Capitulo XVIII: Atando cabos

Mientras Draco, Hermione y Regina se dirigían a su casa después de la visita que tuvieron con Amy. El rubio se encontraba sumamente distraído por todo lo que había hablado con Amy, por lo que les había dicho sobre Regina y por decirles que vigilaran a Lucius.

- ¿Qué es lo que te pasa, Draco? – dijo Hermione al ver que su esposo estaba muy distraído

- Me siento algo mal, confundido, no lo se – dijo Draco – Por todo lo que me dijo tú amiga, lo que dijo sobre mi padre, no se si me entiendas

- Claro que te entiendo Draco pero por una parte Amy tiene razón, Regina a estado pasando demasiado tiempo con Lucius, recuerdas que te dijo que el y la niña tenían "secretos" ¿no te parece algo extraño? –dijo Hermione.

- En eso tienes razón – comento el rubio – pero alo mejor eso secretos pueden ser que le compro una muñeca nueva o un día falto al colegio para ir a comer helado.

- No se que tipo de secretos sean pero sean graves o no tanto como tu lo dices los vamos a descubrir – dijo Hermione

Al salir de la terapia Harry se dirigió a un café que había ahí cerca, pues el moreno había acordado verse con Pansy para platicar un poco después de la terapia

- ¡Hola Pansy! – saludo Harry al acercase a la mesa donde estaba su amiga – disculpa por haber llegado tarde pero la sesión se alargo un poco más.

- No hay problema, con tal que te hayas sentido bien – dijo Pansy – Cuéntame ¿Cómo te fue?

- Bien gracias, estuvo algo pesada pues hable de temas que evitaba desde hace mucho tiempo – dijo Harry

- Me lo imagine – dijo Pansy – Y ¿Cómo te fue respecto a Ginebra?

- Pues… - dijo el chico, sonrió nerviosamente y se paso las manos por el cabello alborotándolo más de lo que se encontraba – Tengo que superarlo, Amy me dijo que era bueno que saliera con otras chicas como lo estuve haciendo pero a causa de la perdida de Ginny mis relaciones eran cortas, las terminaba rápido, supongo que es por el miedo que tengo a que le pase algo a "esa persona" si esta con migo.

- Si hubiera vivido lo mismo que tú también tendría miedo a amar – dijo Pansy – Primero te quitaron a tus padres, a tu padrino, Dumbledore yo se que lo apreciabas mucho, Arthur Weasley y Ginebra Weasley, las personas que apreciabas, que estaban a tu lado, por culpa de que tu fueras "el elegido" tenías miedo de hacerle daño a más personas.

- Creo que si, muchas gracias Pansy – dijo Harry- Nunca creí que pudiera confiar así en ti, no se si me entiendas, a pesar de que aun llevamos poco como amigos siento una gran confianza, muchas gracias por apoyarme en cuestiones de trabajo y otras, no es muy fácil mi trabajo.

- De nada – dijo Pansy- Aunque no me creas mi trabajo no es tan fácil como parece, sobre todo por que tengo que lidiar con Regina Malfoy y Andrew Lupin son unos pequeños diablillos

- Ya me lo imagino – dijo Harry – Oye ¿me aceptarías una invitación a cenar?

- Claro ¿por que no? – contesto Pansy

Hermione y Draco iban llegando a casa, a pesar de apenas ser las 6:30 Regina se había quedado dormida en la parte trasera del carro, Draco el bajo cargado para subirla a su habitación mientras Hermione buscaba unos papeles en la biblioteca.

- ¿Cómo siguió la niña? – pregunto Narcisa que entraba a la biblioteca

- Mejor- dijo Hermione secamente no acostumbraba hablar mucho con Narcisa de hecho nunca habían tenido una platica solo se hablaban para cosas elementales- La llevamos San Mungo, el sanador nos dijo que era una gripa común y corriente pero que la debíamos cuidar

- Me alegra que este mejor – dijo Narcisa, que se encontraba preocupada por la salud de su nieta - ¿Qué le pudo haber ocasionado ese resfriado?

