POV HERMIONE

Ese día era sábado, y yo fui todos los días de la semana a ver a Aris, pero siempre después que Malfoy, por que él se había propuesto hacerme rabiar todos los días, y perdía la paciencia, la pobre Aris era la única que me podía calmar, ese día fui a por leche de unicornio para la unicornio a la cocina, echaría una excusa para llevarme la leche, diría que es para la señora Poonfrey

hola, ¿me podrías dar leche de unicornio para la señora Poomfrey? –le pregunté yo al elfo educadamente, algo que Malfoy no lo haría en su vida, y menos con un elfo

claro que sí, señorita Granger

dime Hermione, por favor –dije yo, adiaba que tuvieran así de esclavizados a los pobres elfos que no tienen la culpa de nada, y un ejemplo es el pobre Dooby

vale, pero tengo que advertirle que queda muy poca –dijo el elfo entrando en la fábrica

pero si hay muchos unicornios ¿no?

Pero a estos no se les pueden tocar, solo cuando son pequeños, luego si se les toca es pecado, son muy delicados, y solo pueden decidir que una sola persona les pueda tocar, esa persona será su amiga asta que mueran, y cuando mueren te dan mucha felicidad y magia, es hermoso Hermione.

Si, es muy hermoso, lo siento por hacerle perder el tiempo. ¿pero asta que edad se pueden tocar? –pregunté para saber cuanto tiempo mas podría pasar con Aris, me daba algo de pena, ¿y si elegía a Malfoy?, tendré que darle muchos mimos y caprichos para que se quede conmigo en vez de con ese hurón bipolar

hasta los 2 años –dijo el elfo y yo me quedé perpleja

¿y que pasa si los tocas obligándolos? –pregunté yo curiosa, el elfo puso cara de miedo

nunca, nunca toques a un elfo por obligación –dijo el elfo –por que si lo tocas una maldición eterna recaerá sobre ti –dijo el elfo y yo me asusté, ¿Cómo me iba a hacer eso la pequeña Aris?

Gracias, ahora tengo que irme, muchas gracias por la información –dije y salí corriendo a buscar a Malfoy. Lo busqué en la torre, en el comedor, es decir, en todos sitios y no aparecía, Ginny se acercó a mí.

¿a quién buscas, hermy? –me preguntó, tenía que volver a mentirle, igual que lo hice dos veces en un día después de tantas horas, tuve que decirle a Ginny que MCgonagall necesitaba mi ayuda y tuve que ayudarle todo el día en transformaciones, por suerte se lo creyó

aaa… Seamus –esa semana mencionaba mucho a Seamus sin haberle dicho todavía hola, era una borde mentirosa, pobre Seamus, ahora todo el cole se cree que estamos enrollados, cuando es completamente mentira

tía, ¿estas segura? Es que siempre dices que estas con Seamus y luego el nos lo niega a todos, dice que ni siquiera a hablado todavía contigo –dijo Ginny mirándome dudosa

por que su orgullo de mestizo le hace olvidar y reconocer a todos que no quiere estar con una sangre impura como yo –digo yo con mi voz de sabionda de siempre

a él siempre le han dado igual las sangres… Hermione estas muy rara –me dijo ella, y yo miré a la esquina, y por ahí pasó el ojigris con otra chica que no era Parkinson cogida del brazo,

aaa –le dije a Ginny mirando le que hacían Malfoy y esa chica, que ya se estaban pasando de nivel. –adiós Ginny tengo que arreglar una cosa

adiós Herms –dijo Ginny y yo corrí hacía Malfoy, éste al verme cogió a la chica bruscamente y la besó, yo me quedé enfrente de ellos seria y moviendo los pies con impaciencia, hurón casanova me miraba de reojo, yo le devolví una mirada de impaciencia y señalé a la chica con la que se estaba morreando, Malfoy asintió y la apartó de él, le susurró algo en el oído y la pobre chica ignorante se fue sin decir palabra y me lanzó una mirada de odio, yo me encogí de hombros y sonreí. Miré a Malfoy con rabia

¿ahora vas a ligarte y a acostarte con todo Howarts? –pregunté yo cabreada dirigiéndome a paso ligero al patio, ahora era él el que se esforzaba por seguirme a mí, me adelantó y se puso delante de mi

¿celosa, Granger? –dijo Malfoy con tono vacilón, yo hice una mueca de asco

no digas tonterías hurón desteñido. Ahora vamos a ver a Aris, a propósito, ¿cuantos años tiene? –le dije yo malhumorada –contéstame

tiene 1 año y 11 meses, ¡le queda un mes para su cumple! –dijo él y yo pegué un grito que seguro que lo escuchó asta MCgonagall

¿¡QUE! –chillé yo en la histeria

Granger deberías estar contenta, es el cumpleaños de nuestra pequeña –dijo él contentísimo, como se nota que no sabía nada de los unicornios

Eso es lo malo Malfoy –dije yo mas calmada pero con voz cansada –ella tendrá que elegir a uno de los dos para que sea su amigo, y cuando Aris muera nos dará a uno de los dos mas magia y felicidad, aunque yo no quiero que muera nunca, la verdad –esto último lo dije en un susurro

¿no nos lo puede dar a los dos? –dijo Malfoy ya mas serio y con el tono menos vacilante que antes

¡eres un insensible Malfoy!, ¡como puedes pensar ya en la muerte de Aris, si recién ha empezado a vivir! –le dije yo cabreada y este se arrepintió de lo que había dicho y arregló la frase de inmediato

