Bueno, primero que nada muchísimas gracias a todos por sus reviews, siempre eso es lo que motiva a continuar la historia. Lamento no haber podido subir el capítulo antes de navidad, estuve algo ocupada. Pero aquí se los traigo como regalo atrasado, espero que hayan pasado una feliz navidad y les deseo un prospero año nuevo ^^
Eso sí, antes de que lean el capítulo les invito a que se pasen por mi perfil, que he publicado algunas cosillas extras sobre esta historia allí, si les interesa verlas ^^
Sin más, que disfruten el capi,¡ espero que les gusta! ^^
-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.
-Aclaraciones:
—Diálogo—
Pensamientos
Acentuar una palabra
Élite adolescente
Capítulo 3
Despertando el orgullo
El salón entero se quedó atónito, pero más que todo Sasuke. Jamás, jamás en toda su vida una chica le había hablado de esa forma.
Sasuke frunció el ceño, no comprendía del todo bien lo que acababa de pasar ¿Qué le había hecho para que se pusiera como una furia? es decir, le había ignorado, como ignoraba a todas las demás, pero aún así todas quedaban siempre encantadas y embobadas… ¿Cuál es su problema?
Hubo un gran silencio que luego fue roto por el profesor Hatake.
—Este… bueno, supongo que ya pueden irse —en pocas palabras lárguense.
Todos los estudiantes de la clase hicieron caso omiso del hecho que había ocurrido y empezaron a recoger sus cosas para salir del aula.
Hinata recogió sus cosas rápidamente y se acercó corriendo al puesto de Sasuke.
—¿Qué le has hecho a Sakura? —preguntó Hinata sentándose a su lado en el escritorio, pero él inconcientemente se levantó al mismo tiempo.
¡¿Que iba a saber él?! Ni él mismo sabía que le pasaba a esa chiquilla tímida de cabello rosa, sin duda tenía que estar loca, o tener algún problema psicológico.
—Nada —dijo el Uchiha tomando su bolso, y saliendo del aula, claramente enojado para cualquiera que lo viera. Hinata lo siguió.
—¿Cómo que nada? —dijo ella caminando a su lado—, si prácticamente salió hecha una furia corriendo del salón.
—Por favor Hinata, exageras las cosas —exclamó Sasuke enfadado.
—Vamos Sasuke ¿qué le hiciste? —dictó ella obstruyéndole el paso—, ella es muy buena persona, y de lo poco que la conozco me he dado cuenta que no se enoja fácilmente.
¿Buena persona?, Hinata jamás decía eso de ninguna chica de ese instituto, porque en realidad nunca tenía amigas, todas resultaban ser sólo unas interesadas que se acercaban a ella para algún día poder acercarse al Uchiha mayor o tener algún pequeño encuentro oficial con él. Por eso Hinata no consideraba a muchas chicas de ese internado como sus verdaderas amigas, en realidad, según ella, su único verdadero amigo era Neji Hyuuga y eso lo sabía perfectamente el pelinegro, por eso le extrañó bastante su frase.
—No le hice nada —respondió Sasuke con su tradicional expresión fría, dando por terminada la conversación y dirigiéndose al comedor.
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Inner Sakura: ¡Ahhh¡ ¡¿Que haz hecho?! ¿Estás loca?
Si, en verdad lo estaba, estaba loca, pero también muy molesta, enojada. ¿Por qué tan enojada? ni ella misma lo sabía ¿Por qué? si prácticamente casi todas las personas del instituto la ignoraban ¿Por qué le había molestado tanto que Sasuke lo hiciera?
Por que claramente eso no es lo que ella se esperaba, ella esperaba que fuera alguien más inteligente, alguien que no se dejara guiar por las apariencias, alguien callado y misterioso pero a la vez buena personas. Eso era prácticamente lo que ella había pensado sobre el Uchiha durante esos tres largos años, jamás llegó a pensar que fuera igual de idiota y engreído que muchos de los que cursaban en ese instituto.
