BUENO ESPERO QUE LES GUSTE.

A LAS FANS DE BYAKUYA LES PIDO UNA DISCULPA, PERO AQUI LO HARE EL VILLANO, ES QUE DE VERAS ERA MUY NECESARIO.

AQUI VIENE MI PRIMER LEMON UN BYAKUYAXRENJI.

LA VERDAD YO QUERIA QUE EL PRIMER LEMON QUE HICIERA FUERA DE GIN Y TOSHIRO, PERO ME PUSE A PENSAR QUE QUIERO QUE ESE LEMON SEA PERFECTO ASI QUE TENGO QUE PRACTICAR.

USTEDES COMENTEN COMO ME QUEDO, SI LES GUSTO O NO, Y QUE LE PUEDO QUITAR O PONER PARA MEJORAR.

GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO DESPUES DE TODAS ESTAS ADVERTENCIAS.

CAPITULO 3: UN LADO DE LA MONEDA, LA OBSESION DE BYAKUYA

Faltaba ya muy poco para el cumpleaños de Toshiro y para la "súper fiesta" que Matsumoto le organizaría. Todos la esperaban con ansias, sobre todo las mujeres shinigamis que se habían quedado verdes de envidia al ver que Yachiru, la más joven de ellas, ya se había casado.

Yachiru y Kenpachi seguían de luna de miel así que no podrían asistir, pero en una postal que Yachiru le mando a Matsumoto desde Europa le mandaban una felicitación a Shiro-chan y prometían mandarle algún regalo (cualquier recuerdito que encontraran por ahí).

Todas las mujeres de la sociedad de las almas esperaban ansiosas la fiesta para tratar de, por lo menos, encontrar un novio antes de que "Yachiru Zaraki" volviera, y así ahorrarse la vergüenza de ser "las solteronas", burla de la pequeña nueva esposa.

Incluso Isane creyó ver como su capitana Unohana se maquillaba frente al espejo del baño, aunque claro cuando ella entro la capitana del cuarto escuadrón guardo todo rápidamente y salió muy discreta dirigiéndole solo un cortes "Buenos días". Isane se había quedado de piedra al ver en el lavabo un olvidado lápiz labial color "rojo pasión", y estuvo en shock en el baño como media hora no pudiendo creer que eso fuera de su capitana.

Ahora era Nanao la que dejaba colgada a su capitán, el cual seguía en su misteriosa tarea anual de revolver los registros de todo el Seretei, para ir a hacerse un facial o comprarse un vestido nuevo para ver si así Kyoraku al fin volteaba a verla de manera seria. Por un momento pensó que tal vez esto no serviría ya que su capitán estaba tan concentrado en su rara misión que podría olvidarse de ir a la fiesta de cumpleaños del capitán Hitsugaya, pero rápidamente desecho la idea, donde hubiera licor ahí estaría Kyoraku y donde estuviera Matsumoto habría licor.

Pero no solo las mujeres estaban emocionadas por la fiesta.

Aunque no lo demostraran los hombres del Seretei también se sentían un tanto humillados. ¿Cómo rayos el psicópata pelos parados de Zaraki había sido el primero en casarse? De veras que eso daba directo en el orgullo.

Los hombres semes no eran de arreglarse pero aun así se preparaban con sus mejores galanterías para la fiesta y muchos ya tenían señaladas a las chicas y chicos que cortejarían en la fiesta y algunos incluso planeaban aprovecharse de la gran cantidad de alcohol que habría en la fiesta para hacer suyos a los ukes de sus sueños.

En días como esos Komamura extrañaba a Tousen, su cieguecito que nunca se fijaba en su bestial aspecto.

Nemu había recibido permiso de su "padre" para ir a la fiesta, mientras el, totalmente indiferente a conocer a cualquier mujer u hombre (¿Por qué creen que se vio en la necesidad de hacerse una hija artificial?) se quedaría en su laboratorio. Nemu queriendo hacer la buena acción del día le sugirió a su padre inocentemente ir ala fiesta (sin mascara por supuesto) y conseguirle una "mama", por lo cual se gano la paliza de su vida que incluso al día siguiente tuvo que ir a la cuarta división a que le volvieran a poner los dientes delanteros que su "amoroso padre" le había tirado para estar lista para la fiesta.

Los ukes en cambio se arreglaban de manera parecida a las mujeres lo más coquetos posible, ellos tampoco desaprovecharían la oportunidad.

