Nota de autor: Hola a todos mis lectores, nuevos o viejos, espero esten bien y que no les haya causado problemas la pausa en mis otras historias (o la vida, que ahorita esta dificil para ser honesto). Este proyecto sera algo largo pero igual intentare hacer tiempo para mis otras obras.
Mientras, espero disfruten de lo que llevo de esta, y un agradecimiento a DoctorYNot por comisionarme esta historia.
Eran las nueve de la noche y Royal Woods se encontraba a la merced de una tormentosa nevada. El frío había logrado incluso vencer al sistema de calefacción de la casa de los Loud.
Esto para la pequeña bebe que habitaba allí resultaba como mínimo una amenaza; necesitaba una fuente de calor y su manta no daba suficiente abasto, necesitaría de uno de sus familiares.
Por suerte para ella, todos sus hermanos seguían despiertos, así que solo necesitaba de conseguir a uno con quien pasar la noche. La pequeña dejó sus juguetes, amarró su manta cuál bufanda alrededor de su cuello y se fue en búsqueda de ayuda.
Al salir vio la luz salir de las hendiduras de la puerta de su hermano mayor; se detuvo allí y lo pensó por un momento. Lincoln sin duda le brindará ayuda de inmediato, pero considerando todo lo que hace cada día, era mejor suponer que estaría cansado.
Lori o Leni eran una mejor opción, así que fue a la habitación de las Loud mayores a paso apresurado. Antes de entrar ya se escuchaba los cuchicheos del resto de sus hermanas dentro, ¡Incluyendo los de Lori y Leni!
Con una sonrisa en su cara la pequeña Lily entró en la habitación, sin saber de lo que pronto se estaría por grabar dentro de su subconsciente.
Y recordar un detalle específico relacionado con el volumen que se escucha fuera de la habitación.
—Luna, ya estuviste con Lincoln todo el día —Lucy exclamó con un tono por encima de lo usual para ella—. Además, yo ya he dormido varias veces con él, sé que estará cómodo a mi lado.
Lily arqueó una ceja ante el ambiente que la rodeaba.
—Viejo, solo piénsalo por un segundo —Luna respondió molesta mientras frotaba su sien—. Soy mayor que tú, Lincoln pasará la noche más seguro a mi lado.
—Si nos vamos por esas, yo debería ser la indicada. —Lori interpuso.
—Lori, ya Lincoln lleva semanas soportándote desde lo de Bobby —Lynn se metió en la conversación—, dale un respiro.
—Bobby no tiene nada que ver en esto. Literalmente todas queremos que Lincoln no se enferme, solo digo que si es así entonces yo debería ser la que pase la noche con él.
—¡Ah, no! —Ahora era Lola la que entraba en la contienda— Ni siquiera hace tanto frío, lo que todas quieren es saltarse su turno, y les recuerdo. ¡Es mi turno!
Lily miró a su izquierda y derecha, buscando por un lugar donde esperar mientras la pelea proseguía. Lisa era la más cercana, pero tenía sus manos ocupadas escribiendo en los informes que cargaba.
A su derecha, Luan estaba sentada en el suelo, con la espalda descansando en la pared y con una mirada perdida en la pelea. Lily logró capturar la atención de su hermana luego de acercarse un poco.
Una vez llegó a meros centímetros del regazo de su hermana, esta le entregó una sonrisa.
—Hola Lily, parece que nos encontraste en un mal momento. — dijo Luan antes de recoger a la bebe y abrazarla.
—¡Chicas! —Lori atrajo la atención del resto, incluso Lisa por un par de segundos miró por encima de sus papeles —Entiéndanme, dentro de poco volveré a la universidad. Quiero aprovechar el poco tiempo que tengo.
—¡Pues comparte el día con mamá y papá, es mi turno con Lincoln!
—Siempre buscas hacernos creer que es tu turno con él —Lynn aclaró—. ¿Acaso crees que somos tan tontas como para dejarte salir con la tuya?
—La verdad, sí.