—Al parecer las apariencias engañan —susurró Sakura y luego suspiró. Había ido a almorzar al lugar secreto que había conseguido pocos días atrás, aquel mirador abandonado y viejo pero con una excelente vista.
Ya que no estaba para nada de humor, no quería conversar con nadie, estaba más que decepcionada, con ella misma por dejarse guiar por las apariencias. Y tampoco quería escuchar todos los chismes y rumores exagerados sobre como había atacado descaradamente al pobre Uchiha en la clase avanzada de matemáticas.
Lanzó un gran mordisco a su pan, y dejó que la brisa pegara sobre su rostro mientras divisaba la hermosa vista desde arriba.
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—¡Hay perdona! —rió sarcásticamente Nanami luego de lanzar
"accidentalmente" toda su comida sobre la ropa de Ino, la cual se puso como una furia histérica provocando que todas las personas que se encontraban en el comedor rieran ante lo ocurrido.
—Eres una…—dijo Ino hecha una furia—. ¡¿Como te atreves?! —gritó desmesuradamente y estuvo a punto de lanzarse sobre ella pero, justo a tiempo un chico alto, apuesto y pelirrojo la detuvo.
—No seas imprudente, Ino —dijo este con voz seria. Ino se quedó callada ante su presencia, sonrió, dejaría que su novio se encargara de la situación.
Gaara observó detenidamente a la chica que ocupaba todos los rumores en el instituto. No había pasado ni un día y ya había uno y mil chismes sobre todos los problemas que había causado aquella mujer. Posó sus ojos sobre los de ella, los cuales eran grises y bastante profundos. La fulminó un tiempo con la mirada, pero la chica no se intimidó en lo mas mínimo. Y sorprendentemente para él, eso a el le gustó bastante.
—Dime…—susurró Gaara en tono serio—, ¿por qué mejor no te vas a armar rollo en el barrio de donde viniste? —dijo con una media sonrisa, todos los presentes se rieron en un pequeño murmullo.
Ella frunció el ceño, lo miro directamente a los ojos y luego sonrió, algo que desconcertó por completo al pelirrojo. La chica de ojos grises se acercó lentamente hasta posarse justo en frente de él, lo observó de forma desafiante.
—¿Te crees muy machito eh? —dijo para sorpresa de todos.
¡Vaya que tenía valor esa mujer! ¡¿Se estaba metiendo con Gaara?! y nadie, pero nadie en ese instituto le sentaba frente a esos chicos.
—No eres más que un muñequito de plástico bebito de mamá —lo empujó fuertemente y luego salió de entre la multitud bastante tranquila. Todos se quedaron callados y mega sorprendidos.
—Uhhh… eso dolió —se escuchó a alguien decir.
Hubo un notable silencio en el que Gaara sonrió de medio lado ¿Qué había sido eso? no supo exactamente que fue, pero aunque pareciera un poco loco que acabara de haber hecho el ridículo enfrente de todo el instituto, le había gustado bastante su actitud segura, tal vez demasiado, pero no lo demostró mucho.
Ino estaba hecha una furia. Enojada, agarró con bastante fuerza a su novio para movilizarlo a la mesa donde comían, él aún seguía en estado de shock.
—¡Hey! ¿Qué ha pasado allí? —gritó Naruto sonriente luego de que se sentaran Ino y Gaara en la mesa.
—La muy arrabalera, ¿ya saben? la nueva —dijo Ino más que furiosa, molesta y enfadada—, se ha atrevido a insultar a Gaara ¿pueden creerlo? —gritó con un tono bastante exagerado. Gaara cruzó los brazos y rió un poco para sí.
—Bueno, aunque el chico no parece muy dolido —interrumpió Kiba frunciendo el ceño.
—¡Claro idiota! —exclamó Ino encarando a Kiba—. Porque obviamente a Gaara no le afectan los insultos de una poca cosa como ella.
—Ino —Kiba posó su brazo sobre el hombro de ella—, ¿por qué no te lanzas a la papelera? —propuso este riendo, y los demás rieron a la par—, digo, le harías un favor a todos en la mesa, además, tus fachas van bastante bien con la basura —pronunció entre risas.
