Los personajes de 'Inuyasha' NO me pertensen a mí si no a la grandiosa Rumiko Takahashi.
Una ves aclarado esto, no los entretengo más y espero que disfruten de la historia que es 100% mía


Pise el palito...

La casa Tisho es el lugar en donde me crie, siempre supe que esa no era 'mi casa' si no el hogar de las personas que me alludaron a seguír adelamte... de las personas que sin duda alguna estubieron a mi lado en el peor momento de mi vida, él señor y la señora Tisho me criaron como si fuera su hija, como si hubiera naido de su sangre, como si fuera una Tisho. Más de una ves intentaron conbenserme de aseptar su apellido, pero si mi apellido era una de las ultimás cosas que tenía para recordar a mís progenitores que con mucho amor me tubieron en sus brazos asta el ultimo de sus días, no lo reemplazaría por ningun otro...

¿Pero quíen diría que aquel hombre con el que había crecido como mi hermano terminaría robando mi corazón sin darse cuenta?

Aquellos ojos dorados que me asían estremecer no me perteneían a mí, si no a una mujer fría y manipuladora, Kikyo, ella no era ninguna damiecla en apuros que necesitaba a alguien que la protegiera, pero sabía como areglarselas para que cualquier hombre callera a sus pies.... Jamás amo, solo era una interesada, eso me asía ver a mí, pero a Inuyasha lo traía comiendo de su palma, tal y como quiere.

Trataba a las personas como si fueran titeres, solamente tirando de un hilo lograba aser lo que le plasca, era la titiretera de todos y eso ya me estaba cansando, creyo que a mi me podría llebar por delante pero no fue así, al no poder lograr con migo lo que quería se empeñaba en aserme sufrír....

Estaba dormida y no en mi cama, sino en los brazos de una persona, fui abriendo los ojos lentamente y siento una gota de agua en mi rostro

—Qué bien, te as despertado— dijo una vos ronca, empesó a correr como alma que se la llebaba el diablo.

—Q...¿Qué ases?—pregunte intrigada y enojada, arrugando mi frente en laro acto de desagrado

—Creía que no te hubiese querido mojar en aquel árbol donde nos dimos nuestro primer beso—no me miró a la cara, hablo realmente calmo, en un susurro menciono lo ultimo, sacó las llaves para entrar a la casa

—Inu...ya...sha—tartamudeaba incredula—¿Lo... recuerdas?

—Claro que lo recuerdo—afirmo con su tan tipica cara de galan que asia que me derritiera ante sus pies, ¡¿Y quien en sus sano juicio no lo aría?—sí fue el mejor día de mi vida—continuo

Entre abrí mis labios... me quede callada, las palabras se me atoraban en la boca, me di un golpe mental al darme cuenta que ninguan de las palabras que le deseaba decir no salían... ninguna.

Una vez dentro de la casa, tocan a la puerta

—Y ahoara quien sera—pensó en oji-dorado

—Yo abro—en su vos se notaba un poco de cansancio y ¿enojo? abese es tan complicado entenderle—¿Quién es?—pregunto, lebantando un poo la vos, lo suficiente como para que la persona que se enontraba detras de aquel troso de madera, llamado más coloquialmente 'puerta', lo escuchara.

—¿Pues quien ba a ser?¡Abre en este mismo instante Inuyasha!—se escuha del lado de la calle

—Ya voy, ya voy—reconose al emisor o mejor dicho emisora de aquella vos

—Era hora, creí que me pasaría la vida allí esperando a que abras—su habla era sarcastico con un tinte de enojo, luego de haber reprochado la tardanza del peli-plateado en abrirle entro a la casa.

—Sí esta bien pasa—sarcastico y con una sonrisa burlona

—¡¿Por qué faltaron? ¿Kag está bien?—cambiando su semblante de 'quiero un expliación' que siempre utilizan las madres a uno de preocupación

—Sí esta bien...—afirmo— se encuentra en la sala— no había necesidad de deirle a aquella joven donde se encontraba la sala, de por sí tenía un roquis mental de lo que era aquella mansión

—bien ire a verla—pasa por lado de inuyasha, para dar con mi encuentro—¿Kag, cómo estas?—paresiendose cada ves más a una madre enojada—¿¡Por qué faltaron a clases!

