Eme aquí. Pronto se acabará el fic, posiblemente un capitulo más o dos. No estoy segura, pero espero que les esté gustando como va tomando la historia. ¡GRACIAS A TODOS POR LAS VOTACIONES! En este capitulo se revelará quien es la enamorada de Naruto. Evidentemente lo elegí por la cantidad de votos que hubo por chica en cuestión. GRACIAS POR LOS REVIEWS.

Sin más les dejo con el capi.

ciaoo

14- Farsa:

La espera se hacía larga; mucho más larga que los jóvenes hubieran deseados. El tiempo transcurrían y todo iba cambiando según la temporada del año o momento. Así el cielo comenzó a oscurecer, el aire refrescar y las calles comenzaron a vestir de fiesta. La navidad llegaba, con ello más que palabras relacionadas con matrimonio, hijos, casa o cualquier tema que fuera referente a la unión de ambos chicos. A ninguno le hacía especialmente ilusión escampar aquella falsa noticia, pero sus padres tenían en mente otra cosa y mucho más avariciosa que jamás hubieran pensado...

Las calles se habían vestido con trajes rojos, luces alegres y grandes árboles de navidad adornado con guirnaldas y muérdagos por todo. La pareja paseaba como tenían en su programa por aquellas felices calles cuando de golpe comenzaron a notar que todos los ojos de los aldeanos estaban puestos en ellos. Más de uno se acercó a desearle felicidad y los otros tan sólo le sonreían con timidez y vergüenza. Cada vez que sus codos se rozaban por accidente alguna persona suspiraba enternecido. Aquellas reacciones lo comenzaron a notar justamente dos días antes de las fiestas navideñas grandes. Ninguno de los dos se molestó a comentar que no era de verdad, puesto que necesitaban que no sólo sus padres sino el pueblo entero creyera de su romance. Cuanta más gente engañada tuvieran mejor. Incluso si con ello arrastraban a sus amigos.

Todo parecía marchar bien para ambos, pero algo comenzó a cambiar. Naruto se comportaba de manera ausente, se quedaba mirando al horizonte muchas veces y otras soltaba un pequeño suspiro lastimoso. Como si un perro abandonado se tratara. Los primeros días Hinata lo dejo pasar, pero cuando su padre comenzó a preguntar si se había peleado con él le pareció momento de tomar acción de aquello...

- ¿Quién es?- quiso saber una tarde cuando hacían su paseo usual y normal.

- ¿Quién es quién?- preguntó el rubio confuso por la repentina pregunta de la chica. Ella frunció el ceño molesta poco dispuesta a cooperar si él no lo hacía. Suspiró, se pasó la mano por el cabello miró al cielo y por último habló.- ¿Recuerdas antes de irnos a la misión de la Arena?- ella asintió.- La compañía me envió a espiar una compañía nueva de productos electrónicos que habían abierto a dos aldeas de aquí. Así que fui de misión y conocía una mujer...

- ¡Oh, que sorpresa!- murmuró de forma sarcástica.

- ¿Me vas a dejar hablar o me vas a interrumpir cada vez que sea necesario?

- Hmmm... mejor que vayas al grano.- Naruto negó con la cabeza, le sujetó la mano a Hinata y comenzaron a caminar un poco más alejado de las tiendas.

- Técnicamente tan sólo tenía que esta unas semanas, pero me quedé más tiempo con ella. Era una chica tan dulce, tan simpática... un poco escandalosa. En cierto modo me recordó a Sakura.

- ¿A Sakura?¿Aún la quieres?

- Si y no. Como aún te quiero a ti... ¿entiendes?

