Hola a todos, lamento haber tardado aca traigo el nuevo capitulo para esta historia espero que lo disfruten ^^


Marzo 22, 2002.

El frío se cuela a través de la ventana despertando a una chica de cabellos castaños, sus mejillas aún muestran rastros de las pesadas lágrimas que han salido de sus ojos ahora hinchados, su mirada no refleja nada más que dolor profundo, sufrió la más cruel traición, su mejor amigo le advirtió que eso estaba mal y no hizo caso alguno, ahora lo que quedaba de ella no tenía fuerzas suficientes para llevarle fuera del calor de las sabanas, su respiración lenta se veía a ratos interrumpida por los débiles sollozos que aún salían de sus labios rosados, esa mirada verde estaba clavada en su mente, aquella mirada del momento en que se besaron por primera vez estaba igual a la de hace unas horas, las palabras atroces que destruyeron su corazón iban acompañados de una mirada que hace algún tiempo le parecía de amor, una mirada que podía hacerla sentir la persona más especial del mundo y ahora no le parecía más que una rotunda mentira. Nadie en su vida se había burlado tanto de ella y esta vez no iba a permitir que una chica lo hiciera, normalmente ella rompía los corazones de aquellos que osaban acercarse a ella, tenía que demostrarle a Nat que sus palabras no le dolían, tenía que ser fuerte y salir como si esas palabras no le afectaran en nada…como si jamás hubiera conocido a Nat, automáticamente su mente borro la imagen de la peliazul para inmediatamente después impulsarla con fuerza a salir. El clima se sentía levemente frío, el sol comenzaba a abrirse camino ante las nubes, la castaña caminaba lentamente por las calles un tanto vacías por ser temprano, todos los negocios se encontraban cerrados a excepción de uno, ella recordaba haber visto antes el local pero cerrado al parecer hasta hace un par de días el lugar se encontraba en venta pero al parecer alguien ya lo había comprado, al pasar junto al que ahora era un restaurante modesto, un delicioso aroma invadió sus sentidos haciéndola entrar con cautela al sitio, se encontraba casi vacío, como era de suponer a esa hora de la mañana, dentro sólo se encontraba una joven de cabellos naranjas quien acomodaba un par de sillas, al sentir la presencia de alguien más rápidamente se giró con una sonrisa, Shizuru era su primer cliente puesto que ese sería su primer día de trabajo.

-Buenos días. – Luego de que la ojirubí tomara asiento Mai le llevó un plato de Rameen recién hecho, sin saberlo el rostro de Shizuru reflejaba su inmensa tristeza mientras empezaba a comer pero su orgullo le impedía quebrarse nuevamente ya había llorado lo suficiente por alguien que no valía la pena, le costaba mostrar sus sentimientos a las personas que le rodeaban y no iba a hacerlo con una perfecta desconocida pero su alma seguía sangrando lo cual causaba que sus lágrimas aún recorrieran su rostro. – Disculpe señorita ¿se encuentra bien? – La chica la observó durante unos segundos para negar lentamente.

-¿Alguna vez te han roto el corazón?

-Fue en una sola ocasión pero dígame ¿quién pudo romperle el corazón a una chica tan bella y elegante como usted? – La castaña sonrió con tristeza.

-Es una larga historia. – Mai se sentó frente a ella.

-Aún es temprano, usted y yo somos las únicas aquí, así que si le hace sentir mejor estoy dispuesta a escucharle, sólo puedo decirle que aquel hombre que le haya hecho tanto daño no merece sus lágrimas.

- Ella. – Corrigió ante la sorpresa de la de ojos violetas. – Hace unos meses conocí a una linda chica de ojos verdes, pensé que podría jugar con ella un rato antes de dejarla como lo había hecho varias veces anteriormente pero pronto me di cuenta de que en esta ocasión nada era igual a las veces anteriores, me enamoré sin darme cuenta, mi mejor amigo estaba enamorado de mí y yo lo sabía, siempre lo supe, nuestros padres esperaban que nos casáramos y uniéramos por fin a las dos familias, plan que se arruinó con la llegada de Nat, ella era completamente diferente a todas las personas que había conocido, o eso creía, estuvimos juntas algunos meses y de pronto ella dice no amarme, dice haberme engañado todo este tiempo, creo que ese es el precio que debo pagar por haber sido igual a ella antes. – Mai supo de quién hablaba, K era la persona de la que hablaban, el sufrimiento se veía en los ojos de la chica frente a ella, entendía su dolor. – Yo creía en el amor que demostraban sus ojos pero ahora me parece algo tan falso.

