Cambio de Bandos

Capitulo 18
"Almas dormidas"

Pola Kaiou


La neblina los laberintos y pasadizos en las Puertas del Tiempo era densa, le costaba respirar y sabía que a la niña que tiene sujetada en su mano no resistiría la presión atmosférica por mucho tiempo. Ya habían corrido un buen rato, y miro como Hotaru rápidamente se agoto. Pero este era el lugar mas seguro, nadie sentiría su presencia.

"¿Qué fue eso Setsuna?" Hotaru soltó la mano de la Sailor del Tiempo para tomar grandes bocados de aire, sujeto sus brazos en sus rodillas. Estaba débil.

Setsuna miraba a todos lados, pronto las encontraría "Quirón"

Hotaru levanto su mirada "¿Que¿No se suponía que ella estaría de nuestra parte?"

"No se cual es la causa de que nos allá atacado. ¡No lo entiendo!" negó con su cabeza "Algo debe estar pasando por su cabeza. Realmente no se que es lo que sucede" tomo nuevamente la mano de Hotaru "Debemos irnos de aquí, Quirón puede encontrarnos"

"¿Puede entrar aquí?" dijo sorprendida.

"Cuando ella desee. Tiene el poder de hacer brechas entre las dimensiones… en este mismo instante es peligrosa. Debo informar a los demás¡ella no es así maldita sea!" Desesperada camina entre la niebla, encontrando al fin las puertas. Abrió la gran puerta dorada de la derecha "Entra Hotaru, debemos irnos de aquí"


Sus pasos eran lentos y cansados. El discurso planteado, explicaciones, todo preparado en su cabeza, lo que diría… exigiría respuestas y después de eso, luego después, estarían hablando como antes… y los sentimientos escondidos dentro de su corazón nuevamente encontrara a su único dueño. Pero las sombras del pasado atormentaban sus sueños... es difícil vivir con el daño. No recordaba cuantas veces se había detenido en medio del camino decidida a no volver a lo que dejo años atrás… pero le era imposible no tentarse a la idea de estar con el, mirar sus ojos. Imposible ilusionarse con algo místico o dulce. Aun era la cabeza de chorlito, el alma de niña, catorce años, aun; no suelta el recuerdo de Darien Chiba, el solitario estudiante de diecinueve años capas de robar su corazón.

Dos largos años sin hablar con el ameno que se refiera con insultos. Pero ya no se comportaría así, maduro y sabe entender las situaciones como gente adulta, aunque seriamente dudaba de sus emociones, la histeria podría controlarla, se les escaparía de sus manos si no logra controlar sus sentimientos... las heridas del pasado le enseñaron a no mostrar siempre esperanza o alegría, toda emotividad tiene su espacio.

Y ahora se arrepentía, estando frente a la puerta que dos años atrás juró no volverla a ver. Nerviosa toco el timbre al menos dos veces y espero… tal vez estaría trabajando, estar comprando comida para la cena, o estaría con su novia. Le costaba reconocer, pero estaba más que celosa. Estaba molesta, dejándole abrir una vieja herida de la cual no era capas de curar.

"… ¿Serena?..." Había tanta emoción al decir su nombre, se veía hermosa con ese vestido celeste. Y recordó los momentos felices que vivieron. Intento recuperarlos. Demasiado tarde murmuro su conciencia.

Nerviosa, pero a su vez ansiosa levanto su mirada y le sonrió levemente "Hola Darien" un silencio incomodo se formo entre los dos, Serena miro sus ojos azules perdiéndose como siempre en ellos "¿Puedo pasar?" pregunto al ver que el estaba petrificado, se sonrojó levemente. El no dijo nada, solo se hizo a un lado para dejarle pasar. Estaba sorprendido, no esperaba esta grata sorpresa.

Serena miro atentamente el departamento "Sigue igual" murmuro y volteo donde estaba Darien. El solo afirmo con su cabeza.

"Siéntate por favor. ¿Quieres algo?" Serena negó con la cabeza. En cambio el suspiro, su presencia definitivamente lo ponía nervioso, controlo su mano por su cabello negro, según un viejo amigo liberaba tensiones "Y bien… ¿Qué me quieres decir? Por algo viniste" no quería sonar frió, tampoco desatento. Pero prefería defenderse con la prudencia de sus palabras.

Serena levanto su mirada, mordiendo su labio "Me preguntaba como estabas" Darien levanto una ceja ante su comentario y rió un poco. En cambio ella mentalmente se culpo por la torpeza de sus palabras "ósea-me refiero en cuanto a tu trabajo… hace tiempo que no hablamos" dijo con sinceridad.

"Estoy tranquilo" prefirió decir eso en vez de nervioso "Todo esta bien. El trabajo, me pagan muy bien… mejor de lo que pensaba" vio la sonrisa de Serena "Ya sabes de Keiko¿verdad? Las chicas te habrán comentado sobre ella" vio que la rubia miraba a un lado en la mención de ella. Le duele aceptar que su príncipe tenga la atención de otra mujer "Lamento que las cosas salieron así…" suspiro. Primero debía disculparse, hacia tanto tiempo que quería decir lo siento o algo parecido por su insensatez, mas ahora. Ha dejado pasar mucho tiempo "tenia planes para noso-"

"No quiero hacer sentirte incomodo Darien. Crecí. Entiendo que las cosas no hayan salido bien al final de nuestra relación. Me alegro que este con ella, de verdad" hablo con suavidad y sabiduría, puso su mano sobre su antebrazo, para reasegurarlo le dio una sonrisa débil sin mostrar mucha alegría, solo la verdad. Si el no fue feliz a su lado¿Por qué privarle la felicidad cuando ha encontrado a alguien tan parecido a el? Aunque no la conociera, ella es perfecta para el "Tampoco vengo aquí a recriminarte, menos juzgarte, lo que hayas hecho debió ser por algo. Solo quiero saber porque" el sin comprender la siguió mirando "¿Por qué preferiste quedarte con ella y no conmigo?" y aquellas palabras duelen. Más que nada.

"Yo-" Darien miro sus manos, el suelo. Sus zapatos. Era una buena pregunta… pero debía decirle la verdad, la merecía "En el tiempo que conocí a Keiko, ella estaba embarazada. Yo la trataba como medico general en mi practica, proporcionándole ayuda sin herir al bebe. Ella aborto naturalmente, no podría concebir niños nunca mas en su vida" Serena sintió pena con la pelinegra "Entonces comencé a frecuentarla, preguntarle sobre su salud, como ella se sentía emocionalmente… y no se Serena… no se que fue lo que me paso" Darien miro sus ojos, no tenia la intención de que le creyera, solo era la verdad "Fue mas compasión lo que me acerco a ella… no se lo que paso. Y no te miento, me agrada bastante su presencia"

Darien se sentó para masajear su cabeza, tantas explicaciones le provocaban cierto dolor de cabeza "No es mi intención que me creas. Sabia que nunca lo harás Serena… a ninguna mujer le gustaría que su novio se acerque a otra. A mi tampoco me gustaría, lo contrario" suspiro "Se que antes que te fueras nos habías visto, esa era la decisión por la cual te fuiste" suspiro "No te culpo, habría hecho lo mismo"

"… Es tarde para remediar los errores… lamento que las cosas no funcionaran" Serena miro a Darien con lagrimas en los ojos.

Darein se levanto y se dirigió al balcón en compañía de Serena "Yo también, no sabes cuanto. Los mejores momentos los pase contigo pequeña" Darien le dio una sonrisa alentadora. Y Serena capto el mensaje, se sonrojo profundamente y encontró mucho mas interesante la gente que pasaba a su alrededor "¿Por qué tan tranquila? Pensé que reaccionarias de otra forma, mas violenta o histérica"

"La gente cambia Darien. Algún día me tenia que suceder" Serena lo miraba fijamente "tampoco mi intención es hacer un escándalo, soy bastante grande para darme cuenta de las cosas. Ya no tengo catorce años" dio una risa suave, tranquila sin rencores "Todo lo que tuve que sufrir ya lo hice. No quiero quedar mal contigo, comparto lo mismo que tu: momentos mágicos que solo nosotros dos sabe que se siente" rió en silencio "se que no tengo ningún derecho de decirte esto, tampoco interrumpir tu tiempo por buscar unas estupidas explicaciones-" levanto su mano en señal de descontento

Un poco mas tranquilo sujeto su mano "Ey, tenias que saberlas; saber cuales fueron mis intenciones-"

"¿Eres feliz con ella?" Y Serena lamento decir esa frase. Pero el impulso controlo sobre su razonamiento.

"No lo se… pero no niego que mantenga contento, tengo un cariño especial por ella" se dio cuenta de la tensión que tenia Serena, y no quería eso. Aparte estas explicaciones que le da servirían mas adelante. Keiko podría estar con el, pero definitivamente dominaba en su corazón. Y mientras hablaban se dio cuenta de algo, el poder del linaje lunar cobraba vida al estar cerca del, dualidad. La luz se encontraba cerca de la oscuridad, no podría ser ciego ara no darse cuenta de la capacidad de Serena para fingir "También lo sientes" Darien dio una risa irónica, sentía la presencia de Serena atenta. Los poderes de su padre le daban cierta ventaja sobre otros "Debimos darnos cuenta antes de la situación" La rubia levanto su mirada, encontrándose con la determinación del "El enemigo… es mas fuerte de lo que pensábamos"

Serena solo volvió su mirada hacia la gente, un poco aburrida "Es difícil aparentar que no sabes. Lo sabía desde un principio. Se que ellas intentan protegerme, no quieren repetir lo que a sucedido veces anteriores y las comprendo; pero no pueden parar la intuición que tengo. He tratado de permanecer tranquila ante la situación, pero me agobia pensar que nuevamente tendremos que luchar…" Saco de su bolso el Cristal de Plata, tocándolo con cuidando viendo su resplandor "Ellos vienen por mi Darien… la nueva era glacial se acerca" murmuro Serena.