Lynn apretó los puños y golpeó sus palmas —tienes suerte que tu cara sea tan valiosa… pero los pellizcos no dejan marcas duraderas. —Añadió con una sonrisa.
Lola de inmediato entendió el peligro en el que se encontraba y tan pronto como Lynn dio el primer paso, esta salió corriendo a la esquina de la habitación. Pronto las dos se encontraban en una persecución.
Y aun así, la discusión original no se detenía.
—Hehe —Luan rió—, es como ver adultos peleando por las tierras de la abuela…
—Pues, Lincoln es nuestro hermano —Leni comentó—, no lo hace eso como que, ¿Nuestra propiedad?
—Haha, estoy segura que les gustaría que fuera así.
—Que, no, Leni no pienses eso —Luna rápidamente aconsejó antes de poner sus manos sobre los hombros de Leni—, está mal pensar así, ¿Entendido?
—Por supuesto que está mal. A la única a la que le pertenece Lincoln es a su querida princesa— Lola declaró en mitad de la carrera antes de ser atrapada por su hermana—. ¡Suéltame bruja maloliente!
Lola logró separarse mordiendo la mano de su hermana, cosa que solo enrareció el fuego dentro de Lynn.
—Ah no, no, no, ahora si te lo ganaste. Voy a dejarte tan fea que ni Lincoln querrá estar contigo.
—¡Solo inténtalo!
Lori y Lana tuvieron que intervenir antes de que las pequeñas se hicieran daño, pero algo de fuerza no iba a detener a Lynn llegado a ese punto.
—Ya suéltame, perdedora.
—Si sigues así te dejaré durmiendo sola a ti—La mayor amenazó—. Nadie debería tener la obligación de compartir cama con alguien tan violento.
—¿Ah sí? —Dijo antes de voltear y fijar su vista en ella— pues ya tampoco veo justo que molestes a Lincoln con todas tus tontas actividades de novios.
Lori por un breve segundo perdió la fuerza en sus manos, pues su sangre dio prioridad a enrojecer sus mejillas.
—¡Solo me está ayudando a superar mi rompimiento!
—Chica, no es normal dejar tanta carga sobre Lincoln. —Luna, que se colocó en medio del conflicto en caso de que alguien lograse soltarse, dijo con autoridad en su tono.
—¿Y acaso tú ves normal ser tan empalagosa con él? ¡Tú ya tienes a Sam! —Lucy le recordó.
—¿Qué? —Luna erigió la postura, sorprendida y levemente ruborizada ante la declaración— Sam no tiene nada que ver en esto.
—Ya lo veo, a este paso seguro que ella no tendrá que ver contigo tampoco. —Lucy inhaló, y luego dio un paso al frente.
—No tengo idea de lo que estás balbuceando pero voy a dejar esto claro —Luna se inclinó hacia adelante y encaró a su hermanita—. Amo a Sam, y nada me separará de ella.
—Entonces, espero que cumplas tu palabra, —Lucy se acercó también ofreciendo sus siguientes palabras entre dientes— Y dejes. A mi Lincoln. En paz.
… Lynn y Lola dejaron de luchar, y pronto el estado atónito fue compartido por el resto. Lucy fue la penúltima en notar el significado detrás de sus palabras y su tono.
Al darse cuenta se cubrió la boca con las manos, tan sorprendida que parte de uno de sus ojos fue visible por unos breves segundos.
—Parece que al fin se dieron cuenta… — Luan suspiró .
Leni que no había seguido por completo la conversación se veía perdida ante el súbito silencio a su alrededor.
—Ahm, como que, ¿De qué se dieron cuenta? —preguntó ante la anterior declaración de Luan.
—Leni —Luan respondió—, tú también quieres ir y dormir con Lincoln hoy, ¿No?
—Sí, pero no le veo problema. Lincoln ya me ha dicho que le gusta estar conmigo, y me encanta cuando se pone meloso, —sin que se diera cuenta, esa declaración hizo que Lucy y Luna apretaran los puños— se vuelve tan tierno que me dan ganas de besarlo por todos lados.
