Esta historia no me pertenece... es una obra original de TrisChiba quien muy amablemente me permitió y autorizo compartirlas con ustedes usando los personajes de CANDY CANDY...

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Galaxylam84: si lo dificil era que te presentaran al chico que te gustaba de ahi era tomar las riendas pero ella no lo hizo... que pasara?

Sakura93: si creo que esa es su naturaleza... casi en todos los fic es asi!

cotapese: seamos sinceras cualquier sobrenombre en el seria adecuado... cierto?

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PRETTY BOY

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Al salir del baño enredo una toalla alrededor de su cuerpo y con otra se comenzó a secar el cabello, se sentó frente al espejo y cepillo su cabello ya no lo tenía tan largo como años atrás ahora el largo le llegaba a media espalda pero si algo le encantaba era su pelo por lo cual procuraba cuidarlo, se puso si pijama y se fue directo a la cama había sido un día pesado eso de cambiarse de casa la dejo exhausta y el día siguiente iba a ser pesado ya que iniciaría una nueva campaña.

El despertador sonó a las 6:00 a.m. en punto, sintió como si tan solo hubiera cerrado sus ojos y el despertador sonara enseguida. Abrió los ojos y se quedó unos minutos mirando al techo. Medito sobre el nuevo proyecto que iniciaría y se emocionó, si algo le apasionaba eso era su trabajo siempre daba lo mejor de sí para que todo saliera a la perfección las dos campañas que había realizado fueron por demás exitosas. Esta vez le tocaba encargarse de la línea juvenil y estaba muy entusiasmada ya tenía algunas ideas y estaba más que lista para empezar.

Se levantó y fue directo al baño, se dio una ducha rápida, se puso unos jeans una playera azul y unas sandalias del mismo color. Aunque su vestimenta era sencilla lucia espectacular ya que resaltaba su figura. Es día buscaría las locaciones para la sesión de fotos así que tendría que caminar y el calor los últimos días había sido insoportable. Recogió su cabello en una coleta, su maquillaje era muy natural pero se lucia preciosa. Fue directo a la cocina y se preparó rápidamente de desayunar, un sándwich, jugo de naranja y algo de fruta picada, desayuno con calma todavía tenía tiempo. Termito su desayuno llevo los platos sucios a la cocina los lavo, se secó las manos y fue a su cuarto por su bolso.

Como la oficina quedaba cerca de su nuevo hogar decidió ir caminando, pasó por la tienda para comprar algo para comer, le encantaban los dulces y las frituras, sus amigas no se explicaban como podía comer tantas chucherías y no engordar.

Llego a su oficina todavía no había nadie pues era temprano y la mayoría comenzaba a llegar después de las 9 así que se sentó en su lugar y comenzó a revisar la lista de los lugares propuestos para realizar la sesión de fotos. Cuando todos comenzaron a llegar ella ya tenía elegidos los lugares, los iría a visitar esa tarde con el fotógrafo para comprobar si realmente les servirían.

Su jefe entro a su oficina y la saludo muy animado.

-Candy lista para iniciar la nueva campaña, tiene que ser un éxito sé que lo vamos a lograr.

-Buenos días Jimmy , si estoy lista y muy emocionada, ya verás que lo vamos a lograr de nuevo.

Jimmy no solo era su jefe se habían convertido en grandes amigos, cuando Candy entro a trabajar a la compañía el ya llevaba un par de años ahí y era un afamado publicista. Él siempre fue amable con ella y a pesar de lo que las mentes cochambrosas pensaran solo eran amigos. Él era un par de años mayor que ella y desde que la vio le dio por cuidarla la veía como su hermanita. Así que le proporciono no solo su amistad sino su conocimiento acerca del medio de la publicidad. A Jimmy lo ascendieron rápidamente y el decidió llevar a Candy a sus proyectos, la rubia era buena en su trabajo y tenía buenas ideas por lo cual ambos formaban un buen equipo.

