Bueno, aquí les traigo el sexto capítulo titulado: "Te odio ¿Sabes?".

Bien, primero que nada, les pido disculpas por haber tardado tanto en subir la conti, he tardado corrigiendo este capítulo debido a que ya he comenzado clases, y se me han venido encima los preparativos para mi graduación y los preparativos para el ingreso a la universidad me tienen loca, estudiando para la prueba de admisión. Bueno, es sólo para que sepan y puedan tenerme alguito de paciencia _ ya que no he tenido mucho tiempo para escribir, espero que no se me venga encima. Aún así, espero que disfruten mucho este capítulo y que les agrade ya que se los hice de todo corazón. Aquí se resolverán algunas dudas que tenía sobre lo del periódico xD

Y segundo. ¡Miles y miles de mega gracias a todos por sus comentarios, favoritos, alerts, etc! me los he leído todos, de verdad, muchas gracias por todas sus palabras de apoyo, espero cumplir con las expectativas que tienen de mi fic!

Y bueno, para aclarar algunas dudas, que siempre se forman. Si habrá Nejiten, pero, eso viene un poco más adelante, por lo pronto seguirán siendo unos desconocidos.

En fin, disfrútenlo y opinen que les pareció!

-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.

-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.

-Aclaraciones:

—Diálogo—

Pensamientos

Acentuar una palabra


Élite adolescente

Capítulo 5

Akatsuki

Aquel día no durmió en lo más mínimo, de hecho, no cerró ninguno de sus dos ojos jade durante toda la noche. Estaba en estado de shock mientras abrazaba con fuerza su chaqueta y miraba el techo de su habitación. Tenía su olor… era refrescante, era un olor suave y puro como el otoño, se abrazó con fuerza nuevamente a su chaqueta y luego se sonrojó al recordarlo todo.

Esto tiene que ser un sueño, pensó entonces, después de tantos años… después de tanto tiempo observarte desde lejos, de estudiar cada uno de tus gestos, de soñar con algún día conocerte, descubrir que eres esa persona interesante que yo conocí hace mucho tiempo, él… él se preocupó por mí... me regaló su chaqueta.

Una pequeña lágrima corrió por su rostro, si antes sólo le gustaba, ahora era algo más. Su corazón latía fuertemente, volvió a espirar el olor de su chaqueta, y rozar con delicadeza el bordado del suéter en donde decía su nombre "Sasuke Uchiha" él era el capitán del equipo de fútbol, por esa razón llevaba una línea roja en una de las magas.

De repente, se abrió fuertemente la puerta del baño de su alcoba. Vaya, era increíble lo perdida que estaba en sus sueños, tanto, que no se había dado de cuenta del hecho de que sus compañeras de cuarto ya se estaban arreglando y de que ya había amanecido. Era viernes, el último día de clases, por lo tanto, el día libre para vestirte con la ropa que cada estudiante quisiera. Ino salió del baño de la habitación con un vestido definitivamente espectacular, que le quedaba a la perfección, el vestido más espectacular que ella hubiera visto nunca antes.

¿Cómo lograba vestirse de esa forma? Es decir, aparte del hecho de que todo le quedaba bien ¡se vestía increíble! Aquel día Ino lucía una hermosa sonrisa de oreja a oreja.

—¿Qué pasa frentuda? —Rió Ino mientras se le acercaba—. ¿Pensé que jamás llegabas tarde a una clase?

Sakura analizó sus palabras y de inmediato salió del shock en el que se encontraba al ver la hora del reloj despertador el cual aún estaba sondado, era exactamente las seis y treinta. Sakura se cayó de la cama luego de ver el despertador. Ino rió desenfrenadamente al verla en el suelo.

—Idiota…—susurró Sakura, mientras la rubia reía escandalosamente.

—Eres tan patética, Sakurita —se carcajeó Ino con descaro mientras Sakura se levantaba, de repente, la rubia dejó de reír y su expresión se volvió diferente. Sakura levantó una ceja sin comprender nada, luego Ino se agachó y tomó el motivo de su sorpresa entre sus manos.

—¿De dónde has sacado esto? —Preguntó frunciendo el ceño. Sakura le arrancó rápidamente la chaqueta de las manos.

—La compré…—Respondió rápidamente.

—¿Es una copia? —Preguntó Ino extrañada—. Qué raro, su tela es… distinta.

—Si, es una copia —dijo Sakura con nerviosismo—, las venden las de tercero en los baños del edificio B…

Ino pareció vacilar un poco ante la respuesta de la pelirrosa, pero luego se convenció a si misma de que era imposible que una perdedora como Sakura tuviera una chaqueta original del equipo de fútbol del instituto, así que prosiguió con su risa de superioridad.

