Bueno, ahora si les traigo el capítulo bien arregladito y ordenado, Bien, muchísimas recontra mega gracias a todos por sus comentarios, de verdad, son lo que alientan a seguir escribiendo, me hace muchísima ilusión que les guste tanto mi fic *--*
Ahora, este capítulo es la fiesta de Sasuke, espero les agrade *-*
-Nota: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
-Advertencia: Deben saber que hay un OoC en la personalidad de Hinata, en este fic será más extrovertida, pero no dejará de ser tímida cerca de Naruto.
-Aclaraciones:
—Diálogo—
Pensamientos
Acentuar una palabra
Élite adolescente
Capítulo 7
La Fiesta del año
Gaara caminaba con tranquilidad a través de los árboles. Había terminado ya su ronda de clases durante ese día, y se disponía a buscar a la nueva alumna. No estaba tan emocionado por buscarla, pero aún así, tenía que admitir que sentía cierta curiosidad por aquella chica de ojos grises.
Luego de preguntarles a unas alumnas de tercer año, las cuales luego de sonrojarse como tontas y de sonreír le dieron la información de que habían visto a la alumna Adachi cerca de la plaza de piedra. Y él chico se dirigió a la plaza que quedaba a unos pocos metros de donde se encontraba, pero al llegar, se consiguió con algo que le desconcertó bastante. Frunció el ceño algo desconcertado al ver a Adachi acorralada fuertemente contra la pared por su medio hermano Kankuro.
Sí, así era, aquel chico que lideraba aquella pandilla de vándalos era su medio hermano Kankuro. Sinceramente nunca eran muy unidos ni cruzaban palabra, Gaara sabía que era un maldito vándalo y que su padre le había otorgado mucho con inscribirle en el internado, pero parecía no cambiar nada, ¡por Dios! ¿Acorralar de esa forma a una mujer?
Pero entonces el pelirrojo tuvo que apretar fuertemente los puños al observar como este chico le robaba un beso por la fuerza.
—¡Kankuro! ¡Detente! —Gritó con fuerza y rabia a la vez, y enseguida todos los chicos que se encontraban allí, incluido Kankuro le prestaron atención al pelirrojo quien se encontraba observando con ojos de rabia, mientras numerosas gotas de lluvia comenzaron a caer del cielo.
—¿Gaara? —Susurró el chico no muy alegre. Lo que me faltaba, pensó. No le agrada mucho su hermanito, era verdad, aún así, sabía como actuar en un determinado ambiente, y en aquel entorno, su hermanito mandaba, si pues, así estaban las cosas para él, la gente tenía que aprender a como comportarse. Observó a la castaña que aún sostenía fuertemente por el cuello.
—¡Suéltala ahora mismo! —Ordenó Gaara inmediatamente.
Kankuro suspiró y luego soltó a la chica, quien por casi falta de aire cayó sentada en el suelo, algo cansada.
—¿Qué se supone que haces? —Preguntó el pelirrojo con cara de asco mientras se acercaba.
—Ya olvídalo ¿quieres? —Respondió Kankuro y los otros chicos se quedaron en silencio, preferían no molestar al pelirrojo y quedarse callados—. Igual ya nos íbamos… no quiero mojarme —susurró y luego se marchó como si nada hubiera ocurrido.
Gaara no le siguió, sólo se quedó observando como se iba entre los árboles del camino con sus amiguitos, y fue entonces que observó a Adachi, la cual lloraba arrodillada en el suelo.
El pelirrojo se acercó a ella y le tendió la mano. Esta, golpeó con fuerza su mano, dándole a entender un fuerte rechazo, y luego se levantó por su propia cuenta.
El chico la observó sin poder entender su comportamiento.
—No te necesitaba ¿me entiendes? ¡No tenías que hacerlo! —Gritó de forma histérica.
—¿De qué hablas? —Preguntó Gaara sin ni siquiera inmutarse—, iban a…
—¡Si! Sé lo que iban a hacer, pero yo podía con ellos ¿sabes? Lo tenía todo bajo control.
