Hola a todos, aquí traigo un nuevo capitulo, se que tarde un poco más que en los anteriores pero como lo dije en un principio no dejare la historia a medias así que disfruten.


Enero 8, 2001.

He regresado al entrenamiento pero mi maestra ya no me ha enseñado nada, me ha dicho que todo lo necesario ha sido aprendido, sólo debo explotar mis habilidades, me observa desde lo lejos inclusive hemos cambiado de habitación, si la anterior tenía pocas cosas esta está casi vacía, me da más espacio para mejorar mis movimientos, si bien ya no me provoco heridas he apreciado lo que mi maestra me ha dicho, mis movimientos son muy lentos aún, poco a poco gano velocidad, no se cuanto tiempo tardaré en terminar mi entrenamiento pero empiezo a dejar de preocuparme por eso, si quiero ser la mejor debo concentrarme en lo que realmente importa.

Enero 17, 2001.

Este entrenamiento no resulta tan difícil como la primera vez, aunque no he avanzado demasiado que digamos, mi maestro a adoptado la costumbre de venir a ver mis avances, habla poco, un par de palabras, me observa detenidamente algunos minutos y se va. Mai a notado m i cara de extrañez cada vez que el pelinegro hace eso, ella sólo encoge los hombros al parecer tampoco entiende esa actitud, no me preocupa demasiado, siempre ha sido raro.

Enero 24, 2001.

He explotado al máximo mis habilidades con la mitad de las armas, por primera vez me he dado cuenta de la presencia de otra mujer, de cabellos rojos, sonrisa burlona. Siguiéndome con la mirada hasta donde le permiten los muros, su mirada además de un dejo de burla parece mostrar intriga por mi presencia, al parecer el mundo del crimen es un mundo dominado por los hombres donde muy pocas mujeres consiguen sobresalir y porque no decirlo; son mejores que ellos.

Enero 27, 2001.

El día de hoy no voy a entrenar, no porque se me haya dado descanso al menos no realmente, mi maestro quiere llevarme a un lugar "especial", quiere mostrarme algo importante. De la misma manera como he llegado ahí es como salgo, con los ojos vendados hasta cierto lugar, diez minutos en auto como máximo para bajar, la luz del Sol es bastante molesta para mis ojos acostumbrados a las penumbras y la luz artificial, se acerca el crepúsculo, caminamos en silencio por una pequeña ciudad, ni siquiera es la mía. Entramos a un bar luego de cinco minutos, por fin me dice el motivo de estar en un lugar así. Su explicación es corta, simple y concreta, tiene un trabajo y quiere que le vea hacerlo, una forma distinta de aprender, según él una manera de desarrollar mi firma al observar el trabajo de los demás. Conozco la frialdad con la que el jefe trabaja después de haberlo visto una sola vez oculta en las penumbras así que realmente lo único nuevo que vería sería la víctima. Un nudo se formó en mi garganta al ver a una hermosa mujer de no más de 30 años, era la mesera, pronto su turno acabaría al igual su vida, pero ese no era el motivo por el cual mi garganta se encontraba bloqueada, detrás de ella, tomando con fuerza su blusa una pequeña niña de intensos ojos azules, como máximo cuatro años, perdería a su madre, la mujer de rubios cabellos y los ojos heredados a la pequeña había quedado embarazada en una fugaz relación, por obvios motivos el padre estaba desaparecido, o eso se creía, hasta que un día llamó a la "compañía" la necesitaba fuera de juego, nadie debía enterarse de que la pequeña era su hija o su reputación se vendría al suelo ya que quería postularse a ministro, todo iba de acuerdo al plan hasta que me entere de la segunda parte, la niña era parte del trabajo, ella debía morir también. La operación debía ser en un lugar apartado de la gente, oscuro de preferencia, así comenzó todo, siguiendo a la presa como si fuéramos leones, despacio, vigilando con atención, asechando y esperando el momento preciso. Llegó el momento, una cuadra solitaria con poca iluminación gracias a un farol descompuesto, mi maestro dio un par de pasos hasta acortar la distancia que le separaba, tapó con una mano la boca para evitar el grito que cualquiera lanzaría si alguien te tomará de manera imprevista, un movimiento rápido y elegante acabó con la vida de la madre, fue tan rápido el corte que los ojos permanecieron abiertos mirando algo más allá de la nada, la cabeza quedó a unos centímetros de su hija, observándola por última vez, causando el mayor dolor posible a la tierna nena sin que ningún objeto lastimara su cuerpo, no era necesario. Cuando mi maestro se acercó a ella simplemente mis ojos se cerraron en un acto de autodefensa en contra de un acto cruel. Por primera vez en esos meses cuestioné severamente el volverme como ellos, en hacer que por mis venas corriera sangre fría, abandonar mi consciencia en algún callejón, dejar de preocuparme por las personas, de su inocencia o su culpabilidad después de todo no nos pagan para otra cosa sólo para matar. Pero estoy segura de que la cara de esa niña jamás se borrara de mi mente, mientras exista mi consciencia llevará su cara.

