Aclaraciones:

—diálogos.

"pensamientos".

[1], [2], etc. Notas al pie.

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Pareja: Yuuri/Wolf; Maou/Wolf.

Advertencias: POV de Yuuri, POV de Wolfram; fanfic narrado en primera persona.

Autora: Seamusog (enlace al fic original en inglés en mi perfil)

Traductora: Red Glasses Girl.


Capítulo 7

-Yuuri-

No podía decidir que me asustaba más. El extraño intento del Maou de seducirme cuando estaba en el cuerpo de Wolfram, o Wolfram en mi cuerpo arreglándose para ir a la escuela.

Debería haber sabido que el tercer hijo de la ex Maou planeaba algo cuando tuvo un completo cambio de actitud acerca de devolverme a mi propio cuerpo. Debería haber reconocido la mirada predatoria, pero había estado usando mi cara y la batalla aun pesaba en gran medida en mi mente.

—No tienes que ir en mi lugar, fácilmente podría llamar a la escuela y decir que estoy enfermo —estaba intentando convencerlo de desistir de su plan previsto desde que me desperté—. Podemos pasar el día juntos y te mostraré algunos otros lugares en Tokyo. Te compraré otro crepé.

—Eso fue divertido —dijo, sus ojos brillando. Me pregunté si podía hacer que mis ojos brillaran así cuando los tuviera de vuelta—. Aun así, no puedo dejar pasar esta oportunidad. Quién sabe si alguna vez estaré en tu cuerpo de nuevo. De esta forma, sabré definitivamente si estás siendo infiel o no, enclenque.

—No soy un enclenque y no soy un infiel —espeté. Como es que me metí en una relación con tales intereses individuales.

—¿Entonces que era toda esa charla de anoche acerca de vaginas y pechos? —replicó.

Me estremecí ante la mención de anoche—. ¿Podríamos no hablar acerca de anoche? De hecho, vamos a pretender que nunca paso. Ni siquiera vamos a pretender que fue un mal sueño. Solo vamos a borrarlo completamente de nuestras mentes. Creo que solo el recuerdo me causará una hemorragia cerebral.

—Tú eres el que habla. Yo era el que fue atacado.

—¡No te estaba atacando!

Me echó una mirada fulminante.

—Está bien, estaba atacándote —parecía que de cualquier forma, él podía seguir sacudiéndome hacia la sumisión. No era como si pudiera decir que no era yo, cuando ambos sabíamos que si lo era.

—Sigue sin explicar por qué quieres ir a mi escuela —murmuré—. Además, ni siquiera sabes ir allá. No conoces los nombres de mis compañeros o nada. Solo estas yendo a causar problemas.

—Parece que lo olvidaste, tú estas yendo conmigo —dijo mientras se paraba ahí en mi uniforme de la escuela con las manos en sus caderas.

—¿Voy? —pregunté confundido.

—El Maou va —sonrió—. Él va a darme toda la información que necesito para pasar el día.

—¿Por qué él haría eso?

—Le prometí algo —dijo sin rodeos.

—¿Que le prometiste? —exigí.

—Eres él, ¿no deberías saber que me pedirías?

Eché pesadamente mi cuerpo hacia atrás en la cama y miré el techo. Si, podía imaginar que podría intentar conseguir el Maou de Wolfram. Era una pesadilla Freudiana. Mi Ello [1], el receptáculo de todos mis bajos instintos, estaba atrapado con Wolfram, y ofreciéndole cosas que él había querido por un largo tiempo. Lo sabía porque estaba bastante seguro que sus bajos instintos habían quedado en este cuerpo junto con su Maryoku. Había posiciones en mis sueños eróticos de las dos noches pasadas que positivamente no eran mías. Ciertamente Wolfram tenía más imaginación que yo. Ni siquiera estaba seguro de si alguna de esas posiciones eran posibles. La única cosa de la que podía estar agradecido era que Wolfram no tenia doble personalidad como yo.

Está bien, así que si solo nuestros Yo cambiaron, ¿dónde estaban los Superyó? ¿No deberían caer con sus capas reales rojas y azules, y salvarnos a Wolfram y a mí de las garras lascivas del Maou?

¿Qué diablos? Probablemente ni siquiera funciona de esa manera.

