MASOQUISTA
Summary: Por que acepto el daño que te hicieron mis caricias. Porque aun si querer darme cuenta sigo atada a las cadenas de mi egoísmo…siempre tuya Renesmee.
Disclaimer: Los personajes son de S.M. La trama y el dolor son míos…muchas gracias por terminar de leerla aun con todo y la demora.
Epilogo
Capitulo 4
-Las cadenas del egoísmo-
Han pasado algunos años con sus respectivos días, horas, minutos y segundos en lo que ya no se sabe contar ni con un reloj. En donde el respirar era solo un acto que se hacía por cotidianidad. El dolor infligido estaba empezando a provocar una llaga que ardía con el roce del recuerdo de un tal vez. Edward Cullen suspiro tratando de no llorar, ya estaba cansado de vivir de esa manera…si es que a eso se le llama vivir. Aquel joven doctor tomo una taza de café bien cargado por enésima vez en este empezar del día. Las tazas eran rellenadas por la mano delgada de su esposa…Isabella Swan. Pálida aun más de lo normal se debatía en preguntar o callar. Tenía miedo ya que desde hacía ya mucho tiempo la respuesta no cambiaba jamás.
Algunas platicas monótonas pero sin entrar al punto clave. El amor entre ellos empezaba a decaer ya que su atención simplemente ya no estaba en el aire que respiraban. La cara demacrada y las extensas ojeras maquillaban el rostro perfecto de esta pareja. Múltiples noches sin dormir algunas en vela y otras en shock. Las cosas no iban bien ya lo único que reinaba era la desesperanza. El desayuno constaba de alguna que otra fruta que dejaban a medio comer junto al pan con mermelada. Su jugo de naranja era agrio pero eso no les importaba. La acidez que sentían por dentro no era más que aquella ulcera que tenían en su panza. Una pregunta flotaba en el aire a sabiendas que no la podrían responder. Como hacerlo si todo era confuso a su alrededor. Tanto tiempo luchando contra aquel demonio que los estaba persiguiendo. Ese demonio que los dejos marcados desde que ella ya no estaba. Desde que la pequeña Renesmee no dormía en su techo ni se acostaba en su cama en la recamara continua de la principal en la que dormían.
Como disfrutar estar juntos en la misma mesa en la que sus risas se oían…donde sus palabras les tocaban el alma. Simplemente no podían ni querían remplazar o deshacerse de su recuerdo de haber faltado a este lecho de familia unida.
Edward estaba pensativo tal vez buscaba un porque a todo este drama, intentaba por todos los medios imaginarla entrando por la puerta con sus rizos cobrizos que se movían al son del viento. Ver su encantadora sonrisa dirigida solo para el mostrando sus blancos dientes y estirando sus gruesos labios rojos que contrastaban con el tono pálido de su rostro pero resaltaba mas con sus bellas mejillas sonrojadas. Igual que su madre se repitió mentalmente moviéndose ligeramente para apreciarla mientras ella jugaba con el tenedor que partía en dos la rebanada de melón solo para jugar con el. Se notaba triste pero eso no era novedad ya que le parecía normal. Toda gota de alegría se derramo el mismo día que ella no volvió. Se negó a recordar y quiso borrar todo rastro de su mente infestada de información. Su trabajo lo entretenía mientras atendía a sus pacientes pero no era a quien deseaba curar. No era a quien deseaba abrazar mientras le daba la noticia de su alivio en su enfermedad. No podía y se negaba a sentirse igual de derrotado que todos los días.
Sorbió nuevamente su café deleitándose con el exceso de cafeína que colapsaba sus papilas gustativas.