"Es por esa razón que todos los guerreros del Milenio de Plata recobran sus recuerdos. Los aliados del pasado se están organizando para ayudarnos a combatir al nuevo enemigo. Estarán nuevamente dispuestos a protegerte Serena… eres la única que puede salvar al universo"

"No quiero que vuelvan a sacrificarse nuevamente por mi causa. ¡Estoy más fuerte! Puedo probarlo" la ultima que uso el Cristal de Plata fue para vencer a Galaxia, ha dejado pasar mucho tiempo. No debió dejar a un lado sus poderes, aunque su broche se halla roto y extinguido en pequeñas partículas, aun tenia el poder de su descendencia correr por sus venas. Ella sabia que no lucho en el Milenio de Plata con un broche donde diría a los cuatro vientos poderes, ella es una princesa "Se que puedo vencerlos"

"Lo se, tienes el poder; no lo dudo" sin embargo Darien negó con la cabeza "Pero no estas preparada Serena. Tampoco sabes quien es en verdad la amenaza, cada vez vuelven más fuertes. Esta no será fácil" con cuidado tomo su mano "Tampoco es para preocuparse, sabes que siempre salimos vencedores" la alentó, pero sabia que era ilógico. Un silencio se formo entre los dos, no habían mas dudas que aclarar. Todo esta tranquilo "Ami me dijo que tienes a un niño bajo tu cuidado. No puedo creer que lo trates tan bien sin descuidarte o dormir frente la televisión" rió un poco.

"¡Ohhh vamos Darien!" ella también rió "que malo eres" negó con una sonrisa.

"Entonces es verdad" dijo al fin "¿Es tu hijo?" después de todo: dos años sin verse, mucha información se le iba de las manos.

Serena lo miro sorprendida, al fin de al cabo no preguntaba si era su hijo "¿Mi hijo? Lo dudo. Lo encontré en el parque. Me compadecí del, me dio mucha pena dejarlo ahí, debieron de abandonarlo… si fuera su madre no lo perdería de vista nunca"

"¿No has ido a la policía a identificarlo?"

Serena negó con la cabeza y recordó las palabras de Setsuna. Los recuerdos que tenia no eran de la tierra "No es humano Darien" la mirada de Darien se torno oscura.

Darien manejo un poco complicado su pelo "¿No crees que se trate del enemigo?"

"No. Aoshi es un bebe, un niño y tiene recuerdos. Setsuna lo pudo ver en sus remembranzas, sé que no comento todo lo que vio, solo lo necesario para explicar su existencia. Es increíble como las fronteras de nuestro universo no tiene limites" entrelazo sus dedos contra el barandal "Haruka tiene mil motivos para desconfiar, Michiru también pero se mantiene al margen… es difícil vivir con ellas. Tantas preocupaciones" se dio vuelta para mirarlo fijamente y bajo su mirada. Siempre venir al departamento de Darien le tenían guardadas memorias, la niña de cabellos rosados habitando en estas cuatro paredes de concreto, recriminándole a Darien a cual de las dos amaba mas… al menos cuando estaba con Darien, sabia que en un futuro no muy lejano estarían juntas otra vez, compartiendo al mismo hombre que amaban. Ahora todo es diferente, pero el sentimiento sigue ahí "¿Has pensado últimamente en Rini?" Y a Serena le es difícil aceptar la inexistencia de su futura hija. La pequeña que hubiera crecido en sus entrañas, hija del amor de Darien con ella; se perdió por estupideces del pasado. Nada es igual como antes.

La mirada de Darien se volvió seria y reservada, recordaba muy bien las fechas y mucho más en relación a la hija que nunca tendrá. Aunque no mataba la esperanza que algún día volverían a estar juntos. Como una familia, la que soñaba todas las noches de soledad, buscando el consuelo en la parte fría de su cama. Se apoyo contra la baranda mirando un punto infinito en el horizonte "Mañana era el día donde había llegado desde Cristal de Tokio, cuando estábamos en el parque" suspiro "He pensado en ella, me hace mucha falta" trato de aliviar el peso de la angustia de ambos, el espacio electrizarte entre ellos "Cuando Luna-Pelota reboto en tu cabeza" le dio una sonrisa, demostrándole por pocos instantes los pequeños y pocos momentos que habían pasado juntos, pero aprovechando el máximo el divino tiempo "Es gracioso recordar tu cara de incertidumbre Serena" y el nombre de ella sonaba extranjero a su boca. Muy pocas veces lo ha mencionado desde que desapareció de su vida, ahora volvía con vigor.

Se acerco un poco mas a ella, primero tocándole el hombro, abrazándola con una mano. Serena recargo su cabeza y cerro sus ojos. Ya no hay más un Tokio de Cristal. Había dejado de existir hace mucho tiempo… y dolía pensar que todo lo que quiso alguna vez: amor, familia; se había escapado de sus manos en un abrir y cerrar de ojos. Pero no todo estaba perdido, Darien estaba a su lado. El no dejo de existir, nunca. Lo abrazo con fuerza enterrando su rostro en su pecho, lo necesitaba tanto, y le provocaba envidia saber que sus besos eran para otra, no hay para ella, solo abrazos amistosos y otro vistazo de remembranzas. Tal vez el resto de su vida lo pasara recordando el pasado. Las lágrimas no podían ser arrancadas, temía nuevamente huir y ser cobarde como siempre.

Serena soltó sutilmente el cuerpo de Darien, logrando enfocar su cara "Hace frió" a pesar del gran sol, el viento helado calaba sus huesos "Será mejor que valla a casa, el invierno se acerca y me da un poco de pánico pensar en truenos" rápidamente se dirigió a la sala para recoger su bolso, bajo la atenta mirada de Darien. Esta vez no la detendría, sabia perfectamente que pasaba por su cabeza. Antes de irse giró su cuerpo para mirarlo con una hermosa sonrisa "Me gustaría volver hablar contigo, Darien. En otra oportunidad" Bajo su mirada incierta "Para recordar viejos tiempos¿te parece?" El pelinegro solo asiste con la cabeza, sin cambiar su semblante de seriedad. Serena sintió su voz flaquear y sus ojos amenazaban a las lagrimas "¡Ja-ne!" cerro la puerta. Tomo el elevador rápidamente. Una larga espera en este para poder divisar nuevamente la luz del día. Sentía el calor de los rayos, el frió era agradable en sus mejillas, debía llegar pronto a su casa; tenia mucha tarea que hacer y de seguro Haruka le reprochara de retasarse mas de la cuenta.

Serenity.

Paro en seco sus pasos. No había escuchado su verdadero nombre en años.

Serenity.

Su mente le jugaba una mala pasada. Su visión rápidamente se volvió nublosa, luego para reenfocar al pavimento, se apoyo contra una pared en caso de perder completamente el equilibrio, contó hasta diez y volvió a ponerse en la posición anterior. Pronto, a su mente, la imagen de un destello rojo, punzante, alarmante. En el aire se escuchaba el susurro de una voz mortal, audaz, las ramas de los árboles crujen invitándola a la muerte. El que la ha de llamar no tiene buenas intenciones. Miro hacia su izquierda, viendo como una extraña neblina inundaba las áreas verdes del parque.

Serenity.


Planeta de las Flores

Betsabe entro en la fría sala la habitación. Goretti estaba viendo por la ventana el cielo, le parecía ilógico que todo lo que estaba ocurriendo en el planeta¿por qué Karyuu los mandó a este planeta sin intervenir en alguna batalla? Definitivamente poco y nada le entendía a su princesa "No entiendo por que el llamado de nuestra princesa" Goretti negó con la cabeza ante el comentario de Betsabe "El capitán Fox tenia razón, malgastamos nuestro tiempo ahí. No tenemos contra quien luchar, la información que tenemos no es fiable"

Taiki se levanto de su asiento para recoger una revista. Todo esto ocurría a través de hologramas a escala real representando el departamento en la Tierra, donde los hermanos Kou platicaban seriamente "Debe ser urgente, la princesa nos necesita"

"Es a ella a quien le debemos nuestra lealtad" Nadeshko miro a Taiki preocupada. Al otro lado de la galaxia también compartían un sistema de hologramas, muy avanzado y de alta tecnología. Ella también cuestionaba las dediciones de su princesa "Ni siquiera pudimos acércanos a los guardianes. ¡Antes de que ustedes decidan irse deben dejarle los cristales, no pueden dejarlos a la merced del enemigo! Corren el riesgo de ser encontrados; no podemos usarlos. Les pertenecen a ellos"

La sala se quedo en silencio. Nadeshko tiene razón. Los cristales solo podían contestar el llamado de sus amos, ellos eran la protección contra el enemigo "Se los entregare a Serena, no se preocupen chicos, ella sabrá que hacer. Después de todo, esta mas involucrada que nosotros" Seiya suspiro "Partiremos en la noche"

Era la decisión mas sabía. Serena era hija de Serenity, Reina del Imperio Lunar que solo quedaban ruinas de estas. Tenia claro que recordaba claramente a quien le pertenecía cada uno, solo se hacia la desentendida para no dar mayores explicaciones.

Yaten aun así estaba intranquilo "¿Qué le diremos al productor? No podemos partir así nada mas, estamos en grabaciones. No le gustara para nada nuestra decisión. Recuerda que le debemos mucho, no podemos darle la espalda ahora"

"Le diremos que tomamos algunas vacaciones. No tiene por que cuestionar nuestras decisiones" Taiki se apoyo contra el respaldo del sofá, cruzo sus piernas y suspiro "Tenemos que actuar rápido chicos, nos queda muy poco tiempo. Puede que nuestro planeta necesite ayuda. El capitán Fox nos informo que Lord Aita tiene amenazado a nuestro pueblo… tenemos que llegar lo antes posible"

Nadeshko corto la programación desde la tierra y suspiro "Creo que no fue una buena decisión llevar los cristales con nosotras" mordió su labio intranquila "¡Debemos hacer algo, chicas!" vio a Goretti no prestar atención y Betsabe la miraba intranquila "Miren… se que el Capitán Fox se lleva algo entre las manos, la princesa lleva horas encerrada en la sala de reuniones con los demás embajadores de las galaxia. Esta guerra nos involucra a todos"

"Se a lo que te refieres. El único problema es que ni siquiera sabemos a quien nos enfrentamos¡no manejamos esa información!" la seriedad de Goretti se rompió "Somos Sailors, pero no tenemos idea de cómo luchar contra esta amenaza"

Betsabe llevo sus manos a su cara intranquila "Realmente no me gusta como esta saliendo todo esto" murmuro y al instante las puertas del gran salón se abrieron, caminando con gracia un hombre alto y robusto con una armadura plateada, aparentemente cerca de los cincuenta años de edad. Una gran cicatriz cruza su ojo biónico izquierdo, su cabello castaño peinado perfectamente y su ojo azul las miraba con atención. Sonaba más su pierna derecha en el grueso piso de mármol, la cual también era bionicota.