—Ay perdon mamá—sarcastica y con media sonrisa en mis labios, parecia más que gusto burla—ya Sango calmate solo me dolia la caveza

—Que inteligente—decía una vosesilla en mi cabeza, era realmente muy paresida a la mia pero más pequeñita—mejor hubieses dicho que te rompiste una uña, es un milagro si se traga eso

—En serío—sin poder ceerme, yo nunca antes le había mentido a Sango.

—Que te dije, no te cree

—Sí—trague duramente—por eso inuyasha falto tambien, se quedo a cuidarme—afirme con una sonrisa algo falsa

—Ok, estabien—hablo no tan combensida la mayor de los Mixu

—Aqui hay gato emserrado y ya lo sabre—penso la peli-marrón

—Vaya ¡a ocurrido un milagro! se trago esa mentira, debo desirte algo... —ase una pausa—¡ERES MALISIMA PARA MENTIR!—me reprocho aquella vos tan parecida a la mía

en voz baja—Sí ya lo se—algo desanimada, y quien no se desaminima cuando algo por lo que se esfuersa en aser le sale mal; pues a mi mentir, abeses es más que malo ¡Soy desastrosa!

—Baya pero para cosas asi no sabes mentir, pero con lo que ases por las noches, ¡eres genial!, no te entiendo...

—Shuuuu, nadie se debe de enterar—aun hablando bajo.

—¿Dijiste algo?— pregunto intrigada la joven Sango

¡Kami! me estoy bolbiendo loca, ¡peleo con mi conciencia! he escuchado sobre peleas internas, pero esto ya es absurdo. No llebo demaciado escuchandola y debatiendo con ella... ¡pero me desespera!

—He, —volviendo de alguna forma a pisar tierra firme—no nada. no dije nada—negando mi extraño comportamiento

—Debo irme, tengo que pasar por kohaku—aviso que la 'hora de su retirada' había llegado, y en sierto modo agradecia que se fuera; no de mala, pero no quería que me enterraran en preguntas...

—Cuidate sango, mandale saludos al peque— salude con una dulce sonrisa

—Tú tambien—me da un calido abrazo y se marcha

¿Cuando me he buelto una mentirosa?... ¿Cuando deje de ser esa kagome cincera?... ¿Cuando fue qué mi primera obsión era mentir? esas preguntas tienenen una respuesta totalmente simple; No lo se...
Aun recuerdo cuando tube una cierta combersasión con Eri, una amiga del Instituto...

— Nunca se sabe lo que nos puede llevar el cambiar los hechos... u omitirlos... por eso es mejor siempre decir la verdad... nuestra conciencia lo agradecerá...—Había dicho su madre alguna vez.

— ¡Oh! Pero hay casos en que es necesario cambiar los hechos...— Dijo su amiga.

— ¿No es eso mentir? Las mentiras son malas, funestas— Había clamado ella.

— Pero hay que saber distinguir, hay mentiras buenas y malas. Las malas son aquellas horribles de las cuales nadie debería decir. Siempre causan problemas. Pero las blancas son mentirillas sutiles, son blancas porque tienen como propósito ayudar, salvar, hacer sentir bien a otra persona. Son por una buena causa...

— Pero siguen siendo mentiras...— Musitó ella, no muy convencida.

— A ver... supongamos que... mi querida hermana, Ayumi, me confesara que... esta enferma gravemente, y me pide que si mís papas me preguntan, no diga nada... es por el bien de mís padres, si ellos se enteran que se va a morir sufrirán mucho... — El ejemplo me hizo fruncir el ceño, enojada

— No digas esas cosas.

Mí amiga entornó los ojos y pensó en otra cosa.

— La bufanda que te tejió tu mamá es de colores chillones, la lana pica y algunos puntos están sueltos. Es una bufanda horrible que hasta vergüenza da de usarla en público. Pero tu madre esta tan feliz... y tu le dices que es la cosa más hermosa que nunca has tenido... esa es, una mentirilla blanca. Su propósito es hacer sentir bien a la persona o no causar problemas...

Aun creo que las mentiras son malas, pero ultimamente he utilizado las famosas mentiras blancas, era por el bien de ellos, los lastimaría saber la verdad...

