Bueno chicas, muchísimas gracias a todas por sus reviews, lamento haber tardado tanto en subir la continuación, es que he estado algo distraída en otra cosa, y bueno se me fue el tiempo para corregir los errores del capi.
Aún así, el capítulo que les dejo es muy largo y emocionante, así las compenso xDD jeje, espero les guste, va dedicado especialmente a todas las personas que leen este fic ^^ disfrútenlo!
-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.
-Aclaraciones:
—Diálogo—
Pensamientos
Acentuar una palabra
Élite adolescente
Capítulo 5
Akatsuki
Sakura y Naruto se aproximaron a las habitaciones femeninas y luego el rubio se ofreció a acompañarla hasta su habitación. Naruto burló fácilmente al guardia, ya que casi siempre lo hacía, puesto que los galanes eran expertos en eso. Entonces la acompañó hasta el cuarto. En la habitación de Sakura no había nadie. El rubio se aproximó a la cama que le había señalado Sakura y posó el bolso de la pelirrosa sobre ella, empezó a sacar algunos útiles.
—Joder, te los dañaron todos las sicópatas esas —dijo el Uzumaki.
El rubio se sintió mal al ver todos sus útiles destruidos, y recordó entonces como la chica le había contado hace pocos minutos que era becada. ¿Tendría suficiente dinero para comprar útiles nuevos?
—Si quieres puedo ayudarte a comprar…
—No —Le interrumpió Sakura—. De verdad, ya has hecho mucho Naruto y te lo agradezco —dijo sonriente—, además, aún me queda algo de dinero, mañana o pasado veré como los compro…
—Pero…
—Enserio —sonrió nuevamente—, no te preocupes.
—Bueno, si tú lo dices….
—Bien, me voy a cambiar en el baño para entregarte tu chaqueta. —Sonrió—. Ya vengo, siéntate a gusto.
—Ok… —Respondió él y luego se acostó en la cama de Sakura con las manos en la nuca, para luego suspirar.
Estuvo observando detenidamente la habitación, era igual a la de todas las chicas, de color rosa, idéntica a la de los hombres sólo que la de ellos era de color azul oscuro. Fue entonces que se fijó en algo en particular que estaba frente a él:
Una cama que lucía cubrecamas, almohadones y en el escritorio y en las repisas que estaban en la pared sólo habían accesorios y cosas de únicamente un color: morado. Se sentó en la cama y posó su mano sobre su barbilla, en forma pensativa. Entonces vio esa almohada tan particular en forma de estrella.
Flash back
—Oye… ¿A qué hora llega Sasuke? —preguntó un niño rubio de aproximadamente doce años que seguía a una pelinegra a través de un pasillo muy lujoso.
—No lo sé. —Respondió la pelinegra con una bonita sonrisa—. ¡Pero si quieres mientras llega podemos jugar!
—¡Me parece bien! —gritó el niño emocionado.
—¡Bien! —respondió la pelinegra de aproximadamente diez años, que vestía una bonita braga y poseía el pelo largo y lizo—. Ven, vamos —la niña jaló con fuerza a al chico y entonces ambos corrieron a través de varios pasillos hasta llegar al pateo trasero. Un terreno amplio que escondía detrás de sí un inmenso bosque.
La pelinegra se paró en seco cuando llegaron al pateo, y luego se volteó para ver seriamente a su compañero rubio, que poseía una expresión interrogante.
—¿Prometes no decirle a absolutamente nadie lo que estoy a punto de mostrarte? —murmuró nerviosamente.
El rubio no lo dudó ni un instante y asintió seriamente.
—¿Ni siquiera a mi hermano? —le extendió el dedo índice al chico.
—Ni siquiera al teme —estrechó el dedo índice con el suyo— ¡lo juro! —respondió con una sonrisa.
Ella sonrió satisfecha y se sonrojó un poco.
—Muy bien —lo tomó del brazo y se adentraron al bosque.
No supo por cuanto tiempo caminaron a través de aquel denso bosque. Aún así tenía el leve presentimiento de que la pelinegra sabía muy bien para donde se dirigía, por lo tanto no se preocupó. Fue entonces que llegaron, se pararon justo en frente de un gran árbol, tan alto que sobrepasaba a los otros del bosque. Observó con detenimiento hacia la cima de este, allí, entre las ramas del árbol había una pequeña casa de madera, y entonces notó que desde lo alto caía una escalera, hecha con dos cuerdas y varias tablas atadas a él.
—¡Waooo! —Pronunció el niño emocionado, mientras seguía a la pelinegra, quien subía por las escaleras—. ¡Está genial!
—¡Si! —Exclamó ella—, ¡y espera a llegar arriba! —Gritó. Cuando llegaron él rubio se quedó algo sorprendido.
—Vaya, es tan… —hizo una pausa—, ¿morado? —toda la casita por dentro estaba decorada de color morado, los cojines, todo era morado, tenían flores violeta. Se notaba que a la chica le gustaba ese color.
