Bueno, aquí está mi regalo antes de año nuevo *-* espero les guste este capítulo. En verdad, miles de gracias por todos sus comentarios, están muy lindos *___* si se pasan por mi perfil verán algunas imágenes sobre este capítulo ;D

En fin, disfrútenlo, espero les guste ^^

-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.

-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.

-Aclaraciones:

—Diálogo—

Pensamientos

Acentuar una palabra


Élite adolescente

Capítulo 4

Reflexiones

—¡Naruto-kun! —se escuchó gritar con desesperación a una chica. El rubio se volteó alarmado para ver a una pelinegra bastante encantadora acercársele, no le conocía pero igual le sonrió.

—Hola —dijo él con una sonrisa de oreja a oreja. Ella se sonrojó por completo y luego gritó.

—Lo siento —dijo luego de darse cuenta que parecía una loca acosadora—Toma —dijo la chica inclinándose y extendiendo los brazos para entregarle lo que parecía ser una carta, era dorada y tenía un corazón.

Naruto al percatarse de lo que le entregaba la chica, lo tomó con amabilidad y luego sonrió. El chico era increíblemente amable con todos.

—Gracias —murmuró sonriente—, eres muy amable.

—¡Kyaaa! —gritó la chica sonrojada y luego lo abrazó, para sorpresa del rubio.

Hinata que se encontraba a lo lejos observando. Apretó los puños fuertemente. Odiaba ver eso, y lo peor es que lo veía a diario. Todos los días una candidata nueva se presentaba para declararle sus sentimientos al rubio. Y lo peores que él era amable con todas, y las rechazaba, era verdad, gracias a dios, ¡pero a todas las trataba bien! tan bien como la trataba a ella y eso le enojaba tanto, que se ponía roja de la rabia.

¡Y algo aún peor era que ella tenía que mirar a lo lejos y quedarse completamente callada! No podía gritar, no podía recriminar, ni mostrar ningún indicio de celos ¿y por qué? Pues por que incluso de todas las chicas que se encontraban en ese instituto babeando por Naruto Uzumaki, ella sería la que tendría menos oportunidad de todas, si, así era, puesto que ella era a la que él veía como una hermanita que nunca tuvo.

La hermanita menor de mi mejor amigo, pensó con remordimiento lo que de seguro decía el rubio para representarla. Una leve lágrima corrió por su mejilla ante la ironía.

Naruto había tenido numerosas novias en ese instituto, y ella las había odiado a todas en silencio, sin poder demostrar nada.

Ya cansada de ver la escena frente a ella, la chica salió corriendo hacia el gimnasio para que nadie lograra verla llorar…

&~ ** * ~ &

Naruto sonrió luego de despedirse de la chica y después suspiró ¿Por qué no podía gustarle alguna de ellas? Es decir ¿Por qué todo tenía que ser tan difícil? ¿Por qué tenía que gustarle tanto la persona menos indicada de todas?

Se había dirigido ese día -decidido a encontrarse con su mejor amigo luego de que él saliera de su clase de matemáticas- a pedir su consentimiento para estar con ella…

Sasuke, verás, este… últimamente me ha estado gustando tu hermana, no así no, es demasiado rápido.

Teme le voy a caer a tu hermana ¡quieras o no!, No ¡será para que no salga vivo después de eso!

Este Sasuke, tu hermana es un chica encantadora, a demás de inteligente, bella y buena persona, por eso deberías saber que a cualquier idiota como yo le puede gustar, no, no, no.

Sasuke, estoy enamorado de una niña pelinegra que se llama Hinata y se apellida Uchiha, esta es la más estúpida de todas.