- ¿No crees que haya algo más oculto? Tal vez ella intente protegerte de algo y por eso se alejó de ti. Ahora estás lastimada y lo comprendo escuchar palabras tan crueles deja un vacío, te parece que el amor que has visto en sus ojos antes o creías ver es una mentira pero ¿y si fuese real?

-¿Qué quieres decir? – Las lágrimas habían cesado hace rato.

-Si cuando te dijo todas esas cosas seguías viendo todo ese amor, ese mismo brillo que sus ojos tenían al estar a tu lado entonces tal vez esté intentando protegerte de algo, quizá te aleja de ella por el amor que te tiene y sabe que si te lo dice tu vida estará en riesgo, hay una remota posibilidad de que el dolor que ahora te invade te prohíba ver lo que necesitas ver. Deja que el dolor te abandone y entonces podrás observar todo con más claridad, te aseguro que si tu estuvieras en un gran riesgo y la vida de la persona a la cual amas estuviera a punto de hacerlo también…por tu culpa, intentarías por todos los medios alejarle de ti provocándole un gran dolor como el que tú estás sintiendo ahora mismo pero le salvarías la vida o dime ¿acaso me equivoco? – Shizuru lo meditó por largo tiempo mientras veía como las personas pasaban sin fijarse demasiado en el interior, los minutos avanzaban y ella seguía ahí, oculta detrás de un cristal.

Pasaban ya las dos de la tarde cuando la peliazul regresaba a casa, el agua de lluvia comenzaba a secarse gracias al calor del sol que impactaba sobre su cuerpo, donde estaba su corazón ahora había un vacío, dolía. La venganza estaba resultando más difícil no por el tiempo ni por los actos cometidos hacia Shin sino porque le hace renunciar a eso que le hace feliz sin embargo sabe que realmente no es la venganza lo que le obliga sino ella misma puesto que su obsesión por hacer justicia por su mano se le ha salido de control y aunque sabe que ha lastimado a la persona que más quiere no puede dejar de decirse a sí misma que la venganza es el camino que debe seguir después podrá encontrar nuevamente el amor, su mente la está traicionado y ahora aunque quiera no puede alejarse del camino que decidió tomar debe sufrir el dolor que le provoca su propia elección, podría mandar a Shin a la cárcel y así estar junto a Shizuru sin embargo quiere ser ella quien le haga sufrir, quiere culpar a Kanzaki padre por sus propias acciones como si él le obligara a cometer todo lo que hace. Se ha sumergido demasiado en la oscuridad y ha extinguido por propia mano la única esperanza que tenía para salir de aquel remolino de dudas y confusión. Cuando llega al edificio se encuentra con Mai esperándola de pie, la observa por unos instantes intentando descubrir que le sucede a su amiga y porque tiene ese semblante que jamás había mostrado.

-¿Sucede algo? – La pelinaranja asiente lentamente con la cabeza.

-He conocido a Fujino-san, está completamente deshecha por lo que le has dicho K y sé que no es la única, comprendo que quieras protegerla pero ponte en su lugar, si ella estuviera en riesgo y para protegerte te alejara como tú la alejaste ¿no querrías una explicación?

-Sí. – Mai tenía razón en todo pero simplemente ya no había marcha atrás.

-Entonces habla con ella, no pidas que sea fácil y que ella te perdone como si nada mientras corre a tus brazos dándote su amor incondicional pero por lo menos quítate un gran peso de encima y dejen de sufrir.