"Chicas, se ven preocupadas" se sentó al lado de Betsabe y apretó un poco sus hombros "Tensas" las miro una a una "¿Qué les ocurre?"

"¿Qué nos ocurres? Capitán, sabemos que estamos en estado de guerra, pero nos molesta la incompetencia y formalidad que se presenta en este momento" la paciencia de Goretti se acaba, su ceño se formaba aun mas con cada palabra molesta "Sucede que usted nos mando a llamar, ni siquiera sabemos por que¡no cumplimos con nuestra misión en la tierra! Ahora los chicos deben hacer entrega de nuestra responsabilidad, y no me quiero imaginar si algo sale mal… lo único que conocemos que hay un loco amenazando la tierra, quitando energía a la vida en el planeta¿Qué es lo que sucede?"

El ojo biónico del capitán comenzó a hacer unos pequeños giros "Querida, no es un cualquier loco-" antes de seguir tocio un poco "Miren se que esta situación es difícil, aun falta que lleguen Seiya y los demás. En este instante la princesa se encuentra terminando la conferencia-"

"¿Por qué todo este alboroto?" Nadeshko lo miro molesta "Todos los embajadores del universo asistieron. Como sede universal debemos enterarnos nosotras, que somos las guardianas y aun mas, PROTECTORAS de este planeta, de lo que ocurre. Capitán-" ella se acerco mirando fijamente sus ojos y se cruzo de brazos de manera infantil "Sabemos que el enemigo es fuerte"

"No se si recuerdan a Némesis-"

"¡¿NEMESIS?!" y Fox temió la peor al escuchar el grito ahogado de Betsabe "¿Qué hace ese bastardo libre?" Goretti se acerco rápidamente la preocupación grabada en sus ojos y la incertidumbre por el futuro, podría convertirse en pesadillas por las noches.

Fox suspiro y se acomodó su cuello "lamentablemente la Reina Madre se encuentra débil…" las tres lamentaron el hecho de la fragilidad que le a ocurrido desde que el enemigo hizo acto de presencia "En el Caldero se encuentra la misma situación. Sabios y guardianes no saben que hacer. Némesis logro escapar de las celdas; nadie se explica como fue, tampoco negamos la existencia de su grupo de sequitos… hay gente que ansia su poder, y no hay otra forma mejor q unirle. El es nuestra amenaza, quiere vengarse por todos estos milenios de encierro y maltrato"

"Némesis…" Nadeshko negó la cabeza "¿Por qué no podía ser el enemigo mas débil¡El es la maldad en persona, no podemos contra el!"

"No podemos, pero si podemos ayudar al que se enfrente con el"

"¿La princesa Serenity?" Betsabe miro con esperanza los ojos del capitán. Pero este negó la cabeza. Serenity no era el luchador indicado, podría ayudar siempre, hasta el final… peor no daría el golpe de gracia para erradicar la maldad por completo, no estaba a la altura, el era un enemigo mas poderoso.

"Serenity puede utilizar el cristal mas poderoso creado desde el centro del universo, el cristal mas hermoso; podría tener el corazón mas puro del universo, y aun mas… tendría las posibilidades alcanzar el poder de su padre, el gran Rey Apolo" las miro una a una "Y no dudo que en un futuro cercano no lo logre" suspiro "Pero no lo puede realizar en un periodo tan pequeño de tiempo. No puede combatir para grandes expectativas" miro fijamente a Betsabe "El poder es inmenso, por algo ha sido perseguida por la maldad este ultimo tiempo. Ella es la portadora de la luz. Pero en esta guerra, luz contra oscuridad no siempre da los mejores resultados"

"¿Entonces quien puede igualar el poder de Némesis? El es muy poderoso, ni en e Milenio de Plata pudieron con la devastación de las galaxias Liveug, Calixto, Olimpia y Réquiem, que eran los grandes núcleos de nuestros orígenes, el dos días arrazo contra ellas, no quedo nada. Los mismo puede hacer ahora con todo el universo, el puede hacer que Chaos puede volver nuevamente-" Betsabe trago un poco de aire, hablaba muy rápido "¿Quién es?"

El las miro seriamente "Algunas veces es bueno usar oscuridad contra oscuridad. Para esto, el mas indicado es el hermano de Némesis" levanto sus hombros un poco despreocupado "El también fue concedido con sangre oscura. Debemos encontrarlo rápidamente y explicarle la situación. No sabemos que es del ahora… hay que actuar con rapidez chicas, no tenemos mucho tiempo" se levanto rápidamente al sentir por un auricular su llamado hacia el salón de comandos.

"¿El hermano de Némesis?" Nadeshko lo miro interrogante y suspicaz, mientras que las otras no tenían idea sobre que Némesis hubiera tenido familia.

Fox paro su caminar y se volteo lentamente hacia ellas "Todo mal tiene su creador. Chaos es su padre… por lo tanto, saquen conclusiones chicas. El Príncipe Endimión del planeta Tierra es su hermano de sangre, comparten la misma composición biológica. Aunque la madre de Némesis esta haciendo su trabajo en este instante, no comparte los mismos pensamientos y posición que su hijo a provocado" Sin mas explicación, y solo escuchando el sonido de sus botas por el duro mármol blanco del salón, se retiró bastante perturbado dejando a unas Sailors bastantes sorprendidas, dándose cuenta que las leyendas e historias del pasado… algo tenían de verdad.

"Eso explica la posición de la Tierra en algunas de sus dediciones" suspiro Goretti.

Aun así, Nadeshko miro silenciosa su retirada. Algo no estaba bien. Sabía que los progenitores de Némesis son precisamente oscuros¿pero que sucedía con la Reina Gaia del planeta Tierra?


"Endimión traerá a Serenity por si sola. Ella no es tonta, por algo fui yo su nodriza" Yuuko termino su tercer cigarro para sacar un cuarto "Ese niño es muy inteligente para mi gusto, tan curioso; aun así no se les quita el titulo de los habitantes mas fascinantes del universo. Mortales" negó con la cabeza. Cerró sus ojos y se sentó sobre el banco. Esperaba a Nara Kokebi, la Sailor más misteriosa de las doce; llena de intrigas y un poder inigualable en lucha. Ya podría divisar las pequeñas riñas entre ella y Uranus, cual de las dos mas testaruda. Todo esta pasando lentamente, quisiera terminar de una buena vez el daño provocado milenios atrás.

Electra llego con un algodón de azúcar "No creo que llegue a tiempo Madame, Sedna suele ser bastante impuntual para sus cosas. ¿No quiere su abrigo? Esta haciendo bastante frió aquí"

Yuuko agito el humo del cigarro con su mano. Al menos calmaba sus nervios "No te preocupes por mi Electra. Me es agradable el frió… pequeñas dagas que atraviesan tu cuerpo" unos cuantos escalofríos corrieron por su cuerpo "Es fascinante experimentar esto ahora. Hace bastante tiempo no presenciaba esta sensación" le dio una risa sincera y cerro sus ojos "No debes de que temer de este hielo en el aire, Nara siempre lo provoca… debe estar cerca. Es una buena táctica de batalla, la necesitaremos para luchar contra el enemigo y-"

"¿Endimión sabe?"

Yuuko callo al instante y frunció el seño ¿acaso nadie creía en su palabra, tanta es la desconfianza? "No podía ocultarle la verdad. Algo como esto no sobrevive varios milenios para estarlo contarlo. Lo tomo bastante bien en mi opinión, ningún problema en particular… de hecho acepto su condición como hijo de Chaos. Además obviamente lo debe saber" trino sus dedos dos veces "¡Recuerda que es el heredero del la Tierra! Todos los honores, poderes y bendiciones los tiene a su favor, aparte el Cristal Dorado lo ayuda, sin contar la ayuda de sus generales que a mi parecer son bastante molestos"

"Aun así algo me inquieta" Un poco ida se sentó al lado de su maestra "La energía del príncipe es bastante grande. Y mas poderosa que de Serenity… ¿no cree que podría ser una amenaza?"

"No logro entender Electra. ¿Ese niño? No lo creo"

"Madame considere las magnitudes de que estamos hablando. Es hijo de Chaos, el ser mas poderoso del universo. La maldad y su oscuridad esta en su sangre. El instinto asesino esta en el… puede que apague la luz de la princesa"

"¿Te refieres a matarla?" Electra asistió. Yuuko en cambio rió amenamente frente al comentario absurdo de ella "¡Eso es imposible Electra! Endimión no podría hacer eso por más que quiera. No puede matar a su igual… ella es su equilibrio. Si alguna vez uno de los dos dejase de existir, habría un gran desequilibrio… y en lo personal no me gustaría vivir en esa época" corrió un poco el humo de su rostro "Endimión nunca tendrá el coraje de ni siquiera tocarla o hacerle algo dañino. La ama Electra, que no se te olvide"

"El equilibrio se encuentran en el Cristal de Playa y en el Cristall Dorado-"

"Solo pueden ser usados por los herederos. Si se matan unos a otros, no hay equilibrio, los cristales no tendrá dueño. Así es Electra, así de simple. Además Chaos no es el ser mas poderoso del mundo… no lo es y nunca lo será" una expresión dura y llena de recuerdos guarda en sus ojos transmitiéndolos como verdaderas ventanas de su alma "Nadie sabe lo que nos espera…" se levanto al sentir una presencia extraña presencia. El cielo poco a poco se torno nublado, el viento era insoportable y el frió no lo aguantaba. La niebla amenazo con congelar la vida a su alrededor, una silueta comenzaba a surgir entre la nube de tonos grises trayendo la sensación de penumbra y desaliento. Era Sailor Sedna, el as del misterio y de la soledad.

Yuuko.

Escucho por todo el parte su nombre. La gente no tomaba atención a lo que ocurría a su alrededor, Sedna sabia muy bien hacer brechas entre la fantasía y realidad. Y puso atención. Algo no estaba bien, la sailor del hielo no se comportaba de esa manera.

Yuuko.