¿no puede ser amigos de los dos y acompañarnos a los dos? –dijo Malfoy contra un muro a las afueras de Howarts, colindando con el bosque prohibido, yo me acerqué a é y lo miré a los ojos,

no, los unicornios son muy sensibles. No hagas mas preguntas, vamos a verla –dije yo y me dirigí la segunda vez al bosque prohibido acompañada de Malfoy, que iba confuso, simplemente ella nos elegiría, sería una competición, y además puede que me divierta un poco, por que los últimos días he estado deprimida, pero no sé por que

Her Granger, ¿Qué se te ha pasado por tu mente de ratita? –dijo Malfoy, ¿iba a llamarme por mi nombre, seguramente era plena equivocación, es imposible, somos enemigos desde que nos vimos por primera vez en el andén 9 3/4, ¿eso se podía cambiar?, ¿podríamos hacer las paces y ser amigos? Imposible, me dije a mi misma, no pienses en eso Hermione. Contesté a Malfoy que me miraba expectativo, bueno, mas bien le hice una pregunta

¿me ibas a llamar Hermione? –pregunté yo confusa

ha sido solo un error Granger, no lo hagas mas difícil –dijo él y agachó la cabeza, es decir, agachó su orgullo –no me has contestado a la pregunta –me dijo sin levantar la vista

una competición –contesté yo simplemente, Malfoy alzó la vista con su estúpido orgullo de siempre

¿una competición? ¿de sexo? –preguntó con una sonrisa maliciosa, yo puse cara de indiferencia y seguí, contesté de forma brusca

NOOO, es una competición para ver a quien elige Aris, mal pensado. Ni en mis sueños –dije yo de forma seca

No lo digas muy alto Granger, puede que esta noche sueños conmigo –dijo en tono seductor

Entonces sería una pesadilla –contesté yo con un escalofrío actuado

Granger, esta claro que me elegirá a mi –dijo él con la arrogancia común de un Malfoy

¿tu como lo sabes? Puede que me elija a mi por ser guapa, madura, estudiosa…

rata de biblioteca –me cortó Malfoy y yo no le hice caso y proseguí

inteligente, obediente…

hija de muggles –me cortó otra vez, pero esta vez lo miré directo a la cara y con odio, si se burlaban de mi lo aguantaba, pero de mis padres ¡NUNCA!

¿A ver tu, chulo, dime cualidades que tengas? –pregunté yo retándolo y Malfoy se sentó en la rama de un árbol -¿para que te sientas? –pregunté yo muy confundida.

Por que con todas la cualidades y perfecciones que tengo, tendría que tirarme horas hablando sin parar, y para eso es mejor estar sentado

Bueno, vale. Venga empieza a mostrarme tus "cualidades y perfecciones" –dije yo imitando su voz

Venga, que empiezo –dijo y estornudó aclarándose la garganta para su discurso –soy guapo, hermoso, estudioso, el sex symbol de Howarts, el preferido de Snape, el más talentoso, un as con las chicas, el mas deseado, atractivo… (media hora después) guapo…

Ya lo has dicho –solté un suspiro de cansancio y me levanté –venga vamos "sex symbol de howarts", Aris nos está esperando –dije y eché a andar con Malfoy detrás echándose piropos a él mismo. Llegamos al árbol hueco, y yo ya me sabía la contraseña – ramillete de olivo –dije y el árbol nos dejó pasar, fui corriendo a ver a Aris, que nos esperaba levantada en la puerta, con unos ojos que mostraban felicidad a quien los mirara, Malfoy estaba pensativo, pero me dio igual, seguramente estaría pensando en la siguiente chica con la que se iba a acostar esa noche.

¿Cuándo es la competición? –me preguntó de repente Malfoy mientras yo acariciaba el lomo de Aris juguetonamente, y le echaba la leche en su cuenco, donde había puesto su nombre con letras de oro, yo miré para atrás y le contesté alegremente

el día antes de su cumpleaños, y no hay mas que hablar –dije y me puse a jugar con Malfoy y Aris, con una pelota muggle que había traído de mi casa antes de irme, nos lo pasemos genial, ¿Por qué siempre me lo pasaba bien con Malfoy? ¿le estaría cogiendo confianza?, cuando salíamos no dejamos a Aris dormida y cansada de toda la tarde, pero feliz. Malfoy me acorraló contra un árbol, y yo me sentía incomoda.

Quiero hacer una apuesta –dijo el huró y yo lo miré interrogativa, pero como no me contestó lo tuve que preguntar yo

¿Qué vas a apostar?

Si gano yo la competición me tendrás que dar algo que quiero de hace mucho, y si ganas tú, tu misma decides –dijo Malfoy ¿Qué quería de mí?

