Hoy quise incluir una pequeña escena de amor fraternal :3 si no les gusta, siéntanse libres de mandarme cartas bomba XD y no lo subí ayer porque no tenía internet :C y baje al cyber y olvidé guardar este documento u.u el resto de fics si los actualice, soy lo peor XD bueno, faltan dos capis señores :3 asi que espero que les guste

Capítulo 8: Por amor fraternal

Tai se quedó allí, pasmado, lo vi pasar por todos los bastardos colores que tiene el arcoíris mientras me observaba fijamente, sus ojos parecían dos afiladas cuchillas que buscaban rasgar lo más profundo de mi ser o algo asi, yo por mi parte tenía una mirada sería, si, por más que estuviese muriéndome de nervios por dentro debía ser fuerte, no podía mostrar debilidad frente a él, eso sería muy mala idea, además las uñas de Kari empezaron a lastimarme la mano… ya no sabía qué hacer, sólo recordaba que debía respirar y parpadear, luego pude ver que estaba listo para hablar, yo me enderece en mi asiento, oh… aquí vamos

- ¿Desde cuándo? –preguntó observándome expresamente a mí, su mirada me estaba matando, to respondí con firmeza en mi voz

- Desde hoy –acepte mirándolo a los ojos

- ¿Quién fue el de la idea?

- Yo

- ¿Desde cuándo te sentías asi con ella? –sí, era un interrogatorio, pero mejor era contestar

- No estoy seguro… bastante tiempo ya, solo que no lo tenía muy claro hasta ahora

- ¿La cuidarás?

- Por siempre, con mi vida si es necesario –Kari relajo su mano, la mire por una fracción de segundo y estaba sonriendo, me alegra haberle causado eso, no era más que la verdad

Luego volví a la cara de Tai, seguía serio y mirándome fijamente… me estaba empezando a perturbar, no sé, no me gustaba que me miraran de esa forma, pero aun asi no mostré preocupación en mi rostro, no señor, yo estaba totalmente normal nada malo podía pasar ¿cierto? Después de unos segundos que se sintieron como horas… empezó a hacer ruidos muy raros, yo ladeé la cabeza, tardé un rato para por fin asimilar las situación… allí estaba Tai, retorciéndose de la risa en el mueble, luego miré a un lado y Kari estaba casi en las mismas condiciones, eso me hacía ver como si me hubiese perdido en alguna parte de la historia… no me gustaba esa sensación

- ¿Podría saber que es tan gracioso? –alcé una ceja, luego Tai paro un poco, aun así tenía sonrisa en sus labios

- ¡Tu cara! Es lo más gracioso que he visto en mi vida, pareces mafioso o una cosa por el estilo –se calmo un poco y luego me volvió a mirar, aunque yo sabía que de cualquier momento yo podría decirle sobre donde nació y como sería su muerte del enojo que, de momento, había empezado a recorrer mi cuerpo –vale lo siento, lo siento Takeru

- Aja… pero aun no entiendo el punto de esto, o del interrogatorio… de hecho, en este momento me encuentro tan confundido como nunca lo había estado en la vida, si te soy honesto –y era verdad, no entendí nada, por un momento me sentí como en uno de esos programas en los que te engañan haciendo te creer una cosa cuando en verdad es otra, y eso es bastante doloroso, por no decir que dejara un profundo trauma en mi ya de por si sensible corazón

- Bueno, la cosa Takaishi, es que yo me veía esto venir desde hace tiempo, aunque honestamente no sabía quién sería el primero, si tu o Motomiya…

- De hecho, Davis lo hizo primero –yo me congelé y volteé mi rostro hacia Hikari que seguía aun a mi lado, eso no lo sabía, ella ni siquiera como amiga me lo había dicho…. Vale, mejor asi, eso hubiese sido muy incomodo ahora que lo pienso –pero yo le dije que no, nunca lo he visto a él como mas que un amigo… si me gustaba molestarle un poco, pero porque era divertido, nada mas –de algún modo eso me hizo sentir como el rey del mundo, que cuentos de barcos que se hunden ni que nada ¡yo soy el rey del mundo, chúpense esa todos!

