¡FELIZ 2011! Espero que hayan pasado unas buenas fiestas y que el año les comience con buen pie. Aquí estoy con el último capitulo. Espero que les guste y gracias nuevamente por seguirme hasta el último capitulo. Les vuelvo a agradecer por los reviews y la ayuda para continuar el fic. Que más que mas... creo que esto es todo. GRACIAS A TODOS.
CIAO
15- Regreso:
La realidad se le fue incrustrando en cada poro de su cuerpo. Las palabras de las enfermeras fueron resonando en el interior de su cráneo una y otra vez. Hasta que un golpe de frío la desveló por completo. ¡Gaara estaba en Konoha! Sin pensarlo dos veces pegó un salto de la cama y corrió hasta la puerta, pero antes de poder hacerlo todo el cuerpo le comenzó a doler, sintió cada cardenal a carne viva, cada costilla rota con más fuerza y como la cabeza le comenzaba a dar vueltas. Si no fuera porque un aparató comenzó a sonar cuando saltó de la cama hubiera caído al suelo redonda. Unas enfermeras entraron a la habitación antes de que ocurriera alguna desgracia. A fuerza y en contra de los deseos de ella la regresaron a la cama, conectaron los cables y le pidieron con palabras amables que se tranquilizara y quedara en la cama. Pero ella no podía, debía saber si todo lo que había escuchado era cierto, necesitaba correr para buscar a su amado. Si era verdad que él se encontraba iría a por ella, pero.. ¿y su padre?
De golpe recordó absolutamente todo. Estaba recostada en su silla, cuando su padre entró y le comenzó a golpear por haber renunciado al trabajo familiar y por ser tan poca hija. Además de los palos normales que recibía cada vez que algún negocio el salía frustrado. A Hanabi no le pegaba. Jamás. Tan sólo a ella. Siempre había sido así, ella recibía toda la ira de su padre. Deseaba tanto que su madre aún siguiera con vida. Ella era como la vaina que relajaba y tranquilizaba a su padre, pero a la muerte de ella toda la ira se vio intocable. Luego una nube de arena apareció y en ese momento ella había perdido el conocimiento. Sí, su Gaara le había salvado ¿y su padre?
¿Cómo está mi padre?- quiso saber mientras miraba a una de las enfermeras.
Pues bien, tan sólo sufrió unos cuantos rasguños y un golpe. Pero lamento tanto que tu casa hubiera quedado hecha una ruina..
¿Mi casa?
Entre mano y mano la enfermera le comentó que una tormenta de arena había derrumbado la casa y que por ello ella estaba ahí, en esas condiciones. Las tripas se le revolvieron al pensar que el causante de eso podría haber sido Gaara. Pero... era imposible. Una persona no podía controlar la arena... ¿o si? Intento no darle más vueltas al asunto y prometió quedarse acostada hasta que se pudiera marchar. Enseguida que las mujeres abandonaron la habitación ella se levantó con cuidado, evitando cualquier movimiento brusco o algo que alterara a la máquina que avisaba a las mujeres. Cuando logró llegar a la ventana la abrió. El cielo estaba oscuro, parecía que se acercaba una tormenta. Se quedó un rato mirando a la lejanía deseando que le dieran el alta o pasara algo digno de admirar. A decir verdad, tan sólo quería salir y correr en busca de Gaara. Todo decía que él estaba en la aldea y que había ido por ella...
El médico que le había atendido era el típico viejo presuntuoso y poco dispuesto a cooperar. Le dio el alta dos semanas después de haber ingresado. Por lo tanto desconocía si Gaara aún estaba en la aldea, si todo había sido un hermoso sueño y se hubiera despertado. Cuanto más pensaba más indignada se sentía. Al llegar a su casa semi destruida contemplo como sus familiares le recibían, incluso el violento de su padre. Tan sólo abrazó a su hermana, primo y a una de las criadas más cercana a ella. A su padre ni le miro. Cuando todos entraron a las ruinas Hinata le pidió una audición a su padre. Se encerraron en el despacho que seguía intacto.
No me voy a casar con Naruto.- dijo con calma.- También voy a dejar la empresa y abandonar la casa.