Febrero 5, 2001.

Cada que recuerdo ese pequeño rostro bañado en lágrimas, con las pupilas dilatadas de terror, angustia, odio y desesperación, mi piel reacciona erizándose, se que su destino debió ser igual al mío, me equivoco, el mío debió ser como el suyo, debería haber muerto en ese instante junto a mi madre, yo no vi su muerte sólo su cuerpo ya sin vida, tal vez lo que sintió en ese momento sólo tenga comparación con lo que sentí hace años al perder a mi amada mascota claro que el sentimiento amplificado miles de veces, ver como el ser que más amas pierde la vida ante tus ojos sin poder defenderle es algo que espero jamás llegar a vivir.

Hace días prefería estar en soledad para evitar las miradas molestas pero ahora preferiría estar rodeada de un mar de gente, y aún así ese rostro invadiría mis pensamientos a cada momento instalándose ahí por horas; y es que hay algo más en su mirar, veo en sus ojos profundos como el océano se torna a el color esmeralda, su cabello rubio se transforma poco a poco en un color oscuro, cobalto. Su rostro se convierte en el mío, no puedo dejar de pensar en ello y quizá eso es lo que más me atemoriza.

Febrero 9, 2001.

Son las dos de la mañana y estoy entrenando, hace bastante frío a esta hora y a pesar de que me gustaría estar en mi cama durmiendo son ordenes de mi maestra, me pregunto cuando decidió cambiarme el horario y también sus motivos, fue a buscar un objeto para mí así que estoy sola en una habitación vacía. No pasan ni cinco minutos cuando ha regresado con lo que parece una playera me la lanza y hábilmente la atrapo.

-Te mantendrá caliente. – Me colocó la prende notando lo ligera que es pero inmediatamente siento como mi cuerpo deja de perder el poco calor corporal que me queda. – Seguramente te preguntarás porque estamos aquí a esta hora y no te culpo es algo que cualquier persona con sentido común se preguntaría, he descubierto cual es el fin de que él venga a verte todos los días. – Dice haciendo referencia a mi maestro. – Todos saben que es lo que piensas, todos incluyéndolo; saben que tu objetivo es vengar la muerte de tu madre y para eso debes matarlo, por eso viene, no te observa; te vigila. Sabe que algún día te enfrentaras a él cara a cara así que quiere tener una idea clara de tus capacidades, si es necesario el mejorará y cuando llegué el momento, cuando hayas generado una buena suma de ingresos a este lugar y decidas confrontarlo el simplemente terminará lo que debió hacer desde un principio. Por eso estamos aquí mientras todos duermen, a partir de hoy tendremos entrenamientos durante la noche, explotarás tus habilidades al máximo en donde nadie te vea, por el día reduciremos el tiempo para que no resulte una faena imposible, Cuando él venga a observarte debes fingir dar todo de ti haciéndolo al cincuenta por ciento de tus habilidades reales, no debes atacarlo antes de tiempo, debes generar el dinero suficiente de lo que él espera, cuando el objetivo este cumplido te avisaré, es posible que a veces te acompañe en tus misiones, de igual forma debes matar de manera mediocre pero eficazmente, tus movimientos deben carecer de elegancia así no sospechará nada, debo hacerte una advertencia; no importa si llegas a superarlo en habilidades cuando lo enfrentes tus movimientos deben ser perfectos, si te descuidas un solo momento acabarás muerta. ¿Ya has desarrollado tu firma? – Negué con la cabeza. – Bien porque necesitarás dos. La primera será la que utilices antes de la venganza. La segunda para cuando tú nombre sea el más temido de aquí y todo el mundo.

- ¿Eso significa que confías en que lograré derrotarlo?

-Desde el primer instante lo supe, eres la primera persona en quince años a la cual no mata, sólo tú puedes vencerle, todos aquí le respetan y temen, aún no te ha infundado el miedo. Por eso eres la única. Confío en ti, y quiero que tú confíes en mí. Ahora a practicar. – Me sonrió de medio lado.

