Ya dicen que más vale tarde que nunca. ¿Cierto? Aquí les dejo este super capi. Espero que les guste. GRACIAS A TODOS por los reviews, son un gran sumo bastante sumamente alegria for me. En fin, espero que lo disfruten y gracias por la paciencia.
ciaoo
12- Despedidas:
La bala chocó contra el pecho, haciendo que se cayera para atrás por culpa del impacto. Los cabellos que estaban atados en una cinta roja se soltó, haciendo que su melena larga y de color azulada rozara el rostro pálido y sorprendido de él. Poco a poco el cuerpo golpeó contra el suelo y la sangre brotó de su pecho manchando su blusa y al rededor. Petrificado por lo sucedido tan sólo pudo mirar a la silueta femenina que estaba escondida entre los arbustos apuntando al pecho de él. Por primera vez en su vida no deseo matar a alguien... porque tenía algo mucho más importante que proteger. Gracias al gemido de Hinata pudo volver en sí. Se agacho y la cogió en brazos, corrió por el jardín hasta entrar a la mansión pegando gritos y pidiendo que todo el personal se presentara. En poco tiempo todos estaban ayudado a Gaara a llevar a Hinata al salón para aplicarse los primeros auxilios.
La luz de la sala de operaciones no se apagaba, seguía encendida iluminado aquel pasillo oscuro. Tanto los amigos de Hinata como su novio se encontraban sentados en las sillas, rezando para que los médicos hicieran bien su trabajo. Durante la espera más de uno de los chicos se levantó, pegó una patada en la silla y se marchó corriendo por el pasillo, después volviendo con el rostro mojado y con el puño cerrado. Así paso con todos, menos con Gaara, que se mantenía sentado con la cabeza escondida entre las palmas de las manos y susurrando cosas una tras de otra...
- ¡Te juro que la mato!- bufó Naruto por quinta vez desde que llegaron.- ¿¡Ahora dirás que ella es inocente!- espetó mirando a Temari. Ella tenía los ojos rojos de llorar, las manos temblando y la boca firmemente cerrada para no caer en llanto.
- ¡No le grites Naruto!- reprocho Shikamaru, levantandose de la silla y sentandoce al lado de Temari y acariciandole la cabeza.- shh... no pasa nada. Hinata es fuerte.
A pesar de que él decía eso no se lo creía mucho. La bala le había perforado el pecho y según la primera observación del médico de la ambulancia había tocado algún órgano. Lo peor que se sabía cual de ellos, puesto que la bala le había traspasado el cuerpo...
Sobre la media noche la luz se apagó, las puertas se abrieron y una mujer con un traje verde, se acerco a ellos. Su cara era normal, no tenía expresión y tampoco miró a ninguno cuando comenzó a quitarse la mascara que tenía en la cara.
- La operación ha ido perfecta.- habló con calma mirando a Gaara, que había levantado el rostro de las manos.- como le habían comentado antes la bala le toco el pulmón, pero hemos logrado ponerle un injerto y arreglarle lo demás. Lo único grave que hay que destacar es que ha perdido mucha sangre...
- ¿¡ Y eso que quiere decir!- preguntó Naruto leyendo la cabeza de Gaara.
- Nada, en principio. Pero puede que tarde en despertar.
Sin decir nada más se despidió de ellos y volvió al quirófano. A pesar de que las noticias eran buenas, ninguno de ellos se quedó a gusto hasta verla.
Por la mañana le subieron a una habitación del hospital. El cuarto estaba situado en la parte más alejada de la puerta y la más nueva. Tenía una ventana que daba a la vista a un hermoso jardín, con flores con agradables olores y algún que otro árbol de un vivo color verde. Hinata aún dormía, tenía la piel blanca y la expresión del rostro relajada. Su brazo estaba estirado boca arriba con una vía, donde tenía todos los medicamentos necesarios. La sábana le cubría hasta la cintura, por lo que la camisa del pijama se le veía y parte de la venda que le cubría el pecho.
Por la tarde todo el mundo había visto a Hinata, habían respirado tranquilos y comenzaron a pensar en como actuar a partir de ese momento. Estaba claro quién era el culpable, y después de aquel atentado todos sabían que estaría escondida y preparada para atacar en cualquier momento. Eso era un hecho, que aterrorizaba a todos. Habían decidido dejar en anonimato la localización del hospital donde se encontraba Hinata, puesto que desconocían si habían más enemigos entre ellos. Total Matsuri llevaba muchos años trabajando para ellos, podía haber conseguido poner en contra de los Sabaku a más de uno de sus sirvientes. Por lo tanto el anonimato se iba a mantener hasta que todo estuviera arreglado.
La primera cosa que debía resolver era cómo atacar a Matsuri, o por lo menos localizarla. Por la noche el grupo se dividió: Shikamaru con Temari, Kankuro con Ino. Kiba con Naruto y Gaara se quedaría en el hospital. Habían decidido dejarlo al margen de la operación captura y eliminación. A decir verdad, temían el comportamiento de Gaara al verse nuevamente con Matsuri, después de haber intentado asesinar a la persona que él amaba...
- ...Estoy bien...- habló Hinata con la voz muy suave y débil. Gaara saltó del sillón y corrió junto a ella.
- ¿C-cómo vas a estar bien?- gimió el mientras le cogía de la mano fría y llena de cables.
- Así..-sonrió intentando quitarle peso a la situación.