¡¿Por qué le costaba tanto aquello?! Es decir, sabía exactamente lo sobre protector que era su mejor amigo con Hinata, tanto, que cuando ella empezó a tener una relación con Kiba, ambos se pelearon, y tuvieron constantes confrontaciones, muchísimas, no se hablaron por mucho tiempo, hasta que volvieron a dirigirse la palabra, pero nunca llegó a ser lo mismo entre Sasuke y Kiba…

Naruto quería mucho a su mejor amigo, eran como hermanos, amigos desde que tenía recuerdos, desde que nació prácticamente. Y él de verdad no quería dañar una amistad de años por un simple capricho, pero ¿en verdad era sólo un capricho? Llevaba bastante tiempo enamorado de ella. Él no estaba seguro de si era amor, o sólo le gustaba, pero ¡casi un año! la había tomado en cuenta todo el tiempo, y celando constantemente a todos sus novios como los odiaba, sobre todo los que le habían hecho daño, recordó perfectamente que le había partido la cara a alguno de ellos sin que los Uchiha se enteraran.

Y luego estaba Kiba, uno de sus mejores amigos que logró estar con ella, que no había sido tan cobarde y le había declarado sus sentimientos, pero luego vinieron las peleas entre amigos, y él se vio a si mismo peleando igual con Sasuke si le declaraba sus sentimientos a Hinata.

Se había decidido esa tarde luego de que Hinata terminara con Kiba, había tenido un conflicto constantemente en su interior, entonces decidió que le pediría consentimiento a Sasuke para estar con ella, lo cual sabía que iba a ser difícil.

Conocía muy bien a su amigo, tal y como él lo conocía a él. Y ambos en sus años de secundaria, cuando estaban mas inmaduros, habían sido… por así decirlo unas ratas con las mujeres, ellos mismos se habían aprovechado de su popularidad, de tener de donde escoger a quien quisieran y ¿Por qué no? Tener cinco a la vez, seis, tal vez siete incluso. Ellas no se molestaban con tal de pasar un rato placenteroy por supuesto ganando mucha fama y popularidad. Esos pensamientos nunca habían cambiado en Sasuke, por lo que no permitiría que sus amigos se acercaran alguna vez a su hermanita pequeña.

Suspiró cansinamente mientras caminaba lentamente a través de los pasillos del edificio el cual estaba vacío, de seguro Sasuke ya se había ido a la práctica de basket, pero no perdía nada con echar un pequeño vistazo para ver donde se encontraba…

—¡Por favor! —escuchó gritar a una chica que lloraba desesperadamente en el pasillo, logrando que el rubio levantara la mirada y volviera en sí—. Por favor, no lo hagas —suplicaba la chica entre sollozos, estaba rodeada por un grupo de mujeres que poseían restos de telas y algunos cuadernos rotos en mano, parecía ser que una tenía una especia de cuaderno el cual estaba apunto de leer.

¿Qué está pasando? no sabía que era, pero reconocía bien a esas locas, todas eran algunas de las sicópatas que formaban parte del club de fans de Sasuke, y reconocía a algunas ya que se la vivían persiguiéndole todos los días. Esto no estaba bien, habían dejado a la pobre niña casi desnuda, le habían roto de forma salvajes sus ropas y esta lloraba como una bebe tendida en el suelo al ver lo que se aproximaba.

El rubio no lo pensó más y corrió hacia la escena.

—¡Alto! —gritó fuertemente al ver lo que se aproximaba.

Todas las chicas voltearon alarmadas a ver de quien se trataba, y luego hubo un estado de shock para todas las presentes excepto para Sakura, que aún lloraba escondiendo su cabeza entre sus rodillas.

A todas las presentes se les cayeron los objetos de las manos.

—¿Qué sucede aquí? —preguntó Naruto frunciendo el ceño, tan serio y enojado que logró matar de miedo a casi todas.

—Naruto-kun…nosotras… —intentó hablar una rubia que al parecer lideraba al grupo de chicas, pero no pudo terminar la frase.

—¿Qué significa esto? —volvió a preguntar él más enojado de lo que estaba. Como odiaba a ese tipo de mujeres, parecían animales en vez de seres humanos.

—Es que ella y Sasuke-kun…—trataban de explicar algunas.

El rubio se enojó al ver la situación y ver como habían prácticamente destrozado todos los útiles escolares de la niña que aún lloraba.