—Nada más tú Sakura, comprando copias baratas de chaquetas, eres tan patética —dijo sonriente—. Qué lastima, quisieras tener una original como la mía, pero no de cualquier persona, si no nada más ni nada menos que la de Gaara-kun —caminó hacia su armario y la tomó en sus brazos.

—¡Hay! de que vas a hablar —interrumpió Hinata mientras salía en toalla malhumorada—. Si toda tu vida te has estado quejando que quieres la original de mi hermano.

—Cállate… —Respondió Ino enojada—. Es obvio que todas en el colegio quieren su chaqueta…. Pero nadie la tiene —Ino levantó los hombros sin darle importancia—. Es muy inalcanzable, incluso para mí.

Hinata se echó a reír ante su declaración y Sakura apretó con fuerza la chaqueta del Uchiha, luego de sonrojarse y ponerse tan roja como un tomate. De ninguna manera permitiría que alguien le robara la chaqueta, la dobló cuidadosamente y la encerró en su armario con llave, que ironía, la guindó justo al lado de la chaqueta Naruto. De repente, recordó que tenía tiempo sin verlo.

—Son tan patéticas…—Interrumpió en la conversación Nanami, la cual venía saliendo ya arreglada de su habitación—. Hablando de chaquetas… cada día sus conversaciones son más insignificantes que las anteriores.

—Ríe mientras puedas Adachi —alegó divertida Ino. Nanami la ignoró y se dirigió al salir—. Por cierto Nanami, deberías comprar hoy el periódico, al parecer, saldrán noticias interesantes —Nanami la fulminó con la peor de sus miradas y luego desapareció de la habitación—, y tú también Sakura, no te vendría mal informarte.

A Sakura se le enmudeció la garganta, había olvidado el incidente del periódico que nunca pudo arreglar.

&~ ** * ~ &

Sasuke acomodó lentamente su parte de la habitación, mientras recordaba los acontecimientos del día anterior. Suspiró. Estaba sorprendido de sí mismo, jamás pensó que se arriesgaría tanto por una enana a la que apenas conocía. Suspiró nuevamente y cuando estuvo a punto de salir se consiguió con su mejor amigo.

—Oye teme ¿sigues enojado? —Sasuke lo observó por un momento, ni ellos mismos sabían porque estaban enojados.

Negó con la cabeza y Naruto sonrió de oreja a oreja para luego abrazarlo por el hombro, como solía hacerlo.

—¡Que bien hermano! ¡Tenemos que cuadrar¡ ¡hoy saldremos con unas amigas de Kiba! Ah, y no olvidemos la práctica de fútbol que se supone que debía comenzar hoy.

—Idiota, suéltame —se soltó de él y siguieron caminando hacia la salida junto con Gaara—. Sobre la práctica, se supone que tenía que llevarle a la nueva directora la lista del nuevo equipo de este año…—Suspiró. Amaba el fútbol, era la verdad, pero odiaba que siempre lo escogieran de capitán, cosa que su padre siempre le obligaba a aceptar, ya que decía que era un honor que él siempre tuvo de pequeño, y que todos los Uchiha tenían…

—Oye teme… ¡Pero si ni siquiera has hecho las audiciones! —Gritó Naruto siempre tan escandaloso. Sasuke suspiró, eso era todas las mañanas igual.

—¿Dónde está Kiba?

—Salió temprano hoy —respondió el siempre callado Gaara—. Creo que olvidas que día es hoy Sasuke.

—¿Ah? —Sasuke levantó una ceja sin comprender las palabras de su amigo, al igual que Naruto, el que nunca comprendía absolutamente nada.

En ese preciso instante se abrió la puerta del ascensor, dejando ver a una gran multitud de niñas y chicas de todas las edades amontonadas en la puerta del edificio, las cuales, al ver a nada más ni nada menos que a Sasuke Uchiha, Gaara Sabaku y Naruto Uzumaki en el ascensor, tumbaron a los guardias para entrar. Sasuke pisó rápidamente el último piso del edificio, y justo a tiempo la puerta del ascensor se cerró. El suspiró.

—Con que es eso…—Suspiró nuevamente—. Debiste haberme recordado.

—Pensé que ignorabas el hecho…

—En esta época prefiero pasármelas en mi casa…

—¿Qué sucede? —preguntó Naruto sin comprender. Gaara lo miró como quien no quiere la cosa.

—Mañana es el cumpleaños de Sasuke.

—¡Ah! —Gritó el rubio—. ¡Con que era eso!! Casi lo olvido —rió el Uzumaki con la mano posada sobre su nuca.

—Idiota —susurró Sasuke

—¡Cállate teme!