-No lo haré. Sé que tienes la razón pero en este caso soy yo la que está en peligro y por nada del mundo la voy a exponer a ella también. Me tragaré mi dolor mientras esperó que ella encuentre a alguien que pueda consolarla y darle todo lo que yo no puedo. Me duele pero es lo mejor para las dos. – La morena comenzaba a subir las escaleras cuando escuchó un ligero susurro parecido a un "no puedo creerlo".

-¿Esa es tu decisión?

-Sí.

-No me dejas más remedio que amenazarte Nat, si tú no le dices la verdad a Fujino-san seré yo quien lo haga, te daré únicamente dos días así que más vale que recapacites K, de todas formas ella se enterará, quizá si eres tú quien se lo dice puedas recuperarla pero si se entera por mí tal vez te odié más.

Marzo 25, 2002.

La advertencia o amenaza de Mai si había surtido efecto en la de ojos verdes…hasta cierto punto porque no había logrado reunir el valor suficiente para decirle la verdad a la castaña, se había mantenido oculta en su habitación intentando tener el coraje y cuando al fin se decidía, caminaba hasta la puerta, tomaba el pomo y antes de girarlo para salir su mente maquilaba alguna escena donde Shizuru le azotaba la cara gritando palabras de desprecio que no podría soportar, imaginaba recibir una fuerte bofetada que le rompiera el labio y luego ver como la puerta se cerraba frente a ella, cosa que le rompería más el corazón. Así que volvía sobre sus pasos intentando borrar dichos pensamientos de su mente para regresar a reunir coraje y realizar el mismo tramite una y otra vez durante horas que se convirtieron en días, de forma increíble la asesina a sueldo K quien había asesinado a varias personas sin remordimiento alguno no podía enfrentarse a sus propios temores, no podía vencer al miedo que le provocaba darle una explicación convincente a la chica que vivía a un par de metros de su puerta, en esos momentos no podía darle la cara a Shizuru Fujino.

Mai esperaba que su amiga recapacitara gracias a su advertencia pero lamentablemente tendría que tomar medidas aún más drásticas, estaba a punto de cerrar el negocio que maravillosamente había sido exitoso aunque sus platillos fueran bastante sencillos pero suficientes para despegar a una velocidad vertiginosa, Shizuru estaba un poco confundida por el llamado de su nueva amiga.

-Comprendo la confusión que puedes tener pero es necesario que hable contigo. Yo conozco a Nat. – La sorpresa se reflejó en el rostro de la castaña. – Su verdadero nombre no es Nat sino más bien Natsuki, no sé su apellido pero sé perfectamente que realmente te ama, no es fácil de creer pero es la verdad.

-¿Estás segura? – Eran demasiadas emociones para tan poco tiempo para la castaña.

