Esta historia no me pertenece... es una obra original de TrisChiba quien muy amablemente me permitió y autorizo compartirlas con ustedes usando los personajes de CANDY CANDY...

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passcusa: gracias se lo hare llegas a tris...

Sakura93: siiiiiiii... demasiado suertudota...

Akirem: ta bien en un milenio Albert es todo tuyito y yo tambien quiero ese tipo de proteccion pa mis labios

MissAndry:UPSSSS! jijijijijijijiji

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PRETTY BOY

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El rubio comenzó a quitarle lentamente la playera a la rubia y se encontró con un bra de encaje rosa bastante sugerente, prosiguió a besándole el cuello trazo un camino de besos hacia el espacio que había entre los senos de la rubia, los admiro unos segundo eran perfectos y se moría de ganas por velos al descubierto pero debía de esperar un poco más, siguió con el camino de besos y jugo su lengua con el ombligo de la rubia lo cual provoco que la rubia se riera.

-Jajaja me haces cosquillas jajaja ya por favor.- pero el rubio continuo a pesar de las suplicas de la chica le encantaba escuchar su risa motivo por el cual seguía con las cosquillas después de unos instantes paro para seguir con su tarea.

Seguido de eso se dispuso a despojarla de sus jeans lentamente bajo el cierre y se encontró con una tanguita que hacia juego con el bra, el rubio sonrió y miro a la rubia.

Candy se encontraba sonrojada, la mirada del rubio la hacía ponerse nerviosa no es que ella usara ese tipo de ropa interior siempre pero pensó que la ocasión lo ameritaba pero la verdad era que la mirada del rubio la ponía nerviosa de sobremanera.

Al ver a la rubia sonrojada recordó sus días de preparatoria.

- Flash Back -

Desde el primer día en que la vio se enamoró perdidamente de la pequeña rubia, le encantaba su forma de ser siempre se lucia alegre y le encantaba escucharla reír, había ocasiones en las que se salía de su clase para irla a buscar a su salón la observaba desde la puerta a veces platicando con sus amigas, otras muy concentrada en la clase y algunas otros con la mirada perdida no sabía si se encontraba pensando en algo de la clase o en alguien lo cual lo ponía celoso.

Ese día se encontraba viendo a la rubia por la ventana de la puerta, se veía muy linda usaba una playera rosa y unos jeans, estaba con la mirada perdida y él se le quedo viendo de repente la rubia volteo hacia donde él estaba y lo miro a los ojos él le sostuvo la mirada y ella se sonrojo pero aun así no dejo de verlo luego muy tímidamente la chica le sonrió en espera de que el hiciera algo, el rubio sonrió abiertamente lo cual provoco que la rubia sonriera aún más pero el sonrojo no desaparecía.

La maestra de la rubia volteo hacia la puerta y le hizo señas al rubio para que se retirara este asintió y con la mano se despidió de la rubia la cual nuevamente le sonrió.

El rubio regreso a su salón muy sonriente esperaba que la rubia pensara de vez en cuando en él ya que ella ocupaba la mayor parte de sus pensamientos.

- Fin del Flash Back -

Sintió las manos de la rubia sobre su rostro lo cual lo trajo se sus pensamientos, se acercó y la beso de una forma muy apasionada, después de eso la despojo completamente de sus jeans.

La rubia no pensaba quedarse atrás así que comenzó a quietarle la camisa al rubio y con sus manos recorrió su bien formado abdomen el rubio adoraba sentir las suaves manos de la rubia sobre su piel, la rubia bajo las manos lentamente hasta llegar a los jeans y los desabrocho inmediatamente el rubio usaba unos boxers negros, él le ayudo a quitarse los jeans lo más rápido que pudo ya que su piel le pedía a gritos sentir la suave piel de la rubia.

La coloco bajo su cuerpo y comenzó a besar todo su cuerpo, beso la parte sur del cuerpo de la rubia lo cual provoco que esta suspirara y el rubio sonriera maliciosamente.

-Ah no Dr. Andry esto no es justo.- dijo la rubia y consiguió quedar sobre el rubio le beso el cuello y con sus manos recorrió su abdomen su mano bajo hasta aprisionar la hombría del rubio con lo cual logro que un fuerte gemido escapara del rubio.

