Capitulo 4

Al día siguiente, Lucius se acercó a Hermione después de clase. Él la miraba un poco cohibido. Ella pensó que ese nuevo comportamiento le quedaba bien.

"Um, perdona por mi reacción del otro día," le dijo.

Hermione sonrió, aunque prefería lanzarle un hechizo, estrellándolo en la pared.

"Está bien. Sé que los Sangre Pura tienen un problema con los hijos de Muggles. Espero poder cambiar tu actitud ante eso."

Él se burlaba de ella.

Ella le miraba con el ceño fruncido.

Cogió aire. "Lo siento."

"Sr. Malfoy, agradezco su intento," ella le sonrió sinceramente.

"Es solo que, durante toda mi vida he escuchado hablar de la inferioridad de los hijos de Muggles," indicó.

"¿Esa afirmación incluye a Lily Evans, verdad?" preguntó Hermione.

Lucius pensó largo y tendido sobre ello. "Ella es, actualmente, una bruja talentosa. Supongo que no."

"Usted descubrirá que yo también soy una bruja talentosa, utilizando la mente y la varita."

Se burló de ella. "¡Nadie me ha ganado en un duelo, en clase de Defensa, nunca!" gritó.

Hermione lo miraba pensativamente. "¿Es eso un desafío, Sr. Malfoy?"

Lucius le sonrió desdeñosamente. "Si, eres lo suficientemente valiente como para aceptarlo, sí."

Ella rió ante ese comentario. "¿Cuándo está libre, Sr. Malfoy?"

"Ahora mismo," respondió.

Severus había estado en la parte trasera de la habitación, por petición de Lucius. Lucius sabía que Hermione y Severus eran amigos y quería la ayuda de alguien por si la bruja no lo perdonaba tan fácilmente.

"No me importaría ver eso," opinó Severus.

Los otros dos le examinaron. Hermione se puso de pie.

"Vayamos a la Sala de los Menesteres."

Rápidamente abandonó la habitación, seguida por Lucius y Severus. Ellos se apresuraron por llegar a la Sala de los Menesteres y frente a la puerta, Hermione pensó que quería. Cuando abrió la puerta, se encontró una habitación similar a la que usaban para las reuniones del ED. La observó.

"Perfecta," dijo.

Estaban listos. Conociendo a Draco, ella estaba preparada para anticiparse a los ataques de Lucius. Se protegió y gritó, "¡Expelliarmus!" La varita de Lucius voló hacia su mano.

"Eso fue demasiado fácil, Sr. Malfoy. Yo esperaba más de un poderoso Sangre Pura," le provocó mediante burlas, aventando su varita de vuelta. Escuchó a Severus reírse en la esquina de la sala.

Lucius se enfureció. Repentinamente, apuntó con su varita a ella y lanzó una maldición. Hermione la bloqueó fácilmente. Él estaba listo para la maldición que ella lanzara; el combate se había vuelto serio. Lucharon por un tiempo, ninguno podía conseguir ventaja. Él luchaba suciamente. No era de extrañar que fuera imbatible en Defensa Contra las Artes Oscuras. Pero ella era Hermione Granger, heroína de guerra y miembro, no sólo de la Orden del Fénix, sino que, también, del Trío de Oro. No habría una derrota para ella hoy. Con un fuerte grito, envió a Lucius chocarse contra la pared acolchada. Corrió hacia él y colocó la varita en su mejilla.

"¿Acepta que soy mejor duelista que usted, Sr. Malfoy?"

"Sí," gimió.

"¿También reconoce que puede estar equivocado sobre lo que sabe sobre los hijos de Muggles?" dijo mordazmente, usando sus propias palabras contra él.

Severus hizo un gesto de dolor ante la afirmación de ella, pero Lucius rodó los ojos.

"Puede que esté convencido a tiempo de que mis suposiciones eran erróneas," admitió furtivamente.

"Si está intentando hacerme sentir estúpida con esas importantes palabras," Hermione contrarrestó, "no es necesario que se moleste. He leído el diccionario en mi tiempo libre. No todos los hijos de Muggles, brujas y magos, son tontos."

Severus se rió ganándose una mirada ceñuda de Lucius. Hermione apartó su varita y extendió su mano para ayudar a Lucius a levantarse. Él se puso de pie, orgullosamente y retirando sus manos de la de ella.

"Buen duelo, Sr. Malfoy. Usted tiene algunos trucos desagradables bajo su manga. Puedo ver el porqué de que estuviera tan gallito sobre sus habilidades. Si quiere aprender como luchar en un duelo honestamente, estaría encantada de enseñarle."

Antes de que ella se percatase de nada, Lucius había cerrado la distancia entre ellos y su boca estaba sobre la suya, besándola salvajemente. Ella lo empujó bruscamente.