—¡No quiero sus explicaciones ya! —ordenó el chico— ¡quiero que desaparezcan ahora mismo! —gritó fuertemente.

—Pero…nosotras…

—Ahora —dictó este frunciendo el ceño y mirando directamente a la que había intentado desobedecerlo.

Algunas agacharon la cabeza al chico y salieron en silencio, casi corriendo del pasillo. El chico les dedicó una fulminante mirada mientras se alejaban y luego puso toda su atención a la chica que aún sollozaba en el suelo, se agachó levemente y luego le habló.

—Tranquila —susurró él posando la mano en la barbilla de la niña.

Curiosamente tenía el cabello rosa y unos ojos encantadores, ella pestañeó un poco de forma muy infantil pero a la vez adorable y luego se empezó a secar las lágrimas con las manos. Naruto la observó con cuidado, tenía una mirada angelical, tal vez sería una alumna de segundo año o de tercero, ya que se veía algo pequeña.

—Mi diario…—dijo en un susurro.

—Tranquila —repitió— ¡aquí esta! —dijo él luego de levantarse mientras elevó en su mano lo que parecía ser su diario.

Ella se levantó sorprendida para ver que todas se habían ido, pestañeó levemente y luego sonrió un poco sin que las lágrimas dejaran de caer, sin entenderlo empezó a llorar aún más.

—¡¿Qué sucede aquí?! —gritó una voz penetrante y seria que ya conocían. Ambos se voltearon para ver de quien se trataba, y se sorprendieron al darse cuenta de que era Sasuke.

Sakura abrió los ojos, y no pudo evitar sorprenderse al verlo.

—¿Qué le hiciste a Haruno? —habló con cólera. A Sakura se le erizó la piel al escuchar su voz de enojo dirigida a Naruto, era tan penetrante que casi sintió miedo al oírlo.

&~ ** * ~ &

Hace aproximadamente 8 minutos…

Sasuke se recostó más sobre su asiento reflexionando, y luego sonrió. Estaba completamente solo en el salón de clases, no sabía por qué, sólo había visto como todos habían ido desalojando poco a poco el aula, pero él no tenía ganas de salir. Siguió sonriendo.

¡Eres insufrible!, se le venía a la cabeza como ella le había gritado una y otra vez. Le divertía tanto cuando se molestaba o enojaba, es que casi nunca una mujer se enojaba con él, bueno, en realidad nunca las chicas se enojaban con él. Esa chica era rara, cierto, también algo infantil y débil, tal vez no tan débil, sino más bien frágil, y su sonrisa era…

¡¿Pero qué estoy pensando?! Caviló el azabache luego de levantarse de su asiento. ¡Por Dios! Sólo era una mocosa que se hacía la indiferente. No había nada especial en ella, bueno, tal vez aparte de su sonrisa angelical, y sus ojos… no, no, ¡no!

El Uchiha negó con la cabeza, y luego rió.

Es que… desde aquel día se le hacía algo imposible dejar de pensar en ella, desde que le sonrió.

Hola, soy Sakura Haruno, se le vino a la mente aquella vez que ella se le había presentado y él le había ignorado de una forma muy mal educada, sin ni siquiera conocerla. ¡Es que en realidad ni si quiera la conocía! sólo sabía que su sonrisa lo hipnotizaba y que era la única desenfrenada mujer que le llevaba la contraria, ¿Por qué tenia que pensar tanto en esa nerd? es decir, tenía miles y miles de chicas de donde escoger, y todas guapas, todas pero absolutamente todas morían por él…. excepto…

Sasuke suspiró y tomó su bolso.

Excepto ella, pensó mientras salía del aula, pero ¿Por qué le tenía que molestar tanto que una rechazada como ella le rechazara? que ironía, era ridículo, alejaría sus pensamientos, no se podía permitir semejante barbaridad. ¿Que a un Uchiha, mejor dicho que Sasuke Uchiha le gustara una alumna nerd y de paso becada?

