Geeente! El Lunes me vuelvo a mi casa u.u Es feo, feo tener que volver... pero es inevitable :(
En fin, gracias por todos los lindos comentarios y por tomarse el trabajo de leer :) Lamento no poder devolverles los comentarios, pero no tengo mucho tiempo y el ciber tamporo ayuda mucho en lo económico ^^'
PD: El mundo de Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto.
Disfruten.
4- Dicen por ahí.
Repasó en su mente los hechos ocurridos en la última hora, y nada parecía fuera de lo común.
¿¡Entonces cómo era que había terminado en esa situación!
-Sakura nos está mirando…- le comentó Iruka mientras aparentaba tomar su trago.
-Ummm… ya lo sé, es muy obvia.- respondió cansado el peligris.
-¿Qué espera que hagamos?- le preguntó el maestro, mirando la gente pasar.
-Ya la escuchaste 'voy a buscar a Ino, podrían hablar sobre algo… como el amor. Nos vemos'- repitió las palabras de su ex alumna, con un tinte de aburrimiento.
-¿Espera que después de esta charla seamos novios?- le preguntó incrédulo el castaño.
-Ya quisieras, Iruka.- se burló el peligris, mirándolo divertido.
El maestro se sonrojo un poco, y volvió a darle un trago a su bebida.
El shinobi suspiró cansado.
-Espera que me acerque a vos, que te invite a salir…- contó el Hatake.
-Entonces sólo tenemos que pretender que hablamos de algo interesante y planear una 'cita'.- entendió el castaño.
-Ummm… supongo…- comentó asqueado el peligris, aunque no lo demostró. –Pero a juzgar por la sonrisa que puso cuando te sonrojaste, debe estar creyéndoselo.- dijo aburrido.
Iruka corrió un poco la cara, ofendido.
-Ya te dije que esto es común en mí.- volvió a decir el castaño.
-Ya sé, ya sé…- dijo cansado el shinobi. –No te creas el personaje, Iruka.- bromeó el peligris.
-¡No me creo nada!- masculló molesto el castaño, enfrentando al mayor.
-Ummm… mirá vos.- musitó simplemente el Hatake, mirándolo aburrido.
Iruka contó mentalmente hasta 10 para calmarse, Kakashi podía ser tan exasperante como el mismo Naruto a sus 12 años.
-¿No tendrías que estas tratando de conquistarme?- le preguntó obvio el castaño.
-Ummm… ¿lo decís por el plan o por vos mismo?- preguntó burlón el peligris.
-¡Por el plan, claro está!- exclamó un poco sonrojado el maestro.
-Ummm… ¿cómo tengo que conquistarte?—preguntó divertido el Hatake.
-¿Por qué me lo preguntas? Se supone que vos sos el gran galán.- le devolvió la broma el Umino.
-Pero nunca conquisté a un hombre.- comentó el peligris.
Se acercó un poco al castaño, y las mejillas chocolates de éste ardieron un poco más.
-Vas a ser el primero, Iruka.- 'confesó' con voz 'sensual' mientras le guiñaba un ojo.
-¡N-no vuelvas a hacer eso!- exclamó irritado el maestro.
Kakashi contuvo la risa, Iruka era muy ingenuo.
-Iruka-sensei, Kakashi. Perdón por interrumpir su charla…- mascullo algo molesta la pelirosa, apareciendo de repente.
-No hay problema, Sakura.- dijo calmado el castaño, sonriéndole.
-Ummm… Sakura…- saludó el peligris, aburrido.
-Mmm… venía a… Kakashi, ¿podrías acompañarme a casa?- preguntó inocentemente la chica.
-Ummm… claro.- aceptó 'desinteresado' el Hatake. –Nos vemos, Iruka.- lo saludó rápidamente.
-Ah, Kakashi…- lo llamó el maestro, deteniéndolo. –La cita de la que estuvimos hablando…- dijo el castaño, con discretas señas para que entendiera.
-Ummm… mañana paso a buscarte a las 20:00hs.- le contestó el shinobi.
-Está bien, nos vemos…- saludó con una fingida sonrisa el Umino.
Kakashi por poco y se desmaya del asco… ¡no le gustaba nada estar fingiendo ser algo que no es!
Pero todo sea por Sakura.
-Ummm…- musitó, antes de agarrar la mano de la pelirosa y salir del repleto lugar.
Las calles de Konoha estaban totalmente desiertas.
Y afortunadamente ella estaba a su lado.
Pero extrañamente callada.
Pensó que lo primero que la chica iba a hacer apenas pusieran un pie fuera del boliche sería preguntarle sobre lo que habló con Iruka.
Pero sorprendentemente, ella estaba callada.
"Ummm… tal vez pasó algo…" pensó el peligris, imaginando distintas situaciones que pudieron haber puesto así a su ex alumna.