—¿Incluyendo en la boca? —Luan ofreció como remate.
—Por supuesto…
Sus palabras fueron como una segunda bala siendo disparada a los corazones de Las chicas, excepto por Luan. Tal vez se podría atribuir lo que dijo Lucy a un comentario agitado por el estrés, pero el deseo inocente de Leni les había confirmado una verdad que no querían reconocer.
—Efectivamente, —Lisa aprovechó el momento de realización para dejar sus papeles y afrontar la realidad— ya todash she dieron cuenta. Me impreshiona que Luan fuera la primera.
—Se necesita cerebro para ser una buena bromista, sino terminaré como presidente. Ha, ha —Suspiró y tomó una pequeña pausa, sus ojos tanteando entre el suelo y sus hermanas.
Finalmente y luego de otro respiro, admitió:— La verdad es que… soñé con Lincoln hace poco, y digamos que mi broche de flor no fue lo único que mojó mi ropa ese día, heh…
Luan cepilló su brazo con una mano, sus ojos levemente perdidos en la alfombra.
—Se supone que no debería gustarme lo que vi. Pero, bueno, más bien, ya estoy deseando asistir a ese show de nuevo, heh… —Entonces le devolvió la mirada a Lisa— De no ser por ese sueño lo más seguro es que me estaría matando con ustedes para quedarme con el conejo. Ha, ha.
—¿Lincoln?— preguntó Lily, extrañada ante la expresión de desasosiego en sus hermanas.
—No —Lori sacudió la cabeza, su reacción fue una respuesta ante la voz de la pequeña—, no, no. Nos hemos vuelto algo cariñosas con Lincoln, solo es eso. Literalmente no hay nada más y ese es el fin de la conversación. Soy la mayor y yo me quedaré con él esta noch…
Antes de que pudiera terminar esas palabras Lori logró divisar con facilidad el iracundo fuego creciendo dentro de sus hermanas.
—Ah no —Lynn anunció antes de brincar hacia la puerta y cerrarla con cerrojo—, nadie se va hasta que me den una explicación de por qué quiero moler a golpes a Lori, Lola, o cualquiera que se quiera quedar con…
Lynn perdió su concentración por un momento, sus ojos perdidos en otro sitio, en esa posibilidad que con buena intención le dio la felicidad suficiente para forzar una sonrisa temerosa.
—Mi Lincoln...
Algo estaba mal con ellas, pero la pequeña Lily no lograba comprender lo que era. Y por la expresión de las otras, parecía que sus hermanas tampoco comprendían lo que sucedía.
—Shi me lo permiten, luego de varias sheshiones de eshtudio, creo tener una idea clara de nuestra actual shituacion, —A Lisa se le confirió el permiso de continuar casi inmediatamente— Bien, aunque para eshte punto, no hace falta recalcar que exishte algo fuera de lo normal en la forma que vemosh a nueshtro hermano..
—Creo que ya es bastante obvio. —Lana respondió.
—Y guiándome por lo expreshado hoy, parece que ya estamos en el punto donde algunas de nosotras tiene… penshamientos no deseados. O incluso —Lisa acomodó sus lentes—, que alguna ya haya sentido una cercanía hacia Lincoln que se aleja del término fraternal.
Las faltas de palabras y los intercambios de miradas fueron la única respuesta ofrecida a la pequeña genio.
—Entiendo que esh un tema shenshible. Quiero dejar en claro que no neceshitan confirmar mish shospechash, no lash hare pashar por esa vergüenza. Pero shi neceshito que tengan preshente el problema al que nosh enfrentamos. —Lisa dio un paso al frente— Aun no tengo clarosh todosh los puntosh que nosh han llevado hashta aquí, algunosh cambiosh hormonalesh, Lincoln volviéndose más abierto y predispuesto a estar con nosotrash.
Lisa suspiró.