Unos de estos ukes era Renji Abarai el cual se dirigía rápidamente a las oficinas del sexto escuadrón. Había pedido el día libre para ir a comprar un traje para la fiesta, pero Byakuya solo le había dado una hora.

Como era de esperarse Renji no encontró nada en tan poco tiempo y además de eso estaba muy retrasado. ¿Por qué su capitán tenia que ser tan inflexible? Apresuro el paso luego de ver su reloj por decima vez en un minuto, apenas estaba llegando veinte minutos tarde pero conociendo a su estricto capitán, y valla que lo conocía bien, le descontaría el día entero.

En su oficina Byakuya estaba que echaba rayos, nadie del sexto escuadrón se había atrevido a hablarle al verlo de tan mal humor.

A diferencia de Renji, el capitán Kuchiki si se había tomado un día libre completo para escoger todo lo que llevaría a la celebración del cumpleaños del capitán del decimo escuadrón, pero claro, el era un noble, necesitaba mucho mas tiempo para elegir la ropa que resaltaría su elegante galanura del que necesitaría un plebeyo como Renji.

En cualquier otra ocasión un evento como ese le habría parecido una reunión vulgar de plebeyos a la que no asistiría ni muerto. Claro que todo era diferente esta vez, no era un cumpleaños cualquiera, no, claro que no, era el cumpleaños de Toshiro Hitsugaya.

El solo pensar en ese pequeño tan deseable le hacia estremecerse, era simplemente hermoso.

Desde que lo vio en la academia de shinigamis lo había deseado.

Pero cada vez que trataba de acercarse a el ese maldito entrometido de Gin Ichimaru se le adelantaba y le impedía acercarse al niño de sus sueños. Como detestaba a ese estúpido con cara de zorro. Había días en que deseaba matarlo, sobre todo cuando lo veía intentando tocar con sus asquerosas manos a su Toshiro. Una vez incluso sintió el impulso de usar su Senbonsakura con ese depravado cuando un día lo vio tratando de meter sus repugnantes extremidades superiores bajo la ropa del pequeño capitán Hitsugaya. Sin embargo no fue necesario hacerlo ya que el mismo Toshiro había detenido este mini intento de violación y había amenazado con cortarle las manos a Gin con Hyrionmaru si volvía a intentar manosearlo.

Maldito Gin. El no era digno de tocar la blanca y suave piel del bello niño peliblanco.

Era otra cosa que le encantaba de Toshiro, su carácter tan indomable, aunque el se encargaría de quitárselo y para cuando fuera su esposo ya estaría sumiso a todos sus deseos y valla que tenia muchos.

Desde hacia años que el pequeño peliblanco era el protagonista de sus sueños húmedos y fantasías eróticas, pero claro el era un noble, no podía rebajarse al nivel de los plebeyos y tener una relación con alguien inferior. Claro que cuando Hitsugaya se convirtió en capitán las cosas cambiaron y decidió oficialmente hacer suyo a ese pequeño a como diera lugar.

Pero ese bastardo pedófilo de Ichimaru se había dado cuenta de sus intenciones y no dejaba que estuviera ni un segundo a solas con "su Shiro-chan". Por eso odiaba a Gin, si no fuera por el Toshiro ya seria todo suyo desde hacia años.

Cuando al fin Ichimaru se había revelado como un traidor de la sociedad de las almas y se había a hueco mundo con Aizen Souzuke y Kaname Tousen, Byakuya se regodeo en su fuero interno y al llegar a su mansión se había encerrado en su cuarto y se había puesto a reír como loco, ahora no habría nadie que le impidiera hacer suyo a Hitsugaya. Al fin se deshacía de esa piedra en el camino hacia el corazón de su niño, por que era suyo, ya desde hacia mucho que lo había señalado como de su propiedad y ahora si, con todo el caos que reinaba en la sociedad de las almas, estaba dispuesto a matar a cualquiera que quisiera interponerse, como lo había hecho el estorbo de Gin, entre el y Toshiro.

¿La razón por la que estaba rabiando esa mañana? Fácil, su incompetente teniente había abusado de su bondad de darle una hora libre y ya estaba llegando casi 25 minutos tarde. Estúpido Renji ¿Cuánto necesitaba un vil plebeyo para escoger un traje vulgar y volver al cuartel? Que Abarai se fuera despidiendo del sueldo de ese día, es más, del de toda la semana.

Justo ese día que necesitaba que cumpliera una misión especial.

Mientras Byakuya seguía cavilando en algún castigo para su teniente, este entro corriendo muy agitado a su oficina, se veía que había corrido el último tramo del camino por lo fatigado que estaba.