—Si —gritó ella—, amo el morado —rió divertida—. En casa no me dejan decorar como quiero mi cuarto ¡así que me desahogo aquí!
—¿Como lo hiciste? —la pequeña se sorprendió un poco de la pregunta y luego se desilusionó un poco, el chico lo notó—. ¿Qué pasa?
—Es que yo no lo hice —respondió ella—, lo conseguí aquí… y me pareció muy extraño que algo como esto se encontrara cerca de la mansión…
—¿Y no sabes quien lo hizo? —quiso saber el rubio. La pelinegra agachó un poco la cabeza ante su pregunta y luego asintió.
—Mi madre —el rubio se sorprendía bastante a su respuesta. Se desconcertó un poco y como todo niño desconfiado de 12 años pensó que estaba mintiendo.
—¿Cómo lo sabes? —Preguntó Naruto confundido, Hinata nunca le pareció una niña mentirosa.
—Pues, verás…—se quedó algo trabada, tomó aire y luego habló—. Cuando lo conseguí, estaba completamente abandonado, sólo tenía unos que otros juguetes viejos y también encontré esto…—La chica se acercó a una caja sucia de madera que se hallaba en una esquina de la casita, de allí sacó a relucir una foto algo vieja y rasgada, donde salía una preciosa mujer, con el cabello y los ojos azabaches, quien abrazaba a un niño pequeño de unos dos años y con el otro brazo sostenía a una pequeña bebe recién nacida.
Naruto tomó la foto entre sus manos, estaba sucia y vieja. La volteó instintivamente, detrás de la foto decía: Mikoto Uchiha junto con sus dos amados hijos
—¿Por qué supones que fue ella? —preguntó en un susurro aún fijándose en la foto que llevaba en manos.
—No lo sé —musitó con los ojos húmedos—, supongo… alguna vez escuché al abuelo mencionar que ella era bastante buena para la carpintería.
El rubio posó sus dos manos sobre los hombros de ella, para calmarla un poco.
—Pero… no entiendo ¿Por qué no quieres que el teme lo vea?
—Mejor no —respondió—. Mi papá odia que juegue en el bosque y… desde que mamá murió… —la pelinegra lloró aún más— mi hermano se ha vuelto muy frío, y siempre sigue las órdenes de mi padre.
El chico se quedó pensativo, y luego abrazó un poco a la pequeña para que se tranquilizaran, provocando el sonrojó de esta. Era verdad, desde que la madre de Sasuke había muerto él había cambiado demasiado, y Naruto lo entendía perfectamente. Sabía que se estaba alejando cada vez más y más de su hermana pequeña.
Tranquilizó un poco a su amiga, luego de que se calmó, ambos jugaron todo el día con los juguetes que ella poseía.
—Oye y ¿Qué es eso? —preguntó el rubio señalando lo que parecía se una almohada de color morado, era vieja y anticuada, pero bastante peculiar debido a su forma: tenía forma de estrella.
—Ah…—ella sonrió cuando este la señaló—, es mi objeto más preciado—. Sonrió—, creo que era de mi mamá porque la encontré cuando conseguí esta casa— la chica sonrió aún más y luego se acercó al rubio para decírselo más bajo—. ¿Sabes? siempre que duermo abrazada de esta almohada sueño con mamá.
—¿Enserio? —dijo el rubio sonriendo.
—Si —Respondió emocionada. Rió bastante, pero luego su risa empezó a apagarse.
—¿Qué? —preguntó el chico ante el notable cambio de humor de la pequeña.
—Es que… mañana ustedes comenzaran clases, y mi hermano y tú tendrán que irse a ese internado…
El rubio se quedó pensativo, era verdad, al día siguiente Sasuke y el comenzarían clases por primera vez en el internado Konoha.
—Pero no tienes porque preocuparte —sonrió el chico—. Sólo será un año, además, prometo enviarte muchas postales.
—¿Enserio? —preguntó ella emocionada.
—Si —dijo él muy feliz.
—Si bueno… igual sólo será un año, ya que el próximo me tocará a mí —sonrió ella muy divertida, ambos rieron bastante.
Fin del flash back
Luego de ese día, no se volvieron a ver durante un año, y por desgracia no mantuvieron el contacto, lo que provocó que la confianza y la amistad se desvanecieran un poco.
El rubio apretó fuertemente los puños ante el recuerdo, y luego se aproximó pausadamente a la cama, tomó el almohadón entre sus manos y lo observó durante un tiempo. Definitivamente era el de ella.
No sabía que Sakura compartía habitación con Hinata, pensó.Rozó con las yemas de los dedos la almohada de contextura suave y desgastada y luego la dejó sobre la cama de ella. Suspiró cansinamente, no estaba de humor para pensar en Hinata, ya que después de todo, su plan de pedirle consentimiento a Sasuke había sido un completo fracaso.
Estuvo a punto de dejar de lado aquella parte de la habitación hasta que hubo algo que llamó su atención: La laptop de Hinata, estaba prendida y completamente abierta sobre el escritorio de ella. En ella se podía apreciar, una página de conversación de msn.
