III. La primera misión (I)


Era un día soleado de verano. Las ovejas pasturaban tranquilas por un prado, aún húmedo por el rocío. Había tres palos de madera clavados en diferentes sitios, destacando mucho por encima de la fresca hierba verde. De repente, una chica de largo pelo marrón con reflejos dorados, decididos ojos azules y sonrosadas mejillas salió corriendo de detrás de un árbol. Desde muchos lugares a la vez iban saliendo piedras que ella, hábilmente, iba esquivando. A su vez, cuando estuvo cerca de uno de los palos, le lanzó una piedra a éste para que cayera. El palo tocado se desplomó sobre la suave hierba, mas ella no perdió ni un segundo. Después del lanzamiento, apoyó bien el pie en el suelo para dar una grácil voltereta y acercarse al siguiente palo para tumbarlo de un golpe de puño. En ese momento, una piedra casi le alcanzó a darle en el hombro, pero ella se lanzó al suelo y rodó un poco por él, estirada completamente. Cuando se levantó tenía el pelo lleno de hierbas secas, mas no se paró por esto. Corrió rápidamente hacia el último palo, que estaba a unos diez metros de ella. Cuando estuvo suficientemente cerca de él, se paró y respiró hondo. De su bolsillo se sacó una piedra y, con voz clara y serena, dijo:

- En nombre del Señor, sello aquí el dem... – su elegante frase se vio interrumpida por un grito
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!! Jeanne, ayúdame!

Jeanne corrió rápidamente hacia donde venía el grito, cerca del rebaño. Allí encontró que una de las ovejas más viejas se estaba comiendo a Riru. Riendo, se apresuró a sacar el pequeño ángel en prácticas de la boca de la oveja. Estaba cubierto de una baba muy pegajosa

- Eccs... que asco – dijo él, con una mueca en la cara que hizo que Jeanne riera aún más
- Quien diría que eres en ángel... – ella apenas podía aguantarse la risa al hablar
- No rías más!! ¬¬ Además, ya te lo he explicado mil veces. No soy un ángel, soy un ángel en prácticas! Y si consigo...
- ... hacer bien está misión, si que me convertiré en ángel

Jeanne terminó la frase que su compañero y amigo ya le había repetido mil veces. Sonrió y lo ayudó a que se secara un poco recogiendo la baba con una hoja. Luego, los dos se sentaron en el sol, Riru en la falda de la chica y de cara a ella, para que se le secaran bien las alas. Ella miró hacia el cielo, cerrando los ojos y pensando que en ese momento no podía tener mejor compañía

- Un año... ya ha pasado un año. Te acuerdas del día en que nos conocimos? – preguntó ella
- Claro, como iba a olvidarlo!! También recuerdo tú mandíbula desencajada, y tus ojos como platos... – comentó el ángel divertido
- Vale ya ¬¬ - lo cortó Jeanne mirándolo con mala cara – es que yo me esperaba...
- ... algo más grande, lo se. Y me ofendes – Riru había adoptado una pose de ofendido en broma

Los dos rieron. Solo un año y ya se conocían tan bien, que uno podía completar las frases del otro sin equivocarse.

- Vuélvemelo a contar todo otra vez – suplicó la chica
- El que? Que soy un...
- No, esto no! – Jeanne lo cortó sonriendo - La historia de Dios y el demonio...

Riru se aclaró la voz y se dispuso a empezar a contar esa historia que ya le había explicado mil veces

- Bueno, ya sabes que Dios y el Demonio están en lucha constantemente, des del principio de los tiempos. Cada uno defiende una cosa diferente: Dios defiende el amor y la bondad, los valores buenos, mientras que el Demonio defiende la maldad, el odio y todos los valores malos – Riru hizo una pausa – Hace años, empezó un gran conflicto: esta guerra entre Francia e Inglaterra, donde los dos grandes poderes divinos también participan. En esta guerra, el Demonio ha enviado a varios de sus súbditos a las filas de los ingleses. Con cada ser maligno que él manda, el Señor se debilita. Tú, Jeanne d'Arc, eres la única que posees el poder que te permite sellar a los demonios y entregárselos al Señor, para devolverle su poder. Cuando los consigas sellar todos, será cuando Dios ganará esta batalla. Para hacer esto, debes estar en el campo de batalla, ya que la mayor parte de los demonios están entre los oficiales ingleses. Así que... debes llevar a tú país a la victoria! – el ángel acabó el relato con entusiasmo
- Pero... me parece muy difícil... además, hay muchas cosas que no comprendo...