El pelirrojo sorprendido por aquella confesión comenzó a reír de forma sarcástica en la lluvia, de forma bastante irónica. Cualquiera que lo viera reírse de esa forma y lo conociera bien se quedaría claramente con una expresión de "¿WTF?" Sin embargo, no había nadie cerca que no fuera Nanami.
—¿Qué? —preguntó Nanami aún con los ojos rojos, ya se había hecho muy tarde en el instituto y ya la plaza estaba a oscuras. Pero Gaara no contestó, seguía riendo de forma sarcástica Nanami se sobresaltó— ¿Qué? ¿De qué te ríes? —Gritó la chica.
—Nada… sólo de ti —respondió secamente el pelirrojo, y entonces Nanami histérica se lanzó sobre él.
—¡Eres un estúpido muñequito de plástico igual que todos aquí! —Gritó la chica mientras golpeaba fuertemente su pecho.
—Ya tranquilízate mujer…—Decía el chico algo divertido intentando detener sus golpes, los cuales no le dolían mucho.
—¡No! ¡No me tranquilizo por que no me da la gana!
—Ya… ¡Ya! ¡Adachi ya! —Ordenó luego de sostenerla fuertemente por los hombros, ella respiró profundamente y luego se tranquilizó—. No entiendo… si odias tanto este internado, entonces ¿Por qué estudias aquí? —Preguntó él de forma irónica.
Nanami, enojada por la pregunta se soltó bruscamente de su agarre y luego le observó de forma desafiante.
—Eso a ti no te importa —dijo la chica de forma que casi dio miedo y luego corrió con fuerza, fuera de aquel lugar, dejando a un completo desconcertado Gaara.
&~ ** * ~ &
Sábado
Una linda chica de cabello rosado con expresión inocente observaba a través de la ventana de la biblioteca, se removían en ella miles de gotas que empañaban el vidrio, entretenida, pasó su mano por el vidrio empañado para dibujar un lindo corazón.
Aún estaba reflexionando sobre todo lo que había ocurrido el día anterior: el periódico, las risas, las burlas, las lágrimas y… finalmente Sasuke. Él, le había llevado a la enfermería, cargado en sus hombros. ¿Por qué? Seguía peguntándose Sakura ¿Por qué él hacía todo aquello? Sin duda no comprendía nada, pero, tenía miedo, pues, estaba empezando a sentir algo más que simple atracción por aquel chico, aunque nunca lo admitiera, claro esta.
La chica intentó prestar un poco de atención a sus libros, y es que llevaba largo tiempo en la biblioteca, pues, quería ponerse al día con las tareas, y como no había mejor lugar que la biblioteca para estudiar, ya que era posiblemente el único lugar donde no habría personas que quisieran burlarse de ella.
Había pasado largo tiempo del día pensando y reflexionando sobre todo, y entre ellos, sobre si debía asistir o no al cumpleaños del pelinegro. Una parte de ella deseaba con toda su alma ir a su cumpleaños, pero por otra, estaba llena de miedo, miedo de que todos volvieran a reírse de ella nuevamente. Hinata le había pedido con muchas ansias que fuera, y que no prestara atención al artículo, que luego de arreglar aquello no iba a permitir que nadie se riera de ella en la fiesta de Sasuke.
Si, pero aún hay un problema….
La chica se levantó y tomó la gran pila de libros en sus manos.
Aún no tengo pareja, pensó, y fue entonces que casi se resbala y caen todos sus libros al suelo, si no hubiera sido porque un chico sostuviera a tiempo los libros.
—Hey ¿Estás bien? —Preguntó aquel pálido chico con una sonrisa, que Sakura ya había visto antes.
—Tú…—Susurró la chica. Y el pelinegro no pudo evitar reír divertido.
—Si, ¡Yo! Me alegro de verte Sakura ¿necesitas ayuda con estos libros? — Preguntó y Sakura se sonrojó, debido a su bella sonrisa.
—¿Qué? No, estoy bien… yo, yo puedo con ellos —respondió Sakura sosteniendo los libros en sus manos.
—Oh, bueno… entonces ya me voy —dijo el chico despreocupado, llevaba un guitarra guindando de su espalda, al parecer era músico.