Caminó lenta y pausadamente a través del pasillo, el silencio se hacía notable en el edificio, estaba seguro de que no había nadie, hasta que escuchó los sollozos de una persona…

Alguien esta llorando, pensó el chico cambiando su curso, ya que tenía planeado salir por la puerta principal del edificio para llegar más rápido al entrenamiento. Se dirigió al pasillo de donde provenía el sonido, entonces, cuando cruzó en él, vio algo que no le gusto para nada.

Apretó los puños fuertemente.

Era Haruno, estaba llorando como una niña pequeña, sentada en el suelo semidesnuda, sólo poseía su sostén y su falda que siempre era larga estaba toda desgarrada y rota. Algunas de las telas de sus ropas estaban regadas por todo el suelo, al igual que sus útiles. Y lo peor de todo es que su mejor amigo era el protagonista de la escena, el cual se encontraba parado delante de ella, mientras ella seguía llorando y de sus ojos brotaban miles de lágrimas.

Sasuke no supo por qué, pero al verla llorar de ese modo sintió una impotencia que no había sentido nunca,demasiada rabia, quería matar al que la había dejado en esas condiciones, y si había sido su mejor amigo lo mataría igual.

Apretó los puños fuertemente y se acercó a ellos.

—¡¿Qué sucede aquí?! —gritó y le dedicó la peor de sus miradas a su amigo, evitó ver a Sakura porque tenía miedo de que si la veía llorar otra vez, terminaría rompiéndole la cara a su amigo sin antes consultar que rayos había sucedido.

Apretó la mandíbula y le dedicó una fulminante mirada al rubio.

—¿Qué le hiciste a Haruno? —dijo con el mismo tono amenazador, para luego ponerse entre ellos dos y darle la espalda a Sakura en forma protectora.

—¿Qué…qué le hice? —el Uzumaki frunció el ceño con una gran venita, y Sakura se movió de atrás de Sasuke para interponerse entre ellos dos, mientras se tapaba con las manos sus pechos—, ¡será mas bien que le hicieron el grupo de fans de locas que te siguen idiota! —gritó Naruto señalándolo.

—¿Qué? —Sasuke frunció el ceño—, ¡Idiota tú, imbécil! —gritó Sasuke con una gran venita.

A Sakura le apareció una gota inmensa igual que a los muñequitos de los ánimes.

—¡Cállate baka! —gritó Naruto—, ¡a ver si vas controlando al montón de locas que te siguen!

—Idiota —escupió Sasuke apretando y mostrándole su puño—, ni siquiera se de cuales locas estás hablando, ya te volviste loco uzuratonkashi.

—Pues las locas de tus fans fueron las que le hicieron eso¡¡Teme!!

—Dobe, idiota.

—Imbécil.

—Chicos —intentó decir Sakura con una gotita en la cabeza, y las manos puesta en forma de defensa.

—¡Ya verás! ¡Baka!

—Chicos.

—¡Idiota, creído!

—Chicos

—¡Cállate imbécil sin cerebro, gay!

—¡Chicos! —gritó Sakura para al fin hacerse oír. Ambos voltearon y la miraron fijamente. Sakura, quien había posado su mirada primero en Sasuke, intimidada se tapó rápidamente sus pechos y se puso toda colorada.

Que mona es, pensó Sasuke, es una cría, cuando se sonroja se ve aún más linda, y aparte… no está mal, pensó analizándola un poco.

—¡Oh! Lo siento, lo olvidaba —dijo el rubio que instantáneamente y luego se quitó la chaqueta del equipo de fútbol y se la puso sobre los hombros a Sakura para que se tapara, ella se volteó a ver a Naruto completamente sonrojada y lo observó mientras este sonreía, Sakura se quedó como hipnotizada viéndolo, provocando que el Uchiha apretara fuertemente los puños de la rabia.

—G-gracias —dijo Sakura en un susurro.

Ni se conocían bien y aún así era tan amable con ella.

Sasuke estaba aún más enfadado por aquella escena y apretaba los puños con fuerza. Naruto se dio cuenta de la situación, conocía muy bien al Uchiha mayor.

