Disclaimer: Fullmetal Alchemist no me pertenece, es de la autora Hiromu Arakawa.

Detrás del alcohol

Chapter 15

"Ah...ahh! M-más rápido!" Los jadeos se escuchaban claramente en la penumbra de la habitación. Sólo la luna era testigo en ese momento.

El moreno aceleró el ritmo de sus embestidas, golpeando constantemente en aquel punto que había descubierto que enloquecía al menor.

No pasaron muchos segundos para que ambos llegaran al final del acto, con fuertes sonidos de placer.

Respirando entrecortadamente, el rubio se recostó sobre el moreno para recuperar el aliento. Roy tomó las sábanas y cubrió sus cuerpos desnudos. De ninguna manera iba a dejar que Edward se fuera a casa. Esa noche sólo le pertenecía a el.

Si hubiese sabido que el joven a su lado era todo un diamante en bruto, se habría abalanzado sobre él mucho antes. Jamás pensó que Edward iba a reaccionar de esa manera, lo que lo puso muy feliz. Definitivamente era incansable. Y eso no le molestaba en lo absoluto.

Pero estaba satisfecho con el resultado, ahora eran una pareja con todas las letras.


Edward abrió un ojo. Luego el otro. Se desperezó lentamente, enfocando la vista a su alrededor. Notó que un brazo estaba aferrado posesivamente en su cintura. Sonrió cuando giró su rostro y vio al moreno durmiendo plácidamente a su lado.

Eso sí que era digno de ver. Siguiendo un impulso, depositó un tierno -y cuidadoso- beso en su frente.

Su temor había desaparecido por completo. Qué estúpido había sido al pensar que Roy podría dañarlo! Pero ahora lo compensaría sin lugar a dudas. Pasaría todas las noches posibles en su casa. De todas maneras, su amante se lo había pedido la noche anterior.

Una vibración en la mesita de luz lo sacó de sus cavilaciones. Era su celular. Leyó el mensaje proveniente de su hermanito. Sus padres no habían notado su ausencia. Por un efímero instante se alegró de tener unos padres tan ensimismados en sus asuntos.

Pero tenía que ir a la universidad. Sabía por experiencia propia que llegaría tarde si seguía holgazaneando así. Se levantó lo mas sigilosamente que pudo, y se encaminó a la ducha. Dejó preparada en una silla la única ropa que tenía consigo.

Sí que era un baño espacioso. Hasta tenía una enorme bañera para relajarse. Pero no era el momento. Se metió rápido bajo la ducha y dejó que el agua caliente le recorriera la espalda reconfortándolo.

Unos protectores brazos rodearon su estrecha cintura, y un cuerpo caliente se pegó a él.

No pudo evitar el gemido que escapó de sus labios al verse apresado por el cuerpo desnudo de Roy.

Se volvió para besarlo. Esta nueva sensación en la ducha le estaba gustando. Y mucho.

Desgraciadamente, su cerebro tan responsable le recordó que tenía que apurarse. Que ambos tenían que apurarse.

"R-Roy, v-vamos a llegar t-tarde." Le costaba de sobremanera sacarse al moreno de encima. Y más si éste lo besaba de esa forma.

"A mí no me importa, me voy a reportar enfermo."

"Hazlo tú si quieres, pero a mí déjame fuera de esto! Yo sí soy una persona responsable, maldito cabrón holgazán!" El susodicho sólo sonrió en respuesta, depositó un último beso en los labios de Ed, y tomó el jabón para ayudarlo.

Quince minutos después -entre beso y beso- los dos ya estaban listos para encaminarse a la universidad.

Ya en el coche del moreno, Edward le mandó un mensaje a su hermano para pedirle la mochila. Recibió una respuesta un poco cortante, pero el rubio dedujo que Al estaría molesto por haberle avisado a último momento.

Roy dejó a Edward a una cuadra de la universidad para que nadie sospechara nada, y se alejó para dejar el auto en el estacionamiento.

El rubio ya a la distancia pudo ver a su hermano esperándolo en la puerta. A medida que se acercaba notó como Al lo observaba con una mueca en el rostro y sus ojos estaban entrecerrados en una mirada evaluadora.

Ante el escrutinio del menor, Edward sonrió con nerviosismo. Sólo esperaba que no estuviera nada fuera de lugar que delatara lo que estuvo haciendo hace unas cuántas horas atrás.

"Hola Al, perdón por lo que te tuve que hacer pasar, sinceramente eres el único en quien puedo confiar, además del único que sabe lo que me pasa."

