Hi chicos! Lamento el retraso TwT es que lo que paso fue que el sábado no estaba listo, porque tuve que terminar mi caso clínico y eso se llevo todo mi tiempo, asi que ayer lo terminé pero ¿Qué creen? ¡No tengo internet! ¬¬ asi que vine hoy a un cyber solo para subir esto, al menos tengo vacaciones de un mes, wiii soy feliz :3 y espero que les guste, no sé pero eso me pareció muy divertido n'stuff XD mi cerebro es loco, tiene ideas románticas/raras al mismo tiempo e.e mente gay
A, y este capítulo es narrado por T.k n.n
Capítulo 6: Podemos decir que es una cita
Odaiba, 03 de agosto de 2006
Su cara era un poema, literalmente, veía su rostro y eran tantas las emociones que podía conseguir en el que en serio me pregunté si era por lo que le había dicho o por alguna otra razón ajena a mi conocimiento, la vi cambiar del azul al morado al rojo en fracción de segundos, entre en pánico ¿esa era acaso una buena reacción de una chica a una proposición de noviazgo? Yo como no sé mucho del tema pues no podría decir a ciencia cierta si lo era o no, pero la verdad tantos cambios de color me estaban asustando.
Pero aun asi, debo admitir que Hikari se veía muy linda asi, toda intimidada por una simple pregunta hecha por alguien que prácticamente conoce de toda la vida, alguien con quien ha luchado contra cosas horribles y se ha salvado, alguien con quien siempre ha contado sin importar qué, que ha sido su amigo y que ahora le dice que la ama como a nadie en el mundo, como si eso fuera anormal o algo por el estilo, digo, debió haberlo visto venir ¿no? Mínimo eso, bueno, yo no soy quién para decir ese tipo de cosas, porque era yo en primer lugar quien temía ser no correspondido.
Y bueno… en ese estado de que ella no me respondía, aun existía ese temor en mi cabeza, por más absurdo que fuese.
Luego, paso algo que no podré superar en mi vida, Kari se desmayo.
¡Joder! Se puso azul ¡azul! Yo solo vi cuando caía y la sostuve por pura inercia, ok, aquello me termino de asustar, le quite el sombrero y empecé a echarle aire mientras lo abanicaba, aquello era el colmo de los colmos, ella nada más se desmayaba cuando se enfermaba ¿y si se sentía mal? No, eso era imposible porque habíamos estado hablando tranquilamente, y cuando ella está mal empieza a hablar más suave mientras su rostro enrojecía… si, hasta en eso la conocía, suena bastante aterrador dicho de esa forma, pero es la realidad.
Después de mil intentos por hacerla volver a la vida, ya iba a probar el beso de la resucitación y toda la cosa cuando vi que por fin despertó, sus orbes color chocolate por fin vieron la luz mientras ella respiraba mejor que antes, casi sentí que mi alma volvió al cuerpo, juró que si le pasaba algo yo me muero allí mismo con ella, aunque fuera por algo tan tonto como eso
- Yo… ¿Qué me paso? –preguntó mientras se rascaba los ojos, yo suspiré
- Te hice cierta pregunta y te desmayaste cruelmente frente a mi –ella ladeo la cabeza… y luego se echo a reír
- ¿Eso hice? Que tonta soy –paso la mano por detrás de su cabeza y yo nos sabía si llorar o reírme en ese momento –vale lo siento, eso no estuvo bien
- No, para nada
- Pero ahora si te puedo responder –me abrazo tan efusivamente que casi no me daba tiempo de corresponderle, esta niña hacia que me salieran canas verdes –si quiero, quiero ser tu novia Takeru
- ¿En serio?
- ¡Claro que sí!
- ¡Ya era hora que contestaras! Me hiciste pasar la media hora más incomoda de mi vida ¡me debes una! –la tome por la cintura y le di vueltas, ella empezó a reír por lo que yo hice lo mismo
- ¡Serás idiota! ¡agradece que te dije que sí! Pudo ser peor ¿sabes?
- Vale, tienes razón –la baje y ambos nos miramos al rostro un rato, creo que no necesitábamos hacer mas nada, realmente éramos felices asi
- Siempre tengo razón, asi de genial soy –dijo al fin, yo rodé los ojos, ella no cambia… bueno por mi mejor, asi es como la quiero, la tomé de la mano y ella me sonrió -¿tienes planes o algo por el estilo?