Sakura observó sonrojada como el chico se despedía y luego se iba.
Inner: ¡¿Qué estás esperando?! Pídeselo a él ¡pídele que vaya contigo a la fiesta!
¿Qué? ¿Estás loca? Como se te ocurre que…
Inner: ¡Es tu única oportunidad de conseguir pareja!
Espera un momento, ¿tú no te babeabas por Sasuke?
Inner: Obvio querida, pero si lo necesitamos a él para ir al cumpleaños de mi precioso Sasuke-kun, no dudaré en un usarle.
Eres una pervertida aprovechada.
Inner: ¿Qué estás esperando? ¡Se está yendo!
Sakura observó sobresaltada como Sai abandonaba la biblioteca, entonces en esa milésima de segundo, tomó su decisión.
—¡Sai, espera! —Gritó la chica justo antes de que este abandonara la biblioteca. El pelinegro volteó algo interrogante a ver a la pelirrosa.
—¿Si? —Preguntó este algo interrogante. Y la pelirrosa corrió hasta la salida y luego preguntó algo sonrojada.
—Me gustaría saber si te gustaría…—Se quedó trabada ¿pero qué estaba haciendo?
—¿Si? —Preguntó éste, esta vez con una sonrisa que la tranquilizó un poco.
—Si quisieras acompañarme a una fiesta…—susurró muy bajo Sakura.
&~ ** * ~ &
Sasuke apretó con más fuerza aquel anunció del periódico. Se encontraba en el balcón de su habitación, bañándose por la fuerte lluvia que no había parado de caer desde el día anterior. Observó con detenimiento aquel horrible anuncio que llevaba una fotografía editada de Sakura.
"¡Quieren publicar calumnias mías! ¿Y sabes qué? ¡¡Ya estoy harta!! Estoy harta de que me usen como objeto de burla en este colegio, estoy harta, no quiero llorar más" Cerró los ojos al recordar aquella vez en que la pelirrosa había llorado como una niña pequeña.
Sintió algo que nunca había sentido antes, algo que no pudo comprender ni explicar, entonces inconcientemente lanzó al vacío aquel anuncio del periódico que tanto le molestaba. Enseguida, la puerta rodante del balcón se abrió, la apacible soledad había durado muy poco.
—¡Hey Sasuke! ¿Piensas quedarte allí bañándote todo el día? —Preguntó el rubio acercándose a él, y Sasuke le ignoró como de costumbre—, oye hermano, sé que odias las fiestas del colegio, pero esta vez deberías considerar ir, después de todo es tu cumpleaños y Hinata está muy ilusionada con verte allí.
Sasuke cerró los ojos y guardó sus manos en sus bolsillos, donde solía esconderlas.
—Nunca dije que no fuera a ir…—Susurró el chico y luego suspiró.
—¿Qué te pasa teme? —Preguntó Naruto preocupado—, digo… sé que odias los días de tu cumpleaños, pero, te veo algo más enojado hoy.
—Estoy bien…—Respondió el chico secamente, dispuesto a ir a arreglarse. Estaba seguro de que Hinata había pasado días arreglando esa fiesta sorpresa, aunque no había resultado muy sorpresa como se lo había esperado, puesto que era algo difícil que "la fiesta sorpresa de Sasuke Uchiha" no se murmurara por los pasillos.
—¿Ya tienes pareja? —Preguntó de repente el rubio, antes de que él pudiera abandonar el balcón. Y al hacer él aquella pregunta la primera imagen que vino a la cabeza de Sasuke fue aquella linda pelirrosa con la que compartía puesto. Pero enseguida, se obligó a si mismo a borrar a aquella chica de su mente.
—Llamaré a alguien —para Sasuke no era nada difícil conseguir pareja, simplemente bastaba con hacer un llamada y ya, al igual que todos los galanes.
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Se hizo la hora del grandioso cumpleaños del año, el cumpleaños que todos esperaban. Ya todos los alumnos de aquel prestigioso colegio se dirigían con ropa costosa de marca, a las habitaciones masculinas, por supuesto, que a escondida, puesto que no estaba permitido en el colegio organizar ese tipo de fiestas a esas horas y mucho menos en una de las habitaciones de los chicos.