"Ni siquiera te despediste de Winry."

"Lo siento…es que recibí un llamado, y no quise interrumpirlos"

Al volvió a entrecerrar los ojos, posiblemente calculando que al fin y al cabo llevar por ese lado la conversación no le resultaría favorable.

"Está bien, aquí tienes tu mochila"

"Mamá y papá no se dieron cuenta?"

"No, qué va, andan tan apurados como siempre"

En ese momento, Roy pasó a unos cuantos metros para ingresar en la institución, y Edward no pudo evitar devolverle una disimulada sonrisa, que no le pasó por alto a su hermanito, quién se volteó discretamente para observar a la reciente pareja de su hermano mayor.

"No está mal. Es bastante guapo, y parece tener buen gusto" Edward dio un respingo cuando escuchó la valoración de Alphonse, pero se recompuso lo mejor que pudo.

"Verdad que si? Es una excelente persona. Te lo presentaré cuando sea la ocasión"

Al sólo asintió para demostrar su acuerdo y se encaminó al aula que le tocaba esa mañana.

"Nos vemos en casa hermano. No te quedes tonteando por ahí!"

"Claro que no!"

Aún sonreía cuando ingresó al salón junto a sus compañeros. Tuvo que ocultar lo mejor que pudo su buen humor, ya que sería motivo de bromas para Russell, y Ling era muy intuitivo cuando se trataba de emociones.

Su felicidad disminuyó un poco cuando vio de nuevo a esa rubia y sexy profesora acercarse sospechosamente a Roy en el almuerzo. Ahora que eran una pareja casi oficial, no tendría reparo alguno en preguntarle quién era esa mujer.


Por primera vez en lo que iba del año, las clases le pasaron más rápido de lo normal; fruto seguramente del estado en que se hallaba, flotando en unas nubes de color rosa. Comprobó que era bastante cierto que el amor volvía idiota a cualquiera.

Esperó un poco escondido en el estacionamiento para volver a casa con Roy, pero su furia surgió cuando a lo lejos vio a la rubia otra vez hablando de manera demasiado personal con su amante. Esperaba que el moreno le diera explicaciones, porque de lo contrario planearía sin lugar a dudas algo para sacarle de encima a esa pesada.

Sin embargo, le resultaba difícil estar enojado con él cuando se comportaba tan gentil como todo un caballero.

No hablaron mucho en el trayecto, al final el rubio decidió esperar un poco para ver que relación tenía con esa mujer, si el moreno le contaba algo por su propia cuenta.


Cuando llegó a su casa se encerró en su habitación para hacer unos trabajos pendientes; concluyéndolos recién a la hora de la cena, donde su familia actuaba como siempre.

Ya a la noche, mientras sus padres dormían, Alphonse se coló en su habitación para recibir los detalles de su último encuentro con el moreno.

Aún le daba un poco de vergüenza, omitió varios momentos, y relatando a rasgos generales, pudo dejar bastante conforme a su hermanito. También aprovechó la ocasión para preguntarle por Winry, sonriendo con satisfacción al ver el sonrojo de Al como respuesta.

Cuando se quedó por fin solo en la oscuridad de su habitación, sus pensamientos volvieron a vagar por aquella noche, donde se entregó a Roy, y descubriendo que ese acontecimiento sería lo mejor que le había pasado en toda su vida. Esperaba que el moreno también lo haya disfrutado, ya que estaba bastante nervioso y con temor de meter la pata a lo grande.

Se durmió con una sonrisa adornando su rostro relajado.


Al día siguiente, Alphonse y Edward se despidieron como lo hacían siempre, y partieron rumbo a la universidad.

Trisha Elric los observó alejarse, antes de girar su rostro y encarar a su marido.

"No notas algo extraño en los chicos últimamente?"

"Algo extraño? Yo los veo igual que siempre."

Trisha suspiró ignorándolo olímpicamente. Sabía que él siempre estaba tan metido en sus cosas que era incapaz de ver algo más allá de sus narices.

Sus hijos estaban actuando bastante raro. Su instinto le decía que le estaban ocultando algo. Edward sobre todo era el que parecía más cambiado.

Sin duda averiguaría de qué iba todo aquello.


Hola! He regresado del inframundo! Aún así mi pc sigue media moribunda. Me disculpo por el prolongado retraso.

Ya estoy empezando de a poquito con el final, por lo que no le queda mucho más a esta historia. Les agradezco de corazón a todos los que se hayan tomado las molestias de leer este fic.

Nos vemos en el próximo capítulo.

Saludos!