-Me dijo KuKi que hoy van a visitar las locaciones, ¿ya decidiste cuáles?

-Sí, ya tengo todo listo solo espero a que llegue KuKi y nos vamos, supongo que tú ya elegiste a los modelos.

-Si son 4 mujeres y 3 hombres, perfectos para la campaña.

Tocaron a la puerta, era KuKi el fotógrafo era un chico ingles bastante guapo por cierto.

- Buenos días. Candy estás lista, nos esperan muchos lugares por visitar.- dijo KuKi.

-Lista, nos vemos Jimmy .

-Recuerden que tenemos reunión después de la comida para afinar detalles y comenzar mañana mismo con la sesión.

-Sí, lo recordaremos.- dijeron ambos y salieron.

Buscar visitar las locaciones era genial pero agotador, a veces había que buscar sitios muy específicos. Caminaron bastante pero lograron encontrar paisajes hermosos así que decidieron ir a comer. Después de su merecida comida regresaron a la oficina para la junta, Jimmy estaba fascinado con las locaciones así que ya solo faltaba la sesión de fotos, la cual comenzaría al día siguiente.

La reunión se había prolongado así que Candy salió del trabajo a las 8, hacía calor así que decidió ir a comprar un helado y dar un paseo por el parque. Compro su helado de chocolate, cruzo la calle y se dirigió al parque el cual aún se encontraba lleno de niños ya que era pleno verano y estos disfrutaban sus vacaciones.

Camino por el parque un rato y se sentó en uno de los columpios, se mecía levemente mientras seguía saboreando su helado. Pensó en sus amigas y recordó que tenían planes para el próximo fin de semana, se reprochó el haberlo olvidado pero es que estaba trabajando tanto que olvidaba cosas que no tuvieran que ver con su trabajo. Le hizo ilusión el saber que vería a sus amigas ya que no las veía desde navidad tan solo hablaban por teléfono.

Se terminó su helado y miro hacia el cielo, lo contemplo unos instantes se veía hermoso la luna era llena y había unas cuantas estrellas así que se quedó contemplándolas. Sintió la brisa en su cara y cerró sus ojos, se dedicó a sentir el aire en su cara era como una suave y dulce caricia, las lágrimas comenzaron a brotar por sus ojos así que las limpio, observo nuevamente al cielo y sonrió.

"Yo sé que debes de estar por ahí y que algún día te voy a encontrar"

-Solo espero que sea pronto sino me voy a hacer vieja.- y rió a carcajadas la rubia.

Había veces que se sentía muy sola, sabía que contaba con sus amigas, con Jimmy que era como su hermano el cual siempre procuraba cuidarla, pero necesitaba más, necesitaba sentirse protegida, amada, necesitaba compartir su vida con alguien.

Vio el cielo por última vez, admiro la belleza de la luna y las estrellas y pidió un deseo. Se puso de pie y comenzó a caminar rumbo a su casa. Iba a cruzar la calle pero no se dio cuenta que había un hoyo al bajar la banqueta y su pie quedo atrapado en él y se torció el tobillo, afortunadamente se alcanzó a detener del poste del semáforo, cuando quiso apoyar su pie sintió un gran dolor y por poco pierde el equilibrio. Cuando se revisó el tobillo vio que este se le había hinchado, paro un taxi como pudo avanzo hacia él y se subió, se dirigió al hospital.

El taxista muy amablemente le ayudo a llegar al área de urgencias, la rubia tomo asiento en la sala de espera y llamo a una enfermera. Esta reviso su pie y le dijo que se apoyara en ella que la llevaría con el doctor. La enfermera toco en la puerta del consultorio y abrió la puerta.

Entonces Candy vio una imponente figura, era un hombre muy alto debía medir aproximadamente 1.85 o más, tenía el cabello Rubio.

-¿Qué sucede?.- pregunto el hombre aun dando la espalda a las mujeres.

-La señorita se lastimo el tobillo y no puede apoyar el pie.- contesto la enfermera.