- Ya veo… bueno, eso también lo supuse, siempre creí que te gustaba T.k hermanita –vi a Hikari enrojecer y hacerle un puño a su hermano, creo que la expresión de mi cara se relajo un poco –además yo también tengo algo que decirte T.k –de pronto volvió la atmosfera seria, pero al menos no era tan tensa como la de hace un rato

- ¿A si? ¿Qué es? –él se levantó y puso una mano en mi hombro, me miro y me sonrió, no sé porque ese gesto me hizo sentir tan feliz por dentro

- Hace tiempo, cuando estábamos en el digimundo, yo pensé que tu serías perfecto para cuidar de Hikari, eras un chico decidido y de buen corazón, y creí que la querías como si fuera parte de tu familia… debo admitir que eso me hizo sentir aliviado y por eso deje que la cuidaras mientras yo no podía –me soltó pero aun sonreía –fui un ciego por no haberme dado cuenta, aun asi creó… yo creo, no, disculpa, yo sé que tu de verdad la quieres, y desde que te conocí yo te he considerado parte de mi familia, no sé porque, solo te quiero mucho… y pues debo admitir que no hay nada que me haga más feliz de que la quieras, yo sé que ella también te quiere, y no veo mejor persona para ella que tu o viceversa, y, aunque sé que no serías capaz de hacerle daño, como hermano mayor que soy de todas formas te daré un aviso: si la llegases a lastimar algún día, puedes darte por muerto –me dio un pequeño golpe en el hombro -¿has entendido?

- Claro como el agua –era la primera vez que dedicaba uno de sus discursos, al menos uno dedicado solamente a mi persona, Kari lo miraba con ternura mientras no decía nada, tal vez simplemente ya todo estaba dicho, al menos yo pensaba eso y no creo equivocarme

- ¡Bien! Muy linda conversación y todo el rollo –Tai tomo a Kari de la mano –pero debemos irnos ya, es muy tarde, aun tenemos padres de los cuales preocuparnos y tu podrás entender a lo que me refiero

- Claro que si… -antes de poder decir algo, gatomon me saltó encima

- ¡Estoy feliz! Le cumpliste el sueño de su vida a Kari, muchas gracias –la aludida se dio un golpe en la cara mientras enrojecía, al menos podía estar feliz de que mi digimon no era el único que hablaba de más

- ¿En serio? Pues no es nada, también era el mío, asi que ganamos los dos –gatomon bajo y asintió

- Entiendo, aun asi estoy feliz de que ahora seas mi protegido también –salto a los brazos de su dueña –supongo que eso está bien ¿cierto Kari?

- Si, está muy bien –Kari adoraba demasiado a gatomon como para reclamarle nada, asi que simplemente le sonrió, ella es la chica más tierna del mundo cuando se lo propone… o mejor dicho, cuando no intenta serlo, le sale natural –nos vemos mañana –se acerco a mí y me dio un beso en la mejilla… no es como si yo esperara mas, no claro que no, con todos los presentes por supuesto que no, más bien me sorprendió su gesto, asi que le sonreí

- Sí, nos vemos mañana –me despedí de ambos mientras los acompañaba a la puerta del edificio, vaya día aquél, al menos todo termino bien, como yo quería que fuera, cerré la puerta y me fui a encerrar en el cuarto de Matt, creo que usaré el ordenador un rato

X

Me hice un chocolate caliente, patamon aun dormía en una cestita que había hecho para él, abrí un documento y me puse a escribir como ya era costumbre, pero ahora lo hacía con más frecuencia que antes, me siento libre al desahogarme con las palabras, aunque la verdad no era un desahogo, estaba demasiado feliz para considerarlo eso… solo escribí frases aleatorias que me venían a la mente, nada conexo sólo frases… aunque en eso se me fueron varias páginas, tal vez debería considerar el empezar a escribir algo en serio mañana a partir de alguna de ellas… sí, eso no tendría nada de malo. Luego recordé que aquél era el ordenador de Matt, así que hice lo que todo hermano menor debe hacer alguna vez en su vida.

Me instalé a buscar que cosas vergonzosas podía encontrar para chantajearlo después.