Pero eso no iba a detener a Hinata Uchiha, quien había organizado ella sola aquella increíble fiesta. La chica había conseguido prestada la habitación de un compañero de su clase para hacer la fiesta de su hermano, había decorado la habitación de modo que casi la volvió una discoteca de media noche, y había comprado más licor del que se pudieran beber en una noche todos juntos, lo suficiente para pasar una noche como nunca.
Las personas que acudían a la fiesta, sólo eran los más cercanos a los galanes, que estudiaban en quinto año y algunos de cuarto año. La fiesta ya tenía tiempo empezada, y ya estaba catalogada como una de las mejores.
Fue entonces, que toda la fiesta se encendió y todos comenzaron a murmurar de la emoción, cuando a ella, entró nada más y nada menos que Sasuke Uchiha, vestido con su elegante ropa de marca llevando del brazo a nada más ni nada menos que a Hikaru Akimoto, una de las chicas más guapas, sexys y populares del colegio, pelirroja y por supuesto porrista. Tras de él venía Gaara llevando de la mano a su novia, la reina del colegio y sensual Ino Yamanaka, Naruto llevando a Sora Dazai, otra porrista que lucía espectacular aquella noche, y Kiba llevando a Riko Genji, una pelinegra de quinto año, guapa y sexy, todo lo que un hombre quisiera tener.
Todos los alumnos se abrieron paso para saludar a los galanes y aprovechar también para felicitar a Sasuke por su cumpleaños, el pelinegro saludó siempre con su aire de sequedad. Hikaru estaba radiante de belleza y felicidad aquella noche, después de todo, le había invitado nada más ni nada menos que Sasuke Uchiha, tendría que ser su grandiosa noche.
Después de bailar durante un rato los galanes se aproximaron a sentarse en una de las mesas del balcón, junto con sus respectivas chicas. La razón por la que Sasuke había invitado a Hikaru era por que ella era posiblemente una de las chicas más hermosas del instituto, y también, callada, algo perfecto para quitarse de la mente a aquella pelirrosa.
—¡Deja de beber Kiba!! Te vas a volver un asco hoy —se burló Naruto divertido.
—El dobe tiene razón idiota —rió un poco Sasuke en toda la noche, mientras algunas chicas alrededor de la mesa suspiraban y Gaara reía.
Ino estaba reluciente aquel día, con un vestido muy escotado color rojo y con su novio, uno de los galanes del colegio. Tenía que admitir que estaba enojada por lo de Hikaru, pero, no era nada más que una simple joya que Sasuke usaría por ese día. Observó con rabia como Sasuke le robaba un descomunal beso a la pelirroja en frente de todos y la chica no se negaba, de seguro ya Sasuke estaba pasado de copas, no habría otra explicación para eso.
—¡Hey, hey! Contrólense wee…—Dijo Kiba y luego rieron todos divertidos. Sasuke también rió, pero de nada sirvió aquello, seguía teniendo a la pelirrosa en la mente.
Maldición, pensó el chico. ¿Por qué no podía quitarse de la cabeza a esa mísera escuincla?
—Hey pero miren quien esta allí, tu hermana con Hyuuga, Sasuke —dijo Kiba, y de inmediato todo el mundo volteó a ver, dentro de la habitación, en la pista de baile, donde bailan algo pegados Hinata y Neji. Naruto apretó fuertemente la mandíbula.
—¿Están saliendo? —Preguntó la chica que venía con Kiba y Sasuke levantó los hombros, a él las relaciones de Hinata no le venían al caso, al menos que estuviera saliendo con un idiota mujeriego, y por lo menos sabía que Hyuuga no lo era.
—No, no están saliendo —respondió algo autoritario Naruto quien aún apretaba los puños bajo la mesa.
—Pues si están saliendo… pobre de Hyuuga de verdad —interrumpió Kiba y todos volvieron a reír divertidos. Naruto volvió a apretar la mandíbula, si seguía viendo aquello, no se controlaría de seguro.