"Pensé que discutimos este aspecto sobre nuestra amistad" dijo ella con arrogancia.

Él solo le sonrió con suficiencia y abandonó la habitación. Hermione se limpió la boca e hizo una meca.

"¡Yuck!" exclamó. "Eso fue asqueroso. Me siento como si me hubiera besado una hiena llena de babas."

Ella miró alrededor y vio una sonrisita en la cara de Severus.

"¿Qué es tan divertido, Sr. Snape?" exigió.

"Usted lo derrotó en todos los niveles. Acabó con él en el duelo, ha demostrado que usted es igual de fuerte que él, y a continuación lo rechazó. Profesora Granger, es mi heroína."

Hermione se rió tanto que hasta lloró de la risa.

oooOOOooo

Después del almuerzo, Hermione caminaba a lo largo del vestíbulo para regresar a su clase. Fue entre una multitud de estudiantes y en silencio para escuchar sus conversaciones, sonriendo para sí, otra vez, por algo que alguien diría. Algunos de los jóvenes estudiantes no tenían idea de lo que ocurría en el mundo. Ella sabía que la inocencia de ellos desaparecería eventualmente y disfrutaría de ella mientras pudiese. Dejó la multitud de estudiantes y giró en una esquina entrando en un pasillo desierto y parando de repente sus pasos. La ira se reflejaba en su rostro.

Severus estaba de espaldas, contra la pared, por nadie más que James Potter y Sirius Black. Ellos estaban burlándose de él, apuntándolo con las varitas. Él los miraba enfadado, con una mueca de desprecio, incapaz de defenderse por sí mismo.

"Snivellus, necesitas aprender respeto. No deberías hablar de esa forma a alguien mucho más inteligente que tú," comentó Sirius Black.

James se rió. "Sí, Snivellus. Aprende cuál es tu sitio." Levantó su varita para lanzar un hechizo a Severus, pero la mano de Hermione la bajó.

"¿Qué cree que está haciendo Sr. Potter?" exclamó enfadada mientras soltaba la mano de James.

"Profesora Granger, um…" dijo James elocuentemente.

"Sr. Potter, Sr. Black, sabéis las reglas sobre la magia en este colegio. No debe usarse contra otros estudiantes a menos que sea en una clase bajo la supervisión de un profesor. De todas formas, ¿cuántos años tenéis ustedes dos?" preguntó furiosa.

Sirius y James miraron al suelo y murmuraron que tenían diecisiete.

"Ambos actuáis como si tuvieseis siete. Como sabéis, la edad mínima para las estudiantes en este colegio es once años." Dejó que ellos asimilaran su insinuación. "Cincuenta puntos menos a Gryffindor por cada uno y detención la semana que viene con el Sr. Filch. Si os vuelvo a ver actuando así con cualquier otra persona una vez más, señores, seréis expulsados del colegio antes de que podáis decir Dumbledore, ¿me he explicado con claridad?"

Ellos asintieron con la cabeza.

"Ahora, ¡salid de mi vista antes de que quite más puntos a vuestra casa!" exigió.

Ellos se volvieron y salieron disparados. Hermione se volvió a Severus, que estaba mirando al suelo, luciendo muy avergonzado. Hermione puso una mano en su brazo.

"¿Estás bien?" preguntó suavemente.

Severus apartó su deseo de gritar y solo asintió con la cabeza.

"Son estúpidos y están celosos de tus habilidades, Severus. No dejes que te molesten."

Severus no contestó. Hermione apretó su brazo.

"Son idiotas; pero cobardes, atacándote en grupos." dijo enfurruñada. "Ellos sabían que si te atacaban en solitario, tú los destruirías. No los tengas en cuenta."

Severus echo un vistazo hacia arriba, hacia ella. "¿Por qué te importa?" preguntó simplemente.

Hermione le miró un momento. "Me importa porque no soporto ver a mis amigos sufriendo, ese es el porqué."

Ella soltó su brazo. "Te veré esta noche," le dijo ella y se fue tomando el camino hacia su clase.

Ella no vio a Severus mirándola, esperando hasta que desapareciese de la vista antes de ir en camino hacia su siguiente clase. No le importaba llegar tarde, no pudo parar de verla. Él había pensado que ella estaba siguiéndole la corriente cuando le dijo que era su amiga, pero sus acciones ese día decían mucho sobre eso. Ella realmente era su amiga; su primer amigo. No estaba seguro de por qué ese hecho le hacía sentir tan bien por dentro; a él no le había importado si tenía amigos o no. Sacó el altercado con Potter y Black de su mente mientras iba atravesando el vestíbulo. Pensó en su nueva amiga y sus pasos se volvieron ligeros.

oooOOOooo

Severus y Hermione estaban sentados en el sofá de Ravenclaw. Ninguno de ellos había estado antes en esa Sala Común, pero estaban muy impresionados. Era espaciosa y tenía una maravillosa estatua de Rowena Ravenclaw, en el centro. Hermione recordó cuando Harry le dijo algo al respecto. Ella aún estaba admirando la estatua cuando Severus aclaró su garganta.