- Gracias Mai.

Febrero 14, 2001.

Día del amor y la amistad, jamás he celebrado esto y creo que será un año más sin hacerlo, bueno por lo menos algo que no ha cambiado, he seguido los consejos de mi maestra desde ese día, he de decir que acoplarme a la rutina no me ha resultado nada fácil pero Mai ha hecho magia conmigo al cubrir mis ojeras de forma perfecta, si alguien lo llegase a notar seguramente comenzarían las sospechas. Mi maestro sigue vigilándome cada día, de igual manera mostrar un rendimiento mediocre es un tanto difícil cuando tus habilidades son superiores a lo que muestras. Él se ha ido y puedo regresar a mi entrenamiento normal. De igual manera controlar mis nervios no es nada fácil, mi corazón late muy rápido, mi respiración se acelera y siento como cada minuto se hace eterno en su presencia como si con su mirada pudiera descubrir nuestro plan pero estoy completamente convencida de que solamente es un juego sucio de mi mente.

-Hemos terminado por hoy. – Miro extrañada a mi maestra quien me mira con una sonrisa. – Quiero llevarte a un sitio especial. – Le sigo hasta la salida donde me venda los ojos. – Lo siento esto no es algo que quiera pero lamentablemente no puedo evitar. – Susurra a mi oído. No hablamos en el trayecto y pierdo la noción del tiempo, cuando al fin bajamos del auto la luz me cegó por unos segundos para inmediatamente después mostrarme uno de los más hermosos paisajes que he visto, el amplio mar extendiéndose ante mí, la fresca brisa con aroma a sal rozando mi rostro y alborotando mi cabello, algunos delfines juguetean en el agua, el sol reflejado en la inmensidad del mar, las olas revientan en la playa cubriéndola con un manto de blanca espuma, estamos paradas en lo que parece un acantilado así que desde ahí tenemos una amplia vista. Debo aceptar que por un momento creí que Mai también me mostraría como se hace un "trabajo".

-Lamento tanto esto. – Suspiró viéndome. – Lamento que tengas que convertirte en una persona así, yo asesine a dos personas al inicio, hasta ahora sus rostros aún me persiguen, por eso lamento que tengas que hacerlo, es difícil vivir de esta manera por eso mi trabajo es matar tu consciencia y eso es algo que difícilmente recuperaras. Este no es el sueño de nadie y trae más sufrimiento que recompensas. Debes ser fuerte y en vez de perder la consciencia límpiala, cuando puedas ser libre debes irte si aún lo deseas. Y jamás volver, en cierto modo debes empezar de nuevo en un mundo sin muertes. Sólo así podrás ser libre.

Febrero 21, 2001.

Hemos seguido con el plan, al parecer todo marcha a la perfección. Durante las noches he avanzado bastante, sólo me falta la última serie, he comprendido el enorme error que cometí en un principio, puedo comparar la primera vez con esta y simplemente mis habilidades son mejores de lo que pude haber imaginado. Me he acostumbrado al ritmo de mis entrenamientos y comienzo a sentir ansiedad por la pelea que tendré que enfrentar en poco tiempo. Estoy lista para ello, puedo sentirlo.


Amane-chann: Feliz Año nuevo también xD aunque para nuestra protagonista no fue tan feliz que digamos. Espero que todos los capitulos ya sean decentes. Gracias por seguir leyendo.

Okisawa Hinari: Más vale que sean pocas heridas al principio que una muerte segura después. ¿No crees?

ZeTa: Aún no se como será Shizuru en la historia aunque pienso apegarme a su personalidad también tengo otra idea donde sería completamente OoC pero aún no lo decido ambas ideas me parecen buenas y creo que una de ellas se ensamblara por si sola cuando sea el momento, tal vez Natsuki se vuelva de acero pero este no es indestructible y algunos pasajes serán completamente dramaticos inclusive pude haber cambios que ni siquiera esten contemplados de momento. Gracias por leer.

Vianka: No te preocupes sera ShizNat completamente, si bien me gusta el MaiNat este no será así. Me alegra que te guste.

GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN SEGUIDO MI HISTORIA, A LOS QUE LEEN POR PRIMERA VEZ Y HAN LLEGADO HASTA AQUI. USTEDES SON LA VERDADERA INSPIRACIÓN DE UN AUTOR, SI LES HA GUSTADO ESTE CAPITULO DEJENMELO SABER A TRAVES DE UN RR.

"Porque sólo el color de tus ojos puede enseñarme que el rojo no sólo es el color del infierno".