Bella seguía pensando en el recuerdo de un ayer. En donde se dio el lujo de abrazar y besar a su hija. Su hija…pensó mientras una daga le atravesaba el corazón. Devastada e idiotizada una mezcla singular para una mujer que estuvo en la gloria y de pronto cayo. Abandono todo rastro de mujer triunfante para sumirse en su habitación. Releí a diario sus tantos libros de fantasía y amor alucinado cientos de formas en las que Renesmee llegaría por detrás de ella y la invitaría a acompañarla a su oscuro rincón. Creaba historias en las que la muñeca Cullen despertaba de su letargo logrando que aquellos ojos achocolatados recuperaran el destello alumbrante que le regrese el alma a su cuerpo cansado de fingir que todo está bien. Sus fantasías eran inmensas pero es una lástima que ni aun que el mundo entero la ayude a imaginar sus metas y se hicieran realidad.
La decisión fue mutua y retiraron todo rastro de comida. Uno se dedico a recoger mientras el otro aventaba al fregadero los trastes sucios sin ganas de lavarlos. En fin que más daba amontonar otra torre de platos y vasos si de todos modos eso es lo que los entretendría.
El timbre del celular de Edward los hipnotizo sin ganas de contestar. Alguna urgencia médica pensó así que aun sin ganas de hacerlo lo saco del bolso del pantalón y el nombre que apareció lo dejo en shock.
Carlisle…su padre Carlisle. Hacia algunos días que no lo veía pues estaba enclaustrado en aquel cuarto de hospital.
-Te necesito ahora mismo-la voz del joven se escucho retumbante en la habitación-No tardes- fue todo lo que dijo para después colgar. El corazón del médico empezó a saltar como maniático que desea apuñalar su pecho para salir corriendo sin deseos de regresar.
Le dio una rápida mirada a su esposa y esta pareció entender su apresurarían.
Salieron corriendo sin decir nada más.
El recorrió ya se lo sabían de memoria y como no hacerlo si lo repasaban 3 veces al día.
Un presentimiento los invadió algo vendría y no sabían si estarían preparados para lo que les dirían.
Pronto llegaron y se bajaron apresurados hacia el interior del recinto en el que tanto sufrían.
Ahí estaba toda la familia reunida.
Sus padres, hermanos y demás allegados.
Pero alguien sobresalía.
Un hombre alto, moreno y con ojos negros como el aura que emanaban carente de todo sentimiento de alegria. Se veía pensativo y silencioso con un toque salvaje al estar recargado contra uno de los muros. Su chaqueta de cuero y sus botas gastadas le daban aquel estilo desaliñado que desde hace tiempo había adoptado como suyo sin que nadie le dijera algo ya que no los escuchaba.
Su mundo estaba sumido en las dudas y las culpas.
Jacob…Jacob Black. Si él estaba ahí. Melancólico como siempre y sin querer socializar. Su vida monótona seguía igual… en los días trabajaba y en las noches se quedaba aguardando lo que todos añoraban. Mientras algunos se saludaban el aguardo en las sombras hasta que llego su turno de estrechar la mano con el doctor. Sus miradas se compenetraron tanto que una ola de emociones los estreso.
No dijeron nada pero el silencio los atonto.
Jacob se preguntaba miles de cosas. Pensaba en cómo lograr que le dijeran las respuestas que le negaban desde aquel trágico día en la habitación.
Volvió a repasar lo que su mente le permitió. En donde por fin descubrió lo que su cerebro bloqueo. Aquello que el maldito accidente le borro. Una noche mágica en donde se enamoro de la pelirroja atrabancada con la que tantas veces rio y lloro.
Nadie dijo nada solo se limitaron a sentarse en las bancas que se encontraban entre las blancas paredes de ese salón.
Suspiro soltando con fuerza el aire retenido que sus pulmones guardaron con anterioridad.
Renesmee.
La única palabra que su mente adoraba…el nombre de su muñeca.
La amaba aun después de que el tiempo se la arrebato.
Días después de que fue dado de alta su memoria recupero. Todo completamente todo. Cada palabra y frase usada. Las cosas que sintió y como fue el hecho de terminar perdiendo la razó con la yema de su dedo su labio inferior cuando la imagen y sensación de aquel beso lo hizo vibrar de emoción. Se reclamo no recordarlo y se culpaba de que ella lo allá mirado besando a otra mientras la noche anterior sus labios jugaban bajo la capa estrellada.