Sí, yo también puedo ser malo si me entran ganas.

Y ¡vaya que conseguí unas preciosidades! Tenía como millones de borradores de las canciones más cursis que había leído en mi vida en una carpeta que se llamaba "Takenouchi" y no podía imaginarme para quién serían, algunas tenían las partituras y todo pero… Dios santo eran CURSIS en mayúscula, y yo pensé que yo estaba mal, no, mi hermano me ganó la carrera por muchos kilómetros, al menos lo mío era narración, lo de él eran canciones con ritmo y lirica que bueno, te matas con tanta azúcar, con eso digo todo damas y caballeros, quien diría que el señorito rockero….

- ¿Qué coños estás haciendo T.k? –sentí que se me helo la sangre, volteé a mirar lentamente y me encontré con la asesina mirada azul de mi hermano, era la expresión más macabra que había visto en mi vida, mi miedo de hace rato con Tai no se comparaba en lo mas mínimo con el que sentía en estos momentos

- Emm yo… ¡estaba navegando en la internet! Oh, el blogger me envicia como no tienes ideas –abrí la ventana con mi blog mientras reía nerviosamente, él seguía mirándome de esa forma tan aterradora

- ¿Tu blog? No me digas, ahora resulta que tu blog tiene MIS carpetas privadas, con las canciones QUE HA NADIE LE HE MOSTRADO ¿Qué cosas no? ¿pero qué adorable no crees? –yo pase seco, o maldita sea, yo y mi curiosidad

- Puedo explicarlo, te juró que no estaba haciendo nada malo, en serio, yo estaba de lo más tranquilo, no le voy a decir a nadie ni nada

- No, no lo harás, yo me aseguraré de ello –se acercó cual felino hacia mí, me asusté, me aferré a la silla del computador como si mi vida dependiera de ello

- ¡Yamato Ishida espera! ¡ESPERA! –listo, hasta allí duraría mu vida, me tumbo de la silla y empezó a hacerme cosquillas hasta en partes en donde yo desconocía que poseía –PARA POR DIOS ¡PARA!

- ¿Qué pare? Si esto es el comienzo nada mas –me sonrió de lado mientras yo me retorcía y lloraba por soltarme, no es que yo no tuviese fuerza sino que… él tenía más fuerza que yo, esa era la verdad

- Tuve que soportar esa tortura pero 10 horrendos minutos, cuando terminó yo ya no tenía la capacidad del habla, me dolía todo el cuerpo, además de que me quedé sin lágrimas por mínimo tres años.

- Eso es para que aprendas, y alégrate de que me encontraste por las buenas, porque pudo ser mucho peor –se tiro en su cama robando del chocolate que yo había preparado

- Si… como digas, aun asi me duele todo lo que se llama cuerpo –me senté a su lado en la cama, él sonrió

- Bueno ya como sea, ahora ¿Qué tal te fue hoy? ¿hablase con Kari? –yo asentí -¿Qué le dijiste?

- Todo, y también hable con Tai…

- ¡Yo quería ver eso! Me debiste haber llamado, estaba por ahí aburrido –se recostó mas mientras sonreía

- Ni loco –le devolví el gesto –pero supongo que ya puedes tratar a Kari como tu cuñada oficial

- Eso me alegra –rodo un poco en la cama y me empujó –anda quédate hoy a dormir aquí

- ¿Te volviste loco? Me voy a mi colcha…

- ¿Te crees muy macho para dormir con ti hermano o qué? –alzo una ceja mientras yo me reí

- Sabes que no es eso es solo que…

- ¿Qué?

- No sé… hace mucho tiempo que no dormimos juntos

- Por eso mismo, ya déjate de estupideces y quédate aquí –yo no tuve más opción que suspirar y asentir –y si me pateas te meteré un golpe en la cabeza que te acordarás toda tu vida

- Lo que digas –apagó la luz y luego se recostó, yo me recosté a su lado… ok, no era incomodo, nunca lo había sido, después de todo, a pesar de las peleas y todo, quiero a este sujeto, y no me molesta abrazarlo mientras duermo

Aunque si cierta castaña fuese la que me acompañara y no mi hermano, creo que sería más feliz.