Nuevamente su nombre, miro a Electra que esta parecía tan desconcertada como ella "Deja de jugar a tus juegos Sedna" advirtió. Electra sintió un profundo escalofrió, la voz estremecedora consumía su incertidumbre.

La silueta rió satíricamente "¿Sedna? Deberías fijarte con quien hablas" y Yuuko reconoció sus ojos.

"Quirón" murmuro y sus ojos totalmente se oscurecieron. ¿Qué le ocurría a la Sailor, por que tomaba una actitud desafiante? Yuuko se dio cuenta de la travesura de ella, la personalidad bipolar y el carácter sicótico podía oler el sufrimiento y miedos como carne. Se dio cuenta del engaño. Rápidamente volteo hacia Electra que esta estaba paralizada a ver a la sailor en ese estado "¡Electra sal de aquí!"

"¿Que?" y antes de pronunciar una sola palabra, la fuerza del puño en ráfagas de viento de Quirón impacto sobre el pecho de Electra, mandándola contra el suelo al instante. Sentía su pecho caliente, tocio un poco contra su mano y se dio cuenta que su garganta sabia a un sabor metálico. Sangre. "Desgraciada, esto te costara muy caro" tocio un poco botando en el suelo pequeñas gotas de sangre. Desde hace tiempo no sentía un golpe bueno.

La sombra se burlo de su cuerpo en el suelo "Electra deja tu orgullo a un lado. ¿Qué temes?" Los grandes ojos negros la miraban con atención, la maldad helaba sus movimientos.

"No la escuches Electra, sus palabras son un arma de doble filo. Ella no es Quirón…" Yuuko avanzo lentamente hacia ella tendiéndole una mano "Tampoco esta al frente tuyo como crees. Es solo una ilusión¿acaso no recuerdas el sinfín de trucos bajo su manga? Es la reina del disfraz"

No me subestime tanto, Madame. Puede que caiga como la última vez¿recuerda? Yuuko oyó en su mente y trato de cerrarla para impedir más mensajes. Tal vez no. Como siempre nunca se hace responsable de lo que provoca… tuvo la oportunidad de erradicar la maldad en el universo bajo sus manos… ¿Qué ocurrió Madame¿Por qué dudó? Yuuko prefirió no decir nada. Vamos, habla. ¿Cuál es tu miedo de testificar? Un psicoanálisis me serviría para saber lo que ocurre en este instante Yuuko, eres tan impredecible… pero sabiendo tus miedos, dudo increíblemente de tus capacidades letales.

"¡Basta!" Yuuko grito al aire, mirando alterada a su alrededor "No sabes nada, no sabes de lo que hablas niña. Deja mis recuerdos en paz"

"No necesito ver tus recuerdos. Lo se todo Yuuko. Soy más vidente que Plut, recuérdalo, acéptalo. No puedes arrancar del pasado, lo hecho ya esta… ni tú ni nadie puede contrarrestar los males. Estamos todos condenados"

Antes de que pudiera decir otra palabra, detrás de su espalda sintió la ráfaga y el poder de una energía enorme. Volteo rápidamente para ver solo a escasos centímetros la mirada eterna y sin vida de Quirón, el ángel caído de las Sailors Scouts. La sonrisa sardónica adornaba su rostro, el mismo infierno dentro de su corazón.

"¡Madame!" escucho a Electra gritar su nombre, no le presto atención… los ojos de la Sailor estaban muertos

Todo a su alrededor se distorsionó. El tiempo se detenía cada vez mas, su cabello poco a poco comenzó a tornarse blanco a medida que ella se le acercaba y su piel se arrugaba. Realmente no sabia si era fantasía, ilusión y no poder ver la realidad que esta al sus ojos. Su visión se hacia nula, y su corazón apaciguarse para quedar completamente muerto.

"¡ESTELA CORINTA!" Un escudo invisible entre Yuuko y Quirón se formo, Sedna había llegado a tiempo bloqueando el ataque de la sailor. Rápidamente estrelló su cuerpo sobre ella, sujetándola de los brazos mientras la otra maldecía en otro idioma "¡Que pretendes Iris!" Nara mira fijo a la mujer de cabellos púrpuras en el suelo, viendo como sus ojos se desorbitaban y el odio a su alrededor es electrizante.

"No soy Iris" una segunda voz salía de su cuerpo.

"¡Si lo eres!" Nara gritaba para que entrara en razón. Las multi-personalidades de Sailor Quirón eran peligrosas. Nara poco a poco convirtió unos brazaletes de hielo para sujetar sus pies.

Electra se acerco rápidamente a su lado "Ella no esta bien" sujeto la cabeza de ella mientras Iris trataba de zafarse tornando sus ojos blancos. Sintió algo caliente en sus pantalones traspasando a su pierna. Se fijo que las heridas en las muñecas "Sus heridas se abrieron¡debemos llevarla rápido al hospital!"

Yuuko se instalo a su lado mientras en su frente se formaba un extraño símbolo, semejando una balanza "Debemos dejarla en paz, ahora esta pasando al lado oscuro. Las seis almas la están dominando" viendo como Iris agrandaba sus ojos y un extraño brillo vino de ellos, su piel se volvía pálida y las venas de su cuerpo comenzaban a buscar el refugio en el sol. Tanto Nara como Electra cerraron sus ojos por el resplandor. Yuuko se acerco lentamente hacia su oído, nuevamente donde su cabello se tornaba blanco y su piel mostraba su vejes. Debía actuar rápido.

Dentro de la mente de Iris, veía todo con impotencia. Las almas del purgatorio de la humanidad habían posesionado su cuerpo, y escucho a la salvación; vio el símbolo de la salvación. Vio a una extraña mujer de cabellos negro vestido de blanco, era tan cegador su resplandor, pero no afecta a sus ojos vidriosos… si no la alentó a seguir, y se fijo en su rostro. La tranquilidad le recordaba a su madre, apaciguándola, protegiéndola.

Sus ojos verdes por fin vieron la luz, la ciega, la priva de ver a su alrededor. No sentía nada, su cuerpo estaba danzando en el aire, una suave brisa rozaba las puntas de sus orejas, siente el hielo calar sus piernas. Estaba desconcertada, volteo pero el mareo intenso acompañado de una jaqueca golpeo su cabeza, azotándola contra un espejismo de púas. Sabía que los seis demonios han posesionado su cuerpo. Los seis demonios que lidiaba desde que aprendió y conoció su verdadera identidad, Sailor Quirón, la leyendaria heredera al trono del Planeta Quirón, extinguido bajo las manos de Metallia para defender el Imperio Lunar… un trágica historia de soledad y desconsuelo atormentan en sus sueños, imágenes que desde niña no supo entender. La sangre, gritos y agonía en la adolescencia. Los Seis Demonios que encerró el planeta Quirón, fueron traspasados al cuerpo muerto de la princesa tras el momento de su agonía…

"Iris, escúchame… vuelve con nosotras"

Madame al instante sintió como sus manos se quemaban al tocar los brazos de la chica, el hielo en las piernas de Iris se derritió completamente escuchándose como se trizan al principio y Electra presenciaba como sus ojos negros se transformaban en dos bolas de fuego "Yuuko debes detenerla, los seis demonios tienen el control completo de su alma"

"No lo puedo hacer Nara" la miro salvajemente "No la puedo abandonar¡sabes lo peligroso es dejar que Iris quede en este estado!" Ya no podían sujetarla mas, las fuerzas se estaban acabando y un frenesí de movimientos corporales involuntarios de Iris hacia mas difícil sostenerla para que no causara mas daño. Yuuko miro a su alrededor, vio como la gente al sentir el cambio brusco de temperatura se retiraban, los árboles crujían y la tierra comenzaba a morir, esto no es normal.

Electra sin embargo no presto atención, se levanto mirando hacia atrás de ella. Alguien estaba cerca. Pronto materializó lentamente una espada mirando fríamente su alrededor "Tenemos visitas, Madame" y nuevamente escuchaba balbucear incoherencias de parte de Iris en el suelo, ve como su cuerpo se retuerce ante el dolor y su cuello trataba de inclinarse hacia arriba. Es una agonía tener los Seis Demonios.

En un abrir y cerrar de ojos hizo un escudo de protección, mirando a su derecha. Una mujer la miraba con el reconocimiento, bajo su espada rápidamente y la miro como siempre "Sun" sus ojos anaranjadas brillaron alegres, aunque su rostro no dotaba del mejor semblante, sus cabellos enroscados se agitaban con el viento.

"Un gusto volver a verlas, Madame" asistió la cabeza.

Electra se acerco a ella mirándola directo a los ojos "Aunque no sea el mejor momento, nunca esta de mas alguna ayuda Sakura" Esta asistió la cabeza.

Sakura se acerco rápidamente donde estaba Iris, dio un pequeño silbido al verla convulsionar "Desde hace tiempo que no la veo en este estado" aunque su comentario, la respuesta de Iris en su transe fue una mordedura en su brazo "¡Ag!" se alejo rápidamente y se sobo el brazo "yo también estoy contenta de verte, Iris" murmuro malhumorada.

"Deja tu infantilismo a un lado y ayuda quieres" Miro detrás de Madame Yuuko para ver a Nara, frunció el ceño ante su gran saludo "Si, si. También estoy contenta de verte"

Sakura sonrió triunfal sujetando la cabeza de Iris "Si, lo que digas Nara" le guiño el ojo.

Tan concentradas estaban que no notaron como el cielo se oscureció, tampoco como la neblina cada vez era mas espesa. Sakura se fijo en como Iris poco a poco se tranquilizaba, volviendo sus ojos a la normalidad al igual que su piel, como relajaba su cuerpo ante la opresión de los otros sobre el suyo, respirando agitada dejando sus ojos cerrarse por un instante. Su heridas cesaron y pronto el sudor frió se hizo presente. Tanto Yuuko como Nara solevantaron de su cuerpo, Sakura ponía su cabeza entre sus piernas y Electra se agachaba a su alrededor. Abrió un poco los ojos para sonreírles un poco "Gracias" alcanzó a murmurar respirando grandes bocados de aire. Estaba agotada

Pronto, alguien comenzó a aplaudir. Todas se pusieron en posición de defensa, mirando a Arístides juntar sus manos mientras caminaba hacia ellas. Yuuko simplemente se levanta para mirarlo con cierto recelo, Electra y Nara se pusieron en posición de defensa mientras que Sakura trataba de proteger a Iris en situación de contraataque del enemigo. Este dejo de aplaudir a cierta distancia moderada de donde se encontraban "Que… conmovedor" dejo sus manos en sus caderas mirándolas una a una "Tres Sailors, una guerrera-" se detuvo en Yuuko, quien le guio el ojo "Y otra anciana que se conserva a la perfección" Yuuko cerro sus puños afectada y sentió fuego crecer en su interior.

