¡Hola a todos! ¿Cómo están? Yo aquí un poco apurada, jeje, por eso les traigo el capi y pido disculpas por no poder contestar a sus reviews pero les agradezco enormemente a:

Sofys

annie-sama

Megami-Magic

akane0arwen5

A.C. Akasuna

Y a TyraelMika

Les mando muchísimos besos a todos y les dedico este capi a todos ustedes. Los quiero mucho n_n

Capítulo 18: juntos nuevamente

- Volvió a fallar Abarai san- exclamó con burla el enemigo más sus ojos se abrieron de par en par al sentir una presencia detrás suyo, más todavía se encontraba en el aire.

- Ese era el plan. Es tu turno Ishida- cedió el pelirrojo, mirando hacia la cima de unos árboles donde el peliazul se encontraba preparado para soltar una de sus flechas, y así fue, la flecha se encaminaba hacia Kaitsu y su ruta estaba más que asegurada, esta vez, Ren, al parecer, no saldría de esta.

La flecha se acercaba y Kaitsu estaba cada vez más cerca de su muerte, más en ese momento el cuerpo de Ren desapareció para sorpresa de los allí presentes. Renji al observar a Ishida no pudo evitar abrir los ojos, aterrorizado, al ver al enemigo detrás de este último, listo para terminar con la vida de él, como él quiso terminar con la de Ren.

- ¡Cuidado Ishida, detrás de ti!- exclamó el pelirrojo alertando a su compañero. En ese momento se escuchó desde otro punto cerca de allí un susurro.

- Sabakuto, Clon de arena- y el portador de aquella voz se esfumó como el viento.

Luego, en el lugar de la batalla se ve entre los árboles una sombra siendo atravesada por un elemento filoso, más la oscuridad no mostraba más que dos sombras.

En otra dirección, pero no tan lejos de allí, se encontraban listos para comenzar su batalla nuestro pequeño capitán Hitsugaya y el traidor numero uno del Seretei. Luego de un largo recorrido, buscando un lugar apropiado para llevar a cabo la gran pelea, encontraron un gran descampado, elegido por el peliblanco al tratar de poner a salvo a la morena de cualquier ataque.

- ¿Este es el lugar indicado, capitán?- preguntó con sorna el castaño dedicándole una sonrisa torcida al peliblanco, quien tenía un mal presentimiento, sentía como si el haberse alejado de la morena hubiese sido el error más grande, y así fue como el enemigo delante suyo se lo confirmó- Igual su protegida va a ser nuestra, mi querido capitán Hitsugaya, como ya deberá suponer no vengo solo, y si creía que la mocosa estaría a salvo se equivocó- su sonrisa tenía tanto veneno que el peliblanco sintió como un relámpago atravesándole su ser, nada salía como él esperaba, realmente esta vez estaba actuando por instinto y sus estrategias no tenían ni pies ni cabeza, sus sentimientos hacia la morena estaban haciendo estragos y nublando su razón, lo único que tenía claro era que la morena debía estar a salvo a toda costa y que seguramente por su incompetencia ahora ella estaba en grave peligro.

-Maldito Aizen- siseó Toushiro sintiendo rabia, miedo, y mucha vergüenza por no actuar como se debe, realmente había cambiado al tener a la morena tan cerca y a su cargo, realmente amaba a Karín Kurosaki por sobre todas las cosas.

- Bueno ya no importa, ahora me tengo que deshacer de usted y todo estará bien- su voz era ronca y su mirada brillaba de maldad y sed de muerte.

- Esa frase ya esta quemada Aizen, pero veo que los villanos no han cambiado el libreto aún- una voz a sus espaldas se escuchó y el castaño sonrió satisfecho, realmente esto cada vez se ponía más interesante- Tensa Zangetsu- esclamó el pelinaranja con su Zampakutou preparada para atacar y con su capa negra revistiéndolo, el Bankai se hacía presente- Ve Toushiro, y si le pasa algo a mi hermanita te las verás conmigo- demandó Ichigo mirando fijamente al peliblanco, este último con una mirada tranquila y una mini sonrisa le agradeció con una cabeceada y se marchó con un shumpo.

- Veo que mi oponente ahora eres tu, qué tonto pensar que un shinigami sustituto podrá conmigo, pero aquí todos son unos incompetentes- exclamó nuevamente con una sonrisa de superioridad y ese brillo maniaco en sus ojos.

- Haber si es cierto que este shinigami sustituto no podrá contigo- exclamó con seguridad el pelinaranja saltando hacia su oponente.