—Suéltame —gritó Ino—. Eres un imbécil.
—Y tú una hueca —respondió de forma seria. Ino no le respondió, sólo le sacó la lengua.
—Parece ser que todas las rechazadas del colegio se están rebelando este año —interrumpió una pelirroja con lentes.
—¿A qué te refieres? —preguntaron Ino y algunas otras porristas que se encontraban paradas alrededor de la mesa, ya que no había puesto para todos pero eso no les impedía estar allí, cerca de Sasuke y los galanes, todas sonrojadas.
—¿A qué no te enteraste? —dijo la pelirroja —, resulta ser que la nerdita ¿sabes? la pelo de chicle esa que va en tu curso, pues, parece ser que insultó a Sasuke-kun —el aludido volteó la mirada hacia otro lado, estaba claramente harto de las idiotas con las que compartía mesa, no hacían más nada que hablar y chismosear de cosas que a nadie le importan.
—¡¿Que?! —gritó la rubia—, ¡¿la frentona?!
—Son unas exageradas las dos —exclamó Hinata luego de levantarse de la mesa—, no ha pasado nada de eso —dijo y entonces abandonó la mesa, mientras algunas porristas maldecían a la Haruno por ser una cualquiera que insultara a Sasuke-kun.
—¿Qué le pasa a Hinata? —preguntó Naruto a Neji, mientras Ino y Karin hablaban y chismoseaban. No entendía por qué Hinata se había marchado ya que no había prestado la más mínima atención a la conversación, ya que estaba devorando su preciado ramen.
—No lo sé —dijo Neji sin prestar atención luego de suspirar y pararse de la mesa.
El Uchiha hizo lo mismo que su hermana, estaba ya harto de las idioteces que hablaban las huecas esas. Ya ni era posible comer en paz en ese instituto.
—¿Qué pasa teme? Ni siquiera haz comido…—Sasuke no le respondió, sólo le envió una mirada enojada y se largó.
¿Qué les pasaba a todos ese día?
&~ ** * ~ &
Sakura caminaba con despreocupación por el sendero, era la hora de la práctica de fútbol, a la que ella siempre asistía casi todos los días luego de almorzar y observaba detrás del mismo árbol a la misma persona. Obviamente no tenía muchas ganas de ir, pero decidió al final echarle un vistazo ya que su Inner la había convencido de sólo mirar un ratito.
Sakura se dirigió al bosque que daba siempre a los alrededores del campo de fútbol, se acercó siempre al mismo árbol y observó detenidamente. Allí estaba, corriendo alrededor del campo, a la cabeza de todos los jugadores, lo miró detenidamente, era muy apuesto, lástima que fuera un idiota.
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Nanami se recostó con tranquilidad en el césped, al fin paz. Se había escondido entre los árboles del bosque para escuchar música con su Ipod. La música siempre la relajaba y eso era precisamente lo que necesitaba a esas alturas de estrés, relajarse.
Pero de repente hubo algo que la llamó la atención: la chica de pelo rosado con la que compartía habitación, estaba escondida detrás de un árbol observando a los chicos que jugaban fútbol en el campo.
Sonrió, que patético. Había visto muchas cosas tristes en su vida, pero sin duda, esa era la más patética de todas. Se acercó a donde estaba ella.
Sakura se sorprendió al ver como se paraba a su lado.
—Te ves realmente ridícula escondiéndote detrás de un árbol para ver a alguien— se sinceró Nanami con crueldad.
—Puede…—dijo Sakura de forma triste.
—Escucha —dijo ella compadeciéndose de la chica—, no pierdas tu tiempo con esos niños mimados, son unos idiotas, viven de la apariencia y el dinero y no pueden ver mas allá de eso, es una pérdida de tiempo.
—Puede ser —dijo Sakura—, pero tu piensas eso de todo el instituto y tal vez no todos sean así, si no te das la oportunidad de conocer a alguien sólo por que lo juzgas por su apariencia, estarías haciendo exactamente lo mismo que crees de ellos.
