Los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, yo solo juego con ellos y puede que alguno me lo invente.
N/A: Veis que a veces soy buena xD esta vez no tardé nada en subirlo, al día siguiente ya teníais el otro :D Bueno, esto llega a su final, dos o tres más y el fic está despachado.
Miedos entre caricias.
Ver para creer.
Bella POV.
Escuchaba voces a mi alrededor, pero yo no podía hablar, ni siquiera podía mover un solo músculo y la verdad era que lo necesitaba, la preocupación me estaba matando, ¿Qué había pasado con mi pequeño? Lo último que recordaba era a Tanya y luego un líquido recorrer mis piernas en una forma de carrera... un dolor en el cuerpo, mis huesos crujir, algo desgarrándome la piel... dolor, mucho dolor. Después de todo, ¿Seguía viva?
Cada dos por tres escuchaba la voz aniñada de Emmett preguntar como un niño pequeño impaciente si ya había despertado, también la voz preocupada de Esme y las palabras tranquilizadoras de Carlisle diciendo que iba a despertar, pero yo eso no lo tenía muy claro, ¿Cuánto llevaba en mi sueño?
A veces me parecía escuchar un llanto de bebé y deseaba con toda mi alma que fuera el llanto de mi bebé.
-¿Cuándo desespertará, Alice? - escuché que hablaban a mi lado.
-Edward, no seas pesadito, te dije no hace mucho que hoy lo haría, pero no puedo saber exactamente cuándo lo va a hacer - escuché la voz de pito de Alice decir cansada, al parecer lo había tenido que repetir muchas veces pues se notaba el aburrimiento en su voz.
-Lo siento Alice, pero entiéndeme, hace cinco días que está así - y la voz aterciopelada del hombre de mi vida habló otra vez.
Así que cinco días era lo que había estado encamada. ¿Y mi bebé? ¿Estaba bien? ¿Por qué no hablaban de él?
Quise preguntarle, abrir mis ojos y poder mirarle a su dulce cara, pero no podía mover ningún músculo.
-Bella, ¿Me oyes? - preguntó su voz suave cerca de mi oído.
Quería decirle que sí, que lo escuchaba perfectamente y que quería con toda mis ganas besarle, pero no encontraba la manera de hacerlo.
Noté su suave piel bajo la mía, me había cogido la mano.
-Amor, despierta, ¿Si? Nuestro bebé te está esperando, hace días que lo hace, abre tus ojitos por favor - y ese fue el último esfuerzo que necesité para moverme.
¿Así que nuestro bebé estaba bien y me estaba esperando? ¿Cómo podía ser eso posible?
Mis parpados pesaban, y no sin mucho esfuerzo pude abrirlos. La luz cegadora del mundo real me deslumbró.
-¿Porqué hay tanta luz? - pregunté desorientada.
Una sonrisa melodiosa sonó en la estancia.
-Es normal que sientas eso, así nos sentimos la primera vez que despertamos después de la transformación.
Miré a mi alrededor, todos los Cullen, excepto Esme y Rosalie estaban ahí presentes esperando mi reacción.
Me levanté como pude con ayuda de Edward que en todo momento estuvo a mi lado y le miré, no había posado la mirada en él ahora que era vampira. Me sorprendió lo que vi, era aún más hermoso de lo que ya era antes.
-¿Edward? - pregunté con duda en mi voz.
-¿Bella? - contestó Edward haciendo que todos los presentes rieran.
Me acerqué a él y este abrió los brazos para recibirme.
-Te he echado mucho de menos - comentó contra mi cabello.
-Yo también, pero - elevé mi cabeza para mirarle - ¿El bebé?
Sonrió deslumbrándome con su sonrisa, ¿Eso quería decir que estaba bien?
-Está bien, está con Esme y Rose a bajo, está desayunando.
Se me aceleró el corazón, ¿Qué clase de madre era que no había visto ni el primer desayuno de mi hijo?
-¿Puedo ir a verla? - pregunté dirigiéndome a Carlisle.
-No creo que sea lo más conveniente Bella - me sorprendió que me contestara Jasper - mejor será que vayas de caza y luego ya si vayas a verla, solo por seguridad.
Al ver el desconcierto en mi cara Alice se apresuró a decir.
-Esa hija tuya a conseguido meterse a todos en el bolsillo, con una sola caída de pestañas ya estamos suspirando por ella, y ni que decir con una lágrima, si llora puede conseguir y dominar el mundo - rieron todos por lo que Alice había dicho, pero yo no lo hice, porque no me sentía parte de todo eso.
-¿Es una niña? - pregunté realmente interesada.
-No, una hermosura de niña - contestó Emmett.
-Renesmee - susurré en un hilo de voz.
