Muchas gracias a todas por darme rr, en serio! Lamento haberlas hecho llorar en algunos casos, y si lo se, soy malvada, pero se pondrá interesante.
Las dejare de aburrir, así que, ¡vamos con el capitulo!
Una semana había pasado desde aquella llamada, una semana en donde Edward no se había alejado de mi lado. Cada día, al llegar del instituto, Edward se metía a mi habitación para ver que hacía, normalmente estaba descargando mangas o viendo anime, o escribiendo. Él tan solo se quedaba mirándome, al parecer fascinado por lo hacía, se ponía a mi lado, jugando con mi cabello o con mis dedos, preguntando varias cosas sobre la serie que veía, la cual estuviera de turno ese día, normalmente las respondía todas.
Este día, no había sido diferente, Edward entro a mi habitación, se sentó en una silla que estaba a mi lado y comenzó a jugar con mi cabello. Estaba totalmente concentrada en la pantalla, mirando Junjuo Romantica. Sentí como Edward se incomodaba ante el beso de Nowaki y Hiroki* en el capitulo tres de la primera temporada. Esta ahora nunca había visto una serie de este tipo con él, solo chico-chica, pero nunca una chico-chico.
Giro su cabeza en cuanto vio lo que venía, yo tuve que aguantarme la risa ante su reacción. Una vez terminado, pare el vídeo, para mirar a Edward, que estaba completamente volteado. No pude aguantar más y comencé a reírme de su reacción, era tan normal en un chico, aún que, claro, habían excepciones de algunos chicos que si les gusta el Yaoi*, lo que nos es tan raro como parece. De hecho tengo varios amigos en línea a los cuales le gusta el Yaoi.
Aún no se volteaba, toque su espalda, que estaba cubierta por un suéter gris delgado. él se giro, mirándome, sus ojos, trataban de evitar mi mirada, provocando que me riera más fuerte, se veía como un niño.
-¿Qué sucede, Edward?- pregunte entre risas.
-Bella, eso fue verdaderamente incomodo- respondió.
-¿Por qué?
-Eran dos chicos, ¿cómo querías que me lo tomara? Digo, es normal ver a un chico y una chica, pero dos chicos, ¿enserio?
-De hecho, es más normal de lo que crees, aunque no hay tantas series como desearía- murmure flexionando mi espalda y mis brazos.
-Yo no estoy acostumbrado- dijo, nuevamente, esquivando mi mirada.
-Lo entiendo, así que cambiare la serio, aunque será mejor que lea un manga que descargue hoy en la mañana, y descuida, es normal.
Él no me respondió. Moví el mouse, cerré el reproductor, para poder ver el manga que había descargado. A decir verdad, nunca antes lo había visto y me desilusiono el hecho de que solo tuviera dos tomos, pero se veía interesante. El nombre era Beast Master*. Cuando termine de leer, estaba secando mis lagrimas, demonios, un manga no podía ser tan maravilloso.
Edward, quien me miraba preocupado, no dijo absolutamente nada al respecto. Iba a decirle algo, pero mi celular sonó. Lo saque de mi bolsillo, era mi madre, de nuevo, ¿qué querría ahora?
-¿Qué pasa mamá?- pregunte pasando mi mano por mi cabello.
-¡Ya tengo el lugar a donde nos mudaremos!- dijo bastante emocionada.
-¿Dónde?- dije sin mucho animo.
-¡Liverpool! ¡La ciudad de los Beatles!
-Wow, eso es... genial mamá- mencione.
-¡Bueno, te dejo! Estoy a punto de aterrizar, me vine antes, tengo que terminar de arreglar la casa, adiós cariño- dijo antes de cortar.
Genial, mi madre ya tenía la casa, el lugar y seguramente, tenía la escuela en donde iría. En donde lo más probable es que tendría que usar un uniforme, los cuales nunca me habían gustado. Gemí tirándome sobre la cama, no podía pasarme esto. Yo ya me había comenzado a acostumbrar a los Cullen, podría decir que tenía una amistad con casi todos, bueno, salvo por Rosalie, pero con lo demás era capas de mantener una conversación por más de diez minutos, sin aburrirme. Y si, tal vez sentía algo más por Edward, pero eso no lo admitiré en voz alta, porque es bastante vergonzoso.
Tome mi Ipod y me puse los audífonos, necesitaba pensar. Vi como Edward se retiraba de la habitación. "Check yes Julliet" de "We the Kings" estaba reproduciendo mientras tamborileaba con los dedos sobre la cama. Canciones como esas me ayudaban a pensar algunas veces, como cuando tenía bloqueo.
"Run, baby, run, don`t ever look back..."*
¿Por qué todo esto era tan complicado? Mi madre podría haber aceptado el empleo en una de las sucursales cercanas a este lugar, como Seattle, podría seguir viniendo a Forks, para ver a los chicos, especialmente a Edward, pero eso es otro tema. Ahora, lo que me importaba era irme, yo no queria dejar este país, porque si lo hacía, no podría ver a mi padre más. Tal vez eso me ayudaría, visitar a mi padre.