—Si olvemos a faltar nos vendra a buscar el ejercito o peor el FBI, nos esposaran y nos interrogaran con la tipica lamparita amarilla, iluminandonos el rostro—imaginandose la esena, tan tipica de 'el policía bueno y el policía malo'

—Jajajaja debes dejar de ver esas peliculas policiales Inuyasha—reproche con el ceño levemente fruncido, pero aun así me causaba gracia su rostro perdido en la nada mientras daba inicio a suimaginación

—Hay bamos de nuevo "Inuyasha"— bramo el menor de los Taisho

—¿Y cómo quieres que te llame "TAISHO"?—Pregunte con algo de gracia

—No...—fijando su mirada dorada entensamente en mi.

—¿Entonces...?—tratando de no sonrojandome

—Quiero...—es interrumpido por el sonido de su movil—no es el egerito ni el FBI, pero sera elgo paresido levanté una ceja, no entendia su mensaje

—Ya lo veras—respondio como si hubiera leido mis pensamientos, pone el celular en alta vos—hola

Escuche sin duda una vos femenina... pensandolo mejor yo la conocia... mmm ¡Kami! esla tía Izayoi

Una felicidad me lleno por completo, pero en un abrir y cerrar de ojos esa felicidad fue contaminada por el comentario acido de Inuyasha. No me contube, tenía que golpearlo y así lo hice...

—Hay, dolio—se quejo, solamente descargue mi enojo en su hombro y el por poco lloriquea como una niña...

—Hijo. que te susedio— salto mí tía a defenderlo

—Resibi un golpe y ni siquiera se por que— mirandome fijamente ahora no solo se me quejo a mí, si no lo iso con su madre

—Tía, fui yo, —admití sin remordimiento por lo que ise—y él ¡sabe perfectamente que hiso!

—Hola mi niña— saludo ordial y dulcemente para luego largar un largo y un sonoro suspiro desde el otro lado del telefono — ¿Cuándo sera el día que no se peleen?, diganme que are una fiesta por el milagro

—¡Que graciosa!—exclamo con sarasmo ante su comentario

—Bueno chicos los llamo para preguntarles cómo estaban y si todabía no destruyeron la casa con sus peleas—tratando de aguantar una limpia carajada que amenzaba con escaparse

—Estamos bien, la casa AUN esta entera— recalcando el 'aun' con algo de burla y un sentimiento de estar ofendida

—Confio en ustedes...—sinseramente no me quede muy conbencida con lo que dijo—los tengo que dejar debo de seguir trabajando— informo

—Esta bien tía, mandale saludos al tío y dile a sesshi que lo quiero y extraño— ya sentía que se habían maschado ase decadas pero solo fueron unos... tres meses, ¡Aun así es mucho tiempo!

—Esta bien se lodire. Inuyasha, hijo, porque tan callado— se percato del cilenio casi sepulcral del aludido

—No pasa nada, —afirmo seguro... pero ya saven, a seguro lo mandaron preso—saluda a papá por mí

—Y a tu hermano...—ase una pequea pausa— ¿Acaso no lo piensas saludar?

—A mi ermano...—en ese preiso momento tenía una cara maliciosa, como di estubiese tramando algo...— dile que me haría muy feliz si se tira al río Yangtse con una roca atada a sus tovillos, a decir verdad... que la roca pese más de una tonelada...

—Le dire que le mandas saludos—algo resiganada por la atitud de su hijo menor

—Feh!, si se lo dises no te creera—resongo. En sierto punto de vista tenía razón, se llebaban pecimo, Sesshomaru jamás se creería que su hermano menor le había mandado saludos como niño Bueno

—Ya lo vere...,—con un tono desafiante— ¡adios y cuidensen!

No llegamos a saludar que ya se escuchaba aquel significativo sonido de que había cortado

—¿En qué nos quedamos?—tratando de retomar la combersación anterior que ni yo sabía o bien dicho recordaba cuál era

—En que... ¡iremos a pasear!