Si gano yo, me tendrás que dar algo que yo hace mucho que también quiero –dije yo, aunque no sabía ni lo que estaba diciendo, su cercanía me producía decir tonterías y cosas sin ningún sentido

¿que? –me preguntó de manera seductora, y haciendo que nuestras respiraciones se entremezclaban, yo cerré los ojos, pero cuand los abrí unos segundos después, Malfoy estaba a un centímetro de mi cara, yo estaba perdida, pero decidí optar por lo sensato

¡sorpresa! –dije yo y me fui por el hueco de su hombro agachándome, Malfoy se quedó atontado pero me seguía, ¿en que estaría pensando?, un misterio, aunque e sentido un cosquilleo al sentir su respiración en mi cara, pero no debía pensar en eso. Llegué al castillo y me fui al gran comedor después que Malfoy, no quería que nos vieran paseando juntos, lo que me faltaba. Me senté al lado de Ginny y estuvimos platicando animadamente todo el rato. Harry estaba hablando con Dean, y Ron con Lavender en susurros, pero a mi me daba igual, para leer y estudiar no se necesitaban chicos ¿o si?. Terminé de comer y me fui a dormir, me dormí de un tirón, y por mala suerte soñé con… draco malfoy

Preparándonos para la competición

POV HERMIONE

Me desperté temprano, y bajé en mi camisón favorito, todos me decían que era muy muy provocador, pero a las 5 de la mañana no creo que Malfoy estuviera despierto. Bajé a la sala común con mi libro de "como tratar a un unicornio" escrito por Selva Sciller, para leer tranquilamente y hacerme un té mientras leo tranquilamente. Me senté, solo para chinchar un poco, en el sillón de Malfoy, y también para aprovecharme de la ocasión. Me adentré en el libro durante unos minutos preciosos, pero como siempre tenía que llegar Malfoy a estropearme la lectura.

¡Granger, como te atreves a…! –se quedó callado al verme en ese asqueroso camisón, mirándome de arriba abajo y se le dibujó una sonrisa traviesa en su rostro –valla, valla, Granger, de verdad, ¡estas…! –dijo acercándose peligrosamente a su sillón y a mí, se empentó en el respaldo del sillón y agachó su cabeza hacía mi oreja –provocadora –me susurró en la oreja en tono seductor, yo me puse seria y alcé la cabeza conteniéndome

mira Malfoy, vete de aquí, estoy intentando estudiar para ganar la competición –dije e intenté dejar de respirar así y mostrarme lo mas seria posible

en mi sillón no se estudia, es para hacer otras cosas –dijo respirando en mi cuello con voz seductora, yo tiritaba, nunca había estado tan cerca de un chico, y tampoco ninguno me había hecho sentirme así. Pero mi razón que se estaba durmiendo y se estaba despertando otra cosa en mi interior, habló por mí. Me levanté y me fui al mío, pero Malfoy me cogió del brazo

ahora que quieres, he dejado tu sillón libre, ahora déjame ir a cambiarme, -dije yo intentando zafarme, pero esté tiró de mí y caí encima de él en su asqueroso sillón.

No te cambies, estas mas guapa así. Aunque estarías mejor desnuda –dijo con una sonrisa apretándome contra él, el iba con la parte de arriba del pijama caída y con bóxer, pude notar se excitación y me volví a poner nerviosa. Yo levanté la mano, Malfoy se pensaba que le iba a acariciar la cara, pero en cuanto lo tenía cerca levanté la mano con brusquedad y le di un manotazo que retumbó por toda la torre. Malfoy me tiró al suelo con brusquedad y se puso en pie con una mirada de odio, pero lo que no me esperaba era la reacción que iba a tener. Me levantó y me dio un beso brusco y tosco en los labios, lleno de odio, pero también de necesidad, antes de que pudiera responderle subió a su habitación, y al rato escuché las cañerías de la bañera, supuse que era para quitarse la excitación, yo subí a mi habitación y me cambié para que Malfoy no me volviera a poner así de excitada. Ese beso había sido inolvidable, corto pero inolvidable, estuve a punto de responderle, pero por suerte se apartó y subió corriendo al baño. Cuando bajé ya iban a empezar las clases, y por eso tuve que desayunarme otro té y una galleta para la memoria y energética, para varias horas. En cambio Malfoy se estaba friendo unos huevos, no se de que animal mágico. Me miró con una enigmática sonrisa, y yo también le sonreí, ¿desde cuando sonreía a Malfoy? Bah da igual. Salí por la puerta y noté que Malfoy me metía una nota en el bolsillo. No la decidí abrir asta que eran las 3 de la tarde y estaba leyendo el libro de unicornios, de repente me acordé y la saqué del bolsillo un poco arrugada

"querida y hermosa Granger:

Reúnete conmigo a las 3:00 si no quieres que a tu gatito le pase nada malo. Te estaré esperando en los límites de Howarts, al lado del bosque prohibido. Piensa en tu gato, tu pronto amante Draco malfoy

Posdata: si traes ropa provocativa mejor.

Cogí la carta, miré al reloj, y me dispuse a salir corriendo a salvar a Crooshan (o como se escriba) eran las 3:02, y Malfoy cuando decía algo así lo decía en serio. Ginny me intentó parar, pero no pudo, seguí corriendo asta que llegué al límite de Howarts, donde estaba Malfoy con mi gato cogido del lomo preparado para dejarlo adentrarse solo en el bosque prohibido.

¡PARAAA! –chillé yo, y Malfoy dibujó una sonrisa en su rostro, una diabólica que me hizo estremecer, yo por supuesto fui a su encuentro hasta con bufanda y Malfoy me lo echó en cara.

Te dije que me portaría mejor contigo si llevabas algo provocativo. Ahora tendré que ser un chico malo –dijo con mi gato todavía en su poder dejándole una pata en el suelo.

¡detente Malfoy! ¡haré lo que tu digas! –dije yo con una lágrima en los ojos, pero al malfado hurón no le afectó en absoluto

¿lo que yo diga? –dijo en tono seductor

depende de lo que pidas –dije inmediatamente

entonces me temo que… -dijo con Crooshan mas abajo todavía, yo saqué la varita y le apunté con ella a Malfoy

déjalo… en su… jaula ¡ahora mismo! ¡si no quieres que te pase lo que en tercero o peor! –dije yo y Malfoy me obedeció.

