El capitulo lo termine hoy Jajaja ¡lo lamento! XD estuve más concentrada leyendo cosas que escribiéndolas T.T ¡este es el ultimo cap escrito bajo la visión de Kari! El próximo será de T.k, supongo que serán cinco más bajo su narración para ser justos ^^ bueno, que les puedo decir, ¡feliz casi san valentin! Yo, como no tengo novio, me dedicaré a mi deporte favorito ¡huevear parejas en las plazas! XD, joder váyanse a un parque, o no sé a un restaurante, pero no anden de melosos en las plazas por todos los cielos ¬¬ bueno, los dejaré leer en paz, gomen por extenderme XD ¡y gracias por sus comentarios chicos! Les adoro profundamente ^^

Capitulo 5: ¿Eso es un sí o un no?

Odaiba, 03 de agosto de 2006

Ayer terminamos yéndonos tarde, nos pusimos a jugar de nuevo como antes, Matt se había calmado un poco, aunque a ratos, nos miraba de una forma extraña que hacía que me doblara del miedo, pero T.k dijo que no le diera importancia, asi que obviamente me tranquilice. Me alegré de que no le dijera nada a mi hermano, de eso me encargaría yo luego… si me venían ganas de ser valiente, pero quien sabe, tal vez no se enoje, él siempre ha querido a T.k como a su segundo hermanito menor, tal vez la idea de que… yo lo quiera no le sorprendiera, o en el mejor de los casos, tal vez ni siquiera le molestara.

Pero que hay algo que aun no me cuadraba… T.k me contó sus sentimientos, yo le conté los míos… nos besamos… y eso fue todo, un minuto ¿no se supone que debería pedirme que fuera su novia o algo asi? ¿O eso ya estaba implícito? Oh… esa era una duda atormentante, realmente sofocante, no sabía cómo debería tomarlo… ¿y si lo llamo? No, eso sería estúpido, por teléfono no se pueden decir esas cosas. Suspiré mientras me recostaba en mi cama pinchando las mejillas de gatomon, eso me quitaba el estrés ¡eran suavecitas! Pero creo que mi compañero se cansó, porque luego de un rato se sentó frente a mí

- ¿Pasa algo Kari? –ladeó la cabeza mientras me observaba, siempre sabia cuando yo estaba triste, feliz, confundida… o simplemente necesitaba de su compañía

- Son cosas complicadas –dije sonriendo, mas cierto no podía ser, era estúpidamente enredado, nadie en el mundo debería pasar por semejante dolor de cabeza

- Explícame y tal vez pueda ayudarte –me sonrió como solía hacerlo cada vez que yo estaba triste, eso implicaba también tomar mis manos ¡por eso le amaba! Era la mejor compañía que podrías desear en el mundo

- Pues… es con respecto a sentimientos, esos sentimientos tontos que nacen cuando empiezas a hacerte grande y no sabes qué demonios hacer con ellos…

- ¿Te enamoraste? –dijo con un dejo en la voz, Dios Santo ¿tan obvio era? Yo solo pude atinar a sonreírle… y sonrojarme

- Si… me enamoré –solté sus manos y me cubrí la cara con una almohada ¡aquello sonaba tan tonto! En serio, tenía ganas de patearme allí mismo, pero lo mejor era quedarme quieta, ya estaba actuando lo suficientemente extraño como para venir a golpearme a mi misma por ser tan tonta

- Mmm ya veo ¿y quién es el chico afortunado? –rayos… el afortunado, bueno supongo que se puede decir de esa manera ¿no?

- … T.k –dude si lo había oído o no, es que lo dije muy suave… además aun tenida la almohada en mi cara, me sentí bastante tonta por darle tantos rodeos y ocultarlo tanto, gatomon seguramente ya presentía toda la cosa, era el único que me veía cuando le hacía regalos, cuando estudiábamos juntos… lo sabía todo, aun si yo decírselo

- Me lo imaginaba –me quito la almohada de la cara -¡wow, estas toda roja!

- Lo sé, últimamente me sonrojo con nada, soy una anormal –dije mientras reía un poco, gatomon me acompañó

- No eres anormal Kari, creo que te coloques asi es normal… al menos eso he notado yo en algunas personas, no es nada de qué preocuparse

- Gracias… ¿quieres helado de celebración?

