Geeeeeeeente! Acá les traigo la continuación de esta historia que tuve un éxito increíble, bah, más del que yo había esperado :P
Gracias por leer, apoyar mis historias, y dejar un comentario :)
PD: Los personajes de Naruto le pertenecen únicamente a Masashi Kishimoto. Kishi, si algo malo le pasa a Kakashi, juro que nunca te lo voy a perdonar u.u (Los que leen el manga, saben de qué hablo) :P
Disfruten.
5- Una noche para recordar.
Tal vez el mundo conspiraba contra él.
Tal vez su destino era que su vida fuera una ironía.
O verdaderamente existía el 'karma' y él lo estaba pagando caro por haberse aprovechado de su situación como supuesto amigo gay aquella vez que acompañó a la pelirosa a comparar ropa.
Pero lo que no entendía en absoluto era por qué Sakura estaba tan molesta.
Después de ver la escena en la que él 'intentaba' besar a Iruka, su ex alumna lo tomó bruscamente del brazo, arrastrándolo fuera del bar.
Dejando atrás a un aturdido castaño y a un confuso morocho.
Y ahora la escuchaba quejarse sobre cosas como 'no puedo creer que actúes tan rápido'
O 'podrías hacerte desear un poco más'
Y tantas otras, mientras lo arrastraba a sólo Kami-sama sabía dónde.
Pero, aunque no entendiera nada, la pequeña mano de la chica tomando fuertemente la suya era lo único que importaba.
Estar con ella, aunque estuviera enojada, era lo único que importaba.
-¡Genial, ahora llueve!- exclamó irritada la pelirosa.
Y entonces él le prestó atención a las grandes gotas de agua que caían del cielo.
Se percató de que Sakura estaba completamente empapada, además de esa expresión de molestia que la hacía mucho más hermosa.
Entonces sonrió bajo su máscara.
-Menos mal que ya llegamos a mi casa.- masculló entre dientes la chica.
-Vamos.- le ordeno, mientras lo tironeaba para entrar.
La casa de su ex alumna estaba completamente oscura.
Los rayos de la tormenta alumbraban por cortos segundos algunos espacios del lugar.
-Se cortó la luz.- escuchó el comentario molesto de su amiga.
-Ummm… lo imaginé.- él le contestó aburrido.
-Voy a buscar algunas toallas, ya vuelvo.- dijo sin ánimos la Haruno, mientras se alejaba.
Kakashi, por otra parte, trataba de imaginarse el por qué del enojo de la pelirosa.
Pero él no veía ninguna razón aparente para hacerla enojar.
No hizo nada malo en el día que podía llegar a molestarle a ella.
… Entonces la expresión de horror en el rostro de la pelirosa horas atrás llegó a su memoria.
Y recordó las palabras de Iruka.
'La próxima vez que estés con Sakura, mira muy bien sus reacciones.'
"No puede ser…" pensó incrédulo. "Debe haber otra explicación, ella nunca…" decía con dolor en su mente.
-Kakashi, la toalla.- la voz de la chica lo sacó de sus cavilaciones.
-Ummm… gracias.- las dio mientras la tomaba.
Secó su cabellera plateada y lo que pudo de su rostro.
-Naruto se olvidó esto una vez que vino a dormir, ¿te quedará?- le preguntó la pelirosa, entregándole un pantalón azul marino y una remera anaranjada.
Entonces él la admiró.
Con su piyama de verano color verde manzana y su cabellera rosada completamente mojada.
Sencillamente, adorable.
-Ummm… me quedo con el pantalón.- dijo el Hatake, conteniendo esas inmensas ganas de besarla, tomando la prenda.
Sakura no dijo nada. Sólo le indicó el camino al baño para que pudiera cambiarse.
.
.
.
Kakashi salió algunos minutos después, y para su sorpresa la chica lo estaba esperando sentada en el sillón de la sala.
"Pensé que se había ido a dormir" dijo en su mente, sintiéndose contento.
Aunque su exterior no lo demostraba.
-Parece que no va a parar de llover en un buen rato…- comentó el peligris, sentándose a su lado.
-Supongo…- contentó secamente la chica, mirando la lluvia caer por la ventana.
Y el silencio se formó.
Tan tenso que casi asustaba.
Pero nunca a él, claro.
-Ummm… ¿puedo preguntarte algo?- cuestionó Kakashi, fingiendo estar aburrido.
-Claro…- respondió sin ganas Sakura, sin sacar su vista de la ventana.
Entonces él la encaró.
-¿Por qué estás tan enojada?- le preguntó directamente, mirándola inquisidor.
La chica volteó a verlo con una expresión de irritabilidad e incredulidad.