Vale, vale, solo estaba jugando, no hace falta que te pongas así –dijo él disculpándose de su error de robar al gato de Hermione Granger.

que sepas que yo también digo las cosas en serio, Malfoy –dije acercándome a mi gato y lo cogí –vuelve a tocar a mi gato, y te envio un cruciattus –dije yo y él se echó para atrás

de acuerdo Granger, no coger nunca tus valiosas posesiones –dijo y yo me puse seria –bueno… yo quería hablar…sobre…lo de esta mañana –dijo él y me enfadé

nada Malfoy, esta mañana no pasó nada, ¿entendido? –dije yo, lo que me faltaba, que mis amigos se creyeran que estaba con el hurón desteñido malcriado

eso era lo que quería decirte, si lo supiera alguien, dañaría mi reputación estar con una impura –dijo él con la suficiencia de siempre, pero bueno, al menos no me había dicho sangre sucia –aaa, y tendremos que entrenarnos para la competición –dijo de pasada Malfoy

vale, vamos

¿ahora mismo? –preguntó desconcertado

si. Ahora mismo –dije, -primero te explicaré de que van a ir las pruebas, y después me dirás lo que pides exactamente para tu apuesta, a ver si te lo puedo dar, o no, si ganas tu. –dije -¿empiezo a explicarte?

Si, vamos a sentarnos –dijo y lo seguí asta unas escaleras, nos sentamos demasiado juntos, pero no le presté importancia

La primera prueba de la competición consistirá en ganarse el corazón de Aris, tendremos que chantajearla, decirle cosas bonitas, es decir, en esa seguro que ganas tu Malfoy. La segunda serán dos juegos, uno lo elegiré yo y otro tu, y el ganador de esa prueba será el juego que mas le haya gustado a Aris. Y la tercera y última prueba serán preguntas, y quien mas rápido responda y antes acierte será el ganador del corazón de Aris. –dije yo, que había estado todo el día pensando en eso.

¿y quien hará las preguntas listilla? –preguntó Malfoy, eso también lo tenía pensado como siempre

hagrid las hará, por que se lo tuve que decir, el a prometido no decirselo a nadie

¡a ese chiflado! –dijo Malfoy y yo apreté los puños, odiaba los insultos de Malfoy hacía mis amigos

no vuelvas a decir eso –dije yo, y Malfoy se quedó sin palabras, por el odio con el que había soltado esas palabras

vale granger –dijo Malfoy y nos quedamos unos minutos en silencio.

Oye dime que has apostado, Malfoy –ordené yo

Mañana Granger. Hoy voy tarde a una cita. Mañana a la misma hora en estas escaleras, tengo una sorpresa preparada para ti –dijo y se fue corriendo hacía el castillo. ¿Qué sorpresa tendría guardada para mi?. El resto del día fue como los demás, estuve con Ginny, Harry y… Ron que estaba de nuevo con Lavender. Y parece que estaba feliz. Mejor, eso era lo que quería para mis amigos, felicidad. Cené y me fui a dormir, leí un rato y soñé de nuevo con Draco. ¿me habría vuelto una Dracofan?, no lo sé, lo único que sé es que en ese sueño me besaba, y yo le respondí.

Preparándonos para la competición II

POV HERMIONE

Me desperté aturdida y con dolor de cabeza. Había tenido sueños muy raros, pero nunca uno tan raro como el de esa noche. Decidí darme un baño de agua caliente y poder dejar de pensar en mi peor enemigo. Esa mañana eran las 5, me había despertado gritando, ese sueño era como una pesadilla para mi. Encendí el grifo de la gran bañera, que parecía una piscina, puse el agua mas caliente que un cuerpo humano puede soportar y me llevé un libro acuático para leer mientras me relajaba, me quité mi pijama, por que desde la mañana anterior no me iba a volver a poner un camisón, y también me quité la ropa interior, me solté la coleta con la que dormía y mis bucles cayeron para todos lados, había mucho vapor de agua, que apenas podía ver las escaleras, por las que bajaba lentamente para que mi cuerpo se acostumbrara. Cuando llegué me apoyé contra la pared de la "piscina" y abrí mi libro, que era de las normas que había que llevar a cabo para hacer la pócima mas difícil y con mas precisión del mundo. El libro me interesó tanto que se me pasó media hora, y yo no me di ni cuenta, el agua seguía caliente y me sentía en las nubes. Empecé a nadar de un lado para otro, y me choqué con algo, pestañeé para ver mejor y vi… ¡a Malfoy! Que me miraba asombrado y lujurioso la vez, cogí toda la espuma que pude y la puse a mi alrededor, para que no se me viera nada. Pero en cambio a Malfoy le daba igual que se le viera algo, de todas maneras yo no miré hacía abajo.

Granger, Granger, ¿Por qué siempre me excitas tanto? –dijo Malfoy con voz grave, a mi me recorrió un escalofrío y di un paso hacía atrás –no deberías ser así conmigo, no te voy a comer –dijo dando otro paso hacía mi, yo volví a retroceder temerosa y asustada.

Malfoy déjame en paz. Si no quieres tener problemas –dije y me puse mas espuma a mi alrededor, Malfoy sonrió maliciosamente.