La conversación no pudo fluir mucho más, porque algunas personas se paraban a observarlos y a felicitarlos por su compromiso. Al final del paseo Hinata había descubierto que la chica era parecía a Sakura en carácter, algo que le parecía bastante extraño. Sakura, Sasuke, Naruto y ella habían pasado la infancia juntos y conocía a la perfección el comportamiento de ella y sin lugar a dudas era algo muy raro. Y en parte por eso Naruto se terminó enamorando de ella, pero Sakura amaba con desesperación a Sasuke y ambos se fueron al terminar la carrera. No habían sabido nada de ellos, desde hacía tres años. Y tampoco es que le hiciera mucha falta. No quería saber nada de ellos, más bien quería escuchar noticias de la Aldea, necesitaba saber que Gaara estaba vivo y que todo se había calmado. Necesitaba saberlo, para saber cuanto tiempo más debían estar con esa farsa.

Cuando terminaron de pasear por la calle general se metieron en una menos concurrida pero de suma popularidad entre la gente de bajo dinero. Las callejuelas eran pequeñas, estrechas, húmedas y sucias pero si seguías recto se abrían a una hermosa plaza en forma de rectángulo con una fuente al medio y varias tiendas pequeñas. Naruto se quedó observando una embonado. Era la más grande de todas, tenía varias mesas y sillas fuera, un toldo de color rosa, el cartel grande sin letras y algunas cajas a los costados. Como hechizado Naruto se acercó hasta el interior y antes de entrar totalmente se quedó helado...

- ¿Qué ocurre?- le preguntó Hinata.

- ¿Ino?- habló con la voz suave.

Una chica de cabellos largos rubios, de tez clara y ojos azules se volteó al escuchar el nombre. Al ver a Naruto sus ojos se iluminaron y sin dudarlo dejó caer una bolsa con varias flores y corrió hasta abrazarlo. Aquella cálida bienvenida duró el tiempo suficiente para que Hinata se sintiera un poco marginada. Al principio se sintió feliz por su amigo, puesto que aquel saludo decía mucho de quien era la joven y qué era para él. Al pasar unos minutos comenzó a notar que sobraba. Con pasos delicados y suaves salió de la tienda y siguió su camino sola. Las tiendas de vivos colores la llamaban, pero en cada tienda que entraba encontraba algo que le recordara a su amado Gaara y eso la ponía en grave peligro. No podía permitir que todo el esfuerzo que Naruto había hecho por ella se viniera abajo por una súbita depresión. Pero... él ahora estaba con Ino... ¿Qué haría ella en los tiempos libres?¿Sufrir?

Las fiestas navideñas terminaron sin ningún percánce ocasionado por sus progenitores o alguna duda de que ellos supieran la nueva relación que tenía Naruto con Ino. Por parte de Hinata se quedaba días enteros encerrada en su habitación, con periódicos y noticias deseando escuchar algo positivo de la Arena, pero lo más que podían decir los periódicos eran de los muertos que habían habido al final del año y eso no le hacía nada feliz. Una tarde tomo una savia decisión...

- ¿¡Qué vas a trabajar!- gimió su padre mientras se atragantaba con la cerveza.- ¿¡Cómo!¿¡Por qué! ¿Acaso no estás bien trabajando conmigo?

- No es eso padre.- explicó ella con calma.- Resulta que ahora no hay misiones y me aburro mucho. Demasiado. Y Naruto tiene un trabajo a parte de la empresa ¿por qué no puedo yo?

Intentó protestar un par de veces, pero Hinata no le dejaba. Al final de la tarde lo había aceptado y ella se había puesto en marcha en búsqueda de trabajo. No estaba muy segura de que hacerlo, pero cualquier cosa para estar ocupada le serviría.

Pasó un par de semanas hasta que encontró el trabajo digno para ella. En una pequeña escuela donde ella vivía una profesora había sufrido un accidente y estaba en coma, por lo tanto necesitaban una maestra de repuesto. Por suerte ella tenía conocimientos aptos para enseñar. El colegio era acogedor y todo el mundo simpático. Le costó bastante poco adaptarse a ello.

Con su nuevo trabajo y su nueva vida comenzó un año más, deseando desde lo más hondo de su corazón que Gaara volviera a por ella, porque después de todo él se lo había prometido.


Que caca... siempre parece en el OpenOffice mucho más largo ¬¬