- No lo se, tal vez que haya salido al fresco de la noche sin estar abrigada o que haya comido algo muy frió, pero verdaderamente no recuerdo haya hecho alguna de esas cosas – dijo Hermione

- Igual yo – dijo Narcisa

Aquella noche la familia Malfoy se fue a dormir temprano o más bien a tratar de dormir pues Draco no podía dejar de pensar en lo que le había dicho Amy y Hermione pensaba en lo que le estaba pasando a su hija, verdaderamente la tenía muy preocupada. Lejos de ahí un pelirrojo se divertía mucho con cierta rubia

- Lo ves – dijo Ron – No soy tan mal cocinero después de todo – sirviendo hot-cakes

- Claro que no eres mal cocinero – dijo Luna que probaba los hot-cakes – Solo digo que se me hace un poco raro cenar hot-cakes

- A mi me encanta cenar hot-cakes, son comida ¿no? La comida se puede comer cunado tienes hambre- dijo Ron

- En eso tienes razón – dijo Luna- Oye Ron ¿Por qué regresaste de Rumania? – pregunto

- No fue tanto por falta de éxito, por que si estaba teniendo bueno resultados allá ya sabes en cuestión económica… - dijo Ron- pero una de las razones fue por que un dragón casi me comía una pierda y otra fue Hermione

- ¿Hermione? – pregunto Luna algo extrañada

- Si aunque no lo creas regrese por ella, bueno cuando estábamos en 6 y 7 curso en Hogwarts sentía una gran atracción por Hermione que en ese tiempo no me atreví a confesarle, entonces cuando "huyó" Harry Hermione y yo nos distanciamos más, fue por que ella extrañaba mucho a Harry y no dejaba de pensar en el yo pensé que era por que Hermione estaba enamorada de Harry- suspiro- después de la huida de Harry Hermione y yo nos vimos como dos meses más entonces ya no nos volvimos a ver hasta hace poco, digo era más difícil que nos viéramos, cuando murió papá y Ginny mi madre dejo la madriguera y se fue a vivir con Bill y Fleur, yo viví con ellos poco tiempo después me fui a estudiar a Rumania.

- Y ¿Sigues enamorado de Hermione? – pregunto Luna

- No – dijo Ron – Tarde 7 años que estuve en Rumania para tomar el valor y venirle a decir que la amaba, pero cuando llegue entre a su oficina y unos momentos después que entre yo entro Malfoy la tomo por la cintura y la beso, tengo que admitir que fue algo tráumate, pero en ese momento me di cuenta de que ya la había perdido de que solo podríamos ser amigos como siempre lo fuimos, entonces me di cuenta de que debo buscar a una persona que me quiera como pareja no una persona que me quiera como amigo.

- Ron – dijo Luna en voz baja – Ahora que me has dicho esto me siento más segura de decir lo que siento

- ¿A que te refieres? – pregunto Ron

- Todavía esta tarde creí que te encontrabas enamorado de Hermione, siempre supe que estabas enamorado de ella y que aun ahora harías lo imposible para recuperarla – dijo Luna

- No se como supiste que estaba enamorado de Hermione, pero ahora ya no lo estoy y no haré nada para recuperarla, por que nunca fue mía, entonces ¿Qué es lo que recupero? Además tiene una familia, no dejaría a Regina sin padre, claro aunque su padre sea un grandísimo idiota – dijo Ron

- Era muy notorio Ron, que estabas enamorado de Hermione – dijo Luna- A mi también me a costado mucho trabajo decirte esto Ron te amo

- ¿Qué? – dijo Ron sorprendido ante las palabras de Luna

- Es verdad lo que te digo te amo, siempre eh estado enamorada de ti, desde que tu estabas en 4° curso, en el torne de los tres magos siempre te vi como el guapo amigo que siempre acompañaba a Harry Potter, claro eso era por que no sabía tu nombre pero cuando te pude conocer en el año siguiente… - dijo Luna

- ¿Por qué nunca me lo dijiste? – pregunto Ron aun incrédulo ante las palabras de Luna.

- Porque era Lunática Lovengood ¿Quién iba a querer salir con migo? – Dijo Luna- Casi todo el mundo me veía como una loca incluso muchas veces tú

- Siento por mirarte así – dijo Ron que reía nervioso – Pero tengo que admitir que eras algo rara.

Luna miro a Ron con ternura entonces ella se acerco a el lo tomo por el cuello y lo beso apasionadamente Ron, el pelirrojo correspondió al beso y ambos chicos se separaron hasta que su respiración hubo terminado.