Jeanne fijó la vista en un punto del horizonte, como siempre que estaba preocupada y quería aclarar sus ideas. Riru voló hacia su hombro. Sus pequeñas alas ya se habían secado suficiente para poder volar distancias cortas

- No temas y recuérdalo siempre, el Señor nunca te va a dejar sola... – le susurró con cariño.

De repente, él se lanzó al cuello de la chica con tanto impulso que hizo que se cayera de lado

- Además, yo estoy aquí! – dijo sonriendo, juntando su pequeña mejilla con la de la chica – Y mientras el superángel Riru esté aquí, no tienes que preocuparte de nada!

Jeanne rió, mientras se volvía a sentar bien y ladeaba la cabeza para sentir aquél diminuto ser divino más cerca.

- Tienes razón, no estoy sola – le dijo a él, pero también a si misma

Des de que todo aquello había empezado se sentía sola. Sabía que el Señor estaba con ella, y que Riru también, pero echaba de menos alguien... ¿como decirlo? Humano como ella. Se sentía insignificante ante tantos seres poderosos y se veía sola en medio de ellos. Esos días, se había dado cuenta que frágiles eran todas las relaciones, con que facilidad había dejado de hablar mucho con su familia para intercambiar unas pocas palabras. Como ellos eran unos desconocidos que estaban juntos porque pertenecían a la misma familia y nada más. ¡No poderle decir a nadie que había un ángel en prácticas con ella! Y, aunque lo dijera, la tomarían por loca, pues nadie más que ella podía ver a Riru. Ahora, el ángel se encontraba sacando las hierbas secas del cabello de la chica con cuidado, mientras ella miraba al cielo fijamente, como si pudiera ver a través de las nubes

- Riru... – susurró- Él emitió un sonido, para mostrarle que la escuchaba, y que podía seguir hablando tranquilamente
- ¿Por qué yo? – preguntó ella - ¿por qué soy yo la elegida para esta misión¿Por qué tengo yo el poder?¿De donde viene?
- Esto sólo te lo puede responder el Señor, Jeanne – dijo el ángel con voz grabe – Tengo la respuesta a alguna de tus preguntas, pero es mejor saberlas todas a la vez, y sólo te las podrá responder Él. Paciencia. Lo que te puedo asegurar es que eres alguien muy importante para el Señor

Después, silencio, mientras Jeanne reflexionaba sobre lo que le acababa de decir su amigo. El resto del día, no tocaron esos temas tan relevantes. Más entrenamientos, bromas, momentos en que ambos se sumían en un silencio agradable...

Con todo, empezó a atardecer y el momento de volver a casa, llegó. Jeanne se levantó y empezó a hacer levantar las ovejas. Pero el ángel tenía otros planes para él

- Jeanne, yo iré a dar una vuelta por el pueblo

La chica lo miró alarmada. Él no acostumbraba a hacer eso

- Por qué? Y si te pasa algo?
- Tranquila, no pasa nada – Riru la abrazó y la miró fijamente – voy a estar bien. Sólo quiero comprobar que todo esté bien. Pura rutina. Es raro que el demonio aún no haya poseído nadie por aquí cerca...
- ¿Cómo? – a Jeanne le dio un vuelco el corazón – ¿Sabe algo de mí?
- No lo sé... eso es lo que tengo que comprobar – el ángel usó un tono tranquilizador - no sufras, volveré pronto

Le guiñó un ojo y se alejó volando. Al cabo de unos segundos, la chica ya no podía distinguirlo. Jeanne suspiró y empezó el descenso hacia el pueblo, junto con todo el rebaño. La verdad es que no estuvo demasiado atenta a lo que hacían las ovejas, estaba en un estado soñador, preguntándose como una chica como ella, una simple campesina, era la elegida de Dios. Quizá era un ángel que había perdido la memoria? Una santa? Alguien de otro mundo? Eran tantas las respuestas y tan surrealistas!

