Klaus Von Herzen: Tauro
Un Tauro suele ser práctico, decidido y tener una gran fuerza de voluntad. Los tauro son personas estables y conservadores, y seguirán de forma leal un líder en el que tienen confianza.
Un peliazul estaba meditando lo último que había dicho un pelicafé. No le agradaba la idea de tener que trabajar equitativamente como el resto de los "plebeyos"… pero estando Daniel Kuso a cargo era lo primero que mandaría.
- No hay problema… ¿O sí Klaus?- preguntó con ironía el castaño. El sabía que la idea de que el proyecto se realizara en su "casa" no le agradaría por lo que rápidamente agregó- Nuestras casas no son tan grandes como para que las chicas estén cómodas- recordó el castaño.
- La mía es grande… pero terminaríamos tarde y casi no hay iluminación por esas calles en la noche- agregó estratégicamente Shun.
Klaus sonrío.
- Vamos Dan… no tienes que decir esas cosas para que acepte- dijo encontrando el motivo de las palabras- ya se que quieren hacer la tarea aquí, para luego ingresar a la piscina- sonrió con sorna –mira haremos esto… yo dejo que estén en mi casa y ustedes hacen el resto ¿sí?- soltó inteligentemente el peliazul. Dan meditó y al final aceptó.
- Al fin y al cabo eres un líder con algo de inteligencia… supongo que puedo admirarte por ello- dijo recogiendo sus cosas.
Los Tauro son prudentes, estables y tienen un gran sentido de la justicia. No suelen hundirse ante las dificultades sino que siguen adelante hasta salir.
El peliazul estaba alterado. Mylene había ganado una ronda de la pelea.
El era un caballero y ella… un mujer… ¿verdad? El caso es que no podría perder ante ella. Y menos en la situación en la que se encontraban.
Se levantó pesadamente del suelo y nuevamente inició la pelea.
Mylene era demasiado precisa y el estaba nervioso haciendo planes torpes e imprudentes.
- Klaus… cálmate…-susurraba para sí mismo el ojiverde. Los nervios y la tensión se apoderaban de él.
- Vaya… así que a última hora no eres más que un estorbo- soltó mordazmente la peliazul –Ya veo por qué esa chica Darkus te abandonó y se fue con Kazami- rió con burla.
Klaus apretó la quijada… eso le había dolido. Es cierto que el estaba o estuvo enamorado de aquella pelinaranja, y si no está con ella es porque respetó la decisión de irse con Shun. El era un caballero, no traicionaría la poca confianza que el pelinegro le tenía, y mucho menos le obligaría a Alice estar junto a él si no lo amaba.
El ojiverde continuó la batalla. Mylene pagaría el haberlo tachado de inútil y cobarde.
Solo le tomó unos minutos acabar con ella. La segunda al mando de los vexos se quedó con una gran impresión… había perdido.
- Eso te ocurre por juzgarme de mala manera- le comentó Klaus para luego irse. Dejando a la chica de rodillas en el suelo.
A los tauro les gustan las cosas bellas y suelen ser aficionados al arte y la música.
Los peleadores (y Klaus) estaban en un lujoso teatro en el cual se presentaba una ópera. Dan no paraba de comer, Runo lo miraba de mala manera diciéndose mentalmente que si la hacía pasar una vergüenza sería el último día del castaño, Julie se colocó sus audífonos y empezó a escuchar de su música favorita, Alice dormía tranquilamente en el hombro de Shun, este la abrazaba de la cintura para evitar que se fuese a caer… pero eso no le quitaba lo ruborizado del rostro y finalmente Klaus miraba extasiado la belleza de tal "obra maestra".
al fin salieron de la función y Klaus les preguntó
- ¿Qué tal estuvo?- preguntó el ojiverde a un Dan inconsciente, una Runo enojada, una Julie media sorda, una Alice adormilada y un Shun colorado.
- … Sin comentarios- dijeron todos mientras se dirigían a comprar comida.
- Por lo visto solo yo aprecio el arte- se lamentaba de la "incompetencia" de sus compañeros.
Les encantan los placeres de la vida, el lujo y la buena comida y bebida. De hecho los tauro deben esforzarse para no dejarse llevar por la tentación de satisfacer en exceso estos gustos.
Los chicos miraban sorprendidos la mesa de comida del ojiverde. Nunca habían visto tanta comida junta, ni siquiera Dan.
La mesa parecía ser de caoba oscura y tallada a mano, la vasija de una fina porcelana con grecas y labrados hechos a mano, y la fruta y carne se veía exquisitamente deliciosa.
Dan miraba con la boca hecha agua a toda la comida… sobre todo aquellas puntas de lomo que parecían estarlo llamando.
Runo veía todos los detalles de las paredes de la habitación.
Julie se regañaba que no comería mucho para evitar consumir calorías.
Alice y Shun se limitaban a observar con sorpresa al dueño de esa mansión.
- Vaya Klaus… al parecer, llevas una vida complicada ¿No?- dijo con ironía el castaño. El peliazul solo sonrió altaneramente.
Aquí esta el noveno capitulo
El próximo es el signo de Leo ^^
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