, ambas lloraban... pero de felicidad
—¿Dónde estuviste? ¡Te buscamos toda la noche!—clamó Ino.
—Pensamos... pensamos que te habían llevado, que nunca volverías—dijo Hinata a su vez.
Sakura se sentía apretujada por sus hermanas, pero, como era el único contacto que podía sentir, lo disfrutaba
—Hinata, como si hubiera hecho cosas malas para que las sombras me llevaran.
—P…pero... te buscamos por todo el cementerio—Hinata la miraba como casi con reproche
—Es que... no estaba en el cementerio.—suspiró Sakura.
—¿QUE? —las dos hermanas mayores la miraron asustadas, ya que desde el accidente, simplemente aparecieron en el camposanto, y no podían salir de el
—Si, no se. Llegué a la puerta, pero esta vez pasé —la voz de Sakura temblaba—No se por que, pero pude salir.
—¿Y a dónde fuiste? —dijo Ino, quien la miraba con envidia. Ella también deseaba salir al menos una vez de ese maldito lugar.
—A ver a Tsunade-sama.
Silencio, cualquier atisbo de envidia se disipo con esas palabras.
—¿Pudiste verla? ¿Cómo esta? ¿Esta bien, se alimenta bien? ¿Se ve bien? —Hinata tomó las manos de Sakura, esperando una respuesta. Ino pareció perder sus habituales comentarios ácidos, pero con voz entrecortada repitió la primera pregunta.
—Esta bien, parece sana. Esta mas delgada, tiene algunas canas, pero lo que me dolió fue verla tan sola. –sus palabras se quebraron—Estuve toda la noche con ella, la vi comer, arreglar la casa, encender una vela para cada una de nosotras, y luego retirarse a dormir... Está tan sola, eso fue lo que me dolió. Quería abrazarla, decirle lo feliz que era por poder verlo de nueva, durmió tan calmada y a la vez tan intranquila. Luego aparecí aquí, no se como, pero otra vez aparecí aquí, simplemente llegué.
—¿Fuiste caminando? —inquirió Hinata.
—No, me llevo un tipo que por poco me atropella, irónico, ¿no?
—¡¿Qué?, ¿Alguien te vio? —Ino fue quien la miró ahora extrañada. Los domingos, cuando este lugar se llenaba de gente, esta pasaba sin darse cuenta de su presencia, nadie parecía reparar en ellas, eran como observadoras de lo que sucedía, veían a gente depositar flores en las tumbas de sus seres queridos, a viudas llorar desconsoladamente por los esposos idos, a viudos llorar en silencio a sus esposas, a hijos por sus madres y viceversa, sin embargo...
—Me veía, y me escuchaba, incluso me permitió fumar uno de sus cigarrillos...
—Sakura, tu no fumas... mas bien, no fumabas
—Pues lo hice, no se que pasó, ni por que me veía o me escuchaba, solo pasó.
—¿Y te llevo hasta el consultorio?
—Si Hinata, creo que pensaba que me había dado un susto de muerte, y se sentía culpable, en realidad iba por el camino por que sabia que no me podían matar... dos veces, de repente siento el chirrido de frenos, volteo y tengo un auto a diez centímetros y el conductor baja hecho una furia por que caminaba por la ruta, eso fue lo que me asusto, me había visto.
Las hermanas mayores se miraron.
—Oh Dios, ¿por que será eso?
—¿O por que después de tanto tiempo? —ahora las tres se miraron.
Había un poco de miedo en la pregunta, después de ocho años allí, eran las únicas que quedaban. Estaban solas desde hacia mucho, mucho tiempo, los otros, habían desaparecido, o peor, como ese idiota llamado Hidán, el ultimo en llegar, pavoneadose de lo malvado que era, de que se había suicidado para que no lo atraparan, de que el seria el rey de los muertos... duro cinco minutos... por única vez las chicas vieron a las sombras, arrastrando al infeliz hacia... algún lado, oyendo sus gritos, mucho después que hubiera desaparecido en la nada, fue la noche mas aterradora de todas, mas que aquella en donde se dieron cuenta de que estaban frente a una tumba con sus nombres... fue el ultimo fantasma en llegar, y el ultimo que vieron, después, las compañías espirituales se habían marchado.
