¿Qué tal? ¿Cómo les va? Llegó el lunes y con él otro capítulo de "Juntos nuevamente". Les paso a contar, cada capítulo será publicado, a partir de hoy, los lunes de cada semana, es decir, que es un capítulo nuevo por semana. Entiendo que hay gente que quiera leer el siguiente capítulo rápido pero es una cuestión de comodidad para todos al saber que día va a estar el capítulo nuevo n_n.
Bueno ahora los agradecimientos y a quienes les dedico este capi n_n :
AC Akasuna y Lilith Uzumaki
sokwha18
tati uchiha
y a stupidstupid a quien le doy la bienvenida!!! n_n
Muy bien para no hacerlos esperar más les dejo que lean. ¡Nos leemos!
Capítulo 7: Kaitsu Ren
- Y muy bien ¿que tiene que decirme, Hitsugaya taichou?- demandó el capitán Yamamoto, al parecer algo impaciente.
- Lo que le tengo que decir es muy importante, Kurosaki Karín ya no es solo una humana, al igual que Kurosaki Ichigo se ha convertido en shinigami- su mirada siempre se mantenía fija en la del anciano esperando así poder descifrar lo que estuviese pensando, más todos sus intentos por saberlo eran en vano, ya que nunca se podía llegar siquiera a imaginar uno lo que el sabio anciano pudiese estar maquinando.
- Me está diciendo que usted le traspasó parte de su poder, Hitsugaya Toushiro- explotó el primer capitán, levantándose de su asiento, mirando al peliblanco acusadoramente. El pequeño capitán no tuvo otra opción que bajar la mirada, sentía el gran peso de la culpa encima de él, no quería aceptar que en realidad el no tenía la culpa, ya que la morena se había convertido en shinigami gracias a su gran cantidad de riatzu.
- Lo que quiero decir es que Kurosaki Karín ha desarrollado su poder más de lo que hubiésemos imaginado- rebatió Toushiro volviendo a fijar su mirada en la autoridad.
- ¿Es decir que usted no tuvo nada que ver en su transformación?- volvió a cuestionar el capitán Yamamoto.
- En ese aspecto yo no tendría la culpa, pero si yo hubiese actuado correctamente al protegerla, ella no hubiese sentido la necesidad de transformarse, por ese lado si soy culpable- explicó el peliblanco mirándolo seriamente.
- Ya veo, entonces usted no le dio sus poderes, sino que ella los desarrolló ante la necesidad de defenderse- meditó el anciano.
- Así es- afirmó el pequeño capitán.
- Muy bien, entonces no me queda otra opción- exclamó con voz grave el capitán al mando.
- ¿Qué quiere decir?- se tensó el pequeño capitán el pensar en lo peor.
Cerca de allí, Karín se encontraba dando vueltas por el Seretei, luego de "sacarse de encima", según ella, al teniente Sasakibe, después de que él le insistiese tanto en llevarla a su habitación, más ella había logrado convencerlo de que prefería dar una vuelta para conocer el Seretei; y eso estaba haciendo en ese momento.
Luego de deambular un largo rato, decidió sentarse en el escalón de uno de los pasillos a pensar en todo lo que había ocurrido en la última semana, desde el momento en que había vuelto a ver a Toushiro. Todo había ocurrido tan rápido que no había tenido la oportunidad de meditarlo tan a fondo como lo estaba haciendo en ese minuto, ahora se daba cuenta de que se había estado comportando como una niña llorona y débil desde que se había encontrado nuevamente con Toushiro, pero no lograba entender el por qué de ese comportamiento.
Ya cansada de pensar en cosas sin sentido decidió dirigirse a su habitación, que según el teniente, estaba en el ala del escuadrón diez, pero dónde quedaba eso.
Cuando se puso de pie choco sin querer con algo o mejor dicho con alguien.
- Lo siento no fue mi intención…- pero no logró terminar la oración al reconocer a esa persona de haberla visto en otra situación- tú eres el policía raro que le disparó a mi padre y que mi hermano conocía (OVA 2 - "The Sealed Sword Frenzy")- exclamó Karín apuntándolo con el dedo y mirándolo sorprendida.
- ¡Oye! ¿Tú no eres la hermana de Ichigo?... espera un momento, ¡yo no soy raro!- gritó Renji verdaderamente enojado.
- ¡Si que eres raro!, cómo te atreviste a entrar a mi casa de esa forma ¡baka!- exclamó también molesta la morena menor con el puño levantado, dirigiéndose al pelirrojo- los únicos que tenemos derecho a maltratar a mi padre somos Ichi-nii y yo- le reclamó todavía con mirada recriminatoria. Renji estaba totalmente confundido, cómo una niña se atrevía a tratar así a un completo extraño.