El rubio se sentó y tomo a la rubia por el trasero para así levantarse de la cama la rubia enredo sus piernas en la cintura del rubio mientras él seguía con las manos en su trasero, adoro la sensación de tener a Candy de esa forma y se dio cuenta de que la pequeña rubia de la preparatoria ya era toda una mujer.

Mientras el rubio la sostenía con una mano en su trasero con la otra desabrocho el bra para dejar libres sus senos, le encantaba el Dr. Andry era tierno, cariñoso y un hombre en toda la extensión de la palabra.

La recargo en la pared para tener mayor apoyo y con una mano tomo uno de sus senos y los masajeo suavemente mientras la besaba luego hizo lo mismo con el otro seno, Candy podía sentir toda la firmeza del doctor contra su tanguita lo cual la hizo suspirar, el rubio prosiguió a jugar con los senos de la rubia ayudado de su lengua cosa que a la rubia le encanto.

Sujeto nuevamente a la rubia por el trasero y la llevo a la cama la recostó suavemente y se separó de ella para quitarle la pequeña pieza de encaje que aún permanecía sobre su cuerpo, él hizo lo mismo y se acercó lentamente y se colocó sobre a ella y la miro directo a los ojos.

- Flash Back -

Albert se encontraba tendido sobre su cama viendo hacia el techo le alegraba el hecho de que había terminado la preparatoria y que pronto se iría a Londres a estudiar medicina pero sabía que eso significaba no volver a ver a la pequeña rubia que hacia volar su imaginación pero lo que le asustaba es que no sabía si la dejaría de ver solo por un tiempo o tal vez jamás la volvería a encontrar.

Se culpaba por no haberle hablado más durante el tiempo que la tuvo cerca, tal vez hubiera sido preferible estar con ella un tiempo y no vivir preguntándose que hubiera podido ser, pero se le hacía injusto estar con ella para después marcharse lejos por varios años, el deseaba que ella fuera feliz pero lo que más deseaba era que el fuera el hombre que la hiciera feliz, el que la complementara en todos los aspectos.

Ese día tenía que ir a la escuela a recoger unos papeles, tal vez se podría despedir de ella así que se animó un poco y fue a la escuela con la esperanza de verla.

Llego y fue directo a recoger los papeles por los que iba y después fue a la explanada para ver si la veía pasar con sus amigas paso una hora y no la vio por ningún lugar y de repente la vio parada en medio de la explanada con su amiga se veía hermosa usaba un suéter negro el cual resaltaba su blanca piel, la miro fijamente esperando que ella volteara hacia donde él estaba y lo consiguió.

Sus miradas se cruzaron y se quedaron perdieron en los ojos uno del otro él quería correr hacia ella abrazarla y besarla y decirle que regresaría por ella y que nunca más la dejaría que estaría a su lado por siempre pero no pudo, ella por su parte sabía que lo más probable es que nunca más lo volvería a ver y se notaba en sus ojos los cuales se llenaron de lágrimas que peleaban por salir pero ella lo impedía.

El rubio se sintió mal por causar esa reacción en la rubia pero él pensaba que eso era lo mejor, le sonrió a la rubia y ella le devolvió la sonrisa más dulce y tierna que alguien le hubiera dado jamás aunque estaba cargada de tristeza pero aun así guardaría esa imagen en su mente por siempre.

Una de las amigas de la chica se acercó para hablarle así que ella volteo en otra dirección momento que el aprovecho para desaparecer de la vista de la rubia pero la seguía viendo a lo lejos, vio la cara de tristeza que puso ella cuando volteo y no lo encontró, sus amigas le dijeron algo lo cual provoco que sonriera y se la llevaron del lugar.

Él por su parte se dirigió a su casa por sus maletas para dirigirse al aeropuerto, ya en el avión el rubio miraba por la ventana cuando los motores comenzaron a sonar, el avión despego y el rubio se hizo una promesa regresaría por la rubia y la haría muy feliz.

- Fin del Flash Back -

La rubia tomo el rostro del rubio entre sus mano y lo acerco a ella para besarlo con la ternura infinita que solo ella poseía, se besaron sintiendo el contacto de sus cuerpos desnudos.

- Te amo Candy.