- Asi es mi linda novia –casi me patea cuando me referí a ella con aquél adjetivo, pero más le valía acostumbrarse, porque eso es, es mi novia, mi hermosa, querida y algo tonta novia -¿quieres ir conmigo a comer algo?
- ¡Claro! Pero no tengo dinero… -con la mano que tenia libre me di un golpe en la frente, ella dio un saltito hacia atrás, luego la volteé a mirar, con lo obvio que resultaba el tema
- Hikari, no es la primera vez que pasa esto asi que en serio me extraña que aun sigas con ese cuento –ella ladeo la cabeza en señal de no saber de qué rayos le estoy hablando, yo tome aire, Dios, ayúdame en esta –mira, cuando yo diga algo con "¿quieres…?" eso implica que el que va a pagar soy YO, no TU ¿me explico?
- Pero es que me da pena, casi siempre pagas tu y… -la callé, simplemente le sonreí para que entendiera lo que le quería decir
- No me importa la verdad, además, es hoy para celebrar que tu dijiste que si y toda la cosa, asi que no veo nada de malo en invitarte a comer
- Vale, tienes razón –ella rio y apretó mas fuerte mi mano -¿puedo escoger yo?
- Claro, tú elige ¿Qué quieres comer? –ella hizo un ademán con los labios, como si le costara mucho decidirse por algo, al final puso una mirada muy extraña… pero linda, no conocía esa mirada, la grabé directamente en mi sub-consciente, esa es la mirada de Kari cuando luchaba en su interior por escoger sobre algo
- Quiero… ¡quiero comer pasta! –puso una cara muy divertida que me hizo reír un poco
- Vale, pues pasta será, ¿algún lugar en especial?
- No, sorpréndeme –lo decía en serio, lo podía saber por el tono de su voz
Asi que caminamos juntos de la manos, saliendo del pequeño parque mientras yo trataba de recordar algún lugar donde la pasta fuese decente, aun no me venía la mente ningún lugar cuando recordé el pequeño restaurante cerca de la casa de Ken… allí hacían comida deliciosa, si, definitivamente tendría que dar vuelta por aquél lugar, al menos no estaba tan lejos de la casa de Kari, tampoco la iba a regresar a las 10 de la noche a su casa.
No quiero que Tai me mate.
X
Caminar por la tarde es divertido, mas si vas riendo mientras caminas de la mano de la persona que mas quieres en el mundo, no sé si eran efectos secundarios del desmayo pero Kari decía un montón de incoherencias que más que nada me causaban mucha gracia, es que hasta su sonrisa iluminaba la cuadra entera, yo simplemente le seguía la corriente con las cosas que decía, creo que hasta llegamos a hablar sobre la inmortalidad del cangrejo y las razones por las cuales no deberían existir las películas en 3D, si, asi de profundas eran nuestras conversaciones.
