¡Hola! acá vuelvo con el capítulo 21, y esto está por terminarse =3.
Espero que les haya gustado el capi anterior así como espero que les guste este. Paso a contestar reviews… n_n
Megami-Magic: Esta vez no quise atrasarme así que acá esta el capi, me encantó que me dijeras que nunca les fallo, me hace sentir bien complacerlos. Y si, la semana antepasada fue un dilema, jeje, pero ya estoy mas tranquila.
Por ahora no se me ocurre otra idea para un fic de bleach, pero seguramente más adelante si tenga alguna. Cualquier cosa les aviso cuando suba el último capítulo de esta historia. Besotes y cuidate mucho n_n
annie-sama: me encanta dejarlos con la intriga, jejeje (soy muy mala u_uU). Espero que te guste, ¡besos! =3.
TyraelMika: Ahora te vas a enterar lo que le dijo, jijiji. ¡Besos, cuidate! n_n.
Bueno sin más que decir los dejo leer. El próximo capi llega el lunes que viene… ¡besos! n_n
Capítulo 21: Nada es lo que parece
En la sala de Karín, la chica en ese momento comenzaba a abrir los ojos. Pudo divisar que estaba en un gran salón blanco parecido al de un hospital común y corriente, pero en este caso los que corrían de un lado a otro eran shinigamis y no enfermeros.
La morena al poder ubicarse en el tiempo recordó todo lo ocurrido con Kaitsu, más un pedido se apoderó de su mente, uno que le había hecho el peliblanco antes de caer exhausta.
- El plan ya está listo, todos los demás van a estar al tanto, tu solo debes hacer tu parte, confío en ti. Tú debes…
En ese momento entró el pelirrojo al cuarto, la morena se desconcentró de lo que estaba pensando para fijar sus ojos en el recién llegado el cual se posicionó al lado de la cama de la morena.
- Veo que ya despertaste, mocosa- exclamó Renji, con una media sonrisa.
- Si ya desperté, cabeza de ají- el pelirrojo cerró un puño listo para utilizarlo, su ceño fruncido no le movió ni un pelo a la morena la cual se encontraba satisfecha con el resultado de su insulto, "él comenzó", pensaba la morena- tengo algo muy importante que pedirte- a este comentario el pelirrojo olvidó su enojo para cambiar su semblante a uno de seriedad y misterio- pero creo que no hace falta decirte a quien quiero que traigas- el pelirrojo ya se encontraba en el marco de la puerta.
- Espera aquí y no te muevas, mo_co_sa- esto no enojó a la morena, es más, la hizo esbozar una sonrisa, se sentía como en casa, a pesar de estar en un lugar totalmente desconocido y, en estos momentos, peligroso, no podía dejar de sentirse como en casa, sobre todo porque la trataban como a una compañera y amiga más.
Karín luego de que Renji se marchara volvió a retomar el hilo de sus pensamientos anteriores, el pedido de Toushiro.
- El plan ya está listo, todos los demás van a estar al tanto, tu solo debes hacer tu parte, confío en ti. Tú debes encontrar la forma de convencer a Kaitsu de que esté de nuestro lado. Yo se que debe estar controlado por Aizen, pero a pesar de todo debe ser una persona buena, también te pido que le devuelvas su zampakutou, podría ser un gran aliado, te prometo que no te hará nada. ¿Estas dispuesta a hacerlo?
- Claro que estoy dispuesta, Toushiro, yo también estoy segura de que Ren puede redimirse, y no lo voy a culpar de nada, es solo un tonto que ha perdido su camino, yo solo lo voy a ayudar a encontrarlo- susurró la morena para si misma. Del otro lado de la puerta un pelirrojo se encontraba apoyado en esta y con una sonrisa en el rostro retomó su camino, debía ir a buscar a Kaitsu Ren.
Toushiro, por otra parte, estaba llegando al lugar donde se alzaba la gran torre de hielo. Su meta era encontrar a Matsumoto y estaba seguro de que estaba allí, y estaba en lo cierto. A unos veinte metros de la gran torre se podía ver a la pelinaranja sin conocimiento. Acto seguido el peliblanco se acercó a su teniente y tomó su torso y cabeza por atrás levantándola, un poco, del piso.
- Matsumoto, responde, ¿puedes oírme?, Matsumoto- pedía el peliblanco una y otra vez tratando de obtener una respuesta. En eso la mujer comienza a reccionar, de apoco fue abriendo los ojos y fijó su mirada en su capitán, mirada cansada que no pasó desapercibida para Toushiro.
- Matsumoto, ¿te encuentras bien? ¿Te inyectaron un tranquilizante, no es así?- preguntó en susurros el peliblanco obteniendo una leve afirmación, con la cabeza, de la pelinaranja.
- No te preocupes, ya estas a salvo, puedes quedarte tranquila- tranquilizó a la mujer el peliblanco, luego retiró un mechón de pelo que molestaba la visión de la pelinaranja y este acto fue agradecido por ella con una mirada de ternura y esta fue devuelta por Toushiro.
