Disclaimer: Ninguno de los personajes que aparecen es mio, todo pertenece a J.K. Rowling. La historia que aparece a continuación surge de mí, inspirada en un libro que leí una vez cuando era niña. Escribo esto sin ánimos de lucro.
Snape, su hijo y yo.
Capitulo 2: en la cafetería
A media mañana me dirijo a la cafetería, donde Hermione me espera en nuestra mesa habitual.
-Harry, estás pálido ¿pasó algo?- me pregunta algo preocupada
-Nada Hermi- le respondo, pero luego me acuerdo de mis dudas de esta mañana, se que conversarlo con Hermione me ayudará a sentirme menos preocupado- es que recibí una lechuza esta mañana
-¿y eso es algo extraño? Tenía entendido que todos los días te llegan unas cuantas, a menos que ahora solo recibas el correo por medio del cartero-bromea mi amiga.
- que graciosa- definitivamente esta mañana no estoy para bromas, menos cuando aun no he desayunado- era de Snape… quiere verme esta tarde, irá a mi departamento.
-¿Snape? ¿no está viviendo fuera de Londres? Al menos eso fue lo ultimo que supimos- me dice intrigada
-No lo sé, supongo que saldrá de su gran cueva oscura donde cría a su hijo murciélago y morirá con los rayos del sol antes de llagar a mi casa- me río de mi gran ocurrencia, Snape siempre pareció un enorme murciélago, siempre de negro, metido en la oscuridad, como todo maldito espía.
-¡Harry! ¿Cómo puedes decir eso?- me reclama horrorizada- No olvides que ese niño es también hijo de Sirius, no puedes hablar de él así, y tampoco de su padre, Snape es una buena persona
- lo se Hermi, pero no puedo evitar decir estupideces cuando estoy nervioso
Mi amiga me mira con sus ojos suspicaces y trata de ver a través de los míos, por mi parte desvio mi mirada y la dirijo hacia mi café, sigue lleno y supongo que ya está frío; sin importarme tomo un sorbo, al hacerlo miro a Hermione que sigue mirándome.
-¿Por qué estás nervioso Harry?
Medito unos segundos la respuesta, ni yo mismo la tengo muy clara
-No lo sé, tengo un mal presentimiento, no creo que Snape venga solo a hacer una visita social, no después de lo que me dijo la última vez- escucho una vez más sus palabras en mi mente, cada vez que lo recuerdo algo en mi alma muere, por supuesto Snape tuvo mucha razón en lo que me dijo, soy un maldito desagradecido... ¡Oh Sirius! En verdad lamento lo que paso…
- Harry, no puedes reprocharle lo que te dijo, estaba muy dolido con la muerte de su esposo, después de todo fue muy poco tiempo el que pudieron pasar juntos luego de su confesión de amor, seguramente no sabía lo que decía
Hermione, siempre tratando de hacerme sentir mejor, pero no lo lograba esta vez
- No Hermi, se que quiso decirlo, y tenía razón- le respondo apenado- No debí dejar a Sirius así…
-No te sigas culpando por eso, quizá Snape viene hacer las paces contigo- la miro con cara de "si claro y después iremos al callejon Diagon y bailaremos ballet en el Caldero Chorreante". Ella solo sonríe y mira el reloj en su muñeca- Bueno, ya es hora Harry. ¿Te veo en el almuerzo?
- No puedo, quede con Draco
Hermione me mira con picardía y me sonríe- Ya es hora que le digas que sí a Malfoy, hace mucho tiempo que anda detrás de ti, puede que se aburra y te cambie por otro u otra…
- No lo digas Hermione! Ya veras, hoy le diré que sí- Es tan extraño como todo ha cambiado, ahora no puedo vislumbrar mi vida sin Draco, cuando antes solo quería que desapareciera- Nos vemos mañana y te cuento que es lo que quería Snape- Nos despedimos y veo como mi amiga se aleja, mientras yo me trago el último pedazo de mi pastel de calabaza y apuro mi, ya congelado, café.
Tuve una mañana muy ocupada, a penas tuve tiempo de avisarle a Draco la hora en que saldría a almorzar y por supuesto voy tarde, menos mal que mi rubio esta acostumbrado. Lo veo sentado en la misma mesa que ocupamos Hermione y yo está mañana, ya pidió el almuerzo para ambos, me alegro, me encanta cuando demuestra que me conoce bien y sabe que me gusta.