Mientras bajábamos las escaleras, intenté una táctica diferente—. Soy tu rey, ¿o no? —estaba usando todas mis cartas ahora.

—¿De verdad vas a atreverte a ordenarme no ir? —me retó.

Está bien, no, en realidad no me atrevía. Las únicas veces que emití una orden real a Wolfram fue durante situaciones de vida o muerte. Porque si intentaba ordenarle algo en cualquier otro momento, se volvería una situación de vida o muerte con la mía pendiendo de un hilo.

—¿No tienes miedo de que use tu cara bonita para conseguir chicas? —un último intento no podía lastimar.

Me agarró del cuello y acercó mi cara a la de él. Juro que bocanadas de humo salían de sus fosas nasales. Sí, nos entendíamos el uno al otro, nunca iba a usar su cara, o ninguna cara de quien sea, para conseguir ninguna chica.

Le dije adiós en la puerta. También dije adiós a la posibilidad de que yo tuviera una novia nunca. Estaba seguro de que Wolfram les diría a todos que estaba comprometido con un chico.

—Suspiras como un niño enamorado —escuche la voz de Shouri detrás de mí—, va a volver en la tarde.

—Hey, Shouri —respondí—, ¿no tienes clases o algo? —Ah, sí, debería actuar mas como Wolfram—. Quiero decir, eso es lo que Yuuri me dijo.

Me señaló la sala de estar. Me senté en una silla mirándole. Nos contemplamos el uno al otro como si fuéramos jugadores en el Wold Tournament de Poker. ¿Qué podría querer Shouri con Wolfram? La última vez que estuvieron junto solos… ¿algunas vez estuvieron juntos solos?

—No recuerdo haber estado solo contigo excepto esas veces que viniste a mi habitación —dijo Shouri finalmente.

¿Qué? Wolfram había estado escabulléndose a mis espaldas. Y me llamaba infiel. Y con mi herma- Ah sí, me olvidé, estaba poseído esa vez.

—Yo solo… solo…

"Escúpelo Shouri, ¿vas a decirle algo malo a Wolfram?"

—Le pregunté a Conrart que te gustaba. Sé que estabas poseído de alguna manera en aquel momento, pero aun así, me garantizaste el poder de ayudar a mi hermano. Y por eso estoy agradecido.

Sacó una caja y la puso encima de la mesa de café—. Debería haberte dado esto antes, pero Yuuri siempre estaba contigo.

—Gracias —respondí. Tomé la caja y la miré. Me sentía mal de abrir el regalo de Wolfram.

—No tienes que abrirlo si no quieres.

—¿Está bien si espero a que Yuuri esté en casa? —pregunté.

—Seguro… —respondió. Pensé que se iba a levantar, pero en vez de eso se quedó sentado aquí.

No sabía que Wolfram podía causar tal reacción en Shouri. Estaba realmente curioso de que pensaba mi hermano de mi prometido.

—¿Hay alguna otra cosa que quieras decirme? —le incité.

—No… No. Es decir… mis padres ya te han aprobado. Pero ustedes dos aun son jóvenes, aun si están enamorados el uno del otro…

"¿Estoy enamorado de Wolfram?" Siempre había sabido que Shouri con su complejo de hermano no era mentalmente estable. Pero pensé que al menos él estaría al tanto del hecho de que Wolfram y yo somos dos chicos. ¿Cómo podía enamorarme de otro chico?

—…Él es tan protector contigo —continuó. "Bueno, eso es verdad"—. Solo es que no creo que sea bueno para él tener sentimientos profundos por sus sirvientes. Tu prioridad principal siempre será él, y si te impide hacer tu trabajo porque no quiere que te pongas en peligro, podría terminar mal.

"¿No era lo que Wolfram había aclarado? Aun así, incluso si él y tú dicen eso, ¿Cómo puedo dejar de sentirme de esta manera?"

—No sé si puedes entender mis sentimientos siendo que eres más joven…

—Tengo una hija, entiendo muy bien tus sentimientos —"¿Qué mas podría decir Wolfram de esto?"—. Todos queremos que Yuuri sea un buen rey. Y todos lo protegeremos siempre. Y yo me encargare de hacerle entrar en razón si hace algo tonto.