- Lo siento, no pude contenerme – dijo Luna

- No hay problema – dijo Ron- Verdaderamente besas muy bien- se sonrojo Luna- Muchas gracias Luna

- ¿Gracias? ¿Por qué? – pregunto Luna confundida

- Por todo esto que me has dicho me a hecho sentir mucho mejor- dijo Ron – Luna ¿quieres intentarlo? ¿Quieres salir con migo?

- Claro me encantaría – dijo Luna emocionada.

Habían pasado alrededor de dos semanas desde el incidente con Regina, todo había vuelto a la normalidad, hasta que llego la noche del sábado, Bellatrix había programado otro ataque para ese día así que Lucius tuvo que ir a despertar a la pequeña niña.

- ¡Regina! Vamos despierta es hora – dijo Lucius

- ¿de que es hora? Tengo sueño, hoy no voy al colé – contesto Regina

-Ya se que hoy no vas al colé, pero tenemos que ir con tu tía Bella, ella nos esta esperando – dijo Lucius

- Esperando – repitió adormilada la niña - ¿para que?

- Prometimos ir a verla ¿recuerdas? Tienes tiempo sin ir a visitarla, quiere verte Regina – dijo Lucius

- Esta bien – dijo Regina que se levanto adormilada de su cama

- Bueno levántate y lleva un suéter no queremos que te enfermes nuevamente – dijo Lucius

Regina se fue a su armario tomo un suéter y un muñeco de felpa que estaba en su cama para ser más exactos un conejo, y salió de su habitación junto con su abuelo. Lucius condujo un rato hasta llegar a Oxford donde se encontró con Bellatrix para ir a exterminar unos cuantos muggles.

- Hola nena – saludo Bellatrix cuando Regina bajaba del coche

- Hola tía Bella – dijo inocentemente Regina que bajaba del coche con su conejo en brazos.

- No te harta lo lento que es este trasporte – dijo Bellatrix a Lucius.

- Claro que me harta pero que más puedo hacer, no puedo aparecerme con la niña, si me das una alternativa y dejas de criticar te lo agradecería mucho – dijo Lucius

- Tía Bella, el abuelo me dijo que me tenías un regalo – dijo Regina

- Si claro te lo daré después de que hagas tu trabajo – dijo Bellatrix mirando a Lucius con ojos de pistola

- No se quería levantar, se pondría a llorar si la levantaba de la cama – se excuso Lucius

- ¿Qué es lo que tengo que hacer? – dijo Regina

- Muy simple pequeña tienes que hacer un Avada Kedavra, como te lo enseñe – dijo Bellatrix con voz infantil.

Regina dejo su conejo en el suelo, se paro frente a cinco casas, pasó su pequeña mano sobre las casa y murmuro aquella maldición terrible, las casas se llenaron de una luz verde que en unos instantes fue apagada.

- ¡Vayamos de aquí! – grito Bellatrix

- Pero ¿Por qué? ¿Qué pasa? - pregunto Lucius asombrado ante la reacción de su cuñada.

- ¡Vayamos de aquí! – volvió a grita Bellatrix, tomo a Regina en brazos rápidamente y subió con ella al carro

- ¡Poochi! Se queda poochi (el nombre del conejo de Regina) – grito Regina

- Te daré otro Poochi – dijo Bellatrix

Lucius no sabía de lo que huían tan solo le hizo caso a Bellatrix, mientras iban de Regreso a Londres Regina seguía llorando por Poochi su conejo que se había quedado tirado en el jardín de una de las casas.

A la mañana siguiente Draco y Hermione bajaron a desayunar al jardín, decidieron dejar dormir un poco más a Regina que no se quiso levantar a desayunar. Desde hace dos semanas Hermione se había suscribido en un periódico muggle para que le llegaran las noticias y como todas las mañas ese día había llegado el periódico.