-Es verdad Shizuru. – Esa voz les heló la sangre a ambas jóvenes, Natsuki estaba de pie en la entrada ligeramente recargada sobre el marco de la puerta, Mai se sorprendió de no haberla escuchado en ningún momento mientras que la castaña simplemente se quedó en su lugar. No esperaba encontrarla ahí, ahora, no estaba psicológicamente lista para enfrentarla, su alma estaba a punto de desgarrarse brutalmente una vez más si no recibía una explicación en cuestión de un minuto. - ¿Puedo sentarme? – Sin esperar respuesta tomó la silla más próxima a la mesa que le permitiera ver a la castaña frente a frente. – Ha llegado la hora de contarte absolutamente todo. – El semblante de la morena no expresaba nada antes de comenzar su explicación, respiró hondo un par de veces antes de hablar. – El 27 de septiembre de hace dos años, en el dos mil, Shin Kanzaki mató a mi madre, su intención era asesinarme a mí también pero vio algo en mí que le hizo abstenerse, me secuestro teniendo la idea de convertirme en un arma mortal, me entrenó durante meses durante los cuales sufrí innumerables heridas, golpes. – Su mandíbula se apretó al recordar el látigo sobre su espalda desprotegida ya de piel. – Durante todo mi encierro en mi mente sólo había espacio para una sola cosa: la venganza. Comencé a utilizar mis habilidades para formar lentamente mi venganza, todo iba bien, lentamente me ganaba su confianza y apareciste tú. – Su mirada demostraba todo el amor que le tenía. – Sé cuán difícil será que me creas después de lo que te hice pero esto no es mentira. – Su voz comenzaba a quebrarse notablemente mientras las lágrimas se agolpaban en sus ojos. – Quizá en ese momento pude encontrar la salida, denunciarlos para ser completamente libre pero mi mente no quería hacerlo, deseaba tanto hacerle pagar cada golpe que me dio pero tú estabas ahí, eras mi luz dentro de toda la oscuridad, contigo podía ser la chica que se había escondido en un cuarto en la profundidad de mi alma pero llegó una misión que detonó todo, Shin me ordenó matar a su propio hijo…Reito. Por un instante pensé que había llegado mi momento, mi parte cruel e insensible deseaba hacerlo pero la chica que soy realmente y que se encuentra aquí explicándote todo esto pensaba en ti, en el daño que te haría si lo lastimaba a él después de todo el simplemente quería protegerte de cualquier persona que quisiera hacerte daño porque él te quiere, el intentó protegerte como yo lo hice cuando te llamé aquella noche, me enfrentaría a él solamente con la ayuda de dos personas y las cosas que pude aprender. – Las lágrimas ya resbalaban por sus mejillas mostrando la cara real del dolor. – Salí viva pero debía huir porque tenía y aún tengo a más de treinta y cinco asesinos buscándome debajo de las piedras para llevarme frente a Shin, no podía arriesgarme a perderte en una lucha que es solamente mía así que decidí hacer que me odiaras para protegerte. Probablemente no valga nada decírtelo hasta ahora Shizuru, tal vez mis palabras para ti sean falsas pero no puedo callármelo, necesito pedirte…perdón. Perdóname.

-¿Cómo puedo creerte? El padre de Reito murió hace muchos años, cuando éramos pequeños, en un accidente automovilístico así que debes buscar algo mejor para convencerme. – Las palabras de la castaña fueron demasiado frías para un corazón roto.

-Lo que dice es verdad Fujino-san. – La ojirubí observó impaciente a Mai. – Párate Nat. – La mencionada hizo caso y en un par de segundos se encontraba despojada de la chaqueta de espalda a la que semanas antes había sido su novia, los dedos ágiles de la pelinaranja subieron la playera de la fuera su alumna meses antes, dejando a la vista las cicatrices de un látigo implacable que azotó aquella anteriormente tersa piel veinte veces dejando a la joven en muy mal estado. – Acércate. – Shizuru lo hizo lentamente mientras observaba cada larga cicatriz. – El padre de Reito la castigo brutalmente con un látigo común diez veces y la misma cantidad de veces con un látigo de cuero abierto en doce tiras y si esto no es suficiente para convencerte aún tengo algo que seguramente podrá convencerte. – A la castaña le costaba respirar, el padre de su mejor amigo había herido brutalmente a la persona que más quería, eso lo convertía en un enemigo porque aunque no perdonara inmediatamente a la peliazul, aunque su razón le gritaba que no debía perdonarla su corazón ya lo había hecho. Delicadamente deslizó su dedo por una de las tantas cicatrices, al hacerlo imaginó el sonido de cada golpe, imaginó el dolor provocado por un hombre que ella admiraba. Poco a poco recorrió cada cicatriz sin embargo la piel que se había formado en una, estaba demasiado sensible, el ligero roce de Shizuru provocó un pequeño grito de dolor que fue acallado rápidamente pues Natsuki sabía que la chica de ojos rojos no quería hacerle daño alguno.

-Es algo difícil de creer que alguien como él te haya causado tanto dolor Nat porque yo lo conocí desde mucho tiempo atrás, yo quería ser como él, un magnate empresarial con una linda familia, grandes amigos, dueño de una de las más importantes empresas no solamente de Japón sino del mundo entero. Nos hizo creer que había muerto en un accidente cuando Reito y yo teníamos cerca de diez años y la pequeña Mikoto aún era dependiente totalmente de sus padres. – La castaña contempló por unos segundos aquel rostro, si todo aquello era verdad debía darle una oportunidad a aquella joven motociclista. – Tienes una oportunidad para demostrarme todo lo que me han contado, solamente cuando lo hagas podré confiar nuevamente en ti y tal vez te ayude en lo que quieras hacer…hasta cierto punto.

