Y otra vez la misma cosa -.- el capitulo estaba listo, pero no había internet, cada día odio mas mi estúpido modem, es tan bastardo T.T bueno en fin, aquí otro capítulo más :D Jajaja como me divertí dándole vueltas al asunto, soy mala muuuuy mala XD solo espero que les guste y comenten, y me alegra que les guste el modo en que los trato, es que odio cuando la cosa se pone muy cursi n'stuff :C


Capítulo 7: Tenemos que hablar

Llegamos a mi casa, pero súbitamente a Kari se le paso el dolor de estomago, tal vez era simplemente la llenura, digo yo también me sentía asi, creo que exageramos, Matt aun no había llegado asi que robe una de las películas de terror que estaban en su estante y le ofrecí a Kari que la viéramos juntos, ella, que no se deja consentir, porque eso pareciera algún crimen a la humanidad, fue a hacer las palomitas mientras yo acomodaba el dvd, cuando acabo ambos nos sentamos en el sillón y pusimos los pies en la mesita mientras vimos la película.

Era mortalmente aburrida ¿o quizá era puesto que siempre me han parecido irreales? ¿Saben que da miedo? Que maten a tu compañero en frente de tus ojos cuando tienes sólo 8 años, eso damas y caballeros, eso SI da miedo, y hablando del rey de Roma…

- ¡Kari, Tk! Bienvenidos –patamon se poso en mi cabeza y yo le di de mis palomitas, Kari le sonrió como siempre

- ¿Te quedaste aquí solito?

- No, estaba jugando con gabumon, pero se fue con Matt hace como una hora asi que me quede dormido –Kari rio y le extendió los brazos a patamon, el capto el mensaje y se fue con ella, y sentí envidia… pero no dije nada

- T.k ¿no podemos ver otra cosa? –pregunto ella mientras acariciaba las orejas de patamon, yo asentí, era un asco de película

- Pensé que te estaba gustando, por eso no dije nada –fui y quité el disco… y puse un canal de música -¿y si vemos videos un rato?

- Yo estoy completamente de acuerdo –se levantó y puso a patamon en su cabeza -¿quieren bailar chicos?

- Por supuesto –la tomé de la cintura y empezamos a bailar la música aleatoria que ponían, ya eso se había vuelto costumbre cuando iba a su casa, era divertido no lo puedo negar, luego la vi sonrojarse… y me causo curiosidad -¿pasa algo?

- Es que… siento como si fuésemos una familia o algo asi –pude sentir que el calor invadía mi cara también, aquella era una linda forma de pensar si lo ponían de esa forma

- Yo… eh…

- ¡Kari es tan tierna! –patamon se bajo y empezó a volar a su alrededor -¿T.k por fin te lo pregunto o no?

- ¡PATAMON! –jo, ahora si debía parecer un completo tomate

- Sí, me lo preguntó –ella se rio como la malvada que es al ver mi reacción –y yo le dije que si

- ¡Lo sabía! Lo supe desde siempre –se puso a volar más rápido mientras yo casi me quedaba sin oxigeno ¿Cómo podía decirlo asi de fácil? Y estaba a punto de una taquicardia… genial

- Me alegra… a pesar de ser tan obvia me alegra –ella le sonrió, vamos, era una chica dulce en el fondo, muy en el fondo, eso hizo que me calmara –gracias

- Iré al cuarto a dormir otro rato, bailar me da sueño –se fue flotando y entro en la habitación de mi hermano –si llega gabumon, díganle que deje caer el joystick de él, que me perdone por favor –luego cerró la puerta y nos echamos a reír

- Creo que van a haber problemas por aquí –ella rio mientras me abrazaba, yo hice lo mismo

- Lo sé, pero no crea que le diga nada, tal vez una pequeña patada y esas cosas, pero nada fuera de los estándares normales de hermandad –me miro con unos ojos entre reproche y diversión, y yo le robe un beso ¿Por qué? porque ella no tenía ni idea de lo adorable que se veía asi