El rubio sonrió de medio lado y rió para si. ¿A quien engañaba? no podía negar que era un escuincle aún y uno bastante curioso, lo suficiente como para leer un poquito por encimita, después de todo ¿se trataba de la chica que le gusta no? quien no lo haría.
Se acercó sigilosamente hacia la PC y luego se sentó en el escritorio, procurando hacer el menor ruido posible, frotó las manos de la emoción y luego leyó la conversación que estaba abierta:
[b][c=3] Neji [/b] [/c] Hyuuga [/b]… [c=1][b] próximos campeones(h5) dice:
Perdona por lo de hoy….
~»[c=3]Hinata[c=3]Uchiha[/c=50]…… Neji te quiero (k) amigos por siempre (yn)….. Grupo de canto y baile 2008-2009 inscripciones abiertas dice:
Trankis… neji…es q..
[b][c=3] Neji [/b] [/c] Hyuuga [/b]… [c=1][b] próximos campeones(h5) dice:
olvidalo ..qieres?
~»[c=3]Hinata[c=3]Uchiha[/c=50]…… Neji te quiero (k) amigos por siempre (yn)….. Grupo de canto y baile 2008-2009 inscripciones abiertas dice:
=S tas bravo?
[b][c=3] Neji [/b] [/c] Hyuuga [/b]… [c=1][b] próximos campeones(h5) dice:
No… solo quiero q lo olvides… es imposible enojarme contigo =S
~»[c=3]Hinata[c=3]Uchiha[/c=50]…… Neji te quiero (k) amigos por siempre (yn)….. Grupo de canto y baile 2008-2009 inscripciones abiertas dice:
Si estas bravo =S, no me qiisiste acompañar a entragar las invitaciones…. Neji yo tambien t qiieroo muchisimo pero…
[b][c=3] Neji [/b] [/c] Hyuuga [/b]… [c=1][b] próximos campeones(h5) dice:
Ya se!... se perfectamente quien te gusta!
~»[c=3]Hinata[c=3]Uchiha[/c=50]…… Neji te quiero (k) amigos por siempre (yn)….. Grupo de canto y baile 2008-2009 inscripciones abiertas dice:
No =S no es eso… ________
[b][c=3] Neji [/b] [/c] Hyuuga [/b]… [c=1][b] próximos campeones(h5) dice:
Hinata me tngo que ir… tq(k).. mañana te acompaño a entregar las invitaciones… tranquila yo entiendo.. Prometo no volverte a bsar… chao
~»[c=3]Hinata[c=3]Uchiha[/c=50]…… Neji te quiero (k) amigos por siempre (yn)….. Grupo de canto y baile 2008-2009 inscripciones abiertas:
Nejiiiii _____________________________
El rubio apretó fuertemente los puños, y se levantó de un salto de la mesa ¿Qué era exactamente eso? O mejor dicho ¿Qué diablos había sido eso?
"¿prometo no volverte a besar?"
¿Ah? Yaba, un momento, es decir ¿que parte me perdí? ¿Desde cuando Hinata y Neji se besan? estaba claro que algo había pasado, pero también había otra cosa. Ella nunca desmintió que no le gustaba otra persona, eso quería decir que ¿si le gustaba Neji? ¿O le gustaba otro idiota? Frunció pronunciadamente el ceño y luego se tornó rojo de lo celos.
Entonces releyó la conversación:
"Ya se!... se perfectamente quien te gusta!"
¿Quién diablos era "ése"?
Maldición, tenía que olvidarse de una vez por todas de ella, estaba claro que no se podía, primero estaba Sasuke, luego estaba ella ¿a ella le gustaba otra persona? ¿No?, entonces ¿de que servía pedirle consentimiento a Sasuke si ella no le correspondería?
Maldición, pensó nuevamente, estaba celoso, amargo y enojado, bastante, siempre tenía que ocurrir algo para que el perdiera su oportunidad con ella.
De pronto vio como salió Sakura del tocador, ya cambiada. Le sorprendió bastante verla tan bien arreglada, se veía muy mona con su pijama, parecía una muñequita. Ella le sonrió, tenía la chaqueta en la mano.
—Sabes… ¿Por qué no te la quedas? —Sonrió el rubio. Sakura se sorprendió por completo ante petición.
—¿Ah?
—Es decir… que te regalo mi chaqueta ¿la quieres? —susurró Naruto acercándose a ella, con las manos puestas en los bolsillos de su pantalón en una forma despreocupada.
—No, es que… yo no puedo aceptarla —intentó decir Sakura, sus mejillas se encendieron de la pena.
—Vamos, es un regalo de mi parte, además, tengo otras, no hay problema —sonrió el rubio—, acéptalo ¿si?
—Bueno… está bien —susurró Sakura.