Pero si recapitulo todo el asunto prefiero que todo sea así, quiero decir, sería triste que nuestra forma de ser cambiara sólo por el hecho de que ahora somos novios ¿no es así? Eso sería estúpido, y muy fuera de lugar si me lo preguntan, al fin y al cabo ella es mi mejor amiga, y justamente esa es la razón por la cual me enamoré… pero luego salió un tema que yo estaba tratando de evitar, aunque de todas formas sabía que en algún momento tendría que salir a colación… rayos
- ¿Se los dices tú o se los digo yo? –preguntó mientras entrabamos al restaurante que yo había pensado, estaba tal cual recordaba, nos indicaron una mesa para dos cerca de una fuente, tenia vista al atardecer, estaba romántico y toda la cosa
- ¿El qué? –es obvio que yo sé a qué se refiere, pero tal vez, si evado el tema, ella lo haga también
- Tu sabes muy bien el qué –touché, claro que me conoce –ya sabes, decirle a mi madre, a mi padre y… -se mordió el labio mientras me miraba
- Y a Tai, si lo sé –tomé la carta del restaurant y me cubrí la cara con ella mientras hacía ademán de escoger que comer, pero más que nada era para ocultar mi rostro, que de un momento a otro lo sentí frio –pues… lo correcto es que se los diga yo… estando juntos y asi
- Cierto –ella también puso el menú como yo, supongo que nos sentíamos igual de incómodos con el tema –aunque dudo que digan algo al respecto digo… te conocen, y te adoran por si no lo sabías
- No lo sabía –de repente el frío se largo y fue reemplazado por una oleada de calor, que rayos con mis sentimientos extraños, a veces me asustan –creo que exageras
- No exagero, te adoran en serio, eres como el chico perfecto, su hijito adoptivo de alguna forma –ella rio levemente mientras yo tenía ganas de clavarme el cuchillo de mantequilla directo en el estomago, no sé cómo podía decir esas cosas asi sin mas
- Bueno, supongo que eso es bueno ¿no? –ella sonrió
- Claro que es bueno, deberías saberlo ya a estas alturas de la vida
- Supongo que tienes razón
Ambos reímos mientras bajamos la carta… y pedimos exactamente la misma pasta al mismo tiempo, al principio dio miedo, pero luego no importo, ya se podría decir que eso era normal entre nosotros no era la primera vez ni seria la ultima que nos pasara. Mientras esperamos me le quedé viendo como idiota, yo mismo puedo decirlo, la veía como un completo subnormal, es que aun no podía creer que ella haya dicho que si, ella con su linda y tierna sonrisa, con sus ojos del color de mi dulce favorito, con su incesante forma de ser que variaba entre ser madura y complicarme la existencia… si, con todo eso yo la adoro, no existe o existirá en el mundo mejor chica para mí que ella
- ¿Pasa algo? –supongo que se asusto con la miradera que le había plantado encima, vale eso no estaba bien
- No… no es nada, es solo que te ves muy linda hoy –ella se sonrojo ¡se veía tan linda cuando eso pasaba! Claro, yo no iba a decirle eso
- P-Pues… me veo como siempre, pero g-gracias –hizo ademán de acomodarse el cabello y yo me reí, ella no sabe el significado de la palabra disimular
- Ok, supongo que tienes razón
- Oye…
- ¿Sí?
- ¿Qué tal se porto Matt hoy? –yo la miré sorprendido, casi e olvidé de la escena que había montado ayer, que vergüenza
- Ah… pues hoy recobro el raciocinio consciente y se dejó de estupideces, de hecho, me dio un soberano golpe en la cabeza cuando le dije que no te había pedido ser mi novia –recordé que esta mañana me empezó a decir lo poco hombre que era y que como rayos me atreví a besar a la dulce e inocente Hikari sin pedirle primero aquello, bueno, si tenía razón en parte, fue idiota de mí no hacerlo
- Supongo que es su forma natural de ver las cosas, aunque creo que pudo haberlo tomado peor, si tomamos en cuenta que nos vio en su cuarto casi besándonos… si pudo ser peor –ella me dio la razón mientras la camarera llegaba con la comida, y yo no pude evitar reír porque Kari empezó a asentir a aquello de las reglas de los hermanos mayores y además, le echo como quinientos aderezos a su pasta -¡no te burles de mí! No sé que decidir… todos se ven deliciosos
- Ok, te doy la razón en eso –hice que me sirvieran también de todas las salsas para que viera que estaba de su lado, ella rio quedamente mientras empezaba a comer
¡Estaba delicioso por todos los cielos! Que sabroso, no me acordaba de que esa cosa supiera tan bien… aunque luego acabé tan lleno que mi estomago empezó a doler, creo que el de Kari también porque su cara no lucía nada bien
- T.k… siento que explotaré –dijo cuando íbamos saliendo del restaurante, vaya, yo no estaba mejor que ella
- Yo también… ¿y su vamos primero a casa de mi papá? Está más cerca…
- Si vamos, por Dios luego llamó a mi mamá para que me busque, pero vámonos
- Vale –pare el primer taxi que vi por la calle y le indiqué la dirección
Y ojalá que Matt no estuviese por esos lados, porque luego quien lo aguantaba quejándose sobre los lugares a los que llevaba a mi novia, eso ya sería el colmo, aunque si lo veía por otro lado, sería divertido tener a Kari en casa por un par de horas más después de todo.