"Arístides es tu nombres ¿verdad?" Nara lo miro atenta, ante cualquier movimiento.

Este dio unos pasos y al instante ellas liberan un poco de poder, el solo rió y se cruzo de brazos "Creo que no tuvimos el placer de conocernos antes, preciosa. ¿Sailor Sedna verdad? El hielo de tus ojos refleja bastante tú interior, excitante" la miro de arriba abajo y esta frunció el cejo.

"¿Pretendes que caeré en tus juegos de seducción? Estas equivocado"

El inclino su cabeza hacia la derecha "¿Yo? Ni lo creas preciosa, no estoy tramando nada" rápidamente saco una espada de la nada y apunto hacia ella "¡Ya saben todo este show¡Ríndanse y esperen que nuestro Señor las tome en su gran voluntad, su compasión! Solo den sus energías y bueno… ya saben el resto de la historia" les guiño el ojo.

"Deberías medir tus palabras, Arístides. Gente como tu no llega muy lejos" miro detrás de el en una fracción de segundos, rápidamente, antes de volver a mirarlo. Sabe lo que debe hacer "Tal vez deberías saber quienes somos-"

"¿Ustedes?" rió un poco mas alto "¡Ustedes no son mas que inmundas mujeres!" Electra iba por golpearlo pero Nara sujeto sus brazos y le impidió el paso hacia el.

"¡¿Quién te crees para tratarnos así?!" Electra logro de zafarse un poco para volver a tomarla entre Yuuko y Nara "que sabes de nostras, vamos dime" al ver que este solo la miraba, mas se enfureció "¡No tienes idea de lo hablas maldito infeliz!" escupió en el suelo y este solo levanto una ceja divertida "Debe darte vergüenza tratarnos de esa manera"

"¿Vergüenza? No crean que aun-"

Antes de que digiera otra palabra una flecha de un metal muy grueso, incrustadas de púas, llego a su espalda. Este volteo rápidamente gritando en el dolor, luego otra en su hombre izquierdo y otra en su muslo. El dolor era insoportable y sentía una sustancia recorrer su cuerpo. Sabía que venían desde el fondo de los árboles, en el área oscura de ellos "Mierda" murmuro un poco agitado y sus ojos se llenaron de lágrimas. Enfoco nuevamente su mirada para ver como otra se acercaba peligrosamente a su estomago. Otro grito y se apoyo con sus manos respirando agitado.

Sintió a Yuuko poner su mano en su hombro, para inclinarse a su derecho para ver sus ojos "¿No te dijo Electra?" vio como este lograba levantar un poco su cabeza, tratando de recoger su dignidad "No nos conoces bastardo" frunció el ceño y se alejo del unos cuantos pasos. Se le hacia imposible mover sus músculos, el aire le faltaba y sentía como sus ojos se cerraban solos. El no podía morir así, era poco digno atacar por la espalda. La mujer de cabellos largos negros lo miro por última vez, para luego arrodillarse a una distancia prudente. Inclino su cabeza para ver mejor sus ojos negros, se acerco gateando mirándolo con maldad y una sonrisa satírica que lograba que su corazón se apaciguara. Saco una flecha de su hombro derecho provocando que gritara de dolor otra vez, se acerco a sus oídos no sin antes de enterrarle una especia de canica bastante pequeña dentro de la herida provocada por la flecha, introduciéndosela hasta el fondo de su carne "Nos vemos en el infierno" murmuro lentamente y sintió como los ojos negros de ella lo hipnotizaban indicando el camino hacia la muerte.

"Tu…" los ojos le recordaban a alguien, hace mucho tiempo que habían estado juntos compartiendo fechorías a través del recóndito universo "…tu, tu eres la madre, debes ayudarnos…" sintió como ardía esa pequeña bola de metal dentro de su cuerpo, sabia que era un venero mortal. Lo conocía, el lo utilizaba, al igual que la madre; sabían como hacer que esta sustancia en un periodo de tres minutos la persona muriera "… ayudarlo, a el…" a recostó en el suelo y sintió como esa flecha de púas atravesaba su espalda para salir a la superficie, ya no tenia las fuerzas de llorar ni de gritar, el veneno había matada sus sentidos.

Yuuko se acerco a su rostro, algunos mechones se deslizaron por sus hombros "Me estas confundiendo con otra persona. Alucinas cosas, la muerte esta cerca…" se arrodillo y tomo su mano y la dejo cerca de su corazón "Ve con ellos" un susurro que solo alcanzó sus oídos, solo alcanzó a ver por ultima vez su rostro, recordándole a su señora, su maestra, la madre de su civilización que ya no existía. Murió en el abandono de todos, pocos sobrevivieron… y se sintió nuevamente en casa, recorriendo el sitio árido y negro de las tierras medias de su planeta, viendo como el castillo metálico era una vista abominable del ancestro poder. Ese lugar era casa… Nakhon. Sintió como sus ojos se desvanecen en el color gris del cielo, sumergiéndolo en un letargo prolongado… ¿En que se habré equivocado? Fue su último pensamiento antes dar fin a su existencia.

Ella supo de su muerte una vez que la mano de Arístides no presionaba sangre, no sentía el pulso de su muñeca. Ella solamente dejo su mano en el suelo para levantarse y ver hacia el bosque. De ahí una silueta femenina aparecía entre los árboles, primero vio el color de su kimono: rojo, nada mal para la ocasión "Megumi, tenia mis dudas. Pensé que no vendrías nunca" la dulce chica sonrió un poco y se acerco junto a un arco metálico inmenso, guardándolo en su estuche de cuero. Se acerco al muerto sacándole una a una las flechas haciendo que la sangre salpicara por todos lados, incluso en el delicado kimono de seda, aun así no le importó.

"Lamento la demora. Pero al ver a este pobre hombre contra ustedes decidí apiadarme un poco" se sentó en un banco cercano. Saco de su bolso un pañuelo blanco, comenzando a limpiar la sangre una por una "¿Conocía a este hombre, Madame?" Yuuko solo negó con la cabeza.

Nara se acerco rápidamente al cuerpo, sacándole una cadena donde resplandecía una tenue luz. Sintió la mirada de Electra sobre sus hombros y volteo a verla "¿Crees que sea una especie de comunicador?"

"No lo creo. Esto es donde guarda energía, no debes abrirlo, la muestra en ese brasco esta muerta" Electra se arrodillo ante el, puso sus manos sobre sus ojos para cerrarlos "Hay que congelarlo¿podrías hacer ese favor Nara?" esta solo asistió comenzando su trabajo poniendo sus manos en el torso de Arístides, comenzando una glaciación que cubría su cuerpo.

Iris recobro un poco sus energías y con la ayuda de Sakura la acerco un poco hacia las demás "Madame…" la débil voz de Quirón la llevo de nuevo a la realidad, mirándola un poco ida. Necesita reflexionar.

"¿Te encuentra mejor?" se dio cuenta de que al menos, había recuperado un poco su tono de piel. La vio asistir la cabeza y volteo mirando a Arístides. ¿Por qué recordó Nakhon? Ese planeta ha sido exterminado desde hace bastantes milenios. O tal vez-

Sintió una mano en su hombro que logro sacarla de sus pensamientos. Nara la veía con preocupación "¿Te encuentras bien Yuuko?"

Yuuko la miro fijamente, y le dio la espalda "Eso creo-"

Un fuerte temblor se sacudió a sus pies, las chicas trataron de mantener el control. Era fuerte. Pero Nara se dio cuenta de algo. No era un temblor… era Sailor Uranus lanzándole su poder. Al intante corrió frente a todas ellas, formando una lanza de hielo bastante larga "¡ESTELA CORINTA!" grito y a los pocos segundos una bola de energía se estrelló contra la barrera circular creada por Nara.

Yuuko se levanto al instante, otro se aproximaba por la espalda, vio la cadena dorada de Venus cerca de ellos. Ella logro aferrarla a su brazo y presiono resistencia, atrayendo la cadena hacia ella. Sakura comenzó a formar fuego alrededor de ella, todo para proteger a Iris, quien estaba respirando con dificultad "¿Qué es lo que ocurre?" volteo donde se encontraba Madame, quien hacia fuerza para atraer la cadena, cosa que no veía dificultad en sus rasgos.

"Sailors" murmuro con mucha fuerza "Piensan que somos el enemigo"

Electra volteo para mirar fijamente a Sailor Uranos y Neptune, apareció rápidamente Júpiter con Mars, quien esta la miraba con cierto recelo. Le debía unas explicaciones "¡¿Quienes son ustedes?!" no quiso responder la pregunta de Júpiter, volteo a la izquierda para ver teclear rápidamente a Mercury, se cruzo de brazos ¿es que ella nunca soltaba la lógica?

Rápidamente llego Plut junto a las demás Sailors. Esta se paralizo al ver al enemigo completamente congeló y mas aun, ver a Madame Yuuko atraer a Sailor Venus que esta trataba de luchar contra ella, dándole una fácil misión que cumplir "Madame…" murmuro Saturn y agarro con fuerza apretó su guadaña.

La aludida dejo la cadena a un lado logrando botar a Sailor Venus, que respiraba agitada. Volteo y las miro una a una "Sailors Scouts, tanto tiempo" lentamente metió una mano a su bolsillo sacando un cigarro y prenderlo "He estado siguiendo sus pasos, a decir verdad; poca fuerza tienen para combatir el nuevo enemigo"

"¿Quién eres tu, y ustedes?" Neptune dio un paso agresivamente, pero la mano de Plut la paro negándole la cabeza, vio a Saturn mirándola con reconocimiento y se sintió un poco mas tranquila.