-¿Qué? - preguntó alzando una ceja Edward.
-Carlie - volví a decir.
-¿Renesmee? ¿Carlie? - preguntó Alice.
Asentí.
-Renesmee Carlie Cullen - murmuré y miré a Edward, él sabía a lo que me refería, que quería que ese fuera el nombre de nuestra hija.
-¿Algún motivo en especial? - me preguntó Edward abrazándome por la espalda.
-Yo no entiendo nada - dijo Emmett levantando los brazos al aire en un gesto de frustración.
-Renesmee por la combinación entre el nombre de tu madre y la mía, Renée y Esme, Renesmee y Carlie por la combinación de tu padre y el mío, Carlisle y Charlie, Carlie.
La sala se envolvió en un completo silencio, pero un cómodo y agradable silencio.
-Gracias Bella, Edward - dijo Carlisle con una sonrisa en sus labios - me hace muy feliz que mi neta tenga una parte de mí, aunque sea en el nombre - dijo entusiasmado y todos reímos ante el juvenil entusiasmo de Carlisle.
-Te lo mereces - le dije y sonreí sinceramente.
-Te amo - susurró Edward contra mi oreja, aún me tenía abrazada por detrás.
-Yo también - le dije girando un poco mi cara pero sin darme la vuelta.
Al momento me tensé y Edward lo notó porque intensificó el abrazo y me estrujó más contra su cuerpo.
-¿Qué pasa? - preguntó Alice mirándome preocupada.
-¿Tanya? - pregunté alarmada.
Todos en la sala cambiaron sus caras de felicidad y fueron reemplazadas por miedo, preocupación y alarma.
-¿Qué pasa? - pregunté zafándome del abrazo de Edward.
Nadie me contestaba así que me empecé a alterar más con el silencio, ahora la atmósfera había dado un cambio radical, se respiraba tensión en el ambiente.
-¿Qué fue lo que pasó? - grité.
-Tranquila Bella - dijo Carlisle llegando a mi lado y posando su brazo en mi hombro - nada pasará, podemos con ello.
-¿Poder con qué? - pregunté con desconcierto.
-Es mejor que vayas a cazar ya Bella - insistió Jasper.
-Que alguien por favor me diga que pasa aquí - dije alterada.
-Los Vulturis vienen a por nosotros - soltó Emmett de repente.
Edward lo fulminó con la mirada, ¿Quería ocultármelo o qué?
-¿Cómo? - pregunté con una mueca descompuesta.
-Tanya fue hacia la corte de los Vulturis - hizo una pausa Emmett y se quedó mirando por la ventana - en Italia - me miró - está despechada y le contó a los Vulturis que estabas embarazada de un vampiro - miró a Edward - los vulturis sienten que Renesmee puede ser una amenaza y viene a por ella, a por nosotros mejor dicho, porque no dejaré que le pase nada, daré mi vida por ella si es necesario - me miró otra vez - no dejaré que le pase nada Bella, pero no tenemos tiempo, mañana mismo estarán aquí y apenas hemos conseguido gente...
-Espera - le contesté estirando una mano en gesto de desconcierto - ¿Gente?
-Algunos aquelarres amigos se han ofrecido a ayudarnos, los Vulturis tiene cierta fama que es mejor evitar si se puede, solo vienen a brindarnos su apoyo - me contestó Edward y hizo amago de acercarse a mi otra vez pero di unos pasos hacia atrás.
¿Como podía estar tan tranquilo mientras nuestra pequeña hija corría peligro? ¿Es que acaso no le importaba un carajo?
-Bella... - Edward suspiró y se acercó a mi cogiendo mis manos, esta vez no me separé, creo que no tenía fuerzas para ello.
Le miré. Mi cara debía de decirlo todo porque puso su mano derecha en mi nuca y me arrastró hacia su pecho, con su mano izquierda todavía sostenía mi mano.
-Ha ella no le puede pasar nada - dije en un hilo de voz, si pudiera llorar, ahora mismo lo estaría haciendo.
-No le va a pasar nada, no dejaré que eso pase, ahora - Edward levantó mi barbilla para que le mirase - tú y nuestra hija son mi vida - acercó su cara a la mía y aplastó nuestros labios en un tierno beso.
Alguien carraspeó a nuestra espalda. Me escondí en el pecho de Edward, de poder sonrojarme, lo hubiera hecho.
-Ahora creo que es mejor que vayas a cazar Bella, lo necesitas para estar con tu hija - me dijo Jasper mirándome directamente a los ojos.
Asentí y miré a Edward.
El también asintió y cogió mi mano.
-Saltaremos por la ventana - dijo y se aproximó a ella.
Ahogué un grito.