- Oye, el que seas mi novio no quiere decir que me puedes robar besos tu gran idiota –me empezó a hacer cosquillas, aun no entiendo como yo con mis 14 años aun tengo la capacidad de sentir cosquillas, tal vez solo era una mala jugada del destino, luego fue mi venganza… y al final no supe cual de los dos le dolió mas el estomago… siempre nuestras ideas no terminaban siendo tan buenas después de todo –suéltame… auch

- Tú empezaste –me senté en el suelo secándome los ojos y luego ella se sentó frente a mi haciendo lo mismo

- Claro que no, tu siempre empiezas –se recostó sobre mí, no le respondí, la dejaré ganar esta vez solo porque quería acariciar su cabello… era suave y lindo, se parecía a ella, aunque ahora lo lleva largo hasta el hombro, me gusta, de todos las formas que lo lleve se ve hermosa –hoy has cedido mucho, me sorprendes

- Tú tienes toda la culpa, asi que sé feliz malvada chica roba corazones –ella se levantó de mi pecho solo para mirar mis ojos y arrugar la cara de forma divertida, luego, cuando la vi acercarse a mi rostro… su estúpido teléfono rosa sonó

No tengo nada contra el rosa, es simplemente que odio su teléfono por sonar en un momento asi, rayos.

- Diga –se alejo un poco de mi y vi como se puso pálida –ah sí… estoy en casa de Matt, con T.k –pude imaginarme quien era con la expresión de su rostro –no, es que me sentí mal y vine aquí… si estoy bien, no te preocupes, puedo tomar un taxi… te digo que estoy bien Tai –si, no me equivocaba –como quieras, entonces te espero aquí –cerro su teléfono y escondió su cabeza en mi pecho, vale, eso pintaba mal –Tai viene para acá… creo que deberías hablar con él

- ¿Ya? –me tomo por sorpresa, una no grata sorpresa

- Claro que ya ¿si no cuando? ¿en un par de años?

- Esa no suena como una mala idea –se levantó y me miro feo, hasta asi se veía adorable –vale pues, le diré ahora

- Mas te vale –me golpeo en el hombro y yo no pude evitar reírme –además ¿Qué es lo peor que podría pasar?

- Se me ocurren varias ideas, ahora que lo mencionas ¿sabes?

- Cobarde

X

Kari me dijo que mi andar parecía el de aquellos padres que aguardan en la sala de espera impacientes por saber si su primogénito había nacido o no, yo sólo le dediqué una mirada suplicante, es que por mi cabeza no pasaba ni una idea, ni una manera posible y fragante de que yo se lo dijera, no se me ocurría nada, NADA, ni una palabra, seña, sonido… tal vez si se lo dijera en una carta, no, Hikari me asesinaría, ella quiere que se lo diga de frente… ¡pero no sé qué hacer!

- Vamos T.k, no es tan difícil –me dijo mientras se sentaba de lo más tranquila en el sillón

- ¿No lo es? Entonces dime una forma sencillita de decirlo –la miré y ella se puso a pensar un rato

- Mmm podrías decirle "Taichi, tengo algo importante que decirte…" –sentí escalofríos, ella se dio cuenta -¿Qué pasa?

- Eso suena a otra cosa… -tomo uno de los cojines del sillón y me lo tiro en la cara

- ¡TU! ¿Qué O-OTRA COSA? –se sonrojó mucho, yo me solté a reír

- Ya deja asi, pero eso no, no me gusta como sonó

- Bien… y que tal "Taichi ¿Qué opinas sobre tener a alguien nuevo en tu familia?"

- Joder Hikari, eso suena millones de veces peor que lo otro, en serio –ahora si me reí con ganas, ella me acompaño

- Cierto, suena terrible… o que tal esto "Taichi ¿Qué opinas de tenerme como cuñado?"