Sí, eso era lo que Wolfram diría. Mi mente volvió a la batalla antes de que volviéramos. Había ganado algo de paz para ese mundo, pero sabía que no era suficiente. Focos de violencia aun causaban estragos incluso dentro de las fronteras de Shin Makoku. Esto me era recordado todos los días, cuando los soldados marchaban de aquí para allá en el patio. Imaginar a Wolfram en esa batalla hizo que mi pecho se constriñera dolorosamente.

Era tan débil e inservible sin el poder del Maou. Como se suponía que protegiera a los que amaba si ni siquiera podía protegerme a mí mismo.

Shouri y yo saltamos juntos cuando un fuerte golpe se escucho en la mesa de café. Nuestra mirada viajo hacia el rostro sonriente de nuestra mamá.

—Wolf-chan, Shou-chan, lucen tan serios-

—¡Qué hora es! , voy a llegar tarde —Shouri saltó de su silla—. Te veo más tarde mamá.

—Es mami Shou-chan, y no llegues tarde para la cena. Vamos a tener curry.

—Claro, claro —murmuró—. Ittekimasu —gritó en frente de la puerta.

Ambos, mamá y yo, respondimos—, ¡Itterashai!

"¡Rayos!" —. Um… Yuuri ha estado enseñándome algunas frases —dije. "Buen escape."

—Eso es tan dulce de él —respondió—, sabía que no era una causa perdida. Después de todo, él engancho una hermosa persona como tú. Siempre supe que tenía algo por los rubios.

"Chicas rubias, mama. Chicas."

¿Cómo es que enganche a Wolfram de todos modos? Sigo sin entender eso. Yo mismo estaba asombrado de ser perseguido hasta los confines de la tierra por tal criatura maravillosa. Para un tipo promedio como yo, era más bien halagador.

Espié las revistas que mamá había tirado en la mesa. Revistas de boda. "No me digas que me voy a pasar el día planeando mi boda con el bishounen rubio. ¿Cómo podría este día ponerse peor?"

—Conseguí algunas revistas nuevas que no habías visto —dijo mamá—, pensé que te gustaría mirarlas y ver si alguno de los vestidos te llama la atención.

—Oh, gracias —respondí intentando suprimir el abrumador sarcasmo en mi voz.

—He estado pensando en ir por el blanco tradicional. Al menos para la boda aquí. Siempre puedes elegir otro color diferente para la boda en Shin Makoku.

Ni siquiera sabía que íbamos a tener más de una boda. Nunca me imaginé casándome con un tipo. Ciertamente no me imaginé casándome más de una vez.

—Pero mamá-madre, dos hombres no se pueden casar en la Tierra. Eso es lo que Yuuri dijo.

—Por supuesto que pueden.

"¿Huh?"

—Imaginaba que Yuuri querría casarse en Boston, allí es donde nació después de todo. Y si no, está Toronto, es una ciudad muy hermosa. Papá y yo fuimos una vez en nuestra luna de miel. Fue romántico y tienen la mejor comida china en el mundo.

"¿Mejor que la de China? Mamá, no tiene sentido lo que estás diciendo."

Levante una revista y comencé a pasarla. Mejor mantener las manos ocupadas antes de que diga algo malo. Pasé las paginas mientras mamá continuaba sus incesantes recomendaciones; comencé a imaginar a Wolfram en varios de los vestidos. Sonreí maliciosamente para mí. Sería divertido vestir a Wolfram. Esto me hacía pensar por que Wolfram mantenía constantemente este dialogo acerca de vestidos con mi mamá cuando odiaba vestirse como una chica. No me gusta el travestismo, pero me quejaba diez veces menos que él cuando nos veíamos forzados a usar ropa femenina. La única vez que no se quejó fue cuando usaba sus camisones. Esos que orgullosamente usaba.

Me encontré disfrutando el tiempo con mamá cuando entramos en una seria discusión de qué me gustaba. No, este era demasiado pomposo. Este demasiado simple. Este haría su pecho verse ridículo. No necesitábamos mirar mucho, seguramente se quejaría de que obstaculizaba sus movimientos. Al final, mamá y yo concordamos en que lo mejor era el tradicional vestido de novia blanco Japonés llamado shiro-maku.

