Subo de una vez el capi 4, para compensar mi tardía con el capi 3. ¡Entra en escena Sasuke chicas! Espero, como siempre, que el capi sea de vuestro agrado ^^
Dos años habían pasado ya desde que había visto por última vez aquel lugar que usualmente llamaba hogar. El lugar donde había crecido, había idealizado, odiado y a la vez amado hasta que tuvo que partir a una misión importante encomendada por la Godaime. Enfrente de él estaban las enormes puertas de madera de su aldea, Konoha. Tenía que admitirlo, había echado de menos ese lugar y todo lo que había dejado ahí más de lo que se atrevería jamás a admitir. Principalmente a su equipo siete, formado años atrás durante las pruebas para chunnin. Por mucho que odiase evocar el recuerdo, la imagen de los amigos que había formado durante ese tiempo aplacaba el dolor de haberse equivocado y sobre todo herido a aquellas dos personas, sobre todo a ella. Sakura. Resultaba irónico como después de tanto tiempo se diera cuenta de lo sumamente imprescindible que era la presencia de la chica en su vida. Cuando ya había dado por hecho el sentimiento que había querido esconder por años, le habían encomendado esa misión que lo mantuvo fuera por un largo periodo. Dado el rango de peligro de la misión, decidió callar; n0 quería dejar detrás de sí un corazón herido, menos si por algún motivo no volvía jamás. El daño infringido al corazón de la pelirrosa ya había sido dañado lo suficiente, más aún por las últimas palabras ''emotivas'' que le había dedicado. Premio a los Uchiha por la falta de tacto y consideración.
Apenas hubo cruzado la entrada, sus ojos divisaron la silueta de un rubio, haciendo aspavientos y gritando. Naruto. - ¿Naruto? El chico dio un respingo, girando lentamente hacia la voz. A su lado, Hinata se ruboriza levemente ante la mirada fija de Sasuke en su mano entrelazada a la de Naruto. Abre la boca para saludar, pero Naruto actúa primero: corre y se guinda del cuello de Sasuke, gritando de alegría.
- ¡Teme! ¡Al fin regresaste!
- Naruto…
- ¡Ya ha pasado mucho tiempo!
-¿Hace cuánto te fuiste?
- Naruto…
- ¿Uno o dos años?
- ¡Quítate de encima dobe!- Naruto lo soltó asustado, rascándose la nuca apenado. El teme había cambiado un poco, su cabello había crecido y su estatura sobrepasaba unos cuantos centímetros la suya.
Y lo estaba mirando fijamente. En sus ojos podía leer cierta confusión. Siempre había sido malo para conocer las reacciones de los demás o lo que tratasen de esconder tras su fachada, pero tanto tiempo con Sasuke y Sakura le había ayudado a aprender a leerlos. Un momento, ¿era él el que estaba leyendo a Sasuke o Sasuke le estaba leyendo a él? Porque el ceño fruncido durante el estudio de su rostro revelaba lo contrario.
Tragó grueso cuando los orbes oscuros del chico se clavaron en el pañuelo negro que llevaba atado en el brazo izquierdo.
- Estamos felices de que vuelvas, ¿verdad Hinata?
- ¡Hai!- susurra la chica- Bienvenido Sasuke.
Buen intento Naruto. Sabía que el chico trataba de desviar su atención, sin embargo, con Sasuke, no lo iba a lograr tan fácil. Si, estaba feliz de verlo, pero esa alegría no llegaba a sus ojos. Su semblante, siempre radiante, irradiaba un no se qué de pena y tristeza que le habría sido absurdo no notarlo. ¿Qué habría pasado durante su ausencia? A sus oídos había llegado la noticia del ataque a la aldea, junto con la orden de Tsunade de que no se moviera de donde estaba. Una orden que debía acatar quisiera o no.
- Parece que los daños a la aldea ya fueron reparados- comentó mientras emprendía nuevamente el paso, y saludando con un leve movimiento de la cabeza a los guardas de la entrada- ¿Hubo alguna pérdida?
Bingo. Tanto Naruto como Hinata se tensaron inmediatamente. El chico bajó la mirada, incapaz de sostener el escrutinio de los ojos azabaches. Pudo oír como inhalaba disimuladamente antes de volver a levantar el rostro y recuperar la falsa sonrisa. Esa estúpida sonrisa que le recordaba tanto a Sai.
- Creo que debemos irnos teme- tomó la mano de Hinata entre la suya- Debo llevar a Hinata a su casa.
- Detente.
- ¿Eh?- no había dado un paso, cuando ya tenía a Sasuke en frente.
- Naruto, te equivocas si crees que te vas a ir así como así- se acercó lentamente al chico- Ahora mismo me vas a decir que pasó, porque no creo que tú y Hinata lleven ese pañuelo negro como adorno.