Ella le miró atentamente. Lucía muy nervioso.

"¿Has pensado mucho sobre lo que te dije anoche?" le preguntó.

Él suspiró. "He pensado mucho sobre ello, Profesora Granger," dijo.

Hermione lo miró con el ceño fruncido. "Vamos a llamarnos por nuestros nombres cuando estemos en esta sala, después de todo, somos amigos, ¿verdad?"

Severus asintió pensativo. "Dijiste que lamentaría haber tomado esta decisión. ¿Por qué?"

Hermione suspiró y puso sus piernas a lo largo del sofá. Era lo suficiente largo para que Severus se estirara también, si él quería. Él prefería sentarse como una piedra, con los brazos cruzados, frente a Hermione. La miraba expectante mientras ella reunía sus pensamientos.

Hermione le miró de una forma imparcial. "No mucho tiempo después de que te unieras a las filas de los Mortífagos, oirás una profecía que será dicha a Dumbledore. Inmediatamente, irás y le contarás a Voldemort sobre ello. La profecía dice que un niño que haya nacido al final del séptimo mes será el que derrotará al Señor Oscuro. Voldemort estaba preocupado, por supuesto, e investigó todas las mujeres que estuviesen embarazadas en ese momento. Encontró a dos mujeres que darían a luz en Julio. Una de ellas es Lily Potter. Voldemort decidió que su niño debía ser del que hablaba la profecía."

Severus tenía la palidez de un muerto. Parecía que se iba a poner enfermo en ese momento.

"Consciente de que has puesto a Lily en grave peligro, suplicas a Voldemort por su vida, pero lo conoces y no crees que él lo lleve a cabo. Decides ir a Dumbledore. Le cuentas el plan de Voldemort de matar a los Potter y le pides que los proteja. Él lo hace. A cambio del favor, te comprometes a ser su espía entre los Mortífagos."

La cara de Severus refleja su shock ante la repentina vuelta al Señor Oscuro.

Hermione continuó, "Él hizo la casa de los Potter ilocalizable y colocaron conjuros para proteger la casa. Desafortunadamente, James Potter confió en la persona equivocada. El hombre que eligió como Guardián, resultó ser una rata al servicio de Voldemort. Por ese tiempo, Lily había tenido ya al bebé y tenía un año de edad. Finalmente, una noche, Voldemort atacó, matando a James Potter en primer lugar, quien trató de entretenerlo en la planta baja para darle tiempo a escapar a Lily con Harry. No consiguió darle suficiente tiempo. Voldemort entró en la habitación del niño, donde Lily protegía a Harry."

Lágrimas corrían por la cara de Severus y Hermione se sentía desgarrada interiormente al verlo así.

"Él mató a Lily primero, pero no se percató de que el amor que ella le tenía a Harry, le daría al bebé una protección mágica. Envió la maldición asesina a Harry, pero la maldición rebotó y le dio a Voldemort. Voldemort desapareció. Todo el mundo asume que está muerto, excepto Dumbledore. Te pide que protejas a Harry del inminente retorno de Voldemort. Para mantenerlo con vida y que pueda cumplir la profecía. Te comprometes a hacerlo por Lily, por la culpa que sientes por haberle contado la profecía a Voldemort."

Severus puso la cabeza entre las manos y sollozó sumido en el dolor. Hermione se levantó y se puso junto a él, poniendo un brazo alrededor de sus hombros en consuelo, mientras su cuerpo temblaba con el llanto.

"No, no," murmuraba una y otra vez. Su profunda voz estaba llena de agonía.

Hermione tiró de él hacia ella y terminó la historia.

"Diez años más tarde, Harry llegó a Hogwarts. Voldemort encontró la forma de volver en forma de espíritu por aquel entonces, y tú protegías a Harry sin que él lo supiera. Le salvaste la vida algunas veces esos años. En cuarto año, Voldemort encontró la forma de recuperar su cuerpo. Comenzó a reunir Mortífagos y tú reanudaste el trabajo, oficialmente, como un espía de la Orden del Fénix. Participó en las redadas y torturó y mató Muggles para así poder mantener las apariencias. Yo le he visto cuando volvía de esas redadas, Severus. Siempre estabas huraño y angustiado, y sé que tenías horribles pesadillas sobre las cosas que hacías mientras obedecías a Voldemort."