—¡Pero eso sí...! —Gritó el Uzumaki emocionado—. Quiero vértela puesta ¿eh? —Exclamó sonriendo, ella asintió, pero de pronto pasó algo que ni él ni ella se esperaban: La puerta del balcón se abrió de la nada, y de ella salió una Hinata en bikini. Ambos se quedaron observándola, el rubio casi explota cuando la vio, sus mejillas ardieron y sus pensamientos volaron. Cuando la pelinegra alzó la vista, se sorprendió bastante al verlos.
—¿Na-naruto-kun?...¿Sakura? —pronunció Hinata sin poder comprender absolutamente nada del asunto.
—Este… —El rubio hizo una pausa, tenía que dejar de hacerse estúpidas ilusiones con ella—, creo que me voy —dijo algo desanimado, y luego se deslizó hacia la puerta—. Hasta luego, Sakura-chan, Hinata…
Salió de la habitación y luego cerró la puerta. La habitación quedó sumida en el silencio, con una Hinata demasiado sorprendida que aún miraba sin comprender hacia la puerta, ¿Qué había sido eso?
—Sakura… ¿tú y Naruto son amigos? —intentó hablar la pelinegra que estaba completamente colorada.
—Bueno… más o menos, sólo nos conocimos hoy —susurró Sakura. No le quería mencionar nada sobre la espantosa situación que le había ocurrido en la tarde, en realidad, no quería que nadie se enterara sobre el asunto.
Hinata no respondió, sólo bajó el rostro, se fue a cambiar sin preguntar nada más y se acostó a dormir, no quería saber detalles sobre lo que había pasado, ni absolutamente nada.
&~ ** * ~ &
El siguiente día fue una jornada difícil tanto para Sakura, como para Naruto, Hinata, Neji y por supuesto, Sasuke…
Hinata estuvo inquieta durante todo el día y también sola, completamente sola, ya que por alguna extraña razón, o tal vez una razón muy coherente pero que ella no quería admitir, su mejor amigo Neji la estaba evitando.
Comió sola aquella tarde, en la plaza abandonada del instituto, a la que ya no visitaban muchos alumnos, y estuvo pensando todo el día sobre lo que había hecho él el día anterior. Sin embargo, ni siquiera eso impediría que entregara sus invitaciones.
La pelinegra con una emoción que nadie le quitaría, se levantó a entregar todas las invitaciones a la gente, para la grandiosa fiesta sorpresa que haría.
Por otro lado….
Estaban dos chicos que tampoco habían tenido un grandioso día. Naruto y Sasuke se encontraban sentados en su mesa almorzando, uno a cada extremo de la mesa, se lanzaban miradas penetrantes frecuentemente. Los chicos por alguna razón, o repito, tal vez una muy coherente, se habían ignorado al día siguiente y ni siquiera se dirigieron la palabra, cosa que notaron todos los estudiantes del colegio, por lo que ya habían miles de chismes e indagaciones sobre el asunto. Sasuke estaba cada vez más obstinado y enojado, no aguantó la curiosidad, así que volteó un poco para verla, allí estaba ella…
Sonriendo, radiantemente mientras conversaba con su compañera ¿cómo es que luego de lo terrible que lo había pasado ayer aún sonreía? la imagen de Sakura llorando como una bebé desprotegida vino a su mente. Inconscientemente apretó su puño fuertemente y luego se levantó de la mesa. No quería permanecer más allí.
Por otro lado, una pelirrosa no muy feliz conversaba con su mejor amiga Tenten, la cual le contaba muy animadamente sobre lo que había hecho en la semana.
Al parecer Tenten había seguido el ejemplo de Sakura, y optó por probar cosas nuevas. Así que se había unido a las súper audiciones para ser porrista…
Si, súper audiciones, porque si en los otros institutos tienes que hacer una audición, en aquel no. en aquel internado todo era más difícil, por lo tanto no se hacia una simple audición, si no un concurso a gran escala organizado por la capitana de las porristas: Ino.
Y no es que a Tenten le importara mucho ser una niñita hueca como las porristas, sino que era muy energética y atlética, y sobre todo una experta en saltos… Sakura sonreía alegremente a su conversación. Luego de un rato sonó la campana.
Caminó sin ánimo alguno entre los pasillos del instituto, ya era jueves, por lo tanto, aquel día no tendría clases avanzadas de matemáticas, suspiró. Aunque él había sido un chico tan cruel, su curiosidad no decaía; Sasuke era extraño, cambiaba de ánimo con acorde al tiempo, él era un chico peculiar, tal vez ya no le gustaba tanto como antes, pero curiosamente, luego de conocerlo, su curiosidad aumentaba más.
¿Cómo se sentiría ser un chico como él? Estar rodeado de esas admiradoras locas durante todo el día. Volvió a suspirar. Y ahí lo vio, rodeado de todos los chicos y chicas populares, jugando y divirtiéndose en la cancha de básquet que estaba al aire libre, la cual quedaba en el camino a las habitaciones femeninas. Sasuke estaba rebotando la pelota, al parecer estaba apunto de encestar mientras era observador por todos los chicos y chicas que se arremolinaban a su alrededor en la cancha, cuando el pelinegro encestó fue gritado, aclamado y abrazado por todos, sin embargo, él no sonrío ni una pizca, seguía completamente serio, a pesar de que todos le felicitaban.
