Disclaimer: Los personajes de FMA no me perteneces, son de la autora Hiromu Arakawa.

Detrás del alcohol

Chapter 4

Edward despertó la mañana del domingo con un terrible dolor de cabeza, producto de la borrachera de la noche anterior. Le costó incorporarse sobre la cama, y más aún ponerse a pensar que fue lo que exactamente ocurrió. Sus ojos se abrieron en sorpresa cuando logró recordar los eventos acontecidos hace unas cuantas horas atrás. Antes de hacer nada más, se levantó y con paso lento y tambaleante se dirigió al baño para tomarse una ducha. Si su hermano llegara a ver el estado en que se encontraba, haría un gran escándalo que no le apetecía escuchar en este momento. Cuando por fin terminó de asearse, acto que le llevó una media hora debido al intenso dolor corporal y severa jaqueca, fue directamente a la cocina para preparar un desayuno relativamente decente o en todo caso, comestible.

Tomó una pastilla para no sentir mas punzadas de dolor, y volvió a trasladarse a su cuarto para dormir otro rato ya que aún era temprano y no tenía ganas de quedarse levantado haciendo nada. Un flash de la noche anterior le pasó frente a sus ojos. Se recostó en la cama y observó el techo por un rato dando un prolongado suspiro.

Cuando recordó la gran mayoría de los sucesos anteriores entrecerró sus ojos mirando al vacío. De nuevo Roy se había encargado de él. Había notado preocupación en sus ojos negros. Y encima había tenido el atrevimiento de entrar a su casa. Ni que él estuviera en órbita como para hacerlo por sus propios medios, pero aún así el acto del moreno le pareció noble y atrevido a la vez. Era un buen hombre, decidió. Y sin más se dejó vencer por el sueño que comenzaba a invadirle lentamente.


Lunes a la mañana. Le había costado levantarse, su despertador yacía muerto y abandonado en el suelo. El único que lo pudo sacar de su adorado sueño fue su hermano Alphonse.

Esta vez no podía enojarse con él. No cuando sabía que tenía razón. Se le hacía tarde para ir a la primera clase de la mañana en la universidad. Picoteó un poco de lo que había de desayuno, y salió corriendo de su casa. Otra vez estaba siendo irresponsable con sus estudios, debía dejar de descuidarlos de esa manera, o sus padres le harían la vida imposible cuando regresaran.

Se encontró con su compañero Russel en el salón y comenzó a ponerse al día con las actividades atrasadas, que por suerte no eran muchas. Salir a emborracharse cada fin de semana le quitaba el tiempo necesario para hacer los trabajos que le solicitaban, y eso se estaba volviendo bastante problemático.

Cuando el timbre que anunciaba la hora del almuerzo sonó, fue con Russel directamente a la cafetería para conseguir un almuerzo decente. El resto de la jornada pasó con una lentitud insufrible, y más aún cuando la última clase de la tarde no le tocaba con su compañero, por lo que el aburrimiento lo carcomía de pies a cabeza.

Cuando por fin el día de clases terminó, salió corriendo del aula a una velocidad inhumana, quería largarse a dormir, la resaca aún prevalecía en su cuerpo, aunque en baja escala. Por atolondrado chocó de frente con alguien, y cayó al suelo de manera dolorosa.

"Ey! Que demonios? Fíjate por don…" Sus ojos se abrieron como platos al ver de quién se trataba.

"Tan amable como siempre Edward" Roy lo miró con una ceja en alto, pero aún así sus ojos sonreían amablemente. Tomó la mano que éste le tendía para levantarse del suelo.

"Que haces aquí?"

"Trabajo aquí. Creo haberte dicho en algún momento que era profesor. Aunque quizá no lo recuerdes…si no me equivoco desde que nos conocemos nunca te he visto sin una gota de alcohol en tu sangre"

"Cierra la boca cabrón. No siempre estoy ebrio" A pesar del insulto, el moreno notó que el rubio no lo decía con toda la intención propiamente dicha."Aún así…gracias…por traerme a casa la otra noche. Si mi hermano se despertaba a la mañana siguiente y yo no hubiese estado, se me habría armado una grande. Te debo una, y no, no te rías bastardo!" Roy había comenzado a reír en cuanto notó que a Edward le costaba bastante decir aquellas palabras. El joven tenía un orgullo grande, que no estaba acorde con su estatura, por lo que era difícil escuchar tales palabras, y eso le resultaba bastante cómico.

"No seas tan cascarrabias, sólo me pareció graciosa tu cara al momento de agradecerme…se ve que no es una palabra que usas mucho"

"Cállate! Me largo. Bueno, nos estaremos viendo supongo" Con un ademán de su mano derecha a modo de despedida comenzó a caminar de nuevo por el pasillo para poder salir de ahí. Pero parece ser que el destino no quería que fuera tan sencillo. En el choque con Roy había perdido un par de hojas que cayeron al suelo y pasaron desapercibidas por ambos, y al pisar una iba a ir directamente sin escala alguna al suelo, e iba a doler, de no ser por un par de brazos que lo sujetaron fuertemente por detrás.

Fue un momento extraño. Todo su cuerpo sintió una corriente, como una especie de escalofrío que le erizó hasta los pelos de la nuca.

"Deberías tener mas cuidado. Menos mal que no estás alcoholizado, pero parece como si lo estuvieras" El tono burlón de Roy lo volvió a la realidad, con mirada fulminante tomó las hojas esparcidas por el suelo, y se incorporó nuevamente para retirarse.

"Cierra el pico bastardo" Intentó emitir un gruñido pero fracasó miserablemente en el intento, logrando provocar una pequeña risita en el mayor.

"Como sea, adiós"

"Nos vemos Edward"

Llegó a su casa, ni se percató que su hermano había salido, seguramente a hacer las compras, y se tiró boca abajo en su cama. En su trayecto de vuelta, había estado preguntándose sobre un nuevo misterio.

Qué demonios había sido esa extraña sensación?


Muchas gracias a todos por dejar reviews^^

Y me disculpo por no hacer los caps mas largos, sigo intentándolo. Quizá algún día lo logre xD

Saludos!