—No vayan a empezar…—Susurró Gaara—. Supongo que tendrás que salir por la puerta trasera…

—Si —Sasuke suspiró. Odiaba ser acosado constantemente, ni siquiera se podían esperar al siguiente día. Por eso detestaba tanto a las mujeres, algunas sólo servían para ser utilizadas…. Y nada más.

—¿Cómo harás con la lista de los equipos?

—Cuento con que hables con la directora —dijo Sasuke. Gaara asintió y luego se dirigieron a la salida de escape del instituto.

Los tres salieron por la puerta trasera, la que normalmente utilizaban para escapar cuando era algún día de fiesta, cumpleaños, etc. Aquellos días las mujeres de aquella escuela se volvían más, como decirlo, "emocionadas" de lo normal.

Gaara se dirigió no muy emocionado al edificio directivo, agradecía que fuera viernes, ya que odiaba usar aquel incomodo uniforme. Sólo se pasaría un momento para anunciarle a la directora que la formación del equipo de fútbol tardaría un poco más que la del equipo de básquet.

—Buenas…—Dijo a la secretaria, a la que conocía muy bien, pero con la que nunca entablaba mucha conversación, como la mayoría de las personas. La secretaría le preguntó que necesitaba y luego de conversar con ella, pasó a encontrarse con la directora la cual parecía estar muy ocupada revisando una gran cantidad de papeleo.

—Buenas muchacho, siéntate —Respondió la directora algo metida en sus papeles y algo exaltada.

—Estem… vengo avisarle que la preparación del equipo de fútbol llevará un poco más de tiempo, por lo que no podremos entregarle la lista del equipo hoy.

—¡¿Qué?! —Preguntó la directora sorprendida—. ¡Se supone que debieron haber hecho las adiciones ayer!

—Si, pero se han presentado algunos inconvenientes. —Mintió el pelirrojo. La verdad es que no tenía la más mínima idea de por qué Sasuke no había convocado las audiciones para el equipo.

La directora suspiró notablemente, estaba demasiado ocupada aquel año. Después de todo, no hubiera aceptado ese puesto sin haber sabido que aquel año se celebraría aquel gran torneo intercolegial, que la estaba dejando sin tiempo ni para respirar.

—Muy bien. —Suspiró la directora cerrando los ojos—. Espero que para el lunes a primera hora llamen a una audición urgente, necesitamos que el equipo practique mucho este año.

Gaara asintió, algo curioso por saber a que se refería la directora con aquella urgencia por las prácticas de fútbol. Pero no preguntó absolutamente nada, sólo se limitó a salir de la dirección cuando…

—Espera un momento muchacho. —Dijo aquella mujer rubia, y Gaara se detuvo—. Aprovechando que estás aquí, y no he tenido tiempo de asignarle esto a ningún estudiante…—Anunció mientras buscaba algunos papeles.

—¿Si? —Preguntó el pelirrojo de forma tediosa.

—Ah… necesito que le muestres el colegio a una nueva estudiante, ya sabes, como es costumbre aquí mostrar las instalaciones a un nuevo estudiante, pero no he tenido tiempo de asignárselo a nadie…—Hablaba la directora mientras buscaba algunos papeles para conseguir el nombre de la estudiante. Entonces, la curiosidad de Gaara se encendió un poco, sabía muy bien de la existencia de la única estudiante nueva en aquel año.

—Su nombre es…—Dijo la directora mientras tomaba un papel en sus manos y lo leía— Nanami Adachi.

El pelirrojo siempre inexpresivo sonrió un poco de forma divertida.

&~ ** * ~ &

Por otro lado, en un sitio completamente distinto del colegio, caminaban dos amigas en vestidos de marca, preciosos y femeninos que las hacían ver realmente guapas. Al parecer, se habían fugado de las clases a la primera hora.

—No comprendo para que hacer esto… si ya la humillamos lo suficiente con el artículo en el periódico —decía una rubia alta, vestida de una forma muy sensual y que cursaba cuarto año en aquel instituto.

—¡Por supuesto que si Ino! ¿Pero no crees que si hablas con estos idiotas para que la pongan en su lugar será peor para ella? —Dijo una pelirroja, vestida de igual forma que su compañera, pero que la hacía ver algo vulgar, la cual cursaba quinto año en aquel instituto.

Ambas susurraban a lo bajo para que nadie las escuchara, y se dieran cuenta de su no muy inteligente fuga de clases. Ino sonrió ante aquella idea que su compañera había dado.

—Pues si… pero es que odio a esos tíos, son tan babosos. —Dijo la rubia de forma pretenciosa.

—Hay vamos… los tienes comiendo de tu mano a todos, sólo tienes que pedírselos de forma sexy —susurró la pelirroja caminando y bailando de forma atrevida. Ambas rieron.

—Bueno si, tienes razón, naturalmente, los traigo a todos comiendo de mis manos —Karin se detuvo y cambió su expresión a una seria.