Nanami se quedó callado, era razonable lo que había dicho…
—Tal vez —respondió la castaña—, pero lo dudo mucho, puede que sólo uno de cada cien idiotas que estudien aquí sea diferente.
—Bueno —sonrió Sakura—, entonces ¿no crees que vale la pena por lo menos darse la oportunidad de conocer a uno de cada cien idiotas?
—No perderé mi tiempo por que pronto saldré de esta cárcel —dijo Nanami mientras bostezaba y agarraba su bolso—, aún no sé como, pero encontraré la forma.
—Si, claro —rió Sakura.
&~ ** * ~ &
Los siguientes días pasaron igual que siempre, como todos los años. No había hablado mucho con Tenten en las últimas semanas, ya que ni sus clases concordaban.
Era miércoles. Sakura suspiró nuevamente antes de entrar otra vez en esa semana a su clase de matemáticas avanzadas. La chica se sonrojó como un tomate al entrar, ya que todas las miradas estaban clavadas en ella, lo que provocó ponerla completamente nerviosa, hacerla resbalar y caer como una torpe. Muchos se rieron pero hubo un chico pelinegro que la ayudó a levantarse.
—¿Estás bien? —sonrió el chico, agachado en cuclillas junto a ella. Sakura nunca lo había visto antes.
—Si —dijo casi sin aliento, era bastante guapo—. Este, etto — susurró nerviosa—, muchas gracias —sonrió de oreja a oreja mientras algunos aún seguían riendo.
Sasuke frunció el ceño ante aquel hecho.
Vaya que es torpe, pensó el Uchiha.
Bueno, al menos su sonrisa era muy bonita, pero eso no le quitaba lo ridícula, nerviosa y sonrojada que estaba… como miraba al idiota de Sai.
Hmp…así que a mí me odia, pero si le gusta ese imbécil, sin duda está loca, pensó el pelinegro luego de reír un poco en un murmullo casi imperceptible, pues la torpe intentando pararse volvió a caerse de nuevo en el suelo, al final Sai la tuvo que ayudar.
—Y dime ¿cómo te llamas? —preguntó el chico.
—Sakura Haruno —respondió ella en un tono completamente infantil, el chico sonrió.
—Mi nombre es Sai —le extendió la mano—, mucho gusto Sakura.
—El gusto es mío —musitó ella con una preciosa sonrisa de oreja a oreja.
Hinata, que estaba atenta presenciando la escena, suspiró, ¡se veían tan monos! a ella siempre le había encantado presenciar escenas de romance, era tan encantador.
—Muy bien, tomen asiento —interrumpió Kakashi recién llegando al salón.
Sakura se tensó ante su comentario, volteó un poco para conseguirse con la mirada completamente enfadada del Uchiha, todo el cuerpo le temblaba con sólo verlo, se le acercó un poco y se sentó junto a él, este no se inmutó en lo más mínimo.
El profesor comenzó a explicar la clase con bastante detenimiento y ambos prestaron atención ignorándose, como si nada pasara.
—Muy bien, ahora quiero que hagan este taller en equipo. —el profesor empezó a entregar unas paginas y Sakura se tensó.
—¿No puede ser individual? —preguntó Sakura en un murmullo, luego que le entregaran la pagina a ella.
—No, señorita Haruno. — respondió el profesor con algo de obstinación en su voz.
Sasuke se enojó por completo, pues, había escullado lo que ella había dicho… es decir ¿Cuál era su problema con él? él no muerde después te todo, es un poco arrogante, ¿pero eso qué importa?, ¿tiene eso alguna importancia?
¡Bah! Bufó, sólo era una nerd con complejos.
—Hmp — "dijo" enfadado quitándole el papel de las manos.
—No dejaré que lo hagas tú solo —exclamó Sakura interviniendo ante su brusco arranque.
—Muy bien, yo haré la cuatro y la tres, y tú la dos y la uno —murmuró Sasuke autoritariamente, sin ni siquiera voltearse.