- ¡Claro! ¡que sea de chocolate!

- Y salsa de fresa –dije mientras ambos nos levantábamos de la cama, yo aun en mi pijama de short y camiseta, y corríamos juntos a la cocina

Mayor no pudo ser mi sorpresa cuando vi a cierto rubio hablando con mi hermano en la puerta de mi casa, paré en seco asegurándome de no haber sido vista por ellos y me oculté tras la pared, hice que gatomon me siguiera ¿pero qué estaba haciendo ese par allí? No sé porque vinieron muchas imágenes a mi mente que preferí evitar, luego, como buena chica que soy, empecé mi labor de espionaje, me ganó la curiosidad de saber de que estaban hablando

- Kari no se ha levantado aun, anoche se acostó tardísimo escuchando música ¿la necesitas? Puedo ir a despertarla –mi hermano era un torpe, seguramente lo hubiese pateado si me despertará… aunque si era por T.k probablemente no

- ¡Si está dormida no la levantes! No es necesario –aww, él siempre tan caballeroso, yo sabía que nunca sería capaz de interrumpir mi sueño –pero… ¿Tai le dirías algo por mi?

- Claro ¿Qué es?

- Dile que necesito hablar con ella, que la espero en el parque hoy a las 5… es urgente

- ¡Déjamelo a mí! Yo le digo ¿por qué? ¿paso algo malo? –como siempre la curiosidad de Tai llegaba a límites insospechados, y yo estoy más que segura de que hay cosas que él no debería saber, esta, por ejemplo, era una de ellas

- No es nada malo, eso solo… un asunto que dejamos pendiente y ya –dijo suavemente, yo estaba tras la pared y aun asi podía sentir que estaba sonriendo, si señores, asi de bien le conocía ¡es un tonto rubio fácil de leer! Al menos, yo me jactaba de aquello

- A bueno, me estabas preocupando, je je

- Entonces nos vemos… tengo que ir a ayudar a mi hermano contra su voluntad a arreglar el desastre al que él llama habitación ¡nos vemos Tai! –escuché como mi hermano se despidió y cerró la puerta, espere unos cinco segundos y allí si hice acto de aparición… además me moría de hambre

- ¡Buenos días! –salí de lo más normal con gatomon tras de mí, haciendo ademan de bostezar nada más para disimular la parte

- Hubieses bajado diez segundos antes y habrías hablado con T.k, te estaba buscando

- ¡Ah! ¿en serio? –dije tranquilamente, pero que gran actriz soy -¿y no te dijo nada?

- Que te esperaba hoy en el parque a las 5, que quiere hablar contigo… no me dijo sobre que –Tai se rasco la cabeza y yo asentí, tenía ganas de reír pero tuve que reprimirme -¿quieres huevos revueltos?

- ¡Si los hiciste tu claro que sí! –dije saltándole encima, mi hermano cocina unos huevos revueltos deliciosos, el solo rio, me dio una vuelta y me llevo a la cocina a caballito. Yo adoraba a ese tonto con todo mi corazón

X

Pase por aquella deprimente etapa en la que las chicas salimos con la horrenda y muy cierta frase "¡No tengo nada que ponerme!"

Creo que saqué todo lo que encontré en mi armario, shorts, franelas, shorts y franelas y uno que otro vestido era lo único que salía de allí… bueno, asi me vestía yo, aunque en invierno me ponía jeans pero… ¡nada me gustaba! Me di una cachetada mental, yo nunca había sido exigente conmigo mismo, era tonto que empezara ahora, digo, asi como soy le gusto a él ¿no? Sería tonto que cambiara ahora.

Fue allí cuando terminé de comprobar que el amor es un sentimiento extraño.

Asi que al final, opté por una falda-short que nunca me había puesto, porque nunca se había dado la oportunidad a decir verdad, era negra, y una camiseta rosa con franjas blancas que llegaba hasta los hombros, y mis botas ¿Qué puedo decir en mi defensa? ¡Amo mis botas! Son lindas, deje a gatomon jugando con agumon en la sala y me fui de mi casa a las 4:30, no avisé a qué hora llegaría porque… bueno, ni yo misma lo sabía, asi que para que iba a andar mintiéndoles sobre esas cosas.