-De acuerdo. – En esos ojos verdes había una pizca de esperanza renovada porque esta vez no le ocultaría nada a la chica que amaba, esta vez sería diferente a la primera, quizá podía recuperar todo lo que había dado por perdido y aún así seguir con sus planes de venganza aunque había posibilidades de perderlo todo ya no tenía miedo, su miedo le hizo perder todo una vez, no soportaría que eso sucediera de nuevo. – Si me lo permites te lo demostraré todo mañana a primera hora.

-Está bien. Nos veremos mañana. – Aún con una actitud fría la heredera de los Fujino salió del restaurante aunque con un dejo de esperanza también puesto que existía la posibilidad de que aquellas dolorosas palabras fueran una mentira, una gran mentira. Tal vez ese amor que veía siempre en los ojos de su amada fuera la verdad y la verdad fuera la mentira. La fuerza había regresado a su cuerpo ya no impulsada por la ira o la rabia sino nuevamente el amor era su fuerza motora, Nat o más bien Natsuki le amaba.

Marzo 26, 2002.

Antes de que las calles de Japón se llenaran con multitud de gente Shizuru Fujino y Natsuki se dirigían hacia la primera parada del día para de esta forma comenzar la explicación de la peliazul, iban arriba de la Ducati, la castaña iba aferrada fervientemente a la cintura de su compañera quien iba a una velocidad decente comparada a las tantas veces que había conducido con dirección a una de sus misiones pero ambas debían aceptar que la situación no les molestaba lo suficiente como para cambiarla, estaban disfrutando aquellos momentos juntas como si nada hubiera pasado aunque la actitud de la ojirubí seguía siendo un tanto fría poco a poco el calor de Nat la iba derritiendo, ¿quién lo diría? La princesa de hielo derritiendo una actitud fría pero esa era la verdad. Luego de unos minutos que parecieron nada más que un par de segundos llegaron al cementerio donde se encontraba el cuerpo de Saeko Kuga.