-Yo también te amo.

Dicho esto el rubio entro lentamente en la rubia lo cual provoco que ella gimiera, comenzó a moverse suavemente y sintió como la rubia lo aprisionaba fuertemente, ella comenzó a moverse indicando el compás que el rubio debía de seguir, empezó lento aumentando el ritmo poco a poco él se sentía prisionero dentro de ella pero podría estar así por siempre y ella sentía que con cada movimiento que el hacía iba a explotar las sensaciones eran tantas que no las podía controlar su cuerpo ya no le respondía, ya no era más dueña de su cuerpo ya que este solo respondía a los movimientos, besos y caricias que le proporcionaba el rubio, quería gritarle cuanto lo amaba y todo lo que le estaba haciendo sentir en esos momentos pero cada que lo intentaba solo salían suspiros de su boca.

La rubia recorría con sus manos la espalda del rubio y este sentía que cada caricia que ella le daba le quedaba grabada a fuego en su piel sentía el suave roce de sus manos sujetándose firmemente a él, repentinamente la rubia rodeo con sus piernas la cintura del rubio lo cual profundizo más su unión y los lleno de placer.

-Nunca más te voy a perder.- dijo el rubio beso a la rubia y se adentró más en ella, provocando una explosión en sus cuerpos indicando que habían alcanzado la cima.

El rubio se recostó sobre la rubia y ella acariciaba dulcemente su pelo metiendo sus dedos entro los mechones negro azabache del doctor.

El sueño estaba comenzando a vencer a la rubia así que el doctor la recostó sobre su pecho para poder abrazarla, ella se acomodó y con una de sus manos acariciaba el pecho del rubio hasta que el sueño la venció por completo.

Por su parte el rubio se quedó observando a la rubia hasta que el perdió la batalla contra el sueño.

Al despertar sintió como la rubia se acurrucaba más en su pecho, abrió los ojos y la encontró con su cabeza recargada en su pecho y rodeándolo con uno de sus brazos, se veía tan hermosa los pocos rayos de sol que entraban por la ventana chocaban suavemente sobre su piel, quería guardar ese momento para el grabarlo en su memoria y nunca olvidarlo, la rubia tenía sus ojos cerrados, sus labios con un ligero color rosa, y su pecho descubierto pegado al suyo, recorrió lentamente con su mano la espalda de la rubia y sintió nuevamente su suave y tersa piel, se acercó a ella y beso su frente seguida por los labios.

La rubia abrió lentamente los ojos y le sonrió al rubio. – Buenos días! .- dijo la rubia y se levantó un poco para besar los labios del rubio.

El rubio miro intensamente a la rubia cuyo torso se encontraba al descubierto, observar su desnudez era un deleite sin igual y no iba a perder la oportunidad de ver los bien formados y redondeados senos de la rubia iluminados por unos cuantos rayos de sol, al percatarse de esto la rubia se sonrojo y se escondió nuevamente en el pecho del rubio tapándose con las sabanas.

-Dr. Andry que nunca antes había visto a una mujer desnuda.

-Si algunas veces.

-Entonces por qué me mira de esa forma

-Por qué nunca había visto algo tan perfecto como tú.

-No digas tonterías no soy perfecta nadie es perfecto.

-Pues para mí tú eres la mujer más perfecta que pueda existir sobre la faz de la tierra.

-Ay! Dr. Andry que voy a hacer con usted.

-Eso es muy sencillo, mimarme, apapacharme, besarme, acariciarme y hacerme el amor todos los días.

-Ah sí.- dijo la rubia con un leve sonrojo.

-Si.- dijo muy serio el rubio.

-Me agrada su idea.- dijo la rubia y lo beso.

La mañana entera la pasaron en la cama entre besos y caricias demostrándose lo mucho que se amaban.

Salieron por la tarde a caminar y a comer algo ya que por muy grande que fuera el amor que se profesaban necesitaban alimento, se encontraban dando un paseo por los jardines del lugar y Albert se sentó repetidamente debajo de un árbol recargándose en el tronco, ayudo a la rubia a sentarse la acomodo entre sus piernas, respiro el dulce aroma de su cabello y le dio un beso en su cabeza.

-Candy hay algo que necesito decirte.- dijo muy serio el rubio.