- ¿No crees que es muy directo? –ella asintió pero luego subió los hombros

- Tú conoces a Tai igual que yo, sabes que lo mejor con él es ser directo, porque si no, no la capta, asi es él –ella me miro fijamente y yo me solté a reír, no podía soportar esa mirada ante semejante afirmación

- Si lo sé… bueno, dejemos que la inspiración me llegue pronto y me dé una idea decente…-muy tarde, el timbre sonó y yo sentí como el corazón dejaba su cómodo lugar en la caja torácica para ahora acomodarse en mis pies… creo que hasta perdí el color en la piel, sentí que las piernas me temblaron… tenía todos los síntomas de una catarsis emocional, pero como estaba de espaldas Kari no lo noto

Y si lo noto no dijo nada

- Yo abriré –se fue de lo más tranquila a abrir la puerta, vi que cierto digimon gatuno le saltó encima diciéndole lo mucho que la había extrañado, y detrás estaba Tai con su usual y despreocupada sonrisa… o diablos

- ¡Hola chicos! ¿Qué tal se portaron? –joder… ¿lo preguntaba en serio?

- Bien, tu sabes que nosotros siempre nos portamos bien hermano –ella sonrió aun tranquila como el agua de una laguna, yo no necesitaba verme en el espejo para saber que estaba pálido como la roca caliza… aun asi, casi mecánicamente saludé a Tai

- Hola T-Taichi… si, tan bien portados como siempre –intenté disimular mi anti natural color de piel con una risa tan mecánica que hasta a mi me asustó

- Ya veo –creo que lo noto, porque alzó una ceja –con permiso –dijo mientras entraba a la sala -¿Qué estaban haciendo?

- Bailábamos –Kari contesto mientras mantenía a gatomon en sus brazos –y por cierto Tai, T.k tiene algo importante que decirte –la mirada de ambos Yagami se centro en mi, y volví a esperar que, no sé, un camión aleatorio me cayera encima o algo por el estilo

- A si… por favor, siéntate Tai –él me miro fijamente, abrió mucho sus ojos ¿se supone que eso debería ser buena señal? –tenemos que hablar

- Vaya… eso suena escalofriante Takaishi –se burlo de mi a pesar de que seguramente yo mostraba la cara más extraña que pueda existir sobre la tierra –te escucho entonces

Kari se sentó a mi lado mientras me observaba con cierto semblante de preocupación, yo respiré profundo al menos tres veces… no podía soportar esta tensión, asi que hice algo improvisado

- Espérenme un momento, necesito ir al baño –me levanté y con una forma de caminar casi robótica entre al baño, no vi la cara de ninguno de los dos hermanos, seguramente tenían un semblante bastante confundido, yo me encerré en el baño

Me vi en el espejo, aquella cosa no podía ser yo, es que ni siquiera se parecía a mí, me lavé la cara unas tres veces y cambié el semblante, debía ser valiente, además esto no era nada malo ¿cierto? Era simplemente que Kari y yo estábamos saliendo, eso no tiene nada de extraño o anormal, además él sabe que yo JÁMAS le haría daño a Hikari asi que… ¿Cuál es el miedo?

Salí con una determinación que a me sorprendió, yo podía, diablos, casi sonaba como esos odiosos libros de auto-ayuda y la cosa, que estupidez, pero bueno… ya que, el punto es que tenía un montón de pensamientos felices que estaban opacando cualquier señal de ver a uno de mis grandes enojado o algo peor… no, claro que no, él no iba a reaccionar asi espero, todo va a salir bien, ahora rápido mejor lo digo antes de que me acobarde de nuevo

- Ahora sí, ya voy a decirlo –me senté frente a él, con Kari aun a mi lado, ella cerró los ojos… con que yo no era el único nervioso, eso me hizo sentir mejor por un lado y peor por el otro

- Suéltalo chico, estas empezando a asustarme ¿es que acaso has cometido asesinato o alguna cosa asi? Yo no soy Dios para juzgarte –empezó a reír… creo que eso me dio un poco de valor, volví a respirar, esta vez sentí las uñas de mi novia apretándome la rodilla, y dolía, pero decidí omitir esa parte

- Bien, la cosa es que… no sé si lo sabes, pero estoy enamorado de tu hermana desde hace tiempo –se borro la sonrisa en su cara… oh Dios –y hoy le pedí que fuera mi novia, y ella acepto

Listo, lo dije… ahora solo era cuestión de esperar que el color volviera a su rostro para saber cuál sería su reacción.