Luego desde otra dirección se acercaban Rukia y Orihime, estaban agitadas por el combate que habían llevado a cabo hacía unos minutos atrás.
- Hitsugaya taichou, que bueno que se encuentra aquí, ¿cómo se encuentra Rangiku san?- consultó la pelinegra con preocupación, posicionándose del otro lado del que se encontraba el peliblanco.
- Ella se encuentra bien, solo que está aún bajo los efectos del tranquilizante que, seguramente, le inyectó Ichimaru Gin- explicó Toushiro, aún sosteniendo a Matsumoto- Inoue san ¿puede hacerse cargo de ella, por favor?- Inoue asintió con la cabeza y tomó el lugar del peliblanco.
De repente, al frente de todos, se apreció el castaño traidor. Poseía una mirada de furia pero una sonrisa misteriosa estaba marcada en su rostro.
- Ya veo, muy bien hecho, ya puedes aparecer Gin- exclamó por lo alto, estas palabras hicieron confundir a los allí presentes, más una figura detrás de la morena los hizo comprender, de una forma inesperada, a lo que se estaba refiriendo Aizen. Detrás de Rukia se encontraba Ichimaru, el cual se suponía debía estar congelado, más lo único que había en la gran torre era un gigai con las ropas del peliblanco traidor.
- Maldito…- comenzó a decir Rukia, más fue cruelmente interrumpida por un filo que atravesaba su torso desde atrás hacia delante. La morena, con un corto gemido y escupiendo sangre por la boca, cayó al piso casi inconsciente. De repente un gran grito se escuchó.
- ¡Rukia!- el pelinaranja había visto todo desde el momento en que la morena fue atravesada por la zampakutou de Ichimaru. Su mirada fue mutando de una de tristeza a una de furia incontenible. Escondiendo su mirada bajo sus cabellos naranjas comenzó a retirar su zampakutou y a posicionarse listo para atacar. Luego pasó una mano por su rostro y al levantarlo nuevamente una máscara blanca de Hollow la cubría totalmente.
- Maldito desgraciado, esta vez tu fin no se va a retrazar más, tu pecado fue ponerle una mano encima a Rukia y eso es imperdonable- exclamó, fúrico, el pelinaranja. Su vos de hollow y la furia que tenía dentro lo mostraban temible ante los ojos de sus compañeros, más a los ojos de los traidores era solo un estorbo más. Ichigo no se hizo esperar más y en un movimiento a la velocidad de la luz ya se encontraba frente al peliblanco y con su zampakutou lista para costarle la cabeza.
- Muere insecto- exclamó para luego utilizar a Zangetsu.
Renji ya estaba llegando a la habitación de Kaitsu, en el momento en que iba a entrar la capitana del cuarto escuadrón se asoma por la puerta de la habitación.
- Oh, Abarai san, ¿necesita algo?- consultó, amablemente, Unohana con una sonrisa.
- Unohana Taichou, le pido su permiso para trasladar Kaitsu Ren a la habitación de la señorita Kurosaki Karín, ella necesita hablar con él a pedido del capitán Hitsugaya- explicó, el pelirrojo, mirando al suelo en señal de respeto.
- Está bien teniente Abarai, solo le pido que lo tenga vigilado porque como sabrá es un traidor. Está despierto, pase- así fue como el pelirrojo entró a la habitación y pudo ver al susodicho con una expresión calmada, más algo extrañó se podía notar en su semblante, ¿tristeza tal vez?
- Kaitsu Ren, el teniente Abarai lo trasladará a la habitación de la señorita Kurosaki, debe hablar con ella- avisó, con su habitual tono amable, la capitana Unohana. Como si algo incoherente le hubieran dicho, Kaitsu levantó la mirada confundido y con un rastro de sorpresa en la mirada. Esto descolocó al pelirrojo, quien en un momento de lucidez, luego de tal incógnita, aclaró Ren con un movimiento de cabeza que ya era momento de irse.
Así luego de recorrer el gran pasillo que separaba ambas habitaciones llegaron al cuarto de Karín. Ren se encontraba inmovilizado por el kido, el mismo ataque que había utilizado Rukia el día que conoció a Ichigo, el cual había roto con solo forcejear, para salvar a su hermana.
Al entrar en la habitación de la morena, esta volteo la mirada en dirección a Ren quien solo bajó la mirada, acto que no pasó desapercibido por el pelirrojo y por la morena quien comprendió todo, en cambio Renji no lograba entender.
- Bienvenido Ren, levanta la mirada y no te avergüences, no te voy a recriminar absolutamente nada- Ren levantó la mirada rápidamente sin comprender porque era perdonado tan fácilmente. Renji, por su parte, esbozó una sonrisa recordando las palabras que había dicho la morena anteriormente:
- Claro que estoy dispuesta, Toushiro, yo también estoy segura de que Ren puede redimirse, y no lo voy a culpar de nada, es solo un tonto que ha perdido su camino, yo solo lo voy a ayudar a encontrarlo.
