Disclaimer: Fullmetal Alchemist no me pertenece, es de la autora Hiromu Arakawa.
Detrás del alcohol
Chapter 14
Edward bostezó por enésima vez. Se juró a si mismo que empezaría a acostarse mas temprano. El dormir pocas horas lo convertía en una especie de zombie.
Alphonse no se fue de su habitación la noche anterior hasta sacarse todas las dudas que tenía encima. Cuando por fin decidió irse a dormir, parecía satisfecho.
Pero obviamente el mayor era lo suficientemente perceptible y no le relató nada que estuviera subido de tono. Omitió todo lo relacionado con el parque. Inventar algunas mentiritas piadosas no le hacía daño a nadie.
Después de todo, no quería traumar a su hermanito, que recién se estaba acostumbrando a escucharlo hablar de otro hombre como si de una chica se tratase.
Volvió a bostezar. Sonrió cuando recordó algunos fragmentos de la conversación pasada. Su sonrisa se fue transformando mas bien en una mueca.
Nunca imaginó que Al tuviera una novia. Y mas sorprendido aún estaba que esa novia no fuera nadie más ni nadie menos que Winry, su amiga de la infancia.
Desde que habían dejado atrás el pequeño pueblo de Rizembool para mudarse a Central, no habían tenido contacto alguno con sus amigos y conocidos. Sólo ocasionales llamadas telefónicas para saludar en épocas navideñas o cuando alguien cumplía años.
Y ahora resulta que Winry poco después de la partida de los hermanos, también se mudó a una humilde casita en ciudad Central.
Cuando Edward le preguntó el porqué de esa mudanza, Al solo se encogió de hombros y un leve color rojo apareció en su rostro. Le contó que él si había tenido contacto con Winry. Siempre, desde que se separaron.
La joven se mudó para poder alcanzar su sueño, y mejorar su vida para tener un futuro próspero. Era una excelente mecánica, y sabía que en una ciudad tan poblada y avanzada como aquella, encontraría todo tipo de fuentes de información necesarias para sus estudios.
Su sueño era ser una de las mejores mecánicas del país. Pensaba vivir de ello, ya que ser mecánico traía muchos ingresos. Para costear sus estudios, trabajaba precisamente en un taller a unas pocas cuadras de su casa.
Al la había apoyado en todas sus decisiones, y sin darse cuenta, con el correr del tiempo su fuerte amistad pasó a ser algo más.
En la actualidad llevaban ya unos cuantos meses en pareja. Edward abrió la boca sorprendido ante la confesión. Quizá su hermano tenía razón al acusarlo de despistado.
Pero sus padres tampoco sabían nada. Al igual que él, Alphonse mantuvo bien guardadito su secreto.
No lo culpaba, sus padres se pondrían histéricos con tanta información.
Primero, el hijo mayor, saliendo con alguien con muchos años mas encima, y para colmo, hombre. Segundo, el hermano menor, saliendo con su amiga de la infancia, sin tomarse la molestia de decírselo a nadie.
No, definitivamente sus padres no deberían enterarse de esto. Les daría un ataque.
Le echarían la culpa a Al por incentivar a Winry para que se mudara. Lo acusarían de separarla de su abuela dejando a la anciana Pinako sola, en Rizembool.
Armarían demasiado escándalo. Y si se enterara de la relación de Ed, sería aún peor.
Pero como buen hermano mayor, apoyaría a su hermanito. Después de todo, Al estaba haciendo un gran esfuerzo y se estaba comportando como un chico maduro con respecto a su relación con Roy.
Sus padres los domingos acostumbraban a visitar a unos amigos. Se iban por la tarde, y no regresaban hasta altas horas de la noche.
Según lo que contaban, se trataba de reuniones entre viejos amigos, y entre juegos, comidas y bebidas, la hora les pasaba con demasiada rapidez.
Al aprovechó esta ocasión para invitar a Winry a la casa. Como la joven conocía desde pequeña a los Elric, sabía con qué clase de padres trataba. Y no se ofendía cuando Al tenía que volver temprano a la casa, o no podía invitarla a salir por la zona. Ya estaba acostumbrada.