Mmmm..... está apretando los puños y fulminándome con la mirada… sin duda está celoso… ¿está celoso? Pero… ¿Quién es esta chica?, Naruto levantó una ceja con una cara pícara.

—Quita esos ojos Sasuke —dijo Naruto—, deja los celos que son malos para la salud —rió en una carcajada posando una mano sobre su cintura y la otra sobre su nuca.

Sakura sin poder comprender la situación pestañeó varias veces y volteó a mirar a Sasuke y luego a Naruto.

—¿Qué? —escupió Sasuke con una enorme vena de enojo.

—¿Qué pasa? —preguntó Naruto.

Era la primera vez que veía a su compañero tan enojado, o más bien tan celoso por una chica. Después de todo, casi lo mata cuando vio a la pequeña llorando, pero ¿Quién era ella?, nunca la había visto… era extraño. El rubio sonrió aún más.

—Es obvio que estás enojado y molesto, pero ¿Por qué? ¿Tanto te preocupa la pequeña? ¿No me digas que te gusta? —soltó entonces posando sus manos sobre la cabeza de Sakura de forma dulce..

Pequeña, Sakura frunció el ceño y miró de forma hostil al rubio, ¿tan enana soy? ¿Que edad creerá que tengo?

—¿Qué? —aunque hubiera parecido imposible, Sasuke se enojó aún más de lo que ya estaba. Le dedicó la peor de sus miradas al Uzumaki.

No puede ser, sabía que eso iba para mal, que le estuviera llamando tanto la atención esa escuincla ¡estaba mal! ya su amigo se había dado cuenta y le había ofendido el orgullo más de lo que lo hubiera hecho alguien en la historia. Enojado, no se detuvo a pensar sus palabras antes de contestar, sólo respondió la mejor excusa para salvar su preciado orgullo

—Por favor —comenzó en un tono irónico y una sonrisa malintencionada.

Naruto paró de reír. Observó a su amigo y de manera curiosa levantó una ceja en forma de pregunta.

—¿Enserio crees que me puede gustar una enana tan patética como ella? —respondió de forma cruel señalando a la Haruno.

Sakura se sorprendió ante sus palabras y luego agachó el rostro.

—Por Dios, sólo me preocupé de que en verdad te habías terminado de volver loco… pensé que te la habías tirado, ¡Ja! Pobre de ti si alguien se enterara.

—Cállate —gruño Naruto, enojado por su descaro.

—¡Ja! Imagínalo, uno de nosotros tirándose a la más nerd de todo el instituto, lo que hice fue preocuparme por ti —hizo una pausa y luego sonrió—, pero ahora que sé que no fue así, me da igual —finalizó y luego se fue en silencio, de una forma despreocupada con las manos en su nuca.

Sakura no supo por qué, pero las palabras de Sasuke le habían herido más que nunca, mucho más de lo que ella pensaba, tanto que no pudo evitar llorar en un susurro con la cabeza baja. Pero ¿Por qué? se supone que a ella ya no le gustaba, era un chico cruel, amargo, y frío. Sus palabras le habían dolido tanto como un puñado en el corazón, demasiado, fue demasiado, le había confirmado lo que todos creían de ella, y lo que posiblemente estaba empezando a creerse ella misma.

Pero entonces…

—No le hagas caso —interrumpió Naruto con una sonrisa cálida luego de que levantara su rostro, posando su mano en barbilla de la pelirrosa— para mí eres la niña más mona y preciosa que he visto en este instituto —confesó.

Era verdad, desde que vio a Sakura le cautivaron sus hermosos ojos, poseía un aroma infantil y dulce, en definitiva, ¡era hermosa!

Sasuke es un idiota, pensó el rubio.

Sakura miró directamente al rubio. Él era cálido, dulce y amable con ella y ni siquiera le conocía. Trató de calmarse y limpiarse las lágrimas pero siguió con su expresión triste.