Maldita percepción del Uchiha. Por supuesto, como buen ninja de Konoha, no se le había escapado ningún detalle. - Luego hablamos Sasuke- el aludido se sorprendió ante la repentina seriedad de Naruto
- Debo acompañar a Hinata- y sin más, dio media vuelta y se fue. Sasuke se quedó petrificado donde estaba, con un escalofrío recorriendo su espina dorsal. ¿Qué significaba eso que había visto en los ojos de Naruto? Recuperando la compostura, corrió a la torre hokage para entregar el informe a Tsunade. No duró ni cinco minutos; atravesó la puerta y saludó de antemano a la godaime, sin embargo la que le devolvió el saludo fue su compañera, Shizune.
- ¡Sasuke-san!- sonríe mientras acomoda toda una pila de papeles- Te estábamos esperando. Tsunade-sama acaba de salir.
- Sólo vengo a dejarle el informe de la misión. ¿Crees que…?
- ¡Por supuesto! Puedes dejarlo conmigo, yo le haré saber que estuviste aquí. Sasuke asintió satisfecho. Sin embargo, al darse la vuelta para salir, no pudo evitar notar algo alrededor del brazo de Shizune. Un pañuelo negro.
- Disculpe Shizune-san, ¿dónde puedo encontrar a Tsunade-sama?
- Esto… - Shizune maldijo por lo bajo. Tsunade había dado la orden de no decirle a nadie de su paradero, pero no contemplaba que el chico Uchiha llegase ese día. Justo ese día.- Bien, ni modo. Ella está en el cementerio visitando a alguien especial.
Sasuke asintió, saliendo de nuevo. Ya había dado unos cuantos pasos cuando escuchó el grito de Shizune:
- ¡Pero no le digas que fui yo la que te lo dijo por favor!
En el cementerio. A su mente llegaron las imágenes de los rostros de sus padres, por lo que contra todo lo que tenía planeado, se desvió con dirección al lugar, no sin antes pasar por unas flores para ellos. Una sensación abrumante se apoderó de su ser cuando entró finalmente al cementerio. No iba con frecuencia, de hecho esa era como la tercera vez que iba. Ignoraba que, dentro de poco, visitaría todos los días el lugar.
Tsunade, sentada bajo la sombra del árbol de cerezo, contemplaba abstraída la tumba frente a ella. Ya no derramaba más lágrimas. La resignación que había ganado con el tiempo se había encargado de lavar las heridas. Ahora estar frente a ella le producía cierto dolor en el pecho, pero rápidamente era sustituido por la esperanza de que, algún día y en algún lugar, se encontraría con ella; y con sus queridos Dan y Nawaki. Dedicó una última sonrisa antes de marcharse, pero sus sentidos le alertaron de una presencia. Se tranquilizó al reconocer el chakra, pero se volvió a tensar al ver al dueño. No lo esperaba tan pronto.
- Sasuke Uchiha. Has vuelto.
- Tsunade-sama- inclinó un poco la cabeza en señal de respeto- No esperaba encontrarle aquí.
- Sólo vine a dar una vuelta- estás frita Shizune.- ¿Has venido a visitar a tus padres?
- Hai. He entregado el informe a Shizune-san puesto que usted no se encontraba. Ella me dijo que se lo entregaría apenas usted llegase.
- Hai, arigato Sasuke. Bien, creo que debo volver.
No pudo evitar el siguiente movimiento. Como en cámara lenta, su brazo fue sostenido por Sasuke y sus dedos se clavaron en la bandana que le rodeaba a éste. Miró al chico, cuyos ojos demandaban una explicación. Instantáneamente, cuatro Anbus se materializaron a su alrededor, con sus katanas a centímetros de la espalda del chico.
- Suéltala Uchiha.
- Deténganse- ordenó Tsunade.
- Demo, Tsunade-sama….
- Déjenme a solas con el chico- los ninjas dudaron- ¡Es una orden!
Con un leve puff, desaparecieron, dejándolos solos a ella y a Sasuke, que le había soltado la mano. Éste miraba el suelo, y no levantó la vista para hablar.
- Esa bandana, ¿es la de Sakura cierto?
Justo lo que temía. ¿Cómo se le había olvidado? Que el chico reconociera la bandana de la que fue su amiga por tantos años resultaba obvio. Sin embargo, la respuesta que buscaba el chico no la podía contestar ella.
- Debí saber que la reconocerías Sasuke- el muchacho la miró con una mezcla de confusión y pena- Es de ella, si. Sé que buscas una respuesta, pero creo que no soy yo la persona adeacuada para darte la explicación que te mereces. Ve con Naruto, el podrá explicártelo.
- ¿Naruto?
Pero Tsunade no le contestó. Pasó a su lado y se detuvo un momento a su lado; luego continuó, con los anbu custodiando su espalda.
- Lo sentimos Naruto-kun- Ayame se disculpaba por décima vez con el chico.- Pero ha sido una orden y debemos acatarla.
- ¡¿Nani? ¿Cómo que no puedes venderme ramen?
- La hokage ha dado la orden de que no te vendamos más ramen- el viejo de Ichiraku's ramen hacía acto de presencia, con el enfado dibujado en sus facciones- No hagas más escándalo.