¿Qué tiene de malo bañarme contigo? –dijo en tono seductor dando otro paso hacía mi yo toqué algo detrás de mí, era la pared de la bañera-piscina, ya no podía retroceder

tiene de malo, Malfoy, que yo no quiero estar aquí contigo, y menos sola –dije con voz autoritaria

¡uy, que miedo! –dijo el hurón con voz mas grave y sarcástica, ya no tardaría mucho conteniéndose a sus instintos viriles

déjame salir Malfoy, o salte tu. pero por favor no me hagas esto –dije yo andando hacía el lado.

¿me vas a dejar así Granger? –dijo señalándose sus partes

sí. Ahora date la vuelta, voy a salir, y así te dejo tranquilo hurón –dije me di la vuelta para salir pero antes lo miré de reojo, seguía mirando como si nada -¡DATE LA VUELTA HURÓN PERVERTIDO! –chillé

si, mi Granger –dijo dándose la vuelta

yo- no- soy- tu- Granger –dije yo lentamente y pisando el primer peldaño y mirando a Malfoy para que no se diera la vuelta, cuando iba por el cuarto peldaño, Malfoy me miró de reojo, y yo acto seguido me tiré al agua de cabeza para que no viera mi cuerpo desnudo. Malfoy sonrió

¡¿Qué te dije? –le pregunté yo sin taparme con espuma, se me había olvidado

que no mirase, pero mírate Granger, de todas maneras ahora mismo no me estas ocultando mucho –dijo y yo me puse roja como un tomete, pero era demasiado tarde, Malfoy me cogió del brazo y me acercó violentamente a él, podía escuchar su respiración, y notaba calor en la parte de abajo, algo completamente nuevo para mi, que me asustó. Malfoy cogió mi rostro y lo alzó, me miraba con deseo contenido a punto de salir. Yo aparté la cabeza y salí corriendo sin mirarlo, desnuda, corrí hacía mi albornoz y me rodeé con el. Malfoy seguía en la bañera.

Eres muy mala Granger. ¿Como eres capaz de dejar a un hombre así? –dijo Malfoy, y yo sonreí burlonamente

Tú no eres un hombre, Malfoy. Eres un hurón malcriado –dije y me di la vuelta para irme a cambiarme

Te acordarás de lo que acabas de decir, Granger, y lo retirarás todo –dijo Malfoy y encendió el grifo con agua helada, supongo que para quitarse la excitación, salí del cuarto de baño y me puse mi túnica para las clases. Salí y me encontré con Ginny, Harry y Ron

¡hola chicos! –grité yo y me dirigí corriendo hacía ellos

¡hola Herms! –gritaron ellos al unísono

¿vamos al comedor? –dije yo y nos dirigimos al comedor todos juntos como en los viejos tiempos

edmion, la nozta te acher, ¿gue pondia? –preguntó Ron con la boca llena de comida, en eso no había cambiado nada

eso no es cosa tuya Ronald –le dije con autoridad

porfa Hermy, cuéntanos. ¿Quién te la envió? –preguntó Harry y yo dije rápidamente

la profesora MCgonagall, que necesitaba mi ayuda. esta tarde no podré estar con vosotros

¿por qué? –preguntó Ginny

por que en la carta me citó para hoy, y debo mantener mi reputación –dije, unas mentiras no podrían ser tan malas ¿o si?

A bueno, entonces vale –dijo Harry –además hoy quiero pasar el día con Ginny –dijo cogiendo a Ginny de la cintura y sonriendo. En cambio ron le envió una mirada envenenada

Y yo lo voy a pasar con Lav –dijo ron ya con la boca vacía, yo quería decir con Malfoy, pero no podía, nunca me lo perdonarían mis amigos, ni yo misma.

Bueno, vamos a clase, que ya llegamos tarde- dije yo levantándome y cogiendo mis cosas

Las clases pasaron lentas, y también ausentes para mi. Cuando llegó la hora de reunirme con Malfoy me puse nerviosa, quería retrasarlo, pero tenía mucha curiosidad, demasiada, quería saber cual era la apuesta y la sorpresa que me quería dar. Salí disimulada, para que no me viera nadie, y me reuní con él en el mismo sitio que el día anterior. Estaba sentado en la escalera, pensativo. Yo me acerqué y me senté a su lado

Malfoy, dime de que trata tu apuesta –le dije yo, por que parecía ausente, de repente volvió en si y me miró

Si gano, quiero que…

¿Qué es la apuesta Malfoy?,

Preparándonos para la competición II

POV HERMIONE

Si gano, quiero que…me des un beso –dijo Malfoy y yo enrojecí, ¿quería que le diera un simple beso? Eso era muy raro en él, a claro, ya lo entiendo, primero me quiere enamorar, sonreí burlona

¿desde cuando te conformas con un beso, Malfoy? –pregunté y él se acercó a mi seductoramente, yo me aparté de un salto.

¿es que acaso quieres algo más que un beso Granger? –preguntó Malfoy en tono seductor y yo di otro paso hacia atrás

¡noooo! –dije yo –pero un beso si te voy a dar si ganas la apuesta, claro –dije para alentarlo, y Malfoy sonrió y echó a andar hacía el bosque prohibido. Yo lo seguí, él me adelantaba e iba muy rápido, tuve que correr tras él como el primer día

¡Malfoy! ¡ve mas lento, por favor! –le dije y él aflojó el paso, era la primera vez que me hacia caso, y eso me pareció muy extraño, lo alcancé y me puse a andar a su lado, noté que ese no era el camino que iba al árbol de Aris y me paré de repente, Malfoy al principio no se dio cuenta, pero luego paró el también y se volvió hacia mi

¡vamos Granger! ¿o es que quieres que se nos haga de noche aquí?, si quieres quédate, pero yo pienso volver al castillo para la cena –dijo Malfoy y siguió andando muy lento, por que yo seguía como una estaca en el mismo lugar, al final tuve que hablar yo, que estaba muy asustada.