Luego de hablar de trivialidades Draco me mira serio y me dice- Harry, ya estoy cansado de que te niegues a tener una relación formal conmigo, llevamos meses saliendo- Sabía que algo así me diría, ya pasaban algunos días desde nuestra última conversación del tema
Su insistencia me hace sonreír, tomo su mano- Lo sé Draco, es por eso que hoy te digo que sí- me mira sorprendido y feliz- te quiero y quiero estar contigo siempre, que todo el mundo lo sepa
-Harry, me haces muy feliz, yo me enamoré de ti desde el primer día en que te vi en esa tienda de túnicas- me sorprendió escuchar eso, después de todo en Hogwarts siempre nos llevamos muy mal-¿te sorprende verdad?- asiento- lo que pasa es que me sentí muy mal porque rechazaste mi amistad, así que tenía que esforzarme por odiarte, debía odiarte
- pues sí que te esforzaste amor- no puedo evitar reír, solo recuerdo nuestro pasado es algo muy malo que termino demasiado bien, llega a ser cómico- ¡casi nos matamos uno al otro!- miro distraídamente mi muñeca, mi reloj me indica que he pasado demasiado tiempo con mi ángel- bueno ya es hora, debo volver al trabajo…- por un instante pienso en Snape, ¿será bueno contarle a Draco? Seguramente sí, él es el único que puede tener alguna idea de que es lo que se trae entre manos ese murciélago- Amor, adivina quien me mando una lechuza esta mañana…- Draco me mira intrigado y hace un gesto con los hombros de que no tiene idea- Snape!
- ¿mi padrino?- ahora si que se veía sorprendido, lástima, él tampoco sabía cuales eran las intenciones de Snape- ¿y que es lo que quería?
- Quiere verme, la verdad no sé para que, no lo dijo en la carta- cada vez se me hace más extraño el que Snape quiera verme, me acerco a Draco para darle un beso de despedida- tú no sabes para que podría ser?
Draco toma sus cosas de la silla contigua a la que el ocupaba hace unos segundos- No lo sé, padre no me ha dicho nada de Severus y yo no lo veo desde navidad- mi pequeño angelito se acerca y nos besamos, creo que nunca me cansaré de besar esos labios dulces- bueno amor, te llamo mañana para que almorcemos.
Mientras Draco se aleja siento otra vez el maldito mal presentimiento, creo que no volveré a verlo por lo menos en un largo tiempo… ¡que estupidez estoy pensando! Claro que lo veré, somos novios ahora.. y espero poder verlo por siempre y para siempre. Sin más pensar en eso me dirijo nuevamente a mis obligaciones
Rayos! Voy tarde, quería tener tiempo suficiente de asear el departamento antes de que Snape llegara, seguramente se burlará del gran desastre que encontrará.. bueno y a mí que me importa lo que Snape piense.. espero por lo menos alcanzar a bañarme y a preparar algo de cenar. Al llegar a mi casa me meto inmediatamente al baño, luego de una rápida ducha me miro al espejo… mi pelo es un desastre, mejor ni me ocupo de él… tampoco tengo ropa adecuada para recibirlo, no puedo ponerme una de mis mejores túnicas, son muy formales para estar en casa, obviamente se notaría que me estuve arreglado de más o Snape podría reírse de mí diciendo que visto así de elegante por si algún periodista me saca fotos para el profeta.. mmm no.. mejor algo de diario, pero estas túnicas están muy gastadas!. Al fin solo escojo un simple pantalón negro y una camisa verde, mejor sin tunica, total estoy en mi casa no?
No alcanzaré a preparar la cena, así que rápidamente pido un par de pizzas por teléfono, por extraño que parezca tengo uno de esos, son muy útiles cuando vives en medio de muggles. Mientras llega la pizza corro por todos lados de mi departamento tratando de guardar cosas y botar lo que ya no sirve, tengo botellas de cerveza de mantequilla desde quien sabe cuando!.. Maldición! ¿acaso no soy un mago? Con un simple hechizo mi casa queda reluciente.. no sé como no se me ocurrió…
Al vivir en un departamento no cuento con chimenea, así que supongo que Snape llegara por la puerta y tendrá la cortesía de tocar antes de entrar, un ruido en mi sala me contradice y me regaño a mi mismo por esperar más de lo que debo de ese hombre. Un último vistazo en el espejo y me dirijo hacia el origen del ruido. Efectivamente ahí estaba, tuvo el descaro de simplemente aparecer en mi casa. Esta igual que siempre, vestido de negro, con su porte imponente, su mirada seria, su aroma majestuoso… ese que lo hace tan irresistible… ¿pero que estoy pensando? Es el esposo de mi padrino, mi profesor odiado... nunca... NUNCA ha sido irresistible para mí.
….
Hola! Quisiera darle las gracias a todas las personas que han leído mi historia, la han puesto en favoritos o en alerta y aun más a 3 personitas especiales que me dejaron un review: La Dama Arual, Cloe Darken Wish y Luty Malfoy :)
Cariños a todos!
Ireth