—A todos, excepto a Sasuke-kun —aclaró Karin sonriendo— él será mío algún día.

Ino no pudo evitar soltar una carcajada, placida y elegante.

—Te equivocas…—Dijo la rubia de forma desafiante— Sasuke-kun será mío querida —sentenció confiada y divertida mientras pasaba de largo a su amiga.

La verdad, es que Karin se sentía dudosa, puesto que Ino era la chica más guapa y popular de todo el instituto, ella era "La reina" de aquel colegio desde tercer año, cuando la última reina había dejado el colegio y con ello la corona a Ino, que en pocos años se había hecho extremadamente popular gracias a su carisma y belleza. Ya le parecía bastante raro a la mayoría de los estudiantes que Sasuke no le hubiera prestado atención.

Ambas se dirigieron a un salón donde residían aquellos chicos de quinto año, de quienes necesitaban un favor. Ino se aproximó y luego tocó la puerta, como tenía planeado, la clase la estaba dando el profesor Fukao, un baboso que Ino traía comiendo de su mano y era fácil de chantajear.

—Buenas profesor ¿Me permitiría un segundo para hablar un Kankuro-kun? — preguntó la rubia intentando hacerse la santa, el profesor asintió con la boca abierta, posiblemente observando a Ino donde no debía y permitió salir al chico al que ella había nombrado.

—Vaya, vaya… ¿Qué quieres ahora mi amor? —Dijo Kankuro ya afuera del aula con las dos chicas.

—¡Suéltame asqueroso! —Respondió Ino separándose de él y acomodando su peinado—. No vuelvas a llamarme "mi amor" ¿Está claro? —Dijo al mismo tiempo mientras acomodaba su cabello.

—Bien, como tú quieras…—Respondió el chico con fastidio, mientras rodaba sus ojos y se recostaba sobre la pared—. Ahora ¿Qué se les ofrece?

—Venimos a pedirles un favor, a ti y tus amigos. —Habló por primera vez Karin de forma seria, mientras Ino seguía acomodando su peinado.

—¿Ahora qué? ¿No me digas que es humillar otra vez a la nerdita esa? Por favor… ya hasta me da lástima. —Respondió el chico divertido—. No se por que te molestas tanto en hacerle la vida imposible Ino, si tú eres la reina de este instituto, no la veo muy competencia para ti…

—¡Hay! Eso no es de tu incumbencia ¿Si? —Exclamó la aludida de forma pretenciosa. Siempre le hacían esa pregunta, pero ella nunca la respondía por que era la única que estaba conciente de ese "por qué" y no quería que fuera revelado.

—En realidad, venimos a darte una nueva victima. —Dijo Karin de una forma maliciosa. Y el chico no pudo evitar sonreír de forma divertida, había que estar conciente de que aquellas chicas estaban buenas, pero lo que tenían de sexy lo tenían de malvadas, y eso a él verdaderamente le encantaba.

—¡Ja! A ver, a ver…. ¿Y quién es esa nueva victima? —Preguntó divertido por saber.

—Es la nueva —dijo Ino de forma enfadada y enojada—, Nanami Adachi ¡Se atrevió a insultarme a mí! ¿Puedes creerlo? —Exclamó con una expresión incrédula— ¡Sin duda no sabe con quien se está metiendo! —exclamó y luego sacudió su larga cabellera rubia de forma dramática.

—Muy bien —Respondió él de forma divertida—, pero que conste… que sólo lo hago por ti mi vida…—Dijo y luego besó su mejilla— ¿entendido?

La rubia sonrió de forma engreída y luego asintió, feliz de que cada día un chico diferente inflara más su enorme ego.

&~ ** * ~ &

Al sonar el timbre de la campana Tenten y Sakura se consiguieron para ir juntas a almorzar al gran comedor. Sakura estaba paranoica, observaba hacia todos lados a ver si ya había noticias sobre aquel horrible anuncio en el periódico. No había querido comprar el periódico, no, estaba muy nerviosa sobre lo que fuera a aparecer allí, así que técnicamente no quería enterarse.

—¿Te sucede algo Saku? —Preguntó su amiga Tenten frunciendo el ceño, no era muy observadora, pero, no había que ser muy perceptiva para darse cuenta de lo nerviosa que estaba su amiga.

—No… todo está bien —dijo Sakura sobresaltada y luego la observó a ella quien también parecía algo nerviosa— pero ¿de que vas a hablar tú? Si te noto igual de nerviosa…

Tenten se sobresaltó un poco…

—Ah, es que, bueno…—dijo la castaña con una gótica—, es que… la próxima semana comenzaran las audiciones para las porristas, y pues, estoy algo nerviosa…

Sakura sonrió de forma condescendiente. Sabía que aquellas audiciones eran verdaderamente difíciles, aún no comprendía como su amiga había sido tan valiente en apuntarse en ellas. Siendo ella, no tuviera muchas esperanzas y no precisamente debido a las habilidades de Tenten, si no más bien debido a la que era encargada de escoger a las ganadoras: Ino.