-Como te comencé a explicar ayer, Shin mató a mi madre, lo más duro de asimilar es que yo lo vi trabajar una vez antes de eso, a decir verdad el que era mi mejor amigo y yo lo vimos, recuerdo que ese día nos asaltaron y quitaron el auto así que regresamos andando a nuestras casas, pasamos por una calle oscura a la cual pocas veces recurríamos para llegar pero por cosa del destino pasamos por ahí, unos metros adelante iba un joven de unos tres años mayor, en unos cuantos segundos murió a manos de un hombre que en la oscuridad no pudimos distinguir muy bien sin embargo lo habíamos escuchado, había visto su sonrisa de satisfacción cuando se faena estuvo concluida. Mi amigo quiso llamar a la policía pero yo se lo impedí. – En ese momento ya se encontraban frente a la lápida de aquella mujer que en algún momento trabajó para el gobierno. – Él no pudo soportar la presión durante demasiado tiempo pero nadie pudo encontrarlo, los datos que les dimos no eran suficientes para hacer una descripción real, cuando todas las preguntas acabaron luego de un par de días mi madre murió, en el momento en el cual bajé corriendo las escaleras, ella ya se encontraba inerte en medio de la cocina, Shin estaba a un lado con una daga en la mano, una daga manchada de sangre, el cuerpo de mi madre con un corte profundo en la garganta, me llené de odio en un segundo, otro hombre llamado Yosho se acercaba sigilosamente a mí y entonces Kanzaki se dio cuenta de mis habilidades porque nadie en mi lugar lo hubiese escuchado llegar, intenté matarlo con el cuchillo que mi madre había estado ocupando pero fallé y deje incrustada el arma en el marco de la puerta, mi destino era morir Shizuru, si no hubiera lanzado ese cuchillo me hubieran matado para no dejar testigos pero me condené a sufrir meses dentro de una habitación, Mai me enseñó todo lo que sabe, ella únicamente mató a dos personas al inicio y eso aún la persigue. – La castaña escuchaba atentamente todo el relato con la vista fija en la lápida frente a ella, intentaba asimilar toda la información en un par de segundos, podía notar el dolor que le producía a la peliazul hablar de su madre, de su encierro, imaginaba como cada día se volvía una tortura y ella misma se llenaba de odio al escuchar el relato que poco a poco se hacía suyo. – Mai siempre confió en mí, siempre estuvo a mi lado para ayudarme a vencer a ese hombre el cual ha destruido más vidas que la mía, estoy totalmente convencida de que todos los que ahora están ahí pasaron por algo similar, quisieron vengarse por mucho tiempo pero este último los traicionó al hacerlos creer que ahora tenían más cosas que antes, tienes mucho dinero, puedes hacer prácticamente lo que desees pero esto es parte de ser una bestia, un ser desalmado. – La morena se dio la vuelta para quedar de frente a la otra chica. – Cuando te conocí pensé en alejarme de ti, no quería hacerte daño como tantas veces lo hice pero cada vez que lo intentaba volvía a encontrarte en otro lugar, cuando te evadía sentía un vacío en el pecho y es que mi corazón quería mantenerme siempre a tu lado…en algún momento dejó de importarme lo que pudiera pasar, decidí quedarme contigo sabiendo cuánto daño podría causarte si perdía el control por un instante dejando así salir a la persona en la que ya me había convertido para ese instante. – Sus ojos mostraban un profundo dolor al saberse pérdida en su misma venganza dejando de lado lo más importante, había perdido su alma, su consciencia, no merecía tener el amor de nadie. – No quería lastimarte y sin embargo terminé haciéndolo de la forma más cruel.

-Nat. – La castaña podía comprender muy poco de toda aquella historia, de todo ese dolor pero amaba a la chica arrodillada a unos cuantos pasos frente a ella, sabía que toda esa situación lastimaba más a la morena que a ella misma, debía estar a su lado para de esa forma conseguir salir adelante, que ambas lo hicieran.

-Estos días han sido muy difíciles, deseaba saber de ti pero no podía llamarte porque probablemente me estaban vigilando y cualquier error lo pagaría no solamente yo sino también tú pero no puedo soportar un día más así, si todo saliera mal te defendería con mi vida aunque probablemente eso no fuese suficiente, detesto que mi vida valga tan poco que ni siquiera pueda salvarte con ella y aún sabiéndolo tengo el valor de decirte esto porque hay momentos en la vida en que debes hacerlo, Shizuru necesito que hagas esto conmigo. – La ojiverde extendió su mano esperando la respuesta por unos segundos que le parecieron extremadamente largos, podía ver la duda en aquellos ojos carmesí pero sus temores se disiparon cuando sintió el calor, esa agradable sensación que le provocaba la mano de la belleza de Kioto sobre la suya. Quizá estuviera poniendo en riesgo lo que más quería, tal vez no podría salvarla pero no dudaría un solo instante en dar su vida por la de su compañera, no dejaría que nadie se la arrebatara ahora que la había recuperado, al final estarían juntas en esto, estarían juntas siempre. – Si quieres ver que en verdad Kanzaki está vivo entonces te lo mostraré pero debes prometerme que seguirás todo lo que te diga.

-De acuerdo. – Quería creer en ella pero aún resultaba difícil solamente viendo al padre de Reito sería capaz de dar su vida por aquella joven de ojos verdes y cabellos azules. Subieron nuevamente en el vehículo motorizado, Natsuki podía sentir los ligeros temblores que invadían el cuerpo de su compañera mientras conducía por la ciudad hasta llegar a la parte trasera de lo que parecía un edificio destartalado. Entraron por la puerta trasera procurando que nadie las viera, subieron algunos pisos antes de detenerse en la puerta de un departamento que daba exactamente a la mansión de la compañía Kanzaki, las cortinas estaban cerradas para no levantar sospechas y solamente en algunos instantes la morena las abría para vigilar un poco a su presa, en esos momentos Shin estaba a punto de abandonar la construcción al otro lado de la acera, lo había estado observando a ratos pero los últimos días su mente se había concentrado únicamente en la castaña que ahora estaba a su lado.