—Ya vengo, voy por un trago…—Dijo Naruto y luego abandonó la mesa de inmediato.
—Bueno, yo me voy a bailar…—Sentenció Kiba algo ebrio y luego tomó a su pareja, la cual sonreía de forma radiante, pronto todos abandonaron la mesa, y dejaron solos a Sasuke con la pelirroja. Hikaru se acercó a Sasuke de forma sexy, sin duda sabía lo difícil que era ser invitada a una fiesta por Sasuke Uchiha, era algo que sólo se vivía una vez, y ella no desperdiciaría la oportunidad.
Enseguida le robó un flamante beso al pelinegro, el cual lo aceptó sin mucho reproche.
—Sasuke-kun…—Susurró la chica de forma sexy mientras le besaba. Y se quedó en las nubes, Sasuke Uchiha tenía que ser un Dios caído del cielo, a parte de ser extremadamente guapo, popular, brillante, besaba como un Dios.
—¿Hmp?
—Eres un sueño…—respondió mientras le besaba, y luego ambos prosiguieron en lo suyo.
&~ ** * ~ &
¿Dónde estará Sasuke?, se preguntó la pelirrosa mientras entraba en aquel lugar, en donde todas las personas la observaban de arriba abajo.
—Te dije que no debíamos venir…—Susurró muy bajo Tenten quien se encontraba a su lado. La castaña se había negado rotundamente a ir a aquella fiesta, pero luego de todo un día en que Sakura le hablara para convencerla de ir a la fiesta, y hacer algún tiempo, la chica aceptó, no muy convencida.
—Estamos juntas en esto ¿no? —Preguntó Sakura a su amiga, después de todo, para convencerla tuvo que confesarle a su amiga que le gustaba nada más ni nada menos que Sasuke Uchiha, y luego contarle todo lo que había vivido con él los últimos días.
Sakura entró a aquella fiesta de la mano de Sai, un guitarrista del grupo de canto del colegio, y al lado de su mejor amiga Tenten. Sakura vestía un precioso vestido verde, que no la hacía ver precisamente sexy, sino más bien angelical. Algunas personas la miraban raro, y Sakura no sabía que hacer ni decir, no se encontraba en su ambiente.
—¡Sakura viniste! —Gritó Hinata divertida y luego se aproximó a abrasarla. Sakura sonrió, después de todo estaba salvada—. Y viniste con… ¡viniste con Sai! —La pelinegra se aproximó a abrazar contenta a Sai, se conocían porque ambos formaban parte del grupo de canto de baile.
—Y yo estoy pintada…—Susurró muy bajo Tenten y luego sonrió— Ya vengo, voy por unos tragos —respondió la castaña con naturalidad y desapareció.
—Hola Hinata —dijeron Sakura y Sai al unísono, y luego sonrieron.
—Pasen adelante, por allá en el bar sirven las bebidas, sean bienvenidos —dijo la chica. La presencia de Sakura no había formado mucho escándalo, porque ciertamente no se notaba por completo que ella era la grañidísima nerd, con aquel corto vestido y en aquel lugar tan oscuro pasaba desapercibida entre las personas.
Sakura y Sai bailaron por un rato divertidos de estar allí y fue entonces cuando escuchó un grito.
—¡Sakura-chan! —Sakura se volteó sorprendida de que alguien en esa fiesta la reconociera, y sonrió de oreja a oreja al ver a Naruto allí.
—¡Naruto-kun! —Sonrió la pelirrosa y luego se sonrieron y se abrazaron.
—¡Hey Sai! —Grito Naruto y luego estrechó su mano con el pelinegro. Sakura volteó sorprendida de ver como Sai conocía a tantos chicos populares, ambos chicos se saludaron y empezaron a hablar, al parecer, eran muy buenos amigos. Sakura aprovechó la distracción para decir que iba por unas bebidas, y se propuso a investigar por la enorme habitación en donde estaba Sasuke.