—Me niego a creer que era neceshario tan poco para que nuestros shentimientos por él llegaran a estho. Pero no sheré tan ilusha como para dejar que caigamosh másh bajo —Entonces sus ojos se enfocaron en la hermana mayor—. Lori, a eshte pasho cualquiera de noshotras podría terminar abusando de la bondad de nuestro hermano.
un leve tic nervioso resonó entre las hermanas al escuchar esas palabras.
—Y viendo los registrosh de tus últimash interaccionesh, sholo puedo declarar como ciertash lash acushacionesh hacia ti. Eshtash ushando a Lincoln como pareja shushtituta deshde que rompishte con Bobby.
Lori, ruborizada y algo aturdida ante la fuerte declaración, se inclinó hacia adelante, la chispa en sus ojos renaciendo y en búsqueda de otra pelea. Pero Lisa fue rápida en pedir con un ademán por entendimiento y paciencia.
—No hay neceshidad de alterarshe. Todash, con excepción de la bebé, eshtamos en la misma shituación. O al menosh esho esh lo que puedo shuponer.
—¡Ah vamos, esto es una patraña, mi corazon solo rockea cuando estoy con Sam!
—Y aún ashí te mueshtrash a la defenshiva tan pronto como nueshtro hermano mueshtra cariño hacia otra —Lisa dijo con sus cejas surcadas, una mirada que juzgo en ese momento no solo a Luna, sino a ella misma—. Lo mishmo aplica para todash, y es normal shi she lesh hace difícil entender, yo he eshtado analizhando y regishtrando sus interaccionesh con él deshde hace shemanash para poder ashimilarlo. Con cada día que pasha eshtán…
Lisa pausó, el color de sus mejillas demostrando su relación con el problema.
—Eshtamosh dejando de ver a Lincoln como nueshtro hermano. Todas eshtash peleash, esh nueshtro inshtinto exigiendo que cuidemosh a quien conshideramosh como nueshtra pareja.
Lily se sorprendió segundos después cuando sus otras hermanas soltaron un estruendoso suspiro de asombro. Lastimosamente sus oídos no tuvieron descanso, pues sus hermanas comenzaron a discutir y excusarse; sus voces apilándose dentro de la habitación hasta volverse una amalgama ruidosa y sin sentido.
El ruido además de perturbarla la lastimaba, volviendo su llanto la única respuesta posible para la pequeña. Fue este mismo llanto que atrajo la atención de las otras, permitiéndole a Lisa continuar mientras que Luan reconfortaba a la pequeña.
—Veo que ahora shon conshcientes del dilema en el que nosh encontramosh. Shin embargo, me veo en la neceshidad de dejar en claro el daño que podemosh hacerle a nueshtro hermano shi dejamosh que nuestrash accionesh shigan shu cursho actual.
Lo que siguió fue una larga charla entre hermanas, una que gracias a la hora en la que se efectuó se le hizo difícil a la pequeña de escuchar sin cabecear varias veces.
Pocas fueron las palabras que hicieron eco dentro de la pequeña "Fijaciones anti naturales", "dependencia emocional", "desarrollo arrestado".
Todo carecía de significado para ella, pero hubo algo que si la hizo reaccionar. Al final de la charla, cuando solo los sollozos de Leni hacían sonido dentro de la habitación.
—Entonces… —Lynn suspiró y se rascó la cabeza— ¿Puedes resumirlo? no creo poder recordar todo lo que dijiste.
—En pocash palabrash, nuestrash formash de actuar ponen en rieshgo el desharrollo de Lincoln y shu poshibilidad a futuro de que tenga una familia y relación amorosha shaludable.
—Bueno, después de ese sueño ya me había hecho a la idea de que era un peligro para él — respondió Luan, su característica sonrisa ausente—. ¿Que podemos hacer?
—Por ahora, mantener las distanciash —Lisa respondió con un tono seco—. solo interactuar con él para tareash o quehaceresh, she debe mantener el eshtatus quo y no levantar shospechas. Tan pronto noten alguna eventualidad fuera de lo común tendrán que inventarshe una excusha y abandonar el perímetro.