El doctor volteo inmediatamente y vio que la enfermera sostenía a una rubia la cual tenía cara de que le dolía mucho su tobillo.

Candy no lo podía creer o se estaba volviendo loca y estaba alucinando o ese doctor era Albert Andry en vivo y a todo color. El doctor vio a la rubia directo a los ojos la cual perdió en esos hermosos ojos azul oscuro y se sonrojo.

-Permítame ayudarle.- contesto el doctor y se acercó a Candy.

Sorpresa, sorpresa!

El doctor se acercó a Candy y continuaba viéndola directo a los ojos, entonces el pregunto

-Puede apoyar el pie señorita.- Candy solo alcanzo a mover la cabeza en señal de negación. Estaba totalmente sorprendida era él, era Albert Andry.

Albert se acercó a Candy, la tomo en sus brazos, la cargo hasta llevarla hasta la mesa de exploración. Candy creía que estaba soñando, se encontraba entre los fuertes brazos del pelinegro.

La rubia se preguntó si así sería con todos sus pacientes o si le estaba brindando un trato especial. Se sentía tan bien entre sus brazos, se sentía protegida y hacía mucho tiempo que ningún hombre le proporcionaba esa sensación.

La enfermera tenía una cara de sorpresa enorme nunca había visto al Dr. Andry comportarse de ese modo con ningún paciente, siempre era serio e incluso algo distante.

-Por favor tráigame una bolsa de hielo y una silla de ruedas para llevar a la señorita a tomarle unas radiografías.- le dijo el pelinegro a la enfermera.

-Enseguida Dr.- respondió la enfermera y salió.

Albert tomo el tobillo de Candy y lo reviso, la rubia hizo una mueca de dolor lo cual noto el doctor.

-Dígame que fue lo que le sucedió.- La rubia comenzó a explicarle cómo fue que se había lastimado, pensó que le iba a costar trabajo porque estaba realmente nerviosa y el doctor no dejaba de mirarla pero lo logro.

-Su nombre.- pregunto el doctor a la chica.

- Candy White.

-Pues permíteme decirte Candy White que al parecer solo es un esguince, afortunadamente no te rompiste nada pero si vas a tener que usar una férula por algunos días y reposar.

Tocaron a la puerta y era la enfermera la cual llevaba lo que el pelinegro le había solicitado.

-Gracias Eliza, la silla no va a ser necesaria solo es un esguince puedes retirarte, yo me encargare del resto.

-Está bien doctor Andry , no dude en llamarme si necesita algo.- la enfermera veía al doctor con cara de borrego a medio morir y la verdad quien no lo haría, el pelinegro era un hombre muy guapo.

-Está bien, gracias.- respondió el doctor a la enfermera.

-Te vamos a poner hielo para que baje la hinchazón y enseguida te pondremos una férula la vas a tener alrededor de un mes, así que debes ser paciente al respecto.- el doctor Andry tomo delicadamente el pie de la chicha y le puso el hielo.

Candy no lo podía creer todo indicaba que no estaba alucinando y que ese doctor era Albert Andry su amor imposible de la preparatoria, era su "Pretty boy" el solo pensar en el apodo la hacía sonreír, hacia tanto tiempo de aquello pero él no había cambiado seguía igual de lindo y amable que siempre, aunque no se trataron mucho las pocas veces que hablo con él siempre se portó amable y lindo. El frío hielo la hizo volver de sus pensamientos y se quedó observando al doctor y el repentinamente le devolvió la mirada se quedaron mirando por unos segundos hasta que Candy desvió la mirada sentir el azul profundo sobre sus ojos la ponía nerviosa de sobremanera, sentía como si quisiera decirle algo con solo mirarla pero no pudo sostener la mirada por más tiempo.

-Ya bajo la hinchazón te vamos a poner la férula.

-Está bien.- contesto la rubia y sonrió.