Llegó algo tarde a casa, y a penas probó bocado en la cena. Se encontraba confundida por saber el origen y el por qué de sus poderes y preocupada, ya que su amigo Riru no había vuelto. Estaba tan metida en su mundo, que no se percató de las miradas de preocupación que le lanzaban sus dos hermanos y sus padres. Jeremy y Louis veían que su hermana no comía y se empezaban a preguntar si estaba enferma, mas sus padres notaban que ya hacía tiempo que su hija no era la misma. Mirándose entre ellos se preguntaban si no sería algo pasajero o algo verdaderamente grande. Desanimada. La palabra que debía definir como estaba era desanimada. Isabelle decidió lanzar la primera piedra para descubrir los problemas de su hija

- Mira, Jeanne, si...
- Madre, estoy cansada y no me encuentro demasiado bien, voy a la cama

La chica se levantó de la mesa y se fue a su habitación, dejándolos a todos con la boca abierta. No era propio de ella evadir una discusión con su madre con tanta facilidad. Definitivamente, le pasaba algo.
Jeanne se tumbó en su cama, que no era más que un montón de paja y dejó que una lágrima le resbalara por su mejilla. No tenía ganas de discutir con su madre, una completa desconocida por ella, ni de hablar, ni de hacer nada. Sólo quería que volviera Riru para sentirse acompañada en medio de todo aquello que le quedaba demasiado grande.
No podría describir con palabras el gran alivio que sintió al ver aparecer el ángel en prácticas por la puerta de su habitación

- Riru!!! – lo abrazó con fuerza

Al dejarlo ir, advirtió que tenía un brillo especial en la mirada

- Jeanne... esta noche... vas a capturar tu primer demonio!
- ¿Có... cómo?¿ya?¡No estoy preparada! – exclamó la chica, nerviosa por la inesperada aventura que le proponía el ángel
- ¡Claro que lo estás!¡Y de sobras! – exclamó Riru, abrazándola – ya he enviado un aviso a la persona poseída. Actuaremos cuando estén todos dormidos... pero ahora deja que te lo cuente todo...


Notas de la autora: Wolaaa wolaaa!! Anda, des del verano que no escribía u.u... lo siento... se me pasó... además, ahora con el curso y todo he estado algo ocupada, y cuando tenía imaginación, la tenía que gastar toda para alguna redacción de catalán o castellano (o ejercicios que me quedan bien pero no se corrigen ehh?? Con toda la currada... ¬¬). Pero en fin, los lectores (lectoras, principalmente, vaya xD) no tenéis la culpa de esto. Bueno, este capítulo se llama la primera misión, primera parte porque me estaba quedando muy largo y aquí había gente presionando para que lo publicara (ejem, ejem... no voy a decir nombres... XDDD No, es broma, ya va bien Aroa e Irma, que me vayáis mandando reviews, así no me duermo con la historia n.n). Para aligerar un poco el ritmo de la historia, he hecho que ya había pasado un año des de que Riru (siii, es él!! XD) y Jeanne se conocían, para ya mandarla hacía el campo de batalla. Que más decir... ah, sí, Noin, Noin... que tenéis muchas ganas de que salga, nop? Pos todavía tardará un poquitín XP (Jaja, no pero que no cunda el pánico, que acabará saliendo).
Bueno, espero no tardar demasiado en subir el siguiente cap. (la continuación de este). Ya tengo una parte escrita, así que eso, espero poder acabarla pronto... n.n aunque también debería ponerme un poco con el fic de Utena... u.u
Y, para terminaaar... (reverencia) muchísimas gracias por leer este fic (reverencia) gracias, gracias...
Y ahora, los comments personales!

Para Aroa Nehring: Seh, me gusta cortar en puntos culminantes! xD Sorry por hacer esperar tanto u.uU La gente que lee mis historias tiene que tener mucha paciencia, siempre lo digo n.nUU. En fin... muchas gracias por el review n.n Me encanta leerlos. Y eso... Noin Noin (ahora digo el nombre x2... xD)... todavía tardará un poco xP, pero creo que se podrá soportar. Muajajaja xD y buenop, ya veremos que paxa...

Para Irma Lair: Un poco lo mismo que arriba. Sorry por no haber escrito antes u.u. Y Noin... VIvA NOIN! xDDDD Pero todavía va a tardar un poco... pero eso, no deseperemos, que todo lo bueno se hace esperar ;) Y seh... creo que voy a poner la pareja Noin y Jeanne... a mí también me gusta más n.n. Pero bueno, esto de dejar a Jeanne viva ya no xP, si, sería muy bonitoooo - pero... u.uU no puedo cambiar la historia, me gustaría seguir escribiéndola fielmente. Quizá en otro fic, más adelante... pero ya se verá xD

KamikazeMaron

"Forta, honesta, invencible, atractiva, enèrgica i valenta! (Fuerte, honesta, invencible, atractiva, enérgica y valiente!)"