Ángela su mejor amiga Ángela Weber. Se sintió nuevamente culpable cuando le revelo la verdad y mucho mas por el hijo que esta tiene en el vientre necesitaría a un padre…aun que el no lo fuera biológicamente su conciencia lo había convencido de reemplazarlo.
Que lastima que de pronto la verdad lo abrumara al darse cuenta que no la podría amar ya que su corazón estaba entregado.
Ella seguía amando a Ben y ni sus golpizas la harían retroceder atrás.
Jacob no pudo hacer nada cuando ella regreso con el…solo le deseo buena suerte y esperaba que en el futuro su cabeza reaccionara y viera la clase de hombre que la estaba dañando.
Eso le daba el camino libre para recuperarse de la triste noticia que le abrió el corazón en miles de pedazos.
La llegada de un hombre vestido de blanco hizo que todos voltearan a ver hacia su dirección.
Carlisle tenía melancolía dibujada en su hermoso rostro.
Hizo una señal para que lo siguieran y estos lo hicieron sin emitir ni una sola palabra. Entraron dudosos al recinto y las esperanzas que guardaban se volvieron a esfumar cuando notaron que todo seguía igual. Unos volvieron a llorar y otros oprimieron sus puños por la rabia de no poder lograr nada. Una cama guardaba el cuerpo inerte de una mujer. Junto a ella miles de rosas que eran cambiadas día con día se veían ya marchitas. Las paredes blancas y la luz cegadora hacían una vista empalagosa.
Pero lo que más observaban todos era a esa mujer…
-Es hora hijo- empezó a hablar Carlisle con un pesar que ni siquiera se podía descifrar-No podemos seguirla manteniendo así…ella no lo querría.
-Y tu que sabes lo que ella querría papa- grito con tanta rabia Edward mientras era controlado por su hermano Jasper que lo sostenía.
-Hijo entiende su cuerpo ya no puede seguir así…ella no quiere vivir. Le he practicado por 5 años cientos de estudios y no existe nada que la mantenga de este modo. Por eso te digo que ella no lo querría…crees que le gustaría verlos de este modo. A todos- apunto a cada uno con su dedo índice mientras buscaba más palabras que los hicieran entrar en razón. Algo tan difícil de hacer que ni el mismo se quería convencer.- Consumidos por las noches y muertos por los días…Nefasta vida ¿no creen?- pregunto para la sorpresa de los presente. El doctor jamás les había hablado de ese modo tan…atroz.-¿Acaso creen que despierte? Su coma ya no es normal…sus signos vitales se debilitan y ni siquiera puedo seguir administrándole suero porque sus venas se han roto-grito frustrado queriendo golpear algo pero solo lo dejo en ademan sin terminar la acción.-Ya no se puede hijo…deja de ser egoísta-finalizo rompiéndose el corazón.
Jacob no podía hablar ni sabía que decir.
Si ni el padre podía detener esta situación que caso tenia si el no era mas que un intruso en esta habitación.
Un grito ahogado salió del pecho de Bella al mismo tiempo que sus piernas desfallecían. Se quedo abrazada de las piernas de su marido…y empezó a llorar.
Que más le quedaba. Las palabras habían sellado el pacto de este día.
Cinco años…cinco malditos años en los que vivian postrados en esta habitación a la espera de que Renesmee diera señales de volver a ver la luz del sol. Pero nada ni siquiera un signo de mejoría ni una falta de malicia.
Ya no quedaba nada…solo lo que el viento se llevo.
Renesmee vivía en su mundo de fantasía…en aquel que ella misma creía seria su final feliz…donde no existe el ayer ni existe el después. En donde vive en momento sin querer salir de ahí…su mundo mágico la disolvió hasta retenerla por su propia voluntad sin ganas de regresar jamás. Aquel en que el paraíso dibujado cobraba vida al ser manejado como presente sin ganas de regresar a su triste realidad.