¿a don-donde vamos Mal-Malfoy? –pregunté yo sin mover ni un ápice de mi cuerpo, Malfoy sonrió de oreja a oreja

te dije que te iba a dar una sorpresa, y eso es lo que quiero hacer. Vamos antes de que se haga de noche, entonces si que vas a pasar miedo de verdad –dijo y siguió caminando, al final pude soportar mi miedo y corrí hacia él, lo cogí del hombro instintivamente y lo solté en seguida por que había sentido un hormigueo que me dejó confusa y ausente durante unos interminables segundos.

¿Qué clase de sorpresa Malfoy? –le pregunté volviendo a poder razonar con claridad. Él me miró y me sonrió de lado como solía hacer, pero esta sonrisa no era tan arrogante, era ¿cariñosa?, ¿alentadora?, el caso es que me gustó y se la devolví.

Una que te va a encantar –dijo solamente dejándome con la intriga como siempre

¿otro animal mágico? –pregunté yo, a ver si me daba alguna pista

no, algo mejor, ahora cálmate Granger. Y aligera el paso, ya te he dicho mis planes y te puedo dejar aquí –dijo andando rápido y evitando mis preguntas. Si no era un animal ¿Qué era?. Cada día me gustaba mas pasar tiempo con Malfoy, era excitante y muy muy divertido. Malfoy me agarró la mano y me susurró en la oreja

cierra los ojos y piensa en lo que mas te guste –dijo y yo me quedé confusa, ¿para que iba a hacer eso?

¿para que? –dije en un susurro, sus manos me producían corrientes eléctricas por todo el cuerpo

ya verás, ahora hazlo –yo lo hice, pensé en mi casa, en el soleado verano en la sombra de un pino que hay en mi casa y que es centenario, todo eso me traía bonitos y humildes recuerdos, me hacía volver a la vida de muggle y a los años en que no sabía nada de Howarts, habían pasado tantas cosas desde entonces, que en 7 años mis padres me habían olvidado por culpa de los horrocruxes y de Voldemord. Estaba pensando en lo que me gustaba leer romeo y Julieta debajo del pino y también en lo que añoraba en los veranos a Harry y a Ron. Tan sumida en mis recuerdos y pensamientos estaba, que no me di cuenta de que Malfoy seguía a mi lado, o al menos eso pensaba yo. Abrí los ojos lentamente, y los volví a cerrar por que un sol abrasador y caluroso me daba de lleno en la cara, ¿no se suponía que estábamos en un bosque prohibido y oscuro? Volví a abrir mis ojos y pestañeé asta que me acostumbré al sol, cuando lo vi todo claro, se me salió una lágrima por mi mejilla, de felicidad y añoranza. Veía a mis padre jugar al tenis y vi mi pino con el libro de romeo y Julieta, que me lo había leído varias veces, pero me encantaba, y no podía dejar de leerlo, me acerqué y me senté en una silla balancín que me pusieron mis padres antes de olvidarme, los observé y leí, me sentía feliz, vi mi casa y todas mis cosas, y a mis padres, pero como sabía que no me podían ver, disfruté de mi recuerdo, vi a una niña con pelo castaño alborotado y ojos melados, corriendo con una enorme sonrisa en su cara, se me escapó otra lágrima. Esa niña era yo en mis vellos días de inocencia e ignorancia, ese fue el día antes de que me llegara la carta de Howarts, estaba tan feliz, tan contenta, y al día siguiente saltaba de alegría, cuando mis padre me la dieron juntos, cogidos de la mano y me dijeron que era especial y me abrazaron, no pude evitar que otra lágrima saliera por mi mejilla. Estaba tan feliz, me sentía como si estubiera volviendo a vivir ese momento, como si fuera… real. En un movimiento brusco me acordé de Malfoy y lo llamé, él apareció detrás de mi, sonriendo a esa pequeña niña de 11 años que era yo

y saber que en poco tiempo nos vamos a odiar –dije yo suspirando y él me tocó el hombro

pero luego haremos las paces y me ena… bueno da igual –dijo Malfoy y yo cerré los ojos al sentir la brisa caliente sobre mi rostro, Malfoy me abrazó y yo no lo detuve, es mas yo también lo abracé y respiré profundamente, sentí que el tiempo se detenía y que estaba en otro planeta. Estaba abrazada con mi enemigo en un hermoso y a la vez triste recuerdo, parecía surrealista, pero no lo era. Malfoy me apartó suavemente de él y me agarró la mano, pude notar que de su pálido rostro también brotaba una lágrima, se dio con el puño, me miró, y yo sonreí

gracias Dra- Malfoy, me ha encantado, de verdad, nunca lo olvidaré –dije yo y Draco, es decir, Malfoy sonrió y me volvió a abrazar. Se apartó de mi pasados unos minutos, volvió a mirar a mi yo de pequeña y volvió a sonreír

no se como no me di cuenta cuando era pequeño de lo adorable y cariñosa que eras, y lo sigues siendo –dijo Malfoy y yo asintí

y yo tampoco se como no me di cuenta cuando era una niña de que en tu corazón frío existían sentimientos –me sinceré yo también y esta vez lo abracé yo.