El camino se me hizo largo, lo cual era extraño porque casi diario iba a aquél lugar y siempre me parecía de lo más cerca que existe, debe ser la ansiedad, me carcomía por dentro como si fuese alguna especie de enfermedad, era tanta y tan angustiante que casi me caigo al salir del vagón… menuda tonta, me cubrí la cara con mi cabello y salí rápido de aquel lugar, deseando que no hubiese nadie que me conociera por los alrededores, me sentía bastante torpe el día de hoy.

Corrí rápido, el parque estaba a algunas vueltas de distancia, cuando entré lo vi allí, con su cara aniñada viendo las nubes pasar sentado en el suelo, yo sonreí ante la imagen y luego le cubrí los ojos con mis manos

- Adivina quién soy~ -susurré mientras esperaba su respuesta

- Mmm, ni idea, pero tienes una voz muy bonita –no pude evitar sonreír ante las tonterías con las que salía

- Si no adivinas, no te dejare ver nada

- Por mi mejor, asi tengo una linda chica guiándome a donde quiera que voy, no suena tan mal ¿sabes?

- Tonto –le descubrí los ojos y me senté a su lado, le saqué la lengua, porque era un tonto en potencia

- ¡Puedo ver!-hizo un ademan tan estúpido que no pude evitar reír, a veces era bien infantil al actuar

- ¡Me alegra! Me preocupaba haberte dejado ciego, porque como lo tonto no se quita, ya serias un doble discapacitado

- Que cruel eres –me abrazo por el hombro y yo no pude hacer más que caer en su pecho

- Sí, soy mala, no puedo creer que hasta hoy te hallas dado cuenta

- Ya me había dado cuenta, solo que no quería creerlo, tienes una cara muy linda para la crueldad que llevas contigo

- Gracias, pero que halagador eres jovencito, me siento conmovida desde lo más profundo de mi corazón –nos reímos por un buen rato, vale, puede que yo fuera igual de tonta que él en algunas ocasiones, esta, por ejemplo, era una de ellas

Perdí el paso del tiempo cuando empezamos con el asunto de ver al cielo y darle forma a las nubes… ¿Qué porque sacamos el tema? Pues no lo sé, resulta que somos fáciles de distraer, y como no teníamos nada mejor que hacer fue lo único que se nos ocurrió ¿curioso verdad? Pero era cierto, yo ahora estaba recostada sobre sus piernas en la grama del parque, solo podía ver su rostro junto con el gorrito blanco que cubría su cabello, fue tanto mi aburrimiento que se lo quité y me lo puse yo, y él ni siquiera lo noto… y si lo hizo, igualmente no dijo nada.

Luego recordé el motivo principal por el que había venido en primer lugar

- Oye… ¿no creo que me hallas hecho venir hasta aquí solo para ver las nubes o sí? –dije ladeando la cabeza aun en sus piernas, él simplemente río

- No, la verdad no, es que anoche estuve pensando sobre algo importante que no me dejo dormir bien, asi que tenía que decírtelo lo más rápido posible –me levanto de sus piernas y me miro a la cara, aun no me quitaba el gorro

- ¿Qué es?

- Bueno… es que ayer dijimos e hicimos cosas… y pues. Creo que hizo falta una parte importante…. Aunque debo admitir que todo es culpa mía –se levanto del suelo y yo me pare frente a él, su semblante era bastante decidido

- Ok… pero termina de decirlo que me estas preocupando –estoy segura de que no pude evitar de demostrar preocupación, bueno, que puedo decir, asi soy yo, y no me gustaba ver en su cara aquella incertidumbre… me da un poco de miedo

El cambio rápidamente su expresión, tomo una flor del suelo y la coloco en su gorrito que ahora cubría mi cabello, bueno, eso era señal de que lo que sea que fuese a decirme no era nada malo, yo le sonreí y luego me fijé en sus ojos, lo que sea que necesitara decirme era bastante urgente, porque tenían un brillo especial que no podía identificar, me sonrió con dulzura, y luego dijo la pregunta… aquella pregunta que yo sabía que hacía falta, y por la cual anoche tuve que escuchar música hasta la madrugada, porque no me dejaba dormir

- Hikari Yagami ¿podrías darme el honor de ser tu novio?

Y justo allí, supe que ya mi corazón no me dejaría respirar.