Mientras en este mundo real la pinta dramática no dejaba buena trama a esta tragica historia.
Carlisle recibió la autorización y se preparo para darle el adiós a su nieta…su querida nieta.
Edward estaba devastado pero la esperanza lo había mantenido cegado.
Pensó que después de tanto sufrir su hija tal vez abriría los ojos de nuevo para regresar con ella a su hogar. En donde volvería a estar bajo su techo, comer junto a él y reír de cualquier hermoso momento.
Pero no ya no podía seguir negándose la realidad.
El día que su hija entro en coma poco a poco su alma se desgajo.
Se preguntaba el porqué haberla dejado como un vegetal después de resucitarla.
¿Por qué la vida se empeñaba en matarlo de a poco? Algún pecado mortal debió haber cometido.
La habitación se quedo en silencio.
Carlisle derramo una fina gota salada cuando su dedo casi tocaba el botón que mantenía respirando a su nieta.
El sonido de "T" se alargo cuando la maquina se apago.
Ahora si su corazón había dejado de latir sin aquellos aparatos que la ayudaban a vivir.
Una enfermera que se tomo el privilegio de quitar los cables y agujas de las manos se apresuro para abandonar la habitación.
Uno a uno iban saliendo…Rosalie, Emmet, Alice, Jasper y Esme.
Querían irse a llorar fuera de ahí. Querían irse para darles el espacio de despedirse…Edward cayó derrotado junto a su esposa mientras el sonido de sus rodillas estallaba contra el piso de madera.
Clamaban clemencia y pedían piedad. El dolor ya no les podía hacer mas.
Jacob por su parte no sabía qué hacer. Seguía parado en el mismo estado de shock…su pecho ya no quería seguir inflándose ni su cabeza seguir analizando. ¿Suicidio? Que mas daba si ya no le quedaba nada.
Carlisle mantenía su semblante de derrota con su cabeza unida a la pared.
El aire era denso y demasiado pesado para ser respirado.
Renesmee la pequeña Renesmee que egoísta se ha portado. Prefiriendo quedarse en su mundo imaginario…atada a unas cadenas que esta noche la han liberado. Que egoísta Renesmee. Que maldita eres pequeña muñeca de ojos achocolatados.
La melancolía se unió al oxigeno y se dejo ver presente entre el charco de lagrimas que estaba siendo derramado.
Corazones rotos, esperanzas marchitas y penas amargas le dan la bienvenida a esta masoquista.
Solo queda decir que aun existe un mañana que debe ser realizado…ojala la esperanza reviva nuevamente para que vivan el futuro que se les viene encima.
Ahora si solo queda darle sepultura a esta mujer que tanto caos a causado. Que entierren sus restos entre la tierra y bajo esa lapida que diga…
Siempre suya Renesmee…Amada mujer, hija, sobrina y nieta.
QUE EN PAZ DESCANSE.
Fingiendo que el masoquista se fue entre los dedos de la destructiva Renesmee…
Vive el hoy y vive el mañana…al fin de cuentas todo se acaba y este era el resultado de aquellas caricias que tanto los dañaron.
Por fin después de 20 años la termine…estuvo difícil. Lo siento si no es lo que esperaban pero es lo que de pronto mis dedos decidieron escribir. Deje de lado las miles de hojas que planee y abrí mi mente a este final inesperado. Creo que no estuvo tan mal pero ustedes deciden ya que son las que tienen la última palabra. Muchas gracias por terminar junto a mi esta difícil historia (La más difícil que he escrito por que es algo que es real) Que mas quisiéramos todos que el capitulo anterior fuera así…de cuento de hadas pero yo no soy así de fantasiosa. Me gusta el drama y la realidad espero que con este capítulo lo demuestre. Si no acepto que me digan todo por un review…muchas gracias ahora voy por el siguiente capítulo de otra historia. Estoy actualizando todas hehe. Un beso y las quiero…muchas gracias por leerme.