Her-Granger es hora de irse, tenemos que irnos, ya mismo es de noche. ¿te ha gustado tu sorpresa? –preguntó y yo me sinceré y sonreí de oreja a oreja enseñando mis perfectos dientes y blancos, por algo era hija de dentistas

¡me ha encantado! –dije y le di un sonoro beso en su pálida mejilla, él lo tomó por sorpresa y se asombró- esta a sido la mía –dije yo sonriéndole -¿quieres saber lo que me darás a cambio si gano la apuesta? –dije yo

¿Qué? –preguntó Draco Malfoy y yo se lo dije en un susurro, que solo él escuchó. Y desde ese momento y esa hermosa sorpresa supe que estaba enamorada de Draco Malfoy

La competición

POV HERMIONE

Llegó el día de la competición y yo estaba muy nerviosa, no me podía quitar al hurón de la cabeza. Había apostado, que si yo ganaba, sería mi sirviente en un mes. La verdad es que yo lo quería, pero no quería afrontarlo, mis amigos jamás me lo perdonarían, además Ginny y yo hicimos un pacto y prometimos que nunca nos fijaríamos en Malfoy, y lo había roto. Asistí a clases mas nerviosa de lo normal, no fui capaz de contestar a ni una sola pregunta y Snape se rió de mi diciendo cosas como "a nuestra alumna diez se le ha trabado la lengua" o "¿te has hecho un hechizo para darle a Potter mas fama de la que tiene y quedar como una subnormal?" y dijo asta esto cuando salíamos "señorita Granger, ¿por fin te has echado un novio que te ha dejado sin lengua?" y me guiñó un ojo, la verdad es que el profesor Snape da miedo, la gente dice que está saliendo con la profesora MCgonagall, Ron por poco vomita al imaginarlos juntos. Ginny se acercó a mi preocupada y fue directamente al grano

¿estas enamorada? –me preguntó con una sonrisa trabiesa, yo solté una risotada que decía todo lo contrario a lo que quería expresar

¡noo! No digas tonterías Gin –le dije para hacerle rabiar con el nombre, ella lo odiaba

pues vas atontada, parece que te has cortado la lengua, hoy me ha dicho Harry que no has contestado ni una pregunta –dijo Ginny y yo me puse roja como su pelo

no he contestado por que quería dejar que contestaran Harry y Ron –dije yo intentando quitarle importancia al asunto

anda, ve a tu habitación, dúchate y relájate, te vendrá bien –dijo haciendo un movimiento con la cabeza

¡gracias Gin! –dije yo corriendo hacía mi habitación

¡me llamo Ginny, no Gin! ¡suena a nombre de chico! –chilló Ginny, pero yo solo escuché un murmullo por que ya estaba frente al cuadro diciendo la contraseña. Entré y noté la estancia fría, me cogí un suéter pegado al cuerpo y unos jeans, me duché con agua muy caliente y me miré en el espejo varias veces.

¿por qué hacía todo esto para un hurón desteñido? Me pregunté y me puse la túnica a toda prisa y bajé: la competición iba a comenzar.

Hagrid ya nos esperaba en la puerta del árbol, con Aris en su regazo y Malfoy estaba apoyado contra un tronco, de lo mas atractivo, ¡pero k pienso!

hola Hagrid, que empiece la competición –dije

vale –dijo Hagrid y dejó a Aris en el suelo para que eligiera a uno de los dos

1, 2 y 3 –dijo Hagrid, dio un taconazo con sus botas al suelo y se dio por comenzada la prueba, Malfoy empezó

ven bonita, ven aquí. Te llevaré a mi mansión y tendrás un establo para ti sola –dijo Malfoy chantajeándola, pero Aris no le hizo caso, seguía con la vista fija en Hagrid

vamos Aris, ven conmigo, jugaremos todos los días en el jardín de mi casa y te leeré libros de historia. Nos lo pasaremos bien juntas –Aris me miró un segundo, pero volvió a mirar a nuestro guardián, Malfoy ya no aguantaba más, parecía que fuera a explotar de un momento a otro

¡Aris! ¡te ordeno que vengas! –dijo Malfoy y Aris asustada dio un paso atrás –lo siento, lo siento pequeña, no era mi intención gritarte, te daré todos los manjares y te compraré un prado –dijo Malfoy con voz suave y Aris volvió al mismo sitio donde estaba, Malfoy sonrió internamente y yo me puse muy cariñosa

mi Aris, si te quedas conmigo, te prestaré la atención que él –dije señalando a Malfoy con un dedo –jamás te prestará. Y además tengo un árbol en mi casa muggle que te encantará y una piscina, viviremos cómodas y a gusto –dije y Aris me miró pero se quedó donde estaba, ¿Qué quería el unicornio? Era algo imposible de saber.