—¿No podemos solo turnarnos? —Luna preguntó — No estamos tan mal, estoy segura de que ninguna de nosotras quiere hacerle daño a Lincoln.
—No nosh podemosh arrieshgar, no mientrash mantengamosh eshta codependencia hacia nueshtro hermano —Lisa entonces fue a por Lily, quien entre ojos cansados apenas podía mantenerse consciente, y la acogió en sus brazos—. Por el momento sholo la bebé puede eshtar con él.
Lisa se quitó los lentes para limpiarlos con su sweater— En bashe a lo que mueshtren los futurosh resultadosh podremosh planear un cambio de eshtrategia.
—No, no, no, me niego.— Leni dijo en medio de la furia y la tristeza que escapaban de sus lágrimas— nuestras salidas al mall, mis pequeñas citas de juego con él, eso lo puedo aceptar, puedo incluso aceptar que no me ayude más con mis diseños. ¡Pero no voy a tratar a mi querido hermano como si fuera un extraño!
Lori fue a paso apresurado al lado de su hermana y la sostuvo con un abrazo, uno que al principio Leni resistió.
Hasta que notó el temblor en las manos de Lori.
—Leni, Lisa tiene razón.
—¡Pe-pero, Lori!
—Escucha, tu amas a Lincoln tanto como yo, ¿No?
—Pues obvio que si, pero-
—Entonces hazlo por él, para que crezca sano y salvo. Si todas ponemos de nuestra parte estoy segura que resolveremos esto —Lori entonces se separó del abrazo, sus ojos brillosos reflejando la cara de su hermana—. Solo danos algo de tiempo.
Leni respiró profundamente y esta vez fue ella la que dio el abrazo.
—Está bien, lo… lo intentaré. —la furia en su interior lentamente se apaciguó, dando paso nuevamente a las lágrimas.
Lily vio a su alrededor como una presión se había apoderado de sus hermanas, llevándolas al borde de las lágrimas o, en casos como el de Lynn, al de la ira. La pequeña deportista tomó una de las almohadas y se fue a la puerta de la habitación mientras la golpeaba.
—Lynn —Lisa la detuvo, su tono otra vez seco—, no hace falta decir que Lincoln nunca debe enterarshe de lo que deshcubrimos o de la promesha que eshtamos haciendo aquí. Shu naturalezha bonachona le hará creer que eshto esh shu culpa, y de caer allí todo she vendrá abajo con másh rapidesh.
Lynn volteó, su siguiente golpe rompiendo la tela de la almohada —No me malentiendan, estoy molesta por saber que somos las malas aquí. Quiero que quede claro, no me contendré si alguna de ustedes llega a romper esta promesa o a lastimarlo.
—No te preocupes hermanita, es una promesa. —Luan aseguró antes de levantarse, su expresión menos afligida que la del resto— Mientras tanto.
Sabiendo la dificultad que tendría Lily de entender lo que estaba pasando, Luan tomó a Lily y con un tono suave le dijo.
—Lily, hay algo importante que debemos hacer, por el bien de nosotras y de nuestro hermanito… necesitaremos que tú le des todo el amor y alegría que puedas en nuestro lugar. ¿Podrás estar allí para él?
—¿Huh? —La pequeña no comprendía bien lo que pasaba, pero ver los ojos llenos de desesperanza de sus hermanas fue suficiente información para saber que se le necesitaba
— ¡Si, por Lincoln!— gritó con entusiasmo. Ella sería la heroína que sus hermanas necesitaban.
—Ese es el espíritu chiquitín, ¡Por Lincoln! —Luan cantó con una nueva sonrisa en su rostro.
Las hermanas de éstas, si bien aún se encontraban consumidas por las dudas y la tristeza, decidieron unirse al pacto y hacer resonar la energía que la pequeña les ofrecía.
—¡Por Lincoln!