—¡Hey! Sakura —Escuchó una voz aguda e infantil que la llamaba y luego volteó para ver de quien se trataba, era Hinata, quien venía corriendo y saludando a la vez con su mano. Sakura sonrió.

—Hola Hinata —saludó Sakura con su mano, y cuando esta llegó hasta ellas hizo una pausa para respirar levemente.

—Menos mal… pensé que no te alcanzaría —dijo aún respirando mientras algunos estudiantes que pasaban por su lado, fruncían el ceño y se preguntaban que hacía la grandiosa modelo Hinata Uchiha hablándole a la nerd Sakura Haruno—. ¡Tenía que alcanzarte! —Gritó Hinata divertida y luego se propuso a buscar algo en su mochila mientras muchas personas paraban el oído para escuchar su conversación.

—¿Qué sucede? —Preguntó divertida la pelirrosa.

—Toma —dijo Hinata mientras al mismo tiempo sacaba de su mochila una invitación de color dorado provocando que muchos que se encontraran a su alrededor abrieran la boca y bufaran en forma de asombro.

—¿Qué es eso? —Preguntó Sakura algo sorprendida por el asombro que había causado aquella tarjeta en los estudiantes.

—Es una invitación tonta —rió Hinata algo divertida y luego sonrió—, para la fiesta de mañana ¡El cumpleaños sorpresa de mi hermano! —Entonces se percató de con quien estaba Sakura, y observó a la castaña— ¡Tú debes ser amiga de Sakura! Mucho gusto, Hinata —exclamó ella divertida mientras estrechaba su mano sin dejar si quiera reaccionar a la castaña—. ¡Toma! Tanbien estás invitada —sonrió divertida Hinata, lo que provocó el doble asombro de todos los estudiantes a los que Hinata ni siquiera llegó a darse cuenta.

Sakura se quedó igual o incluso más sorprendida que todos los demás.

El cumpleaños… de…Sasuke

Inner: ¡¡Kyaaaaaaaaaa!!! ¡Eso es! ¡Eso es!

—Bueno, como sea —sonrió Hinata—, debo irme, aún tengo que entregar un motón de invitaciones —exclamó la pelinegra antes de irse—¡ah! Y por cierto, la fiesta es en parejas —sonrió divertida—. Para entrar a la fiesta debes tener pareja, así que apresúrense a buscar una —dijo y luego salió corriendo dejando a sorprendidos a más de una persona allí.

Y es que ¡aquella fiesta era súper exclusiva! Había escuchado de ella hace unos días, algunos rumores que estuvieron rondando por allí. La fiesta se daría en una de las habitaciones masculinas, y sólo asistirían conocidos de Sasuke, es decir, la mayoría estudiantes de quinto año. Y algunos conocidos de Hinata de cuarto año.

Pero entonces se percató de algo, un leve pero pequeño problemita. ¿En dónde conseguiría pareja para ir a esa fiesta? Era prácticamente imposible que alguien aceptara ir con ella.

&~ ** * ~ &

—Imbécil —Susurró tal vez por novena vez un rubio que observaba a lo lejos a un pelinegro llamado Neji.

—Naruto… no es que me importe mucho, pero… ¿Quieres decirme de una puñetera vez a quien llamas imbécil? —Le preguntó Kiba que se encontraba junto a Naruto en la mesa del área de la piscina.

Ambos estaban matando el tiempo, llevando sol y vagueando, lo que sabían hacer mejor. Observando a lo lejos como los de cuarto año "A" impartían su clase de natación. Entre ellos Neji, el idiota ese que había besado a Hinata. Era verdad, él se había prometido a si mismo que se olvidaría de una vez por todas de la pelinegra, pero aún así, no podía evitar sentir un tremendo odio por el idota de Hyuuga.

—¡Naruto-kun! —Gritó una pelinegra que se acercaba corriendo al área de la piscina, pues, estaba llegando algo tarde a su clase de natación, debido al atareado trabajo de entregar tantas invitaciones. Naruto volteó expectante para encontrarse con los bellos ojos de la pelinegra, y sonrió como un torpe al verla.

—Oh, genial…—Dijo un tedioso Kiba—. Ahí viene la loca esa…—Exclamó el chico y fue entonces que decidió tomar un chapuzón en la piscina antes de calarse siquiera un poco a la histérica de Hinata.

—Hinata…—Sonrió Naruto feliz y la pelinegra se sonrojó cuando estuvo frente a él.