Me pare de la cama, tome uno de mis abrigos- cortesía de Alice- y baje las escaleras corriendo, sin tropezarme, lo cual había sido todo un récord. Salí de la casa, ante la mirada extrañada de todos, corrí bajo la lluvia hasta llegar a mi auto, pero recordé que no llevaba las llaves, Edward me grito desde la entrada, mostrándome algo que no pude distinguir, pero cuando lanzo el objeto, supe que era, las llaves de su preciado Volvo. Le grite "gracias" de vuelta y camine hasta su auto. Abrí la puerta del piloto y puse la llave en la hendidura. El auto partió en seguida.
Conduje sobre el cemento resbaladizo a una velocidad prudente- 80 km/h-, hasta llegar al cementerio general de Forks. Estacione el Volvo en un lugar seguro y volví correr, tropezándome esta vez, rompiendome la rodilla en el proceso, me levante, limpie el lodo de mi ropa y continué, no podía esperar mucho, la lluvia cada vez era peor. En cuanto encontré la tumba de mi padre, me desmorone, hace día que no venía, hace días que no podía hacer nada bien...
-Hola... vaya, es la primera vez que le hablo a un lápida... sé que es tonto preguntar, pero ¿cómo has estado?. Que va... no responderás. Bueno, mamá encontró una casa, en otro continente y yo no quiero partir, me gusta un muchacho, si Charlie, lo que oyes, y se que te debes estar revolviendo en tu tumba por aquella confesión- reí ante aquello, estaba hablando con una tumba-. Lo conoces, es Edward Cullen, si ese chico... creo que de verdad me agrada, es una buena persona y me acogió cunado tu ya no estabas, cuido de mi e impido que me cortara las venas o algo peor...- sentí como las lágrimas comenzaban a correr por mis mejillas- De verdad me haces falta papá... Todo es diferente desde que no estas, las cosas cambiaron, y ahora que me doy cuenta de que de verdad me gusta un chico, mi madre me quiere separar de él para poder trabajar en otro continente...
De verdad me sentía mal, con todo lo que pasaba... me puse de pie, limpie mis lagrimas, toque la tumba de mi padre y me dispuse a irme. Cuando caminaba de regreso, sentía que algo me observaba, miré a mi lado, pero no había nadie... De un momento a otro, mi cuerpo estaba arrinconado contra un árbol, un hombre, mucho más alto que yo, con el cabello rubio y sujeto por una coleta me sujetaba del cuello. Era aquel hombre de mis sueños, el hombre que había matado a mi padre...
-Vaya, vaya, pero miren lo que tenemos aquí...- se acerco a mi cuello y lo olio- Hueles mucho mejor que aquel viejo, aunque tus ojos son iguales a los de él.
Trataba de hablar pero la falta de aire me lo impedía, moví mis piernas, pero nada podía hacer, estaba atrapada hasta que él decidiera matarme. Aquel hombre, cuyo nombre aún no sabía, estaba preparando mi cuello para morderlo...
Algo lo separo de mí, caí al piso, sujetando mi garganta, era Edward quien me había librado de aquel hombre, él se libro de Edward rápidamente, y corrió muy rápido por entremedio del bosque, perdiéndose en él. Abrí los ojos, esto no podía estar pasando... Si bien había visto, ese hombre había corrido mucho más rápido que un humano promedio, Edward había aparecido de la nada, a mi lado, para rescatarme y lo más extraño, era el color de los ojos de aquel hombre, eran rojos... como en mi sueño...
Edward me tomo en brazos, sin decir nada, aún estaba procesando todo lo que había visto.
-Espera...- murmure de la nada- Quiero saber la verdad.
-¿De qué hablas Bella?
-¡No me mientas Edward! ¡no me trates como si estuviera loca, porque se lo que vi!- le grite.
-Bella... yo no quiero tratarte como si estuvieras loca, es solo que no se como explicarte lo que soy.
-Puedes confiar en mi- murmure.
-Es muy difícil decirte lo que soy, temo que te alejes de mi si te digo la verdad...
-Confía en mi, Edward...
Y como si nada más importara, toma sus mejillas y lo bese. Sentir sus labios contra los míos era algo indescriptible, suaves, dulces y fríos. Aquella sensación es algo que nunca antes había sentido, era tan maravilloso tener sus labios contra los míos, sintiendo algo que había querido hacer desde el momento en que lo vi, aunque nunca lo reconocería en voz alta. El aire comenzó a faltarme, él nos separo, dejando un casto beso en mis labios.
-Eso... fue maravilloso- susurre.
-Lo se- respondió Edward.
-Dime lo que eres, Edward- suplique, aún con los ojos cerrados.
-Yo, soy un vampiro, una criatura bebedora de sangre, al igual que aquel hombre que quería tu muerte...
Ahora, era el momento de decir algo inteligente, pero nada salia de mis labios, estaba completamente bloqueada y sorprendida. El chico que me salvo de muchas cosas, era un vampiro, y yo acababa de besar a un vampiro...
-Yo, no se que decirte...
Actualice! Soy una malvada, deje nuevamente el capitulo inconcluso!
*Nowaki y Hiroki: Personajes del anime Yaoi "Junjoo Romantica" Son la segunda pareja, la Junjou Egoist.
*Beast Master: Manga, hermoso, me hizo llorar, cuenta la historia de Leo y Yuiko, leeanlo chicas.
*"Corre, nena, corre, nunca mires atrás... Parte de la canción mencionada.
Ya era hora que se dieran un beso, no creen?
Acepto de todo, menos armas que intente matarme!
Mordidas, Yukki!