¿Por qué se comportaba de esa forma? ¿Acaso odiaba tanto ese instituto como ella lo odiaba?… Sin darse cuenta vio como Sasuke volteó la mirada hacia donde ella se encontraba, Sakura lo observó con sorpresa e inocencia por un segundo, luego volteó la mirada apenada y sonrojada para seguir su camino pero fue detenida por una mano. La chica se volteó a ver a la persona que la detuvo.
—Hola, Sakura —sonrió. Era la rubia, la chica del periódico escolar que había conocido en los primeros días de clases.
—Temari… —respondió Sakura sorprendida, pero entonces la expresión de Temari decayó y la sonrisa que tenía desapareció, dándole la bienvenida a una expresión completamente seria.
—Tenemos que hablar Sakura-san —Sakura la observó pensativa por un tiempo, no comprendía por qué aquel cambio de ánimo, instintivamente volteó a la cancha de básquet para darse cuenta que estaba vacía, y él, había desaparecido.
—Muy bien —respondió Sakura—, ¿Qué sucede?
La rubia la jaló hacia el bosque preocupada.
—Escucha, tenemos un problema —dijo la rubia exaltada—, bueno, más bien creo que tienes un problema, lo siento Sakura, de verdad no quería causarte todo esto pero es que…
—Temari —respondió ella poniendo sus manos sobre sus hombros—, tranquila….cuenta ¿Qué pasó?
—Escucha —suspiró—, se supone que no se me permitiría contarte nada, pero aún así me arriesgué. —Ella volvió a suspirar—. ¿Sabes que no soy la presidenta del periódico escolar verdad?
—No, en realidad…
—Verás, la presidenta es Karin, es una zorra de quinto año que nunca presta atención al periódico, sin embargo siempre gana las votaciones por ser popular y todo el cuento, ¿sabes? y también por ser una….—Temari pronunció algunos insultos poco entendibles.
—Ok, ok, no te salgas del tema….
—Verás, ella nunca presta atención al periódico, y siempre deja todo a cargo de nuestro grupo, sin embargo, por alguna razón, esta semana se preocupó por ello, y no me dejaron redactar ni un artículo, y también tomó tu foto Sakura…
—¡¿Qué?! —Gritó Sakura, sabía muy bien quien era Karin, era una arpía del grupo de aduladoras de Ino, de esas que siempre perseguían a Ino por todos lados, una porrista que siempre hacía todo lo que ella decía.
—Al parecer va a publicar calumnias sobre ti, y creo que piensa editar tu foto Sakura… —Temari puso una expresión triste—. Sé que no es de mucha ayuda que te cuente, pero esto es lo mejor que pude hacer —Temari le extendió unas llaves a Sakura y ella las tomó—, esta noche después de las doce, cuando todos estén en sus habitaciones, ve hacia el edificio de audio visuales, ahí se encuentra el departamento del periódico escolar, lo mejor que pude hacer fue conseguirte la llave. —Temari dio un paso hacia atrás y la miró con una culpabilidad horrible en el rostro—. Lamento no poder ayudarte, pero por favor comprende… si me descubren no me dejaran entrar más nunca en el periódico, y… el periodismo es mi vida, mi vocación.
—Está bien, tranquila. —Sakura le sonrió y posó sus dos manos sobre sus hombros—, te entiendo, de verdad esto es lo más amable que han hecho por mi —respondió sonriendo—, eres muy amable, Temari-san…
De repente fueron interrumpidas por la campana, Temari se despidió con un abrazo de ella y salió corriendo a través de los árboles. Sakura suspiró, genial ¡en tremendo lío que se había metido! ahora quien sabía que clase de calumnias pensarían publicar sobre ella, y las fotos. Nerviosa, observó la llave que tenía en la mano y luego suspiró. Entonces escuchó algo entre los arbustos, sorprendida se volteó a ver.
—¿Alguien está allí? —preguntó asustada, sin embargo no obtuvo respuesta alguna. Sakura asustada salió corriendo fuera del bosque y luego se tropezó torpemente como de costumbre, intentando levantarse se encontró con una mano extendida.
—Torpe como siempre ¿no? —preguntó el Uchiha con un tono completamente seco, y una mirada de superioridad posada sobre ella. La pelirrosa levantó una ceja y luego tomó su mano para levantarse y limpiarse la falda.
—Idiota —susurró enojada y luego tomó su camino. Sasuke sonrió, como siempre era la única persona en aquel instituto que le insultaba con tanta tranquilidad y eso que era la más penosa de todas en aquel lugar, sin embargo, él la había insultado de la peor forma…
—Haruno —escuchó que este le llamaba, ella se paró en seco ante su llamada y luego suspiró.
—¿Qué quieres Uchiha? —Respondió amarga.
El Uchiha apretó los puños, y luego miró al suelo. Suspiró profundamente y luego tomó aire, como le costaba decir aquellas palabras, vivir siempre con tanta gente alabándolo e incrementando su orgullo. No era sencillo pedirle disculpas a la gente.