- Oye pequeña no te pongas así, solo era una emergencia, nada más- aseguro el pelirrojo con una gota en la cien.
- No me llames pequeña, soy Kurosaki Karín- volvió a remeter la morena menor. En ese momento Karín se dio cuenta de algo- muy bien, Karín, vuelves a ser la misma de antes- se felicitó interiormente al volver a ser la niña temeraria de siempre, pero eso, a la vez, la confundía más al no poder descifrar por qué cerca de Toushiro se comportaba de otra forma.
- Esta bien, ¿Kurosaki san, te parece bien?- exclamó con el seño fruncido el pelirrojo, no sabía por qué esa niña le hacía recordar tanto a Rukia.
- Claro, me parece perfecto- contestó con los brazos cruzados y una sonrisa triunfante en la cara.
- Muy bien, yo soy Abarai Renji, teniente del sexto escuadrón- se presentó con una reverencia.
- Eh, está bien- exclamó la morena sin darle mucha importancia. Esa era la gota que derramaba el vaso para el pelirrojo, cómo se atrevía esa mocosa a menospreciarlo de esa manera, sin duda era hermana de Ichigo- solo una pregunta, ¿sabes donde queda el ala del escuadrón diez?- preguntó ella mirando para todos lados esperando la respuesta para salir de allí los más rápido posible, no sabía por qué ese tipo no le caía muy bien.
- Eh, si por allá- contestó el pelirrojo señalándole el camino.
- ¡Gracias raro!- gritó la morena mientras corría en la dirección señalada, más el pelirrojo se encontraba con los ojos en blanco y con una venita en la cien por la manera en que lo había llamado.
- ¡Mocosa del demonio!- susurró irritado el teniente siguiendo su camino.
En el camino Karín se choca nuevamente con alguien, que también iba corriendo, pero, con destino contrario al de la morena y con una gran torre de papeles en los brazos.
- ¡Auch! creo que definitivamente este no es mi día- exclamó la nueva shinigami sentada en el piso.
- discúlpame, lo que pasa es que los papeles no me dejaban ver el camino y necesitaba llevarlos urgentemente al escuadrón cuatro- se disculpaba el desconocido- déjame presentarme, mi nombre es Kaitsu Ren y soy del escuadrón cuatro- decía el shinigami ayudando a Karín a ponerse en pie.
- Si, esta bien, ya me di cuenta que la forma de darme la bienvenida es chocarme y tirarme al suelo aquí en La Sociedad de Almas- se burló la morena.
- ¿Bienvenida? ¿Qué acaso tu no eres de aquí?- preguntó sorprendido el shinigami.
- Por supuesto que no, preferiría estar muerta antes que usar esos vestidos que usan ustedes cada día- respondió Karín con el seño fruncido estilo Ichigo. El joven no hizo más que reír ante tal comentario.
- ¿Entonces tú no eres shinigami?- consultó nuevamente el joven para estar más seguro.
- En parte- respondió seriamente la morena.
- ¿A que te refieres?- exclamó confundido el joven.
- A que soy humana, pero no se cómo me he convertido en shinigami cuando nos enfrentábamos a un Hollow en el mundo humano.
- ¿Quieres decir que eres mitad humana y mitad shinigami?- preguntó sorprendido por tal descubrimiento.
- Así es, al igual que mi hermano Kurosaki Ichigo- esto último sorprendió aún más al shinigami, si eso era posible.
- ¿Tú eres hermana de Kurosaki Ichigo?- exclamó el joven con los ojos abiertos de la impresión.
- Si, mi nombre es Kurosaki Karín, y vendría a ser una shinigami sustituta como mi hermano. El capitán Hitsugaya me ha traído aquí porque…- pero se quedó callada, no cometería el error de publicar su problema a todo el que se encontrara por delante- mejor déjalo así, ya debo irme- exclamó la morena y luego salió corriendo nuevamente a su destino- soy una idiota, casi le cuento todo a un completo extraño- se recriminaba a si misma cuando sin darse cuenta llegó a su habitación y sin dudarlo se encerró a pensar en sus cosas.
En el mismo lugar donde lo había dejado la morena, se encontraba Ren recogiendo sus hojas dispersas por el piso, pensando en la chica que había salido corriendo sin terminarle la frase que había empezado.
- ¿Qué me habrá querido decir?- se preguntó el joven con el seño fruncido, y terminando de recoger sus hojas siguió su camino.