-No voy a arriesgarte más, si quieres verlo lo harás cuando el regrese luego seguiré con mi plan y no debes intervenir con eso Shizuru. Después del momento en que yo salga de aquí contarás una hora, al fin de ese plazo si no he vuelto saldrás por la puerta de atrás, tomarás mi motocicleta y te irás sin dar media vuelta ni siquiera debe pasarte por la cabeza entrar a ese lugar, aunque te resulte difícil debes confiar en mí.

-¿Me pides que si te pasa algo simplemente lo ignore? – La barrera de Fujino se cayó por unos minutos ya que la preocupación comenzaba a hacerla su presa.

-Eso es exactamente lo que te estoy diciendo. Prométemelo. – La expresión que Nat tenía nadie se la había visto antes, daba miedo realmente. – Por favor.

-Está bien. – La castaña no quería hacerlo pero si quería recuperar aquella relación debía confiar en la ojiverde. – Te lo prometo Natsuki. – La mencionada abrió ligeramente la cortina para observar la entrada de la mansión la cual desentonaba con todos los edificios y casas a su alrededor, tenía un aura de peligro alrededor, la gran extensión de terreno entre las paredes de la casa y las mallas metálicas proporcionaban el suficiente espacio para almacenar tal cantidad de autos sin mencionar que nadie podría darse cuenta de un secuestro como del que ella fue víctima, se entraba por la parte trasera donde solamente había terrenos amplios y ninguna casa ni edificio podría ver como los rehenes eran introducidos o llevados al exterior con los ojos vendados y las manos atadas además los vidrios de todos los autos pertenecientes a cualquiera que trabajara para la "empresa" estaban polarizados impidiendo así cualquier otro inconveniente.

-Está a punto de salir, ven rápido antes de que se suba a su auto. – La castaña llegó junto a la ventana en dos zancadas, la morena le dio un par de binoculares para que tuviera una vista más cercana del panorama. Shizuru pronto divisó al hombre que anteriormente respetara, su boca se secó al verlo vivo aún, su ya blanca piel tomó un tono pálido enfermizo como si estuviera a punto de desmayarse, definitivamente era el mismo hombre, seguía casi igual pero sus rasgos se habían marcado con el paso de los años. – Bien ahora que se ha ido ha llegado la hora de entrar en acción. – Shizuru se había perdido tanto en sus pensamientos que no se dio cuenta del momento en el cual Shin había desaparecido tras una esquina. Nerviosa veía de reojo como su amada guardaba su arma en el bolsillo de la gabardina que se había puesto hace no más de un minuto, quería detenerla para que no hiciera nada, quería convencerla de abandonar su venganza pero la conocía y sabría que antes se alejaría nuevamente de ella. Su corazón latía fuerte, dejándose llevar por el impulso se puso de pie rápidamente quedando de frente a la de cabellos azules.

-No quiero perderte, no quiero hacerlo otra vez. – Un nudo se formó en el estomago de la princesa de hielo pero K se rehusaba a dejar la venganza de lado.