—Perdona por lo de ayer —respondió secamente, ocultando todos sus sentimientos como de costumbre.
La pelirrosa abrió la boca de la sorpresa, al oír aquellas palabras y luego se volteó a verlo. Él ya se estaba largando, caminando pausadamente con las manos en sus bolsillos. Instintivamente la sorpresa de la pelirrosa decayó, para luego fruncir el ceño, ¡pero que maleducado! ni siquiera había esperado para escuchar su respuesta…
—Idiota —susurró y luego tomó el camino a sus habitaciones, ya se había hecho de tarde.
Sakura no podía dormir aquella noche, se despertaba cada cinco minutos con una pesadilla sobre que aparecería el día siguiente en el periódico. La pelirrosa se acostó boca arriba sobre su cama y empezó a divagar ¿y si publicaban cosas falsas sobre ella? ¿Ni ella misma sabía que tan mala podía llegar a ser la rubia no? suspiró y volteó a ver a Ino que dormía como una reina sobre su cama, luego volteó su mirada al reloj que estaba sobre su mesilla, el cual indicaba que eran las doce en punto de la madrugada. Suspiró y entonces giró a ver las llaves que reposaban al lado del reloj.
Fuera lo que fuera, no iba a permitir que se saliera con la suya más nunca. Ella era Sakura Haruno, y aunque no era muy popular, tampoco era estúpida y no iba a permitir que se metieran más con ella. Tomó el llavero sobre la mesilla, usó unos zapatos deportivos y luego salio rápidamente de la habitación.
Caminó pausadamente por el sendero completamente oscuro de la plaza, y fue entonces cuando se arrepintió de haber salido en pijama, sólo tenía un pequeño pantaloncillo corto, y el frío aquella noche estaba espeluznante, lo que provocaba que temblara del frío, y que se le pusiera la piel de gallina.
Entonces fue cuando llegó, el edificio de audio visuales, uno de los más grandes del instituto. Sólo había pasado algunas veces por aquel lugar, pero no sabía con exactitud en que parte de ese enorme lugar se encontraba el departamento del periódico escolar.
De pronto sintió muchísimo miedo, todo estaba demasiado oscuro, no había ni una sola luz que alumbrara aquel lugar. Sintió un terrible escalofríos que recorrió todo su cuerpo hasta llegar a su nuca, sin embargo, tomó valor y se acercó en cuclillas hasta la puerta, estaba abierta, como de costumbre…
Ahora sólo tenía que conseguir el departamento del periódico, no supo exactamente por cuanto tiempo caminó entre los oscuros pasillos del edificio.
Que ridículo, pensó. Si alguien la viera caminar, muerta de miedo con una mini pijama y unos zapatos deportivos entre los pasillos del edificio de seguro se moriría de la risa y no pararía de reír hasta el amanecer, aparte de qué, de por sí ya era ridícula, aquello era el colmo del asunto.
—¿Quién está ahí? —De repente sintió un escalofrío que recorrió todo su cuerpo. Había escuchado un sonido en uno de los salones, había algo o había alguien allí dentro. De pronto se asustó, escuchó voces hablar y personas que se aproximaban hacia donde ella se encontraba. Dio dos pasos atrás con bastante miedo, y entonces todo pasó demasiado rápido: Sintió como alguien la tomaba por la espalda y le callaban, tapándole la boca. Sintió muchísimo miedo y trató de zafarse, entonces la atrajeron, y terminó encerrada en lo que parecía se un cubículo de aseo.
—¡Suéltame! —exclamó algo asustada luego de que pudo zafarse, aquella persona la sostuvo rápidamente.
—Tranquilízate —le exclamó. Esperen un momento, ella conocía esa voz pausada y tranquila, rápidamente sin pensarlo se volteó exaltada para verlo, era él…
—Sasuke…—pronunció pausadamente, pero no esperó respuesta, ya que el ni siquiera le estaba mirando, sólo la sostenía en un abrazo por la cintura para tranquilizarla, mientras su atención estaba puesta en la ventanilla de la puerta. Ella volteó para darse cuenta que habían unas personas en la parte de afuera, o más bien unos chicos, muchachos grandes que estaban cargando algunas cosas que parecían ser… ¿Eran las computadoras?
—Sasuke, ellos son…—se volteó Sakura.
—Shhh… haz silencio Haruno —repuso Sasuke. Estaba completamente tenso, mientras sostenía a Sakura de una forma sobre protectora, sólo prestaba atención a la ventanilla, hasta que se relajó luego de que los tíos desaparecieron.
—Ellos son…
—Si —Sasuke respondió cerrando los ojos—, son Akatsuki.
Sakura se sorprendió ante su declaración y luego instintivamente se tapó la boca con la mano de la sorpresa. Akatsuki era la banda de mafiosos más terrible que rondaban por la ciudad, y que en los últimos tiempos, ya habían matado a varios estudiantes en ese instituto, sin nunca ser descubiertos. Esos tíos eran muy peligrosos y ella estuvo a punto… a punto de cruzarse con ellos, estuvo a punto de morir….Una lágrima corrió por su mejilla, Sasuke la detuvo con su mano fría y helada.