Posiblemente si no tuviera la certeza que Gaara iba a ir a por ella, jamás se hubiera atrevido a llevarle la contraría a su padre y decir todo lo que sentía. Hiashi con el semblante serio calló escuchando todas las palabras de su hija. Cuando terminó él asintió y le pidió perdón, pero ella no dijo nada. Dio una vuelta y salió del despacho. Observó el hall que aún seguía en buen estado, luego las escaleras partidas por la mitad que separaban de la ala de arriba de la casa. Esa parte estaba perdida, todas sus cosas. Suspiró y camino a la cocina donde estaba el personal, les pidió que le dieran el teléfono. Obedecieron.
¿Señor Minato?- habló con voz dulce al teléfono.
Si, soy yo. ¿Hinata eres tú?- pareció aliviado.
Si, soy yo. ¿Puedo hablar con Naruto?
¡Oh claro!
No tardó mucho a que el rubio atendiera la llamada y le pidiera explicaciones a la joven. Hinata con calma le comentó absolutamente todo, incluido lo de Gaara. Después de darle la información principal le pidió un favor muy personal...
La casa era muy pequeña, de una habitación un salón cocina, un baño y una pequeña habitación para guardar trastos. Estaba orientada en una colina verde, con árboles y la vista de la aldea a lo largo y en otra dirección la salida de la aldea. Era una zona apartada de la sociedad, pero lo suficiente centrada para saber todo lo que ocurría. Las paredes estaban pintadas de un amarillo flojo, la puerta era grande y de color marrón oscuro. Las ventanas cuadradas con un cristal bastante grueso. El resto demasiado poca cosa para poder describirla. Suspiró ante su nuevo hogar y comenzó a limpiar, ordenar y a ponerlo listo para vivir en ella a partir de ese día. El terreno donde ella se estaba alojando pertenecía a la familia Uzumaki. Años atrás ahí vivía un viejecita que se encargaba de cuidar los árboles y animales que antes habitaban, pero hacía poco tiempo había muerto y esa casa se había quedado sola, por lo tanto a los Uzumaki no les importaba prestar aquel terreno. Al principio Naruto se negó puesto que podían vivir en la misma casa- osea en la familiar.-, pero Hinata le negó aquello puesto que pronto se descubriría que ellos no eran novios y que el compromiso era una mentira, además de que a Ino no le haría especial ilusión. Naruto quiso quejarse pero las palabras de Hinata tenían mucho sentido y tampoco le hacía ilusión tener mal rollo con su novia. No en esos días.
Al caer la noche la casita estaba lista, el fuego encendido y la comida hecha. A decir verdad se sentía un poco sola, pero era mucho mejor que estar en una casa donde no se sentía segura. Comió su guiso y luego a la cama. Al día siguiente tenía que ir a la guardería.
Los árboles volvieron a tener frutos, el cielo brillaba en un azul intenso y los animales volvían a rodear la casa donde ella vivía. En general las cosas iban bastante bien. La mayoría de los aldeanos se habían enterado de que los Hyugas y Uzumaki habían roto su compromiso, por motivos de otros amores. También el resto de los compañeros de Hinata se enteraron de que Gaara iba a ir por ella y por ende sus compañeras del trabajo...
Ella comenzaba a perder la ilusión de volver a ver Gaara cuando lo esperado ocurrió. Estaba tendiendo la ropa en su casa, cuando uno de sus alumnos fue corriendo por la colina hasta llegar donde estaba ella. Sin decir nada le sujetó de la mano y la llevó corriendo colina abajo. Entraron en la aldea y siguieron corriendo hasta llegar a la plaza principal de la aldea. En ella había un círculo de personas observando algo. A Hinata se le paró el corazón cuando vio un pequeño remolino de Arena. Se soltó de la mano del niño y corrió hasta el extraño fenómeno. La gente le abrió el paso hasta que se vio centrada en el circulo. El remolino de arena se esparció entre el aire y en medio de ello salió un joven de cabellos rojos y ojos agua marina...
Epilogo:
No era de extrañar para aquellos aldeanos ver pasear a aquella extraña pareja de abuelos. A decir verdad cada día deseaban verlos caminar cogidos de la mano mientras se iban contado a susurros pequeñas historias de amor. La mayoría de los niños pensaban que se trataban de unos ancianos cualquieras, pero los adultos conocían a esa vieja pareja por sus nombres y causantes de la paz de la Aldea de la Arena: Hinata y Gaara.
¡GRACIAS!'ARIGATO!¡THANKS!¡GRACIE MILE! Jojo que bilingue xD