Sakura aceptó su propuesta y se volteó para mirar a otro lado mientras el terminaba de escribir. Se sentía inevitablemente nerviosa, se podría definir que bastante perturbada con él al lado, sin embargo, sacaba fuerzas no sabe de donde para responderle y hacerle frente al chico.
Él terminó en menos tiempo de lo que se esperaba, y le entregó la página con bastante silencio a Sakura, ella asintió, tomó su lápiz y empezó a escribir y resolver los problemas.
Que torpe, pensó. Su letra o mejor dicho, sus garabatos, desentonaban por completo con la hermosa y sofisticada letra de Sasuke. Terminó en un tiempo un poco más largo y cuando ya se disponía a entregar el trabajo fue detenida por Sasuke con el brazo.
Ella inmediatamente se puso nerviosa justo cuando él le agarró, entonces se sentó nuevamente.
—¿Qué? —preguntó con fastidio.
—Revisaré si están correctos —exclamó en una orden arrancándole el papel de forma bruta.
—Por supuesto que están bien, no tienes que revisarlos —dijo ella.
—Hmp — "dijo" Sasuke ignorando por completo su comentario.
—Eres insufrible —murmuró Sakura ordenando sus cosas. Este rió en un murmullo—, haz lo que quieras —se rindió ella tomando su bolso e ignorándole.
—Si —respondió él con diversión—, cuidado te caes al salir.
La chica se molestó por completo y empezó a salir del salón sin prestar atención a los murmullos de sus compañeros.
—Señorita Haruno —dijo el profesor Kakashi—, ¿acaso piensa hacer eso todos los días…? —fue interrumpido por el enorme portazo que la Haruno provocó, y luego suspiró. Vaya que era difícil.
Hinata al ver la situación tomó su bolso y salió para averiguar que le pasaba a Sakura…
—Señorita Uchiha ¿a dónde…? —pronunció Kakashi antes de ser interrumpido por el fuerte portazo que produjo la menor de los Uchiha.
El profesor Hatake suspiró pronunciadamente y luego miró a todos sus estudiantes
—¿alguien más quiere salir corriendo de la clase?
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—¡Sakura! —gritaba Hinata para alcanzar a su amiga— ¿Sakura estás bien?
—Hinata —dijo Sakura sorprendida— ¿Por qué te saliste de clases?
—¿Por qué saliste tan enojada? —respondió ella ignorando su pregunta— ¿mi hermano te hizo algo?
—¿Tu hermano? —preguntó de forma tediosa mientras retomaba su caminata—, no, para nada —ironizó.
—Sé que mi hermano puede ser un tremendo idiota Sakura— se explicó la pelinegra caminando detrás de ella—, sólo tienes que darle tiempo—rió frenéticamente.
—¿Tiempo? —exclamó la pelirrosa con diversión—, un coscorrón por la cabeza es lo que le puedo dar.
Hinata rió bastante ante su comentario, llevaba mucho tiempo, tal vez demasiado tiempo, desde que concordaba con una compañera sobre lo borde y poco tratable que era su hermano con las personas. Le sorprendía lo peculiar y única que resultaba ser Sakura al no quedarse iluminada sólo con el físico de Sasuke, sino que veía mas allá, veía su personalidad.
—Oye Sakura ¿te gustaría que nos reuniéramos el domingo para hacer el trabajo de mates juntas? —preguntó Hinata emocionada, le caía bastante bien Sakura.
Sakura se quedó en shock por un rato y luego respondió.
—¿A mí? —se quedó quieta. No podía ser cierto que Hinata quisiera entablar amistad con una perdedora como ella, es decir, era Hinata Uchiha, la chica más popular y codiciada de todo el instituto, tenía amigos por montón.
—Si, a ti —dijo sonriente—. Es que me caes muy bien ¿sabes? Eres la primera que no babea por mi hermano.
Literalmente, pensó ella, ya que llevaba tres años babeando por él antes de conocerlo, pero eso no lo sabía la pelinegra.
—Bueno, me parece bien —sonrió Sakura aceptando su invitación.