—Tranquila —murmuró—, mi nombre es Naruto Uzumaki —se presentó extendiéndole el brazo con una radiante sonrisa que provocó que Sakura se sonrojara por completo, el rubio era demasiado guapo, y nunca lo había visto tan de cerca.

—S-sakura —dijo dudosa tomando su mano.

Naruto sonrió, era tan linda, casi tan linda como… no, era imposible. Se fijó en los útiles de Sakura, los cuales estaban todos regados en el suelo, y algunos rotos y dañados.

—Vaya que son unas animales esas mujeres —susurró mientras se agachaba en el suelo a recoger sus útiles, Sakura se le unió de forma penosa—, pero no te preocupes, yo mismo me encargaré de que las castiguen.

—No —se exaltó ella—, por favor no. Ya tengo suficientes problemas en todo el instituto, no quiero más, por favor…

El rubio pestañeó un poco ante su petición. Terminó de recoger el último cuaderno, lo guardó en la mochila de la pelirrosa y luego la observó.

—Bueno, de todos modos, si vuelven a hacerte algo…—susurró él tomando su bolso—, ¡no dudes en decirme! —rió como un niño pequeño.

Sakura sonrió un poco y después no supo que fue lo que la impulsó a hacerlo, pero lo abrazó. El rubio correspondió al abrazo que ella le dio y sin poder evitar sus blancas mejillas se coloraron al hacerlo.

—Ah, lo siento —dijo ella, despegándose de él. Sus mejillas estaban tan rojas como las uñas falsas de Ino.

—No, tranquila —respondió él, aún sonrojado.

—Naruto —susurró—, gracias.

—No hay de qué —dijo el rubio posando su mano sobre su cabeza, sonriente, como siempre.

Un pelinegro que se encontraba a unos pocos metros observando, apretó los puños tan fuertes que casi hizo sangrar sus nudillos.

&~ ** * ~ &

Luego de eso Naruto se ofreció acompañar a Sakura a su habitación y ella no se negó, ya que el edificio de las habitaciones femeninas quedaban bastante lejos de allí. Caminó con Naruto mientras conversaban, bueno, en realidad el rubio hablaba, decía de todo y contaba de todo con una preciosa sonrisa, y ella asentía y reía a algunos de sus comentarios. Se sentía muy a gusto estar con él.

—Entonces ¿estás en el equipo de fútbol del instituto? —preguntó ella como si no lo supiera, ya que él le había comentado algo animadamente sobre eso.

Inner Sakura: Si claro, como si no lo supieras…

Shhh…¿Qué quieres que le diga?¿ que soy una sicópata que los ve entrenar detrás de un árbol todos los días?

Inner: obvio no… ¡Pero míralo nada más!, está como quiere…¡¡Yo tú me le lanzo encima de una!!

¡Que! ¿Estás loca? ¡Pervertida!

Inner: tienes razón (cara pervertida) más sexy es nuestro Sasuke-kun.

¡Si claro! "Nuestro"… sobre todo.

—Si —respondió él— me encanta el fútbol, y de hecho esa chaqueta que llevas es única y original del equipo.

Sakura se sonrojó al mirar la chaqueta, no se había percatado que llevaba nada más ni nada menos que la chaqueta original del equipo de fútbol de ¡Naruto Uzumaki!

Tiene su nombre, pensó Sakura observando el logotipo de la chaqueta. Le quedaba un poco grande y era de color blanco y vinotinto. Iba a al contraste perfectamente con el uniforme del equipo de fútbol. Más de una moriría por tener esa chaqueta.

Se quedó pensativa con la mirada baja.

—Oye, que no te afecte mucho lo que diga el teme —susurró un Naruto reflexivo, con las manos metidas en los bolsillos del pantalón, mientras contemplaba el cielo como si fuera lo más importante que ver justo en ese instante.

—¿Ah? —murmuró Sakura volviendo en sí.

—Es decir…—el chico pareció vacilar—. A veces puede ser muy rudo con los demás, pero te puedo asegurar que sólo es una mascara —sonrió—, para ocultar lo que de verdad le preocupa, él… es… difícil de comprender —concluyó con la vista baja

Sakura se quedó pensativa ante sus palabras.