- Idiota...
Se acercó a ella y le abrazó con mucho cuidado, sin levantarla mucho de la cama y sin tocar su pecho, dónde tenía la gran herida. Pasó la noche despierta observando el rostro ansioso de Gaara, hasta que por causa de la medicina se volvió a quedar dormida. Los días iban pasando y la información no iba llegando. Los atentados hacía la familia Sabaku habían finalizado, pero el pueblo se había vuelto rebelde. Las armas volvían a pasearse entre las calles y las familias estaban aterrorizadas, por lo cual la gente reprochaba y se revolucionaba. Tanto Gaara como los de Konoha sabían que en poco tiempo el liderazgo de Gaara caería y Matsuri habría ganado...
- Esto se está volviendo muy peligroso...-susurró Shikamaru una tarde que le tocaba a el guardia en el hospital.
- ¿Qué crees que no lo se?- respondió Gaara mientras le acariciaba el rostro a una Hinata nuevamente inconsciente.
- Entonces... ¿Qué vas a hacer?
- Supongo que hasta que no acepte vuestras armas no os podéis marchar... ¿cierto?- él asintió.- Entonces.. que así sea.
Todo ocurrió por la noche. El equipo de Hinata iba a finalizar su misión, se limpiaría las manos de lo ocurrido con la Arena y marcharía de nuevo a su ciudad. Esa decisión había sido tomado por el nuevo líder. Shikamaru. Tanto Kiba como Naruto estuvieron de acuerdo de aquel plan puesto que conllevaría llevar armas y un poco de sangre por todo. En una de sus investigaciones habían encontrado el cargamento de las armas de la familia Hyuga en una de las casa de los suburbios. Las cajas estaban protegidas por dos muchachos de unos doce o trece años, que al verlos a ellos salieron corriendo totalmente muertos de miedo. Al parecer Matsuri no contaba con que ellos buscarían las armas tan pronto. La siguiente parte fue cambiar todo el cargamento de lugar y esconderlo en un lugar donde sólo lo conociera Gaara, Temari, Kankuro y ellos. Los demás debían ignorar el paradero de las armas. Cuando todo estaba en su lugar y ordenado Shikamaru le entregó el folleto donde el líder debía firmar y así dejar sellado el trato con los Hyugas. Gaara miró al rostro pálido de Hinata, le beso en los labios y firmó el folleto. Con eso no tan sólo dejaba sellado el pacto, sino también dejaba firmada la despedida...
El médico le dio el alta a Hinata una semana después de el trato, ella no sabía absolutamente nada de lo ocurrido en los días que había estado hospitalizada, y sus compañeros no pensaban decírselo. Por lo menos no ellos.
La semana que daba dos desde su alta Gaara le sujetó de la mano y la llevo al balcón, donde noches atrás habían hablado sobre ellos, sobre su futuro. Aquellas conversaciones que habían sido olvidadas de sus recuerdos por culpa de los atentados...
- Regresa a Konoha.
- ¿Qué?¿Por qué?- quiso saber.
- Tu trabajo aquí ya ha terminado...-se metió la mano en el bolsillo y saco la copia del documento arrugada y firmada.- Tenemos las armas.
- P-pero... el pueblo.. Matsuri..
- Eso no es de tu importancia...-contestó de forma fría.
- ¡Gaara!
La conversación se dio terminada con aquellas palabras salidas de los labios de Hinata. El nombrado dio una vuelta sobre sus pies y salió de la habitación de la joven. Ella se quedó quieta y sorprendida, observando como parte de su corazón se iba con él...
A la mañana siguiente el equipo estaba preparado para volver, con pasaporte en mano, sin armas encima y una sensación extraña en el cuerpo. No era de su agrado marcharse cuando miles de gente corrían peligros, y más si ellos podía ayudar a salvarlos. Pero debía salir de ese lugar. Hinata estaba herida y desconocían si Matsuri la volvería atacar... después de todo ella era el punto débil de Gaara.
- Muchas gracias por todo... Temari.- habló Shikamaru mientras le ofrecía la mano a Temari.
- ¿Enserio que me vas a dar Sólo la mano?
Él suspiró resignado, se acercó a ella y le abrazó, ignorando los reproches de Ino y la molestia de los demás compañeros de su equipo. El momento fue corto y muy tierno. Poco a poco se fueron despidiendo de todos, hasta que llego el momento de la pareja...
- Cuando todo acabe... te iré a buscar.- prometió Gaara y le dio un pequeño y dulce beso en la frente.
Sin más se pusieron en marcha. Dejaron la ciudad a su espalda y no miraron hacía atrás hasta estar subidos en el avión y sobre el cielo. Tanto Hinata como Shikamaru tenían la sensación que dejaban una gran parte de ellos en esa ciudad. Desconocían si los iban a volver a ver, puesto que estaba escrito en el cielo, que esa ciudad se llenaría de sangre y miles de muertos...
Hinata miró por la ventana y deseo que el tiempo pasara de forma rápida... tan rápida que no sintiera el dolor de la ausencia de Gaara. Al llegar a Konoha, en la terminal les esperaban todo el equipo de la empresa Hyuga, y entre ellos una persona realmente desagradable para Hinata...
Su primo Neji, en otras palabras; Su prometido.
Hhhhmmm.. tiene que haber un tercero. A ver votos. ¿Quién prefiere a Neji?¿Quien prefiere a Naruto?