Volviendo con Toushiro, este iba con el alma en la garganta al escuchar a Aizen diciendo que la morena había quedado desprotegida, realmente estaba hecho un incompetente al no pensar en los aliados del enemigo pero todo cambiaría al estar nuevamente con su morena.

En el subconsciente de Karín se estaba desarrollando aún una reunión entre la mujer de agua, Namidashiro, y la morena. Todo había quedado claro para la morena, había conseguido el shikai, por consiguiente podía luchar, pero eso no significaba que podría vencer al enemigo, ya que aún le faltaba el bankai. Todo era tan complicado para la morena, sentía que todo iba a acabar mal y que ella siempre sería un estorbo, pero de algo estaba muy segura, intentaría por todos los medios proteger a Toushiro, por más que en ese momento la debilucha fuese ella, lo único que le importaba era que a Toushiro no le ocurriese nada y menos por su culpa.

- Muy bien pequeña, creo que ya es hora que te marches, llámame cuando me necesites que siempre estaré dispuesta a ayudarte, y te vuelvo a repetir, "confía en ti y cree en los que te rodean"- así fue como Karín fue sintiendo de apoco mucho frío, ya no sentía esa calidez que la rodeaba en su subconsciente, de apoco fue abriendo los ojos y estaba aún dentro del cúmulo de hielo. Vio hacia fuera y se horrorizó de ver a Chad y a Yoruichi peleando, más en ese momento no pudo evitar ver a un peliblanco acercándose hacia ella.

- ¡Toushiro!- gritó la morena sintiendo su cuerpo pesado y adormecido por el frío. Toushiro se paró en seco delante del cúmulo y miro a la morena, perplejo, sin poder creer lo que veía, Karín estaba perfectamente y ya había despertado.

- Karín, ¿estás bien?- preguntó asustado el peliblanco viendo una forma de sacarla de allí, pero no podía sino la lastimaría a ella. En ese momento, en que la morena escuchó su nombre ser pronunciado por los labios del peliblanco, sintió la necesidad de salir de allí a toda costa.

Su cuerpo fue rodeado por un riatsu tibio, y de a poco fue moviendo su cuerpo. En su mano derecha se materializó su Zampakutou, con gran deseo de salir invoco su nombre.

- Namidashiro, purifica- su riatsu se incrementó bañando su espada con él y con un giro de muñeca enterró el filo en el hielo haciendo que este se derritiera al contacto. Cuando todo el hielo se hubo derretido la morena sintió su cuerpo pesado y tratando de mantenerse en pie perdió el equilibrio, más ahí estaba Toushiro para tomarla en sus brazos.

-Te felicito, Karín, estás aquí conmigo, juntos nuevamente como acordamos- Toushiro la abrazó posesivamente, dejándola totalmente confundida, más dejándose guiar por sus instintos, correspondió al abrazo.

En el campo de batalla, donde se encontraba Renji, este estaba observando estupefacto a su compañero y detrás de él un cuerpo de arena desvaneciéndose al ser atravesado por la flecha re direccionada de Ishida, este último con un movimiento de su mano había ordenado a la flecha girarse y así atravesar a su enemigo, pero su enemigo no era más que un montón de arena.

- No puede ser, ese maldito nos dejo una copia de arena con su imagen- protestó el pelirrojo. Ishida por otra parte lo miró seriamente.

- Seguramente ese es el poder de su Zampakutou, el verdadero no debe andar muy lejos- y así los dos se encaminaron a encontrar al fugitivo.

Karín y Toushiro aún se encontraban abrazados, este último mostrando un poco de seriedad se irguió y recostó suavemente a la morena contra el tronco de un árbol para que descansara, mas Karín negandose a quedarse sentada trató de ponerse en pie, pero no pudo, su cuerpo aún pesaba y tenía mucho frío.

- Permanece aquí, yo te protegeré- exclamó suavemente el peliblando, depositando su vestidura de capitán sobre el destemplado cuerpo de la morena quien lo miro con ojos agradecidos, más Toushiro solo se dio la vuelta para esconder su sonrojo.

En ese momento el peliblanco se alejó de un salto para ir a ayudar a Yoruichi y Chad pero alguien lo tomó por sorpresa. Kaitsu se encontraba detrás de él y con su Zampakutou en mano.

- Sabakuto, traga- demandó Ren haciendo un círculo alrededor de Toushiro y el piso comenzó a absorber al peliblanco como si de arena movediza se tratase. Karín miraba todo, trató nuevamente de ponerse en pie tratando de ayudar a Toushiro, pero todo era en vano, sus pies eran pesados y tropezaba cada dos pasos que daba, al caer por segunda vez de rodillas gritó con todas sus fuerzas:

- ¡Toushiro!- su pesadilla se estaba haciendo realidad.