La verdad no era sencillo, aquella habitación era verdaderamente gigante, y estaba llena de personas por todos lados. Por más que observara a todas partes, no veía por ningún lado a Sasuke. Intentó ver en la pista de baile, pero era casi imposible entrar allí, estaba repleta de personas. Se dispuso a ir al gigantesco balcón de aquel lugar, y le produjo algo de asco ver a una pareja en traje de baño dentro del jacuzzi, los cuales se estaban besando sin ninguna decencia.
La pelirrosa dio unos cuantos pasos atrás asqueada, y fue entonces que chocó contra una mesa, provocándole caer de platanazo en el suelo y dándole una vista excepcional de un panorama:
Vio con la boca abierta como Sasuke se besuqueaba con una pelirroja que llevaba un vestido muy descotado, observó aquella escena con los ojos abiertos. Algunos que se encontraban alrededor se rieron un poco de Sakura quien se levantaba del suelo, y fue en ese preciso momento que Sasuke y la chica se separaron, para ver el por qué de las risas.
Sasuke observó sorprendido a la pelirrosa que le observaba con una mirada un poco triste la que luego sonrió para sorpresa de él.
—Hola Sasuke —sonrió de forma cálida y luego cerró los ojos. Hikaru frunció el ceño ¿Quién demonios era esa mosquita muerta que había arruinado su momento con Sasuke?
—¿Sakura? —preguntó Sasuke sorprendido, y de nuevo Sakura sintió como su corazón explotaba al escuchar su nombre de aquella plácida y melodiosa voz, amaba como él pronunciaba su nombre.
Por otro lado Sasuke estaba desconcertado, ¿Qué hacía Sakura allí? ¿En su cumpleaños? ¿Acaso Hinata le había invitado? ¿O se había coleado en la fiesta? No supo por qué, pero al verla tan mona con ese vestido verde su corazón empezó a latir más rápido.
—Feliz cumpleaños —susurró con una sonrisa un poco triste que Sasuke notó enseguida—… bueno, ya me voy, no les interrumpo más —dijo la chica con los ojos cerrados y luego desapareció de allí casi corriendo.
—Sakura, espera…—Pero ni siquiera pudo terminar la frase puesto que la pelirrosa ya había desaparecido de allí. Pero, que importaba todo eso… igual ¡Sakura estaba allí! En su cumpleaños… pero, estaba triste y le pareció verla llorar.
—¿Quién era ella? —preguntó de pronto Hikaru, celosa hasta los nervios.
—Ya vengo…—Terció el pelinegro y luego desapareció entre la multitud, dejando por completo sola a Hikaru quien lanzó su copa de vino con rabia al suelo.
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Sai, quien no conseguía a su pareja por ningún lado, se propuso a buscarla por el balcón, pero tampoco la encontró, ni por el mini bar que habían instalado allí en la habitación. Sai sonrió sorprendido de cómo la pequeña Hinata había arreglado todo aquel lugar, vaya que era muy loquilla la chica.
Recordó divertido como tuvieron que entrar infragantes las chicas, por la puerta trasera del edificio, vaya que aquello era una locura, si la directora los conseguía todos estaban muertos. Salió hacía el pasillo de afuera y entonces observó como un grupo de chicos que estaban algo pasados de bebidas, formaban una fiesta con licor en la habitación contigua.
Fue entonces cuando chocó fuertemente con alguien provocando que ambos cayeran al suelo. Sonrió divertido, ¿Acaso estaba viendo a un ángel? Frente a él estaba una preciosa rubia de ojos azules que le observaba algo sorprendida.
Ino observó algo sorprendida a aquel chico, no le había visto mucho antes por el colegio, pero él era… sumamente guapo, pero ¡esperen un momento! El estaba encima de ella.
—¡Hay! ¡Quítate de encima depravado! —Gritó de inmediato provocando que el chico se sobresaltara…
—Ok, ya me quito…
—¡Quítate ahora mismo! —Gritó histéricamente y luego le empujó— y no vuelvas a acosarme…—Recalcó Ino con aires de reina luego de arreglar su cabello y entrar a la fiesta.
Sai se quedó algo interrogante ¿Qué había sido eso? Le había parecido un ángel hasta que… ¡Fuaz! Habló, y resultó ser una histérica.