Byakuya lo miro de manera desaprobatoria y el pobre Renji tuvo que bajar la mirada para no ver los fieros ojos de su capitán que lo intimidaban cruelmente.

¿Por qué Byakuya Kuchiki tenia que ser tan condenadamente guapo? Renji siempre se preguntaba eso y no podía evitar sonrojarse. Suerte que su capitán no se había dado cuenta y probablemente creía que su cara totalmente roja se debía al cansancio.

-¿Te parece correcto entrar de esa manera mi oficina teniente Abarai?- dijo primeramente Byakuya de forma severa.

-No…-fue todo lo que pudo articular Renji que aun no había recuperado el aliento por completo además de que ahora se sentía aun mas intimidado y su cara probablemente ya estaba más roja que su cabello.

-Sin contar que has abusado de mi buena voluntad de darte una hora libre para que pudieras comprarte algún trapo para esa vulgar celebración a la que ustedes llaman fiesta, y te has tomado al menos media hora mas extra, sabiendo que aquí estamos llenos de trabajo.-continuo Byakuya aun mas severo.

-Lo-lo siento mucho…-Renji miraba al suelo no quería volver a toparse con esos ojos que hacían temblar sus rodillas con una sola mirada.

-Por esta semana de trabajo no recibirás ni un centavo.-Dijo al final el capitán de la sexta división.

-Si señor…-Renji odiaba cuando Byakuya lo regañaba lo hacia sentir aun mas inferior de lo que ya estaba consiente que era.

-Bien, ahora voy a asignarte una misión especial.- volvió a hablar Byakuya.

-Lo que sea, Taichou.- Renji estaba realmente dispuesto a hacer lo que fuera por Byakuya… lo que fuera…

-Eso espero por que esta es una misión… personal…-dijo Byakuya misteriosamente.

-¿Personal?...-Renji estaba muy sorprendido su Taichou jamás le había "pedido" algo "personal".

-Si. Quiero que robes el expediente medico del capitán Toshiro Hitsugaya de los registros del cuarto escuadrón.- dijo Byakuya muy serio como siempre, dando a entender que no estaba bromeando.

-¡¿QUE?- Renji se impresiono a más no poder ¿Cómo su capitán le pedía hacer eso?

-¿Acaso no puedes hacerlo?- pregunto Byakuya como si fuera cualquier cosa.

-No… no es eso… es que yo…- Renji no sabia que decir, sabia que robar estaba mal y mas siendo información confidencial, pero era algo que su capitán le pedía…algo que su Byakuya le pedía…

-¿No eres capaz de hacer eso por mi?- Byakuya ahora estaba peligrosamente cerca de Renji que de nuevo estaba totalmente rojo.

Con su dedo índice Byakuya masajeo suavemente los labios de Renji que no sabia ni que hacer.

Por fin terminaron con la distancia y unieron sus labios en un beso demandante desde el principio.

Eso era lo que Renji amaba del sexto escuadrón, esos pequeños momentos en su Taichou dejaba de ser Kuchiki Taichou para convertirse en…

-BYAKUYA…-… su amante.

Por que eso eran desde hacia algún tiempo. Claro solo a puerta cerrada y en las oficinas, Byakuya jamás lo había invitado a su casa.

Renji amaba a Byakuya desde hacia mucho tiempo pero pensaba que con el carácter altivo del capitán jamás tendría una oportunidad con el lo cual cambio hacia unos meses cuando al quedarse unas horas extra, solos en el cuartel para terminar el papeleo, habían hecho el amor por primera vez.

Claro, para Renji era "hacer el amor", pero para Byakuya solo era sexo. Muy buen sexo tenia que admitir, ya que su teniente era una fiera en la cama, pero solo sexo al fin y al cabo.

Se fueron despojando de la ropa rápidamente y cuando ambos quedaron desnudos Byakuya empujo a Renji al suelo, igual, Abarai era un plebeyo no importaba si se lo hacia en el suelo como a los perros.

Byakuya estaba encima de Renji besando su cuello y acariciando sus muslos.

Renji gemía bajo por estas caricias, sabia que aun había mucha gente en el cuartel y aunque la puerta estuviera cerrada no podían correr ningún riesgo de que los descubrieran, sabia que si eso pasaba, su Taichou jamás volvería a verlo siquiera y eso no lo soportaría.

Byakuya llego al pecho de Renji y comenzó a lamer sus pezones sin pudor.