—Este, etto, bueno yo…—Trataba de decir una Hinata completamente sonrojada—. Sé que es tonto entregarte esto, pero igual quiero dártela —susurró Hinata luego de sacar la invitación a la dichosa fiesta, de la cual Naruto había escuchado rumores durante ese día.

—Vaya ¡Gracias! —Exclamó tomando la invitación y quedándose corto de palabras. Ambos se observaron a los ojos, con las mejillas sonrojadas y sin saber que decirse. Neji, que observaba a lo lejos apretó los puños.

—Bueno… Ya debo irme —susurró Hinata aún sonrojada y penosa— ¡Ah! La fiesta es en parejas —exclamó la pelinegra no muy animada, ya que, si Naruto iba a llevar a alguien, soñaba con que fuera ella, aunque sabía perfectamente que eso era imposible.

—Oh…—fue lo único que salieron de los labios de Naruto. Ya que, el sólo quería llevar a una persona y esa persona estaba justo enfrente de él.

—¡Ah! Casi se me olvida…—exclamó Hinata y luego sacó otra invitación de su cartera—, entrégasela a Inosuka —susurró Hinata, entregándole la invitación al rubio. No le agradaba mucho la idea de que Kiba fuera, pero ¿que se podía hacer? era el mejor amigo de su hermano.

Luego de aquello se despidió del rubio y ambos sintieron un leve vacío al hacerlo. Naruto estaba empezando a desesperarse, necesitaba verla más seguido, hablar con ella más seguido. No quería verla sólo durante cinco minutos y sólo fingir que la quería de un modo distinto.

Entonces apretó con fuerza sus nudillos y su mandíbula al ver como ella corría a los brazos de Hyuuga. Si veía aquello más seguido, no lograría controlarse.

&~ ** * ~ &

El rostro de Sakura estaba sorprendido, sorprendido y angustiado, al ver los rostros de todas las personas que se encontraban ahora en el comedor y que le observaban directamente a los ojos.

Un segundo, dos: Todo los estudiantes del internado Konoha que se encontraban aquella tarde en el comedor se echaron a reír como ratas. Todo el colegio entero se rió en su cara y ella se quedó paralizada ante todos.

Entonces, sin pensarlo demasiado corrió ante la mesa que se encontraba más cercana y le arrancó el periódico y un chico de segundo año que se encontraba allí. Su rostro se tornó pálido al ver su propia foto en la primera página del periódico escolar, la cual había sido editada y cambiada. Donde antes estuvo una pelirrosa vestida con fachas anticuadas, ahora había una pelirrosa sin nada de atuendo más que un mínimo bikini que la hacía ver como una zorra. Y en el titular decía:

"Las nerds también podemos ser zorras ¿no?"

Sakura observó a todo el comedor que aún seguía riéndose de ella, las risas resonaban en sus oídos provocándole un fuerte dolor, una puñalada. Cerró con fuerza sus ojos que derramaban miles de lágrimas para luego escuchar los miles de murmullos:

¡Con qué no pierdes el tiempo nerdita!

Ahora las nerd también quieren ser zorras

Es tan patética

Rechazada

Rechazada

¡Nerd!

¿Qué no le da pena?

Es triste, verdaderamente triste.

Sakura no podía seguir oyendo más. Decidió correr entre la multitud lo más lejos posible, lo más lejos que pudiera escapar de aquel lugar.

—¡Sakura espera! —Gritó Tenten intentando detenerla, pero fue en vano, corrió tan rápido que en menos de un segundo se había perdido de vista.

Corrió entre los árboles del bosque. Llorando, miles y miles de lágrimas caían de sus ojos pero ella aún no sabía a que lugar acudir, estaba perdida.

&~ ** * ~ &

Articulo de opinión. Segunda página.

Asesina suelta

Típico lo aquello que dice que el peligro siempre está a la vuelta de la esquina. Pero

¿Quién se iba imaginar que habría tanto peligro aquí, dentro del instituto?

Pues así es señores, este año el colegio ha decidido dejar ingresar a asesinas ladronas etc, etc. porque si no han visto a la nueva alumna Nanami Adachi, la mujer mas temible (si es que puede llamarse mujer) con unas ropas tan arrabaleras que se podría….

Nanami quien se encontraba leyendo aquel artículo que llevaba una enorme foto de ella a la cabeza, no pudo terminar de leerlo puesto que ya estaba enrollando el periódico con fuerza y pisoteándolo contra el suelo.

—¡Malditas estúpidas! ¡Me las van a pagar! Ya van a ver cuerda de idiotas, imbéciles ¡esto no se va a quedar así par de Barbie's! —Gritaba con enojo mientras pisoteaba con fuerza aquel periódico arrugado. Algunos estudiantes pasaron y la miraron en estado de shock.