—Ay no se, —algo dudoso—esta lloviendo

Sí que este chico es algo, bueno muy, distraido

—Pero si miraras a la ventana te darias cuenta que paro hace rato,—refute asiendo un especie de berrinche, estire mis labios y infle mis megillas— bamos hace mucho que no paseamos, ni siquiera pasamos por el patio de atras los dos juntos por—me quedo callada rrapidamente mirando al piso—Por... Kikyo—lebanta la mirada para verme— esta bien —toma unas llaves

—¿Qué ases?, ¡no iremos en el carro ni en mi moto!— exclame algo fastisiada, le faltaba poco para ir al kioso de la buelta con el carro, ¡caminar no lo iba a matar!. No piensen que no esta en forma, todo lo contrario, sus musculos se veían fuertes, su cuerpo era voluminoso, ¡Ja! pero nunca se lo dije, quíen quería subirle el orgullo asta los cielos

—Esta bien, iremos caminando—resiganado


—¿Cómo estan los chicos querida?—pregunto un hombre de expreción dura pero etrañamente calida. Sus ojos dorados algo opacos por la edad, pero aun poseían ese brillo caracteristico de vivesa y de ser perpizcas. Sin duda el señor Taisho era de porte elegante, un hombre que exigía respeto y que te elaba los huesos con tan solo una mirada, pero lo que lo conocemos sabemos que no es malo, al contrario de él no hay dos, cuando lo crearon rompieron el molde, me retracto, Sesshomaru es fisicamente muy parecido a su padre, Inuyasha en su modo protectos, pero si hablamos en la forma de ser es unico, sí sus hijos son muy precidos a él y eso es algo obvio eran sus hijos...

—Bien, peleandose como siepre—hablando como si no fuera novedad y no lo era y por respuesta obtubo un suspiro algo prolongado

—Si hablan así, se puede dedusir que hablan del pulgoso y kag—ahora él que hablaba era un clon del señor Tisho

—Así es... sesshomaru

—¿Qué?—su vos fría y su mirar sin expreción alguna, como siempre.

—La pequeña Kag dice que te quiere y te extraña...— Sesshomaru al escuchar lo que Izayoi le deia esvozaba una media sonrisa—y inuyasha te manda saludos—claramente por la expreción de Sesshi no se trago esa mentira

—Bien y ahora dime que dijo realmente, el pulgoso

—Que le aria muy feliz si te tiras al río Yangtse con una roca atada a tus tovillos— largo el aire que por alguna razón estaba conteniendo

—Tan amoroso como siepre—da media buelta y se marcha—espero que ese perro sepa cuidarte—penso, él sabía lo que sentía por su hermano, jamás se lo dije, se dio cuenta por si solo, ¿Tan evidente soy?


—Contenta ya estamos en la plaza

—Muy...—regalandole una sonrisa— mmm, comprare unos alfajores, me muero de hambre

—Esta bien, supongo—esa fue su vaga respuesta

en el kiosco—hola señor—salude a un hombre de pelo canoso y marcas de la edad en su rostro, un anciano.

—Si ¿qué necesita?— acomodando un parde cosas en el mostrador

—Me daría dos alfajores de chocolate, por favor— los modales no se olvidan

—Muy bien...—busco lo que le pedí— aqui tiene—tendiendome la mercancia

—Gracias—los pago— adios — abrí mí alfajor — mmm que rico — caminaba hacia Inu, no me fijaba por donde caminaba y me choco con alguien, cayendome al suelo—auch— no pude evitar aquella exclamación de dolor

—Lo lamento—me ayuda a lebantarme—me parese que el cielo ha perdido un angel o yo estoy muerto

me sonrojo ante aquel comentario — ¿disculpa pero como te llamas?

—Qué modales los mios, me llamo Koga y... ¿Cuál es el nombre de esta hermosa princesa?

—Kagome Higurashi—respondí casi automaticamente

—Kag, quien es él —fusilando con la mirada a koga

—Inu, él es Koga— una mini presentación

suena el movil de Koga—Lo lamento pero debo irme, adios hermosa— dejando un beso en mi mano

Pense que Inuyasha estaría enojado, no somos nada, pero a menudo hacía una ecena de celos. Pero no fue así, al contrarío sonrio

—¿Cómo me llamaste?

—Hee— pise el palito, ¡que tonta! le dije Inu. ¡Torpe! ¡torpe! ¡torpe! ¡torpe!. Mientras yo me gritaba mentalmente él se asercaba peligrosamente a mi rostro

—Me llamaste inu, de nuevo.— cada ves más serca


N/A: Queridas lectoras, espero que disfruten de este nuevo capítulo, disculpenme por la tardansa, gracias por dedicarle tiempo para leer esta historia y por sus comentarios.

P.D: perdonen los horrores ortograficos lo hice algo apurada por cuestion de tiempo no hepodido corregir algunos...

Besos y cuidencen

K i t s u k i
A m a p o l a.