Disclaimer: Ichigo y compañía son propiedad de Tite Kubo.

Nota: ¡Protesto! ¿Por qué el Bankai de Gin no llegó hasta hueco mundo para cortarle el uniforme a Byakuya?


Pastillita Cuatro

"Cine"


Cuando Rukia le dijo: "Vamos al cine, Ichigo" —con todo y sonsonete teatral—, él decidió aceptar para despejarse del estrés laboral y salir a divertirse con ella. Incluso, se preparó mentalmente para soportar la película que elegiría la morena; ya se esperaba entrar a ver alguna película infantiloide como "Chappy in Wonderland", que se había estrenado recientemente, o una de esas películas donde lloraban a moco tendido. Pero nada le preparó para lo que eligió su mujercita.

Antes que nada, debió haberse dado cuenta que la mayoría de las veces —por no decir todas— que iban al cine, siempre compraban los boletos juntos o bien la enana los compraba vía telefónica estando él presente. Su error fue no preguntar qué película había elegido ésta en su tiempo libre, ahora lo estaba pagando caro.

Está bien, sólo debía respirar profundamente y tratar de explicarle a Rukia de qué género era la película que iban a entrar a ver si seguían en esa cola aguardando a entrar a la sala siete; una vez hecho eso, salir de ahí e irse a una de las salas contiguas a ver otra película, pero, ¡maldición! ¿cómo sacaba el tema con tanta gente alrededor?

Ahí vamos…

—Rukia, ¿no te gustaría ver otra película? —consultó como quien no quiere la cosa Ichigo, mientras observaba de reojo a la morena.

—¡Claro que no! Esta se ve estupenda.

—Ah, pero creí que querías ver esa de Chappy —trataría de convencerla para ir a ver a ese horrendo muñeco. Entre la película que iban a entrar a ver y Chappy, prefería con mucho ver al conejo infernal.

—Estaba pensando en ver esa, pero la cambié por esta nueva película… ¡el título es genial! —contestó emocionada la Kuchiki, ya que esperaba con ansias verla.

—Pero Chappy también es… es…

—¿Es qué? —preguntó enfadada, ya se esperaba algún insulto a su adorado conejito por parte del bestia de Ichigo.

—Es también... genial —lo último le salió con cara de dolor al Kurosaki.

—¿Qué? —¿habían escuchado bien sus oídos? ¡¿Ichigo había dicho que su conejo amado era genial?!

No, no podía ser cierto. En todo el tiempo que llevaba con Ichigo, ni una sola vez el jodido idiota había hablado bien de su conejo; es más, se la pasaba burlándose constantemente y diciendo que era "un conejo mutante" engendrado en alguna mente retorcida. Incluso una vez dijo, mientras se carcajeaba, que Chappy había sido creado por Aizen para joder las mentes de las mujeres shinigamis.

Así que de la boca de Kurosaki no había podido salir eso de genial, ¿no? Pero su esposo contestó…

—Ya sabes, después de verlo tantas y tantas y tantas veces, uno llega a esa conclusión —que un rayo lo fulminara ahí mismo y que lo salvara, empezó a chillar la voz interna del Kurosaki—. ¿Por qué no vamos a ver esa película?

Ah, no, aquí se cocía algo ¿qué estaría escondiendo Ichigo? Se lo sonsacaría sutilmente.

—Ya estamos aquí —primero preguntaría—. Además, ¿desde cuándo piensas que Chappy es genial?

—Desde hace poco, volviendo al tema de la película, ¿por qué no vamos a…? —y fue cortado por su mujer.

—¿Qué tan poco?

—Poco de poco —respondió rápido y siguió intentando salir de ahí—, ¿por qué no…?

—¿Qué tan poco de poco?

—¡Desde hace diez minutos! ¿Contenta? —chilló molesto el Kurosaki—. Ahora sí, ¿podemos irnos a…?

—¿Me quieres decir qué diablos te pasa? — nada con las sutilezas, a atacar directamente—. Y ni se te ocurra meter a Chappy.

Quedaba poco tiempo para entrar a esa sala infernal a ver la película, tenía que hacer lo que un hombre tenía que hacer. ¡Valor, Ichigo! No importaba la vergüenza que pasarán, total, ya tenían la atención de todos los ahí presentes.

—¿Sabes más o menos de que va la película, Rukia? —ya sólo quedaban cinco minutos para entrar a la sala, debían salir de ahí ya.

—Claro, sobre una chica superdotada que lucha contra mafiosos —contestó la morena.

Oh, dios, esto era peor de lo que imaginaba, pensó Ichigo.

—¿Sabes qué hace la chica? —preguntó.

—Es maestra —respondió inocentemente Rukia—, al parecer lo hace estupendamente bien porque leí que tenía muchos alumnos aplicados.

Por ahí alguien trató de ocultar una carcajada con tos, el tipo se tapó la boca cuando Ichigo lo miró queriendo asesinarlo.

—¿Sabes que la película es un pink-film, Rukia? —ya estaba dicho, ahora sí entendería.

—¿Significa rosa, no? Ya sabía que debía tener alguna escena romántica.

Ichigo se quedo de piedra, ¿qué tan poco informada estaba ella?... Y sin darse cuenta empezó a entrar a la sala siete por los jalones de Rukia para que caminara rápido porque ya estaban entrando.

Unos minutos más tarde, Rukia entendió que Pink-film no tenia nada que ver con algo romántico, simplemente era la definición japonesa para el cine porno. También entendió que la protagonista no era una superdotada enseñando a niños, sólo le gustaba tomar el papel de maestra para dar lecciones de otro tipo.

En resumen, The Glamorous Life of Sachiko Hanai quedó marcada a fuego en la mente de la shinigami… y en la de su esposo.

¿Quién dijo que las hormonas de Ichigo no entraban en calor al ver un porno?

ΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘ

FIN

ΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘΘ


Nota mía:

Todas las ideas pervertidas que obtuvo Ichigo (después del cine) fueron por culpa de Sachiko... ¡de verdad!

¡Mil gracias por sus reviews! Y la película si existe, no la he visto pero para la info están el Google y Wikipedia ;)

Nos leemos.