—¿Crees que podríamos conseguir el uchikake en azul? —mediée en voz alta. Eso era el elaborado y rico brocado de seda estampado que iba sobre el shiro-maku. Ceo que Wolfram se vería realmente bien en azul.

—Ara, ¿no crees que uno rojo seria mejor?

—Creo que por su color de piel y cabello, un azul Francia se vería bien.

—Hmmm… Pensé que un lindo rojo carmín se vería genial con el tono de piel tostado de Yuu-chan. Pero si prefieres azul…

"¡Espera! ¡Espera! ¡¿QUÉ? ¡Wolfram había estado eligiendo un vestido para mí todo este tiempo!"

—¡MAMÁ! ¿Has estado eligiendo un vestido para MÍ? —"Oh mierda, eche a perder mi tapadera."

—Por supuesto que estuvimos.

Me detuve—. ¿No estás sorprendida? —Pregunte—, ¿sabías que era yo desde el principio?

—Por supuesto, Yuu-chan. ¿De verdad piensas que puedes engañar a tu madre tan fácilmente? Y es mami.

Gemí y eché mi cabeza en mis manos.

—Sigo pensando que el uchikake rojo te quedaría mejor. No puedo esperar para decirle a Wolf-chan. Tal vez podemos ir a la tienda de bodas, mirar algunas telas y hasta probar algunas. ¡Oh! ¡Esto es tan excitante!

—¿Por qué yo? Pensé que habías estado yendo de shopping por un vestido para él.

—Pero él es el más masculino, eso hace razonable que tú uses el vestido.

—No puedo creer que le estés diciendo esto a tu propio hijo —¿Qué estaba diciendo? Esta era la mujer que acostumbraba a vestirme como una niña. Por supuesto, ella no podría dejar pasar la oportunidad de vestirme de nuevo.

—Siempre he soñado con tener a mi hija en un vestido de novia tradicional Japonés…

—No soy tu hija…

—Suficientemente cerca.

Nadie entendía el dolor que este niño promedio pasó. Entre mi entusiasta madre, mi hermano sobreprotector, y mi violento prometido, nunca tuve la chance de vivir una vida normal. Solo por una vez, me gustaría que ellos estuvieran en mis zapatos. Desearía que ellos pudieran entender…

Un deseo…

Deseé que Wolfram pudiera entenderme más…

No me digan que mi vida se había vuelto repentinamente una apestosa película de Disney.

—Mamá me tengo que ir —grité cuando corrí hacia la puerta.


Continuará…

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[1] El Ello, Yo y el Superyó: son los tres conceptos en la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud que explican el funcionamiento de la psiquis humana. Para que terminen de entender el chiste de Yuuri sobre superheroes, y de lo que habla en general, esta es la explicación breve de cada uno de ellos:

Ello: El Ello es la parte primitiva, desorganizada e innata de la personalidad, cuyo único propósito es reducir la tensión creada por pulsiones primitivas relacionadas con el hambre, lo sexual, la agresión y los impulsos irracionales. Comprende todo lo que se hereda o está presente al nacer, se presenta de forma pura en nuestro inconsciente. Representa nuestros impulsos, necesidades y deseos más elementales.

Yo: El Yo tiene como fin cumplir de manera realista los deseos y demandas del Ello con el mundo exterior, a la vez conciliándose con las exigencias del Superyó. El Yo evoluciona según la edad y sus distintas exigencias del Ello actuando como un intermediario contra el mundo externo. El yo sigue al principio de realidad, satisfaciendo los impulsos del Ello de una manera apropiada. Utiliza razonamiento realista característico de los procesos secundarios que se podrían originar. Como ejecutor de la personalidad, el Yo tiene que mediar entre las tres fuerzas que le exigen: el mundo de la realidad, el Ello y el Superyó, el yo tiene que conservar su propia autonomía por el mantenimiento de su organización integrada.

Superyó: El Superyó es la parte que contrarresta al ello, representa los pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura. Consta de dos subsistemas: la "conciencia moral" y el ideal del yo. La "conciencia moral" se refiere a la capacidad para la autoevaluación, la crítica y el reproche. El ideal del yo es una autoimagen ideal que consta de conductas aprobadas y recompensadas.

(Wikipedia)