Madame se acerco a ella, mirando a cada una de las Sailors. Miro como Uranus preparaba un ataque "De nada te sirve… no puedes contra mi, Uranus. Soy bastante fuerte… no me subestimes por que soy una mujer mayor. Ni la mitad de las cosas que digo comprendes" suspiro y puso sus manos a sus caderas. Electra se acerco rápidamente murmurándole algo en su oído, mientras que Yuuko asistía la cabeza. Una vez que terminaron Electra se hizo a un lado y se fue caminado por el bosque. Aun así quería ser detenida por Mars, pero esta solo le negó la cabeza, no deba seguirla. No formaba parte de esta conversación.

Yuuko espero a que se retirara, y todas voltearon. Sintió como las cuatro Sailors a su espalda se acercaran un poco más. Iris iba caminando con la ayuda de Sakura, y sintió la mirada de reconocimiento de la sacerdotisa. Ella solo la miro y le guiño el ojo divertida "¡Hola!" le dijo alegre.

Mars se impresiono y balbució algo. Júpiter la miro "¿La conoces?"

Antes de que pudiera decir algo, todas pusieron atención. La maldad aun estaba entre ellas. Ami miro el cuerpo inerte en el suelo, y vio como una sombra se materializaba a su lado. Un hombre bastante mayor apareció, con una armadura roja y una lanza en su mano. El pelo canoso mostraba signos de siglos en vida y sus ojos cafés miraban con atención la obra maestra de la glaciación "Pobre…" murmuro y lanzo una mirada rápida a las Sailors "Te felicito Sedna, siempre sales con sorpresas" Nara apretó sus manos. El se puso de pie y las miro sin ninguna emoción en el rostro "Soy Storm, segundo comandante del escuadrón. Creo que lo otro lo deben saber" rió de forma seca "Patético" y detrás de el, vieron como pequeños trozos de vidrio volaban hacia ellas, era demasiado tarde para arrancar. Vieron como estas solo llegan a alcanzar hasta cierto punto, donde estaban suspendidas en el aire por arte de magia.

Sakura miro a Iris que estaba mirando fijamente los vidrios, el trance de ella era bastante profundo y sentía su poder recorrer por el lugar "Iris…" susurró tratando de volverla a la normalidad. Ella pestaño un poco y estos trozos de vidrio cayeron al suelo, algunos quebrándose por el impacto.

"Nada mal para comenzar" Storm las miro una a una. Y miro a Yuuko en especial "Esto no se acaba tan fácilmente. Nos quedaremos con la Tierra, lo necesitamos" miro por ultima vez el cuerpo de Arístides y con fuerza golpeó su torso, logrando quebrar todo su cuerpo. Sin más desapareció por un tiempo.

Todas se encontraban en silencio, hasta que Nara hablo "Esto nos hace trabajar en grupo" volteo a ver a las demás Sailors.

En cambio, Uranus tenia el gran ceño izquierdo que le salía "¿Y quien eres tu para dar ordenes?"

Yuuko solo rió para ella, algunas cosas nunca cambian. Rápidamente se adelanto a Nara, antes de que surjan mas problemas entre ellas "Chicas, no se si se acuerdan de ellas. Estas cuatro chicas son Sailors Centrals: Quirón, Sedna, Gea y Sun respectivamente" vio la cara de confusión de cada una de ellas y rio un poquito "Creo que debemos tener una reunión con urgencia…" volteo hacia Mars "Tu diminuta, usaremos tu templo para efectuarla"

Indignada ella reclamo "¿Y tu con que derechos me vienes a decir a mi? Y a todo esto quien eres¡nunca te he visto en mi vida!" grito un poco y levanto su puño.

Y a Madame no le gusto esa actitud. Puso una mala cara y se acerco rápidamente a ella, tomo su cra con su mano izquierda, y sentía las largas uñas enterrase en sus pálidas mejillas "Mira chiquilla, me debes respeto… puedes que no te acuerdes de mi ahora¡pero yo te eduque en el Milenio de Plata!" miro fijamente sus ojos logrando asustarla un poco "Yo soy-"

"¿Madame Yuuko?"

Todas las Sailors, incluida Yuuko, mirando hacia atrás, viendo como Serena abría los ojos rápidamente y curiosa ante su nuevo descubrimiento.


"¡Esto es avergonzante!" golpeo sus puños contra la mesa de cristal, logrando que se trizara un poco "¡No puedo creer que estas Sailors hayan acabado con Aristides!" miro dura a Storm que este solo mantenía su mirada. Sus cabellos se agitaban alborotadamente por culpa de su rabia interior, no podía aceptar una derrota.

"Tranquilízate Lucre. No debes perder la cabeza" Lord Aita se veía preocupado, se encontraba sentado despreocupadamente en la silla de cuero al final de la mesa, analizando la situación con los brazos cruzados y bebiendo vino "¿Cómo es posible?" miro a Storm "Arístides era uno de los mejores"

En cambio, el hombre parado rígido solo se limito a mirarlo "Tal vez no realizo su trabajo. No era enemigo para el que lo haya derrotado" negó la cabeza y se acerco un poco "Ya sabe como era el: despistado, descuidado. Aun así trajo a nuestras manos una gran cantidad de energía que necesitamos para dominar, sus excelencias" miro a Lucre como miraba aun molesta la mesa "Madame- si reconsideramos nuestra posición, nos encontramos en ventaja¡ellos nos tienen la misma fuerza que nosotros!"

Lord Aita levanto su mano. Storm callo al instante "Mide tus palabras. Querrás decir ahora no tienen los elementos necesarios para derrotarnos, pero mas adelante los tendrán y no queremos presenciar como somos vencidos por unas habitantes del sistema solar, mas pretenciosamente por la Princesa Serenity"

Lucre lo miro fijamente, sus ojos verdes volvieron a la chispa de crueldad "¿Qué propones?"

Aita solo rió un poco, un gruñido bajo su garganta seria lo más apropiado. Se acomodo su cabello y dejo su copa a un lado "No hemos olvidado nuestra fuente de poder querida. Somos superiores, somos hijos natos del caldero madre¿no te da una buena idea?"

Madame se le ocurrió una brillante idea, una magnifica idea que dejarán a todos escasos de refuerzos, poco a poco "toda vida existente en el sistema solar será muerte y desiertos. Nada transitara por su eje" murmuro y se sentó aliviada al lado de este y sonrió de satisfacción "Me había olvidado de aquel detalle…" suspiro.

"¿Qué proponen, excelencias?"

Aita e levanto y le puso la mano en su hombro "Congelaremos el planeta tierra, así como lo hemos hecho millones de años anteriores. Es una suerte que tengamos juventud eterna" sin mas se retiro por la oscura sala de cristal, donde solo la respiración de Lucre se escucha. Storm la mira fijamente esperando una respuesta.

Ella solo lo mira como si nada "Que esperas" dijo ruda y sin mas se levanto para dirigirse a su trono "Sabes que a Némesis no le gusta esperar, esta ansioso por volver a tomar su espada" volto su cabeza un poco y se detuvo "Ya sabes lo que tienes quehacer" murmuro solo para el y miro en la dirección donde Aita se había retirado "Ninguna palabra de lo que te dije a Aita, no le incumben este tipo de misterios¿entendido?" Store solo asistió con la cabeza para desaparecer rápidamente de su vista. Lucre solo se sentó en una de los escalones que conducían al trono, agotada. Ya no le queda mucho tiempo, estar lejos de casa agotaba sus esfuerzos.

"¿Madame?" una vocecilla se escucha entre medio de los pilares infinitos del salón, sabia quien era, no tenia necesidad de saber que su aprendiz sabia lo que tramaba "Si Storm falla, no obtendrá lo que quiere" escucho por todo el salón "Esto no le gustara a nada a Lord Aita" sentía los ojos verdes sobre su espalda y ella solo sonrió con malicia.

"Kaino, mi bella Kaino" dijo suavemente y una hermosa mujer de cabellos blancos recogidos una cinta holgada dejando caer algunos mechones grises, se acerco a ella lentamente, la longitud de su pelo llegaba justo al límite de sus cadenas y sus piernas. Sus caderas se meneaban al compás de sus pasos, y su altura media hacia gala de sus atributos naturales. Sin embargo, sus ojos y orejas de rasgos elficos la identificaba de los demás, al igual que su piel trigueña contrastaba con el pálido de Lucre "No debes por que preocuparte. Aita puede recriminar, decir que es un capricho…" la miro durante un momento mientras Kaino se sentaba con gracia gatuna en uno de los sillones mas cómodo mientras recogía un par de frutas "… pero los talismanes de las Sailors Outhers son de increíble poder. Son inigualables, Kaino. Las historias que cuentan son asombrosas…"

"¿Esos son los famosas reliquias de las dinastías de cada planeta, no Madame?" esta solo asistió con la cabeza "¿No cree que esta pidiendo demasiado para el tan poco tiempo que dispones?" mordió suavemente una fruta en forma de pera "Pues déjeme decirle que luego que termines con el sistema solar, las Sailors morirán… nada quedara en la tierra"

Lucre se levanto y corrió sus mechones de su cara para comenzar a ascender a su trono y perderse en sus pensamientos "Por eso mande a Storm a obtenerlos" comenzó a escalar "Deberías hacer lo mismo que el, estar trabajando ¿no crees?"

La aludida se levanto cansada y vio como su maestra se perdía en la oscuridad de la sala. Suspiro y tranquilamente comenzó a caminar sumida en sus pensamientos… ya no se acordaba quien era, ni siquiera como había pasado al lado oscuro, pero no se arrepentía, aunque muchos secretos rondaban su alrededor, prefería solo compartirlos con una sola persona. Una vez llegando a la salida, un par de brazos la abrigo asustándola y tirándola hacia un cuerpo musculoso y caliente. Al sentir el cuerpo supo con quiera y río ante la pequeña aventura que estaban viviendo.

Sintio unos los labios besar lentamente su cuello, provocándole cosquillas. Ella sonriente volteo para verlo, dejando a un lado su faceta fría y calculadora, para mostrarse tal cual era a su amado "Aita" murmuro lentamente y le dio un rápido beso en sus labios "Si alguien nos ve-"

El rió un poco, enfocando sus ojos negros en los verdes de ella, y corrió algunos cabellos de su frente para mirarlos mejor "No te preocupes" jugo con su nariz un poco y la volvió a besar, esta vez profundamente.