Y como conmemoración a su nueva misión y al pacto entre hermanas, la pequeña Lily durmió con su hermano durante esa fría noche de tormenta.
…
El tiempo siguió su curso y sus hermanas continuaron probando alternativas sin éxito alguno. Para empeorar la situación, las peleas entre ellas se hacían peores con cada intento fallido de afianzar la relación con su hermano.
La primera en rendirse e irse fue Lori, quien gracias a sus contactos y su carisma logró conseguir un puesto como ejecutiva en una sucursal asociada a una mega corporación turística.
Leni continuó haciendo lo que le salía natural: vestidos y complejas construcciones de madera. Fue en una venta de garaje que una diseñadora de renombre reconoció el potencial en sus atuendos y la adoptó como su pupila.
Luna y Luan persiguieron sus sueños, con la primera aventurándose a una gira con un emprendedor entusiasta, mientras que la segunda se fue por un camino menos ortodoxo. Luan se volvió escritora de novelas cortas de comedia slapstick; resulta que sus jugarretas eran mucho más divertidas cuando nadie real salía lastimado. Tiene la intención de conseguir crear un best-seller y, luego de eso, volver al cien por ciento a sus stand-up.
Lynn consiguió una beca deportiva que terminó impulsando su carrera fuera del estado. Actualmente se está preparando para el siguiente mundial de fútbol y se está hospedando en la ciudad. Su padre siempre se asegura de comprar algún producto al que ella le haya hecho publicidad y visitar el gimnasio que ella frecuenta para mimarla unos segundos antes de continuar a su trabajo.
Luego de eso solo quedaban los menores, y entre esos, Lincoln sería el siguiente en irse, al conseguir una beca en la escuela de artes de Ontario en Canadá…
Lucy no tomó nada bien esa noticia. Una mañana de invierno se fue de la casa y, por un largo tiempo, lo único que se sabía de ella era la nota que les había dejado.
"El vacío dentro de mi corazón amenaza con consumirme. Y todo el dolor que siento solo me alienta a cometer lo impensable con tal de erradicar esa oscuridad. Mi querida familia, quiero que tengan presente que los quiero a todos. Estaré bien, solo necesito algo de tiempo para calmar a mis demonios."
No fue sino hasta hace un año que se supo de su paradero. Lucy se había vuelto escritora de novelas eróticas, una bastante popular gracias a su edad, figura, y a un buen publicista que vio potencial en vender sus libros a los jóvenes adultos.
Lily, las gemelas, y los padres Loud se mudaron a la ciudad hace dos años, luego de que él señor Lynn consiguiera fundar su propio restaurante gracias a sus esfuerzos y el apoyo en conjunto de sus hijas mayores y Lisa.
Lo que nos lleva al presente.
Hace poco tiempo que las gemelas viven en sus departamentos separados dentro del mismo edificio que sus padres, teniendo poca comunicación con ellos pero cumpliendo las suficientes expectativas como para permitirse vivir por su cuenta cada una.
Lisa pide reportes diarios a Lily sobre los eventos dentro de la casa, pero sus trabajos la han forzado a vivir dentro de su actual universidad, la MIT en Massachusetts.
Y Lily, bueno ella está a unos cuantos meses de cumplir sus quince años. Su enlace que tiene con sus hermanas se han transformado en pequeños mensajes o saludos entre semana si y semana no.
De las conversaciones escasas que ha tenido sabe que todas sus hermanas se encuentran en la misma situación. Siguen siendo familia, siguen llevandose bien, pero no existe ese mismo apego. y no es por la distancia, con la excepción de Lisa, todas viven en la misma ciudad.
Sabe que algo en el pasado de todas hizo que llegaran a esto, pero los recuerdos son difusos y toda pregunta hecha cae a oídos sordos. En algún momento será capaz de recordar ese algo que necesita hacer para recuperar a sus hermanas.
Pero mientras, tiene a Lincoln, y la promesa que hizo aquella vez. El único recuerdo que se mantiene tan claro como el agua.
Estar allí para él.
