Disclaimer: Fullmetal Alchemist no me pertenece, es de la autora Hiromu Arakawa.
Detrás del alcohol
Chapter 2
Despertó en cuanto el sonido del insoportable, molesto y fastidioso despertador llegó a sus oídos. Abrió un ojo. Luego el otro. Le dolía terriblemente la cabeza. Por qué? Intentó recordar. Unas imágenes borrosas aparecieron en su mente, y aún así no podía enfocar en ninguna. Un par de ojos negros le llamó la atención, y luego el rostro de un hombre cuyos cabellos eran del mismo color que sus ojos. Y recordó. El sobresalto lo hizo caer de la cama. Que había hecho? Tenía que concentrarse. Una fuerte punzada de dolor en la cabeza le terminó por recordar lo que pasó la noche anterior.
"Hable con un extraño? Dejé que me trajera en su auto a casa? Acaso me volví loco? Pero fue divertido. Y no parecía ser alguien peligroso" Se preguntó y se respondió a si mismo sorprendiéndose de su extrema tranquilidad en esta situación. Y lo más interesante es que lo volvería a ver en cuanto decidiera regresar a ese bar cualquiera de estas noches. No se lo había prometido, pero aún así sentía la misma curiosidad de antenoche invadirle. Realmente ansiaba saber más acerca del moreno. Roy Mustang. Nombre interesante. Persona interesante.
Un grito por parte de su madre le hizo recordar que si seguía haciendo el tonto llegaría tarde a la universidad, y que luego tendría que soportar un sermón en reprimenda por quedarse dormido. Decidió apurarse, comer alguna cosita que otra en el desayuno, y salir corriendo lo más rápido posible. Nunca había considerado que levantarse pasada la hora era saludable para su estabilidad mental; no tener que soportar a sus padres y sus locuras diarias, ni a su hermano hablando sin parar a su lado en la mesa. Sonrió y cesó el ritmo de sus pasos una vez que se encontró a escasos metros de la entrada principal.
"Edward! Como estás? Por favor dime que hiciste el trabajo para hoy! Por favor!" Le suplicó un joven de cabello rubio que se había acercado hasta él más rápido que la caída de un rayo.
"Russel, otra vez holgazaneando? El trabajo era de manera individual, por lo que no vas a poder copiártelo, pídele ayuda a alguien más, y como si fuera poco, la cabeza me está matando"
"individual? Genial, estoy al borde del abismo, tendré que hacerlo a las apuradas. Te sientes bien? No me digas que otra vez fuiste a algún lugar de mala muerte a emborracharte"
"Mm.. algo así. Ya no soporto a mi familia. Son unos desquiciados maniáticos. Qué mejor que tomar un buen trago con una buena compañía" Sus ojos se volvieron soñadores, y su mente comenzó a divagar en la noche anterior, cosa que no pasó desapercibido para su compañero.
"Algo interesante para contarme?"
"No, sólo que la paso mejor en un lugar desconocido con gente desconocida que en mi entorno familiar. Seré una oveja negra? Me estoy empezando a alarmar por esto."
"No, simplemente creo que es un método de escape que usas, una vez pude ver a tus padres, y sinceramente espero no volver a hacerlo. Te doy la razón con eso de que están un poco...locos. Pero esconderte detrás del alcohol no creo que sea una solución apropiada, deberías ser tu mismo y buscar algo para liberarte, pero no a través de algo que te hará un agujero en el estómago."
"Gracias por decirme que no estoy loco, y no te preocupes por eso, no lo hago seguido y casi nunca llego a emborracharme…simplemente me distraigo, es todo" La frase sonó un poco mentirosa, pero Russel prefirió dejarlo así por el momento.
Edward volvió a sumirse en sus pensamientos. Estaba aburrido, no tenía ni ganas de estar ahí. Encima el dolor de cabeza se tornaba cada vez mas molesto. Se maldijo por no tomarse algún analgésico antes de salir corriendo de su casa.
Tenía unas inmensas ganas de desahogarse golpeando algo o alguien, pero no podía hacer esas rabietas en una universidad, y mucho menos a los veinte años. Cerró los ojos y suspiró. Definitivamente volvería a ese bar. Se preocuparía en otro momento de sus problemas con el alcohol.
Roy Mustang estaba aburrido. Hoy se había levantado con una terrible jaqueca producto de la resaca; y eso le había fastidiado de sobremanera. No tenía ni una pizca de ganas de trabajar, y eso lo notaron hasta sus alumnos. Pero a él no le importaba. Sólo quería que ese día largo terminase para poderse ir a casa a dormir un centenar de horas.
Cuando el timbre de la finalización de la jornada sonó, él fue el primero en salir del salón directo al pasillo de las aulas. Ignoró al resto de los profesores que andaban merodeando por ahí y se fue directamente a la salida. El sol lo dejó cegado por un momento y cuando se acostumbró a la claridad del día, suspiró comenzando a caminar con ritmo tranquilo hacia su coche.
Una cabeza rubia en la lejanía llamó su atención, se encontraba entre un grupo de estudiantes que caminaban saliendo de la universidad.
"Las casualidades de la vida" El moreno sonrió y entró en su auto. Parece que por fin encontró un poco de diversión en su aburrido entorno.
Les agradezco a todos los que dejaron review^^
Prometo que voy a tratar de hacer un poco más largos los capítulos.
Saludos!!