-No puede pasarte nada, eres un vampiro - me recordó.
No había reparado en la ropa que llevaba, pero ahora que debía saltar una ventana me di cuenta de que no era la vestimenta más cómoda para ir saltando ventanas por ahí. Un traje azul marino que me llegaba un poco más arriba de las rodillas era lo que llevaba puesto, seguro cosas de Alice.
Sonreí cuando miré más abajo. Llevaba unas converse negras. Al menos había tenido un poco de piedad conmigo.
Cogí la mano de Edward y ambos saltamos la ventana, no fue tan difícil como pensaba, me di cuenta de que a lado de Edward y siendo vampiro el mundo se veía mucho más fácil.
Saltamos un río y nos perdimos en un bosque cerrado. No tenía ni idea de cómo hacer esto pero en cuanto un ciervo pasó al lado nuestro no necesité clases de cómo me dijeran como cazar, fue por instintito.
Lo hice sin prisas y cómodamente, no me manché ni desgarré mi ropa, fue mucho más fácil de lo que había pensado y ni decir del gusto de satisfacción que se me quedó dentro, sin duda esto tenías sus ventajas.
En una hora estuvimos en la casa, estaba nerviosa, porque Edward me había prometido que después de cazar iríamos a ver a nuestra hija.
Antes de nada pasé por mi habitación y me puse unos vaqueros con una simple camiseta básica de manga larga y unas converse rojas, las que llevaba puesta se habían manchado de barro.
Nos reunimos todos en la sala, faltaba Rosalie y Esme, me imaginaba que estaban con Renesmee. Los aquelarres amigos se desplazaron a su rollo, unos fueron a cazar, otros estaban dentro de la casa, o otros simplemente se habían ido a pasar el tiempo, la cuestión que en la sala solo permanecíamos los Cullen.
Estaba nerviosa y Edward lo sabía. Cogió mis manos y las apretó en las suyas.
Rosalie y Esme no tardaron mucho en llegar. Esme traía a una dulce niña de unos tres meses en brazos. Tenía el pelo cobrizo y era blanquita como la leche, pero era una blanca piel hermosa ya que no era la palidez de un vampiro. Se dio la vuelta y me quedé sorprendida al verla, era una mini Edward con ojos chocolates, lo mismo ojos que yo tenía cuando era humana no hacía más de cinco días.
Nos quedamos mirándonos unos minutos hasta que ella dejó caer la chupa al suelo y estiró sus bracitos hacia mí.
Edward me agarró por la cintura y me empujó hacia ella. No tardé mucho en ella hacia mi hija pues tenía unas ganas inmensas de tenerla en mis brazos. Sonrió cuando la cogí y la acurruqué en mis delgados brazos.
Se sentía tan bien estar así, porque era mi niña y yo, yo era madre. Quien me lo fuera a decir a mí. Nunca había deseado casarme, ni tener hijos, pero ahora que tenía a mi propia hija en brazos sentía una sensación tan extraña pero tan placentera, sabía que ella y Edward era todo lo que necesitaba en mi vida.
Edward se puso detrás de mí y me estrujó contra su pecho, los tres estábamos en una especie de abrazo familiar. Los demás de la familia se habían ido para dejarnos un poco de intimidad, sonaba gracioso ya que ellos podían escuchar todo lo que dijéramos o hiciéramos.
-Eres preciosa - comenté rozando mi mano contra su mejilla, se sonrojó involuntariamente y me dieron ganas de estrujarla como un peluche.
-Como su madre - dijo Edward y me giré hacia él con nuestra pequeña en brazos.
-Papá dice que somos hermosas, ¿Tú qué dices cariño? - le pregunté a sabiendas de que no me iba a contestar, era muy pequeña.
Papá es hermoso
Esperen, ¿Había hablado? No, no lo había hecho, ¿Entonces?
Miré a Edward alarmada.
-¿Qué pasa amor? - preguntó alarmado.
-¿No ha hablado verdad?
-Ah - murmuró y se echó a reír y volvió a abrazarnos.
-Renesmee tiene el poder de tocarte y transmitirte lo que está pensando o hablar, hacer que veas imágenes...
-Es increíble - dije mirándola embobada.
-Lo es - me contestó.
-No quiero que los Vulturis le hagan nada Edward, tenemos que protegerla, es nuestra vida, un cachito de ti - le miré todavía con Renesmee en brazos - un cachito de mi.
-No le pasará nada Bella, no dejaré que os hagan daño, ni a ella ni a ti amor, te amo - me dijo y nos volvió a abrazar haciendo que hiciéramos un abrazo de tres en familia.
N/A: ¿Y? ¿Reviews? Queda poco para que esto acabe, muy poco :D