Su ex sensei podía ser tan exageradamente exasperante.
-Creo que es bastante claro.- masculló molesta la pelirosa.
-Ummm… ¿es porque intenté besar a Iruka?- cuestionó serio, pero tranquilo el Hatake.
Pero ella no dijo nada.
Sólo lo miró con el ceño fruncido, y se cruzó de brazos.
El peligris suspiró cansado.
-¿No era justamente eso lo que querías? Que lo besara.- dijo con obviedad el shinobi.
-¡Pero nunca te dije que lo hagas tan rápido!- exclamó molesta la Haruno.
Y las palabras del maestro volvieron a retumbar en su mente.
'La próxima vez que estés con Sakura, mira muy bien sus reacciones.'
"Tal vez… y sólo tal vez…" pensó con un poco de esperanza el peligris.
-Ummm… pero si yo le gusto a Iruka, y él me gusta a mí… ¿por qué esperar para besarlo?- preguntó con voz calmada, mirándola a los ojos.
Entonces Sakura lo entendió.
Ella estaba tratando de evitar eso. Que se besaran.
Estaba tratando de evitar, que Iruka le robara esos labios que nunca pudo probar.
"Soy tan egoísta…" se dijo a sí misma con tristeza. "Y ni pensar que lo quise ayudar para justamente no serlo…" pensó con ironía.
Su verde mirada perdió el brillo de la furia, tiñendo sus ojos de una amarga tristeza.
-Mmm… tenes razón…- dijo suavemente. –No sé por qué te doy consejos tan estúpidos…- comentó, intentando sonar divertida.
-Creo… que sería mejor que ya no me meta más en tu relación Iruka…- contó débilmente, conteniendo las ganas de llorar.
Y él se sintió la lacra más horrenda de la Tierra.
¡No era eso lo que quería lograr! ¿Por qué todo le salía al revés?
-No, Sakura.- negó seguro el peligris. –Nunca hubiera llegado tan lejos si no fuera por vos.- le dijo sincero.
"Aunque en realidad nunca hubiera llegado a esto si yo no fuera tan idiota" se recriminó a sí mismo.
Acarició suavemente el rostro femenino, cuidando de no exponer sus verdaderos sentimientos.
-Quiero que me sigas ayudando…- le pidió con voz tranquila, perdiéndose en esos pozos verdes que extrañamente estaban demasiado tristes.
"No llores, no llores, no llores…" se repetía una y otra vez la pelirosa, mirando el vago ojo negro de su ex sensei.
-Mmm… está bien.- aceptó suavemente, fingiendo una sonrisa.
Entonces el peligris se sintió un poco más aliviado.
-Pero… ¿puedo pedirte un favor?- le preguntó ella.
-Claro, Sakura.- aceptó sin pensarlo el shinobi.
Porque nunca le diría que no su pelirosa.
-¿Podrías… besarme?- pidió con su dulce voz algo quebrada.
El vago ojo negro de Kakashi se abrió ligeramente ante esas palabras.
-Es que… quiero ser la última mujer que beses…- se excusó Sakura, bastante sonrojada.
"¿Por qué?" se preguntaba absorto el Hatake.
¿Por qué ella quería… besarlo?
-P-pero… s-si te da a-asco…- decía algo nerviosa la chica.
-No.- negó firmemente el peligris, mirándola a los ojos. –Nunca me daría asco besarte, Sakura…- susurró suavemente.
Llevó una de sus manos al comienzo de su máscara, y suavemente comenzó a bajarla.
Los verdes ojos de Sakura miraban impacientes y deseos como la tela resbalaba lentamente.
Hasta que llegó al final.
Entonces pudo admirar el rostro de ese hombre que le había roto el corazón.
Y ni en sus más dulces sueños imaginó que su peligris fuera tan, tan atractivo.
Mirándolo embelesada, llevó sus temblorosas manos al rostro masculino… y delineó con cuidado cada rasgo encontrado.
"No entiendo por qué usa máscara…" pensó atontada.
Entonces sus manos llegaron a los labios.
Los acarició con sus pulgares… y sólo Kami sabía cuánto quería besarlos.
-Sakura…- la llamó Kakashi suavemente.
Qué bien sonaba su nombre saliendo de esos tentadores labios…
Lentamente lo vio acercarse, y ella no se movió.
Cerró sus ojos, esperando impaciente.
Y los sintió.
Los suaves labios de Kakashi besándola lenta y dulcemente.
Sus manos bajaron al cuello masculino, acariciándolo tiernamente mientras lo pegaba más a ella.
Y pudo sentir los fuertes brazos del peligris abrazándose a su pequeña espalda.
Como si no quisiera dejarla ir.
Como si de verdad, de verdad… la amara.