Entonces sonó el móvil de Hinata. Y sacó a relucir su precioso blackberry color fucsia, cubierto de diamantes blancos. Sakura se quedó con la boca abierta al ver semejante celular. La pelinegra respondió el móvil.
—¿Qué pasó Neji? —preguntó Hinata como siempre con una sonrisa.
—¿Hinata, dónde estas? —preguntó el pelinegro.
—Estoy saliendo de la clase de mates, en el edificio 'C' — respondió—. ¿Por qué? ¿Pasó algo?
—No, no pasa nada —dijo él más tranquilo—, es sólo que ya te hice el favor que me pediste.
—¿Enserio? —sonrió de oreja a oreja—, Neji eres un amor.
—Si te pasas por aquí, por el gimnasio te los daré y luego de la práctica te acompañaré a entregarlos.
—Gracias Neji, no sabes cuanto te lo agradezco, entonces voy para allá. Bye, te quiero.
—Bien, también te quiero —respondió el aludido y luego ambos trancaron.
—¿Pasó algo? —quiso saber Sakura.
—Ya lo verás —dijo ella sonriente mientras se iba corriendo—, luego te digo ¡nos vemos Sakura! —gritó saludando con la mano mientras se iba.
Sakura suspiró, de seguro Hinata llevaba una vida bastante emocionante y divertida en ese instituto, bueno, por lo menos más emocionante que la de ella, de seguro que si. Entonces le llegó una pequeña esperanza al corazón, al menos había hecho cosas distintas aquel año, había pasado cosas diferentes, claro, no tan alentadoras, pero diferentes. Había entablado conversación con otros compañeros del instituto, había hecho un poco de amistad con Hinata Uchiha, y le había dirigido la palabra a su amor platónico de toda la vida, aunque las cosas no resultaran como ella esperaba. Y también había olvidado lo mas importante, había conocido a un chico bastante guapo y educado en la clase de mates, su nombre es Sai, que simpático era, pero también era un poco imposible que le prestara atención a una persona tan torpe y nerd como ella.
—¡Oye, tú! —Sakura se volteó, entonces se encontró con un grupo bastante amplio de porristas enfurecidas que la miraban de arriba abajo.
—Este…—susurró Sakura tratando de huir de sus miradas amenazantes.
—¡No te hagas la tonta! —le habló una rubia que no poseía el uniforme de porrista. Entonces se dio de cuenta que no eran sólo porristas, también se trataba de otras chicas.
—¿Cómo te haz atrevido a insultar a Sasuke-kun? —gritó una de las chicas enfurecida.
—Este… yo— Sakura se quedó quieta.
—Sabemos perfectamente lo que hicisteis, somos del club de fans de Sasuke-kun y venimos a hacerte pagar —gritó una que estaba aún más enfurecida.
Entonces todas las chicas la acorralaron a una pared, y empezaron a golpearle, jalarle el cabello y arrancarle las ropas. Sakura estaba hecha un lío pero no podía escapar de allí, eran demasiadas. Entonces le tomaron su bolso y empezaron a sacarle las cosas.
—No… ¡Mi diario no! —gritó Sakura mientras lloraba y se tapaba, la habían dejado en sostenes, esas tías eran unas animales y lo peor es que no había absolutamente nadie en el pasillo. Pero definitivamente no perdonaría que alguien leyera su diario.
—¿Qué? —rió la que tenía el diario en mano—, ¿no me digas que te da miedo que leamos tus secretos?
—Por favor —dijo Sakura agachada, llorando en el suelo. Miles de lágrimas caían de sus ojos—, por favor, no lo hagas —todas las chicas rieron ante su comentario.
Entonces, cuando la chica que poseía el diario estaba apunto de leer la primara palabra…
—¡Alto! —se escuchó gritar una voz masculina a lo lejos.
Bueno, espero que les haya gustado *-* dejen algún comentario y denme su opinión porfis. ¡Feliz navidad y prospero año nuevo! Nos vemos en el próximo capítulo ^^