"Los siguientes dos años pasaron, dando paso a la caza de Horrocruxes por Harry, Ron y yo. Veras, Voldemort hizo siete para mantener su alma viva. Esa es la forma en la que sobrevivió al ataque que mandó a Harry. Ayudaste a Harry en secreto cuando podías, pero por ese tiempo tú tenías que trabajar en secreto. Todo el mundo pensaba que habías traicionado a la Orden, pero no lo hiciste. Sólo querías que pareciese que lo habías hecho para que Voldemort confiase en ti. Finalmente, Harry pudo derrotar a Voldemort. Durante la batalla, resultaste herido por la serpiente gigante de Voldemort, Nagini, que era el último Horrocrux. Estuviste cerca de morir, pero gracias al abundante suministro de Díctamo que le apliqué en las heridas cuando lo encontré, y a Madam Pomfrey y a las lágrimas de Fénix, sanó y sobrevivió. La verdad sobre su doble trabajo de espía salió a la luz y recibiste la Orden de Merlín por tu trabajo entre las líneas enemigas. Desde entonces, ha enseñado en Hogwarts como siempre lo ha hecho.

"No estoy realmente segura de lo que hubiese pasado si nunca hubiese llegado a ser un Mortífago o hubiese oído la profecía, pero puedo decir como eras a causa de todo ello. Apartó a todos de usted. No confiaba en nadie. Tenías que participar en innumerables torturas y asesinatos, cada uno de ellos te hacia un poco más retraído. Eras el profesor que describí la otra noche. Eras un solitario. Tu trabajo de espía te hizo distante de todos, y mucha gente te odiaba porque pensaba que nos traicionabas. Usted tenía que tratar de una forma especial a Harry, porque no podía haber nadie que pensara que lo ayudabas a él de alguna forma.

"Por otra parte, nunca vaciló como espía. Ha sufrido horribles torturas por Voldemort sin pensar traicionarnos siquiera. Usted es, de lejos, el hombre más valiente que nunca he conocido, Severus."

La mente de Severus estaba arremolinada y parecía que su cabeza iba a explotar. Había matado a Lily. Había destruido su propia vida. No era nadie, no vale la pena. Todo era causa de un estúpido tatuaje que lo vinculaba con el mal. ¿Cómo podía haber sido tan tonto?

"Yo debería desaparecer de la faz de la Tierra. No parece que haya hecho nada pero arruinaré las vidas de las personas desde el momento en que tenga la maldita Marca." Halaba su cabello frustrado.

Hermione seguía tirando de él hacia ella, manteniendo firmemente su brazo alrededor de él.

"No digas cosas como esas. Todavía puedes elegir Severus. Nada de esto ha pasado aún. Puedes cambiar el futuro. ¡No tienes porqué tener la Marca!"

"¡La mate, Hermione, la maté!"

"Severus, no, tú no la mataste. Cometiste un error y le hablaste a Voldemort sobre la profecía, no mataste a nadie."

Él hablaba entre sollozos, "Es lo mismo."

Ella le miró, agitado en la miseria y solo quiso que él estuviese bien. "No, es muy diferente," Levantó la cabeza de él para que la mirase. "Lo siento, Severus; sabía que esto sería terrible para ti, pero quiero que te salves a ti mismo. ¡Mantente lejos de Voldemort y cambia tu destino, por favor!" le suplicó.

Él estaba silencioso, mirándola. No podía entenderla. Ella lo mantenía cerca de ella, a pesar de que él era un monstruo.

"¿Por qué te importa, Hermione?" preguntó por segunda vez ese día.

Hermione frunció el ceño. "Porque soy tu amiga, Severus, ese es el porqué. Te he visto en el futuro cuando bajas la guardia. En el fondo, eres el joven que eres ahora. Pero las decisiones que tomaste a lo largo de la vida te han destrozado. Te han convencido de que no hay amor en el fondo de este mundo y le han dejando cansado y hastiado. Lo que más quiero es que cuando vuelva a mi tiempo, encuentre mucho más de este Severus en el 'futuro Severus'."

Apartó el brazo de él y agarró sus manos entre las suyas.

"Por favor, Severus. Piensa sobre todo lo que te he dicho esta noche. No lo hagas otra vez. Sálvate a ti mismo, incluso puede que a Lily y a James, no lo sé. Sin embargo, creo que Voldemort los matará de todas formas, pero al menos no te verás involucrado en ello. No vivirás con la culpa cada día de tu vida hasta que se descubra tu identidad y te sientas vacío y solo."

Con esto, ella se levantó y besó la parte superior de su cabeza. Ella no estaba segura de porqué lo hacía.

"Te vere mañana por la noche, ¿vale?"

Él asintió pero no la miró. Ella se retiró y lo dejó sumido en sus oscuros pensamientos.


A/N: Siguiente capítulo: Severus decide el curso de su futuro.

Pienso que este es mi capítulo favorito. Hacerme saber que pensáis. Muchas gracias a aquellos que lo han leído y también un gran abrazo y besos a aquellos que me dejen reviews.