Kaino sonrió y se separo un poco del "Debes ir al trono para hablar algunas cosas con Madame" junto su frente con la del y cerro sus ojos. A pesar de la diferencia de estaturas, le gustaba ya que Aita podría abrazarla mejor, protegerla. Corrió su cabello largo negro a sus oídos y tomo su cara entre sus manos.

"¿Y cuanto te volveré a ver otra vez? No hay mucho tiempo en que podamos estar juntos, amor mió" la abrazo nuevamente y pero con cuidado, tratando de no aplastarla demasiado.

"No te preocupes, ya se van a dar las oportunidades para que estemos los dos" miro sus ojos y acaricio su mejilla áspera "Recuerda que llevo a nuestro niño" la mano de Aita al instante corrió al plano vientre de su amada, dando pequeñas curvas entorno a este, le beso la mejilla "No sabes cuanto anhelo a este retoño" rió un poco junto a Aita.

"Yo también…" la beso nuevamente y entre estos besos murmuro "No sabes cuantos" beso su frente y la miro "¿Creías que no sentía u presencia mientras hablábamos con Storm?" cambio rápidamente el tema, esta solo lo miro y este solo le sonrio "Tontita" y su mano volvió a su vientre "¿Cuándo le dirás a Lucre?" ella al nombrar el nombre de su maestra lo miro a alarmada y negó rotundamente su cabeza. Tenia miedo, sabia que Lucre al enterarse de su embarazo con Aita se volvería celosa, trataría de quitarle a su niño… y no quería que sucediera "Debes hacerlo, Kaino. Es tu maestra"

"Ella no lo debe saber, no tiene por que saberlo" lo miro y volvió a sonreír "Este es nuestro pequeño secreto" murmuro contra sus labios antes de volver a besarlo apasionadamente, dejándose llevar por el eterno amor que sentían ambos, nunca queriendo separarse.

"Espérame esta noche" Aita susurro cerca de su oído para darle un beso en su hombro desnudo "Ahora jovencita, tienes trabajo que hacer" ella le dio una última sonrisa y desapareció frente a sus ojos. Y el, extraño el calor de su cuerpo junto al suyo.


Setsuna abrió la primera puerta del pasillo, dejando entrar una a una a las Sailors. En la sala había una mesa central donde las esperaba Nicolás con tazas de te y galletas, cortesía del abuelo quien estaba sentado en una de las esquina de la mesa. Rei no dijo nada al verlo, su abuelo también perteneció en la historia del Milenio de Plata, y era el más sabio de todos, su opinión seria de gran poder que podría llevarlas con ello.

"Buenas tardes" murmuro Ami haciendo una pequeña reverencia hacia el abuelo, todas hicieron lo mismo.

En cambio, Madame Yuuko se acerco rápidamente a el sentándose a su lado "Hola diminuto" sonrió un poco agraciada. Le quito una tetera de arroz de las manos de Nicolás sirviéndose ella sola "No pensé que estabas con vida abuelo" hacia de su gracia al servir su te, y tomo una galleta llevándola a sus labios "Creí que habías muerto en la batalla" mordió rotundamente la dulce galleta.

Michiru se sentó al frente y frunció el ceño "¿Batalla?"

"¿Cuál batalla?" confundida, Lita miro bien a la extraña mujer vestida con harapos demasiado arcaicos para su gusto.

Sin embargo, Rei fue la que interrumpió la conversación "En el Milenio de Plata. La interrupción de Beril dentro del Imperio Lunar" murmuro y se sentó al frente, las demás mujeres la imitaron, le envió una mirada a Nicolás, indicándole que debía irse. El, acepto la orden y silenciosamente salio de la habitación "Mi abuelo en realidad no es mi abuelo. El es pariente de Serena"

Serena solo asistió con la cabeza, sabe quien era el. Su abuelo, padre de su madre¿acaso otra sorpresa la esperaría en el camino? "¿Sucede algo Serena-hime? No ha hablado en todo el camino" miro detenidamente la mujer sentada al lado de Mina, Megumi. Mirando sus rasgos definitivamente le recordaba a alguien, pero alejo esos pensamientos de su cabeza.

"No puedo creer que estén con vida… menos usted" la mirada de Serena se torno un poco oscura "¿Debería estar sorprendida?" dijo sin ánimos ni energías. Sabía que tarde o temprano volverían a reencontrarse con antiguas guerreras del Milenio de Plata, y sabía que estas no serian las últimas sorpresas… hasta el momento.

Haruka la miro atentamente y negó su cabeza "Tu sabias que ocurriría, de hecho lo presientes y no nos dijiste nada a nosotras" hablo dura, recriminando las acciones de su princesa "Debiste confiar en nosotras, sabias del enemigo ¿verdad?" ella asistió con la cabeza.

"¡No quería decirle anda chicas!" su rostro se demacro en una emoción extranjera "No querría que nuevamente ocurrirían las cosas del pasado, no me gusta verlas sufrir por mi culpa-"

"Estamos dispuestas a sacrificar nuestra vida por la suya, su alteza" Nara corrió un par de mechones de su frente y se fijo en que miraba fijamente a Iris, quien esta arrancaba la vista de ella, no deseaba verla "¿Conoce a Iris, princesa?"

Serena asistió con la cabeza "Ey¿te acuerdas de mi? Estuvimos en el hospital juntas…" Iris asistió la cabeza y suspiro.

"¿No te sientes avergonzada de lo que soy?" murmuro y miro sus muñecas que poco a poco salía costras para cubrirlas.

"No debería" dijo sencillamente y miro a cada de ella. Y se fijo principalmente en la mujer que estaba al lado de Iris sirviéndole un poco de te. Sakura, del algún lado la había visto.

"Se preguntara de donde me habrá visto" Serena levanto un poco su cabeza y se sorprendió como ella reconocía sus pensamientos, Sakura al darse cuenta de eso rió un poco "No leo mentes princesa, pero la actitud y la forma en que me miras, dice lo contrario Serena" dejo la tetera de arroz a un lado.

"Ohhh ya veo… si te conozco" Mina hablo al fin, sus ojos brillaban un poco "Te he visto en algunos casting para comerciales, me parece que sales en algunos" la chica colorina solo asistió la cabeza meneando sus rulos.

"¡Si!" ella levanto un puño "¡De hecho, quiero ser una gran actriz cuando esta guerra termine¿No será emocionante, chicas?" ella suspiro soñadora y puso su mano apoyando su barbilla "Yo en la televisión¡emocionante!"

Hotaru solo miro a cada una de ellas "De hecho, saldrás en mil años mas" antes de que alguien digiera otra palabra mas, continuo "La nueva glaciación se acerca, no sabemos como enfrentarla. No tenemos los recursos para refugiarnos e algún lugar¡ni siquiera los especialistas o físicos saben de esto! No es el calentamiento global lo que les preocupa. Saben que las temperaturas son extremas y no por causa del calor"

"Creo que de eso debemos debatir en vez de preocuparnos de cosas superficiales" Ami murmuro y saco su pequeña computadora y comenzó a teclear rápidamente "Si calculamos bien, y como los cambios climáticos amenazan nuestro ecosistema, mas la extracción de energía llevada a cabo por el enemigo, no tenemos mas de un mes para la Tierra. Esta poca poco se congelara" suspiro y comenzó a hacer algunos gráficos.

"¿Esto no reasegura la existencia de vida, verdad?" Megumi le pregunto a Nara, la experta en hielos.

La peliblanca miro a cada una, viendo como ellas tenían cierta esperanza, menos Yuuko, Setsuna y el abuelo, que a todo esto no sabia su nombre "No hay esperanzas de vida, realmente no sabremos que ocurrirá con las personas. Cada vez que existe una glaciación, la temperatura es mas extrema. Lo mismo pasa con nosotras… evolucionamos, y no necesitamos la ayuda de un agente x para valernos por nostras mismas"

"¿Setsuna?" Rei le hablo a la Sailor del tiempo.

Setsuna se cruzo de brazos y miro a Serena "De hecho, aquí entra usted princesa. Usted puede resguardar a la humanidad de la tierra con el poder del Cristal de Plata-"

Lita apretó sus puños "¡Eso significa que Serena morirá, el Cristal de Plata puede consumir su vida!"

En cambio, Setsuna negó con la cabeza "Ya no. La princesa ya tiene un nivel superior de energía, la sabe canalizar y usarla a su favor" Serena asistió la cabeza ante la afirmación de Setsuna "Aunque la deje con pocas energías, no es capas de dejarla muerta, de ello yo les reaseguro. No se preocupen, todo saldrá bien"

Serena se mantuvo callada. Solo escuchaba como hablaban unas con otras, ella no participaba de la conversación, de hecho, no le interesaba. Sabia perfectamente lo que tenía que hacer, salvar el universo. Escuchaba como peleaban con respecto a la situación, si entre Inners y Outhers casi nunca se ponían de acuerdo, tener otro grupo a la deriva era un tema aparte.

"Proponen situaciones que no están a nuestro alcance" Rei se cruzo de brazos mirando a las Centrals, y luego dirigió su mirada a su abuelo "¿No crees tu?"

La rubia veía nuevamente la escena para perderse en sus pensamientos¿debía intervenir¿Debía decirles que no debían discutir?... ¿Qué ella tenia la respuesta? Y sintió una mirada, escalofríos recorrió en su espina. La levanto y miro como Yuuko la estudiaba con peculiaridad.

Lita se paro al ver que entre Nara y Haruka estaban a punto de pelear a mano limpia "¡Chicas, chicas! Tranquílense por el amor de dios, no somos trogloditas" sentó a Haruka siempre y cuando ella lanzara algunos comentarios hacia Sailor Sedna "Somos un equipo y debemos compórtanos como cual¡solo mírense! La Reina Serenity estaría avergonzadas de nosotras al saber de nuestras actitudes y los comentarios que nos estamos haciendo una a la otra-"

"De hecho, la Reina Serenity no estaría preocupadas de nosotras" Nara también se cruzo de brazos ante el comentario "Mira Lita, no se que lo que verdaderamente piensas de lo que podría decir la Reina, esta situación no la incumbe así que no uses el nombre de ella dentro de esta discusión"

Yuuko levanto una ceja divertida y comenzó a reír. Todas se quedaron calladas ante la risa fuerte de la mujer sentada al lado del abuelo, que este también se estaba contagiando, incluso Serena levanto una ceja ante la informalidad del asunto "Mujeres, calma" dijo al fin el abuelo tomando grandes bocados de aire "Analicemos nuestra situación. No podremos vivir en la tierra para ver como el enemigo ataca. Tendremos que luchar contra ellos en otro lugar, este ya no nos pertenece"

"Supuestamente en antes de la glaciación la princesa junto a Darien estarían asumiendo el trono, juntos" ante el comentario de Michiru, Serena se estremeció al escuchar su verdadero destino y bajo un pocota mirada, insegura.