El Dr. preparo todo y tuvo mucho cuidado en atender a la rubia. Tomaba su pie con suma delicadeza y de vez en vez se detenía para mirarla un poco aunque fuera de reojo.

-Listo, debes tener mucho cuidado. Tu tratamiento consistirá en sumergir tu pie en agua fría y luego en agua caliente solo unos minutos. Trata de no quitarte la férula más que para eso y para bañarte, pronto estarás bien. Te voy a recetar algo para el dolor solo en caso de que el dolor se fuerte. Te veo dentro de 1 semana para ver como sigues pero lo más seguro es que tengas la férula el mes completo.

-Gracias!.- respondió con una gran sonrisa la chica y el Dr. le sonrió de vuelta.

-Permíteme ayudarte, por cierto creo que vas a necesitar esto.- la ayudo a bajar y enseguida le mostró unas muletas, las adecuo al tamaño de la rubia y se las entrego.

-Pueden ser algo molestas pero trata de usarlas para no forzar tu pie. Te veo dentro de una semana Candy.- la vio de nuevo a los ojos y le sonrió.

-Gracias Dr. nos vemos dentro de una semana.- sintió que se puso roja pero logro despedirse y salió del consultorio.

-"Después de todo no fue tan malo lastimarme el pie, lo encontré y está perfectamente bien. Se acordara de mí, no creo pero me dio mucho gusto verlo de nuevo y lo mejor de todo lo voy a ver en una semana".- pensó la rubia y su rostro se ilumino con una enorme sonrisa.

La chica tomo un taxi y se fue directo a su casa, el día fue muy pesado y estaba exhausta además la impresión fue bastante fuerte no pensaba volver a ver a Albert pero el destino sí que la estaba sorprendiendo y lo mejor estaba por venir.

El Dr. Andry se encontraba de lo más pensativo estaba mirando la luna por la ventana pero su mente estaba concentrada en una linda rubia.

-"No lo puedo creer después de tantos años la vuelvo a encontrar, sigue teniendo la misma sonrisa e incluso es más hermosa. Se ha convertido en toda una mujer, una bella y hermosa mujer."

Candy llego a su casa y adoro su nuevo hogar ya que contaba con elevador pensó que le hubiera resultado difícil tratar de subir con las muletas le parecían bastante incomodas. Fue a la cocina se preparó un té, se sentó en el sillón y encendió la tv, la verdad ni siquiera le prestaba atención sus pensamientos estaban con el dueño de esos hermosos ojos azul profundo.

El sueño la estaba venciendo así que decidió ir a dormir, se puso su pijama y se metió en su cama, al cerrar sus ojos solo pudo ver el rostro del Albert. El sueño pronto la venció ya que el día resulto muy ajetreado, si alguien pudiera observar a Candy en esos momentos quedaría embelesado se veía simplemente hermosa parecía un ángel.

Despertó con la sensación de que todo había sido un bello sueño pero se dio cuenta de que no fue así en cuanto vio la férula en su pie. Se fue a directo al baño y se ducho con toda calma ya que el no poder apoyar del todo el pie hacia que la tarea le resultara difícil. Se arregló y se vio al espejo, se quedó contemplando su imagen por un momento y se vio hermosa se sentía más confiada y segura de sí, fue a prepararse su desayuno y llamo a un taxi para que la llevara al trabajo.

La semana transcurrió algo ajetreada para la rubia, tenía toneladas de trabajo y las muletas le resultaban tediosas sobre todo cuando tuvieron la sesión fotográfica ya que anduvieron de un lado para otro, pero se encontraba muy animada esa campaña debía ser todo un éxito y ella se encargaría de que así fuera.

Al fin llego el fin de semana y la comida tan esperada con sus amigas así que la tarde del sábado tres lindas chicas se dieron cita en uno de los lugares de moda de Chicago para comer.