-Y… ¿así que todo salió bien?- le preguntó con voz suave la pelirosa.
Al escuchar su voz dejó de pensar.
-Ummm… digamos que sí.- contestó desinteresado.
-¿Digamos? ¡Pero si hasta van a salir!- 'exclamó' con fingida emoción la Haruno.
-Ummm… veamos que pasa…- dijo tranquilo el shinobi.
Y ella otra vez volvió a callar.
A formar ese silencio desgarrador que odiaba.
¿Por qué lo privaba de escuchar esa voz con la que soñaba tantas veces?
Sakura podía ser cruel… inconscientemente cruel.
Siguieron caminando así, hasta que finalmente llegaron al hogar de la pelirosa.
-Gracias por acompañarme, Kakashi.- las dio con una fingida sonrisa, una vez más.
-Ummm…- musitó simplemente él, preguntándose el por qué de esa sonrisa.
-Suerte con lo de mañana.- la dio la chica. –Después contame cómo te fue, ¿sí?- pidió suavemente, mirándolo.
-Ummm… sí.- afirmó él, detectando en esos pozos verdes una gran tristeza.
-Buenas noches…- saludó la Haruno, para después entrar en su casa.
Y él no dijo nada.
Sólo se limitó a mirar la puerta.
La tristeza en los ojos de Sakura, así como su fingida sonrisa eran cosas que lo desconcertaban.
Lo extrañaban.
Y sobre todo, le dolían.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Y ahí estaba él.
En el bar con Iruka, fingiendo.
-Decime una vez más, ¿por qué tenemos que hacer esto?- preguntó cansado el castaño.
-Porque conozco a Sakura, seguramente va a venir a ver cómo nos va…- contestó igual el peligris.
-Pero si ni siquiera sabe dónde estamos.- dijo algo irritado el maestro.
-Tsunade-sama la entrenó, ¿pensas que no puede encontrarnos?- le preguntó irónico el Hatake.
-Mmm… qué molesto…- comentó Iruka.
-Ummm… ya somos dos.- contó Kakashi sin ánimos.
Silencio.
Aburrido silencio entre ellos.
-¿Por qué aceptaste a ayudarme, Iruka?- preguntó el peligris de repente.
-¿Por qué preguntas?- cuestionó confuso el castaño.
-Ummm… curiosidad.- dijo despreocupado el shinobi.
-La curiosidad mató al gato.- citó burlón el maestro.
-Ummm… qué bueno que soy perro, entonces.- devolvió igual el Hatake.
El Umino rió por lo bajo, a veces Kakashi podía ser divertido.
-Porque quiero que Sakura sea feliz.- contestó sincero Iruka.
-Ummm… esto va a sonar extraño viniendo de mí, pero no entiendo.- dijo aburrido el peligris.
El castaño suspiró divertido.
-Si te ayudo con esto, después vas a poder decirle a Sakura lo que sentís.- empezó a decir. –Y sé que ella siente lo mismo, así que va a ser feliz.- finalizó su explicación, tomando su bebida.
El ojo negro y vago de Kakashi se abrió ligeramente ante tales palabras.
-¿Qué queres decir con eso de 'sé que ella siente lo mismo'?- preguntó incrédulo el peligris.
Iruka lo miró con tranquilidad.
-Exactamente, eso.- respondió con una sonrisa sincera.
El Hatake no podía creerlo, sus oídos debían estar mintiendo.
-¿Por qué estás tan seguro?- preguntó el Hatake.
El castaño negó divertidamente con la cabeza.
-No podes ser tan ciego, Kakashi-san.- dijo con humor.
-Ummm… no te entiendo.- contestó ligeramente molesto el peligris.
El maestro rió por lo bajo.
-La próxima vez que estés con Sakura, mira muy bien sus reacciones.- aconsejó el chunnin.
-Ummm… si vos decís…- musitó no muy seguro el shinobi.
Escucharon cómo la música subía de volumen y la gente comenzaba a moverse frenética.
Con una mirada cómplice ambos estuvieron de acuerdo en irse.
Kakashi se puso de pie, imitando a Iruka.
Pero sintió un gran empujón y cayó de lleno encima de Iruka, apresándolo contra la barra.
-Kakashi... ¿qué estás haciendo?- el tinte frío y egocéntrico en esas palabras perforaron sus oídos.
Giró su cara, y ahí estaba Sasuke… junto a Sakura, mirando la escena horrorizados.
Repasó en su mente los hechos ocurridos en la última hora, y nada parecía fuera de lo común.
¿¡Entonces cómo era que había terminado en esa situación!
-N-no… es lo que parece.- trató de excusarse.
¿Pero no dicen por ahí que una imagen vale más que mil palabras?
Oh sí, eso dicen por ahí.