- Que extraño – dijo Hermione cuando empezó a leer el periódico – Nuevamente encontraron a muggles muertos ahora en Oxford, pero no se sabe la causa

- ¿Eso que tiene de Extraño? – pregunto Draco

- ¿Qué tiene de extraño? lo que tiene de extraño es que no se sabe la causa, no murieron envenenados, ni apuñalados, ni fusilados, entonces ¿Cómo murieron? No hay daños en su cuerpo, lo único que se me ocurre es que les lanzaron una Avada Kedavra

- Pero eso es imposible Hermione, si les hubieran lanzado un Avada Kedavra, le ministerio lo hubiera detectado y nosotros tendríamos la noticia – dijo Draco

- En eso tienes razón pero que… ¡Poochi! – dijo Hermione que veía una foto del periódico, donde esta una casa, médicos sacaban gente en camillas de ella y en el jardín de esa casa estaba Poochi.

- ¿Qué? – pregunto Draco sin comprender

- Mira la foto, en el jardín de esa casa esta Poochi el conejo de Regina – dijo Hermione alarmada

- Hermione, si veo que en el jardín de esa casa esta tirado un enorme conejo, pero no tiene por que ser de Regina, fabrican millones de conejos de felpa – dijo Draco

- Ese es Poochi, lo conozco muy bien, mi madre se lo hizo a Regina con sus propias manos cuando nació no puede haber otro igual, Regina estuvo ahí anoche – dijo Hermione

- De seguro esto tiene que ver con mi padre – dijo Draco incrédulo- Hermione es imposible que Regina haya estado ahí anoche, tengo en cuenta que mi padre no fue un hombre del todo bueno, de hecho fue terrible, lo logre aceptar con ayuda de Amy, pero esto no me concuerda que pudo esta haciendo Regina ahí

- No lo se – dijo Hermione preocupada – Pero creo que todo esto tiene que ver con Lucius, no se por que algo me lo dice

Mientras Hermione discutía ese tema y Draco la trataba hacer cambiar de parecer, Lucius estaba en el balcón de su habitación había escuchado toda la platica del desayuno, estaban a punto de descubrirlo ¿Qué iba a hacer? Tenía que consultarlo con Bellatrix, Lucius se trasporto a la casa de los Leastrage tenía que comunicar eso rápido.

- ¡Bellatrix! ¡Bellatrix! – grito Lucius que se apareció en la sala de la casa

- ¿Qué te pasa? – dijo Bellatrix enojada que bajaba las escaleras aun en pijama y tras de ella iba Rodolphs

- Están a punto de descubrirnos – dijo Lucius

- ¿A que te refieres? – Dijo Bella- ¿Hizo magia?

- La sangre sucia esta empezando a atar cabos – dijo Lucius

- ¿Cómo? – pregunto Bella

- Pues si, el ataque de ayer y el de hace dos semanas salio en un periódico Muggle, con eso saco un poco de conclusión o algo así y para colmo el mentado conejo salió en una foto del periódico muggle y la sangre sucia lo reconoció al instante – dijo Lucius alarmado

- Pero que demonios… – dijo Bella

- Ahora dime tu ¿Qué vamos a hacer? – dijo Lucius

- Sacarla del país – dijo Bella muy segura

- ¿Qué? ¿De que nos serviría eso? Nos van a buscar, nos quitaran a la niña y no tardaremos dos segundo en volver a Azkaban, aparte de que Regina lloraría como loca – dijo Lucius

- Si tal vez llore como loca, auque solo sea por un tiempo – dijo Bellatrix

- ¿A que te refieres con un tiempo? – pregunto Lucius

- La maldición, conjuro, hechizo que le practicamos tiene otros efectos que duran un tiempo, esos efectos son que si dejas de ver a una persona amada por un tiempo, no la reconoces, la ves como un completo extraño hasta el grado de tener desconfianza de ella… - explico Bellatrix

- Entiendo eso, ¿pero de que nos serviría? La van a buscar – dijo Lucius

- Estoy de acuerdo con tigo Lucius la van a buscar, pero si nos escondemos bien no la van a encontrar, nos vamos a ir muy lejos de aquí, en poco tiempo Regina olvidara a todas las personas que algún día conoció aquí, solo nos conocerá a nosotros, y en unos años podremos volver la niña estará diferente – dijo Bellatrix

- ¿Cuándo huiremos? – pregunto Lucius

- Esta misma noche, no nos podemos arriesgar más – dijo Bellatrix

¿Qué les pareció este capitulo? Chicos no se si encontrarme feliz o triste por que solo faltan dos capítulos más para terminar el fic a lo mucho tres entonces me pongo algo nostalgia, espero que les allá gustado dejen reviews pliss!!