-No vas a perderme. – Una mano acarició suave el rostro ensombrecido por la tristeza y el miedo. – Te juro por mi vida que todo saldrá bien, no vas a perderme. – Mirada rubí y esmeralda se volvieron una sola, ni siquiera K sabía con certeza que ocurriría cuando pusiera un pie en aquella mansión, ni siquiera esa bestia podía controlar la sensación de que todo saldría mal pero tenía que luchar contra la oscuridad y buscar un poco de optimismo en su ser para reconfortar a la chica que ahora se encontraba entre sus brazos a punto de romper a llorar de impotencia, Nat no le dejaría acercarse para protegerla, no querían separarse de ese abrazo pero el tiempo era limitado para llevar a cabo esa fase y si no lo hacía ahora mandaría todo por la borda siendo esto algo que no podía permitirse. Ambas tenían miedo de perderse, no importaba la promesa únicamente era para hacer sentir mejor a la chica Fujino. – Estaré de vuelta en una hora. – Luego de días interminables y llevadas por la incertidumbre sus labios se unieron en un acto que esperaban desde hace mucho tiempo, su primer beso luego de tan cruda separación. Un beso que lamentablemente a Shizuru le supo a un adiós. Lentamente y sin querer hacerlo se separaron, Natsuki salió sin mirar atrás para no arrepentirse de su decisión, la castaña abrió desesperadamente la cortina para observar a su peliazul cruzar la calle y entrar sigilosamente en los extensos terrenos que quizá la separaban de la misma muerte.

Continuará...


Ian.23: Fue una parte muy cruel lo sé pero por suerte ya esta casi todo arreglado xD Sobre mi odio a Tate no, no es por el manga U_U sino porque...tiene que ver con Mai mi odio hacia él O_o pido nuevamente una disculpa por tardar y espero que lo hayas disfrutado.

jessi: Si lo sé, me encanta el drama xD el secreto no se los puedo decir aún porque bueno...es un secreto xD pero espero que nadie se lo espere valga la redundancia. Gracias por leer.

Izanagi87: Creo que todos hariamos lo mismo si el ser que mas amamos está en peligro aunque le lastimemos por salvarle, si aun no tengo completa la muerte de Shin lo tengo medio muerto xD Gracias por el cumplido pero aun me falta mejorar mucho y para eso debo seguir escribiendo, por eso os agradezco a todos los que comentais sobre mis escritos son al fin de cuentas los que nos ayudan a mejorar aunque suene muy trillada la frase xD Espero que disfrutes este capitulo y la historia en general a la que ya no le quedan muchos capitulos o al menos eso creo xD.

Marcedhampir777: Si, esa idea es algo por lo que debo agradecerte xD Claro muchas veces es mejor amar con intencidad y cuando se ama de esa forma se intentara proteger al ser amado a toda costa^^ Gracias por seguirme y de verdad siento la tardanza.

Natsuki K. de Fujino: Si nuestra querida Fujino-san tiene un secreto un tanto oscuro para con Nat - no debí decir eso ¬¬- no comas ansias ya pronto se descubrira que tramó mi mente perversa. Tienes razón siempre hay que hacer sacrificios. Espero que te guste el cap.

hatsuky: Yo creo que Shizuru no estaba del todo segura pero las palabras le dolieron demasiado y termino dudando sobre los sentimientos de mi Nat pero ya todo va mejorando poco a poco. Gracias por seguir mi loca historia llena más de drama que de letras (?)

Vianka: La venganza es lo peor que podemos hacer, es divertida y disfrutable mientras dure pero cuando se acaba el dolor es peor. Gracias por pasarte y leer mis patrañas xD

Seiryu: Gracias por el cumplido siempre me han llamado las peliculas de asesinos a sueldo y me pregunte ¿por qué no escribir algo así? y mas con la personalidad de Nat que adoro **

Zaii-chan: Gracias por leer espero te haya gustado este capitulo.

Natsuki261093: Gracias por leer me alegra que te resulte fascinante mi proposito era crear algo diferente, original, algo que a mi me gustaria leer xD y creo que lo he conseguido a juzgar por la respuesta que he conseguido de ustedes.

signiumcorvus: Aquí tienes el nuevo capitulo espero lo hayas disfrutado al igual que toda la historia con sus cambios un tanto bruscos a momentos y que con cada nuevo capitulo se acerca un poco más al final. ^^


GRACIAS POR LEER, ESPERO LES HAYA GUSTADO, CUALQUIER COSA QUE TENGAN QUE DECIR BUENA O MALA CRITICA COSTRUCTIVA O CUALQUIER OTRA COSA POR FAVOR DEJENLO EN UN RR.


"Por que sólo el color de tus ojos puede enseñarme que el rojo no sólo es el color del infierno".