&~ ** * ~ &
Hinata tomó un poco de licor al observar a Naruto bailar con su linda pareja rubia. Si, como era costumbre Naruto había invitado a una de las más guapas chicas del colegio, pertenecientes al grupo de porristas, las cuales todas, estaban detrás del grupo de los galanes. Detrás de Naruto…
Contrólate Hinata, no puedes llorar aquí…Pensó la pelinegra mientras limpiaba una leve lágrima de sus ojos. Definitivamente no podía llorar allí, en la fiesta de su hermano, con posiblemente casi todos los estudiantes del colegio viéndole. Así que decidió que lo mejor que podía hacer era dejar de observarles, dejar de observar como se besuqueaban y bailaban, así que decidió salir hacia el balcón, el cual estaba algo desalojado porque la mayoría de las personas bailaban dentro. La chica se sostuvo fuertemente de la baranda, y luego dejó que otra lágrima corriera por su mejilla.
Naruto bailaba divertido con su pareja de baile, tal y como había decidido de olvidarse de una vez por todas de la pelinegra, por eso la había invitado a ella. Una linda chica y una buena aventura por aquel día le ayudarían un poco en no pensar más en Hinata. Rió divertido luego de robarle un beso a la chica y que Kiba y Gaara se rieran un poco a lo lejos ¿sorprendidos? No, así eran ellos siempre, unos grandísimos mujeriegos, y tal como lo había explicado antes, las chicas no se molestaban en lo más mínimo por ello.
Pero había un problema, no importaba lo que hiciera, por más que besara a la chica o bailara con ella no podía dejar de pensar en la pelinegra. El chico suspiró luego de que ambos terminaran de bailar, se excusó con la chica para tomar algo de aire, necesitaba pensar un poco.
Y cuando cerró la puerta deslizante del balcón se consiguió con una sorpresa. Hinata, estaba allí, con su precioso vestido blanco que la hacía ver como una reina, o tal vez como un ángel. Y el rubio se acercó un poco a ella y se sorprendió un poco al ver que estaba ¿llorando?
—Hinata…—Susurró y de inmediato la pelinegra se sobresaltó al encontrarse con sus brillantes ojo azules.
—Na-naruto…—Susurró la chica apenada al verle.
—¿Estás llorando? —Preguntó frunciendo el ceño— ¿Quién te hizo llorar? —dijo el chico enojado, dispuesto a partirle la cara a quien hubiera sido el responsable.
Hinata, inconscientemente se limpió una mínima lágrima que corría por su mejilla y luego negó rápidamente con una sonrisa en el rostro.
—No… no, no estoy llorando —rió la pelinegra algo nerviosa—. Estoy bien, en serio —sonrió de forma dulce al rubio, provocando que su corazón latiera tan rápido de modo que casi explotara.
Y ella sintió lo mismo al verle directamente a los ojos, ambos se sonrojaron por completo y sobresaltados, voltearon los rostros hacía la vista que ofrecía el balcón.
—Y… ¿con quien viniste? —Preguntó Hinata de forma nerviosa, aunque sabía perfectamente con quien había ido el rubio a la fiesta—. Me refiero a tu pareja —dijo la chica de forma nerviosa pasando su mano sobre su nuca.
—Pues, no es nada importante… vine con Sora, ¿sabes? Del grupo de porristas —dijo el rubio dándole poca importancia al asunto.
—Ah… ¿y ella te gusta? —Preguntó la chica algo expectante observando siempre al frente, al igual que él.
—No, no me gusta… sólo la invité porque Kiba me la recomendó —susurró el sin más.
"Porque Kiba me la recomendó"…. Si sigue juntándose con ese idiota lo volverá tan o más imbécil que él, pensó Hinata algo frustrada.
—No te gusta, que raro, porque me pareció verlos besándose…—Susurró Hinata de forma inocente, aunque de eso no tenía nada.
—A pues…—Rió el Uzumaki algo apenado, y con mucha vergüenza, tanto que sus mejillas se tornaron por completo de un color carmesí.
—No respondas…—Pidió Hinata riendo de forma sarcástica, provocando que ambos rieran. Era curioso que la pelinegra lograra reír de algo que le dolía tanto. Naruto también rió algo apenado.