¡Aris, yo te buscaré un novio unicornio! –dijo Malfoy, pero Aris era pequeña y no sabía a lo que se refería

¡yo te traeré a los niños pequeños para hacerlos felices! –dije con cara de súplica, pero Aris seguía inerte mirando a Hagrid que comía palomitas y veía el campeonato como un culebrón

¡te compraré un colchón hinchable! –dijo Malfoy que no sabía ya ni lo que decir, Aris seguía confusa

¡vamos Aris pequeña! ¡tu puedes! –dijo Hagrid animándola, y Aris se tiró a sus brazos, yo en ese momento entendí que quería mas a hagrid que a nosotros dos juntos, Malfoy pegó una patada a un piedra y soltó un insulto

¡joder! ¡todo esto para nada! –dijo y miró a Hagrid con odio

chicos, os quedan dos pruebas –dijo Hagrid intentando arreglar las cosas

es verdad Malfoy, nos quedan dos pruebas –dije y me miró, pero se le dibujó una sonrisa traviesa en las comisuras de sus labios, lo raro fue que yo también le regalé una sonrisa animándolo a seguir

al menos me divertiré –dijo Malfoy para si mismo y se puso en frente mía –empieza tu Granger –dijo y me sentía confusa

¿Qué? –pregunté y Hagrid se rió por lo bajo

que digas el juego –dijo Malfoy y yo pensé en un juego, pero iba a ser muggle, eran los que mejor se me daban.

Pues… el baloncesto –dije, cuando estaba en mi casa en los veranos mis padres me apuntaron a un equipo de baloncesto femenino y era bastante buena

¿Cómo se juega a eso? –dijo Malfoy con una mueca de extrañeza yo sonreí y saqué mi varita, puse dos canastas a los dos lados por arte de magia y dibuje con la varita el área, con líneas rectas que me salían a pulso. Una vez terminado me puse otra vez enfrente de Malfoy

señor lo se todo, esto es un juego muggle que se me da genial, y aquí no se puede usar ni magia ni escoba. Hay dos canastas, una pelota –convertí una piña del suelo en una pelota con mi varita –y nuestro cuerpo. Tu coges la pelota y la botas así –le mostré quitándome la túnica y corriendo botando la pelota de baloncesto asta la canasta –luego una vez en el área tienes que tirarla e intentar meterla en la canasta –dije yo y lancé la pelota y la metí -¿ya sabes como se juega? –le pregunté tirándole la pelota –ahora mismo yo te la tengo que quitar para evitar que metas –dije y me puse de nuevo enfrente de él que me miraba atónito

parece que ya lo entiendo, gracias Granger –dijo y fue corriendo hacía la canasta, logré pararla de puro milagro, a Malfoy este juego también se le daba bien, y tenía mas ventaja que yo por que era mas alto. Pillé la pelota y la pasé entré sus piernas, la cogí al otro lado, y cuando iba a meter se puso en medio y la cogió, la botó asta medio campo y la metió desde allí. Él ganó el partido y me quejé pero no sirvió de nada.

Ahora eliges tu Malfoy –dije respirando entrecortadamente a costa del cansancio

El pilla pilla mágico –dijo él sin pensárselo

Vale, saca tu varita, te voy a moler –dije yo amenazante

Eso no te lo crees ni tu Granger

Ya veremos –el pilla pilla mágico era un juego en el que tenías que pillar a tu adversario a través de magia sin hacerle daño. Yo me sabía muchos trucos, pillaba yo y me vi negra para correr detrás de el, lo inmovilicé y lo pillé, tras dos horas de corre que te pillo lo pillé y gané.

¡já! –dije yo con su varita en mi mano

Empates -dijo Hagrid

La última prueba –dije en un susurro

Estoy deseando rozar y saborear tus labios –me dijo Malfoy en la oreja en otro susurro, me estremecí

La primera pregunta –dijo hagrid y de repente yo hice que aparecieran mesas con pito para pulsar y responder. Quedamos empates y la decisión última era de Aris, y de algún modo deseé que eligiera a Malfoy. Eligió a…

Decisión inesperada

Eligió a… Aris nos miró a Malfoy y a mi, pero por alguna razón apartó la mirada de nosotros y la dirigió hacia Hagrid que sonreía abiertamente. Malfoy miraba a la pobre unicornio suplicante yo también la miré sonriendo. Con su pelaje blanco y su cuerno dorado que irradiaba magia dio un paso hacia Hagrid. Malfoy se arrodilló y se puso en forma de súplica

¡noooo! ¡por favor no lo elijas a él! –dijo señalando a Hagrid, que ocupaba un tronco entero por su volumen -¡te voy a comprar un colchón inchable y puedes hacer fiestas con los otros unicornios! ¡habrá patatas fritas! ¡por favor elígeme a mi! –dijo Malfoy, que se había quedado sin imaginación y decía tonterías y palabras inconexas como "yo…bésar" dijo con la tilde en la e, sonaba como yo…cesar o algo parecido.

¿Qué significa eso Malfoy? –pregunté sarcásticamente y Malfoy me miró apenado

quiero ganar la apuesta, Granger –dijo Malfoy fulminándome con la mirada, pero una sentimental y cariñosa yo la aparté y susurré

¿besarme? ¿a mi? –Malfoy se levantó y se puso enfrente mía

¡sii! ¡a ti! ¡no puedo dejar de pensar en eso desde que te vi en la estación King Cross! –dijo Malfoy. Hagrid y Aris nos miraban como si se tratara de una telenovela amorosa y no correspondida, dije algo de lo que me iba a arrepentir.

Te besaré si te callas y no suplicas mas a Aris que te elija a ti, que lo haga ella sola, y por si no lo sabes Draquito, a los unicornios no les gustan las patatas fritas –dije yo con un suspiro de resignación. Malfoy había llegado muy hondo en mi corazón

¡no se me ocurría nada que decir! –se excusó Draco y yo me reí –bueno, a lo que vamos –dijo incomodo de las carcajadas mías y de Hagrid. Iris se acercó a Hagrid y alzó la cabeza hacía él