Como hacían casi siempre, recorrieron juntas las calles angostas del camposanto, aun así, por alguna razón, se cansaban con facilidad, casi al limite del agotamiento, obligándolas a tomar descansos. Cada tanto, otra opción para esa faltas de fuerzas era volver a casa, allí recuperaban fuerzas, solo que casa, en este caso, se refería a un lugar de dos metros veinte de largo, un metro diez de ancho, y por el caso de ser tres, cerca de siete metros de profundidad... el estar cerca de su tumba les hacia recobrar fuerzas, ¿por que?, ninguna lo sabia, y no quedaba ningún fantasma para preguntarle...
Lentamente regresaban a su tumba, charlaban de su tía, el porque Sakura pudo escapar de esa extraña prisión, o el por que ese chico pudo verla, oírla y tocarla, o por que no pudo atravesar la puerta del coche cuando lo habitual en ellas era atravesar cuanto objeto hubiera en el cementerio, ni porque ahora, aunque lo trató, Sakura no pudo cruzar la puerta, como les pasaba siempre.
Les era imposible poner un pie siquiera en el pórtico, era como que su cuerpo fantasmal no les respondía, simplemente se quedaban inmóviles allí, tan solo debían pensar en volver hacia el cementerio para recuperar la movilidad. Discutían esto y casi gritaban a veces, pasando cerca de algún gato, que miraba hacia donde ellas estaban, como presintiendo sus presencias, tan concentradas estaban en esas charlas y tan cansadas se sentían, que casi hasta llegar a la sepultura no notaron...
—OH POR DIOS— la chica de pelo rosa se tapó la boca, Hinata e Ino no entendían que les pasaba, hasta que notaron eso sobre la tumba
—¿De quien es esa chaqueta?
—Del chico que hablamos —Ino sonrío—Podías dejarla colgada de la cruz al menos— después de tanto tiempo, los chistes negros no las afectaban, pero Hinata pareció sentir de golpe el frío que la acompañara en su agonía
—Podrías sacarla de allí —Hinata se puso pálida, una cualidad que no perdió. Sakura miró a sus hermanas, se acercó, se agachó, estiró su mano... pero no pudo tomarla, esta pasaba por entre las telas como si se tratara de la mano de un... fantasma
—No lo entiendo, anoche me la puso sobro mis hombros, y yo... no recuerdo cuando me la quité...—Sakura movía su mano furiosamente, con frustración.
Ino le puso una mano sobre el hombro.
—Tranquila "frentuda", sea lo que sea, ya todo volvió a la normalidad.
Sakura cerró los ojos, y se acercó con su hermana a la banqueta donde descansaba Hinata, a unos metros de la tumba. Las tres se sentaron allí, al sol, podían sentirlo, y les reconfortaba, por la mañana, muy temprano, solo los viejos que cuidaban y limpiaban las tumbas se veían a lo lejos, por alguna razón, se acercaba poco y nada a esta parte del panteón, sumado al hecho de que Tsunade, por razones de pena, no visitaba la tumba, le daba a esta un aspecto descuidado. La hierba mal cuidada, las pocas flores, marchitas hacia mucho, los adornos de bronce, verdeados por que poco se cuidaban
Hinata abrazó a su hermana menor
—Bueno, al menos pudiste dar una vuelta, ver a Tsunade-sama, salir de aquí—Sakura sonrió.
—Eso ayuda un poco, ojalá un día llegue el perdón, si es lo que nos falta.
—La otra opción no me gusta—suspiró Ino y las imágenes de las sombras volvieron a sus mentes.
Las hermanas se apretujaron bajo el astro rey, pasaba el tiempo, cuando Ino notó algo.
—Alguien viene —sus dos hermanas miraron hacia donde la rubia indicaba. Sakura dejó escapar un jadeo
—Es él
—¿Él? ¿Te refieres al chico de anoche?—Hinata pareció no comprender del todo.
—Si, es él.
—P…pe... pero ¿Que hace aquí?—Ino se asustó. —Primero lo de anoche, ahora aquí
—Kami…dijo que iría al consultorio a buscar—Sakura miró la chaqueta— habrá hablado con Tsunade sama...¡ya debe saber que estoy tan muerta como un pato al horno!—meneó la cabeza y suspiró.