Ahora Ed estando al tanto de la situación, les traía la ventaja de que los cubriría en algún momento crítico o que ella por fin pudiera visitar la casa de su novio.
"Ed!! A pasado tanto tiempo, como estás?" Winry lucía jovial como siempre, llevaba una camisa ajustada y unos jeans gastados. Su cabello rubio estaba mucho mas largo que antes, y seguía con la misma mirada azulada destellante, como si pudiese leer los pensamientos de la gente.
"Es cierto, tanto tiempo Win, me alegra que hayas venido."
Tomaron té con algunos bocadillos en el comedor y se divirtieron recordando y relatando anécdotas de cuando eran pequeños.
Ya por la nochecita, luego de la cena, tanto Al como Winry se despidieron de Ed y desaparecieron para subir a la habitación del menor de los Elric.
Edward optó por mirar un rato de televisión y disfrutar de la paz momentánea antes de que llegaran sus progenitores. Estaba muy bien con los trabajos de la universidad, por lo que no tenía prisas al estudiar para los exámenes. Su prodigiosa memoria siempre estaba presente.
Se estaba por quedar dormido cuando lo escuchó. Se incorporó en el sofá, bajó el volumen de la televisión y esperó. Esta vez estaba seguro de que había escuchado bien en un comienzo. Se trataba de leves jadeos y quejidos provenientes del piso de arriba.
Subió sigilosamente las escaleras, y no necesitó acercarse a la puerta de la habitación de su hermano para escuchar claramente.
La temperatura de su cuerpo fue creciendo y su rostro pronto adaptó el color de un tomate insolado. En su mente pasaron frases e imágenes de aquella vez cuando ingresó a Internet a través de su computadora para buscar información.
Eso no ayudaba en nada. Corrió hasta su habitación, tomo las llaves, una chaqueta, su celular y bajó a gran velocidad por las escaleras. No se detuvo hasta que llegó a grandes zancadas a un parque. El parque en el que había ido con Roy en su cita de anoche.
Sacó el celular un poco confundido, e indeciso marcó un número que se había aprendido de memoria.
"Diga?"
"Ehh Roy? Como estás?"
"Edward? Pasa algo? Te encuentras bien?"
Edward suspiró mas tranquilo. Estando nervioso no lograría nada.
"Estas diciendo que tengo que estar mal para llamarte?" Una suave carcajada del otro lado de la línea lo hizo sonreír. "Verás, estoy aburrido y bueno, solo llamaba para saludar, pero si estas ocu…"
"Claro que no. Solo me sorprendió que llamaras a esta hora. Escucho autos, estás en la calle?"
"Eh, sí, estoy en el parque de ayer dando unas vueltas."
"Tienes algo para anotar, o por lo menos buena memoria? Agenda la dirección que te voy a dar."
Edward tomó nota mental de la dirección, y luego de cruzar una breve despedida se dirigió al lugar que le había indicado el moreno.
No quedaba muy lejos. Se detuvo frente a una casa cuya fachada era sobria y elegante. No era muy grande, pero estaba seguro que por dentro sería mucho más espaciosa que su propia casa. Se acercó a la puerta que parecía ser de un roble pesado, tocó el timbre y esperó.
Por todos los medios que tenía disponible luchó para que su sonrojo no fuera tan notable, para que sus manos no temblaran, y sobre todo para que no se le cayera la baba al ver semejante espectáculo.
Detrás de la puerta se encontraba el dueño de casa, luciendo un jean arrugado y una camisa abierta dejando ver su nívea piel de aspecto suave y sus bien marcados abdominales. Y lo estaba mirando de esa manera tan seductora, imposible de resistírsele.
Y bueno, quizá era hora de no llegar a casa una noche. Al ya se las arreglaría para darle una mano e inventar una excusa por él.
Hola! He regresado! Aprovechando este efímero momento de resurrección de mi compu, aprovecho para subir un nuevo cap. Estuve sin pc por una semana! Y me arrancó de casualidad, aún se me sigue colgando y saliendo carteles con errores. Espero que aguante un poco más xD Todavía no la puedo llevar al técnico.
Me despido y perdón por la demora. Volveré en cuanto me sea posible!
Gracias por sus reviews^^
