Los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, yo solo juego con ellos, aunque puede que alguno me lo invente.

N/A: Posiblemente he tardado un poquito en subir, ¿Verdad? ¡Lo siento! Ahora ya volví a casa, y puedo escribir y subir... Bueno...¡Qué tengo nuevas ideas para el fic! Espero que lo disfrutéis. Nos leemos a bajo.

Las fotos del fic están en mi perfil.

Miedos entre caricias.

Tarde o temprano pasaría.

Bella POV.

¿Esto que veían mis ojos era real? ¿Podría ser verdad o era una simple alucinación? Quizás eran los efectos segundarios de los medicamentos de esta mañana...
Estábamos en una parte del bosque, al lado de un fuerte y robusto árbol en el que a su lado había tendido un colchón chino precioso con distintas especies de flores esparcidas en él, un estéreo y una cesta con lo que supuse que sería comida, todo esto era obra de Edward, a Emmett esto no se le ocurriría ni de broma.

-¿Bella?

Su voz...

Esto era real.

Me lancé contra él estrechándome fuertemente contra él, ¿Por qué tenía que hacerme llorar? Ahora seguro tendría la cara como la tinta vieja y corrida de un pergamino pirata. Le rodeé el cuello con mis brazos y apoyé mi cara en su hombro, estaba ligeramente elevada en el aire, mis pies no tocaban el suelo, por mucho tacón alto que llevara, Edward era mucho más alto que yo.

-Es hermoso - le susurré en el oído mientras intentaba que mis lágrimas cesaran.

-¿Entonces por qué lloras? - preguntó apartándome de su hombro para poder mirarme a la cara.

Reí ante lo absurdo de la situación, ¿Por qué llorar si todo es perfecto?

-Es alegría Edward - le di un dulce beso en los labios - la verdad, para ser un vampiro de cien años, estás un poco atrofiado - reí.

Pareció haber escarmentado de la última vez que le había dicho algo para molestarlo, porque hizo ademán de levantarme para darme vueltas en castigo pero se contuvo y en vez de eso me miró y me sonrió con una tierna sonrisa.

No lo pude evitar y me lancé a sus labios. Fieramente el me respondió al beso. Nuestras lenguas luchaban en una guerra de salivazos, competían por deslizarse una primero que la otra, no era para nada asqueroso, era todo lo contrario. Edward se dejó llevar y con una mano en mi cintura, llevó la otra a mi cuello y empezó a acariciarme. Apreté mi cuerpo más contra él.

Pasaron de ser besos llenos de cariño y amor a ser deseo y pasión. Deslizó sus frías manos por cuerpo haciéndome estremecer, rozó apenas mi muslo, intentó retirar la mano pero yo la atrapé posándola en mi blanco muslo e incitándolo a acariciarme.

Desplazaba sus manos rápidas por mi cuerpo, llegó un momento en el que la pasión se hizo tan latente que empezó a deslizar mi vestido por mi cuerpo, este cayó al suelo con solo deslizarlo por mis hombros.

Agarré los botones de la camiseta de cuadros de Edward y los empecé a sacar uno a uno, aumentando la pasión, como iba lento, Edward acabó haciéndolo por mí.

Me levantó por los muslos y me llevó al colchón chino que estaba tendido en el suelo al lado del árbol. Estiró la mano hasta el estéreo y puso una canción que conocíamos demasiado bien, "It´s my life" de Bon Jovi en versión acústica, él sabía que me encantaba.

Llegó un momento, no sé cómo, pero nos encontrábamos los dos en ropa interior, las caricias de Edward se intensificaban. Acarició por arriba mi pecho, pero este todavía estaba cubierto por el sujetador. Se dio cuenta de que estorbaba y lo desabrochó, de una forma tan sensual que me hizo estremecer.

Seguía besándome ante todo.

Deslizó cuidadosamente su mano por mi vientre plano y blanco, lo acarició y mimó haciendo dibujitos inútiles en el, provocándome, me estremecí. Llevó su mano a la gomilla de mi braga y ahí me di cuenta de que no podía seguir, ¿Por qué? Yo quería continuar.

-¿Quieres estarte quieta? ¡Me empiezas a hartar niña! - el encapuchado insistía en mi intentado bajar mis braguitas, pero yo tenía las piernas fuertemente apretadas entre sí como para que no pudiera, de momento.

-¡No lo hagas por favor! ¡Déjame! ¡Déjame!

-Ya he perdido bastante tiempo cuando tú no quisiste satisfacerme sin necesidad de que yo te tocara a ti, con que tú me hubieses tocado a mí, hubiese bastado, pero claro, tenías que complicar las cosas y por eso ahora te saldrá más caro el remedio - insistía de tal manera que empezaba a hacerme daño.

-¡No! ¡Esto no está bien!

-No importa como esté, aquí lo que importa querida es que abras las piernas...
Consiguió que dejara de presionar mis piernas fuertemente una contra la otra, con su fuerza de animal me hizo daño, tenía herida en los pies del forcejeo. Intenté zafarme, pero cogió mi pierna derecha y la puso al rededor de su asquerosa cintura grasienta.
Me miró por última vez.

Sonrió.

Y entró en mí.

-¡Para! - grité cuando Edward ya había conseguido quitarme las braguitas y el también se había sacado sus bóxer y estaba preparado para entrar.

Se paró de repente y pareció sorprendido al contemplar como estábamos, parecía no haber estado consiente en todo lo que habíamos hecho, fue como si volviera a la vida, me soltó y me tapó rápidamente con su camisa apartándose de mi y metiéndose en sus bóxers.

Ninguno habló en un tiempo, creo que había pasado una según el estéreo, ya no sonaba ni música ni nada, el momento pareció congelarse para volverse una pesadilla.