—Lo bueno dura poco—resolvió Ino. Las tres lo miraban caminar lentamente, recorriendo con la vista los nombres de las tumbas.
—¿Que busca?
—Adivina Hinata, ¿Sakura, sabe como te llamas?
—Si
El muchacho llegaba ya a las ultimas tumbas de la manzana once, y cuando se dirigía a la doce, se detuvo, con una cara de susto mortal, Sakura, Ino y Hinata lo vieron mirar hacia la tumba donde estaban sus cuerpos enterrados.
—¡La chaqueta! —Sakura se tapó la boca, Sasuke se acercaba viendo la chaqueta con una cara de susto pocos veces vista, pero era obvio que no las veía ni las escuchaba. El tipo, tomó la chaqueta, y se quedó viendo los nombres inscriptos en una loza que hacia las veces de lapida
"A MIS TESOROS
ADORADOS
INO
SAKURA
HINATA
QUIEN NUNCA LAS OLVIDARA
TSUNADE-SAMA"
Sasuke se veía como que se iba a desmayar.
—Pobre, debe estar aterrado —Hinata sintió congoja por él, Sakura suspiro, a Ino le parecía por alguna razón que no entendía como algo gracioso.
De repente Sasuke giró lentamente a la derecha, y vio a la banqueta donde estaban sentadas las tres.
—Apuesto 1000 yenes a que se desmaya allí mismo—dijo Ino en son de broma pero para Hinata, algo raro, mas de lo que se había vuelto costumbre, pasaba.
—¿A quién esta mirando? —Sakura tambien se dio cuenta
—¿A nosotras?
—Si... a ustedes —contestó Sasuke con un hilo de voz, las chicas se miraron entre ellas, y Hinata sólo dijo
—IMPOSIBLE
—No... no puede ser cierto
—Sasuke, yo... —Sakura se puso de pie, y trató de acercarse, pero al hacerlo Sasuke retrocedió asustado, tropezó con la tumba y cayó sentado sobre ella.
—¡OYE, ALLÍ ESTAMOS ENTERRADAS-¡ —Ino parecía enojada,
—Perdón —Sasuke trató de levantarse, se asió a la mano que le dio Sakura y con su ayuda se puso nuevamente en pie.
—¿Sakura? —las hermanas la miraban tocar y ser tocada por Sasuke. Sakura lo notó y se separo rápidamente.
Sasuke a cada segundo se sentía mas confundido
—¿Que pasa?
—Es que nosotras, comúnmente, atravesamos las cosas y las... personas como... fantasmas—Ino se acercó a él y trato de tomar su mano, pero la suya paso a través de piel, carne y hueso como si de una imagen se tratara.
—¡Rayos! ¿Hinata tú puedes?—Ino estaba muy contrariada, Hinata se acercó, desconfiada, y la escena se repitió, parecía que solo Sakura podía tocarlo.
Ino golpeó el piso con un pie.
—¿Porqué a ella siempre le tienen que pasar las cosas buenas?
Sakura la miró con los ojos entornados.
—Perdona... señorita "muerte instantánea"—espetó la pelirrosa con cierta sorna—, si mal no recuredo, las que nos quedamos agonizando lentamente en medio de hierros retorcidos fuimos Hinata y yo-
—Después de tantos años con mala suerte, era obvio que moriría de la mejor manera, sin darme cuenta—respondió Ino a la defensiva.
Sasuke, aun con susto miraba a las hermanas menores discutir, se rascó la cabeza, mirando a Hinata.
—¿Siempre tienen charlas tan bizarras?-
—Lo único bueno es que yo conducía esa noche, al menos no pueden culparse por eso—dijo casi en un susurro.
Hinata y Sasuke veían discutir a Ino y Sakura, sobre quien era mas afortunada cuando estaban vivas.
Sin duda la escena parecía el surrealismo fantasmal personificado...
CONTINUARÁ
N/A: Ayss ya se que me van a odiar por este tipo de finales! pero es que quero publicar minimo cada semana una o dos veces! jajaj...bueno no se apuren mis queridas lectoras que para eso estoy, digo, yo no soy la tipica escritora diva que actualiza cada que se le viene en gana o que solo lo hace cuando toma cantidades desmedidas de café. jajaja.
No, esta autora va a hacerlo periódicamente solo por ustedes, mis estimados lectores!