Cuando Candy llego la única que faltaba era Annie pero estaba segura de que no tardaría en llegar, Paty comenzó a preguntarle acerca de su pie y le contó pero omitió la parte de que el Dr. que la atendió fue Albert, la plática continua amena y decidieron ordenar algo para tomar en lo que su amiga llegaba.

Al llegar Annie la plática se animó más si es que se podía, las chicas llamaban la atención de todos los presentes y no solo por su belleza sino que también eran bastante ruidosas.

-Vayamos al punto chicas y hablemos de algo más interesante.- propuso Annie.

-¿De qué quieres hablar Annie?.- pregunto Paty.

-Pues que no es obvio, de chicos mi querida amiga. Quiero saber todo y con detalles.

-Pues por mi parte no hay mucho que contar sigo soltera contesto Candy.

-Yo igual.- respondió Annie.

-Pues creo que la única por aquí con galán es Paty.- contesto Candy.

-Pues si estoy saliendo con alguien, pero apenas estamos comenzando así que no hay mucho de qué hablar.

-Anda Paty dime cuéntanos todo sobre el bombón que tienes por novio, anda si?.- y la chica puso cara de perrito a medio morir para así convencer a su amiga.

-Está bien les contare, su nombre es Ster y es médico al igual que yo.

-Y tiene dinero?- pregunto Annie.

-Annie!- dijeron las dos.

-Como se te ocurre preguntar eso.- le reclamo Paty.

-Ay solo era una pregunta no es para tanto.

-Pues solo a ti se te ocurre preguntar cosas de ese tipo.- protesto Candy.

-Está bien amiga solo me queda desearte mucha felicidad y amor. Pero lo tengo que ver para darle el visto bueno.

-Y tu Candy? Tú no nos has dicho nada respecto a un galán.

-Mmm… pues debe de ser porque no tengo uno.

-Ay amiga debes conseguirte un novio, trabajas demasiado y no te das tiempo para ti.

-Si tal vez tengas razón. Pero tengo algo que contarles.- Las chicas pusieron su atención el Candy y ella les contó cómo fue que se volvió a encontrar con Albert. Les platico acerca de cómo la miraba a lo cual las chicas opinaron que era posible que si la recordara o que si no era así por le menos le había llamado la atención a lo cual Candy respondió que no podía ser.

-No chicas un hombre como él no puede fijarse en mi.- respondió desanimada la rubia.

-Y aquí vamos de nuevo, Candy ya crece ya no estás en la preparatoria, debes de confiar en ti. Si el destino lo puso de nuevo en tu camino debe ser por algo.- le dijo Paty en tono de reclamo.

La plática continúo con las chicas dándole ánimos a Candy y enterándose de todos los acontecimientos recientes de su vida. Después de ahí se fueron a caminar al centro comercial y compraron una que otra cosita, se despidieron alrededor de las 10 de la noche y Annie se ofreció a llevar a Candy a su casa.

Ya en el auto.

-Candy no te desanimes tan pronto, tienes una nueva oportunidad con Albert no la desaproveches. El lunes que vayas a consulta tú tranquila y segura de ti, quien quita y lo conquistes.

-Ay Annie ya quisiera yo, pero tienes razón no me voy a desanimar tan pronto.- sonrió la rubia aunque ni ella misma estaba tan segura de eso.

Al llegar a casa de la rubia las chicas se despidieron y Annie le dio ánimos por última vez.

La rubia se sentó en el sillón y se quedó pensando por unos momentos lo que sus amigas le habían dicho, si la recordaba porque no le dijo nada tal vez pensó que no era el momento o no estaba del todo seguro de que fuera la misma persona, y si no la recordaba tenía una nueva oportunidad para conquistarlo. Tal vez sus amigas tenían razón y no se debía desanimar. Ya solo le quedaba esperar que fuera lunes así que se fue directo a la cama para descansar.

Mientras tanto en al otro lado de chicago un guapo rubio se encontraba sentado en la terraza de su departamento contemplando la luna y pensando en la hermosa chica, dueña de su corazón y esta vez no la dejaría escapar.