Tal vez tiene más problemas de los que aparenta, puede ser… pero ¡es tan difícil imaginárselo! ¡Es como si fuera perfecto en absolutamente todo! cuesta creer que alguien como el tenga problemas… pero aún así, es como si debajo de ese rostro tan frío ocultara algo…

—Lo entiendo —dijo Sakura mirando hacia delante con la vista en alto.

—¿Ah? —volteó Naruto sin comprender.

—Pues, lo comprendo. —confesó una Sakura sonriente—. Ligar con esas mujeres todos los días debe ser horrible —musitó de forma infantil—, sinceramente me sentiría acosada si algo así me pasara, tal vez por esa razón trata de esa forma a las chicas…

Naruto se quedó viéndole sin comprender ¿Cómo después de todas las cosas horribles que le había dicho Sasuke ella decía que lo comprendía? sin duda era un pan de Dios o otra mas de sus admiradoras locas… pero era casi imposible que Sakura lo fuera, era tan distinta a las demás.

—Lo comprendo —sonrió y se volteó a ver al rubio—, más no lo justifico, no es propio que trate de una forma tan cruel a alguien sin conocerlo.

Si, definitivamente es muy diferente, y también inteligente, pensó el rubio.

&~ ** * ~ &

Neji se recostó sobre la cerámica del jacuzzi, pensativo, y luego suspiró. ¿Por qué? ¿Por qué no se había aguantado? le dolía tanto que ella sufriera.

Luego de que terminara la práctica de basket, se había dirigido apurado a su habitación, cansado, pero más que todo por lo que había pasado durante la práctica. Y gracias a Dios no se encontraba nadie en la habitación, apenas llegó preparó el jacuzzi y se sumergió para relajarse un poco.

-Flash back-

—¡Hey, Neji! —gritó uno de los jugadores del equipo.

Estaban a punto de comenzar la práctica de básquet y como siempre había miles de espectadoras, casi como si fuera un partido de verdad. Neji volteó a ver a uno de los integrantes del equipo y levantó la ceja de forma interrogante.

—¿Dónde están Uzumaki y Uchiha? —preguntó este.

—Uzumaki dejó el equipo y Uchiha no tengo idea de donde está. —Respondió Hyuuga con su peculiar seriedad —. ¿Sabes dónde está? —le preguntó a Gaara, quien venía saliendo de los cambiadores, ya con el uniforme puesto.

—No tengo idea, se supone que a esta hora sale de una clase extra —dijo él.

—Es raro. —interrumpió Kiba que se encontraba a unos metros oyendo la conversación—. Sasuke nunca se pierde una práctica.

—Si, por eso me extraña. —dijo el chico que había preguntado al principio—. Y sin Uzumaki esta temporada se nos va hacer difícil.

—No tenemos opción. —Musitó Neji encogiéndose de hombros—. Comencemos sin ellos.

Todos se dirigieron hacia la cancha para comenzar la práctica, lo que provocó el grito de muchas chicas emocionadas que ocupaban las gradas de la inmensa cancha de básquet del instituto Konoha.

Neji suspiró, gracias a Dios eso no era todos los días. Aquel día habían dejado abiertas las puertas por ser el comienzo de las prácticas de básquet, pero la mayoría de las veces era privada. Lo peor de toda la historia es que la persona a la que él esperaba aún no había llegado, le echó una buena ojeada a todo el campo.

Ella no está, pensó y tomó el balón con resignación listo para comenzar la práctica, hasta que…

Sonó con mucha fuerza las puertas del gimnasio al abrirse de repente, dejando ver a una pelinegra entrar casi corriendo al lugar, abarrotada de lágrimas, pero que luego se quedó completamente sorprendida al ver que no estaba sola, casi todo el instituto se encontraba allí. Ella se tornó completamente roja de la vergüenza y luego corrió hacia los vestidores para esconderse.