- ¡No! ¡No puede ser! ¡La vieja no me puede hacer eso! Llorando como un niño, Naruto corría de lado a lado por el lugar, inundando con sus lágrimas el bar. Poco a poco éstas fueron alcanzando el nivel de su cintura, mientras lanzaba más y más injurias contra la vieja Tsunade. Oyó como alguien lo llamaba a lo lejos, pero le ignoró y siguió llorando con más fuerza. De pronto, con un golpe, lo despertaron de su sueño. Pesadilla, mejor dicho.
Con los pies enrollados en la sábana, tirado en suelo y sobándose la cabeza, abrió los ojos encontrándose con la silueta oscura de Sasuke, que lo miraba con fastidio.
- Kuso… ¡Sasuke teme!- gritó poniéndose en pie.- ¿Qué coño te pasa?
- Tengo una hora de estar llamándote y tú no contestas dobe- se encogió de hombros.- Tengo que hablar contigo.
- ¡Pero si el despertador ni siquiera ha sonado!- bufó el chico.- ¿Se puede saber que hora es?
- Hmp, cómprate otro dobe, son las once y media.
- ¡Con razón! Aaaahhhhh teme, me despertaste antes de las doce…
-¿Y?
- ¡Que mi despertador no suena sino hasta las doce!- un tic nervioso apareció en la ceja de Sasuke.- ¿Por qué me despiertas tan temprano? Déjame dormir un poq…. ¡Vale vale ya salgo!- levanta las manos en señal de rendición.
- Y ponte algo de ropa, dobe. Tu figura es espantosa.
Abrió la boca para gritar algo de vuelta, pero el chico ya se había desaparecido. Sasuke caminaba de un lado a otro con impaciencia, Naruto ya tenía casi media hora de estar cambiándose y no salía. Justo cuando se preparaba para tumbar la puerta del cuarto del chico con una patada, éste salió vestido con la camisa naranja de siempre y una sonrisa en su rostro. Nuevamente la sonrisa estúpida.
- Ahora si, dime Sasuke, ¿de qué querías hablar?
- Ayer fui al cementerio y me encontré con Tsunade-sama.
- ¿Tsunade-baachan?
- Cállate y déjame hablar- el chico hizo un puchero- Ella tenía la bandana de Sakura alrededor de su brazo. Te doy cinco minutos para que me expliques el por qué.
Como si no hubiese sido suficiente con la pesadilla y el golpe, Naruto se vio envuelto en otro dilema. Menuda mañana. Suspirando, caminó hacia la puerta indicándole a Sasuke que lo siguiese.
- Creo que me tomará más de cinco minutos para explicártelo todo. Vamos a otro lado. En silencio, caminaron durante varios minutos hasta llegar a la orilla de un río, donde cada uno se acomodó, frente a frente. El silencio se prolongó durante unos minutos más, hasta que fue roto por Sasuke.
- Te escucho, dobe- y cerró los ojos, recostándose en el tronco del árbol.
- Bien, ¿por donde empiezo?- el chico se rasca la cabeza, incapaz de encontrar las palabras adecuadas para hablar. Sobre todo, porque sabía que, de un modo u otro, no se escaparía de uno buenos golpes por parte del Uchiha.
- Deja de darle vueltas Naruto- Sasuke se estaba fastidiando- Empieza por el principio dobe. Pero hazlo de una buena vez porque se hará de noche y te lo advierto, tú no te mueves de aquí hasta que me hayas contado todo.
''Vaya forma de facilitarme las cosas''. Inhaló profundamente intentando relajarse, y comenzó a hablar:
- El primer año de tu ausencia, todo estuvo normal. Nos preparábamos para los nuevos exámenes chunnin, yo seguía entrenando y Sakura-chan también, ella con Tsunade-sama. Sin embargo, el aviso de que pensaban atacarnos alteró a todos. Empezamos a reunirnos para hacer planes y Tsunade-baachan llamó a todo aquel que estaba fuera cuya misión no fuese de suma importancia, como la tuya- Naruto miró hacia las calmadas aguas del río, mientras bajaba la cabeza.- Pero lo peor… lo peor no empezó hasta un par de días antes del ataque.
Sasuke se estremeció. El tono de voz de Naruto bajó hasta convertirse en sólo un murmullo, haciendo más tenso el ambiente de lo que ya de por sí se encontraba. Antes de que le reclamara por detenerse, Naruto continuó el relato, con la atención de Sasuke puesta sobre él.
Aqui terminamos. La conversación queda para el próximo capítulo, donde saldrán a las luz las verdades y mentiras de nuestros queridos amigas =P Ja ja ja, suena como avance de telenovela.. Diuuuuuuu..!
Chica, si a ti! A Dorothy y a -vaalee95- Son las unicas que me han dejado review, asi que esto va para ustedes..! Arigato..!
Bien, hasta aquí. Mañana tengo examan de estudios sociales y tengo que lavar mi uniforme asi que... ando cortiiiiita de tiempo XD
Sayonara..!
