Disclaimer: Los personajes de FMA no me pertenecen, son de la autora Hiromu Arakawa.

Detrás del alcohol

Chapter 3

Sábado en la noche. Después de una larga jornada de trabajo y mucho papeleo que le fue asignado por parte de los superiores de la universidad, Roy por fin podía tomarse un descanso para comenzar más tranquilo la siguiente semana, pero el aburrimiento luego de dormir la mayor parte del día ya era demasiado insoportable, por lo que decidió darse una ducha para despejar su mente y salir a un viejo lugar conocido: El famoso bar en el que iba a beber cada vez que podía. Y esta no sería una excepción. Por primera vez en mucho tiempo, no tenía ganas de emborracharse, sólo tomaría unos tragos para poder liberarse del aburrimiento que lo estaba atacando en estas últimas horas.

Salió de su casa sin prisas, esta vez iría caminando para poder estirar un poco las piernas, después de todo el bar no quedaba tan lejos de su casa. Cuando por fin llegó se sentó en una pequeña mesa cerca de la ventana; no tenía intención de quedarse en un lugar donde haya mucho ruido, y por lo general las mesitas cerca de la ventana eran bastante tranquilas. Pidió el primer trago, y notó enseguida como comenzaba a relajarse.

Se sorprendió cuando en un segundo un joven de cabellos dorados se apareció como si nada frente a él, sentándose en el asiento de adelante como si nada.

"Ey, tanto tiempo, te resulto familiar siquiera?" El aroma que desprendía el rubio mas el acento en su pronunciación y sus pupilas dilatadas fue prueba suficiente para mostrarle al moreno que el joven delante de él estaba ebrio, quizá demasiado, como si hubiese estado bebiendo desde hace unas cuantas horas.

"Te recuerdo Edward, pero cuando fue que llegaste?"

"Hace un montón, parece que estabas encerrado en una burbuja" Un hipo cerró la contestación del rubio, Roy notó un leve sonrojo en sus mejillas y se reprochó mentalmente el haber estado tan ido para no darse cuenta de nada a su alrededor. Dio una pequeña ojeada a su reloj y vio con asombro que ya eran más de las cuatro de la madrugada, y había entrado al bar a eso de las doce. No se había percatado en absoluto de lo tarde que era, y más aun se sorprendía de que Edward estuviera allí tan tarde, sobre todo en ese estado tan fuerte de ebriedad.

"Cuánto has bebido?" Intentó entablar una sana conversación con el rubio, pero tenía el presentimiento de que no le sería posible dada su condición.

"Si me acuerdo de ti, entonces no lo suficiente". Un nuevo hipo y esta vez se removió en su asiento, tambaleándose brevemente.

"Edward, tu familia debe estar preocupada, ya es muy tarde"

"Claro que no, ellos están de viaje, por lo menos no los voy a ver en un tiempo y mi hermano duerme como un tronco, si cayera una bomba en casa ni se enteraría."

"Pero aún así éstas no son horas de andar solo en la calle, y mucho menos en un bar" Su carácter estricto debido a su profesión emergió de forma natural, junto con una expresión aterradora en sus facciones, provocándole un escalofrió y estremecimiento involuntario por parte del rubio.

"Te vas a tu casa, en este instante" Sin darle tiempo a replicar por nada, Roy se levantó de su silla y agarró a Edward por el brazo, el rubio haciendo un puchero como un niño comenzó a caminar junto a él a regañadientes.

"Bueno, por lo menos tienes auto, para algo sirves" bufó el rubio mirándolo con reproche.

"Esta vez por desgracia lo dejé en casa y vine caminando, tienes suerte de que tampoco vives lejos de este bar" Era la segunda vez que Roy se reprendía mentalmente, el auto le habría venido bien al fin y al cabo, si bien el rubio no era grande y podría cargarlo, eso no quitaba el hecho de que era un total incordio andar con un borracho a cuestas.

"Genial" La seca respuesta del rubio le mostró al moreno que no andaba con ánimos como para ponerse a discutir en su estado actual.

Caminaron un par de cuadras en silencio, que sólo se interrumpía un segundo cuando el rubio hipaba. Las calles se encontraban algo solitarias a pesar de ser un fin de semana, por suerte la noche estaba cálida ya que caminar por esos lugares en el cruel invierno era un intento de suicidio.

Roy notó que el rubio a su lado disminuía el paso, y su tambaleo comenzaba a aumentar peligrosamente, quizá en cualquier momento caería en la inconciencia debido al alcohol y al sueño. Tomó al rubio por el codo guiándolo lo mas derecho posible, pero ya no podía con él. Resignado lo tomó con ambos brazos lo colocó en su espalda y comenzó de nuevo su marcha. Se sorprendió de la ligerez del muchacho. Seguramente debido a las noches en que tomaba alcohol y la falta de apetito por este hecho tuvo como resultado el poco peso del joven. Nada saludable para su edad. Realmente debe tener una vida que odia, pensaba el moreno a medida que se iban acercando a la casa del rubio. Se alegró de haberlo llevado la ocasión que se conocieron, sino sería complicado ya que no quería ni llevarlo a su propia casa ni dejarlo ebrio en aquel bar. Rebuscó en sus bolsillos y encontró la llave, haciendo un esfuerzo y usando algo de habilidad logró abrir la puerta e ingresar con Edward a cuestas, semidormido.

Por dentro se veía un ambiente bastante acogedor. No era una casa muy grande, pero tenía lo necesario. Dedujo que los dormitorios se encontrarían arriba, y lentamente comenzó a subir las escaleras con cuidado de no caerse por que no quería prender las luces para llamar la atención de su hermano. Lo último que quería era que viera a un extraño entrando con su hermano mayor de forma sospechosa.

Encontró una habitación con la puerta entre abierta, asomó la cabeza y el desorden le indicó que se encontraba en el lugar correcto.

Depositó suavemente a Edward sobre la cama, y le sacó los zapatos. El joven al notar que lo habían cambiado de lugar abrió los ojos y se prendió del cuello de Roy.

"No te vayas, no quiero quedarme solo" y enterró su cabeza en el pecho del moreno.

"Esta bien, me quedaré hasta que te duermas" No fue mucha la espera, el rubio estaba agotado. Lo arropó con ternura y depositó un pequeño beso en su frente.

Salió de la casa con paso sigiloso y se encaminó de regreso a la suya. Sonrió complacido. Había tenido otro día interesante con el rubio.


Les agradezco a todos por los reviews que han dejado^^

Saludos!!