—¡¿Qué miran?! —Gritó. Estaba tan enfadada que no sabía ni lo que hacía entonces sintió a alguien que le tocaba del hombro. Inmediatamente se volteó para ver de quien se trataba. Entonces, un chico la empujó fuertemente contra la pared de piedra que había en aquella plaza.

—Vaya, vaya… ¿Así que la arrabalera se ha enojado? —Preguntó divertido y con una sonrisa. Nanami no se limitó a más que fruncir el ceño, sin inmutarse en lo más mínimo.

—¿Qué quieres? —Preguntó de forma dura y seca, mientras este le apretaba con muchísima fuerza contra la pared. Fue entonces que Nanami se percató de que no estaba solo, detrás de aquel chico había una pandillita más.

—Venimos a ponerte en tu lugar y demostrarte quien manda aquí —Aclaró el castaño. Y ella no pudo evitar reír, sí, así fue, la chica empezó a reír de una forma completamente sarcástica e irónica.

Los chicos se quedaron algo desconcertados ante su risa.

—A ver, a ver… repite lo que dijiste —dijo la chica entre risas y provocó que aquel castaño se enojara más.

—¡Hey niña! ¡Mucho cuidadito que no estamos jugando! ¿Eh? —Pronunció con enfado luego de apretarla con más fuerza contra la pared, provocando que esta gimiera del dolor—. Estamos aquí para ponerte en tú lugar y dejarte claro que a Ino Yamanaka no se le trata mal nunca —gritó con fuerza.

Y entonces Nanami, que se estaba quedando sin respiración, sonrió nuevamente para sorpresa de todos.

—¿Así que se trata de aquella peliteñida? —Preguntó la chica mientras era tomada por fuerza en el cuello—, no me hagas reír…

—Ya veras… —Dijo aquel pervertido. Entonces empezó a besarle, le besó con fuerza y agresividad y luego empezó a besar su cuello.

—¡Suéltame patán, pervertido! ¡Suéltame de una maldita vez! —gritaba la chica mientras le pegaba con fuerza en la espalda e intentaba separarlo de él, pero era imposible, aquel chico tenía más fuerza.

—¡Kankuro! ¡Detente!

&~ ** * ~ &

Sasuke aquel día se había limitado simplemente a aparecerse por las clases, y luego dirigirse a su habitación. No estaba de ánimo, y tampoco quería presentarse al comedor para ser acosado por más de una niñita imprudente. Prefirió almorzar con tranquilidad en su lugar secreto. Si, por lo menos existía un lugar tranquilo en ese colegio que sólo él conocía:

Aquel mirador antiguo y viejo que quedaba cerca de las habitaciones de los chicos. Observó con los ojos entrecerrados el enorme paisaje que se alzaba desde aquella inmensa montaña. La enorme ciudad de Tokio en toda su inmensidad, pero que se veía tan mínima debido a la lejanía. El internado quedaba por lo menos a una hora de la ciudad, ya que estaba a lo alto de una montaña.

Dejó que el frío lo embargara un poco y luego sintió como una gota de agua caía sobre su cabeza, fue entonces que una fuerte lluvia arrebató contra él. Él chico no se movió en lo más mínimo, feliz de sentir la fuerte lluvia caer sobre su cuerpo.

Sakura, quien se encontraba en el bosque corriendo durante horas sin encontrar un rumbo fijo, dejaba bañarse por sus propias lágrimas y luego se detuvo, consiente de qué no podía seguir corriendo sin dirección alguna. Fue entonces que luego de cerrar los ojos y pensar a donde debería ir, lo único que pasó por su mente fue aquel mágico mirador siempre abandonado.

Corrió con más fuerza dirigiéndose entre los árboles, ahora con un rumbo fijo, pero aún así, sin parar de derramar lágrimas por doquier. Sakura, embriagada porque había comenzado a llover y con algo de miedo, siguió corriendo con todas sus fuerzas.

Entonces, justo cuando llegó, se quedó completamente paralizada, trabada y congelada mientras miles de gotas de agua caían sobre su regazo:

Le observó con la boca abierta y pestañeó un par de veces para estar conciente de que no estaba soñando, allí estaba Sasuke, sorprendido, viéndole y observando como ella se encontraba en ropas sucias, desgastadas y con el rostro hinchado de tanto llorar.

—¿Haruno? —Preguntó un pelinegro notablemente sorprendido.

Entonces, Sakura, avergonzada, echó a correr en dirección contraria y adentrarse en el bosque. No quería verle, o más bien, no quería que él la viera en esas condiciones, no quería que él la viera derrotada y llorando nuevamente. Pero no pudo correr mucho, ya que su pie en un descuido había quedado atrapado en la rama suelta de la raíz de un árbol, provocando que la pelirrosa cayera con fuerza al suelo, y se golpeara fuertemente la rodilla.