Edward se encontraba en la otra parte de la colcha china y yo en la otra punta. Me había puesto su camiseta y tenía mi ropa interior.

Me acerqué a él con miedo a su rechazo, miedo a que se alejara de mi lado.
Dejó que me acercara y me sentara a su lado, no me miraba. Cogí una de sus manos que descansaba en su cara tapándosela. Creo que tapar una cara tan bonita como la de él debería ser un delito.

Llevé su mano a mi rodilla apretada fuertemente entre las mías, estaba congelada.

-No te culpes, no tienes la culpa - dije intentando hacer que se sintiera mejor, sabía que se estaba culpando ahora mismo por lo que había pasado hacia una hora.

Me miró con el dolor reflejado en su preciosa cara.

-Nada de lo que me digas ahora me hará sentir mejor Bella, así que mejor no digas nada, no quiero enfadarme contigo - dijo hoscamente.

-¡Pero si ya estas enfadado conmigo! - espeté soltando su mano, odiaba cuando se ponía en plan yo tengo-toda-la-culpa-soy-un-monstruo.

-¡No lo estoy! - dijo poniendo se dé pie.

-¡Si lo estas! - dije poniéndome yo también de pie.

Me miró fulminándome con la mirada. ¿Por qué siempre era tan estúpida de cargarme los mejores momentos? Yo quería hacerlo, entonces, si quería, ¿Por qué no podía hacerlo? ¿Iba a dejar que los fantasmas del pasado me atormentaran siempre? ¿Qué acabaran con mi vida? No Bella, no dejes que eso hagan, es tú vida y tu, solo tú puedes decir cómo quieres vivirla. Entrégate a él Bella, no pienses en el pasado, eres una nueva Bella, ¿Recuerdas? ¡Es Edward, Bella! ¡Es Edward!

-Quiero hacerlo - dije segura.

-¿Qué? - dijo Edward dándose la vuelta para mirarme incrédulo con la cara desencajada.

No le dejé seguir rechistando, me acerqué a él tanto que no me pudo apartar. Empecé a besarle, primero en los labios, luego en el cuello.

-No Bella, esto no está bien - dijo agarrándome por los brazos y apartándome de él.

-¿No me deseas? - dije y mi labio empezó a temblar.

-Claro que te deseo tonta, pero no está bien, no estamos casados ni nada...

No le hize caso y volví a besarlo, esta vez con urgencia, para que el viera que le necesitaba, que necesitaba que lo hiciéramos, porque estaba dispuesta a olvidar todo, a dejar el pasado atrás, en un cajón guardado con llave, bajo tierra, enterrado y con una maldición para no poder volver a abrirlo jamás. Había pasado, y eso no se podía cambiar, pero si se podía remediar, y yo no quería seguir haciéndome daño, iba a olvidarlo todo y solo pensar en una cosa; Edward.

-Bella...- dijo contra mis labios, sabía que le estaba costando.

-Edward por favor, te lo pido por favor, hazlo, te necesito Edward - hice una pausa para mirarle mejor - por favor Edward, yo quiero hacerlo.

-Pero y... - sabía que no encontraba las palabras adecuadas para decir lo que tenía en la punta de la lengua - ¿Tus recuerdos?

Sabía que era eso.

-Estoy dispuesta a enterrarlos en lo más profundo que pueda, no me importa - agachó la cabeza - mírame Edward, ¡No me importan! - grité mirando al cielo - ¡Ya no me importan! - volví a gritar extendiendo los brazos al aire - ¡Solo me importa volver a empezar una nueva vida al lado de Edward Cullen! - volví a gritar como para que el cielo me escuchara.
Sonreí y le miré. Estaba desconcertado, inseguro, feliz por lo que había dicho.

-Vamos Edward, ármate de valor - le sonreí animándolo.

Me cogió y esta vez no hubo vuelta atrás.

Volvió a encender el estéreo. Esta vez puso la radio y sonaba "Just the way you are" de Bruno Mars, estaba de moda y la canción era linda, apropiada para la situación además.

Edward nos liberó de lo que nos quedaba de ropa y me miró por última vez para saber si estaba realmente segura, sabía que si le decía que parase, lo haría.

Asentí sonriendo, iba a olvidarlo todo y iba a empezar una nueva junto a Edward Cullen, ¡Porque lo amo señores!

Me agarré de sus hombros cuando lo sentí dentro de mí, grité ante el dolor que me provocó, cuando... no, no iba a volver a pensar eso nunca más. Cuando me pasó lo que me pasó era demasiado pequeña como para que tuviera esa especie de muro que diferenciaba las vírgenes de las expertas, así que para Edward era una virgen, yo también lo sentía.

Sentí el gran dolor cuando Edward entró más profundo y sentí que se rompió, ahora ya no era inocente. Sonreí.

Empezó a envestir delicadamente, con amor, con pasión, con cariño... Gemía con cada penetración.

Después de un rato, no sabía cuánto Edward empezó a bajar el ritmo y yo sentía que me venía abajo, había gastado todas mis energías...

Edward paró y cerré los ojos, había sido maravilloso. Lo sentí salir de mí y taparnos con una sábana. Me cobijó en sus brazos y me acercó todo lo que pudo a él, ahora estábamos unidos, él y yo.

El cansancio me venció y sentí como mis ojos, mi cuerpo en general se relajaba, me quedé dormida.

¿Qué tienen que decirme sobre este capítulo? ¿Alguna teoría? xD

Espero que os haya gustado, en verdad me resultó un poco difícil escribirlo y para ser sincera últimamente me está costado escribir este fic, pero me gusta, dulce desafío xD

Espero vuestros reviews. Un saludo.