Todas las personas del gimnasio, incluido el equipo de básquet se quedaron en shock al ver lo que había sucedido, hasta que se rompió el silencio entre la multitud y se empezaron a oír los murmullos.

¿Viste eso?

Era Uchiha

Hinata, la modelo ¿llorando?

OMG ¡no puede ser!

¡La hermanita de Sasuke estaba llorando!

Los jugadores aún se encontraban quietos, Neji, que estaba allí aún en estado de shock y en medio del silencio, apretó los puños fuertemente. Se volteó a ver a su equipo y le lanzó el balón a Gaara.

—Sabaku, da la práctica por el día de hoy. —le ordenó.

Gaara y todos los demás asintieron. Todos sabían el fuerte lazo de amistad que unía a los azabaches, así que nadie preguntó ni protestó a su orden. Él se dirigió trotando hacia los vestidores, provocando más murmullos en el público.

Entró rápidamente y se encontró a la pequeña sentada en el suelo, abrazando con fuerza sus rodillas y con la cabeza baja. Él se acercó a ella lentamente, se agachó un poco y luego tocó su hombro. Ella al percatarse de su presencia no dudó ni un segundo en abrazarse fuertemente a él, escondiendo su rostro en el pecho del chico, llorando casi sin aire.

No supo por cuanto tiempo lloró sobre su pecho, mientras él acariciaba gentilmente sus cabellos.

Como la quería, la quería demasiado, y le dolía demasiado verla en ese estado, sabiendo y teniendo una suposición sobre por qué, o por quién lloraba…

—Tranquila. —Susurró ya cuando estaba más calmada, y tomó su rostro entre sus manos—. ¿Por qué lloras?

—¿Por qué no me dijiste que dejarías las puertas abiertas hoy? —preguntó ella, ya más tranquila.

—Pensé que lo sabrías, después de todo es el primer día— ella bajó el rostro.

—¿Por qué lloras Hinata? —le volvió a preguntar. Se podía oír perfectamente en su voz como le dolía aquello—. ¿Otra vez por Uzumaki?

La pelinegra al oír esa pregunta agachó la cabeza y luego asintió pausadamente. Él apretó los puños con fuerza.

—Odio que te haga sufrir —gruñó y luego la soltó pata voltear a ver a otro lado—. No sé como es que aún no le he partido la cara.

—Sabes que no es su culpa —susurró—, él no tiene idea de mis sentimientos.

—¿Y por qué no se lo dices? —dijo él con el rostro bajo. Odiaría que sucediera eso, pero para él lo más importante era la felicidad de ella. No importaba a que costo, no importaba que no fuera con él, aunque le doliera demasiado, necesitaba que ella fuera feliz.

—También sabes eso —pronunció para luego levantarse—, deberías ir a dar la práctica Neji —sugirió ella acercándose a la puerta—, no quiero molestar…

No pudo terminar la frase puesto que la tomó fuertemente del brazo y la atrajo hacia él, la tomó y la apretó contra su pecho. Sus rostros estaban completamente cerca, casi un mínimo espacio los separaba.

—Sabes perfectamente que el básquet esta por debajo de ti. —dijo él en un susurro. Mientras hablaba sus labios rozaban levemente los de ella —. Todo está en segundo plano cuando se trata de ti… Hinata. —pronunció casi en un murmullo suave y calmado.

Y luego sucedió lo que ella nunca se hubiera esperado.

Neji le besó. Le besó con ternura, con amor, y una dulzura indiscutible. Hinata se sonrojó por completo, se sintió raro, pero aún así correspondió al corto beso que su mejor amigo le había otorgado.

Era extraño besarse con su mejor amigo de toda la vida, pero igual… no estaba segura de por qué no le rechazó.

-Fin Del Flash back-

El chico apretó fuertemente los puños ante su recuerdo ¿por qué? ¿Por qué no se había aguantado? Sin duda se había comportado como un idiota…

Ahora no sabía como estarían las cosas.


¿Les ha gustado? ¿Merece un review? Cuéntenme que les pareció, si les gustó o no. Nos vemos en el próximo capítulo, se les quiere =P