Sasuke corrió unos cuantos metros hasta donde se encontraba la pelirrosa y luego se arrodilló levemente en donde estaba ella, pero ella avergonzada escondió su rostro entre sus rodillas para seguir llorando, no quería verle, no quería observarle para que él también se riera de ella.

El Uchiha cerró sus ojos con cansancio al darse cuenta de que la pelirrosa no quería observarle a los ojos.

—¿Por qué eres tan torpe? —Se preguntó el mismo en voz alta mientras la fuerte llovizna cayó sobre ambos en aquel profundo y denso bosque.

—¡Déjame en paz! ¡¿Quieres?! —Gritó entonces la pelirrosa, dejando mostrar su hinchado rostro debido a las miles de lágrimas que llevaba en su rostro— Déjame en paz Uchiha…—Susurró la chica mientras volvía a esconder su rostro entre sus rodillas y seguir llorando.

Él no pudo evitar sonreír muy levemente, era irónico, de las miles de peticiones que le habían hecho en su vida, ninguna se parecía en lo más mínimo a esa. Sasuke siguió observándole, y entonces observó su pierna la cual estaba sangrando. Suspiró, y luego decidió que no podía dejarla allí, a mitad del bosque con una herida en la pierna. Así que la cargó desprevenidamente sobre su espalda, mientras esta protestaba y gritaba.

—Suéltame Sasuke ¡te dije que me dejaras en paz! —Decía la Sakura mientras Sasuke la llevaba sobre su espalda, no podía poner mucha resistencia puesto que no tenía fuerza para hacerlo.

—No sé si lo has notado Sakura, pero yo nunca sigo ordenes de nadie —respondió el pelinegro con los ojos cerrados mientras a la vez, pensaba en averiguar luego quien le había hecho aquello a la pelirrosa para partirle la cara. A Sakura se le encogió el corazón al oír su nombre de la voz del pelinegro, nunca le había oído pronunciar su nombre. Sintió sus mejillas enrojecer.

Dijo mi nombre…

Cansada, escondió su rostro en la espalda de este. Sasuke caminó lentamente a través del bosque embargado de agua y la lluvia que no paraba de caer cada vez con más fuerza.

—¿Por qué? —Preguntó inconcientemente, mientras recostaba su rostro sobre el hombro de Sasuke—, ¿Por qué haces esto? ¿No se supone que me odiabas? —Preguntó ella en un susurro. Ya habían salido del bosque y ahora caminaban por el desalojado puente que conducía al otro extremo del colegio, donde estaba el edificio de la enfermería.

Sasuke cerró los ojos, ni el mismo sabía responder con claridad esa pregunta, él no tenía idea, o tal vez tenía una idea y no quería admitirla.

—Eres demasiado torpe para mi salud. —Concluyó Sasuke con una respuesta no muy consoladora. Sakura bajó el rostro y entonces sonrió, luego de un largo y prolongado silencio rió en un susurro— ¿ahora qué? —Preguntó el pelinegro.

—Sabes que te odio ¿no? —Dijo ella con sinceridad y entre risas, la primera sonrisa que había tenido en aquella tarde. Era verdad, le odiaba por hacerle sentir diariamente lo que sentía, le odiaba por hacerle llorar, le odiaba por hacerle reír, le odiaba por dejarle pensando diariamente en él, y le odiaba por tener tanta influencia en ella, que con tan sólo decir una palabra influenciara todo su ser.

Sasuke sonrió levemente entre la lluvia, ajeno a los pensamientos de Sakura.

—Si…técnicamente, me lo demuestras a diario —respondió el pelinegro. Sabiendo recalcar en su mente, que ella era posiblemente la única chica que le detestara.

—Idiota

—Torpe

—Imbécil

—Inmadura

Dijeron uno tras otro insulto entre sonrisas. Y luego de reír ambos en una carcajada suave y que les tranquilizara. Sakura cerró los ojos y no dijo más nada, recostó su suave rostro sobre el hombro de Sasuke, mientras este seguía cargándola en su espalda.

—Sasuke…—Susurró mientras cerraba los ojos.

—¿Hmp?

—Gracias…

Una leve sonrisa salió de los labios de ambos chicos que se aproximaban al edificio de la enfermería.


Bien, espero les haya gustado el capítulo *--*

Y quisiera darte muchísimas gracias a Xx-Leah-xX por las correcciones que me has dado! De verdad muchas gracias, tenía dudas con respecto a ellas y me ha ayudado mucho ^^ espero te haya gustado el capítulo

Para el próximo capítulo traeré la fiesta de Sasuke XD comenten, critiquen, como siempre se acepta de todo ^^

Bueno, besos y cuídense! Nos vemos en el próximo capítulo!