El pelirrojo tuvo que morderse el puño para no soltar un gemido.

-Ahh… Byakuya… mas…onegai…-trataba de hablar lo más quedo posible.

El capitán Kuchiki no perdía el tiempo y mientras Renji deliraba por el placer de su lengua en sus pezones, el introdujo dos dedos en su entradita.

El teniente se arqueo por la repentina intromisión entre dolorosa y placentera. Le encantaba sentir al capitán invadir su cuerpo, por que este le pertenecía. Renji se consideraba totalmente de Byakuya en cuerpo, alma y corazón.

En cambio para Byakuya, su teniente solo era una diversión carnal. Lo usaba para entretenerse mientras conseguía a quien de veras le interesaba, Toshiro.

No podía negar que Renji era placentero, pero probablemente no era ni la mitad de delicioso de lo que seria Hitsugaya, tenía tantas ganas de probar ese delicioso y pequeño cuerpo de niño.

Ese solo pensamiento hizo que Byakuya se olvidara del mundo y siguiera penetrando a Renji con los dedos, tres, cuatro, hasta que por fin metió la mano entera dentro de la estrecha entradita del pelirrojo, que en lugar de quejarse solo gemía mas y mas de placer.

-"como una puta"- pensaba Byakuya cada vez que esto sucedía.

Pero en esos momentos lo que menos le importaba era Abarai, por que su mente le estaba mostrando una de sus tantas fantasías sexuales al ver debajo de el, el blanco cabello de su niño y sentirse tocar su suave y nívea piel.

Eso no lo resistió y se adentro dentro del cuerpo que tan mansamente se ofrecía.

Renji se mordió el labio hasta hacerlo sangrar para no soltar el grito que peleaba furiosamente por salir de su garganta.

Byakuya no tardo en empezar a embestir de manera fuerte y sin consideración.

A veces el pelirrojo sentía como si su capitán solo lo viera como un simple objeto.

Y eso no estaba muy alejado de la realidad.

Lo que el capitán del sexto escuadrón veía en el era a un reemplazo de su deseado Toshiro, que mientras mas fuerte embestía, mas gemidos dulces le regalaba.

Renji no pudo mas y se vino sin remedio contrayendo su ano, el cual apretó deliciosamente el miembro de Byakuya que también se corrió dentro de el.

A penas termino, el capitán salió de su teniente sin cuidado al ya no estar en éxtasis su fantasía se había acabado y ya no veía en el a su frágil Shiro-chan, sino solo al tonto de Renji Abarai.

Ya vestido y recuperando su frialdad de siempre, Byakuya volvió a dirigirse a Renji que seguía tratando de calmar sus espasmos del placer anteriormente vivido para colocarse correctamente su ropa.

-¿Entonces, cumplirás con esta misión?- dijo Kuchiki al pelirrojo como si no hubiera pasado nada.

-Claro Taichou. Lo hare hoy mismo.-a Renji ya no le importaba nada, en esos momentos el era feliz y era capaz hasta de tirarse aun pozo si así su amado Byakuya se lo ordenaba.

-Bien, ahora ve a cumplir con tus obligaciones.- el pelirrojo salió aun no recuperado totalmente de la oficina cerrando la puerta tras de el, aun le costaba trabajo moverse bien, con la acción tan reciente, le dolía mucho el lugar donde Byakuya había entrado.

Al quedarse solo, el capitán del sexto escuadrón se permitió sonreír, de una manera que aterraría a los mismos demonios.

Era tan sencillo manipulara a Abarai.

Ahora solo debía esperar que ese tonto le trajera en expediente medico de su niño y pronto lo tendría entre sus brazos gimiendo con todas las de la ley, como siempre debió ser.

Notas finales del capítulo:

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HAN DEJADO REVIEW, QUIERO DECIRLES QUE YA LOS CONTESTE.

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, JUZGUEN MI LEMON MUY OBJETIVAMENTE POR FAVOR: SI DEBO ESCRIBIR MAS O ESTO NO ES LO MIO Y DEBO DEJARLO.

SI HAY ALGUNA INCOHERENCIA, LES REITERO QUE NUNCA HE VISTO NI EL OPENING DE BLEACH ASI QUE NI IDEA DE COMO SON RELAMENTE LO SPERSONJES, LES PONGO CARACTER DE ACUERDO A COMO LOS HE VISTO EN ALGUNOS FICS.

EL OTRO CAPITULO YA LO TENGO PLANEADO ASI QUE COMO DIGO: "NO REVIEWS, NO ACTUALIZACION"