—Tranquila —dijo él y luego la tomó de la mano—, hay que salir de aquí….
—No. —Sakura lo detuvo—. ¡Espera!
—¿Qué? —Respondió él y luego volteó a verla, un leve, pero demasiado leve sonrojo cruzó por sus mejillas. Sakura se veía hermosa con su pijama, parecía una escuincla de trece años, y aún así se notaba encantadora, tenía el cabello desarreglado y suelto, era la primera vez que se lo veía suelto, su rostro era tan lindo, y sus ojos, eran hermosos.
—No me puedo ir —dijo ella nerviosa.
—¿Cómo? —preguntó.
—Verás…. Es que tengo…—Sakura se quedó trabada—. Espera un momento… ¿Qué haces tú aquí? —le señaló. A Sasuke le surgió una enorme vena en el rostro y luego la soltó.
—¿A ti qué te importa? —Respondió él y luego salió del cubículo—, si quieres quedarte aquí puedes hacerlo… es tu problema.
El Uchiha empezó a caminar despreocupado, pero luego se sorprendió de que ella no pusiera ni la mas mínima queja ¿Qué se supone que estaba haciendo? ¿Se estaba haciendo la dura o qué? Se volteó para encontrarse con la sorpresa de que la pelirrosa había optado por el camino contrario ¿Qué se supone que estaba haciendo? ¿Quería matarse o qué?... Caminó rápidamente hacia donde ella se encontraba y luego la tomó del brazo.
—¡Haruno! ¿Qué se supone que intentas hacer? ¿Quieres matarte o qué? —susurró por lo bajo en sus oídos, ella se volteó y lo miró asustada, aún estaba llorando y estaba sorprendida.
Sasuke la observó por un tiempo y luego suspiró, no podía tratarla mal ¿Por qué no podía tratarla mal? ¿Por qué? trataba con indiferencia a todos, y de una forma mal educada, sin embargo, cuando la veía a ella tan frágil y asustada, le costaba, y tenía que hacer un esfuerzo por serle indiferente. La miró detenidamente y luego suspiró larga y pausadamente, después se pasó la mano por el rostro, de una forma cansada.
—¿Puedes contarme que sucede? —Preguntó con cansancio.
Sakura, asustada empezó a llorar.
—Tengo que encontrar el departamento del periódico escolar —dijo entre sollozos. Sasuke no comprendía por qué se comportaba de aquella forma, sintió unas ganas enormes de abrazarla, sin embargo, intentó controlarse.
—Hmp… —Respiró hondo y luego miró hacia otro lado—, ¿y se puede saber por qué?
—¡Quieren publicar calumnias mías! —Gritó obstinada—. ¿Y sabes qué? ¡Ya estoy harta! Estoy harta de que me usen como objeto de burla en este colegio, estoy harta, no quiero llorar más.
Sasuke se quedó pálido ante su declaración, y lo más peculiar del asunto es que no supo como actuar, sólo la miró sorprendido mientras ella tomaba el camino sin rumbo.
—Ven —la tomó del brazo.
—¿A dónde vamos? —preguntó ella sin comprender mientras era agarrada fuertemente del brazo por, el Uchiha el cual le arrastraba a través de los pasillos.
—A condenarnos, por supuesto…—susurró él mientras caminaban lentamente a través de los pasillos.
Sakura se quedó sorprendida por como había actuado Sasuke y luego lo observó mientras era jalado por este. Después de todo, no era tan mala persona como ella pensaba, tal vez, sólo era su personalidad, era como era, era seco y frío, pero no era mala persona después de todo…
La pelirrosa se sonrojó levemente mientras lo veía…
Entonces toda la magia desapreció cuando escucharon un fuerte ruido. Sasuke, tomó rápidamente a Sakura y se escondieron detrás de una pared, sin embargo, fueron sorprendidos con algunos pasos detrás de ellos provenientes de otro pasillo.
—Vaya, vaya —a ambos se le erizó la piel de sólo escuchar aquellos murmullos y se voltearon rápidamente. Entonces, como Sasuke lo predijo, allí se encontraba Itachi, uno de los miembros más temibles de Akatsuki, sonriéndole a ambos. Sasuke instintivamente se colocó delante de Sakura en una forma despreocupada y posó sus manos en los bolsillos.
Sakura se sorprendió por completo puesto que ella aún estaba muy asustada, instintivamente sin saber por qué, se abrazó a su espalda, y escondió su cabeza entre esta. Tenía mucho miedo y numerosas lágrimas recorrían por su rostro, el Uchiha se quedó intacto.
—Pero que tenemos aquí, nada más ni nada menos que el mayor de los Uchiha. —pronunció Itachi con una voz tan áspera que a Sakura se le erizaron los bellos de la piel—. Y una niñita…—Itachi estuvo a punto de acercarse a ella.