Yuuko miro la incomodidad de su princesa y sintió la necesidad de protegerla "Y lo hacen querida. Los dos asumieron sus poderes, son capas mas de lo que crees, sobretodo el mortal de Endimión" Setsuna asistió ante el comentario de Madame "Aceptaron su condición como príncipes, los poderes naturales están en ellos, asumieron todo" su voz llena de misterio retumbó alrededor de la sala.

"Entonces¿Qué propone Madame?" Megumi dejo su taza de te a un lado.

Yuuko miro a cada una de ellas. No les contaría la verdad ahora, estaban preocupas de otras cosas: destruir al enemigo y aumentar su experiencia en batallas. Sonaba simple, pero el ardo trabajo para incrementar su poder y usarlos fuera de la transformación requería fuerza y dedicación. La princesa debía entrenar con el Cristal de Plata, lo mismo sucedía con Endimión. Los guardianes debían supervisar su entrenamiento al igual que los demás guerreros. Un planeta muertoy con un diámetro del triple de este planeta seria apropiado para que entrenaran con eficacia"La Tierra ya no nos pertenece. Ellos adelantaran nuestro trabajo congelando la tierra. Recordemos que no toda la población sobrevivirá: son mil años de hielo antes de que alguien asuma el poder, que le corresponde a el Príncipe Endimión" vio como Sakura iba a hablar pero la detuvo con una mano "Debemos ir a Katmontiu"

"¿Katmontiu?" Iris murmuro y la miro confundida "¿Aun existe?"

Yuuko asistió con la cabeza "Iremos al planeta muerto, el planeta donde se creo la organización y federación de las Sailors Scouts, por ende es el planeta de reunión intergaláctica entre galaxias chicas, viajaremos a través de tele-transportación" se levanto y se arreglo su vestido "Chicas, iremos al Planeta de las Flores"

Pinny miraba el cielo anaranjado, tomando matices donde la noche comenzaría y el viento crudo azotaba sus brazos y piernas desnudas. Miro como Klaus se sentaba a su lado mientras abría un paquete de chocolates "¿Quieres?" le ofreció pero ella simplemente le negó la cabeza. No tenía hambre y no quería aprovecharse del dulce chocolate, la tentaba pero sabia decir que no "Hace un buen tiempo que están encerradas hablando junto al anciano" escucho como crujían sus dientes la morder el chocolate, no le presto atención.

"Deben tomar una buena decisión, de ellas depende donde iremos a parar por el universo" Pinny tomo un rulo rosa y comenzó a jugar con el "¿Crees que iremos a parar a un buen lugar?"

Klaus asistió y comenzó a acariciar a Luna que estaba en el regazo de ella "Madame esta con ellas. Siempre toma buenas decisiones… ¿el bebe donde esta? No lo ecucho llorar"

Pinny lo miro fijamente "¿Aoshi? Esta en el cuarto de Rei, esta durmiendo. Se canso de tanto llorar preguntando por su madre… aun no creo como se les llego a perder el bebe" levanto una ceja ante la sorpresiva reacción de Klaus cuando les dijo que el bebe se les había perdido una vez que llegaron a las puertas del tiempo "Es insólito. A ti se te ocurre tomar un atajo… y cayo en manos equivocadas¡si serás!" dijo entre su voz malhumorada ante el niño

"Debemos preparar nuestras cosas" Pinny se volteo para ver a Electra caminar hacia ellos "Iremos a Katmontiu"

"¿El planeta muerto?" Electra asistió la cabeza mientras se sentaba al lado de Klaus y este la siguió con la mirada "Es tan árido el lugar, lleno de arena" levanto la ceja un poco incomodo.

"Madame nos hará supervisar el entrenamiento de las Sailors" dijo inteligente Pinny, era lo más obvio. Ellos los entrenaron en el pasado "No creo que seamos bien recibido, nunca fuimos vistos de buena manera por esos lugares" Sin embargo Electra miraba hacia el frente, tranquila ante lo que iba a suceder. Pinny suspiró y se comenzó a hablarle a Artemio que estaba en el regazo de Electra "¿Deberíamos decirle a las Sailors la condición del enemigo?"

El gato abrio sus ojos "No debemos. Somos culpables de mentirles a las chicas sobre el Milenio de Plata, pero no podemos arreglarlos nosotros. Madame Yuuko se encargara de eso… ya no es nuestro trabajo guiarla, debemos cumplir con los antiguos deberes que la Reina nos dejo"

"Es injusto" Klaus puso su mano en su cara "Ustedes sabían que esto ocurriría, para algo fuimos revivido¿no? Ustedes y sus cálculos, lunas y que otras cosas más traman detrás de los escritos. Pienso seriamente que debemos ir a la Ruinas a ver si encontramos algo que nos ayude contra Némesis" y noto la ausencia de Thomas "¿Dónde esta Thomas?"

Electra lo miro y volvió su mirada hacia el frente "Esta subiendo las escaleras en este mismo instante" y Pinny se percato de otras tres energías poderosas junto a el, rápidamente se levanto al igual que Klaus.

"No ataquen" Luna se bajo del regazo de Pinny y miro detenidamente a las figuras que venian a su lado.

Thomas llego al final de las escaleras y los miro con una sornisa en su rostro "Lamento la demora" y miro especialmente a Luna y Artemio "Creo que ya los conocen" rió un poco y se dirigió a los demás "Ellos son Starlights, pertenecen a Katmontiu… no se si los recuerden, pero ellos tienen nuestras medallas" y cada uno de los hermanos les sornó con gracia.

"Disculpen la demora, pero no teníamos su paradero en Tokio, mil disculpas" Taiki abrió un pequeño estuche aterciopelado que tenían unos pequeñas canicas negras, seis en total.

"Están en perfectas condiciones. Procuramos de cuidarlas todo esto tiempo y resguardándola del enemigo que es muy difícil de hacer" Seiya intervino mirando fijamente a Luna "Nosotros no teníamos la obligación hacer de esto, pero las personas encargadas de esta misión tuvieron que retirarse por dificultades en nuestro planeta"

Electra asistió y se levanto "No te preocupes" y le dio su mano "Gracias de todos modos, no sabes como teníamos nuestros nervios por encontrarlas. Sabíamos que estaban en algún planeta, pero nunca imaginamos que Katmontiu las escondería todos estos siglos"

"No hay de que hacer disculpas a ultima hora" Yaten también le dio su mano al igual que Taiki "Las necesitan y ahora que están con sus verdades dueños, su color negro se ira reemplazarlo por blanco. Y eso da una buena señal para evitar que el enemigo tome a la Tierra bajo su poder"


El café lo dejo a un lado, y miro como atardecía. El frió calaba sus huesos y su única salida era resguardarse en el calor de una manta.

Hace poco Keiko había venido a su hogar, estuvieron un rato agradable juntos. Le había comentado sus problemas con su hermana y rió al recordar la mirada de su novia cuando le dijo que dejara de maldecir tanto a su hermana, que no tenia la culpa de tantas cosas malas habían ocurrido en su vida. Suspiro al fin de al cabo y como siempre, volvía sus pensamientos horas atrás ¿Acaso debía informar a Madame Yuuko sobre el Cristal Dorado? Años anteriores lo habría usado sin ninguna vacilación, pero al enterarse de su poder maligno temía dañarlo y convertirlo en una maquina de destrucción letal y que controlara su corazón, y de caer a la oscuridad para siempre era difícil de controlar ya que sus sueños lo invitaban a un lugar sobrio y lleno de lamentos, no quería vivir lo mismo de Chaos que lo mismo lo llevo a su ruina, no volvería a repetir el mismo error de su padre.

¿Y que sucedía con Serena? El prometió no acercarse a ella, temía lastimarla y apagar la luz de su interior y terminar por completo el Cristal de Plata. No puede controlar la situación, necesita ayuda para no hacer nada malo, solo luchar hasta el fin y lograr el objetivo de derrotar al enemigo. Una situación difícil, pero necesaria. Volvió a recostarse en su cama y sintió como sus parpados se cerraban contra su voluntad. Al asumir su situación como heredero del planeta, consumía sus energías volviéndolo vulnerable a la presencia de energías que no reconocía ni distinguía en Tokio…

Y una vez cerrados sus parpados y dando a la bienvenida a la oscuridad pacifica que le otorga el sueño, no sintió la presencia de las piedras donde contenía a sus generales, ni como están comenzaban a brillar dejando toda la habitación a la merced de su luz… ni tampoco como estas comenzaron a tener forma humana, haciendo esculturas de hombres apuestos, desnudos que comenzaban a caminar por el interior de su departamento.


Notas

¡Ufff! Largo tiempo sin actualizar pero creo que su espera valió la pena¿no? Un nuevo capitulo, mas preguntas que más se hacen me imagino, pero no se preocupen, que ahora comienza lo bueno, más acción y más drama. Se que no aclaro del todo lo que sucede, pero les recomiendo que repasen os antiguos capítulos o si no vallan a darse una vuelta por mi blog (apropósito hice una nueva publicación) dejando sus dudas o consultas y les responderé por ahí. Muchas gracias por los review que de verdad me ayudan a seguir, y a los e-mails que me han llegado y una que otra conversación de MSN preguntándome si estoy viva o si seguiré actualizando, y créanlo o no, hay mucha mas escritora de lo que ustedes creen, tendrás mas de mi: nuevas historias me refiero, he adelantando una que esta re-buena ;)

Con respecto a los otros fics, pretendo actualizar Sangre Nueva, así que para las fans de esa historia, estén atentas que se viene su actualización. Y un saludo enorme para un persona que me escribió en mi blog, y luego me mando un mail, un abrazo grande a Elizabeth o 3Rill quien me estaba siguiendo los pasos (respondí tu pregunta en mi blog) ¡No se olviden de los review!

Sabado 5 de Mayo – 2007
Pola Kaiou.-