—Y tú… ¿con quien viniste? —Dijo el rubio parando de reír, aunque sabía perfectamente cual era su respuesta.
—Vine con Neji…—Respondió ella algo desanimada, se sentía terriblemente mal. Siempre le había gustado el rubio por su caballerosidad, su personalidad alegre, pero, soportar aquellas pasadas de él era algo que siempre le había dolido muchísimo, verlo con otras chicas siempre le provocaba ganas de llorar durante horas.
—Ah…—Respondió el rubio algo desanimado al escuchar el nombre de aquel imbécil— ¿Tú y él están…? —Intentó preguntar pero no pudo porque sus propias palabras se quedaron cortas en el aire.
—No, no estamos saliendo —respondió Hinata algo sobresaltada—, y discúlpame Naruto pero debo irme…—Susurró la pelinegra y luego salió casi corriendo de allí. No quería verle por más tiempo, no quería observarle. Tenía ganas de ponerse a llorar durante horas. Siempre había sido así, toda la vida, no había recordado un momento que no le gustará Naruto.
¿Es que acaso aquel amor imposible no podía hacerse realidad algún día?
&~ ** * ~ &
Sakura corrió entre las personas de aquella fiesta, con lo ojos húmedos de tanto llorar, no importaba, puesto que nadie la veía, las personas la ignoraban. Siguió corriendo hasta llegar fuera del edificio.
¿Por qué le había sorprendido tanto la escena? ¿Es que acaso había pensado que por primera vez Sasuke se había fijado un poquito en ella? ¿Qué iba a dejar su vida? ¿Qué ella era la única? ¡Ja! Por favor…Pensó la chica sarcásticamente con lágrimas irrebatiendo sus mejillas. Conseguiría mucho con saber que Sasuke al menos, recordaba su nombre.
Pero aún así, aún así… ¿Por qué no podía parar de llorar? Se detuvo en seco en aquella penumbra. En silencio, y luego limpió un poco sus lágrimas e intentó pensar en algo coherente que le ayudara a eliminar aquella opresión que sentía en su pecho.
No quería regresar a la fiesta, estaba claro. No para ver como Sasuke se besuqueaba con aquella chica, o quien sabe con cuales otras. Prefería irse de allí, y fue entonces que un sitio pasó por su mente.
Sasuke intentó pasar entre la multitud para seguir a Sakura, pero le fue casi imposible. Primero lo detuvieron un montón de chicas que quisieron sacarlo a bailar, y luego el idiota de Kiba y Gaara para joderle la existencia quien sabe para que… Luego de un rato, consiguió salir ileso de aquella fiesta. Por lo menos estaba seguro de que la pelirrosa no estaba allí, pero ¿A dónde diablos había ido?
Se dirigió hacía la puerta trasera del edificio que estaba abierta de par en par, y luego de preguntarle a unos de los vigilantes de la entrada si había visto a alguna chica. Salió mandado, ya seguro de donde se encontraba ella.
Pero que idota soy… he llegado al límite, siguiéndola ¡Por Dios!, reía sarcásticamente el pelinegro para sí, mientras caminaba entre los árboles del bosque. Era curioso, pero, a pesar de toda aquella ironía, el se sentía terriblemente feliz, y no tenía la más mínima idea del por qué.
Feliz cumpleaños, recordó en su mente cuando esta le felicitó provocando que su corazón se volviera chiquito, de sólo verla allí, a ella.
Fue entonces que toda la magia del recuerdo se rompió, al escucharla llorar allí. Sasuke llegó a aquel mirador que en un pasado fue su escondite secreto, pero que al parecer, otra persona había descubierto. Y lo usaba para exactamente lo mismo, para alojarse al sentirse angustiado.
—¿Sakura? —Susurró el chico de forma completamente seca con sus manos siempre posadas en los bolsillos de su chaqueta.
Bueno, espero les haya gustado. Para el próximo capítulo seguirá la fiesta de Sasuke. Espero que este capítulo haya sido de su agrada, se aceptan comentarios, críticas, de todo ^^