—Ni siquiera lo pienses… —dijo secamente Sasuke ¿Cómo podía hablarle de esa forma? sin duda Sasuke Uchiha era un chico increíble—. Sabes perfectamente que no te conviene…
—Por supuesto —dijo Itachi sonriendo—, pero creo recordar… que el trato era no lastimar a un Uchiha… ¿esa enana es una Uchiha? —dio un paso hacia delante y Sasuke igual.
—Vete por donde regresaste Itachi —dijo de la forma más desafiante y dura posible. Sólo entonces, la expresión de Itachi se volvió seria—, y ni siquiera se te ocurra tocarle —esto último lo susurró muy bajo. Itachi puso una expresión seria y luego hubo un pausado silencio.
—Bien, supongo que te salvaste esta vez enana…—dijo y a la vez le regaló una sonrisa tierna y a la vez irónica a Sakura, ella intentó no observarle—, sin embargo, sabes perfectamente como son las cosas Sasuke —dijo Itachi dirigiéndose a él. Sakura aún muy asustada levantó el rostro—. Hablan y…—Itachi pasó su mano por su cuello, dando a entender que morían. Sakura volvió a esconder su rostro en la espalda de Sasuke—. Muy bien, ahora salgan de aquí.
Sasuke asintió pausadamente y luego tomó a la pelirrosa de la mano, la cual aún estaba temblando del miedo. Ambos salieron del instituto casi corriendo. No supo por cuanto tiempo estuvo caminando fuera del instituto, pero al salir, el frío nuevamente los volvió a abrazar provocando que la pelirrosa se abrazara ella misma con sus manos.
Sasuke la miró, aún estaba muy impresionado, fue increíble que en ese momento él haya sentido tanto miedo. Y miedo por… por ella. Volteó a verla, seguía indefensa abrazándose así misma por el frío. Sasuke suspiró y se quitó la chaqueta del equipo que cargaba puesta.
—Eres tan torpe que olvidas sacar un suéter a estas horas de la noche —fue lo primero que logró articular el pelinegro, para después posar su chaqueta por encima de sus hombros.
Ella lo miró enojada.
—Gracias —lo vio directamente a los ojos, provocando que una lágrima rodara nuevamente por su rostro. Aún estaba muy impresionada por lo que había ocurrido en el edificio, y sin embargo, Sasuke supo como manejarlo a la perfección y sacarlos a los dos vivos de allí.
—Deja de llorar ¿si? —Respondió el Uchiha asqueado. Odiaba ver a alguna mujer llorar, y odiaba más verla a ella llorar, le producía un nudo en el estomago. Volteó la mirada y luego suspiró, cambió su expresión a una seria y entonces, delicadamente posó una de sus frías manos sobre su rostro húmedo, y limpió sus lágrimas. Entonces le acomodó la chaqueta y se la abotonó como si fuera una niñita, mientras esta limpiaba sus propias lágrimas.
—Estuvieron a punto de…
—Hmp… —pronunció el con seriedad y luego la tomó del brazo—. Ven, te acompaño a tu edificio…
Sakura lo miró ¿Qué había sido eso? Sasuke de repente se comportaba de una forma tan amable con ella ¿Quién le entendía?
Sakura le siguió y no protestó, puesto que aún estaba muerta de miedo, y que además, no quería regresar sola a su habitación. Llegaron hasta las puertas del edificio, curiosamente, no había ningún vigilante en la entrada. Sasuke se detuvo y luego la miro seriamente, ella estuvo a punto de quitarse la chaqueta pero él posó su mano sobre esta.
—Puedes quedártela…—murmuró secamente y observando hacia otro lado, para que ella no pudiera notar su leve sonrojo. Era la primera vez que le pedía a una chica que se quedara con su chaqueta, no supo por qué rayos lo hizo, últimamente cuando estaba cerca de ella actuaba simplemente por impulso.
Sakura se puso tan roja como un tomate. ¿Estaba escuchando bien? ¿Sasuke acaba de pedirle que se quedara con su chaqueta.
¿Estoy soñando? Pensó la pelirrosa. Estaba más roja que su propia sangre.
Entonces dio un paso hacia atrás, y en un descuido casi se cayó de las escaleras, pero con agilidad Sasuke la tomó antes de que tropezara contra el suelo.
—¿Podrías dejar de ser tan torpe? —Reclamó Sasuke con fastidio, observándole directamente a los ojos. Sakura no se molestó, simplemente lo observó incrédula de que aquello fuera verdad y luego… sonrió, cálidamente.
Sasuke se sorprendió un poco.
—Sasuke-kun…—Murmuró pausadamente, Sasuke la observó a los ojos y asintió. Ella se sonrojo aún más—. Gracias…—susurró muy bajo y luego entró al edificio.
Awwwwww *-* adoro este capítulo xDD espero les haya gustado a ustedes también ^^ dejen reviews, se aceptan amenazas, críticas lo que sea!! Nos vemos en el próximo capítulo, bye, besoss!
